domingo, 8 de diciembre de 2013

Radio Caicara del Orinoco


Selva Guayana, la hija primogénita de la popular cantante criolla Adilia Castillo (en la foto), cortó la cinta simbólica de la inauguración del segundo trasmisor de “Radio Caicara” (Diamante Sonoro en el Sur de Venezuela) (1974) , que eleva su potencia a cinco mil vatios efectivo en antena, para cubrir los estado Bolívar, Guárico, Apure, Anzoátegui, Territorio Federal Amazonas y Caracas por la noche. Pablo de Lara, Director de la emisora, manifestó en esa ocasión que Radio Caicara (1430 khz) cada día penetra más en el corazón de los habitantes de occidente y sur de Guayana.
         Adilia Castillo, conocida entonces como “La novia del llano” había logrado la concesión del entonces gobierno de Rafael Caldera, para instalar la AM en Caicara del Orinoco junto con su esposo  Pablo Celestino Carrasco Bastidas, conocido en el mundo de la farándula como Pablo de Lara (fallecido en 1996), hijo del baruisimetano  don  Tino Carrasco, músico compositor de “Juan Bimba”, “El golpe tocuyano” y “Amalia Rosa”
         Locutora oficial y permanente de la emisora era su hermana Rosa Chinquiquirá  Carrasco Bastidas, muerta recientemente en su tierra natal Barquisimeto.
Adilia Castillo, nacida el 26 de agosto de 1933, en la población apureña de El Yagual, en las riberas del río Arauca me contó en cierta ocasión que visitó la  Casa del Periodista, que había nacido muy cerca del sitio histórico donde se consumó la célebre batalla de El Yagual, 8 de octubre de 1816,  guerra de independencia.
Adilia Castillo, como narra su biógrafa la doctora Egly Coina Marín, se inició a la edad de once años  como intérprete de temas recios relacionados con el cantar llanero. Después, viajó hasta Caracas, donde participó en actos musicales y de torería dado que, tempranamente, mostró su inclinación por la fiesta brava, actuando en los terrenos del “Nuevo Circo”, “Maestranza de Maracay” y “Arenas de Valencia”, como una diestro que, por su audacia en el ruedo, conmovía a la afición. Aquí trabó amistad y compañerismo con los grandes de la época: Luis Sánchez Olivares “Diamante Negro”, Rafael Figuera “Armillita de Aragua”, César y Curro Girón, Eduardo Antich, Alí Gómez, Oscar Martínez, Juan Flores “El Brillante Negro” y su par femenina, la matadora María Cobián, conocida como la “Serranita de Colombia”.
Estos primeros años, transcurren entre lances toreriles y espectáculos musicales, donde deja sentir su defina personalidad como intérprete del canto recio, criollo o sabanero, combinado con  el canto urbano en forma de pasaje, toda una expresión que encuentra en quien adquiría el cognomento de “Novia del Llano”, la suficiente desenvoltura como para acreditarla como la más fiel exponente de este género musical.
A finales de los 50s, Adilia Castillo es ya una artista con cartel propio. Sus múltiples presentaciones en radio, televisión, teatros y salas de fiesta, la ungen como la máxima expresión de la música folclórica venezolana. Este cetro, le lleva a compartir su arte con públicos de otras latitudes: Cuba, Chile, Argentina, Puerto Rico, España, Colombia, Estados Unidos y México, la ovacionarán y disfrutarán de su incomparable talento para hacer sentir la profundidad de la música latinoamericana, como por ejemplo, con la interpretación única del tema “Ansiedad” del compositor venezolano José Enrique Sarabia, de quien Adilia Castillo hizo una auténtica creación, al haberse adjudicado la preeminencia de ser su intérprete original.
Adilia Castillo ha sido, además, una exitosa compositora que ha incorporada al repertorio de  la historia musical latinoamericana, temas de extraordinaria belleza y contenido. Ha compuesto más 80 temas, entre tonadas, boleros, valses, pasajes, Calipso y joroguara (joropo de guaracha),  y ha registrado para diferentes productoras musicales más de 60 compilaciones entre LP y CD.


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