sábado, 13 de octubre de 2012

El Seminario Cristo Rey

B1TOPICOSEl 21 de marzo de 1955, quedó inaugurado el Seminario Cristo Rey bajo el obispado de Monseñor Juan José Bernal Ortiz y demás instituciones públicas y privadas que coadyuvaron a su feliz realización para que las vocaciones sacerdotales no tuvieran que dejar a Guayana para buscar otras posibilidades.
Al fin la Diócesis vio cristalizada una aspiración que desde el siglo dieciocho tuvo momentos halagüeños y fracasos. El seminario que en la ciudad capital funcionó con muchos altibajos, se vio al fin con edificio propio inaugurado en la avenida Centurión el 21 de marzo de 1955, de fachada larga en arco de círculo, orientada Este-Oeste, formando 24 arcos ojivales. Capillita de tonos rosado y azul pálidos, verdadera joya de la arquitectura religiosa moderna. En la sala de reunión los retratos de los obispos de Guayana.
La necesidad de un seminario estuvo presente desde la creación de la Diócesis. El primer Obispo de Guayana, Francisco de Ibarra, se propuso desde 1793 crear un seminario en Angostura, propósito que se propusieron materializar otros prelados a pesar de los inconvenientes de la pobreza de la Diócesis, la escasez de sacerdotes y vicisitudes vinculadas a la lucha por el poder.
El primer intento sólido por fundar un seminario, partió del Obispo Mariano Fernández Fortique (1842-1854). Él echó las bases del seminario, para lo cual logró, gracias a su condición de senador, que el Congreso aprobase 2 mil pesos anuales a los que se sumaron donaciones voluntarias como la de Manuel Machado, quien legó en su testamento 2 mil pesos, lo cual hizo posible la ordenación de 22 sacerdotes de la provincia que vino en buena hora a cubrir las vacantes dejadas durante el lapso 1844 a 1854 por igual número de sacerdotes fallecidos. Entre los sacerdotes ordenados estaban el Pbro. José Leandro Aristeguieta, pariente cercano del Libertador, quien llegó a ser Deán de la Catedral y Vicario Capitular, cargo vacante por el ascenso de Guevara y Lira al arzobispado de Caracas.
El Obispo José Manuel Arroyo Niño (1857-1884), continuó impulsando el proyecto de un seminario no obstante que la Diócesis de su gobierno estaba bien provista de sacerdotes y con reservas en el Seminario de Caracas, pero 18 meses después cuando estalló la Guerra Federal, el Clero comenzó a debilitarse por los continuos alzamientos en los pueblos de la jurisdicción y por la eliminación de los 2 mil pesos que asignaba el Estado para los estudiantes seminaristas. Monseñor Arroyo pensó entonces en la creación de un seminario en la capital de la Diócesis y logro que el Congreso Nacional lo decretara el 21 de mayo de 1867, pero dificultades económicas y de otra índole lo impidieron.
Bajo el obispado de Monseñor Antonio María Durán (1892-1917) se aprovechó el Colegio Federal y su categoría de Universidad para realizar el bachillerato y doctorado en Ciencias Eclesiásticas. De allí salieron los vicarios Adrián María Gómez y Crisanto Darío Alvins.
Fue Monseñor Miguel Antonio Mejía (1923-1947) quien decretó en 1925 el Seminario Cristo Rey que no pudo instalarse sino el 21 de enero de 1930. Vino a tener edificación propia en 1955 bajo el obispado de Monseñor Bernal
En los años sesenta, el Seminario debido a la falta de vocaciones suficientes debió cerrar sus puertas y la edificación destinada a la educación privada
Monseñor Medardo Luzardo Romero, tercer Arzobispo de Guayana, decidió aprovechar la abandonada iglesia de las Siervas para en 1987 fundar allí un preseminario o Centro Vocacional con el nombre de “Nuestra Señora del Rosario”, dirigido a formar jóvenes deseosos de consagrar su vida al sacerdocio ministerial.

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