miércoles, 8 de febrero de 2012

Dalla Costa pintado por Herrera Toro

El 20 de agosto de 1912, el Concejo Municipal de Heres que presidía el médico J. M. Agosto Méndez dispuso que el artista venezolano Antonio Herrera Toro, residente en Caracas, hiciera un retrato al óleo de Juan Bautista Dalla Costa a objeto de ser ofrecido al Ejecutivo del Estado para su exposición permanente en el Palacio de Gobierno. El retrato fue concluido y expuesto el 19 de diciembre con un discurso del doctor Hilario Machado. Otros retratos realizados por el artista caraqueño fueron el de Juan Vicente Cardozo, el de Francisco Vicente Parejo, José Gabriel Ochoa, Pedro León Torres, Eusebio Afanador, Simón Bolívar y Rafael Urdaneta, todos expuestos permanentemente hoy en uno de los salones de la Casa del Congreso de Angostura.

Antonio Herrera Toro, valenciano fallecido dos años después (1914), fue director de la Academia de Bellas Artes y al comienzo de su gestión en 1909 tuvo que enfrentar el descontento de un grupo numeroso de alumnos que reclamaba cambios en la orientación de los estudios de artes plásticas. En 1912, año en que le tocó realizar el retrato de Dalla Costa, se produjo en la institución una huelga de estudiantes que desembocó en la creación del Círculo de Bellas Artes de Caracas. Herrera Toro a pesar de ser el blanco de las protestas estudiantiles, permaneció en su puesto que ocupaba aún al ocurrir su muerte el 26 de junio de 1914.

Ciudad Bolívar tenía comunicación con Caracas a través de embarcaciones de vela y de vapores costeros que transportaban pasajeros y mercancías haciendo escala en Trinidad, Carúpano y finalmente La Guaira, de donde se iba por tierra hasta el valle caraqueño por fragosos caminos de montaña. Era un viaje penoso de varios días aliviado por el paisaje de río, mar y montaña.

Por esa misma ruta venían a Ciudad Bolívar los grupos teatrales y los toreros a actuar los primeros en los Teatros de Bolívar y San Antonio de Upata; los segundos en el Circo de Víctor Monedero. En la temporada de ese año ambas ciudades disfrutaron la Compañía de Zarzuela de Guillermo Bolívar; Víctor Monedero viajó a Caracas para traer una buena compañía de toreros, integrada, entre otros, por Vicente Mendoza El Niño y por el matador Juan Iglesias, quien le dio la alternativa a Bocanegra en una corrida nocturna. A esa corrida Monedero asistió con un brazo entablillado debido a la fractura sufrida al ser derribado y revolcado por una mula.

La visita de Monedero a la capital, coincidió con la aparición del Nuevo Diario de Caracas. En esa ocasión, el periodista Ángel Machado fue nombrado agente corresponsal en Ciudad Bolívar. Simultáneamente apareció en la capital del Orinoco El Demócrata redactado por Pedro Peinado Aguinagaldi. El Nuevo Diario convertido al poco tiempo en vocero oficioso del régimen gomecista, circuló hasta 1935. Diógenes Escalante su fundador estuvo en la dirección hasta 1915 y durante la época de Medina llegó a ser candidato a la Presidencia de la República, pero debió renunciar debido a que presentaba síntomas de enajenación mental.

Gobernaba el Estado Bolívar en 1912 el doctor Luis Godoy, quien decretó la adquisición de una residencia permanente para los tribunales de Justicia, ordenando al propio tiempo su remodelación. En ese inmueble ubicado en la Calle Dalla Costa, actual sede de la Escuela Zea, funcionaron los tribunales hasta los años sesenta, diagonal con el Café España catalogado por el pueblo como “la segunda instancia”, porque allí los abogados se reunían en torno a una mesa de dominó, entre palos y palos, para arreglar los juicios.

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