lunes, 16 de enero de 2012

Ramón Cecilio Farreras


El 19 de abril de 1909, el Presidente de la República, general Juan Vicente Gómez, concedió indulto a Ramón Cecilio Farreras, quien pagaba diez años de presidio en el Castillo Libertador, luego de haber sido juzgado y sentenciado por un Consejo de Guerra, que lo encontró culpable del delito de traición.

Efectivamente, Ramón Cecilio Farreras cuando contaba 24 años de edad, siendo capitán instructor de la guarnición de Ciudad Bolívar, se alzó en armas contra el Presidente del Estado Julio Sarría Hurtado y el Comandante de Armas, Ovidio Salas, en el Cuartel del Capitolio. Inmediatamente se puso a disposición del Comando General de la Guerra Libertadora, en mal momento, pues la Revolución estaba de capa caída, de manera que el golpe de estado contra Sarría vino a ser su último aliento, pero de nada le valió pues la plaza se perdió no obstante su situación estratégica.

Castro tildó a Farreras de traidor y de inmediato movió sus piezas para someter a los insurrectos. El Comando General de la Revolución encabezado por el general Nicolás Rolando se mudó para Ciudad Bolívar y diseñó toda una resistencia para enfrentar a las fuerzas del Gobierno comandadas por Juan Vicente Gómez.

Las fuerzas oficiales se ubicaron en Soledad y con unidades de guerra tomaron el Orinoco dispuestos a cañonear a la ciudad mientras varios frentes de Infantería penetraban por tierra, no obstante, se abrieron los diques del río en crecida para inundar la ciudad.

Entre tanto distinguidos personajes de Ciudad Bolívar como el obispo Antonio María Durán, Luis Brockman, cónsul de Alemania; Jesús Henserson, agente consular de los Estados Unidos y otros, parlamentaban con Gómez para evitar el derramamiento de sangre. La idea de la capitulación tomó cuerpo y se habría firmado si no hubiera sido porque el presidente Castro ordenó a Gómez que el enemigo se rindiera a discreción a cambio de las garantías a jefes, oficiales y soldados, a excepción de Farreras, quien quedaría sometido a juicio ordinario por el delito de traición.

Por la no entrega de Farreras fue imposible la capitulación y en la madrugada del 19 de julio de 1903, la ciudad acusó el impacto demoledor de la artillería y se rindió el 21 de julio de 1903.

La Batalla de Ciudad Bolívar comandada por el general Rolando arrojó saldo de 600 muertos de ambos lados y 240 prisioneros, incluyendo a los generales protagonistas, excepto Ramón Cecilio Farreras que durante meses estuvo fugitivo, escondido entre tumbas y doble paredes hasta que logró salir de la ciudad.

Lo cierto es que cuando pudo salir, a bordo de un bote que aguas abajo pensaba llevarlo hasta Trinidad, se detuvo, creyéndose salvo, en los caños del bajo Orinoco, entregándose a jolgorios que le complicaron su existencia de fugitivo. Allí fue denunciado y hecho preso por el Gobierno del Estado,

Juzgado por un Consejo de Guerra en marzo de 1904, Farreras fue condenado a diez años de presidio en el castillo Libertador de Puerto Cabello, junto con su padre Juan Bautista Farreras y su tío Eugenio Farreras. Estos últimos, uno tras otro, mueren en prisión en el curso de cuatro meses. El cadáver de su padre, por tres días, permaneció en la puerta de la celda del hijo, a quien le pusieron una vela en las manos para que lo velara.

Liberado después de la caída de Cipriano Castro (marzo de 1909), regresó a Ciudad Bolívar donde fue recibido como héroe en medio del alborozo popular, situación que indispuso al Gobierno hasta el punto de confinarlo en Mérida, donde falleció el 8 de diciembre de 1921.

1 comentario:

  1. FELICITACIONES POR ESTE EXCELENTE BLOG QUE MUESTRA LA HISTORIA DE NUESTRA QUERIDA ANGOSTURA, SOY DOCENTE DE LA UEBE JUAN BAUTISTA FARRERAS DEL MUNICIPIO HERES Y ANDAMOS EN LA BUSQUEDA DEL ROSTRO DE NUESTRO PROF.JUAN BAUTISTA FARRERAS, SI PUEDE APOYARNOS EN ESTA LABOR MUCHO SABREMOS AGRADECER... YA LO SIGO MIL GRACIAS

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