viernes, 1 de febrero de 2013

Pérez Jiménez en Ciudad Bolívar



B1TOPICOS
El jueves 20 de noviembre de 1957, el general de brigada Marcos Pérez Jiménez, en calidad de Presidente de la República llegó al atracadero fluvial de Ciudad Bolívar y lo hizo singularmente conduciendo un carro deportivo con el cual prácticamente estrenó el asfalto de la carretera Caracas-Soledad.
En el puerto del Ferry Boat próximo a la laja de la Sapoara, el general Pérez Jiménez fue recibido por una abigarrada multitud de citadinos a la cabeza de la cual complació, entre vítores y halagos, caminando hasta el Paseo Falcón a la altura del Gran Hotel Bolívar.
Por la tarde el presidente Pérez Jiménez, en compañía del gobernador Eudoro Sánchez Lanz, Ministros de su despacho y representantes de instituciones bolivarenses, inauguró un moderno edificio sede del Hospital Ruiz y Páez, con capacidad para 300 camas, en una extensión de 16 hectáreas dispuestas por la municipalidad para un gran centro médico asistencial. En el mismo terreno formando todo un complejo la democracia construiría después el Hospital del Tórax y el Hospital Psiquiátrico. La inversión fue de 23 millones de bolívares, con características funcionales semejantes a la del Hospital de Valera en el estado Trujillo. El edificio para la Unidad Sanitaria, obra que resalta en el plano de las realizaciones sanitario-asistenciales, representó una inversión superior a los 3 millones de bolívares, dotado de una compleja red de servicios adecuadamente distribuidos en sus cuatro pisos.
Finalmente el mandatario inauguró las instalaciones administrativas de la zona 10 del Ministerio de Agricultura y Cría, y dentro de la misma área fue construido posteriormente el parque de Ferias Agropecuarias y una manga de coleo.
Por la noche, en la residencia del gobernador, hubo una recepción festiva en la que el general Pérez Jiménez recibió expresivas manifestaciones de adhesión y don Natalio Valery, a nombre de la Cámara de Comercio, le obsequió un pisa papel de oro cochano engastado en una pieza de hierro, mientras el presidente de la Unión Sindical Independiente, Enrique Figuera, hacía lo igual con un abridor de cartas, también de oro. El Presidente regresó al día siguiente a Caracas conduciendo su automóvil deportivo.
El Presidente sentía pasión por los carros deportivos lo mismo que por las moto. En La Orchila, donde periódicamente iba a descansar o divertirse, tenía varias que utilizaba para recorrer la isla, que es una base militar cerca de la costa de Venezuela, al norte de Caracas. Cuenta con numerosas playas, entre ellas una de arena rosada.
En ese tiempo era prácticamente un retiro presidencial, y el complejo residencial reservado a los militares se compone principalmente de casas elevadas hechas de troncos de madera. Existe también una estupenda cancha de bolas criollas, donde el “Gordito de Michelena” como era llamado entonces por sus opositores, jugaba con ministros y oficiales y con las invitadas chicas de ocasión. Todas las instalaciones están conectadas por las vías, en su mayoría sin pavimentar, pero suaves y limpias.
Quien no pudo darse el gusto de saludar al Presidente fue Leticia, que residía en una humilde casa del Puerto de las Chalanas. Leticia, popularmente conocida como la “Loca Leticia”, según decir de la gente, había quedado enajenada desde el día en que el novio la dejó plantada no sabemos si en el altar o en la misma casa. Lo cierto es que Leticia era programable para ciertas y sorpresivas intervenciones y eso ocurrió: Tenía que gritar “Abajo Pérez Jiménez” al desembarcar “Mi General” conduciendo su carro deportivo, pero la Seguridad Nacional la detectó a tiempo y la Loca Leticia fue sacada en vilo del lugar de la recepción.

Comentario de Miles Usecha

ESTIMADO AMÉRICO : en tu crónica del día viernes 01-02-2013, relatas que, la visita del Presidente de la República a Ciudad Bolívar se cumplió a partir del día 21-11-1957 y su regreso se hizo el día siguiente, pero con la salvedad dicha por tí que, la realizó por tierra en un automóvil deportivo de la preferencia del dictador. Quiere decir ello que, el día 21 de noviembre cuando en Caracas se produjo la célebre Huelga Universitaria inicíandose así la serie de acontecimientos que a la postre dieron el traste con el Régimen, agarraron al personaje en plena carretera de El Llano, que según apuntas había sido recientemente asfaltada. Por otro lado señalas la predilección del General por los carros deportivos y las motos y hablas de las célebres motonetas apostadas en la Isla de La Orchila. Pués bien, quiero acotar la circunstancia como, a posteriori del 23 de Enero de 1958 y ya derrocada la tiranía, aparecía en las revistas de farándula una supuesta lista de artistas (féminas) que habían asistido por invitación del Tarugo a las francachelas del islote caribeño; resultando como se dice ahora "una raya" para quien apareciera en la oprobiosa nómina.....¿qué cosas nó?.



De Juvenal León. - Américo Fernández, reciba mis cordiales saludos. El General Marcos Pérez Jiménez cuando realizó su gira al Estado Bolívar, desembarcó en el Puerto de Guanta, Estado Anzoátegui, al volante del Bólido de Plata, un Mercedes Benz de Plata. Al parecer regresó a Caracas vía aérea, pues la proximidad de plebiscito requería su presencia en la capital de la República. Los integrantes de la comitiva presidencial lo hicieron por tierra, y cuando pasaron Anaco, son víctimas de una emboscada donde casi pierden la vida. Se trataba de un intento de asesinar al Presidente, y como los agresores tenían la creencia que él iba entre la caravana sin pensarlo dos veces dispararon contra los vehículo que presidían el desfile de automóvil. Los heridos fueron atendidos en la Medicatura Rural de San Mateo, mientras los agentes de la Seguridad Nacional perseguían a los responsables de la acción criminal. Juvenal León Rodríguez, Cronista del Municipio Libertad, san Mateo, Estado Anzoátegui.







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