jueves, 11 de junio de 2015

Nueva Cárcel para Ciudad Bolívar



En junio de 2001, el gobierno de Antonio Rojas Suárez anunció que estaba impulsando un cambio radical en el sistema carcelario con la ejecución del proyecto del nuevo recinto penitenciario de Ciudad Bolívar.
Se esperaban prometidos recursos por el orden de 12 millardos en una primera fase a través de la “Ley de Sobre Marcha”, para iniciar la obra. Esta obra iba a ser piloto a nivel nacional, ya que Bolívar sería el primer estado en operar con un centro penitenciario de este tipo de construcción no convencional, es decir, multifuncional y garantía de máxima seguridad, con cercas perimetrales y tecnología de avanzada.
El mismo se construiría modularmente, de manera que permitiría ampliaciones de acuerdo con el crecimiento de la población carcelaria.
Su sede contaría con un auditorio para eventos especiales, en el que la comunidad tendría acceso y participar del mismo. Otra de las ventajas competitivas es que en el mismo se implementaría un programa de inserción de los reos a la comunidad, tanto hombres como mujeres del cual ya se habían elaborado los estudios previos y pertinentes.
Decía el estudio que se dictará todo tipo de talleres como: pintura, albañilería, carpintería entre otros y en función de ofrecer a los procesados, la oportunidad de convertirse en microempresarios al momento de haber saldado sus cuentas con la justicia.
Ofrecer también prerrogativas como las de enjuiciamiento dentro de salas habilitadas para ello, sin que haya la necesidad de traslado del reo, sino a los jueces hasta el centro. La locación que se ha destinado para levantar este centro penitenciario está ubicada en las adyacencias de la Parroquia Marhuanta, cuenta con 300 hectáreas de las cuales en un principio se usarán 70, y brindará un albergue a alrededor    de 1.500 personas. La construcción en su primera fase generará 4 mil empleos. El próximo viernes 29 habrá una presentación del proyecto, en el municipio ligadas al ámbito de la seguridad.
Ciudad Bolívar siempre tuvo y ha tenido cárcel para recluir a los procesados en los tribunales de justicia. En tiempo de la colonia, la cárcel estaba ubicada entre hoy Paseo Orinoco y Calle Igualdad. Era conocida como Cárcel Real y estuvo activa desde finales del siglo dieciocho hasta 1951 cuando los presos fueron recluidos en una cárcel moderna que se conocía como Cárcel Modelo, después Cárcel Nacional. También Cárcel Nueva y finalmente Cárcel de Vista Hermosa.
El director de Obras Públicas Nacionales en el estado Bolívar era ese año de 1951 el ingeniero Antonio Burguillos, quien una vez concluida la obra, la presentó como un centro para la seguridad, disciplina y regeneración de presos.    
Su estructura de cinco cuerpos y dos plantas incluía edificio para la administración. El primer cuerpo destinado a talleres; el segundo, para alojamiento de 60 presos en cada planta, con cuatro dormitorios colectivos y en el piso superior los servicios de mantenimiento. La planta baja con diez celdas individuales y varios dormitorios colectivos. En el tercer cuerpo de una sola planta: la cocina, comedor y lavandería. El cuarto cuerpo de una sola planta, destinado a reclusas, capacidad para veinte mujeres, además de sala de enfermería y farmacia. Y el quinto cuerpo de dos plantas destinado para alojamiento del alcalde, parte superior, y la de abajo para oficinas.
Antes de transferir los reclusos de la Cárcel Vieja a la Cárcel de Vista Hermosa fue estrenada por los presos políticos de la dictadura militar de Pérez Jiménez, que se hallaban en los campos de concentración de Guasina y Sacupana de la región deltana. Hoy en día, la Cárcel de Vista Hermosa se halla hacinada, en estado deplorable, rodeada por el crecimiento urbano de la ciudad.

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