viernes, 19 de julio de 2013

Supervivencia en la selva

El 6 de abril de 1968, trece jóvenes venezolanos iniciaron en la selva guayanesa una prueba de supervivencia, tras lanzarse en paracaídas desde un avión, simplemente provistos con  machete, dos fósforos y un equipo pequeño de primeros auxilios donde no podían faltar algunos antiofídicos.
         Charles Brewer Carías (en la foto), cabecilla de la aventura; su hermano Jimmy,  un primo de nombre Roberto; Luis Alberto Carías, Jesús Díaz, Max Ravard, Andrés Simón Herrera, Jesús Hulettt, Nicomedes Zuloaga hijo, Isaac Poletto, Carlos Nieto, San Scott y un oficial del grupo aerotransportado de Aragua, se sometieron a prueba durante ocho días al cabo de los cuales  fueron rescatados en la zona del Cuchima.
         Los excursionistas probaron que se puede vivir en la selva comiendo lo que es posible encontrar como frutas, raíces y tallos.  Aparte de la emoción propia de la aventura, se perseguía con la experiencia, establecer normas que sirvieran para el entrenamiento de pilotos siempre sujetos a accidentes aeronáuticos, porque los manuales hechos de la selva por el ejército norteamericano están basados en las experiencias de las selvas de Asia y Panamá y es el caso que la selva venezolana es distinta.
         Los expedicionarios tomaron fotos y películas y al final  con un radiotransmisor de medio kilo se comunicaron con la Torre de Control de San Fernando de Apure y de aquí a la del aeropuerto de Ciudad Bolívar que pidió la colaboración   del servicio de  helicópteros de la Orinoco Mining Company.  Su jornada terminó en la región selvática de Cuchima.  Finalmente un avión de búsqueda y salvamento del Ministerio de Comunicaciones, bajo el mando del Capitán Néstor Salazar Briceño condujo a los expedicionarios desde Puerto Ordaz hasta Maracay que fue su punto de partida hacia la selva del Alto Caura.
         Eso ocurrió durante la Semana Santa de 1968 por iniciativa y conducción del explorador venezolano Charles Brewer-Carias que tenía entre ceja y ceja fundar un grupo particular que denominó "Grupo de ParaRescate".  Tal idea le vino al explorador luego de haber escalado la cara Este del Pico Humboldt en los andes.  Pues bien, la idea era realizar y así ocurrió,  un entrenamiento de resistencia y supervivencia en selva, basado en los conocimientos de la etnia Yekuana y su lengua que tenía, por haber vivido en unos poblados de estos indígenas del rio Erebato durante los años 1961 y 62. Para iniciar este curso de supervivencia que se conoció popularmente como de "Supervivencia con dos fósforos y un Machete" los integrantes de este grupo de rescate que fue el primero que se fundó en Venezuela, escogieron realizar un  salto en paracaídas del tipo 7-TU sobre el poblado de Jiuwihtiña (Santa María de Erebato, comunidad fundada por el Padre Barandarián). El maestro de Salto fue Julio Lescarboura y en el recorrido de una semana por el rio Erebato hasta llegar al rio Cuchime. Esta preparación fue la que permitió que al año siguiente este mismo grupo realizara el primer salto de Paracaídas de rescate sobre una selva.
         Charles Brewer Carías ha pasado a la historia como el explorador más importante que ha tenido Venezuela, perfilado por 280 expediciones.  Ejerció la odontología durante veinte años.  Estudio biología, psicología, filosofía y letras, pero nada de eso pudo definirlo sino su vocación de empedernido explorador. Hoy su edad no da para más, vive en su Caracas pensando en la majestuosidad del Roraima, del Auyantepui, del Sarisariñama, de La Gran Sabana.  Admirador siempre de Charles Brewer Carías fue  el doctor Luis Herrera Campins, por eso, tan pronto asumió la Presidencia de la República, lo nombró Ministro de la Juventud.  



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