domingo, 3 de noviembre de 2013

El Flaco Rojas


El flaco Hernán Rojas, no era tan flaco, al menos cuando después de jubilado frecuentaba, el Bar-restaurant May-Hay-My, a una cuadra de la catedral, pero sí de buena talla, amable y conversador.
       A veces le daba la cola hasta la calle lateral del Cementerio Centurión,  donde al final fueron a parar sus restos.  Era una buena fuente de información, especialmente, dentro del campo judicial.
       En uno de esos encuentros me sorprendió con el relato de su ascendiente, el general merideño José de Jesús Febres Cordero, quien se radicó en Bolívar en 1920. Vino a bordo del vapor Miranda con un contingente de soldados preparados para perseguir al General Emilio Arévalo Cedeño, alzado contra el gobierno de Juan Vicente Gómez.
Emilio Arévalo Cedeño, nativo del Guárico, había sido telegrafistas en varias ciudades de Venezuela, entre ellas, Ciudad  Bolívar y Soledad, donde cultivó su odio contra el dictador por haber cañoneado a Ciudad Bolívar durante la última fase de la Guerra Libertadora.
El 19 de mayo de 1914, a la cabeza de 40 hombres se alzó contra la dictadura de Gómez y para combatirlo fue designado el merideño Jose de Jesús Febres Cordero, quien comenzó tomando Las Bonitas como base de sus operaciones.  Navegó por el Orinoco y en los puntos donde hizo contacto con los hombres de Arévalo Cedeño, le presentó combate  infligiéndole varias derrotas tras las cuales escapó a Trinidad y de allí a Colombia desde donde organizó y llevó a cabo 7 invasiones sobre el territorio venezolano por el Arauca, entre 1915 y 1933. En 1921, en su tercera invasión al mando de sólo 123 hombres, tomó San Fernando de Atabapo, capital del territorio federal Amazonas, donde gobernaba el temido criminal Tomás Funes, a quien apresó y sometió a un Consejo de Guerra, que lo condenó a muerte, encargándose de ordenar su ejecución en presencia de todos los habitantes del poblado el 30 de enero de 1921.
A Las Bonitas como base de las operaciones del General Febres Cordero, le valió el cognomento popular de “La Gomera”
En 1933, cuando  Arévalo Cedeño se hallaba exiliado en México donde participó junto con Carlos León, Gustavo Machado y Salvador de la Plaza en la fundación del Partido Revolucionario Venezolano (PRV), del que se retiraría por su clara inclinación marxista, el centro de operaciones “La Gomera” de Las Bonitas fue liquidado por el recién nombrado Presidente del Estado Bolívar, doctor  Antonio Álamo.
El nuevo Presidente del Estado, por instrucciones de Gómez, le buscó otro destino al General Febres Cordero y lo nombró Gobernador del Distrito Roscio (entonces los distritos, en vez de Prefectos, tenían Gobernadores).
En una de sus frecuentes visitas a Ciudad Bolívar, el General Febres Cordero se enamoró y contrajo matrimonio con Doña Emilia Alcalá, descendiente de uno de los apellidos más antiguos de Guayana.
De esa unión nació doña Mercedes Febres Alcálá, casada después con Brígido Natera Ricci,
El General José de Jesús Febres Cordero, además de Mercedes, tuvo varios hijos fuera del matrimonio, entre ellos, el “Flaco” Hernán  Rojas, nacido en Las Bonitas el 19 de mayo de 1921 de la unión de Febres Cordero con Matilde Rojas, nativa de Caicara del Orinoco. De otro concubinato son Víctor Medina (La Tara), padre
del médico y poeta Víctor Medina Silva y La Tula, casada con Rafael Pérez.
El Flaco Rojas, ingresó a los Tribunales como aguacil de la
Corte y desde entonces hizo carrera pasando como primer escribiente del Juzgado Mercantil hasta ser Secretario del juzgado de Menores (20 años) a cargo de la doctora Gloria Lezama. Ambos se jubilaron en 1987.



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