domingo, 9 de octubre de 2016

La República es una e indivisible

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En 2017, se cumplirán doscientos años de la llegada del General Simón Bolívar a la Angostura del Orinoco.  Dice la tradición oral que llegó por el Puerto de la Cocuyera y subió con su cortejo de oficiales del Estado Mayor por la calle de las Orozco, que después le pusieron debido a ese suceso “Calle Libertad”.
         Subió por la calle de las Orozco, tomó la calle de la Iglesia, pasó por la Plaza Mayor y se instaló en la casona construida por el gobierno de Centurión para primeras letras y latinidad.
         El General respiró profundo, esbozo una sonrisa de satisfacción, se arrellanó en un sillón, dictó su primera carta y hablo de la gran ocasión para eternizar la República, una sola República, central e indivisible.
         Ni antes ni después de Angostura habló ni escribió de una segunda o tercera República como los modernos políticos y algunos historiadores han querido clasificar o dividir la Historia venezolana siguiendo a manera de imitación a España y Francia  que enumeran la República a partir de la  interrupción o liquidación de la Monarquía.  En Venezuela el tentáculo de la monarquía hispana quedó cortado el 5 de julio de 1811 y emergió la República para no extinguirse jamás, aún cuando la unidad haya sufrido resquebrajaduras restauradas  en el curso de la lucha.
         El 13 de enero de 1830 el general José Antonio Páez,  declaró la autonomía de Venezuela y promulgó el Reglamento de Elecciones para la reunión del Congreso Constituyente, el cual se instaló el 6 de mayo y concluyó el 22 de septiembre con una nueva Constitución que disponía la organización de la república bajo un régimen centro-federal dividida en provincias, cantones y parroquias regidos por gobernadores, prefectos y jueces de paz.  Esa división político territorial se mantuvo hasta 1864, cuando se adoptó la denominación de Estados Unidos de Venezuela y la división en estados, distritos y municipios mantenidas.  En 1953 se volvió a la denominación oficial de República de Venezuela y desde el 2000 República Bolivariana de Venezuela.
         En ninguna de las Constituciones de Venezuela, antes y después de 1830, se habla de primera, segunda, tercera, cuarta y quinta República, sin embargo es proverbial en el discurso político cotidiano aún cuando el concepto sólo tiene que ver con la forma de gobierno en la que el poder ejecutivo no corresponde a un monarca, sino a un presidente elegido por el voto popular, mediante sufragio directo o indirecto.
         En la narrativa de quienes escriben la historia, la primera república es la que va del 5 de julio de 1811 al 25 de julio de  1812 con la capitulación de San Mateo.  La segunda que cursa del 17 de agosto de 1813 hasta el 10 de diciembre de 1814, con la Batalla de Urica.  Tercera, entre 1817 con el asiento de los Poderes Supremos en Angostura y 1819 con la creación de Colombia.  La cuarta, de 1830  hasta la República Bolivariana que se inicia con la Constitución sancionada por la Asamblea Constituyente el  20 de diciembre de 1999.
         En el lenguaje del Libertador no existen los ordinales con los cuales el discurso político moderno ha venido connotando a los períodos considerados hitos en el proceso republicano.  Bolívar  siempre habló de restauración o restablecimiento de la República una vez concluido los procesos de interrupción a causa de la guerra.  Esto, por una razón sencilla, porque la República no es ni puede ser otra que la misma proclamada el 5 de julio de 1811.  Ella es única e indivisible, no admite caracterizaciones verbales.  Existe y perdura con todas sus variantes en el proceso evolutivo de la forma de gobernar  De manera que no es legítimo hablar de primera, segunda, tercera, cuarta o quinta república, ni siquiera para diferenciarnos o establecer distinciones entre un período y otro.


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