domingo, 1 de septiembre de 2013

El “Ganadero del Año”


El 27 de marzo de 1974, don Raúl Villegas (en la foto), hacendado bolivarense de 65 años de edad, 52 de los cuales invertidos en el desarrollo pecuario, fue declarado Ganadero del año” por la Federación Nacional de Ganaderos en el curso de su Asamblea ordinaria realizada en Caracas.
         Villegas era entonces dueño de los hatos Cantarrana” y “El Rubí”, con 2 mil reses cada uno, el primero ganado mestizo y cebú venezolano el segundo.  El Hato “Cantarrana” fundado en 1885, formó parte del Hato Santa Rita, propiedad de don Antonio Liccioni, primer presidente de las Minas de Oro  que dieron pábulo al nacimiento del pueblo de El Callao.
         Santa Rita era un hato de 33 leguas de superficie y se fraccionó en varios hatos, que fueron factores importantes en el desarrollo ganadero bolivarense.  Y “Cantarrana” prácticamente no existe en la actualidad, su gran población ganadera devino  progresivamente en un debilitamiento a causa de las epizootias, los abigeos incontrolados, el ferrocarril de la OMC y finalmente la represa de las aguas bajas del Caroní.
         Raúl Villegas fue fundador y primer presidente de la Asociación de Criadores de Ganado y Productores Rurales y uno de los tenaces sostenedores del Cordón Sanitario contra la Fiebre Aftosa que permitió durante más de veinte años que el Estado Bolívar fuese la única zona ganadera limpia de Venezuela.
         Raúl Villegas vivió más de ochenta años y se casó a los 40 con  Josefina Marten Brito, de madre carupanera y padre de descendencia francesa. Siempre pregonó como fortuna haberse encontrado con esa dama con la que convivió en su acogedora casa de la Avenida Táchira.  Fabulosa en todo, en lo familiar, doméstico y social además de estar dotada de una exquisita voz y ejecutar la guitarra.  
Nació en 1908, el 3 de abril, en Tumeremo, pueblo pequeño del Yuraury, de gente sana, que vivía de la explotación del balata, el oro y la ganadería extensiva y allí mismo transcurrió la infancia de Raúl Villegas Ruiz pues a los siete años lo reclamó la educación formal establecida en Ciudad Bolívar bajo la rectoría de don Régulo Machado. Pero su padre el General Villegas no lo quería mucho tiempo en el Colegio y a la edad de 13 años lo sacó para que se adiestrara en el duro oficio del llanero allá en su finca de Carrizalito, cerca de la Paragua y después en e) Hato "Las Guadalupe" en El Tigre, donde ejerció la administración. Luego fue Caracas y nuevamente Ciudad Bolívar para encargarse del Hato Cantarrana que siempre fue de la familia.
Su padre, General Héctor Villegas, era nieto de don Antonio Liccioni, que se tenía entonces como el corso más rico de Guayana.. La madre de Raúl era Pepita Ruiz, descendiente del médico José Ángel Ruiz, presidente del Estado Bolívar en 1980-1892 y fundador del Hospital Ruiz en el edificio que hoy sirve de asiento anto a la Municipalidad como a la Alcaldía. Ella era casada con el general Héctor Villegas Liccioni, quien estuvo dos años preso en el Castillo de Puerto Cabello por hacerle oposición a Cipriano Castro desde las trincheras de la Guerra Libertadora que tuvo a Ciudad Bolívar como último baluarte.

Fue servidor público, dirigente gremial y productor agropecuario. Era como dijo su coetáneo de toda la vida, Horacio Cabrera Sifonte, un llanero nato que sufrió muchos encontronazos, pero que jamás claudicó. Siempre plantado como un roble y como un gallo de Navarra, en la raya, con entereza y dignidad.  Como decía don Fernando Virguez en los momentos críticos: Salvando la cabeza, carajo, aunque un rayo me parta

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