martes, 9 de junio de 2015

El Municipio Orinoco

El 21 de junio de 2001, trascendió a la opinión pública un conflicto interno en el seno del Movimiento Quinta República, antecedente del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), y la molestia del alcalde médico Antonio Briceño por la manifiesta decisión del gobierno de Antonio Rojas Suárez de crear el municipio Orinoco.
El gobernador del estado Bolívar, Antonio Rojas Suárez explicó entonces que no existe ninguna intención de restarle poder al alcalde Antonio Briceño, también desmintió que exista división en el MVR, y aseguró que la posibilidad de crear el municipio Orinoco se enmarca en el proyecto bandera del Gobierno nacional que pretende desarrollar el Eje Orinoco-Apure.
Manifestó el gobernador que cuando hablamos de un desarrollo armónico en el país, nos referimos a la “descentralización desconcentrada”, y esta visión de país se encuentra por encima de cualquier interés personal, además de estar establecida en el artículo 164 de la Constitución Bolivariana de Venezuela, donde se expresa que es competencia exclusiva de los estados, la división y organización político territorial.
Hasta entonces se había hablado de la creación del municipio Jesús Soto circunscrito al populoso sector La Sabanita cuyo abanderado fue siempre el dirigente copeyano Víctor Abad Martínez, pero ahora se hablaba de un municipio nuevo con diferentes características geopolíticas. Tal el municipio Orinoco que según Rojas Suárez tenía que ver con el proyecto bandera del gobierno de Hugo Chávez, proyecto que al final no paró en nada. Esta bandera parece arriada.
Sobre el desarrollo del Eje Orinoco-Apure, comenzó a hablarse muy en serio durante el gobierno de Carlos Andrés Pérez (1973-1978), resaltando su importancia estratégica y geoeconómica. Se decía que la puesta en marcha de este eje iba a permitir aprovechar los fabulosos recursos naturales y reducir los desequilibrios de la zona central del país, generados por su excesiva concentración de población urbana e industrial.
El eje Orinoco -Apure surge con el nombre de Plan Nacional de Desarrollo Regional durante el periodo (1973-1978), en el primer mandato de Carlos Andrés Pérez. Este promulga un decreto en La Grita, estado Táchira, para el desarrollo del eje fluvial. En ese momento comienza este plan, auspiciado por el Ministerio del Ambiente y de los Recursos Naturales Renovables y No Renovables y la Oficina Proyecto del Orinoco-Apure.
Durante la presidencia de Jaime Lusinchi comenzó a tomar cuerpo este proyecto del eje fluvial Orinoco-Apure, con más de 1.150 kilómetros, que comprende los estados; Apure, Barinas, Guárico, Anzoátegui y Bolívar con influencia directa hacia Portuguesa, Monagas y Delta Amacuro. Son creados tres puertos fluviales: Guasdualito, Santo Luzardo, Puerto Nutrias, población del mismo nombre, ambos en el estado Barinas y el Puerto de San Fernando de Apure.
Con la llegada de Hugo Chávez al poder el proyecto de desarrollar el eje Orinoco Apure es retomado y enarbolado como proyecto bandera para lograr la consolidación de la expansión económico-social del país. Además, propone un Plan Nacional de Desarrollo Regional, Redes Ferroviarias, transporte acuático, marítimo y fluvial, sistema de ciudades desconcentradas, todo esto basado en el desarrollo de los ejes: Occidental, Oriental y el eje Orinoco-Apure.
Se establecía como área de influencia inmediata 30% del territorio nacional, de allí su trascendencia y alcance. Especialmente si se piensa que sólo contempla dos núcleos relativamente poblados, San Cristóbal y Ciudad Guayana. El mencionado plan pretende la consolidación de un eje geoeconómico en la parte media y sur del país, promoviendo el aprovechamiento sostenido de su enorme potencial minero, agrícola, faunístico, pesquero, forestal, turístico y el desarrollo de la navegación fluvial, como factor vinculante. Dentro de ese contexto, el gobernador Rojas Suárez pensaba en el municipio Orinoco del que ya nadie se acuerda y a pesar de que en el estado Amazonas existe ya el municipio Orinoco, capital La Esmeralda.
El 21 de junio de 2001, trascendió a la opinión pública un conflicto interno en el seno del Movimiento Quinta República, antecedente del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), y la molestia del alcalde médico Antonio Briceño por la manifiesta decisión del gobierno de Antonio Rojas Suárez de crear el municipio Orinoco.
El gobernador del estado Bolívar, Antonio Rojas Suárez explicó entonces que no existe ninguna intención de restarle poder al alcalde Antonio Briceño, también desmintió que exista división en el MVR, y aseguró que la posibilidad de crear el municipio Orinoco se enmarca en el proyecto bandera del Gobierno nacional que pretende desarrollar el Eje Orinoco-Apure.
Manifestó el gobernador que cuando hablamos de un desarrollo armónico en el país, nos referimos a la “descentralización desconcentrada”, y esta visión de país se encuentra por encima de cualquier interés personal, además de estar establecida en el artículo 164 de la Constitución Bolivariana de Venezuela, donde se expresa que es competencia exclusiva de los estados, la división y organización político territorial.
Hasta entonces se había hablado de la creación del municipio Jesús Soto circunscrito al populoso sector La Sabanita cuyo abanderado fue siempre el dirigente copeyano Víctor Abad Martínez, pero ahora se hablaba de un municipio nuevo con diferentes características geopolíticas. Tal el municipio Orinoco que según Rojas Suárez tenía que ver con el proyecto bandera del gobierno de Hugo Chávez, proyecto que al final no paró en nada. Esta bandera parece arriada.
Sobre el desarrollo del Eje Orinoco-Apure, comenzó a hablarse muy en serio durante el gobierno de Carlos Andrés Pérez (1973-1978), resaltando su importancia estratégica y geoeconómica. Se decía que la puesta en marcha de este eje iba a permitir aprovechar los fabulosos recursos naturales y reducir los desequilibrios de la zona central del país, generados por su excesiva concentración de población urbana e industrial.
El eje Orinoco -Apure surge con el nombre de Plan Nacional de Desarrollo Regional durante el periodo (1973-1978), en el primer mandato de Carlos Andrés Pérez. Este promulga un decreto en La Grita, estado Táchira, para el desarrollo del eje fluvial. En ese momento comienza este plan, auspiciado por el Ministerio del Ambiente y de los Recursos Naturales Renovables y No Renovables y la Oficina Proyecto del Orinoco-Apure.
Durante la presidencia de Jaime Lusinchi comenzó a tomar cuerpo este proyecto del eje fluvial Orinoco-Apure, con más de 1.150 kilómetros, que comprende los estados; Apure, Barinas, Guárico, Anzoátegui y Bolívar con influencia directa hacia Portuguesa, Monagas y Delta Amacuro. Son creados tres puertos fluviales: Guasdualito, Santo Luzardo, Puerto Nutrias, población del mismo nombre, ambos en el estado Barinas y el Puerto de San Fernando de Apure.
Con la llegada de Hugo Chávez al poder el proyecto de desarrollar el eje Orinoco Apure es retomado y enarbolado como proyecto bandera para lograr la consolidación de la expansión económico-social del país. Además, propone un Plan Nacional de Desarrollo Regional, Redes Ferroviarias, transporte acuático, marítimo y fluvial, sistema de ciudades desconcentradas, todo esto basado en el desarrollo de los ejes: Occidental, Oriental y el eje Orinoco-Apure.
Se establecía como área de influencia inmediata 30% del territorio nacional, de allí su trascendencia y alcance. Especialmente si se piensa que sólo contempla dos núcleos relativamente poblados, San Cristóbal y Ciudad Guayana. El mencionado plan pretende la consolidación de un eje geoeconómico en la parte media y sur del país, promoviendo el aprovechamiento sostenido de su enorme potencial minero, agrícola, faunístico, pesquero, forestal, turístico y el desarrollo de la navegación fluvial, como factor vinculante. Dentro de ese contexto, el gobernador Rojas Suárez pensaba en el municipio Orinoco del que ya nadie se acuerda y a pesar de que en el estado Amazonas existe ya el municipio Orinoco, capital La Esmeralda.
El 21 de junio de 2001, trascendió a la opinión pública un conflicto interno en el seno del Movimiento Quinta República, antecedente del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), y la molestia del alcalde médico Antonio Briceño por la manifiesta decisión del gobierno de Antonio Rojas Suárez de crear el municipio Orinoco.
El gobernador del estado Bolívar, Antonio Rojas Suárez explicó entonces que no existe ninguna intención de restarle poder al alcalde Antonio Briceño, también desmintió que exista división en el MVR, y aseguró que la posibilidad de crear el municipio Orinoco se enmarca en el proyecto bandera del Gobierno nacional que pretende desarrollar el Eje Orinoco-Apure.
Manifestó el gobernador que cuando hablamos de un desarrollo armónico en el país, nos referimos a la “descentralización desconcentrada”, y esta visión de país se encuentra por encima de cualquier interés personal, además de estar establecida en el artículo 164 de la Constitución Bolivariana de Venezuela, donde se expresa que es competencia exclusiva de los estados, la división y organización político territorial.
Hasta entonces se había hablado de la creación del municipio Jesús Soto circunscrito al populoso sector La Sabanita cuyo abanderado fue siempre el dirigente copeyano Víctor Abad Martínez, pero ahora se hablaba de un municipio nuevo con diferentes características geopolíticas. Tal el municipio Orinoco que según Rojas Suárez tenía que ver con el proyecto bandera del gobierno de Hugo Chávez, proyecto que al final no paró en nada. Esta bandera parece arriada.
Sobre el desarrollo del Eje Orinoco-Apure, comenzó a hablarse muy en serio durante el gobierno de Carlos Andrés Pérez (1973-1978), resaltando su importancia estratégica y geoeconómica. Se decía que la puesta en marcha de este eje iba a permitir aprovechar los fabulosos recursos naturales y reducir los desequilibrios de la zona central del país, generados por su excesiva concentración de población urbana e industrial.
El eje Orinoco -Apure surge con el nombre de Plan Nacional de Desarrollo Regional durante el periodo (1973-1978), en el primer mandato de Carlos Andrés Pérez. Este promulga un decreto en La Grita, estado Táchira, para el desarrollo del eje fluvial. En ese momento comienza este plan, auspiciado por el Ministerio del Ambiente y de los Recursos Naturales Renovables y No Renovables y la Oficina Proyecto del Orinoco-Apure.
Durante la presidencia de Jaime Lusinchi comenzó a tomar cuerpo este proyecto del eje fluvial Orinoco-Apure, con más de 1.150 kilómetros, que comprende los estados; Apure, Barinas, Guárico, Anzoátegui y Bolívar con influencia directa hacia Portuguesa, Monagas y Delta Amacuro. Son creados tres puertos fluviales: Guasdualito, Santo Luzardo, Puerto Nutrias, población del mismo nombre, ambos en el estado Barinas y el Puerto de San Fernando de Apure.
Con la llegada de Hugo Chávez al poder el proyecto de desarrollar el eje Orinoco Apure es retomado y enarbolado como proyecto bandera para lograr la consolidación de la expansión económico-social del país. Además, propone un Plan Nacional de Desarrollo Regional, Redes Ferroviarias, transporte acuático, marítimo y fluvial, sistema de ciudades desconcentradas, todo esto basado en el desarrollo de los ejes: Occidental, Oriental y el eje Orinoco-Apure.
Se establecía como área de influencia inmediata 30% del territorio nacional, de allí su trascendencia y alcance. Especialmente si se piensa que sólo contempla dos núcleos relativamente poblados, San Cristóbal y Ciudad Guayana. El mencionado plan pretende la consolidación de un eje geoeconómico en la parte media y sur del país, promoviendo el aprovechamiento sostenido de su enorme potencial minero, agrícola, faunístico, pesquero, forestal, turístico y el desarrollo de la navegación fluvial, como factor vinculante. Dentro de ese contexto, el gobernador Rojas Suárez pensaba en el municipio Orinoco del que ya nadie se acuerda y a pesar de que en el estado Amazonas existe ya el municipio Orinoco, capital La Esmeralda.

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