domingo, 27 de enero de 2013

La pasión por el puente

B1TOPICOS

El 11 de agosto de 1958, se firmó el Contrato con la empresa alemana Demag para la construcción del puente sobre el Orinoco por iniciativa del gobierno de Horacio Cabrera Sifontes, quien había llegado a la Gobernación del estado con el inmenso propósito, frustrado a la postre, de construir esa importante obra vial que ya se había transformado en deseo y pasión de los bolivarenses.
De haberlo logrado, habría sido su obra emblemática durante el año de provisionalidad, pero le fue imposible no obstante haber aprovechado la campaña iniciada por la municipalidad en 1949 y continuada por la Cámara de Comercio que presidía Natalio Valery Agostini, quien el 14 de febrero, respaldado por XII Asamblea Anual de Fedecámaras le había planteado al Gobierno nacional esa necesidad.
De manera que el gobernador, aprovechando esa coyuntura política, dictó el 3 de agosto un Decreto Nº 269 disponiendo la construcción del puente, entre Ciudad Bolívar y Soledad, con base central en la Isla Degredo.
El mismo disponía entregar la concesión por decreto separado. El acto de la firma para el cual fue invitado el gobernador de Anzoátegui, Dr. Alí Montilla, y los presidentes de los concejos municipales de Soledad y Ciudad Bolívar, tuvo lugar en el Mirador Angostura y contó con la presencia misma de los citadinos y de la Junta Patriótica presidida localmente por Domingo Álvarez Rodríguez y a nivel nacional por Fabricio Ojeda.
Pero surgió un impasse porque el ejecutivo regional fue desautorizado por el Gobierno nacional, dado que la decisión se había tomado ignorando al Ministerio de Obras Públicas y al Colegio de Ingenieros, entes que se consideraban con la facultad legal de revisar y autorizar previamente el proyecto y plano de esta obra para cuya ejecución se había comprometido la empresa alemana Demag, en condiciones que exoneraban al estado de la inversión. La Demag se comprometía a construir el puente a un costo de 22 millones de bolívares, pagadero por el sistema de peaje: 80 por ciento para la compañía y el 20 por ciento restante para las municipalidades, dada esta circunstancia Horacio Cabrera planteó su renuncia pero no le fue aceptada.
De manera que otra vez volvía a fracasar la promesa de darle a Ciudad Bolívar un puente para cruzar el Orinoco. El primero que tuvo la iniciativa fue el presidente Cipriano Castro cuanto visitó la ciudad para reconciliarse con ella. Pero Castro no cumplió su promesa, acaso por la deuda que el país tenía contraída con veinte naciones y que terminó cancelando su longevo sucesor Juan Vicente Gómez. El general Marcos Pérez Jiménez estuvo más cerca de materializarlo al encomendar un estudio a la firma norteamericana Paul G. Van Sigkle & Associates en función del proyectado ferrocarril que iría de Matanzas al Puerto de Guanta con vagones cargados de hierro y productos siderúrgicos para los mercados de ultramar. Este diseño básico preliminar de un puente sobre el Orinoco, incluía línea férrea sencilla, dos vías automotor, dos aceras y tramo de luz sobre el canal actual de navegación (ver la foto). Sus bases principales se ubican en las laderas de Soledad y Ciudad Bolívar haciendo tierra en una porción de la Piedra del Medio.
Pero Pérez Jiménez fue derrocado el 23 de enero de 1958 y no pudo llevar adelante su proyecto que al final retomó el gobierno de Rómulo Betancourt, pero con notables modificaciones. Sería un puente colgante, distante de la Piedra del Medio, construido ocho kilómetros aguas arriba, entre Playa Blanca y Punta Chacón, un puente carretero, sin línea férrea. Fue inaugurado el Día de Reyes de 1967.

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