lunes, 31 de marzo de 2014

Anita, Ramírez, La Maestra.

         Fue maestra de Lucila Palacios, Jean Aristiguieta y Luz Machado entre muchas otras intelectuales y profesionales guayanesas destacadas que pasaron por la escuela Francisco Antonio Zea, de la cual fue maestra y directora hasta la edad de su jubilación.
         Anita Ramírez fundó  en mayo de 1937 el Ateneo Guayanés junto con Ramón del Valle Lavaux y J. M. Agosto Méndez.  Asimismo la revista literaria “Alondra” que dio cabida a numerosos poetas de la década del 30. Publicó un solo libro de poemas, pero el grueso de su producción se halla diseminado en periódicos y revistas, especialmente en el desaparecido diario El Luchador.
         No se casó ni tuvo hijos, era una ferviente católica. Su casa tenía dieciséis ventanas y en cada una helechos y trinitarias.
         Mujer extremadamente idealista, y también extremadamente práctica, contribuyó en forma decidida al desarrollo de la educación y la literatura en Guayana, con su triple actividad de maestra, editora y coordinadora de manifestaciones artístcas. En tal sentido era, como se decía con toda propiedad, “una institución”.
         La revista literaria Alondras, concebida con el objeto de brindar una tribuna de difusión a los nuevos valores de la región y de Venezuela, aparte de los consagrados, contó con la colaboración de autores de otros países latinoamericanos. Una colección completa de la revista, la única que se conserva, se encuentra en la Biblioteca Nacional de Caracas, por iniciativa conjunta de Rafael Pineda y de Manuel Alfredo Rodríguez.
         Mucha poesía escribió Anita en la cual abunda la de ocasión, mezclada con buenas estampas líricas originadas en la contemplación de la naturaleza, del Orinoco y de las formas de vida de la región, con su buena dosis de reflexiones sentimentales. En parte su obra está recogida en su único libro titulado Antología, 1978.
         Por la manos docentes de Anita Ramírez, pasaron mujeres ilustres de Ciudad Bolívar como Lucila Palacios, novelista autora del “Corcel de las crines albas”; la escritora Luz Machado, premio nacional de literatura  y Jean Aristeguieta, autora de setenta poemarios, vario de ellos traducidos a diferentes idiomas.
         Jean Aristeguieta, durante una entrevista periodística referente a su vida y su obra, dijo refiriéndose a sus primeros pasos en el arte de la poesía “No recuerdo como me presentaron a la inolvida­ble poeta y pedagoga, Anita Ramírez. Ella fue mi primera guía espiritual a través de sus consejos, además poniéndome a la orden su biblioteca presidida por los clásicos españoles. Más adelante me condujo a un acto aca­démico en la Casa donde se realizó el Congreso de Angostura, para que yo leyera algunas composi­ciones mías. El aconteci­miento estaba presidido por Luis Beltrán Prieto Figueroa, quién después de oírme pronosticó que así como había una Juana de América (Juana de Ibarbourou, a quien al paso del tiempo yo conocí personalmente en Monte­video y ha sido una de mis grandes amistades), yo podría llegar a ser Juana del Orinoco. Y me solicitó unos textos que hizo pu­blicar en la Página Lite­raria del caraqueño diario “El Heraldo” que dirigía el escritor español Pedro Grases. Desde entonces este autor fue un amigo constante y creyente de mi obra.
         Velia Bosch, incluye a Anita Ramírez entre los fundadores en su antología “Gente del Orinoco” y de ella dice que su poesía ha permanecido fiel a la influencia modernita, aunque todavía atenida al tono romántico, a veces nativista, como en sus acuarelas “Amanecer campestre”,  “Rinconcito” y “Canción al Llano”.


domingo, 30 de marzo de 2014

Puerto Ordaz sobretorta que da vergüenza

Puerto Ordaz, sobre-torta que da vergüenza
Puerto Ordaz, ciudad que fue diseñada con los planos y maestros más importantes del mundo es una sobre-torta que da vergüenza porque no tiene un solo árbol, dijo el arquitecto Fruto Vivas (en la foto) en la oportunidad de una conferencia dictada el 2 de mayo de 1984, sobre la defensa de la ciudad, patrocinada por la Universidad de Guayana.
         Los únicos árboles de Puerto Ordaz que se veían entonces eran las matas de mango de los viejos campamentos de la Orinoco Mining.
         Donde está la gran frescura no son precisamente en los barrios hechos por los grandes creadores porque ellos lo que han hecho es un tremendo negocio, edificios de cinco, diez, veinte y tantos pisos en un exceso de vialidad y en una ciudad sándwich que está prisionera entre un pueblo hermoso como San Félix y un macro desarrollo industrial.
         Manifestó no querer que Ciudad Bolívar corra el mismo riesgo: “felizmente no tenemos hierro ni aluminio en esta ciudad. No es que no queremos que lo tenga tampoco Puerto Ordaz sino que sus consecuencias no pesen sobre la ciudad”.
         Quisiéramos que gran parte de la gente que vive en Puerto Ordaz tuviese un tren que los pusiera a vivir en una urbe como Ciudad Bolívar.
          El carácter de la arquitectura de Ciudad Bolívar, la que vio Bolívar cuando estuvo aquí en Angostura, son esas colinas de piedra. Esas antiguas casas tienen algo importante y trascendente para nuestro recuerdo y es ese concepto de la identidad.
         Aquí tenemos que buscar hombres como Adolfo Blanco Adrianza, que fue capaz de crear una movilización y movió a toda Venezuela para la defensa de La Pastora. Esas casas derrumbadas, muchas de ellas demolida, en sí misma no representan un valor que no sea su calidad arquitectónica, pero hay algo más importante que tiene y eso si es importante para lo que somos arquitectos y es que esas casas son más frescas que cualquiera de los monstruos armados ultramodernos que hay en esta ciudad.
         Fruto Vivas en su conferencia de más de una hora ante un público bien selecto, casi todos de profesionales, abogó por el antiguo patio, los corredores y la plaza y dijo que si le preguntaran que primera ley habría que crear en las zonas donde se van a construir nuevas ciudades respondería que volvamos al patio sin querer decir con ello que tengamos que repetir la anciana arquitectura que hay en el casco viejo de la capital guayanesa.
         El problema fundamental de la ciudad es conocerla porque si “la ciudad es el hombre” como decía Mario Briceño Iragorri, lo fundamental entonces es que nos conozcamos.
         Lo importante para el casco antiguo de Ciudad Bolívar y lo trascendente es que entre en el máximo uso de la ciudad y que la gente vaya a la plaza, a los bulevares y termine de eliminar los carros allá arriba y encuentre la manera de coexistir  lo más humanamente posible.
         En fin, Fruto Vivas dijo que Ciudad Bolívar es una de la ciudades más verdes de Venezuela, que hay que municipalizar los árboles, luchar por no copiar el modelo de Caracas, bulevizar la mayor cantidad de calles que se pueda, reordenar el espacio urbano al servicio del hombre para darle eficiencia, crear horarios alternos de circulación para que los carros puedan entrar a descargar en el comercio, sacar la basura y cumplir otras emergencias, pero que vitalmente el espacio urbano le pertenezca al pueblo. La calle es la zona más importante de la ciudad, y si tiene techo es más hermosa todavía.


sábado, 29 de marzo de 2014

Remodelación de la Plaza Bolívar

El 21 de enero de 1983, la Dirección de Fomento y Obras Públicas inició, a través de la contratista “Gobesfra”, la misma que construyó el Boulevard Bolívar, los trabajos de remodelación de la Plaza Mayor de Ciudad Bolívar, la cual debía estar lista para escenificarse allí los actos de Bicentenario del natalicio del Libertador.
La remodelación comprendía modificaciones que harían la plaza más funcional, pero aceptables dentro del propio diseño original.
Bajo la administración del gobernador, ingeniero Jesús Sanoja Valladares, y con motivo del bicentenario del traslado de Santo Tomás de la Guayana a la Angostura del Orinoco (1964), se sustituyeron las baldosas o mollejones importadas del Norte de Europa en 1900 por un piso total de granito.
Luego, durante las administraciones de los doctores Alberto Palazzi (1979-82) y Alcides Sánchez Negrón (1982-83) y con motivo del bicentenario del natalicio del Libertador, la Plaza Bolívar fue objeto de otra intervención, la tercera y la cual modificó bajo protesta de los vecinos, además del pavimento, los elementos del entorno a la estatua pedestre del Libertador, bajo la justificación de hacerla más funcional.
Los trabajos al costo de tres millones de bolívares estuvieron a cargo de la contratista “Gobesfra”, la misma que construyó ese adefesio o parche del Casco Histórico, llamado “Boulevard Bolívar”. El piso de granito pulido fue sustituido por bomanite liso y bomacrón tratando de sugerir la realidad del pasado y los alrededores cubiertos con laja verde extraída de las lejanas canteras del Miamo y piedras de cuarzo de la Gran Sabana.
La remodelación afectó asimismo algunas zonas verdes, eliminó las tres fuentes, reubicó y elevó la escultura de mármol que simboliza a Venezuela, reubicó los postes-faroles próximos a la peana de la estatua, los bosquecillos sustituidos por yerba rala y los tradicionales bancos boulevarderos por otros modernos, más grandes y semicirculares.
La remodelación afectó también el pódium para las retretas que fue mejorado y la escultura de mármol que simboliza a Venezuela elevada y enaltecida su ubicación con relación a las otras que simbolizan las naciones libertadas por Bolívar.
La arquitecto Marina Corona coordinó los trabajos y trató de que el presupuesto de remodelación de la Plaza Bolívar no pasara de los tres millones de bolívares y que el diseño elaborado por el Grupo Natalio Ávila armonizara con la obra del Boulevard Bolívar que entonces se ejecutaba. Sólo que ese mismo diseño fue objeto de modificaciones que estaban siendo consideradas por la Junta Nacional de Conservación del Patrimonio Histórico y Artístico de la Nación que presidía el Dr. Armando Rojas. Tales obras programadas durante la gestión del gobernador Alberto Palazzi, fueron objeto de redimensión bajo la gestión del doctor Alcides Sánchez Negrón.
Una de las características de esta plaza es que está cercada con barandas de hierro forjado. Antiguamente tenía tres anchas y pesadas puertas, postes y faroles, 16 bancos de madera y tres piletas de cuyo centro emergían esculturas de hechura romana con hilos de agua.
En tiempos del general Eleazar López Contreras y siendo el Dr. Ovidio Pérez Agreda, presidente del estado, dispuso reducir el perímetro de la Plaza Bolívar a objeto de facilitar el tránsito de automóviles por la calle Bolívar que resultaba estrecha. Se le asignó el trabajo a la herrería de Giuseppe Abati, ubicada en la avenida El Porvenir frente a La Laguna, y quien tomó las previsiones para mantener los portones, pero una violenta decisión del presidente del estado culminó con su eliminación definitiva por estimar que las plazas públicas debían permanecer abiertas, sin horario, para el disfrute pleno de la ciudadanía.

viernes, 28 de marzo de 2014

La Presidencia de Minerven

TOPICO2
El ingeniero Franklin Izquierdo (en la foto), no obstante el cambio de gobierno en 1984, continuó en la presidencia de Minerven, empresa del Estado que explota las reservas auríferas de El Callao. Izquierdo desempeñaba con acierto, desde hacía un año, el cargo de la mencionada factoría, acometiendo un programas administrativo de suma importancia para la consolidación de la empresa.
         En este sentido, tanto el Fondo de Inversiones de Venezuela (FIV), propietaria de las acciones, como la Corporación Venezolana de Guayana, coordinadora de la administración, veían en la continuidad de gestión administrativa del ingeniero Franklin Izquierdo, el desarrollo seguro que había  tomado en los últimos años las actividades mineras para la explotación de las reservas auríferas de El Callao.
          Teniendo fe en este hecho, el ministro de Estado, presidente de la CVG, Leopoldo Sucre Figarella, acompañado por Heberto Urdaneta, vicepresidente del FIV, y José Pazos, asesor económico de la CVG, procedió el 3 de enero a la juramentación de la directiva que presidía el ingeniero Izquierdo.
         La nueva directiva de Minerven la conformaron los señores Oscar Torres Partidas, Manuel Porras Ledesma, Kenton Saint Bernard y Erasmo Gutiérrez, como directivos principales; y Juvenal Herrera, Alexis Gómez, Pedro Salavarría, Fabricio Gómez y Orestes Buyosa en calidad de directivos suplentes de la empresa.
         La juramentación se llevó a cabo en la sede de Minerven, en El Callao, después de finalizada una asamblea realizada entre el ministro, vicepresidente del Fondo de Inversiones, presidente de Minerven y la directiva, donde trataron los planes previstos para la continuidad de los programas referentes a la explotación minera en El Callao.
         Minerven inició la producción de mineral de oro el 27 de marzo  de 1983, la planta cuenta con una capacidad instalada para producir 700 toneladas de oro por año, con un tenor de 12 gramos por toneladas y dispone de un  personal totalmente venezolano.  Pero por lo visto nunca será posible alcanzar esa cifra.
         Durante la administración de Franklin Izquierdo, Mineven sólo llegó a producir hasta cuatro toneladas de oro al año, hoy en día la producción en vez de crecer, se ha reducido a 1,7 toneladas al año.  Se ha dicho que por falta de financiamiento para re-potenciar las plantas.
En el corto plazo se requieren de unos 70 millones de dólares para recuperar el nivel de producción de 4 toneladas anuales de oro. Para elevar la capacidad de producción a 8 toneladas al año que tuvo en el siglo diecinueve, tanto en las plantas como en las minas, se necesitan de unos 300 millones de dólares.
Una empresa china manifestó estar  interesada en construir una planta de refinación de oro a un costo de unos 9 millones de dólares, un proyecto que dará una capacidad para procesar unos 350 kilos por día.
El Estado  cuenta con 12 concesiones para explorar, explotar y procesar yacimientos de oro por 25 años. Los terrenos comprenden unas 48.847 hectáreas con más de 700 toneladas de oro. Venezuela tiene reservas de mineral de oro de 140 millones de onzas, en un área que abarca un millón de hectáreas en solo el estado Bolívar.
Venezuela terminó el contrato de explotación que tenía la minera canadiense Crystallex sobre el proyecto Las Cristinas, uno de los más grandes del mundo, con unas 17 millones de onzas de reservas estimadas.
En el 2009, el Gobierno tomó el proyecto de oro Brisas del Cuyuní de Gold Reserve, adyacente a Las Cristinas, por el que la firma que cotiza en la Bolsa de Toronto ha exigido al menos 1.928 millones de dólares en compensación ante un tribunal arbitral.

 

miércoles, 26 de marzo de 2014

El Maratón es una rumba

Un Maratón de Rumba

En junio de 1982, Ciudad Bolívar fue sede de uno de los maratones de baile que culminarían en el Poliedro de Caracas con cada una de las parejas triunfadoras en las entidades federales escogidas.
En junio de 1982, Ciudad Bolívar fue sede de uno de los maratones de baile que culminarían en el Poliedro de Caracas con cada una de las parejas triunfadoras en las entidades federales escogidas.

El empresario de este agotador evento en el que se participaba más por necesidad que por deporte, era Ramón López, un locutor de Yaguaraparo que claudicaba la pierna derecha cada vez que se desplazaba y utilizaba a manera de bastón un paraguas con el cual espantaba la lluvia de esos días en los que se quejaba diciendo que la empresa del Maratón bailable le costaba 57 mil bolívares y apenas se hacían mil por día en taquilla, en el lapso de seis días que duraría el evento.

-¡Pura pérdida!- se lamentaba desde la tribuna de los jueces, mientras los pocos participantes que quedaban el día 20 se dormían sobre sus pies danzando con desgano al ritmo electrónico de la salsa.

La salvación económica de la empresa estaba en los derechos de una planta de televisión que pagaría medio millón de bolívares por el Maratón Nacional a realizarse en el Poliedro y que sería la culminación de los 18 maratones regionales que se estaban realizando.

El hombre de Yaguaraparo, alto y robusto, de semblante humilde no dio el nombre de la planta cuando se le preguntó mientras Petra Ramona, de 24 años y seis muchachos sin protección paternal, era amonestada por estar bailando y hablando a la vez con uno de los espectadores.

A Juana Ramona le daban ganas de tirar la toalla terciada sobre su pescuezo, pero un familiar le gritaba “no te acobardes, Juana, que llevas 118 horas y estás en la recta final. Animo. Recuerda con son cuatro mil libertadores y tus muchachos no tiene pan”.

Juana Ramona respiraba hondo cuando el silbato sonó tres veces. Los cinco finalistas abandonaron la pista y caminaron muy despacio ayudados por sus asistentes hasta las colchonetas donde esperaban la leche, el jugo y los masajes con brandy y canela del veterano boxeador Ángel Salavarría.
A Juana Ramona la salva el silbato. Los cinco finalistas abandonan la pista y caminan despacio ayudados por sus asistentes hasta las colchonetas donde los esperan la leche, el jugo y los masajes con brandy y canela del veterano Ángel Salavarría.
Salavarría friccionaba los muslos hermosos de la negra de El Callao que Isidro Ramón Mejías, el vicepresidente de la Banda Ciudadana, miraba y remiraba con ojos libidinosos.
La negra Ondina Campero, con 21 años y 2 hijos, empezó a bailar hacía cinco días como pareja de José Luis, pero éste la dejó sola en la pista al término de las 103 horas.
Más allá Judith Navarro rendida y discutiendo con sus asistentes que no querían que abandonara.
Resuena el silbato y Judith no muy convencida regresa a la pista junto con Margarita Abreu, Ondina, Juana Ramona y Jesús Rafael Salavarría, el único hombre que quedaba en pie. A los otros 49 los derrotaron estas mujeres.
El Maratón bailable los bolivarenses lo conocían desde el 27 de noviembre de 1952 que se presentó como una espectacular novedad. Lo organizó Antonio Hidalgo y René Aguirre, quienes lo habían anunciado desde el 21 de octubre en el Hotel Buena Vista La Piscina.
Se trataba de un campeonato de baile sin tregua, es decir, un campeonato de resistencia bailable siguiendo la experiencia de México, Estados Unidos y Argentina.
Desde entonces este tipo de maratón se popularizó en Ciudad Bolívar que no pasaba un año sin que alguien de aquí o de fuera lo promoviera. El último fue este de junio de 1982

Vuelo con destino incierto

TOPICO2
 Se los tragó la selva. Así lo creía la gente hasta que aparecieron los restos un año después (25-06-85) en la Meseta Iratepuy.  Viajaban en una Cessna 202, identificada con las siglos YV-229-C, pilotada por el capitán Richard José Tortorello y de pasajeros José Jereige; funcionario de la Gobernación;  Oscar Alemán, fiscal general de Hacienda; Antonio Castillo, Jefe de investigaciones Especiales del Ministerio de Hacienda; el fotógrafo de la Gobernación, Carlos Luporsi, y el comisario de la Disip, Rafael Rodríguez.
         La avioneta monomotor despegó del aeropuerto de Ciudad Bolívar el viernes 29  de junio de 1984, a las nueve de la mañana, con destino a El Dorado, pero luego de despegar del aeropuerto de esta población con destino a Santa Elena de  Uairén, pasadas las tres de la tarde, no se supo más de la aeronave y sus ocupantes.
         El retorno de la avioneta estaba pautado para el domingo, y hasta el 2 de julio se creía que el aparato se encontraba cumpliendo su misión, pues el objetivo de sus ocupantes era el de utilizar el fin de semana para visitar los campamentos mineros de explotación aurífera que se encuentran entre el kilómetro 88 y Santa Elena de Uairén.
         Dado que las verificaciones hechas daban como resultado que la Cessna  y sus seis ocupantes no habían sido encontrados en ninguno de los aeródromos de la Gran Sabana ni tampoco en Boa Vista, Brasil, en donde se creyó que podría haber aterrizado por el mal tiempo reinante esos días, la jefatura de aeropuerto a cargo de Rigoberto Belisario, la declaró oficialmente en emergencia y de inmediato una flote de aviones y helicópteros emprendieron la búsqueda.
         La inspección de los campamentos de explotación aurífera por parte de estos funcionarios tenía que ver con las denuncias que se venían haciendo en relación a las irregularidades en la explotación de las concesiones mineras, su invasión por mineros de libre aprovechamiento y una presunta fuga de oro hacia el exterior desde aeropuertos clandestinos. (En la foto el Gobernador Edgar Vallée, sigue en un mapa el sitio probable donde el ingeniero Federico Almenar, jefe de prevención de accidentes aéreos, cree que debe buscarse la aeronave.  En la izquierda Carlos Luporsi, reportero gráfico)
         Diez días después de este accidente, ocurrió otro en la selva del Cuchuivero, pero con mejor desenlace, pues todos sus ocupantes resultaron virtualmente ilesos.
Mientras infructuosamente se continuaba la búsqueda de la Cessna 229-C por los alrededores de Canaima, se conoció que otra avioneta cayó a doscientos cincuenta kilómetros al oeste 'de Ciudad Bolívar, en la selva del Cuchivero.
Pero su piloto, el capitán Carlos Hernández y un pasajero no identificado, fueron rescatados por varios mineros busca­dores de diamantes y trasladados hasta una pista cercana desde donde fueron embarcados en la avioneta del capitán Adalberto González, hasta Caicara del Orinoco.
Tanto el piloto como el pasajero resultaron con lesiones leves. La avioneta precipitada a tierra al apagársele el motor, es una Cessna 172, siglas YV-549-P. Cubría la ruta Caracas-Cai­cara-La Centella. Con este accidente sumaban cuatro los ocurridos en el Estado Bolívar en lo que iba del año.

El gobernador Edgard Valles, después de ocho días entre los campamentos de Puedpa y Canaima, dirigiendo las operaciones de búsqueda de la avioneta 229-C, perdida desde el viernes 29 de junio de 1984, con seis personas a bordo cuando cubría la ruta El Dorado-Santa Elena de Uairén, regresó para despachar alguno asuntos de gobierno y reincorporarse nuevamente, pero inútilmente pues no será sino un año después cuando se ubicará el lugar del  siniestro.

martes, 25 de marzo de 2014

Tempestades menos violentas ahora

Desde que la Electricidad del Caroní (Edelca) instaló sus poderosas líneas de transmisión de energía, las tempestades en Ciudad Bolívar dejaron de ser violentas.
         En esa apreciación coincidían el 15 de noviembre de 1981 gente de la ciudad y también los especialistas del Centro de Geo-ciencias de la Universidad de Oriente.
         El director del Centro de Geociencias, José Nancy Perfetti, explicaba el fenómeno señalando que esas líneas de transmisión de alta energía llevan paralelas de descargas arriba, es decir, líneas protectoras que sirven de pararrayos. Entonces, cuando la tempestad avanza, pasa por encima de esas torres de alta tensión y descarga eléctricamente a las nubes.
         “La verdad es que las tempestades han disminuido notablemente” apreciaba doña Pepita Pérez, una de las más viejas pensionistas de la ciudad. Recordaba no solamente la violencia de las tempestades sino también que eran frecuentes las muertes debido a esas descargas eléctricas de la atmósfera. Se dio el hecho del campanero de la catedral en el toque de ánima a las 9 de la noche, que cuando produjo el primer sonido atrajo el rayo y quedó electrocutado.
         Perfetti, por ejemplo recordó que el 12 de agosto de 1952, a las 7 de la noche, hubo una incidencia eléctrica de más de mil rayos directos a tierra durante hora y media. Lourdes Salazar, ex directora de la Biblioteca Rómulo Gallegos, fijaba en su memoria el día en que murió Leoní en Nueva York. Ese día se desató una tempestad eléctrica sobre la ciudad y uno de sus rayos quebró los relojes de la torre de la catedral. Los relojes permanecieron inutilizados hasta que el Arzobispo Crisanto Mata Cova trajo unos de Europa que cada cuarto de hora tocaban una estrofa del Himno del Estado.
         La ciencia se ha ocupado de corroborar el por qué instintivamente los agricultores de San Francisco de La Paragua celebran el Cordonazo y es porque las consecuencias de una descarga eléctrica es favorable pues limpia la atmósfera y destruye el nitrógeno y, como sabemos, lluvias nitrogenadas no son buenas para la agricultura,
Las tempestades o tormentas de Guayana tienen o tenían más famas que el Relámpago del Catatumbo, pues difícilmente transcurría un año sin víctimas de las descargas eléctricas, además de los naufragios en los ríos. Rómulo Gallegos dedica un capítulo en “Canaima” a la tormenta que envuelve a Marcos Vargas, el principal personaje de esa novela de la selva guayanesa:
El restallar tableteante de la centella que hiende el árbol desde la copa hasta la raíz, la siembra del fuego en la tierra que el fluido cejante cava y perfora, el aleteo gigantesco del relámpago esplendoroso, el tremendo fulgor instantáneo que se funde con otro y con otro se prolonga

vibrante. Y la pupila del hombre temerario abierta ante el elemento alardoso. ¡EL agua y el viento y el rayo y la selva! Alaridos, bramidos, ululatos, el ronco rugido, el estruendo revuelta Las montañas del trueno retumbante desmoronándose en lo abismos de la noche repentina, el relámpago magnífico, la racha enloquecida, el chubasco estrepitoso, el suelo estremecido por la calda del gigante de la selva, la inmensa selva lívida allí mismo sorbida por la tiniebla compacta y el pequeño corazón del hombre, sereno ante las furias trenzadas. Las raíces más profundas de su ser se hundían en suelo tempestuoso, era todavía una tormenta el choque de sus sangres en sus venas, la más íntima esencia de su espíritu participaba de la naturaleza de los elementos irascibles y en el espectáculo imponente que ahora le ofrecía la tierra satánica se hallaba a sí mismo…,”

lunes, 24 de marzo de 2014

Día Mundial de la Poesía

TOPICO
Los poetas de Ciudad Bolívar, siempre fieles al Día Mundial de la Poesía, desde el 2001 que fuese declarado por la UNESCO, se congregaron, desde las diez de la mañana hasta pasado el mediodía,  en un salón del Hotel de Pedro Toledo situado en la cumbre más elevada de la capital del Orinoco, para consagrar la palabra en lo esencial y reflexionar sobre nuestros tiempos.
         Ese día 21 de marzo el Sol se situó en el plano del ecuador terrestre y baño con su luz por igual los dos hemisferios, dando lugar a la Primavera que hace brotar de vida a  todas las plantas de las muchas que tiene la ciudad, incluyendo a una Ceiba que vino de Puerto Ordaz y que expuso con su fronda las razones  noctívagas ambientadas en la protesta que no cesa como el rayo y hasta hubo una plegaria para esas tres letras  que no terminan de madurar en la conciencia del que pretende mirar más allá de las flores y se queda pasmado en el capullo.
         Habló de primera y cerró con torta y brindis de cumpleaños la poeta mayor Teresa Coraspe, flaqueada por Cristina Besson añorando a su hijo exiliado en el frío que viene del Norte, seguida por Alcides Izaguirre  con sus voces desde las sombras, el arquitecto Wilfredo Velásquez reptando en los socavones de los mineros, la musulmana Jusin soleada por el trópico guayanés, Pedro Osty  con su umbral obsceno hablando de la siempreviva y el orgasmo en sus escritos laterales,  Néstor Roja con sus trabajos del tiempo, Víctor Medina, al borde de la locura, hablando  por celular desde Maracaibo,  Riolama  parlando en sandalias desde el diván, Elena Fernández,  con su plática y su plástica sobre los traviesos de la Isla de Coche, seguido interminable con el profesor Alex Ferguson, Rusalca Fernández, Lourdes Maestracci, Blas Pascuzzi, Arturo Briceño, Josefina Briceño,  Marcis Martínez, Graciela Reyes Chacín, Jorge Casanova,  Aldrick, Britany y Jeús..
         Estuvo el encuentro poético encuadrado dentro del programa conmemorativo de los 250 años de Ciudad Bolívar, no por la importancia del aniversario en sí, sino porque estando Venezuela y particularmente la región del Orinoco, bajo una singular protesta nunca antes históricamente registrada, se establecía una identificación en el sentido de que Ciudad Bolívar nació bajo el signo de la protesta, pues al día siguiente de su bendición por el sacerdote Bruno de Barcelona, los habitantes suscribieron un documento, repudiando el autoritarismo del Capitán José de Iturriaga, quien desde Real Corona (Moitaco) ejercía autoridad militar sobre Angostura.  Allí se agudizó una vieja rivalidad entre el fundador Joaquín Sabas Moreno de Mendoza y el comandante del Alto Orinoco José de Iturriaga que venía desde que ambos servían en la rada de fondeo del puerto de La Guaira.  El Primero como comandante de las fortificaciones y el segundo como representante de España en la Compañía Güipuzcuana.

         Asimismo venía como anillo al dedo el hecho de que el fundador de la antigua Angostura, hoy Ciudad Bolívar, escribía poesía.  De hecho,  para alegría de los circunstantes, el fundador Joaquín Moreno de Mendoza también era poeta como así lo demuestra un largo poema de despedida escrito en Angostura en el que queda reflejado el tema de su dimisión y los avatares de su ingente empresa.  Triste y deprimido por su renuncia concluye con este epitafio que manda graben sobre  su tumba:  “Aquí yace Moreno que ostentando / Lo vi tres años mi cerviz rigiendo /  Buen ejemplo para los que están mandando / Pues en mi Guayana no cabiendo / No bastó lo miraran usurpando / Y este sepulcro le sobró muriendo”.   



domingo, 23 de marzo de 2014

Los Cuentos Mágicos de Chloé


La literatura infantil bolivarense ha pasado a primer plano con la profesora Lusete Alves, quien acaba de ser favorecida con el primer premio del concurso  nacional de literatura infantil “Orlando Araujo” propiciado por la Casa de las Letras Andrés Bello.
         La profesora de  Turismo de la Universidad de Guayana (UNEG), quien también concursa en otra instancia literaria con una novela de corte histórico ambientada en el pasado acontecer  de la ciudad de Angostura, participó en el concurso de literatura infantil con el seudónimo “El Duende del sombrero roto”.
         En Ciudad Bolívar a propósito se recuerda dentro de la Literatura infantil a Lucila Palacios con sus “Soldaditos de plomo” y dentro de la poética infantil a la misma Lucila con “Caballito de Madera blanca”,  Velia Bosch con su poema “La Abuelita”, a Héctor Guillermo Villalobos  (Compasión) y  Alarico Gómez con “El gato y el pájaro”.
         Los cuentos mágicos de Chloé son tres cuentos en uno: Las Letras Doradas, el Orfebre encantado y La Estación del Juego.
         En “Las letras doradas”,  Lusete Alves cuenta de  la niña Chloé que al morir sus padres labriegos, le dejaron como herencia la casa domiciliaria  en una aldea de iletrados más el consejo de salir de aquel lugar estancado en el tiempo en busca de la sabiduría alojada en una fortaleza que ellos nunca pudieron encontrar.
         La niña prometió complacer a sus padres y se lanzó a la aventura de lo desconocido estimulada por el paisaje bucólico más allá de la aldea y tras misteriosos episodios  de hadas, brujas y arlequines, logra dar con la fortaleza que le abre sus rígidos portones mediante una simple clave de modales que le suministra un hada,  pero luego de una breve entrevista con los sabios no le queda sino la alternativa de salir al encuentro de otros escenarios que resultaron  colmados de trampas y dificultades, pero que al final le sirvieron como básico aprendizaje para optar al campo de las letras doradas.
         Lo cierto es que la niña Chloé cumple su cometido sorteando toda clase de tentaciones disuasivas hasta poder penetrar el mundo mágico de las letras doradas, a la luz de las cuales pudo ver con claridad el panorama deslumbrante de una ciudad civilizada llena de luz y colores, cincelada sobre la piedra bruta y custodiada por una hidra con guarida rocosa en medio del río.
         El veredicto del  Jurado integrado por  Lourdes Rodríguez. Catherine García y Williams Torrealba concluye en que : “después de leer y evaluar los manuscritos enviados por los participantes, decidimos premiar el trabajo titulado Los cuentos mágicos de Chloé, firmado bajo el seudónimo El Duende del Sombrero Roto; a partir de la siguiente valoración: Es creativo, presenta una propuesta contra-hegemónica para niños de diez años o más, cuestiona el influjo de las redes sociales y videojuegos (nos dice qué hay detrás), es ameno, critica la superficialidad de la moda y el entretenimiento, coloca a la mujer como heroína, refiere situaciones con las que el niño se puede identificar, tiene un mensaje positivo fundamentado en valores, hace que el niño reflexione acerca de la realidad, está redactado de manera clara y sencilla, con un lenguaje que incorpora elementos metafóricos y léxicos que enriquecen el vocabulario y modelan de algún modo las formas expresivas del lector”.
         La profesora Alvez  nativa de Ciudad Bolívar, es licenciada egresada de la Escuela de Turismo de la UDO- Margarita.  Comenzó a desarrollar su vocación literaria en una  Clínica cuando su padre se hallaba hospitalizado.  Me hizo recordar a Isabel Allende que se inició de la misma manera cuando cuidaba en la clínica a su hija Paula. 


sábado, 22 de marzo de 2014

Soto primero en ganar Medalla de Picasso

Antes de finalizar el año 1981, la Unesco ofreció en París un acto especial y único, para conmemorar los 100 años del nacimiento de Pablo Picasso (en la foto).
El artista venezolano Jesús Soto fue elegido en esa oportunidad para recibir la Medalla Picasso, otorgada por primera vez, como reconocimiento a los inobjetables aportes de la corriente cinética a las artes contemporáneas, del cual Soto es una de sus más destacadas figuras.
Armando Gil Linares, quien llegó de París el 18 de enero de 1982 luego de estudiar administración de museos durante un año en el Centro Pompidou, dijo que la imposición de esta condecoración a Soto estuvo a cargo del doctor Amadou Mahtar M’Bow, director general de la Unesco, en una sesión especial realizada en la Sala IX con la asistencia de las más altas personalidades del mundo artístico europeo.
La medalla es una pieza ovalada, de unos 250 gramos de peso y constituye por sí sola una extraordinaria obra de arte, puesto que fue concebida por el maestro catalán Joan Miró y vaciada en bronce por Artigas, reconocido escultor español.
La Medalla Picasso es un galardón otorgado por la Unesco a personalidades relevantes del mundo del arte y la cultura.
Este premio se instituyó en 1981 para celebrar el centenario del nacimiento de Pablo Picasso. Con motivo del evento, se organizó un simposio internacional dedicado al artista hispano, que quedó reflejado en un libro y un número especial de El Correo de la Unesco dedicado al pintor. La idea del premio se había gestado un año antes, cuando la Conferencia General de la Unesco aprobó crear este galardón teniendo en cuenta “el gran impacto y la significación universal de la obra de Picasso en la evolución y transformación del arte contemporáneo”. Cabe señalar que la Unesco cuenta desde 1958 con un mural de Picasso titulado La caída de Ícaro, situado en el gran vestíbulo del edificio de Conferencias de la sede de la Unesco en París.
La medalla fue diseñada por Joan Miró, y realizada por Joan Gardy Artigas. El anverso de la medalla lleva inscrito el lema Pablo Picasso –Málaga- 25.X.1881 y, según palabras del propio Miró, “tiene en el centro un ojo, fijo y alerta, rodeado de inscripciones mágicas y musicales, como el ojo de Picasso”. El reverso contiene un paisaje desértico, un árbol, una estrella y la firma de Miró.
Después de Soto, el primero en obtenerla, vinieron, entre otros, el escritor mexicano Carlos Fuentes, el Premio Nobel de Literatura, Camilo José Cela y Paloma O’Shea, por su labor musical.
Otra noticia que Gil Linares nos trajo de París es la de que desde hace algún tiempo las enciclopedias y diccionarios de Europa vienen incluyendo en sus nuevas ediciones el nombre de Jesús Rafael Soto y el resultado de sus investigaciones artísticas, como una importante referencia para los estudiosos de arte contemporáneo, las cuales ya se han hecho cotidianas para los alumnos de escuelas y liceos.
La Grande Enciclopedia Larousse, de la Editorial Hachette, de Francia, en su página 2.909 del Tomo I, dedica página y media al tema Cinetique Art., y menciona a Jesús Soto como uno de sus más destacados creadores. Y en la página 11.262 del Tomo II, bajo el encabezamiento Soto, Jesús Rafael, le asigna una página completa con sus datos biográficos y los detalles más resaltantes de su carrera artística. Así mismo, el Gran Larousse Ilustrado de la Editorial Plaza & Janes S. A., le dedica gran espacio a la biografía y trabajo artístico de Soto en su página 45.

viernes, 21 de marzo de 2014

El primer libro de Olimpia



El primer libro de la periodista Olimpia Berti Unceín “Los primeros días de la última década” publicado por el Fondo Editorial Predios en 1995, llegó a mis manos con una dedicatoria de la autora y hasta ahora, casi veinte años después, no había podido leerlo porque lo suponía hurtado de mi escritorio. Pero reorganizando mi biblioteca apareció y antes de que volviera a extraviarse me apresuré a leerlo.
         No se trata de una novela como  entonces suponía sino de un relato de sucesos reales extraídos de la prensa, pero literariamente tratados para hacerlo más digerible toda vez que aborda hechos nada gratos como el de los ojos extraídos durante una riña a un sujeto de nombre Óscar Benítez.
         No sé porque motivo subconsciente me puse a pensar en el color de los ojos del agraviado y también en el color de los ojos de la colega periodista.  La verdad es que no sé de cuál color son los ojos de Olimpia.  Si negros, castaños, verdes, color de luna o si fueron hechos para su esposo en la frontera, como dice Neruda.   Por naturaleza suelo ver el bosque en su conjunto sin detallar sus componentes. Me atrae más la atmósfera envolvente.  Habría querido ser como Rafael Alberti ante los ojos de Picasso o, en todo caso,  como José Berti ¿el abuelo de Olimpia? que andaba por la selva del Alto Paragua auscultando el alma y los ojos de los Arecunas.
         No pude fijarme con detenimiento en los ojos de Olimpia  en tanto tiempo visitándola  como colaborador cuando ella con el colega Arístides Gómez dirigía la revista “Eslabón” de CVG-Interalúmina.  Ni cuando viajamos juntos a Mérida, invitados para conferenciar con el profesor Enrique Plata Ramírez, quien realizaba un trabajo de investigación sobre la novela de Berti “Hacía el oeste corre el Antabare”.
         En  “Los primero días de la última década” ,  el primer capítulo habla de un monaguense  que en riña le sacaron los ojos con un destornillador.  Una anécdota despiadadamente cruenta  que  la colega, con mejor fortuna, habría podido aprovechar para desarrollar una novela, pero ella prefirió concatenarla con otros episodios para dar cuenta de la descomposición social de la Venezuela de aquella década umbral del siglo en curso.
         Reflexionando sobre la muerte en el papel literario de El Nacional, Ludovico Silva,  decía  que  uno muere tantas veces como morir vea a otro. Uno vive en carne propia, o de cierto modo  somatiza, lo que al semejante le acontece  en un momento circunstancial. Es un problema humano de alta sensibilidad que le ha podido ocurrir a Olimpia cuando leyó en el periódico aquel suceso cuya angustia drenó en el primer capítulo del libro por el cual para su edición se interesó el poeta Pedro Suárez. 
         Quedarse de por vida envuelto en la oscuridad, sin más recuso que la intuición orientativa y la afinación de los sentidos restantes, es un drama existencial imposible de superar aún  con 300 electrodos de titanio instalados en el cerebro y una minúscula antena bajo la piel.
         El cuento real así contado en el libro no da cuenta del destino final del agraviado sino más bien  de la preocupación del juez de la causa por saber el paradero de los globos oculares.  Este a mi manera de ver  sería el primer caso de tal característica registrado en el país y el segundo en el mundo.  El primero habría ocurrido en España, en la cárcel del puerto de Vallarta cuando Héctor Martínez, de 25 años, que se encontraba detenido, fue agredido de forma salvaje por otro interno, quien le sacó los ojos. 


miércoles, 19 de marzo de 2014

Retrospectiva de Soto


Jesús Soto (en la foto con el Presidente Caldera y el Presidente Lanusse, de Argentina), quien vino en julio de 1981 a inspeccionar los trabajos de climatización y ampliación del Museo de Arte Moderno en compañía del Ministro de Estado para la Cultura, Luís Pastori y del gerente de la División de Desarrollo Humano de la CVG, Eduardo Castañeda, dijo que en sus obras de la década del cincuenta están presentes los elementos del arte programado o estructuralista que estaban seriamente investigando en Europa.
         Manifestó que por eso es muy importante la retrospectiva de su obra que iba a exponer el 15 de diciembre en el Palacio de Velásquez, en Madrid, una sala espaciosa muy bella,  inaugurada por el Ministro de la Cultura y donde entonces se exhibía una retrospectiva del gran escultor Henry Moore.
         La retrospectiva que preparaba para Madrid la consideraba más grande que la expuesta en Nueva York, pues pensaba incorporar trabajos de los últimos diez años además las obras de la década del 50 en el Museo Soto porque allí él plantea toda una cantidad de problemas que vienen a solucionarse más tarde en el arte llamado cinético o en el arte que estaba tomando mucho interés en Europa que es el arte programado o estructuralista.
         Soto creía que su obra parte del arte programado y que la misma evolucionaba dentro de ese concepto. A medida que investigaba iba descubriendo cosas dentro de un mundo completamente desconocido. Ese año de 1981 estaba dando  un paso importante al poner al descubierto con el color que el espacio es un ente ambiguo, que no puede medirse y que nos está ofreciendo a cada instante facetas diferentes.
         Creía, como en efecto se comprobó,  que estaba realizando con el color una demostración de la ambigüedad del espacio. El problema era que a él no gustaba estar explicando su trabajo. Consideraba que lo importante para un artista era presentar su arte al público ya resuelto. “Yo creo que el conocimiento y los problemas del trabajo de un artista deben quedar en el taller porque para el público lo más interesante es sentirlo”.
Soto venía  (1978) de exponer su obra más reciente en el Musée National d’Art Moderne Centre George Pompidou, París y comenzado la serie de ambivalencias y armonías ambiguas, que continuará  durante la siguiente década. En estas obras, el uso de cuadrados monocromos flotando sobre el espacio explota la intensidad lumínica del color para producir la ilusión de movimiento.
En 1983 el Museo de Arte Contemporáneo de Caracas, a cargo de Sofía Imber, presentó retrospectiva con 136 obras.  Dos años después  instaló una esfera virtual en la sede de la Banca japonesa Lara en Caracas. 1988 Instala tres obras monumentales en Caracas y una en París. Realiza una obra para el Parque Olímpico de Seúl con ocasión de los Juegos Olímpicos.
Jesús Rafael Soto presentó más de 180 muestras individuales en ciudades como Ámsterdam, Berlín, Bruselas, Buenos Aires, Madrid, París, Nueva York y Tokio, entre otras. Realizó monumentales instalaciones en Bélgica, Francia, Suiza y Venezuela, y, con motivo de los Juegos Olímpicos, en el Parque Olímpico de Seúl (Corea del Sur, 1988). Participó en la Primera Muestra Internacional de Arte Abstracto en la Galería Cuatro Muros (Caracas, 1952), y en varias oportunidades en la Bienal de Venecia (1958-1962–1964–1966) y en la Bienal de San Pablo (1957–1959–1963). Contó con retrospectivas en El Museo de Bellas Artes de Caracas (1971), El Solomon R. Guggenheim Museum (Nueva York, 1974), El Museo de Arte Contemporáneo de Caracas (1983) y El Museo de Arte Moderno de Bogotá (2001).

martes, 18 de marzo de 2014

Eje de Navegabilidad Orinoco-Apure

WTOPICOS2

lunes, 17 de marzo de 2014

Programa de salvación

WTOPICO
Un programa para salvar a Ciudad Bolívar de la degradación progresiva de su medio ambiente a causa de la improvisación y desarrollo urbano irracional y caótico, propuso el 24 de febrero de 1983, el antropólogo Alfredo Inatty (en la foto),  profesor asociado y coordinador de la materia de medicina preventiva y social de la Universidad de Oriente.
         El programa que propuso incluía no sólo las impresiones ecológicas que conforman toda una situación deplorable sino que incluye las previsiones y una metodología a seguir en cuanto a la concienciación ecológica, el establecimiento de pautas legales para reglamentar las relaciones hombre-ambiente, educación y promoción, prohibición de propaganda dañina al ambiente, protección al Orinoco, estricta vigencia del plano regulador de la ciudad para seguir su orientación prevista y evitar las invasiones anárquicas, control del proceso urbanístico, acciones para enfrentar la basura y la contaminación, la continuidad administrativa en toda obra que se inicie, la necesidad de trabajar coordinadamente y en equipo y finalmente planes de infraestructuras que podrían tener sus pilares en un acuario, un parque zoológico, un jardín botánico y los parques El Perú y Farallón.
         En su programa, entregado a la prensa, trata de cómo la ecología y la protección del medio ambiente no ha podido atraer el interés de la colectividad y cómo y cuándo escuchamos de la contaminación atmosférica, del envenenamiento de las aguas y de la desaparición de áreas verdes, pensamos inmediatamente en EE.UU., en el Japón o en cualquier otro país desarrollado, siendo que estos fenómenos, por encima de nuestra indolencia se están gestando aquí mismo. Basta con mirar el Orinoco arrastrar todo cuando desecho el hombre le echa, el tráfico automotriz agresivo, ruidoso y viciado del aire que respiramos, las modernas viviendas populares que estrechan al hombre y lo asfixian, las calles llenas de huecos y basuras y las urbanizaciones con servicios deficientes como El Perú, sin zonas verdes ni campos deportivos.

            Expresó el investigador que la labor que debe emprenderse para salvaguardar la ciudad del inmediato peligro de degradación y desastre ambiental, así como de fomento de un cambio positivo en las actitudes y sistema de valores de las personas con respecto al medio que nos rodea, amerita un esfuerzo suficientemente amplio e integral, con una inclinación humanística, donde se auspicie la participación de toda la comunidad guayanesa, sus autoridades y organizaciones más diversas, con una serie de programas que tengan efecto sobre las instancias del proceso de socialización (orientación, educación, formación por parte de la familia, la escuela, los medios de comunicación, etc), así como en los procedimientos legales, en los servicios, la salud pública, el esparcimiento y la investigación.
           Las declaraciones del antropólogo Alfredo Inatti coinciden con el llamado que hiciera el Centro de Investigaciones Ecológicas de Venezuela al holding de las empresas básicas para detener el daño que se le viene causando al Orinoco con el vertido de elementos químicos a través de los canales de desagüe.  La contaminación del río Orinoco a través de una cañería o canal de desagüe con lodo rojo y otros elementos químicos que parten de las plantas productoras de alúmina y aluminio primario de Venalum y Bauxilum, constituye uno de los crímenes ecológicos más aberrantes en el estado Bolívar. Así lo considero, Alejandro Lanz, director del Centro de Investigaciones Ecológicas de Venezuela (CIEV), tras recibir varias denuncias por parte de habitantes del sector Cambalache, ubicada en Ciudad Guayana. Seegún pescadores, la contaminación del río continúa por parte de estas empresas, afectando todo el ecosistema acuático del Orinoco, y su principal fuente de ingresos.








viernes, 14 de marzo de 2014

Percepciones Existenciales