domingo, 15 de abril de 2012

El río Orocopiche


 
El 20 de enero de 1941, el ministro de Guerra y Marina, general Isaías Medina Angarita, quien se mencionaba como candidato a la Presidencia de la República visitó Ciudad Bolívar, para estar presente en el acto de inauguración del puente sobre el río Orocopiche.

La obra fue inaugurada con el nombre de Puente Bolivariano exaltado en su discurso por el doctor Jesús Arocha, quien afirmó que la obra estaba dirigida a favorecer a los pueblos del Almacén, Managua, Las Garcitas, Los Hicoteos, La Portuguesa, La Mina, La Carolina, Las Cocuizas, Los Piquitos, Curiapo, La Cochinera y La Esperanza.

La construcción de este puente fue solicitada por acuerdo de la Asamblea Legislativa el 20 de enero de 1939, de manera que su construcción tardó dos años justamente en una zona cuya población data desde 1773 cuando la fundó Manuel Centurión Guerrero de Torres.

El pueblo de Orocopiche en sus comienzos fue puesto en manos de los franciscanos observantes misioneros del Orinoco, junto con el pueblo de Buenavista, Marhuanta (Muruanta) y Panapana donde se dice que murió el indio Maremare, a quien tanto le cantó el Negro Alejandro Vargas.

Según nota publicada en el Cojo Ilustrado, el pueblo de Orocopiche estaba en 1899 en manos del padre doctor Nicolás Menello, concienciando en su religión a pobladores de la etnia Caribe.

El río Orocopiche de Ciudad Bolívar nace en el Cerro del Medio y desemboca sobre el Orinoco después de recorrer 89 kilómetros. En su nacimiento se encuentra con el río Marcela que da nombre a un balneario muy frecuentado por los citadinos.

En 1892 se dio en él la batalla que lleva su nombre entre las fuerzas del Mocho Hernández y la del gobierno comandadas por el general Santos Carrera, quien cayó mortalmente herido poniéndole fin a la resistencia gubernamental que hizo posible el acceso al poder civil y militar de las fuerzas legalistas encabezadas nacionalmente por Joaquín Crespo.

El 10 de agosto de 1892 se abrieron los fuegos de lado y lado dominando desde las alturas las fuerzas legalistas y descabezando a tiro fijo desde la Piedra del Murciélago los comandos de las tropas del Gobierno. El jefe expedicionario general Santos Carrera no pudo sobrevivir al tercero de sus caballos muertos en la refriega. Los miembros del Estado Mayor también mordieron el polvo mientras el presidente Siegert que estaba en la retaguardia salió en estampida con el resto de la tropa en derrota atravesando el río Marcela que estaba tan crecido como su receptor el Orocopiche y el Orinoco que ese año tapó la Piedra del Medio.

El sistema Marcela-Orocopiche se ve actualmente que ha disminuido su caudal a valores más allá de los observados en los últimos 50 años. La flora propia de la montaña de ese importante curso de agua son las palmeras de moriche, los hicacos, la caña de India y otras especies ornamentales, pero según denuncias están sufriendo un proceso degenerativo y de extinción. Igualmente la fauna autóctona, específicamente el oso palmero, culebras de agua, terecayas, perro de agua, morrocoy y especies piscícolas, han sido destruidas, o han tenido que huir de la zona.

En el problema inciden las deforestaciones, rastreos y quemas irracionales. En las zonas protectoras de los morichales, ha sido desplazada la vegetación autóctona por cultivos que como el merey, son incompatibles con las condiciones naturales de humedad de los morichales, por otra parte se han realizado deforestaciones y rastreos rasantes que llegan hasta el propio cauce de afluentes del Orocopiche como riachuelos y quebradas dejando al descubierto las abundantes especies de moriche y el propio cauce del río

2 comentarios:

  1. Desde la alcabala de la GN, en la vía hacia Maripa, hasta su desembocadura en el Orinoco, el río Orocopiche se localiza en una franja aluvial de poco más de 10 kms. de largo y 1 km. de ancho. Originalmente esta franja estaba cubierta totalmente de vegetación boscosa, y en la cual el río meandra por la poca pendiente del terreno. En invierno el Orinoco invade esta área y es posible seguir el curso del río meandrado, entrando en lancha y desde el Orinoco, únicamente guiados por las copas de los árboles. En verano se forman 13 playas en los meandros del río. Toda esta maravilla natural podría ser de los bolivarenses si sólo se hiciera un camino hacia el oeste, desde la alcabala sur del puente en el Orinoco.
    Junto a la alcabala, en la vía hacia Maripa, está la confluencia del río Orocopiche con el río Marcela. Aguas arriba de este sitio, el río Marcela tiene dos saltos, uno a 400 mts. y otro a 2 kms. El primero es un balneario muy conocido, pero el segundo nadie lo visita por falta de un camino que permita el acceso al mismo. Este es el salto de agua más hermoso que existe cerca de Ciudad Bolívar.
    Lamentablemente, por todas partes lo que se ve ahora son invasiones, destrucción de los bosques, asesinato de la fauna. Y en la ciudad, ranchos, lavaderos de carros, buhonería y fritangas en el paseo Orinoco. Es que no hay en alguna parte alguien que sepa en qué consiste el Ordenamiento Territorial y Urbano?.

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  2. Al Amigo y Cronista AMERICO.-Hace muchos años , visitabamos al pueblito de EL ALMACEN con mi padre DON PEDRO SANCHEZ quien para esos años era el propietario de LIBRERIA CARONI EN CALLE VENEZUELA y hermanas los domingos , ibamos a comprar Patillas , las de corazon blanco , eran muy dulces las traian los indios en curiaras largas , cargadas al maximo cosechadas en las islas cercanas , Recuerdo que en una oportunidad despues de bajar una carga de patillas habia un cajon negro pequeño de madera rustica, Luego de la compra correspondiente y comer unas empanadas . le preguntamos a los indios que habia en el cajon , la respuesta fue !UN CUERPO! Se referian a que traian el cadaver de un indigena fallecido en su caserio la noche anterior y que lo traian para que el comisario de EL ALMACEN les autorizara el entierro, pero eso era como nada especial. Su funcion principal alli era lo de las patillas.Lo cierto fue que el comisario no aparecio y se llevaron su cadaver de vuelta. Y como dice OSCAR YANEZ: ASI SON LAS COSAS

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