martes, 29 de diciembre de 2020

JOSÉ iSMAEL MORALES PÉREZ, PERIODISTA Y CARICATURISTA, TAMBIÉN ES DECEMBRINO José Ismael Morales Pérez, quien hoy 29 de diciembre, cumple 84 años, ha dedicado 63 de ellos a la Caricatura periodística, aunque antes colaboraba espontáneamente con la revista “El Gallo Pelón”, pero cuando realmente comienza a consagrarse como tal, es en 1957 con los “Cartones de Morales” cuando entra en el diario El Bolivarense. Podríamos decir que la caricatura periodística sostenida en el tiempo y en todos los rotativos bolivarenses la inicia Ismael Morales Pérez, quien hoy es todo un profesional egresado de la Escuela de Comunicación Social de la Universidad Central- de Venezuela. Del pionero diario de los Natera, Morales pasa a “El Expreso”, donde también por un tiempo Rosendo Magallanes se escapa del diseño creativo, del dibujo y la pintura, para incursionar en este género del periodismo que no cultivo mucho porque lo atrajo la fotografía, diagramación y la dirección instrumental de los rotativos. Otros de los primeros caricaturistas de la prensa local han sido Marcos Carrasco, hijo de quien fue profesor y decano de la UDO, ingeniero Genaro Carrasco; el arquitecto Salgado, José Pulido y Víctor Medina, médico, poeta, cantante y pintor, quien firmaba sus caricaturas con el seudónimo de Medito. En Ciudad Guayana, el periodismo estuvo ausente de este género expresivamente humorístico, hasta la aparición del “El Correo del Caroní” y su prohijado “El Pueblo”, en los que Víctor Reinales, crítico de excelentes trazos, publicaba “Poblachón”, “El Morrocoy” y ocasionalmente en la Página Deportiva del Correo caricaturizaba algunos temas firmados por “Puñal”. Después publicaba caricaturas diarias a todo color firmadas por Darwin que competían en ingenio y humor con los notables de los grandes rotativos. De los primeros caricaturistas, vale decir, los pioneros, el que se mantuvo hasta hace poco fue Ismael Morales Pérez, quien además de caricaturista es periodista licenciado en Comunicación Social en la UCV. Últimamente trabajaba simultáneamente la caricatura y el periodismo radial. En junio 2011, obtuvo al mismo tiempo el Premio de Periodismo Regional Andrés Roderick y el Premio Municipal J. M. Gómez Rengel. Morales entró con sus caricaturas “Cartones de Morales” en el periodismo cuando Brígido Natera Ricci fundó el diario “El Bolivarense” en diciembre de 1957. Los clisés había que hacerlos en el diario “Antorcha” de El Tigre (1969). Caricaturas de Morales han sido reproducidas por revistas como “Voz y Camino” dirigida por el extinto presidente de la República, Luis Herrera Campins, y ha tenido coincidencias temáticas y de leyendas el mismo día con caricaturas de los grandes como Zapata. Morales en sus conversaciones suele recordar esta referente a la muerte de Ramiro Finol, el inventor de la tinta indeleble utilizada por primera vez en unas elecciones: “Murió Ramiro, pero nos dejó su huella indeleble”. Igualmente se ha destacado en el quehacer caricaturesco de la prensa Luis Vásquez con “Los trazos de Luis” en El Diario de Guayana y con sus “Ostosidades”, Edgar José Osto, quien dibuja y hace caricaturas desde que era estudiante de primaria. Es licenciado en educación y ha trabajado para El Bolivarense y El Progreso y no ha tenido más escuela que la voluntad y el ejercicio diario del trazo. (AF)

domingo, 27 de diciembre de 2020

MURIÓ EN CANADÁ EL MÉDICO PSIQUIATRA CARLOS MARCANO GARCÍA

Esta tarde a través de Rusalca me he enterado sorpresivamente de la muerte del amigo médico psiquiatra Carlos Marcano García, Fatal suceso ocurrido en Canadá, a donde fue a tener hace tres años, con su esposa Norka Balliache también médico, dentro de la llamada diáspora de la crisis política y económica que golpea a Venezuela. El médico - siquiatra Carlos Marcano García, era nativo de Carúpano. En ese importante puerto del Estado Sucre nació en 1949 y se radicó en Ciudad Bolívar desde la edad de 18 años que se vino a estudiar medicina en la Escuela de la UDO donde se graduó junto con el grupo de la séptima promoción de médicos cirujanos. Carlos Marcano quería ser psiquiatra como los doctores Grau y Cividanes y para allá cogió realizando un post grado en la Universidad Central de Venezuela, en Caracas, luego de una pasantía por el Centro de Salud mental donde reforzó su vocación. Para el año 1991 asumió la dirección del hospital universitario Ruiz y Páez y después la dirección de salud pública del Estado Bolívar. Estuvo cinco años justamente en el periodo del proceso de la descentralización tocándole trabajar en todo lo concerniente a la salud pública del estado. Era, por supuesto, los tiempos del gobernador Andrés Velásquez, abanderado del proceso de descentralización, es decir, mayor autonomía a los estados y menos dependencia del Gobierno Central en cuanto a servicios públicos básicos. Gracias a la ley de descentralización lograda a través de un ejercicio diario de presión, el gobernador Velásquez mejoró la salud pública y otros servicios en el Estado Bolívar incluyendo, obviamente, el de psiquiatría, donde militaba quien hoy desaparece de este mundo. Le sobreviven su esposa y tres hijas: Norka en los Emiratos árabes; Carla en Canadá y Veruska, en Italia. (AF)

Profesora Rosa Emilia Hernández

Hoy cumple años la docente Rosa Emilia Hernández, hija de la también docente, ya desaparecida, doña Ligia Mederico, quien tuvo la fortuna de casarse dos veces y tener ocho hijos, entre ellos Rosa Emilia y su inseparable hermana Zolange del Valle que siguieron la misma ruta magisterial y luego de una larga carrera por liceos, levantaron un Colegio particular sobre los cimientos de la Escuelita que sostuvo su Madre tras ser jubilada con todos los honores y reconocimientos merecidos por quien se metió de cuerpo entero en el mar proceloso de la enseñanza. A la profesora Rosa Emilia Hernández la conocí cuando era estudiante del Liceo Peñalver, aprovechada alumna de José Simón Escalona, profesor de castellano y literatura, admiradora ella del poeta chileno Pablo Neruda y del hispano García Lorca, del cual conservo un libro que me regaló. Inseparable amiga de filis Castro a pesar de que esta muchacha hija del zapatero Arístides Castro, era de Vanguardia Juvenil Urredista y ella de la juventud de Acción Democrática. En los alegres y emocionantes años del putufijismo no existía ese prejuicio partidista, una cosa eran las ideas y otra la amistad que siempre debe estar por encima de cualquier ideología, así sea religiosa. Luego AD se escindió y Rosa Emilia quedó surta como los barcos, en el MIR de Domingo Alberto Rangel y posteriormente en el MEP liderado por el Maestro Luis Bertrán Prieto Figueroa, autor de su libro de cabecera “Empínate Joven”. Rosa Emilia Hernández Mederico nació en San Miguel del Palmar el 28 de diciembre, no sabemos de qué año, pero su cédula no debe pasar de seis dígitos. Lo sabido es que se trata de una mujer de retos y dispuesta a hacerle frente a la decepción viendo los contratiempos no como fracasos, sino como peldaños en el camino hacia el éxito. Ella, por supuesto, que ha tenido éxito en el curso de su vida profesional de docente que no va con el título debajo del brazo solicitando un cargo, sino que siempre la han solicitado por su capacidad y entereza, ya como subdirectora o directora de instituciones pre-universitarias como el Liceo Angostura, por ejemplo: Directora del Liceo Tomás de Heres, del Carlos Emiliano Salón, del Manuel Piar en San Félix o Supervisora desde Caracas de la Misión Indigenista o en Jamaica, país inslar caribeño, representando a Venezuela en una misión cultural internacional. Hoy. Día de los Santos Inocentes, está de cumpleaños, pero como no tengo un precioso Granate de regalo, le brindo esta crónica para que sus alumnos que son innumerables la reproduzcan de alguna forma y digan con orgullo “Esta fue y sigue siendo mi maestra”. (AF)

sábado, 26 de diciembre de 2020

EL CAMIÓN GAITERO DE CIUDAD BOLÍVAR

Este diciembre es evidente que los bolivarenses capitalinos, como todos los años, no disfrutarán del ya tradicional “Camión Gaitero” que comenzó como una parranda musical en 1978. No lo disfrutaran debido, ya lo sabemos, al virus que desde el continente asiático se ha extendido por los centros urbanos de la tierra y también porque los iniciadores se han dispersados. El “Camión gaitero” que citadinos ocurrentes preferían llamarlo “El Gran Alambique”, bien entendido porqué tratándose de jóvenes que tan pronto largaban el libro durante las vacaciones pre o universitarias tomaban los instrumentos sonoros para manifestar su júbilo decembrino a los cuatro vientos. Parece ser que el centro de la conspiración juvenil era la quinta “Anhelo” de la familia del médico traumatólogo José Luis Cestari Finamore, quien quería que sus hijos fueran amantes y ejecutantes de la música como él que se recreaba con el violín cuando no se hallaba ocupado en la clínica o el hospital enderezando huesos. Por la plataforma del Camión Gaitero como escenario nocturnal y espectacular, sin cortina y abalorios, desfilaron Noel Gamboa, Carlos, Antonio y Humberto Cestari, Luis José y Alberto Candiales, Luis Abatti, José Gómez, Argenis Granati, Orlando Bártoli, Ricardo Boccardo, Orlando Fernandez, Alberto Cucu Silva, el Coco Inaty, Omar Inaty, Herman y Hernan Pulgar, Horacio Santamaría, Luis Natera Cheo Hurtado y Gerson García Según nos cuenta los amigos José Luis Candiales Tapia y Luis Natera, todo comenzó improvisadamente con un camión Chevrolet allá por los años 1978 y 1982 y seguramente no podrá proseguir como es el deseo debido no sólo a la Pandemia sino a lo actual disperso del grupo en otros lares. La idea al comienzo era ir por la ciudad sin rumbo fijo, pararnos al frente de la casa de personas amigas y conocidas como lo hicimos. Rodábamos a partir de las 7 a 8 p.m., al pararnos al frente de la casa escogida, conectábamos a la electricidad y empezaba a sonar la gaita. Los dueños de la casa sorprendidos de la sorpresa se alegraban y empezaban a bailar al ritmo de los serenateros. Amigos empezaron a seguir al camión gaitero las veces que salía a brindar alegría decembrinas en nuestra bella ciudad. Caravanas de carros siguiendo al camión gaitero cada vez que salía a dar sus serenatas hasta amanecer. A partir de ahí cuando llegaba el mes de Diciembre esto se volvió una tradición. Amigos, familias y mucha gente comenzó a seguir al camión gaitero. Las cuadras se cerraban por la cantidad de carros que nos seguía. Esto continuó por unos tres años aproximadamente, hasta que comenzamos a irnos y establecernos haciendo vida en otras latitudes y ahora con este virus chino, menos. (AF)

viernes, 25 de diciembre de 2020

EL ESPÍRITU DE LA NAVIDAD

Ha llegado hasta nosotros inesperadamente, en forma si se quiere sutil, el Espíritu de la Navidad, un antiquísimo ritual religioso que la familia lingüista Celta ponía en práctica a la llegada del Solsticio de Invierno, es decir, entre el 20 y 23 de diciembre cuando el Sol se coloca a una distancia mayor del ecuador celeste. Los Celtas que procedían, según se cree, de Anatolia (península del Asia Menor) o de las estepas, entre el mar Negro y el mar Caspio, se ramificaron por toda Europa y de allá parte de su cultura se ha venido filtrando hasta nosotros. Sorprendente como se extiende y evolucionan variantes o parte de la cultura de pueblos muy anteriores a los nuestros. Lo muy cierto es que aquí estamos hoy 21 de diciembre practicando muy a nuestro modo católico el ritual de los Celtas llamado Espíritu de la Navidad que según la creencia suele atraer a la paz y la prosperidad. La tradición sostiene que el Espíritu de la Navidad llega a los hogares donde se le da la bienvenida y él recibe 21 deseos de sus creyentes y los reparte en salud, abundancia y amor el año siguiente. La leyenda dice que un hermoso, alegre y bondadoso ser llegó hasta las tierras nórdicas (Escandinavia) en esa fecha procedente de un mundo muy lejano. Él visitaba los hogares de las personas de buen corazón para concederles los deseos más preciados. Para recibir el Espíritu de la Navidad las personas se reúnen en un hogar limpio y bien dispuesto con Velas sobre una mesa en forma de triángulo; azul (paz), amarillo (alegría) y rojo (amor)..Inciensos y mandarinas. Papel y lápices, suficiente para las personas que estén reunidas. Para comenzar el ritual del Espíritu de la Navidad se encienden las velas en el sentido de las agujas del reloj; así como también los inciensos y adicionalmente esencia de mandarina que se esparcen en gotas por las esquinas del hogar. Luego, se abren puertas y ventanas y se pronuncia una oración de bienvenida del Espíritu y en la cual se incluye una reflexión personal en la que se muestra arrepentimiento por las acciones individuales que pudieron ir en contra de los propios deseos o que afectaron el logro del bienestar ajeno. Si el año previo se hizo una lista de deseos, se recorta una a una cada petición y se van quemando para cerrar el ciclo. No sin antes agradecer los anhelos cumplidos. Después, se hace una lista nueva para el año siguiente, la cual se pasa por el humo del incienso y por las velas (sin quemarlo), se dobla y se guarda en un lugar seguro hasta el próximo 21 de diciembre. Las velas se deben consumir completamente y el ritual puede incluso terminar pasadas las 12 de la noche, pero siempre es importante comenzarlo en las horas que se recibirá la visita del invitado de honor. (AF)

martes, 22 de diciembre de 2020

OBISPO DE GUAYANA TOMA POSESIÓN EN FIESTAS DE NAVIDAD

El nuevo Obispo de Guayana, Monseñor Juan José Bernal Ortiz, aprovechando las Festividades de Navidad vino a tomar posesión de la Diócesis de Guayana y tuvo el placer de ser trasladado en un automóvil conducido por Ligia Figarella que se tiene, si no la primera, una de las primeras, que condujo un automóvil por las empinadas calles de Ciudad Bolívar. Resultó sensacional para los citadinos apegados a la costumbre de ver sólo ejerciendo tal oficio o habilidad reservado sólo a varones.. Eso cree, Silda Cordoliani, quien me mandó la fotografía. de la entonces juvenil Ligia Figarella, casada después con Miguel Vicente Trotta, quien fue Presidente del Concejo Municipal (1962). Como vemos, era un carro lujoso y moderno para los años cuarenta. El Primer automóvil llegado a la capital orinoquense era un Dion Bouton francés importado por Santos Palazzi, pero el de Ligia parecer un Oldsmobile norteamericano. Estacionado en el Aeropuerto en medio del gentío que fue a recibir al entonces nuevo Obispo de Ciudad Bolívar Juan José Bernal Ortiz (1949-1966). Monseñor, a quien vemos dentro del auto, venía del Estado Lara a ocupar la silla episcopal de Guayana dejada por Monseñor Miguel Antonio Mejía. La Junta Militar de gobierno presidida por el Coronel Carlos Delgado Chalbaud lo postuló ante la Santa Sede para llenar la vacante de Monseñor Mejía y su Santidad el Papa Pío XII lo preconizó Obispo de Guayana y como tal fue consagrado en la Catedral de Caracas el 13 de noviembre de 1949. El 18 de diciembre de ese año llegó en avión a Ciudad Bolívar para tomar posesión de la Diócesis. Entonces fue objeto de un caluroso recibimiento contagiado con las festividades de Navidad y año Nuevo. Ese mismo año, dos meses antes, había sido electo también Obispo de Cumaná, Monseñor Crisanto Mata Cova. La gestión episcopal de Monseñor Bernal se extendió hasta julio de 1966 –16 años-. Tiempo durante el cual creó 19 parroquias, construyó el Seminario Cristo Rey de Ciudad Bolívar y las Iglesias de Pariaguan, El Tigrito, San Tomé, Santa Ana, San Joaquín, Anaco, Guasipati, Puerto Ordaz, Ciudad Piar, El Pao, Upata, El Dorado, Tumeremo, San Francisco de la Paragua, Caripito, Maturín, Quiriquire y Caicara de Maturín. Así mismo fue construido un nuevo Palacio Arzobispal en las afuera de la ciudad y la capilla y Colegio de la Divina Pastora. Parte del Vicariato Apostólico del Caroni fue incorporado a la Diócesis. Por Bula Pontificia el 21 de julio de 1958, Ciudad Bolívar es erigida canónicamente en Arquidiócesis y Monseñor Bernal se convierte en el Primer Arzobispo de la Capital Bolivarense. (AF)

miércoles, 9 de diciembre de 2020

CONVERSACIÓN NOCTURNA CON PAÚL VON BÜREN

Anoche temprano se dio la ocasión de conversar telefónicamente con Paúl von Büren ¿Quién en esta Ciudad Bolívar crepuscular no lo conoce dotado con esos tan criollísimos cognomentos de “Paúl el Breve” o “Paúl el Jardinero de la ciudad”, pero sus verdaderos títulos de hombre público lo encontramos en la memoria histórica: Gobernador durante cinco meses, por eso lo llamaban “Paúl el breve”, secretario general de varios gobernadores, concejal durante once años y hasta miembro del Comité Regional de Copei sin estar debidamente inscrito en el partido. Su única credencial partidista era ser practicante del social-cristianismo y la de ser esposo de Aída, hermana de Iliana, esposa del Gobernador y secretario general copeyano Alcides Sánchez Negrón y hermana de Nancy, esposa del médico José Cárdenas, activo dirigente verde. A propósito de Aida, me dijo que se hallaba en proceso de recuperación pues recién salía de padecer el coronavirus que se extiende por el planeta entero. ¡Caramba! Y cómo lo contrajo? No sabe, apenas salía a comprar hortalizas. Claro, hortalizas parece la vianda básica de quienes luchan contra el tiempo que limita la vida. Lo saludable es que está en franca rehabilitación, gracias a los dólares que enviaban sus familiares para comprar las bombonas de oxígeno que en Venezuela es comúnmente imposible adquirir con los soberanos del régimen. Hasta ayer se contabilizaban en el país 100442 pacientes y 942 muertes. Una verdadera tragedia que no han podido atajar los gobernantes. Por cierto –exclama alarmado Paúl- que las banderas de la residencia oficial del gobernador de Bolívar han sido arriadas y es que el Magistrado no para en la ciudad capital, asiento oficial de ls poderes regionales. Ahora –comenta- la Capital luce transferida o, digámoslo mejor, “preterida”. Paúl cumplió el mes pasado 87 años y a pesar de su longevidad que parece ancestral no obstante las hortalizas, se mantiene en pie cuidando a la convaleciente Aída, cuidando el jardín de su casa y trabajando la orfebrería en sus ratos de ocio pues como sus ascendientes, practica la Orfebrería, tan bien que le ha valido dos exposiciones exitosas de sus piezas el el Museo Soto y en CVG de Ciudad Guayana. Varias de esas piezas artísticas y valiosas se las llevaron cinco delincuentes armados que durante una madrugada asaltaron su casa y lo amarraron a él que tiene el espinazo roto tras haber impactado su camioneta contra una intempestiva manada de vacunos que atravesaba la carretera. (AF)

martes, 8 de diciembre de 2020

DONDE LOS RÍOS SE DEVUELVEN

Mi amigo de todos los tiempos, Juan Antonio Perfetti Valdiviezo, residenciado en Caracas, escribió y fue publicado por la Alcaldía del Municipio Bolívar, un libro titulado “Donde los ríos se devuelven” que supongo es una metáfora por aquello de que “la vida son los ríos que van a dar a la mar que el morir”, y él no quiere que los ríos que bañan su tierra natal que es Caripito, la arrastren consigo. Caripito que también es la tierra nativa del poeta John Sampson William, del artista cinético Juvenal Ravelo y donde una vez residió como Corresponsal de El Nacional, el poeta Rafael Pineda, está de cuerpo entero en ese libro de carátula ocre. Por cierto, que Rafael Pineda le hizo una entrevista a su padre y puso de relieve el color ocre en las obras pictóricas de Jorge Jacobo Perfetti, pues era artista plástico igual que Revelo, amigo de Soto. Pineda, inquieto al observar que el ocre era color reiterativo en varias de las obras para entonces expuestas en un salón de la casa de la calle Sucre. El Viejo le respondió al Poeta bolivarense que «El color ocre me recuerda la tierra». Como este libro de Juan Antonio está destinado a la reconstrucción de la historia del terruño caripiteño, la ilustración de la carátula es como un homenaje que a nombre de su padre Jorge Jacobo Perfetti Rondón le rinde a la tierra de él y sus ascendientes. En remota ocasión. la profesora Rosa Emilia Hernández, me vio el libro y expresó su celo porque Juan Antonio no se acordó de ella que fue amiga en su época de estudiante en el Pedagógico de Caracas. Juan Antonio nació en Caripito, Estado Monagas, el 26 de junio de 1936. Es Licenciado en educación, Especialista en Currículo, Planeamiento y Desarrollo del Currículo. Es autor de libros didácticos, artículos en revistas técnicas y culturales y en periódicos locales. Editor redactor de varios órganos institucionales. Dirigente gremial y en la actualidad se desempeña como Cronista Oficial del Municipio Bolívar del Estado Monagas. (AF)

lunes, 7 de diciembre de 2020

PRIMEROS POBLADORES DE ORIENTE Y GUAYANA.

Los primero pobladores de Guayana y Oriente de Venezuela fueron los Arucas, rama étnica desprendida de la raza tupís Los tupíes engloban diversas etnias diferentes que hablan lenguas tupí-guaraní. ... La región originaria de las lenguas tupíes podría haber sido la región de Roraima o alguna otra región cercana dentro de la selva amazónica, y posteriormente se expandieron hacia el sur y gradualmente ocuparon la costa atlántica. Según Lino Duarte Level, los primeros pobladores de Guayana llegaron por los ríos, por los ríos se extendieron, ramificándose por todas partes. La raza de los tupís fue la primera pobladora de la América del Sur y de esta raza se hace descender a los Arucas, que son esencialmente suramericanos por su origen y filiación. Los primeros exploradores los hallaron en los ríos de Guayana con colonias al sur de la línea equinoccial. Los Arucas dejaron huellas de su dominio en el oriente de la Améri¬ca del Sur. El prefijo gua o oua, que corresponde al ah de los mayas y al güe de los tupís de donde tal vez viene, los hallamos por todas partes en esta región. Su lengua fue estudiada en toda su pureza al tiempo de la conquista y De Laet publicó un vocabulario obtenido en 1598. Es crecido el número de palabras Arucas que han tomado carta de nacionalidad como americanismos: Ají, batea, caracol, conuco, hamaca, maíz, hico, sabana, tabaco. Gua signi¬fica dominio, posesión, protección, algo así como nuestro y hogar. Este prefijo se coloca al principio de la palabra como Guárico, en el medio Taguanes, Churuguara, o al final Cagua, Cubagua, Aragua. En la isla de Margarita Paraguachoa como llamaban a la Isla y Guatamare En Coche encontramos al Guamache. En Sucre Yaguaraparo. Guanta en Anzoategui, Guarapiche en Monagas. Guasina en el Delta. Guarataro y Guaricongo en Ciudad Bolívar, Macagua en Ciudad Guayana, Guasipati, en Roscio y Paraguay y Uruguay de donde provienen. (AF) ,

martes, 1 de diciembre de 2020

"A ORILLAS DEL ORINOCO"

“A Orillas del Orinoco” se titula el tercer libro de Luis Antonio González, mejor conocido entre sus allegados como “Tony González”, acaso desde los tiempos en que era alumno muy aprovechado de Jaime García Norbone, fundador en Caicara del Orinoco de la Escuela de Artes Pláticas “Tito Salas”. Efectivamente, el libro de Tony es sobre Caicara, tierra donde cortaron su cordón umbilical el 16 de agosto de 1954, precisamente cuando el gran río de los Tamanacos llegaba al tope de sus aguas y espantaba las hormigas negras que en muchos días anteriores pretendía devorar el cuerpo tierno de ese gran pintor, premio nacional, Régulo Pérez. Bueno, para qué decir tanto si la carta del amigo Luis Antonio González que ahora mora en Rubio del Estado Táchira, se explica por sí sola: “Buenas tardes admirado señor Américo Fernández. Soy Luis Antonio González, conocido como Tony González, nacido el 16 de agosto de 1954 en Caicara del Orinoco. Le he enviado esa estampa de las barquitas pasajeras en el puerto de Caicara (una de mis obras al óleo), por tres razones: la primera vez cuando lo ví, tenía 13 años, e inaugurábamos la Primera Exposición Pictórica en el Salón Parroquial en mi pueblo, bajo la tutela del pintor, director y creador de la Escuela de Artes Plásticas "Tito Salas" Jaime García Norbone. QEPD y usted nos honró con su presencia e hizo la reseña en EL NACIONAL aquel julio de 1967, estando presente Monseñor Crisanto Mata Cova... Hace pocos años, conseguí su nota en su columna "Crónicas Angostureñas"; el segundo motivo, por el deseo que he tenido de poderlo contactar para manifestarle mi admiración y agradecimiento por todo lo que ha logrado realizar por Guayana; por último, manifestarle que he dado pininos en la escritura con un poemario "TIERRA VIVA", e "INDAGACIONES Y VIVENCIAS EN RUBIO", donde resido hoy día en esa ciudad del Táchira. En imprenta tengo un tercer libro; una novela histórica sobre Caicara del Orinoco "A ORILLAS DEL ORINOCO", en cuyas páginas, en ciertos episodios, me apoyé en algunas de sus investigaciones, sin poderle notificar al no poseer su número; hoy, por medio de mi amigo el profesor Carlos Lara, logré obtenerlo al colocarle a usted en el grupo de EFEMÉRIDES, sin embargo, en mis agradecimientos, esta incluido su nombre. En espera de que la pandemia pase para poderme movilizar con seguridad y poder darle luz a este nuevo sueño. Un tiraje de 1.000 ejemplares con presupuesto gracias a la colaboración de algunas personas amigas. Será sin fines de lucro. Me agradaría, de ser posible por medio de sus oficios, lograr reeditarlo en el estado Bolívar, para que al menos llegue a bibliotecas e instituciones estatales. Es un honor tener este contacto con tan respetable escritor felicitándolo en EL DÍA DEL ESCRITOR. ¡En buena hora!”

lunes, 23 de noviembre de 2020

Tomasini primer dentista bolivarense

El doctor. Pedro Félix Tomasini figura como el primer Cirujano Dentista de Ciudad Bolívar. Entonces era desconocido el término “Odontólogo”, pero no dentista empírico como el Comandante Montenegro José Grisel Somoza que abundaban, sino dentista académico y cirujano de excelente factura académica. Tomasini nació en Ciudad Bolívar el año de 1894, dos años después que el Orinoco tapó por primera vez la piedra del Medio. Hizo sus estudios en la Universidad Central de Caracas, graduándose de Ciru­jano Dentista el año de 1926, ejerció la profesión en Caracas y todos los Estados de Venezuela, pasando un tiempo después a Nueva York, donde permaneció durante cinco años perfeccionándose, yendo a residenciarse en Pa­namá por el tiempo de nueve años. Panamá tenía entonces una relación y comunicación fluida con Ciudad Bolívar y fue, precisamente, un guayanés, Raimundo Aristeguieta, quien allá montó la fábrica de sombrero “Britania” que cubría el mercado de Caracas, Barranquilla, Nueva York y Puerto Rico. En Panamá se le pre­sentó a Tomasini un caso especial y difícil en su profesión cuando fue llamado por la Dra. Corina Cárdenas para asistir a la seño­rita Huerta, hija de Dn. Tomás Huerta, que padecía de una anemia que no cedía a los mejores reconstituyentes ni medicinas administradas; al mismo tiempo, la señorita presentaba síntoma ninguno de dolor o enfermedad que fuese posible diagnosticar el motivo y curación. El Dr. Tomasini descubrió una raíz oculta que era causa de la infección y por lo mismo la que producía la anemia aguda que sufría la Srta. Huerta. Obteniendo con la extracción de dicha raíz el res­tablecimiento total de su salud.En los años cincuenta del siglo pasado, el Dr. Tomasini, quien ya ejercía por más de treinta años la pro­fesión, resolvió quedarse definitivamente en Ciudad Bolívar, su ciudad natal, para poner en servicio de sus paisanos todo la experiencia y conocimiento acumulados en su largo recorrido profesional por los hospitales americanos.(AF)

FÉLIX TOMASSI Y L CORSO BARTOLOMÉ

Entre los corsos que vinieron a Guayana para participar activamente en su economía, destaca Bartolomé Tomassi, quien siempre se preguntó por qué ciudad Bolívar al lado de uno de los ríos más caudalosos del mundo carecía de un Acueducto si éste lo había inventado los romanos hacía más de mil años. De suerte que fue uno de los que entusiasmó al Presidente Municipal Hilario Machado para que pasara a la historia municipal dotando a la ciudad de un Acueducto. Efectivamente. Machado y más tarde el Presidente del Estado Ramón Mayol pusieron en práctica la idea e hizo posible el primer acueducto que tuvo la ciudad, construido por el norteamericano Geoges Underhill e inaugurado en la fecha aniversario de la Revolución de Abril, por el entonces Presidente del Estado Bolívar, general J. M. Bermúdez Grau (1884-1886) y funcionó con regularidad hasta agosto de 1892 cuando una crecida descomunal del Orinoco que llegó a tapar por primera vez la Piedra del Medio, causó daños a las instalaciones de la planta de Castillito, hoy Mirador Angostura. El contrato original pasó después a ser explotado por Bartolomé Tomasi, quien al efecto fundó una compañía que también explotaba el oro de El Callao a través de su hijo Julio Tomasi. El contrato fue prorrogado por 25 años más en el Gobierno del Dr. Luis Godoy. Underhill había establecido unos baños públicos en el sitio de la Caja de Agua que continúo Tomassi metido también entre los que propugnaban la Electricidad para la ciudad. Pero el alma de toda esa empresa que solucionó el directo suministro de agua a los bolivarenses, fue reconocidamente el ingeniero norteamericano Harold Jenningns, quien trabajó, tanto con Underhill como con B. Tomasi. El 19 de julio de 1910 hubo un lamentable accidente. Detrás del Mercado Municipal, próximo a la planta del Acueducto, había un Retrete que diariamente era aseado por un chorro de agua caliente lanzando por un empleado desde la Caldera del Acueducto. Era obligatorio hacerlo alertando previamente a los usuarios con un pito, pero esa tarde la señora Fernanda González, no tuvo tiempo de abandonar el lugar y sufrió tan graves quemaduras que falleció al siguiente día en el Hospital Ruiz de la ciudad. El 25 de mayo de 1931, hubo la ciudadanía que lamentar otro accidente al derrumbarse el Garage del Acueducto y sepultar a seis obreros que trabajaban en la hechura de un foso para levantarle al Mercado un muro de protección contra las inundaciones. Después de 50 años el Acueducto en manos de Tomassi fue revertido a la Municipalidad y modernizado con la Planta de Tratamiento que vemos en la gráfica entre los años 40 y 50 del siglo anterior. La Familia Tomassi se prolongó en el tiempo y terminó explotando el ramo automotor en el cual jugó papel importante Félix Tomassi. Tomassi adquiría y vendía automóviles a través de lo que antes se conocía como Garage, el cual tenía ubicado en la Calle Bolívar y que hoy ocupa un Auto-mercado. Félix Tomassi fue presidente de la Cámara de Comercio y terminó suicidándose el 3 de septiembre de 1968, a la edad de 78 años. (AF)

Malvina Rosales, una mujer valiente

En 1900, cuando Malvina Rosales Granarolli nació bajo el signo de Aries, Ciudad Bolívar, la tierra cálida de Marcos Vargas, el hombre que desanduvo el progreso para llegar a la barbarie y retornar de nuevo a la civilización a través de su hijo, estaba sembrada de forasteros industriosos y había una actividad de puer­to que desaparecerá des­pués que el petróleo multi­plica las carreteras y el dra­gado del Orinoco que se detiene en Matanzas. A pesar de la influencia europea, la Ciudad Bolívar de principios de siglo se mantiene fiel al tradiciona­lismo que sujeta a la mujer a una vida doméstica, de recato y de imposible competencia normal del hombre. Atrapada por esa realidad social, vino al mundo Malvina, la hija de Luis Eduardo Rosales Pachano y Josefa Granarolli Gerald, descendiente de Malvina Gerald Granarolli, una fran­cesa que abandonó los viñe­dos que tenía en Marsella para venir a vivir poco y a morir temprano junto al Orinoco. No resistió esa francesa de veintisiete años el ambiente embriagador del trópico, pero lo que le restó por vivir se acreditó con creces en la longevidad de su hija huérfana que murió a los 90 años. Esa longevidad la heredó Malvina (Malva) Rosales quien sobrevivió a sus cuatro hermanos hasta un poco más allá de los ochenta. De muy joven intuyó que la fatalidad iría desgranando la unidad familiar y se adelantó a los tiempos que le darán la razón que para su edad temprana parecía no tener cuando se puso a la par del hombre reclamando derechos negados a la mujer. Comprendió que con un poco de inteligencia y auda­cia difícilmente se sucumbe en la miseria. Marte estaba de su lado como buena aria­na y con él emprendió la guerra contra los prejuicios sociales. Pero primero hubo de salir de la pobreza por­que sus ascendientes no dejaron herencia. Empezó la joven por cargar piedras en carapacho de tortuga desde lo alto del cerro donde se montaba la ciu­dad. La piedra muy utiliza­da para empedrar las calles se pagaba entonces a buen precio. Jamás para ella fue una vergüenza aquel trabajo duro y árido que le ayudó a paliar su hambre en la sole­dad de un camino atajado de prejuicios. Con la piedra se costeó los estudios y su aplicación la hizo maestra al lado de su coetánea Anita Ramírez. Tenía 15 años cuando la nombraron subdirectora de la Escuela "Francisco Antonio Zea". Pero no esta­ba hecha para el cotidiano caletreo de las niñas y por eso desertó a los dos años de ejercicio docente. Se fue a Trinidad de paseo y un casual encuentro con el Gerente de la "Dick Balatá Ltd" cambio su rumbo. Estudió mecanografía y como secretaria mecanó­grafa prestó servicios en la empresa que tenía en Ciudad Bolívar su centro de operaciones dirigidas a la explotación del balatá del Alto Orinoco, la sarrapia del Caura y el Oro de El Callao. Con Malva. "Dick Balatá Limited" pasaba a ser la pri­mera empresa privada gua­yanesa que admitía los ser­vicios profesionales de una mujer dentro de su área administrativa. Pero desa­justes económicos que le sobrevinieron a la empresa en 1920 decretaron su quie­bra y para Malvina no fue difícil entonces encontrar colocación en el Banco de Venezuela, donde llegó a ser Sub-Gerente con título de Auditor. Que para aquellos tiempos significaba tanto como ser hoy un experto administrador de finanzas. Con este segundo cargo, Malvina terminaba de abrir la brecha para que la mujer guayanesa comenzara a vislumbrar un porvenir mejor dentro del campo del trabajo del hombre. En 1925, después de 34 años de labor ininterrumpida y debido a un accidente, el Banco de Venezuela decidió jubilarla para que se fuera a Europa a restaurar su salud, pero el temor de morir en soledad la hizo desistir de una solución qui­rúrgica. Decidió entonces darle la vuelta a Europa en un automóvil Renault de cuatro caballos comprado en Caracas y que hizo poner en Lisboa donde emprendió su periplo para terminar vendiendo el auto en París perdiendo no mucho de los 3.500 bolívares que le había costado. La gira la cumplió en cuatro meses, pero para evitarse cargos de concien­cia, tuvo el cuidado de reco­rrer antes todos los estados de Venezuela. Sin darle mucha importan­cia a la afección pulmonar que la aquejaba, retornó a Guayana para incorporarse de nuevo al trabajo ya como Comisaria del Automóvil Guayanés, Jefe de Relaciones Públicas de la Compañía Anónima Electricidad de Ciudad Bolívar, del Núcleo Bolívar de la Universidad de Oriente o samaritana del bien ajeno. Malvina, además, fue excelente deportista. Tuvo en los tiempos de su juven­tud predilección por el tenis y la primera cancha de este deporte la fundó ella en lo que ha sido siempre el Club Deportivo Social "La Cancha" de la Avenida Táchira. En la construcción de la iglesia San Francisco de Asís y sostenimiento del Asilo de Ancianos San Vicente de Paúl, Malvina aportó por lo menos una piedra que es más que un granito de arena, aunque no cargada en su antiguo cara­pacho de la tortuga arrau, pero sí en el temple de su corazón de mujer que en Ciudad Bolívar se atrevió a romper con unos cuantos esquemas, para lo cual, por supuesto, no había que temer ni tener miedo, Rafael Pineda lo dice muy bien en un largo poema dedicado a ella: "la primera que no tuvo miedo/de irse a trabajar, brazo con brazo, al mundo de la calle, con los hombres".(AF)

Mimina se murió sin poder encontrar la tumba de su padre

Para Mimina Rodríguez Lezama, que murió el 10 de noviembre de 2007 sin poder encontrar la tumba de su padre, la poesía es andrógena y no andrógina como el nogal. Afirmaba que la sustancia de la poesía es masculina y por eso no aceptaba que la llamaran poetisa sino poeta. —Yo soy poeta y punto. Ese día de 1984 que la visitamos en su casa de la Calla Amor Patrio, estaba sumamente molesta con su amiga Velia Bosch porque no la trató como se merecía en su libro Gente del Orinoco, sobrema­nera en el curriculum. No sé quién se lo dio. ¿Por qué no me lo pidió a mí directamente. Decir que yo fui agregado cultural de la Embajada de Venezuela en Chile en la época de Pérez Jiménez es una mentira sin que esto signifique que yo reniegue de mi amistad con el general. Pero su amistad con Pérez Jiménez no le impidió, tampoco el hecho de ser esposa de un alto oficial del ejército, de ser re­belde y de prestar su casa para que sirviera de concha a políti­cos e intelectuales perseguidos. Pero eso no venía a cuento ni tampoco que en esa época co­mandaba en Barquisimeto a los escritores y poetas. Mimina lo que quería decirnos con su lenguaje aguerrido era que la tumba de su padre no existe. —En el cementerio municipal las tumbas han sido violadas y. los terrenos vendidos. El mausoleo de mi padre que data de 1926, a un año de haber yo nacido, fue víctima de la rapiña. El día de los muertos había pasado y a Mimina como todos los años se le habían quedado las gladiolas y las siemprevivas esperan­do vanamente que algún día aparecieran los huesos de su padre Felipe Rodríguez, un tocuyano que llegó a Ciudad Bolívar con Pérez Soto. Era su hombre de confianza. "Un hombre insólito, increíble" quien se casó con su mamá por imposición de la "Lezamara" como le decía a la gran familia Lezama de tantas anécdotas y le­yendas en esta tierra. El padre de Mimina terminó en conflicto con los Lezama por el negocio del balatá y después de su muerte su madre Flor Le­zama se casó con su primer novio, Manuel Torres, hijo del ge­neral Marcelino Torres, enemigo acérrimo de los Lezama. Así que Mimina tuvo dos padres y sentía no haber conocido al primero, al que entonces buscaba desesperada en ese laberinto de tumbas que datan desde los inicios de la República. Mimina se crió en la selva y llegó a esta ciudad a la edad de nueve años. Desde entonces escribía poesía. El país de las ga­viotas, traducido a varios idiomas, La Palabra sin rostro; Trece climas de Amor y otros. Para ella, escribir po­esía era como un acto realmente mágico, una especie de posesión que no podía explicar. “Ser poeta es una sentencia, es cargar el fuego divino de Prometeo en un cuerpo tan débil como el cuerpo del hombre.” (AF) •

EL FUNDADOR DEL QUINTETO CONTRAPUNTO

El 30 de septiembre de 1971, murió Rafael Fucho Suárez, el fundador del Quinteto Contrapunto que difundió la música popular Venezolana en relevantes escenarios del mundo y sacó del anonimato nacional al cantor bolivarense, Alejandro Vargas. Recuerdo cuando sorpresivamente se aparecieron Rafael Fucho Suárez y Morela Muñoz, conducidos por Juvenal Herrera y grabaron en su propia casa de la calle Carabobo a Alejandro Vargas. De allí salió a recorrer el mundo la Barca de Oro, la Casta Paloma y el Sapo. El gran Fucho murió en Palguarime como decía el cantor Perucho Aguirre, “contrapunteando con la vida y el amor”. Murió en el mismo lugar donde apareció por primera vez la Virgen del Valle, a la que seguramente rogaba que lo liberara de la penuria de la diálisis que tenía alejado del canto y de las cuerdas a este hijo sonoro de Evarista y Jesús María Suárez, capitán de la embarcación "Estrella de Mar" que trajo en 1945 la estatua de Simón Bolívar que se erige en la plaza mayor de Porlamar. En una casa que todavía la industria del turismo no ha alcanzado, entre las calles Real de El Poblado y Miramar, nació el 1" de diciembre de 1930 el niño Rafael (Fucho) y ya adolescente, atraído por la música de cámara y coral se residenció en Caracas para crecer llevado de las manos de Vicente Emilio Sojo, Evencio Castellanos, Ángel Sauce, Inocente Carreño, José Antonio Calcaño, Isabel Aretz, Felipe Ramón y Rivera. Su coronación final será la Academia Musical Santa Cecilia, en Roma, De vuelta a la Capital Metropolitana destacará en las corales: Shell, Venezuela, General Urdaneta y otras, para concluir con la fundación del Quinteto Contrapunto integrado por Jesús Sevillano, Aída Navarro, Domingo Mendoza y Morela Muñoz; saliendo por motivos muy personales Aída y entrando Marina Auristela Guanche. Su primer proyecto fue para dos voces y, posteriormente, el director del Orfeón Universitario de la UCV, Vinicio Adames, le recomendó hacerlo para cinco voces y Fucho lo logró impecablemente para bajo, barítono, tenor, soprano y mezzosoprano. Emergió así para perdurar en el corazón musical de Venezuela, el Quinteto Contrapunto, (AF)

MURIÓEDUARDO SANTANA PERIODISTA DE RUEDO Y TABLERO

Parece mentira que el colega, manojo de nervios y de palabra, siempre por delante como peón de Ajedrez, se haya convertido en un longevo hiperactivo, sin tener jamás que ocultar su edad., porque si algo de bueno tiene Santana es la franqueza. Este periodista, a nuestro modo de ver, sintetiza el esfuerzo y la pasión por la profesión de un tiempo en que los recursos técnicos de hoy escaseaban y porque la cibernética que ha venido a revolucionar el mundo de la comunicación actual aún estaba en pañales. El modo de hacer periodismo era distinto medio siglo atrás. Para entonces, Eduardo Augusto Santana Quevedo, caraqueño nacido el 13 de diciembre de 1919 de San Juan, venido del vientre de una india de Paracoto unida a un descendiente de Canario, era un periodista de ruedo y tablero que borroneaba cuartillas detrás del burladero, alternando como mozo de espada de César Girón. También limpiaba zapatos y pregonaba los diarios. Ahora, El Heraldo, La Esfera y Últimas Noticias donde escribió deportivamente sus primeras notas. Eduardo Santana tenía que hacer todo eso porque su padre que tenía veleidades de revolucionario antigomecista debió ir a la cárcel como tantos otros. Por los caminos del pregón llegó un día a ser un buen periodista, primero en el diario La República y después en El Bolivarense. Se hallaba trabajando para La República cuando en Bolívar se registró el famoso Caso Biaggi Fue la misión que le encomendó Monicaco desde la jefatura de redacción de La República y por esa vía penetró y se quedó en Guayana hasta el sol de hoy. El Caso Biaggi conmocionó a Venezuela y llevó al diario La República a multiplicar asombrosamente su circulación en el Estado Bolívar. Para Eduardo Santana, desde el punto de vista profesional éste es el caso que más lo satisfizo pues realizó una labor casi policial de investigación para poder llenar la ansiedad del lector en ese caso del sacerdote indiciado en la muerte de su hermana. Con mayor oferta, Santana dejó La República y se fue de corresponsal y distribuidor de El Bolivarense y Antorcha en la zona del hierro, cuando el Caroní se trasponía en chalana. Había que levantarse a las 4 de la madrugada a buscar la noticia y vender el periódico, única forma de redondearse el sueldo. Vida azarosa la de entonces cuando lo importante no era circular temprano sino dar el tubazo. Santana una vez, y no por recibir tubazo, se cayó al río con periódico y todo y por poco se ahoga. Ese día no pudo vender el diario ni repartir las suscripciones. No sabe todavía cómo pudo hundirse en el río, acaso porque estaba enamorado y la muchacha le exigía matrimonio. Para qué casarse si cuando lo hizo quedó viudo a los 6 meses. Se llamaba Yolanda. Después de allí hasta el día de hoy fue puro empate. Niobe, artista plástico, con la que tuvo 2 hijas y Adelaida con 4 y dos nietos. En un diálogo de nunca acabar y donde la locuacidad del interlocutor rebasa las preguntas, Eduardo Santana sostiene que su pasión ha sido constantemente el ajedrez, que lo ama tanto como a una reina y que de ello hubiera podido dar fe el extinto Miguel Otero Silva con quien jugó más de una partida cuando todavía no había llegado a los 20; Arístides Bastidas, Pedro Juliac, Frazer, el gocho Guerrero Pulido y tantos otros que fueron sus contendores por allá en los años de la década de los cuarenta cuando Venezuela por la vía de Medina Angarita y de la llamada Revolución del 18 de octubre se asomaba al disfrute de una democracia que hoy padece los embates de una crisis (AF)

domingo, 22 de noviembre de 2020

EL MUNICIPIO ORINOCO

El 21 de junio de 2001, trascendió a la opinión pública un conflicto interno en el seno del Movimiento Quinta República, antecedente del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), y la molestia del alcalde médico Antonio Briceño por la manifiesta decisión del gobierno de Antonio Rojas Suárez de crear el municipio Orinoco.
El gobernador del estado Bolívar, Antonio Rojas Suárez explicó entonces que no existe ninguna intención de restarle poder al alcalde Antonio Briceño, también desmintió que exista división en el MVR, y aseguró que la posibilidad de crear el municipio Orinoco se enmarca en el proyecto bandera del Gobierno nacional que pretende desarrollar el Eje Orinoco-Apure.
Manifestó el gobernador que cuando hablamos de un desarrollo armónico en el país, nos referimos a la “descentralización desconcentrada”, y esta visión de país se encuentra por encima de cualquier interés personal, además de estar establecida en el artículo 164 de la Constitución Bolivariana de Venezuela, donde se expresa que es competencia exclusiva de los estados, la división y organización político territorial.
Hasta entonces se había hablado de la creación del municipio Jesús Soto circunscrito al populoso sector La Sabanita cuyo abanderado fue siempre el dirigente copeyano Víctor Abad Martínez, pero ahora se hablaba de un municipio nuevo con diferentes características geopolíticas. Tal el municipio Orinoco que según Rojas Suárez tenía que ver con el proyecto bandera del gobierno de Hugo Chávez, proyecto que al final no paró en nada. Esta bandera parece arriada.
Sobre el desarrollo del Eje Orinoco-Apure, comenzó a hablarse muy en serio durante el gobierno de Carlos Andrés Pérez (1973-1978), resaltando su importancia estratégica y geoeconómica. Se decía que la puesta en marcha de este eje iba a permitir aprovechar los fabulosos recursos naturales y reducir los desequilibrios de la zona central del país, generados por su excesiva concentración de población urbana e industrial.
El eje Orinoco -Apure surge con el nombre de Plan Nacional de Desarrollo Regional durante el periodo (1973-1978), en el primer mandato de Carlos Andrés Pérez. Este promulga un decreto en La Grita, estado Táchira, para el desarrollo del eje fluvial. En ese momento comienza este plan, auspiciado por el Ministerio del Ambiente y de los Recursos Naturales Renovables y No Renovables y la Oficina Proyecto del Orinoco-Apure.
Durante la presidencia de Jaime Lusinchi comenzó a tomar cuerpo este proyecto del eje fluvial Orinoco-Apure, con más de 1.150 kilómetros, que comprende los estados; Apure, Barinas, Guárico, Anzoátegui y Bolívar con influencia directa hacia Portuguesa, Monagas y Delta Amacuro. Son creados tres puertos fluviales: Guasdualito, Santo Luzardo, Puerto Nutrias, población del mismo nombre, ambos en el estado Barinas y el Puerto de San Fernando de Apure.
Con la llegada de Hugo Chávez al poder el proyecto de desarrollar el eje Orinoco Apure es retomado y enarbolado como proyecto bandera para lograr la consolidación de la expansión económico-social del país. Además, propone un Plan Nacional de Desarrollo Regional, Redes Ferroviarias, transporte acuático, marítimo y fluvial, sistema de ciudades desconcentradas, todo esto basado en el desarrollo de los ejes: Occidental, Oriental y el eje Orinoco-Apure.
Se establecía como área de influencia inmediata 30% del territorio nacional, de allí su trascendencia y alcance. Especialmente si se piensa que sólo contempla dos núcleos relativamente poblados, San Cristóbal y Ciudad Guayana. El mencionado plan pretende la consolidación de un eje geoeconómico en la parte media y sur del país, promoviendo el aprovechamiento sostenido de su enorme potencial minero, agrícola, faunístico, pesquero, forestal, turístico y el desarrollo de la navegación fluvial, como factor vinculante. Dentro de ese contexto, el gobernador Rojas Suárez pensaba en el municipio Orinoco del que ya nadie se acuerda y a pesar de que en el estado Amazonas existe ya el municipio Orinoco, capital La Esmeralda.

sábado, 14 de noviembre de 2020

A LOS CINCO GRADOS DE LATITUD

Así se llama el libro de la escritora guayanesa Velia Bosch. Un libro de poesía basado en mitos y leyendas de Guayana que obtuvo por unanimidad “Mención honorífica” del jurado que otorgó el Premio “Alarico Gómez” en 1972. Velia Bosch, casado con el muralista marabino Gabriel Bracho, quiso que su libro fuera bautizado por el médico y poeta Elías Ynaty, quien en acto de numerosa concurrencia en la Casa de la Cultura, lo cumplió diciendo que el bautizo de un libro es como el bautizo de un hijo, porque lo vemos desde el corazón que desde la apreciación”. “A los 5 Grado de Latitud” es un canto de diez poemas basado en las leyendas y mitos de Guayana, en la tristeza del indio, en su lamento y en los interminables viajes a la dorada Manoa. Es un canto no desligado de lo social y que revela en cierto modo cómo el misionero no entendía la cultura que tenía el indio por dentro. Velia ha publicado “Dadme una rosa pura”, “Arrunango”, “Las Palabras y las Sombras” y un ensayo sobre Teresa de la Parra. Comenzó a publicar una serie de poemas sueltos elaborados con titulares de “El Nacional” sobre el hambre y la guerra que ella denominó “Poemas contaminados”. El primero publicado se refiere al titular de “El Nacional” “Babu Babu, claman los niños de Banglandesh Velia Bosch nació en Caracas, pero su infancia y adolescencia transcurrió en Ciudad Bolívar, tierra de su madre y abuelos maternos. En la misma ciudad cursó primaria y bachillerato, estudios que concluyó en el Liceo "Fermín Toro" de Caracas. Obtuvo el título de Licenciada en Letras en la Universidad Central, formando parte de la promoción "Juan David García Bacca". Luchó de manera activa desde diversas organizaciones juveniles contra la dictadura perezjimenista, por lo cual sufrió cárcel y exilio. Ejerció la docencia secundaria, dictó cursos, seminarios, talleres y recitales en las universidades nacionales. Formó parte de jurados en concursos nacionales y extranjeros y representó al país en eventos de importancia continental. Es autora de cinco libros de poesías: Dadme una rosa pura, Casa de la Cultura del Ecuador, 1959. Arrunango, Col. Puente Dorado del INCIBA, 1968. Las palabras y las sombras, en Lírica Hispana, 1972. A los cinco grados de latitud, 1974. Acertijos de la noche y el día, Minilibro Tricolor, 1972. Jaula de bambú y Ángeles y ceremonias. Su obra ha sido comentada por críticos nacionales y extranjeros: Benjamín Cardón (ecuatoriano), Raúl Bueno Chávez (peruano), Rosario Hiriart (cubana), Jacques Josset (belga), Efraín Subero, Augusto Germán Orihuela, José Ramón Medina, Pascual Venegas Filardo, Helena Sassone, Roberto J. Lovera y Alexis Márquez Rodríguez, entre otros. Cultivó el ensayo y la crónica literaria. Colaboradora de El Nacional, investigadora delegada por el Ministerio de Educación en el Centro de Estudios Latinoamericanos "Rómulo Gallegos”. Como producto de sus estudios e investigación publicó Esta pobre lengua viva. (Relectura de la obra de Teresa de la Parra), 1979, obra que mereció dos menciones de ensayo en 1980, en el Premio Municipal de Literatura de Caracas y en la Bienal de Literatura "José Rafael Pocaterra" de Valencia. La Editorial Monte Ávila le encomendó la realización del volumen Teresa de la Parra ante la crítica, editado en 1982 y la Editorial Biblioteca Ayacucho, la selección, prólogo y cronología de la misma Mora venezolana,.. Obtuvo premios en poesía y narrativa Banco del Libro de Caracas, "Alarico Gómez" y "Gabriela Mistral" de Ciudad Bolívar. Velia Bosch falleció en Caracas donde residía. (AF)

jueves, 15 de octubre de 2020

AMARGO DE ANGOSTURA

El 19 de octubre de 2002, los bolivarenses amanecieron regocijados con el anuncio según el cual el mundialmente famoso “Amargo de Angostura” retornaría a su lugar de origen el Orinoco. Al fin un nuevo gobernador nos traía unas buenas nuevas. Antonio Rojas Suárez estaba considerando el retorno del Amargo de Angostura como un hecho cultural y netamente histórico, pues el ejecutivo regional abría un plan de negociación con la directiva de la empresa, a fin de constituir una franquicia en Ciudad Bolívar. Decía el gobernante esperar que la propuesta de franquicia pueda concretarse, y poder hacer efectiva la misma para principios del próximo año 2003, permitiendo que Amargo de Angostura pueda radicarse nuevamente en Ciudad Bolívar. K1 Mclachan. presidente Toni Legarza, Gerry Besson, Kevin Kenny, representante de la firma Amargo de Angostura, acompañados del agregado de la embajada de Trinidad y Tobago, Carlos Taylahardat, durante la conferencia de prensa, dieron algunos detalles sobre el retomo de Amargo de Angostura a Ciudad Bolívar. Pero, bueno, han transcurrido 17 años de aquel evento que culminó con una recepción festiva en la Casa de San Isidro, y nada más se ha dicho de dicha franquicia. Sería aconsejable que el ex gobernador Roja Suárez informara sobre esa larga demora o fracaso de su gestión en ese sentido. Este preparado de abolenga raíz indígena, científicamente formulado por un médico alemán enrolado en la causa emancipadora, se fabrica en Trinidad desde fines del siglo diecinueve por causa de los gravámenes que había decidido imponerle el gobierno del presidente Antonio Guzmán Blanco. De manera que lo que era nuestro, ahora no lo es y en el fondo los bolivarenses no saben a quién responsabilizar, si al gobierno del liberal Antonio Guzmán Blanco por incrementar las obligaciones impositivas que siempre están en la agenda del día o a los descendientes de Siegert por buscarle una salida tan enteramente crematística al problema. Había que pensar que si Juan Teófilo Benjamín Siegert, inventor y fabricante del Amargo Angostura, hubiera muerto el 13 de septiembre de 1870, habría hecho cualquier cosa, menos llevarse de Angostura el amargo que le había dado fama tanto a él como a la capital de Guayana en el mundo entero. La aromática como aperitiva y febrífuga bebida tenía gran demanda tanto en Venezuela como en todo el concierto de las Antillas, Estados Unidos, Inglaterra e importantes ciudades del resto de Europa. Mister Wiston Churchill era adicto al amargo y los turistas que visitan el “Ron Q” de Puerto Rico lo hacen atraídos por los deliciosos coktailes equilibrados con las oscuras gotas del “Angostura Bitter”. Lo igual puede decirse de algunos sitios de Alemania donde asombrosamente existe un cuadro denominado “Monumento al Amargo de Angostura” conservado en uno de los Museos de Berlín. En Hong Kong, por ejemplo, uno de sus avisos publicitarios, gigantes, está destinado a promocionar la legitimidad del amargo en consideración a que existe diversidad de imitaciones. Aquí mismo en Ciudad Bolívar, Teodoro Minhard en 1875 y los hermanos Mathison, en 1885, trataron de llenar el vacío fabricando productos similares, pero estos jamás pudieron competir. El Amargo Angostura de Siegert, mudado a la vecina Isla de Trinidad, seguía y sigue mandando en el mundo a pesar de que ya no utiliza la corteza de una variedad de quina que se producía en las Misiones del Caroní. De todas maneras se prepara con arreglo a la fórmula original, en Puerto España, por la Compañía Bitters (Dr. J. G. B. Siegert & Sons) Litd Sucesores. J. T. B. Siegert, médico cirujano berlinés que sirvió en el ejército de su país en guerra contra Napoleón, llegó a la Angostura del Orinoco el primero de agosto de 1820. (AF)

miércoles, 14 de octubre de 2020

EL MARTES NEGRO DEL PRESIDENTE HUGO CHÁVEZ

El martes negro de Chávez fue en el mes de febrero de 2002 ¿Quién no lo recuerda? Fue una virtual devaluación de nuestro signo monetario. Pobre Bolívar desde entonces. Moría sin camisa. Luego de muchos meses asegurando que “la economía venezolana es la más sólida del continente” y rechazando cualquier posibilidad de control de cambio o devaluación de la moneda, de noche y en cadena nacional de radio y TV, el presidente Hugo Chávez admitió la realidad de un profundo déficit fiscal en el presupuesto del 2002 que calculó en 6 billones de bolívares; admitió también una gran fuga de capitales y la caída drástica de las reservas internacionales de 15 a 10 mil millones de dólares, por lo que anunció algunas medidas de ajuste fiscal y una modificación sustancial en la política cambiaría del sistema anterior de bandas, controlada por el Banco Central, a una flotación libre que en los hechos significa una devaluación del bolívar. Al siguiente día, el dólar se disparó a más de 1.000 bolívares. Desde entonces a esta parte, el país no ha podido mejorar. El presidente Nicolás Maduro, luego de una gira por siete países para conseguir recursos financieros, encontró la economía petrolera al borde del desastre y a los venezolanos desesperados por hallar productos básicos en los estantes vacíos de los supermercados. La crisis es la más terrible desde el golpe de 2002 que destronó brevemente a Hugo Chávez. Desde el 2002 se viene diciendo que el país se está derrumbando; sin embargo, nunca antes habían coincidido al mismo tiempo las crisis económica, política y social en el país. De los ingresos por exportaciones de Venezuela, 95% corresponden al petróleo. Los precios del crudo más pesado de Venezuela han llegado hasta más abajo de los 50 dólares el barril por primera vez desde 2008, una pérdida de más de la mitad de su valor. La crisis en Venezuela es una situación que se ha venido gestando desde hace mucho tiempo. Incluso antes de que la caída de los precios del petróleo estrangulara el flujo de divisas extranjeras, el país estaba sumido en una recesión desde hacía un año y su inflación se encaminaba a los tres dígitos. De acuerdo con una encuesta de Datanálisis, la popularidad de Maduro cayó a 22%, su nivel más bajo desde que asumió la presidencia en 2013. A pesar de las deudas millonarias que ha venido adquiriendo el país, especialmente con la china, no ha podido oxigenar la situación financiera. Los inversionistas han elevado el precio de la póliza para protegerse de lo que consideran una inminente suspensión de pagos. El ambiente de desesperación es palpable en todo el país. Han aumentado las dificultades para encontrar artículos en el mercado negro que habitualmente es próspero, un indicio de que el gobierno se queda con los dólares obtenidos por la venta de petróleo en lugar de ponerlos a disposición de los importadores que los necesitan para la adquisición de mercancías. La oposición confiaba con vistas a las elecciones legislativas del 6 de diciembre 2015, conseguir el control del Congreso, desde donde forzaría un cambio político y económico al mismo tiempo que un cambio en el comportamiento parcializado de las instituciones. Sin embargo, no ocurrió así. Se volvió a imponer el Poder de las Armas. A la fecha, no ha habido señales manifiestas de deslealtad o nerviosismo entre las fuerzas armadas, las cuales han aumentado considerablemente su preponderancia durante el gobierno de Maduro. (AF)

jueves, 8 de octubre de 2020

MARA VITANZA LA MAESTRA CERAMISTA DE ANGOSTURA

Mara Vitanza, la llamada “maestra ceramista de Angostura”, falleció un domingo, de noche, en su residencia de la avenida Próspero Reverend, al lado de la piscina olímpica. Su última exposición ocurrió en la Sala Múltiple del Museo de Arte Moderno Jesús Soto. Allí dio a conocer su producción de barro y fuego para cerrar el ciclo de su periplo de artista con broche de terracota y gres iniciado en Florencia hacía más de cincuenta años. Ya estaba en la etapa última de su vida y no quería irse sin dejar la impronta de su arte en la memoria de los bolivarenses. La impronta de lo que fue capaz de hacer con la arcilla de las milenarias tierras del Orinoco. En su espaciosa casa de la calle Maracay vivió y trabajó durante muchos años dibujando, pintando, modelando el barro y exigiéndole al fuego lo que debía dar para que la obra fuera feliz. Mara no sólo era florentina por haber nacido hacía más de siete decenios en aquella tierra etrusca, sino fundamentalmente porque era artista. Florencia es desde que fue república de los Medici, centro artístico y literario de renombre. Pero Mara Vitanza era guayanesa porque, aunque vino de allá, “maturista artística”, fue aquí donde se realizó tal como su esposo, Francisco Vitanza, cuando vino al país para junto con Gabaldón combatir la malaria que estaba diezmando a Venezuela. Primero vivió en Barinas donde nació Ricardo y luego en Maracay donde advino Roberto, siguiendo a Maturín donde nació Darío. No tuvo hijo guayanés. Sus únicos hijos angostureños fueron su arte y su ‘Reinita’, un diminuto pájaro que fabricó su nido en la colgante araña de cristal sin importar la gente ni el titilante reflejo de la luz. ¿Cómo puede un pajarillo atravesar una rejilla de dos centímetros cuadrados para llegar hasta la sala de la quinta a hacer su nido? Mara encontraba la explicación en su acendrado amor por los pájaros y eso se advertía en la predominante temática de su obra. Los pájaros están allí, desde el pichón hambriento que aletea y grita su hambre a todo pulmón hasta el que se encuentra sumergido en ese lenguaje abstracto de la forma a lo Henry Moore. En Guayana Mara encontró la paz que el Duce Benito Mussolini le negó a su patria cuando entró en alianza con el III Reich. Esa patria toda península sembrada en el Adriático quedó maltrecha por las bombas de la II Guerra Mundial. Afortunadamente Roma, Venecia y Florencia fueron aceptadas como ciudades abiertas, pero una que otra vez los equívocos malograron los términos de la excepcionalidad y tres veces en Florencia las nubes de bombarderos aliados taparon el Sol y oscurecieron la ciudad. Mara quedó viva de milagro. ¿Uno de esos mil dioses mitológicos que rigieran la vida de las dos grandes penínsulas mediterráneas la salvó, o, acaso, fue el Dios de todos los dioses el que hoy está con ella? Tal vez. Lo cierto es que estuvo aquí en Ciudad Bolívar modelando la realidad de la materia que no es la que todo el mundo ve sino la que ella percibió con sus propios mecanismos nerviosos, humorales y biocatalizadores, en fin, con sus vibraciones que vienen del propio cosmos con el cual estuvo empatada desde su nacimiento. Vivió enamorada de Ciudad Bolívar. Un día me dijo, “la gente de Ciudad Bolívar tiene un encanto natural fascinante, es como el agua fluida de su gran río, le discurre a uno por todo el cuerpo y uno se siente entonces como en paz con todos y con uno mismo. Por eso lo que soñé y modelé nunca fue mío. Lo entregué todo a mis alumnos de la Escuela Alejandro Colina que fundé (AF)

miércoles, 7 de octubre de 2020

EL SALTO ÁNGEL: 83 AÑOS

Se cumplen hoy 9 de octubre 83 años (1937) de haber el aviador y explorador norteamericano Jimmy Ángel dado conocer el Salto de Agua más elevado de la Tierra, ubicado en el Parque Canaima del Estado Bolívar. Su sobrina Karen Ángel, editó y publicó en abril de 2019 “Flight´s Angel” (El Vuelo de Ángel), un libro de 432 páginas y 300 imágenes, sobre la vida y aventura de este Piloto californiano que vivió en una humilde pensión de la calle Liberad No. 18 de Ciudad Bolívar con su esposa Mary. A mi manera de ver, es otra versión del fascinante acontecimiento, pues Karen basa la obra en el relato de un adolescente nacido en Ciudad Bolívar el 10 de septiembre de 1921, claro, cuando ella lo entrevistó el adolescente, Solón Eufracio, tenía 90 años. Cuenta Karen que Ciudad Bolívar tenía para la época unos 6 mil habitantes y que en la Pensión de Solón y Mercedes de Eufracio solían hospedarse los empleados de tres Compañías que operaban en Guayana y que allí se hospedaron en 1937 Jimmy Ángel y su esposa Mary y que ambos solían viajar tierra adentro cada semana volando por la selva circundantes de los Tepuyes de la Gran Sabana y, como era de esperar, se enamoraron del paisaje, tanto, que le pusieron a la avioneta “Río Caroní”- Al regreso de uno de esos viajes, se impresionaron al ver una Caída de Agua y fue así como el 9 de octubre de 1937 Jimmy Ángel, (James Crawford Ángel) su esposa Marie y los venezolanos, Miguel Ángel Delgado y el ingeniero Gustavo Henny partieron a la aventura. El arriesgado Piloto creía que podía aterrizar su avioneta en la cima del Auyantepuy, pero no contaba con lo pantanoso del terreno, de manera que cuando se decidió, apenas la Ryan Flamingo correteó se frenó atrapada por el pantano con las ruedas delanteras hundidas y la cola del aparato levantada. Como la avioneta no llegaba de regreso, la alarma cundió en el pueblo y salieron en su búsqueda, fueron rescatados 11 días después. Al llegar de vuelta a la Pensión Jimmie y Mary se veían irreconocibles, delgados, con picaduras de insectos en todo el cuerpo, las miradas perdidas y terribles pesadillas por las noches que fueron tratadas con valeriana por el médico de la familia, doctor Ricardo Archila. Los dueños de la Pensión cuidaron con afecto a la norteña pareja y recuperada, regresó a su tierra emocionada de la mejor e histórica aventura de su vida. (AF)

EL ALCALDE LEONEL JIMÉNEZ CARUPE

El 6 de diciembre de 1992, tiempo de votar para elegir Gobernador, Alcaldes, Ediles y, por primera vez, miembros de las Juntas Parroquiales (antiguos municipios foráneos), pero a través del Circuito Electoral, figura novedosa en Venezuela y, en América Latina. Sólo México la tenía establecida y consistía en una jurisdicción territorial continua, no interrumpida topográficamente y de una población con una diferencia entre uno y otro circuito no mayor ni menor del 15 por ciento. Solamente válida para la elección de los ediles, toda vez que la jurisdicción del Gobernador es todo el estado y la del Alcalde, todo el municipio. Ciudad Bolívar, por ejemplo, fue dividida en siete circuitos urbanos. Un edil por cada circuito. El gobernador Andrés Velásquez resolvió optar a la reelección con el apoyo de su partido y al efecto, se separó del Gobierno y dejó en su lugar al Secretario de gobierno, doctor Eliécer Calzadilla. Compitió holgadamente, dominando siempre en las encuestas. Pero la campaña electoral transcurrió sin mayor emoción, fría hasta el punto de una abstención del 49,93 por ciento, pues de un total de 446.438 electores inscritos, solo votaron 223.528 (50,70%). Andrés Velásquez, sin embargo, obtuvo 135.673 votos (60,70%). En esta ocasión llevó como llave en le Alcaldía de la Capital bolivarense al abogado Leonel Jiménez Carupe. Toda vez que su candidato, Alfredo Arcila perdió la elección de su primer período, entonces ganada por Jorge Carvajal Morales de AD. En esa oportunidad Leonel Jiménez Carupe quedó de segundo, pero iba representando al Frente de Oposición que respaldaba la candidatura de Manuel Alfredo Rodríguez. Jorge Carvajal Morales, un abogado de 33 años, postulado por Acción Democrática, ganó la Alcaldía de Ciudad Bolívar con 27.471 votos (51,81%) seguido del también abogado Leonel Jiménez Carupe (Frente de Oposición) con 13.057 votos (25,33%); el profesor Alfredo Arcila (Causa R), 11.378 votos y Alí Rojas (ORA) 1.281 sufragios. Por cierto que Alfredo Arcila visitó la Corresponsalía de El Nacional para proponerme lo sustituyera por estar bajo en las encuestas, pero me negué debido a que yo simpatizaba con el Frente de Oposición. A sabiendo que estaba bajo en las encuestas, Arcila también optaba por la concejalía donde si salió electo por la Causa R junto Nicolás Franco y Alfredo Inaty Acción Democrática igualmente ganó las Alcaldías de Upata con Julio Malavé; la de Tumeremo, con Abraham Anzola; la de Ciudad Piar, con Rafael Franco y la de Caicara del Orinoco, con Luis Américo Matute. COPEI ganó las Alcaldías de Guasipati, con Luis Marcano, la de la Gran Sabana, con Carlos Julio Macero y la de Maripa, con Jesús Rodríguez. Causa R ganó la Alcaldía de Ciudad Guayana, con el doctor Clemente Scotto. Concejales de la ciudad capital resultaron electos Nelly Frederick de Marcó, María Teresa de Morantes, Nelson Fuenmayor y Flor de Melgar (AD); Alfredo Arcila, Nicolás Franco y Alfredo Inaty (Causa R); Paúl Von Búren, Guido Latorraca (COPEI) y Celestino Aponte Díaz (Frente de Oposición). La gestión del Alcalde Leonel Jiménez Carupe estuvo dirigida hacia la zona marginal con el apoyo del Gobernador Andrés Velásquez. En 1993 inauguró el Mercado de la Carioca construido por la CVG y al año siguiente, por mandato de la Cámara Edilicia, con excepción del voto del médico Miguel Sambrano Perdomo, revocó la concesión del servicio de distribución y comercialización de la energía eléctrica, a la empresa C.A. Electricidad de Ciudad Bolívar, revocación que fue más tarde anulada por la Corte Suprema de Justicia. Asimismo, el Alcalde Leonel Jiménez Carupe, dictó el Decreto No. 40 por medio del cual se declara a la Capital “La Ciudad de los Árboles y Parques Naturales”, que constituyen el patrimonio ecológico fundamental de la antigua Angostura y la Asamblea Legislativa aprobó la creación de las siguientes parroquias: Catedral, Agua Salada, La Sabanita, Vista Hermosa, Marhuanta, José Antonio Páez, Panapana, Orinoco y Zea (AF).

martes, 6 de octubre de 2020

MUERTE DE MANUEL ALFREDO RODRÍGUEZ

Una de las muertes nacionalmente conmovedoras del 2002 (26 de Noviembre) fue la de Manuel Alfredo Rodríguez, ocurrida en Caracas, lejos de su amada Ciudad Bolívar. La obra del escritor, abogado, periodista e historiador Manuel Alfredo Rodríguez, dejó huella y perdurará en la memoria del pueblo. Nativo de Ciudad Bolívar, Manuel Alfredo Rodríguez vivió tan intensamente en todos los órdenes de la existencia, que es imposible resumir lo mejor de su obra en pocas líneas. Fue un hombre comprometido con las luchas políticas y con la creación intelectual. Fue sobre todo un amante de Guayana y dos de sus libros más importantes lo indican: “Gallegos creó Canaima” , “La Guayana del Libertador” , “La ciudad de la Guayana del Rey”, y “Lecturas guayanesas”. El verbo recio y elocuente de Guayana era un Orinoco de cosas por decir. Hasta lo más intrascendente resultaba interesante en la elocuencia de su voz. Era un hombre alto y voluminoso, acucioso y memorioso, crítico y lleno de afectos por su tierra. En la madrugada del sábado 12 de octubre de 2002, a la edad de 73 años cumplidos, falleció en Caracas el doctor Manuel Alfredo Rodríguez, voz recia, apasionada, gallarda y elocuente de Guayana. Murió distante de la tierra amada, de la tierra que lo vio nacer y crecer y en la que habría querido realizarse y morir. “Yo quisiera tener real para vivir en Ciudad Bolívar”, me dijo en una ocasión. “El problema es que las cosas de las cuales yo vivo, me obligan a vivir donde estoy”, es decir en Caracas, a donde han tenido que parar muchos ilustres. Allá en Caracas, MAR también se casó, tuvo sus hijos y sus grandes amigos porque sus grandes afectos siempre estuvieron en Ciudad Bolívar. Manuel Alfredo Rodríguez estudió básica y secundaria en Ciudad Bolívar. Entró al liceo a la edad de 12 años con pantalón corto, lo cual para entonces era un acontecimiento público, algo asombroso. Ahora es normal entrar a esa edad al liceo y nadie se alarma. Pero la instrucción entonces era de mayor calidad. Qué cosa, la ciudad de entonces tenía un poeta que era símbolo y el orgullo de la intelectualidad regional, el doctor J. M. Agosto Méndez, autor de la letra del himno del estado, un poeta modernista con mucha imaginación y riqueza de vocabulario y cuyas obras completas acaba de editar el Colegio de Médicos de Ciudad Bolívar, con prólogo precisamente de MAR, posiblemente su último trabajo. A esa edad del Manuel liceísta, había otra generación de poetas ya ausente que era motivo de inspiración y estímulo para la gente que como él comenzaba a escribir. Tal era el grupo encabezado por Héctor Guillermo Villalobos que fue el primer nombre que sonó fuerte en el ámbito guayanés desde el punto de vista literario. Después vino una generación que sí ejerció bastante influencia sobre la gente de la época de MAR, el Grupo Auroguayanos que tuvo por cabeza y guía a Alarico Gómez y junto con él Rafael Pineda, Jean Aristeguieta, Arquímedes Brito y Elías Inaty. Luego vino la generación de Manuel Alfredo Rodríguez que aparentemente no tiene ubicación temporal precisa, pero que a la edad de 16 años ya estaba políticamente identificada. Casi toda militaba en Acción Democrática con una intensa actividad en la Federación de Estudiantes de Venezuela y la Juventud Venezolana. Ese grupo intelectual de la generación de MAR solía compartir la política con la lectura y la poesía, pero era un grupo que laboraba por intuición, casi defendiéndose solo, especialmente porque eran escasos los libros de literatura moderna. Distinto fue cuando esa generación se radicó en la ciudad metropolitana donde había un mar de cosas. Manuel terminó su bachillerato en el Fermín Toro de Caracas y de allí a la universidad hasta graduarse de abogado. (AF)

lunes, 5 de octubre de 2020

EL PARO GENERAL DE 2002

El 8 de abril de 2002. Los representantes de los gremios privados se solidarizaron con el llamado de la central sindical a paralizar el país. Más de un millón de empresas cerraron sus puertas en protesta por lo que calificaron como “un gobierno autoritario y represivo, que no entiende la necesidad del diálogo”. El presidente de la República, Hugo Chávez Frías, reaccionó a la agudización del conflicto en Petróleos de Venezuela y anunció el despido de 7 altos ejecutivos, el pase a retiro de 12 gerentes y la remoción del cargo de otros 5. “Yo no tengo problema si hay que rasparlos a toditos”, dijo. “Ya basta, se acabó el mito de Pdvsa”, exclamó, y calificó a los trabajadores en conflicto de subversivos. Minutos después del anuncio, los empleados de la corporación se declararon en huelga nacional indefinida. En el interior del país redujeron al mínimo las operaciones en el complejo de Paraguaná. Denunciaron la incursión de círculos bolivarianos en la planta de Puerto La Cruz y mantuvieron cerrada, por tercer día, la refinería El Palito. El presidente de la CTV, Carlos Ortega, condenó los despidos en Pdvsa y advirtió que la decisión del presidente “es un detonante que puede precipitar los acontecimientos en el país”. Alertó que “las primeras 24 horas de paro pueden convertirse en 48 o en una acción indefinida”. El día 11, altos oficiales exigieron del presidente su renuncia. Miraflores buscó hasta la madrugada negociar una salida. Un grupo de seguidores en palacio era partidario de resistir hasta el final. Embajadores y cargos ejecutivos presentaron su dimisión. Francotiradores provocaron una masacre tras una marcha de la oposición causando 13 muertos y 100 heridos. Los graves sucesos parecían precipitar el final del chavismo cuando el general Vásquez Velasco pidió perdón al pueblo por no haber podido protegerlo y dijo a la OEA que “esto no es un golpe de Estado” cuando ésta declaró que invocará la Carta Democrática en caso de romperse el orden constitucional. El empresario Pedro Carmona Estanga, quien había sido designado para remplazar a Chávez, apenas duró un día como Presidente de la República. A eso de las 3:00 de la madrugada del domingo 14 de abril aterrizó en el helipuerto del Palacio de Miraflores, la aeronave que condujo al repotenciado presidente de la República Bolivariana de Venezuela Hugo Rafael Chávez Frías y restableció el hilo democrático, reasumiendo a las 3:00 y media de la mañana, la Presidencia de la República, luego que momentos previos, Diosdado Cabello había jurado ante el presidente de la Asamblea Nacional, William Lara. Apenas Hugo Chávez Frías estuvo detenido en la Isla La Orchila. Al regresar a Miraflores declaró que no habrá revanchismo ni persecuciones. Sus primeras palabras fueron conciliatorias: “Vengo dispuesto a rectificar lo que tenga que rectificar”. Llamó a crear mesas de diálogo con respeto y tolerancia para los adversarios. Desde tempranas horas del sábado, la situación del gobierno de transición que presidía Pedro Carmona Estanga se hizo difícil. La Brigada 42 de Paracaidistas al mando del general Raúl Baduel se sublevó en Maracay con el apoyo de la Fuerza Aérea y de algunos batallones como el Caracas y Ayala, ubicados en Fuerte Tiuna. Ya en la tarde, la Guardia de Honor y la Casa Militar tomaron el palacio de gobierno. En horas de la noche, la institucionalidad se restableció con la juramentación de Diosdado Cabello, como presidente temporal, y la detención de Pedro Carmona Estanga. Los partidos reaccionaron en el mismo tono conciliador y manifestaron estar dispuestos al diálogo, pero condicionaron su voluntad a la sinceridad y transparencia del Gobierno: “Aquí no hay vencedores ni vencidos”, dijo Felipe Mujica, presidente del MAS. (AF)

sábado, 3 de octubre de 2020

JOSÉ ANTONIO ODREMÁN

 



Prócer bolivarense convertido en leyenda

José Antonio Odremán fue un militar guayanés tan impetuoso y valeroso en la Batalla de Carabobo que todavía es recordado en los campos rurales de Valencia.

Su leyenda es tan popular que fue incluida en el  “Diccionario de fantasmas, misterios y leyendas de Venezuela” de Mercedes Franco que publicado en 2001  dice  que en poblaciones cercanas a Valencia, los más ancianos conservan aún el recuerdo del legendario José Antonio Odremán, por su valor y heroísmo en Carabobo donde cayó herido, pero condecorado y ascendido por el Libertador al  grado de  Capitán.  Para entonces, Odremán era un  joven de apenas diecinueve años, pero muy corajudo y temerario.  Descendía de antiguos colonos alemanes radicados en Guayana desde el siglo dieciocho. El apellido original de la familia es Odremán que significa “Hombre del Oder”, un río de Alemania. 

Recuerdan los ancianos que el muchacho vivía orgulloso de ostentar la gloria y el Escudo que significa haber combatido y ascendido en Carabobo el 24 de junio de 1821, a los tres años de haberse integrado al ejército republicano, pues se  había  iniciado en la carrera de las armas en  1818  como soldado raso  a las órdenes de José Antonio Páez,  quien lo ascendió a Sargento Segundo, luego a Sargento Primero, subteniente, teniente  y finalmente Capitán en el Campo de Carabobo,

Pero  lo más curioso es que una antigua conseja carabobeña señala a José Antonio Odremán como uno de los fantasmas  más populares de la región. La leyenda que ha pasado de boca en boca a través del tiempo, dice  que el joven capitán recorre los alrededores de Valencia jineteando un alazán más veloz que el viento”-

Me pregunto, si será por impulso ancestral que los Odremán que conozco aquí en Ciudad Bolívar  son tan aficionados a los caballos veloces.  Ramón Odremán, mi amigo en las correrías políticas, fue propietario de una cuadra de Caballos de carrera en el Hipódromo local y su hijo Rafael Eliecer Odremán, reconocido nacionalmente  como excelente narrador hípico.

Otro descendiente del prócer bolivarense de la guerra de independencia es, indudablemente,  Trino Odremán (en la foto), quien me envió un recorte del registro público que ubica a José Antonio Odremán como nacido en Upata hacia 1800,  donde  se casó con  Josefa Lozani.  Viudo de la dama, volvió a contraer matrimonio con  Manuela Espósito, hija de Cayetano Espósito y Salomé Gómez.  Tuvieron dos hijos varones y el árbol genealógico de los Odremán se ramificó por toda Guayana y se extendió fuera de ella  como bien ha sido el caso de los Grúber Odremán (recordemos al Almirante Hernán Grúber Odremán) , los Siegert, los Wulff, los Welle. Los Sheaflei, los Schroder, por ejemplo. Antes que el Club de la Cámara de Comercio existió aquí el club de los Alemanes.  El Prócer bolivarense José Antonio Odremán, de ascendencia teutona, vivió finalmente en Ciudad Bolívar donde falleció el 16 de abril del 47. (AF)