lunes, 25 de noviembre de 2013

Telmo Almada marcado por el 14


El 14 de octubre de 1973 falleció en Ciudad Bolívar el músico y compositor Pedro Telmo Almada, o simplemente “Telmo Almada” como prefería.   Una coincidencia, pues había nacido también un día 14, pero de abril de1901 allá en Zaraza del Estado Guárico.
Y coincidencia aún mayor, se radicó para siempre en Ciudad Bolívar un 14 de octubre de 1923.  Si hubiera sido supersticioso habría jugado siempre ese número en la Lotería que dicho sea de paso, signó la esquina de la antigua mansión de don Virgilio Casalta como “La Catorcera” porque ella fue asaltada el 14 de septiembre de 1885, tras un alzamiento militar contra el entonces Presidente del Estado, José María Bermúdez Grau, quien vivía en ella.
Telmo Almada debutó en Ciudad Bolívar como director de la Orquesta Venezuela en un concierto auspiciado por el Almacén Americano en el Paseo Falcón y en el que estrenó su vals “Canciones de Himeneo” que se hizo tan famoso como en Carnaval su fox trot “Mascarada”.  Posteriormente fue Director en varias ocasiones de la Banda Dalla Costa del Estado.
Murió a la edad de 72 años, desolado, deprimido por la tenebrosa oscuridad de .la invidencia, con la sola compañía de uno de sus tres hijos (Telmito) que se dejaba crecer la melena como los hippies, una guitarra y un piano que contrastaba con la pobreza de de una casa abandonada donde vivió el resto de su vida.  Nunca se ocupó de conservar, registrar y legalizar sus numerosas creaciones musicales que él mismo calculaba en 200, las que luego de ejecutar públicamente las dejaba libres como el viento.
Ejecutaba casi todos los instrumentos musicales.  Fue alumno del médico y músico Vicente Peña, padre del crítico musical Israel Peña.  Su biógrafo José Rosalino Flores lo presenta como un artista del sonido que sorprendía por el dominio de la melodía y la armonía y que escribió música popular venezolana en todos los estilos.
En su trabajo titulado “Panorama de la música en Guayana”, Ivo Farfán afirma que Telmo Almada no sólo era músico en el sentido extenso de la palabra sino que también practicaba la filantropía, profundamente espiritual, sobre todo después de las influencias recibidas del que fuera Obispo del Zu­lia, Monseñor Arturo Celestino Álvarez: El prelado lo estimuló para que escribiera música religiosa, es decir,  misas, avemarías, motetes, plegarias, villancicos y aguinaldos. También, por supuesto escribió música profana  como los valses Déjame que te bese, María Luz, Carmen Elena (1960). Canción Otoñal,. Evocación, Nieves (1963). Brisas de mi pueblo,  Primaveral, Confidencia de dos almas, Lucrecia (vals dedicado a su madre),. Nélly, (vals dedicado a la Juez Nelly Márquez (esposa del también abogado y músico Afanador). Romanete, dedicado al violinista Román Iriarte (1961). Canciones de Himeneo, Gloria Josefina, Lirios de Guayana, (1950). Canto de Agonía, Mascarada, fox-trox que nunca faltó en el repertorio de los populares bailes de carnaval, los pasodobles Manojo de Flores y Gentileza, Velencia, España,  que tanto le gustaba a su amigo Juanito Arteta “La trompeta de oro de América” a quien  llamaba cariñosamente “Juanete” y. Lágrimas de amor, dedicado a Catalina García, uno de sus primeros amores allá en su tierra Zaraza, en el lejano año de  1920.
El periodista Abel Silva cuando era un mozalbete trabajo durante siete años (1969.76) como archivista de la Banda del Estado. y confirma lo dicho por Ivo Farfán, de que era un hombre siempre dispuesto a auxiliar no sólo a sus colegas sino a quien realmente demandara su ayuda, pero no obstante era muy exigente con la disciplina y el horario de ensayo y compromiso público y  oficial.



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