martes, 28 de junio de 2016

Wito, pelotero y radioescucha


Toribio Antonio Guerrero (Wito) fue siempre de color oscuro  y de pelo corto ensortijado. Nunca pudo desteñir su piel como Michael  Jackson porque sus únicos ingresos los determinaba el “martillo” y porque en sus interminables caminatas por calles y avenidas de la ciudad, jamás quiso nada con la umbrella que se añeja en el baúl de los Guerreros, ni siquiera con su gorra de L. fielder.  De esa gorra se desprendió aquel día de estudiante de la escuela Félix Montes en que al lanzador Cachimbo le salió la curva tan alta y adentro que le tocó en lo más sensible de la testa y lo dejó desprovisto de  conciencia o para seguir a Khalid Gibran, de sus egos o de algunos de sus egos.
Quisiéramos creer en Khalil Gibran y suponer que a Wito le faltaba una de sus siete mascaras de cuerdo porque ordinariamente, aunque jamás lo vimos ni tan siquiera con un radio transistor, estaba al día con los programas de las emisoras, especialmente de farándula y deporte y de ello puede dar fe un consumado hombre de radio llamado el Chino León. De todas maneras, el 21 de agosto de 1953, Wito cumplió su primera hora de edad con un solo llanto que le ha valido por todos los llantos que deparan los sinsabores y reveses de la vida porque, Wito, desde entonces, no lloraba. Nunca más lloró aunque tampoco reía, simplemente hablaba con espontánea locuacidad al comentar algún espectáculo del día. Wito conocía y lo conocían y nadie le era indiferente. La ciudad era suya y de sus pies alpargatados. Pensini Fleury le habría pronosticado larga vida porque  según el farmaceuta “correr es vivir” y aunque Wito no corría como en sus viejos tiempos de pelotero, caminaba tanto y tanto que para él caminar era correr pues tan pronto estaba en Rondinela como unas cuantas leguas más allá donde fuese posible encontrar un amigo, un conocido o un personaje popular con el cual entablar una conversación muy breve y suigéneris pues consistía en preguntar e informar sobre temas que estaba seguro interesaban al interlocutor que conmovido lo retribuía.
Pero quien en realidad ganaba a Wito devorando caminos era Pecheche.  “Caminante no hay caminos, se hace caminos al andar”  Pecheche hacía caminos porque adoraba las distancias, ida y vuelta sin cesar podía ir de Ciudad Bolívar a Upata tomando la vía de Caruachi casi sepultada hoy por la represa.
Carretera polvorienta durante la canícula del verano y fangosa durante la estación lluviosa, el incansable Pecheche la cubría a paso raudo con un abultado guayare minero terciado en la espalda, divirtiéndose con los cocuyos y aguaitacaminos de la noche y los pájaros cantores de la aurora.
Pecheche apenas descansaba de su interminable jornada y cuando lo hacía era debajo de la anchurosa sombra de alguna Ceiba del camino. Luego reanudaba su paso apresurado, cuando quien iba por algo que siempre estaba infinitamente fuera de su alcance.
Estos personajes de la picaresca angostureña, eran muy pacíficos y decentes.  Nunca se les oyó una grosería y tampoco los muchachos lo molestaban. Distinto era “Vorágine” que las soltaba como un remolino impetuoso. Jamás en esta  ciudad hubo tantas groserías juntas.  Sus labios eran la boca de un volcán dormido bajo las sombras de los portales y, por allí, cuando lo jorungaban y despertaba, salía la violenta tufarada restregando humo y ceniza ardientes sobre la piel de culpables y desprevenidos.
De alguna parte oculta gritaban !Vorágine! y el torbellino de malas palabras alcanzaba hasta las Madres que querían hacerles ver a sus hijos incorregible que Vorágine era “El Coco” y, en definitiva, a quien el vulgo creía loco hasta el punto de esgrimir con frecuencia la burlona admonición de “ese está más loco que Vorágine”.




16 comentarios:

  1. Muchas gracias por recordar a mi amigo de mi adolescencia WITO

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Amiga Alicia en que parte vivías en esa época, yo viví en la calle Republica al lado de la Bloquearía

      Eliminar
  2. Wito.." amigo personal de Antonio Arma.. Jugador Profesional de Béisbol.. Cuando antonio llegaba a Ciudad Bolívar preguntaba epale tigre y Wito"" ? Wito una bella persona...

    ResponderEliminar
  3. wito... siempre presente, mi abuela siempre lo recuerda, una persona cariñosa y respetuosa, amigo, que mas de un 24 de diciembre ceno con nosotros en familia. siempre lo recordaremos.

    ResponderEliminar
  4. lo recuerdo, todo un personaje, excelente relato..!

    ResponderEliminar
  5. Wito hablaba tan rápido que se me hacia difícil, a veces, entenderlo, siempre tenia algo que decir y al final te pedía dinero.

    ResponderEliminar
  6. Américo, buena semblanza de Wito, un personaje singular

    ResponderEliminar
  7. Amigo de la infancia el popular Wito de la Familia Guerrero Lizardi, Le preguntabas de Deporte y te respondía de una manera mejor que un comentarista deportivo
    Vivía cerca de donde hoy es Rondinela, que había un club que se llamaba el Junquito, donde hacían torneos de Bolas Criollas

    ResponderEliminar
  8. El se la pasaba por la zona del paseo Meneses la calle Pichincha todo ese sector yo le tenia miedo. Los foto estudios lo tenian de modelo para sus fotos de muestra Era inofensivo y hasta indefenso no se metía con nadie todos lo querian.

    ResponderEliminar
  9. El popular Witoo,lo conoci en la zona de Rondinela,donde vive hoy en dia toda su familia,un hombre inofensivo y amigable,caminando de prisa y martillando a quien se cruzaba en su camino,un ser popular y anecdotico de Ciudad Bolivar,Merecedor y digno de este reportaje,murio hace unos 7 años,excelente reportaje,salido de la pluma de un escritor insigne de Guayana,como es el Sr. Americo.

    ResponderEliminar
  10. Muy buen reportaje! Parte de mi familia aún vive en la calle vidal (al lado del castillito del Che) y era usual ver a Wito todos los días caminando por allí; también había un personaje que le llamaban "Jesus", un viejito bajito que siempre cargaba un bojote de periódicos y tenía como característica principal que daba unos pasos hacia adelante se frenaba y luego un paso para atrás, así pasaba el día caminando. Hay tanta historia que contar de Ciudad Bolívar, mi abuelo y sus paisanos contribuyeron a su desarrollo, cada quien en su medida, como buenos inmigrantes que llegaron a Venezuela en busca de una nueva vida.

    ResponderEliminar
  11. Gracias por Recordar a Un Personaje Carismatico y Chicharachero de Ciudad Bolivar y sus Calles .....El Wito:

    ResponderEliminar