miércoles, 29 de enero de 2014

Comerciantes de la Liposucción


El 18 de febrero de 1984, la junta directiva de la Sociedad Venezolana de Cirugía Plástica consideró la delicada situación de ética médica generada por declaraciones de prensa y artículos sobre la liposucción.
         Su Presidente, doctor Celestino Zamora Montes de Oca (en la foto), informó que la directiva del gremio discutió la materia luego de una “campaña publicitaria indirecta en torno a la liposucción, por parte de algunos médicos no miembros de la citada sociedad científica y otros expulsados de ella recientemente”.
         Dijo que el objeto de esa “campaña” es el de crear expectativas sobre dicho método quirúrgico y realizar actividades mercantilistas con él.  Dada esta situación,  la Sociedad de Cirugía Plástica acordó reactivas las denuncias hechas con anterioridad ante el Colegio de Médicos de Distrito Federal y la Federación Médica, sobre el particular. Asimismo ratificó el criterio, ya emitido en otra oportunidad, en el sentido de que la liposucción es un procedimiento quirúrgico sencillo de realizar por parte de la mayoría de nuestros cirujanos plásticos pero que tiene sus indicaciones, sus limitaciones que como cualquier otro procedimiento médico-quirúrgico se convierte en riesgo cuando el mercantilismo predomina sobre lo científico, lo ético y el humanitarismo.
         En el documento que la Sociedad de Cirugía Plástica envió a la Federación Médica Venezolana se exhorta a la aplicación de la Ley de Ejercicio de la Medicina a los traficantes de la especialidad, la cual es bastante clara al penar las violaciones de la ética médica y que conlleva a la suspensión de l ejercicio profesional.
         El asunto fue replanteado en el VIII Congreso Venezolano de Cirugía Plástica del 26 al 30 de julio de 1984 en Caraballeda. El presidente de este evento, doctor Jesús Alfaro Garantón, trabajaba activamente para asegurar el éxito de la jornada.
La liposucción no debe considerarse como una cura de la obesidad, sino como una cirugía estética que podrá quitar la grasa acumulada que se encuentra en lugares indeseados. Habitualmente la liposucción se lleva a cabo en el abdomen, en las caderas y en los muslos, aunque también puede realizarse en otros lugares como brazos, rodillas, tobillos, papada o rostro.
La cirugía estética debe realizarse en personas que gozan de un buen estado de salud. El propósito primordial es eliminar grasa corporal con el fin de eliminar lipodistrofias o celulitis, moldear el cuerpo del paciente y en menor medida reducir el peso pues estrictamente no es un tratamiento para el control de la obesidad y el tejido adiposo no se extrae de todo el cuerpo, sino tan sólo de algunas zonas, siendo las más comunes el abdomen, los muslos, las nalgas, los brazos y el cuello.
La liposucción permite la posibilidad de recolocar parte de la grasa superflua extraída como injerto. Es decir que la grasa extraída se vuelve a infiltrar en otras zonas corporales para darles mejor volumen y forma con fines estéticos.
Como todo procedimiento quirúrgico la liposucción tiene riesgos inherentes y que en la mayoría de casos pueden evitarse con una técnica quirúrgica meticulosa y un análisis pre-quirúrgico cuidadoso.
La incidencia de mortalidad global se estimaba en 2 por 100.000; sin embargo, en reportes publicados recientemente se estima en 1 en 5200 casos aproximadamente. Un estudio, publicado por la Revista de la Sociedad Estadounidense de Cirujanos Plásticos y de Reconstrucción en el 2000, indicó que ésta operación tiene una tasa de mortalidad entre 20 y 60 veces más alta que una intervención quirúrgica normal pues la la tasa de mortalidad encontrada fue de 20 por cada 100.000 o de 1 por 5000 casos.


No hay comentarios:

Publicar un comentario