jueves, 27 de junio de 2013

Reporteros de otros tiempos

B1TOPICOS

El Día del Periodista en tiempos de la AVP y del Acuerdo de Ginebra, el reportero gráfico Víctor Bayola y el periodista y maestro de escuela, Rafael Maestracci, celebraron su día en el bar de Inocente Silva y de allí salió esta caricatura de Ismael Morales en El Bolivarense: “¿Qué te parece, Bayola, el Acuerdo de Ginebra? -“La verdad, Bachiller, es que los acuerdos yo los prefiero con añejo”.
Todavía a mitad del siglo veinte, la vida de maestro de escuela en provincia era difícil desde el punto de vista económico. La quincena apenas si alcanzaba para sobrevivir a las exigencias del hogar, de suerte que no había sino la alternativa del ejercicio de otro oficio simultáneo y Rafael Santiago Maestracci Machado encontró en el periodismo un oficio afín con la de educador de aula.
Empezó escribiendo columnitas ocasionales en el vespertino “El Luchador” hasta 1943 cuando el diario “El Nacional” a raíz de la descomunal crecida del Orinoco, requirió de los servicios de un corresponsal exclusivo, para lo cual fue bueno Rafael Maestracci, estimulado por su hermano Dominguito, quien era locutor aventajado de la Radio Bolívar de Fitzí Miranda.
Un día el director de Educación lo llamó y le dijo “Mira, Rafael, ya tu tiene veinte años de maestro, vamos a jubilarte para que te dediques de lleno al periodismo que es para lo que sirves” y Maestracci aceptó la oferta y después de El Nacional ejerció la Corresponsalía del Diario “Ahora” y de la Agencia de Noticias PEVE. Asimismo fue corresponsal del diario “Antorcha” que en El Tigre fundara su paisano Edmundo Barrios y terminó sus días escribiendo para “El Bolivarense”, donde en tiempos de las guerrillas se vio en aprietos con un destacamento que pretendía prenderle fuego al matutino de los Natera.
Rafaelito Maestracci, a quien sus colegas apodaban “Volumen” por lo estruendoso de su voz, tuvo un final trágico el 22 de julio de 1974 cuando se colgó de una viga en su casa 26 de la calle Lezama, atormentado porque su vista le impedía escribir. Murió ciego a la edad de 53 años. Había Nacido el 29 de diciembre de 1923, lo cual constituyó un golpe noble para sus colegas afiliados a la Asociación Venezolana de Periodistas, Seccional Bolívar, que él fundó en septiembre de 1952 junto con Eliécer Sánchez Gamboa, Joaquín Latorraca, J. M. Guzmán Gómez, Diógenes Troncote, José Eugenio Sánchez Negrón y Monseñor Constantino Maradey.
Mientras Maestracci venía de ser maestro de escuela, Víctor Bayola Díaz venía del cuartel militar donde aprendió la fotografía de la cual vivió toda la vida, se dedicó por completo a ella y terminó ofreciendo sus servicios a la prensa local. Trabajó en El BolivarenseAntorcha de El TigreEl Expreso y en la corresponsalía del diario El Nacional. Es más, fue admitido en la Asociación Venezolana de Periodistas como miembro cooperador y tras presentar un curso de mejoramiento profesional en Cumaná propiciado por la Directiva Nacional, lo aceptaron como miembro activo con todos los derechos. En Cumaná, Bayola al igual que otros aspirantes del Oriente y Ciudad Bolívar debía responder un cuestionario. Por supuesto, Bayola preparó su chuleta con las respuestas posibles y en eso colaboramos todos los interesados en que el hombre saliera bien. Bayola comenzó la preparación y luego de cumplir con su faena diaria recostaba su silla tras la pared lateral de su casa y trataba de memorizar las repuestas a las posibles preguntas. Un colega que lo sorprendió, envió la gráfica al diario Antorcha de Edmundo Barrios y la misma apareció al siguiente día con esta leyenda: “Lloviendo sobre mojado”.

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