lunes, 9 de diciembre de 2013

Radio Caracas Televisión


Si bien en 1971, la imagen de la televisión no entraba en el Estado Bolívar de manera permanente y sostenida, había familias que se las ingeniaban  a través de antenas individuales fabricadas a propósito para atraerla desde el centro y en julio de 1969 fueron numerosos los bolivarenses que vieron a través de la pantalla chica  el alunizaje del Apolo XI y la posterior caminata lunar de Neil Amstrong y Edwin Aldrich, gracias a Radio Caracas Televisión que logró por tiempo limitado una estación rastreadora de satélites en los Estados Unidos y la instaló temporalmente en las vecindades de Maracaibo para cubrir a ciudades importantes de Venezuela. También, Radio Caracas Televisión había traído al país  los primeros equipos de video-tape y transmitido, a control remoto la inauguración del Puente Rafael Urdaneta sobre el Lago de Maracaibo en 1964.
         En 1974, a través del Canal de Emergencia de la CANTV, cedido temporalmente, Radio Caracas Televisión, volvió a complacer a la teleaudiencia nacional, incluido el Estado Bolívar, haciendo posible la transmisión con amplísima cobertura de la Copa Mundial de Fútbol que al final ganó Alemania (RF) ante el sensacional equipo neerlandés  y su astro Johan Cruyff. Entonces el canal ocho tenía planes completos para cubrir toda la región Guayana incluyendo toda la zona fronteriza con Brasil, pero antes de que esto ocurriese, Radio Caracas Televisión instaló dos circuitos cerrados: uno en Ciudad Bolívar y otro en Ciudad Guayana.
         Pero los programas de Radio Caracas Televisión no llegaban directamente desde su planta central sino de manera diferida. La planta transmisora del circuito cerrado había sido instalada en una cuesta de la calle Las Mercedes de Ciudad Bolívar con una prolongada antena de cuatro vientos. Los programas de TV se transmitían con una semana de retraso, desde las 4:00 de la tarde hasta las 11:00 de la noche. El encargado de toda esta operación era el colega Marcos Dinelli (en la foto cuando fuimos a Canaima a hacer un reportaje para RCTV. Ambos nos graduamos juntos en la Escuela de Comunicación Social de la UCV).  Marcos Dinelli, de una amplia experiencia de linotipia y tipografía heredada de su padre, de origen italiano,  dueño de una Editorial en Barquisimeto trabajaba conmigo cuando yo era director de El Bolivarense y al mismo tiempo Corresponsal de El Nacional.  Él se conectó desde entonces a Radio Caracas Televisión, llegando a ser su camarógrafo y reportero estrella en provincia durante más de veinte años.  Junto con él como camarógrafo y yo como periodista realizamos varios trabajos para RCTV sobre Guasina, Canaima y Minas de Diamantes.
         Marcos Dinelli se distinguió siempre en la cobertura de los accidentes aeronáuticos.  Recuerdo que una vez,  atento a la emergencia de un DC-3 al que no le salía el tren de aterrizaje, se sentó atrás en la ambulancia que había sido dispuesta junto con el Carro-Bomba del Cuerpo de Bomberos Aeronáuticos, para auxiliar al avión tan pronto su piloto lo aterrizara de barriga. En efecto, tan pronto aterrizó, la ambulancia salió disparada hacia la pista y Dinelli que veía perdido el ángulo visual de su objetivo, se lanzó asido a la cámara y dio varias vueltas sobre el pajonal resultando con traumatismo y una herida en la frente. Los ocupantes del avión, no obstante lo aparatoso del aterrizaje, salieron ilesos, pero el piloto extrañado de ver a Dinelli herido, prorrumpió:”No, que va, este pasajero no es mió”.

         Le gustaba la lectura y el vino.  Me buscaba para que lo ayudase a cubrir eventos culturales y solía recitarme  a  Maiakovski, poeta ruso que se suicidó  cuando sintió que no había hombre libre en el socialismo.

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