lunes, 12 de octubre de 2015

UN CAÑONAZO DE LA PINTA RETUMBÓ EN EL ESPACIO DE UN CONTINENTE IGNORADO

La Historia Universal relata que el viernes 12 de octubre de 1492, por la noche, Cristóbal Colón continuaba desde el día anterior que la marinería de las naves recogieron vayas rojas y frescas, penetrando el horizonte cuando a las dos de la madrugada un cañonazo disparado desde La Pinta retumbó en el espacio. Aquel retumbar que alborozó a la desconcertada tripulación era la continuación del grito ¡Tierra! del marino Rodrigo de Triana que desde lo alto del carajo del palo mayor anunciaba el nacimiento de la América India. Allí estaba, a seis millas de distancia, las tierras de un continente desconocido por el Viejo Mundo. Mientras llegaba la aurora, las tres barcas se prepararon y se pusieron al pairo. La tripulación oró, cantó y comenzó a darle rienda suelta a la imaginación hasta ya al amanecer cuando la luz del trópico descubrió el inmenso escenario paradisíaco en donde seguidamente cayeron de rodillas el Almirante, los hermanos Pinzón y la marinería, aferrados todos a los estandartes de Castilla. Húmeda quedó la arena con las lágrimas agradecidas de los nautas, pero los primitivos de la región exótica retrocedían ante aquellos que parecían alados caídos del cielo. Luego se avinieron en su lenguaje gestual y canjearon frutos y artesanías de la selva por baratijas. Colón siguió navegando y descubrió otras islas que hoy se llaman Cuba y Haití. Se llevó como testimonio de aquel viaje varios ejemplares tribales. Regresó a principios del año siguiente con buen viento aunque sin lastre. Dejaba definitivamente abierta la ruta hacia occidente y ante los ojos del viejo mundo un nuevo y poderoso continente. Realizó Colón más tarde un segundo viaje en el que reconoció las Antillas Menores, las islas de sotavento y volvió a tocar en Haití donde su hermano fundó a Santo Domingo. Exploró las costas de Jamaica y Puerto Rico. En un tercer viaje descubrió a Trinidad y Venezuela. Vio por primera vez al Orinoco y llegó a confundirlo con el Ganges y tal vez con un río del Paraíso. De regreso volvió a desembarcar en Haití, pero allí los nuevos expedicionarios nada querían con el Dios que le había abierto los caminos, de manera que lo encerraron y lleno de cadenas lo humillaron y así lo retornaron a su punto de partida. En su cuarto y último viaje descubrió las costas de Veraguas y ya de vuelta y anclado en España para siempre, se vio despreciado por el Rey Fernando, quien lo dejó morir de pena y sumido en la mayor miseria. El 12 de Octubre, sin embargo, día de este hecho universalmente trascendental, fue reconocido y declarado por España hacia 1905 como Día de la Hispanidad, secundada por los países hispanoamericanos. México adoptó oficialmente esta iniciativa durante el régimen del presidente Álvaro Obregón a sugerencia del filósofo y maestro José Vasconcelos, que era entonces titular de la Secretaría de Educación. Éste acuñó además, como lema de la Universidad Nacional, la expresión “Por mi raza hablará el espíritu”, aplicando el concepto de raza a la comunidad de países latinoamericanos hermanados por su lengua y cultura. El Día de la Raza, denominado así en América, es un día feriado en el que se celebran discursos y ofrendas florales ante el monumento erigido a Cristóbal Colón en muchas ciudades de la América Hispana, incluyendo Caracas, ciudad donde el Monumento a Colón fue derribado en tiempos del Alcalde Bernal. Durante algunos años los grupos radicales que se oponen a esta conmemoración han promovido marchas y plantones en las cercanías de algunos monumentos, dando lugar a confrontaciones con las fuerzas del orden. Ello ocurrió con mayor beligerancia en 1992 al conmemorarse el V Centenario del Encuentro de dos mundos. El Gobierno de la Venezuela actual ha preferido y declarado en consecuencia como Día de la Resistencia Indígena, coincidiendo con el Día de la Raza que se celebra en otras naciones de América Latina y con el Día de Fiesta Nacional, en España. La festividad originalmente conmemoraba el descubrimiento de América por parte de Cristóbal Colón, decretada durante el gobierno de Juan Vicente Gómez como festividad nacional. Pero este hecho no era del agrado de algunos políticos y pensadores de la izquierda venezolana que consideraban que la festividad exaltaba el Colonialismo en detrimento de la cultura y valores de los indígenas Amerindios. El nuevo día de la resistencia indígena conmemora así la resistencia de los nativos americanos contra los conquistadores. Fue decretada de tal modo por Hugo Chávez y sancionada por la Asamblea Nacional de Venezuela como festividad el 9 de agosto de 2003. Al año siguiente del decreto, durante las segundas festividades del “Día de la resistencia indígena” se originó una sonada controversia que involucró a varias organizaciones afectas al gobierno de Hugo Chávez, debido al derribo de una estatua de Cristóbal Colón en la Plaza Venezuela de Caracas. (AF)

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