sábado, 2 de junio de 2012

Llega el béisbol y se va la Rondá


 
1932 marca el fin de la Rondá de Ciudad Bolívar, variación primitiva del béisbol norteamericano que al fin se instala y se va imponiendo por virtud de los norteamericanos que llegan como enjambre a trabajar con tecnología propia en los yacimientos petroleros que se van descubriendo tanto en occidente como en la zona oriental venezolana.

De todas maneras se hace un esfuerzo deportivo para que la Rondá no desaparezca y se agrega a este empeño la juventud femenil al practicarlo, no obstante que en un tiempo fue mal visto y hasta perseguido por la policía dado que con su candente dinámica se había armado un argot algo obsceno.

25 señoritas, azul y rojo, capitaneadas por Matilde Ruiz y María Luisa Pietrantoni, inauguraron un encuentro en los terrenos adyacentes al Obelisco, mientras el baseball, bajo la sentencia del árbitro, doctor Juan C. Yánez, se practicaba en los terrenos del Hipódromo.

Dos equipos beisboleros se disputaban la supremacía: “Gavilanes”, capitaneado por Enrique Torres Valencia y “Águilas”, capitaneado por Eladio Ferrer. En el primero destacaban José Nancy Perfetti, Pedro Barceló, Alfredo Masabíe y Alexis Ruiz. En el segundo, José María Perfetti, Emilio Barceló, Rafael Huncal y Alberto Monserratte.

La Cigarrera Bigott Sucesores colaboraba publicando un folleto sobre las reglas y técnicas del béisbol y un tal “Joe” se mandó con esta nota periodística: “El baseball ha comenzado a desplazar a la Rondá. Nos dicen que el “Concordia” se volverá club de baseball, que los muchachos del “América” también se volverán lo mismo. Indudablemente, han comprendido que el Rondá es un remedo del baseball, un juego para señoritas y niños de siete años. El juego varonil, recio, duro, de emoción, para hombres machos por todo el cañón, es el baseball.

La Rondá era semejante al béisbol, pero con equipos más numerosos y sin sus característicos implementos y reglas. Un equipo de Rondá se componía de 25 hombres, todos activos en el campo. Utilizaban una pelota de jugar tenis que atrapaban a mano limpia y bateaban con un palo de escoba o de algo parecido. Los outs, en vez de tres como en el béisbol, eran ocho, al cabo de los cuales un equipo podía pasar de la ofensiva a la defensiva y viceversa y se lograban pegándole ofensivamente la pelota al corredor de bases.

Las carreras se anotaban de un solo jalón, sin detenerse el bateador en ninguna de las bases. Este bateaba con una sola mano y al golpear el lanzamiento bomba (lanzamiento parabólico) del pitcher, se fajaba a correr las bases como un desaforado hasta completar el circuito desde y hasta el home.

Si la pelota bateada quedaba fuera del alcance inmediato de los 25 jugadores en el campo, incluyendo al capitán y sus adjuntos en el cuadro, el corredor anotaba sin problemas; pero si ésta era atrapada, se entraba en fase de jugada; vale decir: el corredor expuesto a que el jugador adverso más cercano recibiera la pelota y la disparara contra su humanidad, entonces quedaba out, fuera.

Podía, si quería, estacionarse sobre una de las bases para tomar aliento, pero luego tenía que pedir jugada para tratar de llegar al home. Cada base tenía un banderín, punto de referencia que no debía violarse pasándolo por delante. Si ocurría, se declaraba out el corredor.

Los juegos generalmente se realizaban los domingos y días feriados de 8:00 a 12:00 de la mañana. Su duración no estaba determinada por inning, sino por tiempo, tal cual como con el fútbol, el básquet y el voleibol. El reglamento imponía cuatro horas de juego continuo.

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