lunes, 23 de abril de 2012

Escuela de Música y Canto

El 15 de septiembre de 1936, entró en funcionamiento la Escuela de Música, Declamación y Canto, creada por el Presidente del estado, doctor José Benigno Rendón, con el nombre del insigne músico y compositor angostureño del siglo diecinueve, “José (Pepe) Mármol”.

Profesora de piano y canto en esta escuela fue la mezzosoprano Florinda Barazarte de Gutermann, madre de Alejandrito Gutermann, ingeniero que tuvo mucho que ver con la infraestructura vial y urbana del Estado.

Por esta escuela pasaron Carmen Liccioni, Salvador Calojero, Isabel Caro, Tito Ávila, Elena Acosta Yánez, Lilia Tovar, Federico Behrens, Antonio Marcó y Ana María Gutiérrez, quienes actuaron en las recién inauguradas emisoras Ecos del Orinoco y Radio Bolívar.

Fitzí Miranda influyó en el gobernador para que sustituyera el nombre a la Orquesta Gómez por el de Juan Bautista Dalla Costa y le pusiera el nombre José (Pepe) Mármol, a la Escuela de Música.

Mármol fue director de la Banda del Estado cuando ésta en 1875 llevaba el nombre de “Piar”. Asimismo de la Banda Marcial Alcántara. Según el profesor José Ángel Viña Bolívar, especialista en musicología latinoamericana, José Mármol y Muñoz, nacido en Angostura el 20 de abril de 1825, es el primero de los directores de bandas de cuya vida existen testimonios documentales y hemerográficos importantes.

Mármol, no obstante su condición de músico y compositor angostureño, tuvo una significativa participación en la vida musical caraqueña desde 1864 cuando se radicó en la entonces bucólica ciudad del Ávila. En esa ocasión, según Viña, el diario El Porvenir, lo recibió con esta nota elogiosa: “Ha llegado de Ciudad Bolívar a esta capital el ciudadano José Mármol, una de nuestras glorias nacionales; joven de principios democráticos, alma de artista, poética y generosa como la patria que lo vio nacer”.

Mármol es autor de Mañanas del lago, Plegaria a Nuestra Señora de las Nieves, Misa de difuntos y El gigante de Churuguara, dedicada al general Juan Crisóstomo Falcón y de otras producciones muy celebradas por los liberales y guzmancistas de su tiempo. Era admirador del general Antonio Guzmán Blanco y ese caudillo venezolano lo protegió, especialmente cuando estuvo en trance de quedar ciego.

Ejecutaba varios instrumentos, entre ellos, el violín, la flauta, el piano y la guitarra. Estudió en Ciudad Bolívar y Europa y como director de banda hay testimonio de que era rígido y polémico. Paralelamente a la música desempeñó algunos cargos públicos y sufrió persecuciones políticas que perturbaron su tranquilidad y lo abochornaron de una manera tal que alguna vez llegó a expresarse mal de sus adversarios afirmando que eran “traicioneros por debilidad y cobardes por ambiciones microscópicas y lo peor, incorregibles”.

La Escuela de Música José (Pepe) Mármol de vida efímera es antecedente cercano de la Escuela de Música Carlos Afanador Real, fundada también después de una dictadura. En este caso la dictadura de Marcos Pérez Jiménez y en cuya fundación igualmente influyó Fitzí Miranda. La Escuela de Música Carlos Afanador Real, aún vigente, fue creada por decreto 57 del gobernador Horacio Cabrera Sifontes y su primer director fue el profesor Fortunato Pascuali de nacionalidad italiana.

En la Ciudad Bolívar del siglo pasado fue siempre bien respetado don Carlos Afanador, especialmente por sus alumnos José Francisco Miranda como por los jóvenes del Alto Coro de la Catedral, entre quienes destacaron las sopranos líricas Carolina y Camila Dalla Costa de Beltrán; la soprano dramática Mercedes Tovar de Figarella, la mezzosoprano Florinda Barazarte de Guntermann, Santiago Sosa Jiménez, Inesita de Plaza Ponte, Salvador Calogero, Juan Bautista Marcano, José Francisco Hernández, Juan Requesens, José Emázabal y J. M. Yélamo.

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