sábado, 10 de diciembre de 2016

La Capilla del Cementerio

El Cementerio mayor de la ciudad, mejor identificado por los parroquianos como “Cementerio Centurión” por estar ubicado frente a la Plaza Manuel Centurión, tiene una Capilla donde desde finales del siglo diecinueve los sacerdotes oficiaban los ritos funerarios que ahora brillan por su ausencia, tal vez por déficit de curas o porque la delincuencia ha venido echando mano hasta de los cirios.
         Lo cierto es que esa Capilla erigida bajo el patronazgo de la Santísima Trinidad, permanece ociosa y corriendo la misma suerte de las oficinas de la Celaduría y del propio cementerio, no obstante su raigambre histórica.
         Los bolivarenses deben esa Capilla a la manda de un médico corso que tuvo una presencia notable en la capital de la provincia de Guayana y que no obstante ser extranjero, llegó a ser Gobernador en repetidas oportunidades.
Los derechos políticos de los extranjeros residentes en Venezuela son, como es natural, nacionalistamente muy limitados; sin embargo, no fue así hasta avanzado el siglo diecinueve. Los extranjeros, especialmente si eran profesionales idóneos, serviciales y humanitarios, podían ocupar elevados cargos públicos y llegar a ser hasta gobernador o representantes del pueblo ante el Congreso.  Tal fue el caso del doctor en medicina Santos Gáspari.
Santos Gáspari era nativo de la isla mediterránea de Córcega, pero estudió y se graduó de médico en la Universidad de Roma.  Llegó a Guayana cuando tenía una edad aproximada a los 40 años y al lustro de permanencia en Ciudad Bolívar ya era político, pues aparece afiliado en el partido de los liberales identificado “Los Filántropos” del cual era líder Juan Bautista Dalla Costa, padre, quien también era extranjero, del mediterráneo  puerto de  Génova.
Cinco años después representó a Guayana en el Congreso Nacional y después ejerció la Gobernación durante cuatro oportunidades.  Acumuló una cuantiosa fortuna y ya anciano  regresó a su patria.  Falleció en Bastia el 22 de febrero de 1867.
En 1869, los albaceas testamentarios del finado doctor Santos Gáspari giraron a las autoridades municipales de Ciudad Bolívar la cantidad de 2.000 francos equivalentes a 400 venezolanos, legados por el médico para una Capilla, pero en septiembre de 1870 el Concejo Municipal los dispuso para otros fines.  También legó la casa donde estuvo viviendo en Ciudad Bolívar para que fuese destinada a un Hospital.
El 9 de agosto de 1876, el Presidente del Estado, Juan Antonio Machado, creó una Junta de Fomento presidida por  Narciso Villanueva e integrada por Juan Altuna, José Navarro, Carlos Ortiz y Federico Carrasquel, para construir la Capilla del Cementerio Católico de la capital.
Por resolución especial fue designada una Comisión que se ocuparía de arbitrar los fondos necesarios para la construcción de dicha Capilla.  Integrada por J. M. Champre y Francisco Serrano y Bouchard, esta comisión recabó 1.787,69 venezolanos, insuficiente para la construcción de la obra, por lo que el Gobernador Machado, informado de la existencia de la Manda del Doctor Gáspari, hizo el reclamo a Santos Gómez, Presidente Municipal, respondiendo éste con creces a dicho reclamo, pues sumó una contribución especial de la Municipalidad, montante en 400 venezolanos que era la moneda oficial de entonces.

La actuación política y médica del doctor Santos Gáspari la recuerdan en Ciudad Bolívar una avenida que lleva su nombre, la Capilla del Cementerio y el Palacio Municipal, pues éste se levantó en la casa donada por Gáspari y en la que durante años funcionó el Hospital de Caridad que era un nosocomio exclusivo para hombres enfermos.

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