lunes, 2 de abril de 2012

El Late 28 a ritmo de pasodoble

La Latécoère 28 o Laté 28 como mejor lo identificaban los guayaneses, era un avión de pasajeros con los que Latécoère Mermoz cruzó el Atlántico Sur por primera vez 12 de mayo 1930.

Se hizo famoso por su uso en las comunicaciones en América del Sur, particularmente en Venezuela con base en Maracay. A Ciudad Bolívar llegó por primera vez ese año que inició sus vuelos comerciales extendidos al interior de Guayana, incluso Trinidad.

Para los bolivarenses constituyó un gran acontecimiento y una necesidad hasta el punto de celebrarlo con canciones. Composiciones musicales le dedicaron, entre ellas un pasodoble del profesor José Francisco Miranda (Fitzi), quien era el director de la Banda del Estado, poco después sustituido por Laudelino Mejía, autor del vals “Conticinio”.

Con la banda, en una retreta pública en el mismo Paseo, estrenó el pasodoble “Late-28” en alusión a los vuelos de Aeropostal con los aviones franceses Lateoere-28 inaugurados oficialmente, entre Maracay y Ciudad Bolívar, bajo el mando del piloto Paúl Vachet y Gastón Chenú.

El vuelo inaugural se hizo con los periodistas José Nucete Sardi, redactor de El Universal; J. A. Cova, redactor de El Heraldo; Pierre Clemenceau, nieto del célebre George Clemenceau, el viejo Tigre de Francia y varios funcionarios del Gobierno.

Ese mismo año, el profesor Miranda estrenó también el joropo “La Sapoara” y Félix Mejías los valses “Feliz regreso” que junto con “Rayo de luz”, “Adoración” y “Mi dulce Carmen” grabó con la Brunswick Record Corporativo.

El lunes 10 de marzo, a las 10:15 de la noche, la Broadcasting Caracas dedicó un programa radial a la música guayanesa por cortesía de la Shell y en ese programa, por supuesto, no faltó el joropo La Sapoara, de donde surgió un contrato con la South Music Publishing & Cia de New York para ser grabada.

La letra de este joropo refleja la leyenda que después recogerá Gallegos en “Canaima” y dice: “cómeme recién llegao / soy sapoara del infierno / que atraganta al forastero / y lo caso en tres por cuatro /con muchacha de mi pueblo / una vez comió un jorungo / cabeza de la sapoara / cabeza de sapoarita / y de grito pidió al cura / que le diera agua bendita / creyendo así liberarse / de las muchachas bonitas”. Estas unidades aéreas de fabricación francesa que surcaban los cielos venezolanos y tocaban en el aeródromo de Ciudad Bolívar, pertenecían a la Compagnie Genérale Francaise que cubría las rutas nacionales e internacionales desde 1929. El primer guayanés en viajar en el Latecoere-28 fue el comerciante Alejandro Uncein. Inmediatamente después se inauguraron los vuelos al interior del estado. El primer vuelo al interior se realizó el 16 de mayo de 1930 haciendo escalas, desde Ciudad Bolívar, en Upata, Guasipati, El Callao y Tumeremo. Viajaron como invitados Carlos Rodríguez Jiménez, Ernesto Sifontes, Antonio María Delgado, Jorge Suegart, Marcelino Torres, José Acquatella, Rafael Gómez Rengel y Oroncio Valderrama. Quince días después el Late-28 inauguró la ruta Ciudad Bolívar-Maturín y posteriormente la ruta Ciudad Bolívar-Trinidad. El pasaje de Ciudad Bolívar a Maracay costaba 55 bolívares; Ciudad Bolívar a Upata, 120 bolívares; a Guasipati, 215; a Tumeremo, 275 y  Trinidad Bs. 350.

El ramal aéreo Ciudad Bolívar-Trinidad fue inaugurado con un Late-28 pilotado por Paul Vachet, el 8 de enero de 1931. Despegó a las 2:00 de la tarde llevando como pasajero a Miguel Odremán, Dr. Aveledo Urbaneja, Harry Darling y Enriqueta de Cerani. 500 trinitarios aproximadamente le dieron la bienvenida al Late 28 a ritmo de pasodoble tras aterrizar en la sabana de Piarco.

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