viernes, 18 de abril de 2014

El Convenio con España

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A fines de enero de 1986, el Gobierno del Estado Bolívar suscribió con el Instituto Iberoamericano de España, un convenio por medio del cual ambas partes se comprometieron a realizar un estudio que permitiría organizar, ejecutar, restaurar y revitalizar el casco histórico de Ciudad Bolívar.
         La arquitecta María Luisa Cerrillos (en la foto), quien coordinaba y dirigía técnicamente los proyectos de revitalización urbana en varias ciudades coloniales de América Latina, se entrevistó con el Gobernador Edgar Vallée Vallée y el doctor Armando Rojas, presidente de la Junta Nacional del Patrimonio Histórico y Artístico de la Nación, a fin de iniciar inmediatamente los trabajos.
         Estudios similares ya se habían hecho en las ciudades de Cuenca (Ecuador) y Veracruz (México).  Ahora se iniciaban los de la capital bolivarense que es una ciudad cuyos valores históricos y artísticos eran desconocidos por el Instituto Iberoamericano y de los cuales la arquitecto estaba sumamente impresionada.
         “El casco de Ciudad Bolívar me pareció un centro histórico con una localización increíblemente hermosa, un conjunto urbano muy homogéneo, tranquilo, armónico y muchas zonas de la ciudad con visuales y posiciones geográficas inimaginables”.
         En este trabajo de cooperación, España aportó el 50 por ciento del costo de los estudios y el otro 50 la Gobernación del Estado Bolívar. .  María Luisa Cerrillo, quien había participado en el trabajo técnico del centro histórico de Salamanca, uno de los más importantes de España por el número de edificios singulares que encierra en un perímetro pequeño, dirigió los estudios en Ciudad Bolívar con un equipo en el que trabajaron cuatro arquitectos urbanistas especializados, un historiador, un geólogo y dos dibujantes.
         Se estimaba entonces que este estudio podía tener una proyección internacional, mucho más de lo que se conoce y fue por ello presentado en la Exposición Internacional de España realizada en Sevilla en 1992, cuando se cumplieron 500 años del descubrimiento de América.
         El convenio abarcó un área de 16,12 hectáreas con 1.208 edificaciones habitadas por 4.844 personas, conformando una estructura original  con tres áreas características cuya morfología responde a tres realidades diferenciadas: área plana desarrollada en retícula sobre dos calles paralelas a las riberas del río Orinoco: Edificaciones de galerías , con una arquitectura porticada a dos niveles, con galería superior y clarísima influencia antillana.
         Área de la colina, consolidada sobre el cerro “El Vigía”: zona residencial con  edificaciones de una planta  y una arquitectura de fuerte influencia española.
         El Zanjón, área natural de más de 5 hectáreas, con formaciones rocosas espectaculares entremezclada con árboles autóctonos de gran tamaño.
Un equipo técnico elaboró varios proyectos de intervención del Casco Histíco en función de su revitalización integral amparados por una Ordenanza espcífica.
Entre ellos, el proyeco de El Mirador» de Angostura en el Paseo Orinoco. Regeneración como área libre de uso público de una zona que, hasta el momento, se encon­traba invadida y sucia.
Comedor Social. Revitalización de la antigua casa de los tribunales, mag­níficamente comunicada y salvada de la demolición.
«El Zanjón». área natural que sería recuperada para su uso como parque urbano eliminando las chabolas que lo invadían hasta el momento.
Viviendas sociales. Construcción, en las proximidades de la Escalinata, de viviendas que se adecúen a la morfología de la zona y en las que se realojen las familias que hayan abandonado las chabolas de El Zanjón.
Otras intervenciones estuvieron circunscritas a la Plaza Miranda, revitalización de la prefectura-Policía (El Capitolio) como Teatro Mu­nicipal, Casa de las Doce Ventanas, para sede del Rectorado de la Uni­versidad de Guayana, la Biblioteca Rómulo Gallegos, Hospital de Niños y Galerías del Paseo Orinoco.

        



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