jueves, 22 de diciembre de 2011

Lo que en 1916 se decía de Piar






En febrero de 1916 se desató en Ciudad Bolívar una polémica periodística sobre el origen de Manuel Piar. Salieron a relucir dos versiones. La del historiador colombiano Ernesto Restrepo Tirado que presenta a Piar como curazoleño al igual que su esposa María Marta Boom y su hija María Elizabeta (Restrepo se basa en el expediente instruido en 1822-1827 sobre reclamación de los haberes militares del general Piar) y la del historiador carupanero Bartolomé Tavera Acosta, quien escribe que desde 1874, año de la destrucción de los conventos en Caracas, comenzó a decirse que en un archivo de las monjas de la Concepción se había hallado la partida de nacimiento de Piar. Narra Tavera que desde entonces comenzaron los historiógrafos como el prelado Arroyo y Niño, Pesquera Vallenilla,  Vergara y Velasco, Julio Calcaño, Laureano Villanueva, Ángel Núñez y Lino Duarte Level, entre otros distinguidos letrados, a solidarizarse con la especie según la cual Piar realmente habría nacido en Caracas en 1777, hijo de un príncipe de Braganza y Soledad Jeres Aristeguieta, del mantuanaje caraqueño. El apellido Piar le vendría por don Fernando Piar, su padre adoptivo, y la mulata Isabel Gómez, nodriza y partera.
Pero es bueno aclarar que si bien Lino Duarte Level coincide en decir que Piar nació en un convento de Caracas, no así con la especie según la cual era hijo de un príncipe de Braganza. Por el contario, Duarte Level (angostureño, secretario de Guzmán Blanco) sostiene que era hijo de Marcos Ribas, el padre de José Félix Ribas quien siendo viudo sostuvo un flirteo con Soledad Jeres Aristeguieta, de allí lo bien que siempre se llevaron Piar y Ribas en la lucha por la independencia.
La versión Restrepo fue confirmada en fecha reciente al hallarse en el Archivo Nacional de Holanda, en los libros de bautismos referentes a Curacao, Aruba y Bonaire, años 1774, el acta o fe de bautismo, escrita en latín, por el padre franciscano holandés William Brada. De ella se concluye que el héroe de la batalla de San Félix nació en la ciudad de Willemstad y recibió las aguas lustrales con el nombre de Manuel María Francisco, hijo de María Isabel Gómez y de Fernando Piar Lottyn. Manuel por su abuelo materno, María por su madre y Francisco por haber nacido (probablemente) el 2 de abril, día de San Francisco de Paula. El bautizo tuvo lugar el 28 de abril de 1774 en la iglesia Santa Ana de Curazao y sirvieron de padrinos el reverendo padre Juan Antonio de Aquino y Juana Paulina Gómez.
El segundo nombre Carlos, con el cual la posteridad a veces lo señala, no aparece en ninguno de los documentos de la campaña militar firmados por Piar.  Se ha dicho, sin embargo, que aparece inexplicablemente en un momento solemne de su vida, cual fue el de su matrimonio con María Martha Boom, celebrado a la edad de 24 años en el castillo de Amsterdam (Curazao) el 8 de abril de 1798. De esa unión nació María Elizabeta, nacida el 16 de diciembre de 1798, según partida de bautizo extendida el 6 de abril de 1817 por Jak Muller, presidente de la parroquia luterana. Ni antes ni después, aparece Piar con el nombre de Carlos.
La Academia Nacional de la Historia no admite ni reconoce el segundo nombre de Carlos porque no existe ningún documento fehaciente que lo testifique.  Sin embargo, en Guayana es común, incluso a nivel de las autoridades, decir “Manuel Carlos” y hasta se comete la perversión de “Carlos Manuel”. Los medios de comunicación contribuyen en ese sentido.

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