martes, 17 de septiembre de 2013

La Red Ferroviaria Nacional

Desde el siglo diecinueve, cuando Ciudad Bolívar trascendía hasta la ciudades más progresistas del mundo, por su oro y la riqueza de sus bosques, surgieron proyectos de comunicación ferroviaria que nunca se materializaron.  Sólo contamos desde finales de los años cincuenta del siglo veinte con los vagones que transportan el hierro desde el cuadrilátero de San Isidro hasta los puertos de Ciudad Guayana.
         Sin embargo, el 29 de agosto de  1976, volvió a despertarse el entusiasmo por una línea férrea más integral y completa cuando un mapa gigante de Venezuela, con indicación lumínica de las rutas previstas en la Red Ferroviaria Nacional  fue develado en el Mirador Angostura de Ciudad Bolívar.
El ingeniero Antonio Ascanio Rodríguez, Gerente de Desarrollo y Operaciones del Instituto Autónomo de Ferrocarriles del Estado, presidió el acto junto con el Gobernador Roberto Arreaza Contasti y en breve exposición habló de la importancia de esta nueva red de comunicaciones cuya construcción inició el Gobierno Nacional con el tramo de 77 kilómetros entre Acarigua y Yaritagua.
El primer tramo comprendía una inversión de 125 millones de bolívares.  Seguidamente el Gobierno abrió el proceso de licitación pública para el proyecto y construcción del Puente Ferroviario sobre el Río Orinoco, con una longitud de 2.920 metros y  7 estaciones para carga y pasajeros.
El proyecto de la línea ferroviaria, objeto de licitación internacional,  comprendía  tramos entre Ciudad Guayana y Ciudad Bolívar, El tigre, Anaco, Valle de la Pascua, San Juan de los Morros, Tuy Medio y Puerto alterno de Carenero mediante una inversión global de 2.135 millones de bolívares aproximadamente y de acuerdo a los lineamientos del V Plan de la Nación.
         A fin de garantizar la provisión de los recursos humanos necesarios para la operación de la Red Ferroviaria Nacional, el Instituto instaló una Escuela Ferroviaria en Barquisimeto para la capacitación de personal a nivel medio, contemplando al mismo tiempo un programa de pasantía en el exterior, cuyo primeros becarios fueron seleccionados para ser enviados a México, en donde por espacio de un año recibirían adiestramiento intensivo en las diferentes áreas de la especialidad ferroviaria
El Gobierno del ingeniero Roberto Arreaza Contasti motorizó planes con el Ministerio de Comunicaciones, el Instituto Nacional de Puerto y el Instituto Nacional de Ferrocarriles, para un gran desarrollo integral en la zona comprendida entre la Cruz del Perdón y el Puente Angostura declarada no habitable a raíz de las inundaciones provocadas por el río Orinoco.
         El proyecto contemplaba el establecimiento de una red ferroviaria que enlazara con el Puerto Fluvial que también se establecería, y el cual permitiría traer alimentos de Orinoco arriba, de Orinoco abajo y también para transportar los que trajera el Ferrocarril.
         Esto sería a largo plazo y para los estudios se había incluido una partida en el presupuesto coordinado,  con el fin de ver la posibilidad de una explotación económica en esa zona.  Primero con el Puerto Fluvial para recibir los suministros de gasolina, cargamento de alimentos que vengan y vayan de Guayana y más allá.
         El proyecto contemplaba asimismo un pequeño desarrollo turístico y se estudiaba la posibilidad de construir una red hotelera, con lo que se podría hacer un desarrollo integral  ferroviario, fluvial, turístico e industrial.
         Previsto estaba el tal proyecto para ser desarrollado en las áreas de los barios comprendidos desde la Cruz del Perdón hasta el Puente Angostura.  En el Sector La Toma estaría un Parque Natural con sitios de esparcimiento como piscina, instalaciones deportivas. Asimismo, la canalización de los ríos San Rafael y Buena Vista, que anualmente ocasionan grandes perjuicios a consecuencia de las crecidas del Orinoco. 


lunes, 16 de septiembre de 2013

Tópicos y semblanzas / Comentarios XXX




Me llamo Oscar E. Oxford....
El Dr. Eduardo Oxford era mi bisabuelo.....simplemente quiero hacer un comentario con respecto al nacimiento de mi bisabuelo.....la fecha natal es el 25 de Noviembre de 1865 en vez del 1864.....
De antemano muchas gracias por esta publicación donde honran a un hombre dedicado a su profesión y al bienestar y salud de todo su pueblo....

Alcino Pessoa ha dejado un nuevo comentario en su entrada "Inauguración del Hospital Ruiz y Páez":  Dr no se acordara de mi seguramente pero yo de usted si, mi nombre es alcino soy portugués y la Panaderia heres de Manuel y Mario Pessoa seguramente le dirá algo me recuerdo de usted, de su conjunto los Cobra de su papa mi médico y amigo, la ultima vez que estube en CD Bolivar fue en 1986 pero ahora estoy de vuelta ya con 62 anos descubrí este espacio, me encuentro en Maracaibo desde hace 4 meses y espero en octubre regresar a la Panaderia Heres y poder ver mis amigos de entonces, siempre lo admire a usted y su familia, mis padres fallecieron mi tio Mario Pessoa también y yo vuelvo a mi casa mi tierra .. saludos y espero re-encontrarlo brevemente en nuestra amada ciudad Bolívar..Alcino Pessoa 

(Creo que el señor Alcino me está confundiendo con el doctor José Luis Cestari, aunque soy  autor de la columna citada por José Luis en uno de sus interesantes artículos.

Hyram Moreno.- Buenos días licenciado Américo Fernández. Mi nombre es Hyram A. Moreno y trabajo en el Museo de Ciencias Naturales de Caracas (mejor conocido como Museo de Ciencias).  En éste momento estoy revisando material bibliográfico y archivístico sobre el señor Mayeul Grisol. Dicho personaje estuvo vinculado, posiblemente en un corto tiempo, con la explotación y comercio de las plumas de garza (ciclo extractivo del oro blanco) y encargado de la casa comercial de H. Ligeron Sucesor de San Fernando de Apure; así como agente consular de Francia en la misma ciudad. Para esa época, ya ejercía el cargo honorario de colector del Museo Historia Natural de Ciencias.              iasParís.
Ya en Caracas, el señor Grisol llegó a ocupar el cargo de "preparador técnico de los Museos Nacionales" (1929) y luego el de "taxidermista" del Museo de Historia Natural (actual Museo de Ciencias Naturales). Siendo a su vez miembro pleno de la Sociedad Venezolana de Ciencias Naturales. En la misma, llega a leer algunas observaciones sobre insectos hallados en el país; que luego son publicadas en el boletín de dicha sociedad.  En una nota de los editores del Boletín de la Cámara de Comercio de Caracas, que antecede a unas notas de Grisol, lo describen como el "descubridor del balatá en Venezuela en 1899, es decir, quien reveló la existencia del árbol en nuestras selvas tanto en el Alto Orinoco como en el Caroní y La Paragua..." Visto lo expuesto, me permito solicitarle alguna información o datos que usted conozca sobre el personaje de marras.  Agradeciendo su gentil atención, quedo de usted.
Hyram A. Moreno. Jefe especialista de Colecciones.
Hyram Moreno
 <janokosebe@gmail.com>

Oscar Oxford.  “Natalicio  del Doctor  Eduardo Oxford” Estimado Américo Fernández quería saber si usted tendrá información más allá del origen inglés.de mi bisabuelo, el Dr. Eduardo Oxford. Gracias de antemano....cualquier información que pueda aportar... 

English Speakers Hola querido amigo leí “Tópicos y semblanzas” y me encanta. Eres el mejor escritor y siempre te he admirado desde niña, me enamore de ti en el buen sentido de la palabra, cuando empecé a leer Crónicas Angostureñas, y luego cuando te escuche en un discurso como orador de orden. Desde ese momento supe que tenía un amigo inteligente y muy especial. Me enamore del escritor que hay en ti, y tú lo sabes que es así. Me encanta como escribes y como dices las cosas. Siempre te llevo en mi pensamiento. Un beso desde Kosovo, siempre tu fiel amiga.


domingo, 15 de septiembre de 2013

El popular Chinchorro de Moriche

El primitivo y actual chinchorro de moriche  de exclusiva manufactura guayanesa se está poniendo costoso y escaso como el curagua que se fabrica en Aragua y en el vecino Estado Monagas.
Los moriches, elegantes y erectas palmeras de la sabana húmeda, están extenuados de tanto producir cogollos para la hilaza del chinchorro y durante este verano prolongado se 1976 que tan reclamado era el chinchorro para pasar las calurosas siestas o dormir en las noches sofocadas del estío, no hubo ni un cogollo para la tejedora.
Dicen los guayaneses que acostumbran ir a comprar en corredores y portales del Paseo Orinoco  que el  popular chinchorro de moriche está dejando de ser tal para ponerse al mismo nivel de curagua que por su calidad y escasez llega a costar tanto como una buena cama confortable. El curagua tiene la ventaja de que se puede lavar y mientras sea el número de las lavadas mayor su confortabilidad.
No ocurre lo mismo con el chinchorro de moriche que a pesar de vivir la palmera en la humedad se niega a convivir con ella cuando es convertida en una maya y cama colgante.
A falta del chinchorro de moriche y del cumare que algunas veces nos vienes del Amazona,  los guayaneses están mirando hacia la frontera por donde pasan llamativas hamacas brasileras, tan anchas que en ella podrían descansar hasta dos o tres personas. También son costosas estas hamacas y se han puesto de moda desde que las comunicaciones con Santa Elena de Uairén y Boa vista se hicieron más frecuentes a través de la carretera que hasta allá penetra desde El Dorado.
El chinchorro de moriche, la hamaca y raramente el curagua, no faltan en la casa del guayanés. Desde la humilde choza hasta la quinta lujosa  hay uno o más chinchorros colgados en espera de su cliente.
En  “El Espacio de Elba”, página por internet, encontré por coincidencia una crónica sobre estos dos chinchorros, El de Moriche y el Curagua.  Elba que reside fuera de Venezuela dice tener dos chinchorros, uno de moriche y otro de curagua que ignora con precisión donde fueron elaborados, supone que en comunidades indígenas de Venezuela.
El de moriche, de color tabaco semi claro no tiene randas, es si a ver vamos feo, su trama es compacta como si fuera un colchón de esos que se  usan para las espaldas afectadas por intensos dolores como la mía y que se llaman ortopédicos. Las indigenas usan para confeccionarlos la palma moriche, la que ondula altiva al viento  sus abanicos verdes y que sirve de resguardo de amores en el llano, cuando forman  dosel sobre los cuerpos abrazados en el morichal.   
El de Curagua es color blanco hueso, es amplio, es tipo matrimonial … Igualmente es una de las artesanías, un arte exquisito,   elaboradas por  las indígenas  con esta fibra proveniente de una planta que  se cultiva en  mi Venezuela.
Amo estos chinchorros!. Sabiendo como aprecio y atesoro las cosas autóctonas  de mi País, su folklore, su artesanía, la cultura de su gente, me  fueron regalados por mi hijo mayor, hace ya algún tiempo … Ahí están guardados , con sus icos, a la espera de una alcayata de las que colgarían para desplegar toda su belleza…

Pero como cambia la vida de la gente y de las cosas…Me entero que un filósofo venezolano (se refiere a Carlos Torrealba) se adentra en el "mundo de posibilidades" que ofrece a la vida sexual un trozo de tela colgada, en su obra "chinchorro sutra"  "El arte del amor y el sexo en un chinchorro”.

sábado, 14 de septiembre de 2013

Bauxita en Delta Amacuro



En la región más escarpada e inaccesible de Delta Amacuro y parte del escudo guayanés, en zona de espesa vegetación, rodeada de caños y poco conocida, fueron localizados en 1976 posibles yacimientos de bauxita que estaban siendo sometidos a exploración y estudio por la Corporación Venezolana de Guayana.
Hasta los momentos (1976), los estudios hechos en la zona daban resultados favorables y se estimaban que pudieran ser importantes desde el punto de vista de la explotación económicamente rentable.
La importancia de estos descubrimientos lo significa el solo hecho de considerar que la bauxita es fundamental para la obtención del aluminio y las únicas plantas de alto potencial industrial que existen en el país, están ubicados precisamente en la región que la CVG somete a estudios.
Desde 1944 en el Ministerio de Fomento se tenía alguna información sobre la posibilidad de existencia de bauxita en la zona Delta Amacuro. Se hicieron exploraciones en el Cerro Bauxa.
De esta región se abarca parte de Delta Amacuro, Bolívar y la zona en reclamación del Esequibo, no existía hasta el presente una cartografía fidedigna, la cual pudo, hacerse, a partir de las expediciones y fotografías organizadas con motivo de esta investigación.
La escasez de población y la ausencia de vías de comunicación terrestres, ha hecho de esta región una de las menos conocidas en Venezuela.
La formación de Jota-Joco (Monte de Arena), según la denominación de los Guarao, permitió a Alberto Sarmiento, geólogo, y Ratmiroff, de la CVG, organizar las exploraciones que se inició a partir de lateritas que dieron buenas pistas.
Por primera vez, ambos exploradores usaron en sus trabajos fotografías aéreas que son procesadas por métodos no usados antes en Venezuela y que permiten mejorar escalas, ninguna distorsión de planos y la ubicación de zonas concretas para explorar.
Hasta los campamentos base, los investigadores pueden movilizarse en lanchas de motor, pero a medida que la penetración avanza, por caños se estrechan y solo es posible transitar en curiaras.
En toda el área la única población es Curiapo, unos cien palafitos y caseríos de obreros de la fábrica de Palmito. La población es predominantemente indígena; coexisten allí guaraos, guaraunos, caribes, guacos y amerindios.
En ese entonces se trabajaba en perforaciones de unos treinta metros de profundidad. Todo el material se estudiaba y se procesaba, fundamentalmente para la evaluación neoeconómica de los yacimientos.
Aparte del valor que pueda tener esta prospección de bauxitas en la región, se estaba estudiando, con grandes posibilidades de éxito.
Los yacimientos de bauxita se hallan actualmente ubicados en las regiones de Upata, Nuria, Los Pjiguaos.  La explotación de bauxita en Venezuela comenzó en 1987, en la Serranía de Los Pijiguaos, a cargo de Bauxiven, empresa filial de la Corporación Venezolana de Guayana (C.V.G) La producción en 2001 se situó en 4.584 miles de toneladas métricas.
A partir de la Segunda Guerra Mundial, se inició la búsqueda de Bauxita, tanto por parte del Gobierno Nacional, como por compañías particulares. En mayo de 1951, se descubrió el primer yacimiento de Bauxita de relativa importancia: el cerro El Chorro, localizado en Guayana, lo cual dio motivo para declarar los cinco Distritos más orientales del Estado Bolívar como Zona de Reserva Nacional para las menas bauxíticas.
Los depósitos de Bauxita y lateritas alúminicas en Venezuela, están todos asociados con niveles de laterización de rocas graníticas y de carácter básico del Estado Bolívar, especialmente gabros y diabasa..
Cinco áreas presentan acumulaciones de Bauxita y lateritas alumínicas, y son: Upata, Nuria, región de los Guaicas, Sur de la Gran Sabana  y Santa Elena de Uairén. 




viernes, 13 de septiembre de 2013

El amarillo ocre de la Catedral

Catedral
En 1976, la opinión pública se movilizó para lanzar una oposición contra el color ocre de la Catedral de Ciudad Bolívar que así estaba siendo pintada a medida que avanzaban los trabajos de reconstrucción y restauración.
La feligresía, incluso el clérigo, manifestaba su desacuerdo alegando que es el blanco el color caracterizado de las construcciones coloniales.
Los arquitectos, entre ellos, el doctor Graciano Gasparini, aducía que la Catedral de Ciudad Bolívar, aún cuando haya sido una construcción iniciado por los fundadores de la capital de Guayana, corresponde al estilo neoclásico y que además con este color amarillo ocre es posible destacar el color blanco de las molduras o salientes que adornan la obra arquitectónica.
El problema del color originó en varias oportunidades la paralización de los trabajos de pintura externa de la Catedral, pero al fin predominó el criterio del arquitecto Gasparini y del grupo de técnicos que trabajaba en la restauración. Los expertos aseguraban  que el ocre a la larga y a consecuencia del fuerte sol tropical de la capital guayanesa se suavizaría hasta lograr el matiz que a los guayaneses realmente les gusta.
Gasparini estaba en lo cierto y el tiempo le ha dado la razón como se la dio cuando le dijo a Farruco que el Teatro proyectado por Oscar Tenreiro no debía ejecutarse adosado al Capitolio que era una obra histórica de la ciudad y que el proyecto por ser moderno establecía un alto contraste ofendiendo a la obra de Alberto Lutowski, uno de los arquitectos prominentes de la época de Guzmán Blanco.  Por último, el teatro proyectado por Tenreiro, además de estar fuera del contexto urbano de la Plaza Miranda, alteraba su volumetría.
También Gasparini restauró la Casa del Congreso de Angostura, la Cárcel colonial y los Castillo de Guayana.  A Gaparini, al igual que la pintura ocre, se  le criticó haber cambiado los virales de Henry Corradini en la Catedral por otros de plexiglás, aunque fue el material preferido por  Soto en las obras.
Lo cierto es que todas las fachadas de los inmuebles del Casco Histórico de la ciudad eran de color blanco,  La lechadas a base de cal y sábila, era el color que más se avenía al barro y mezcla multa.  Los legionarios en sus diarios llegaron a describir a la  Angostura como una ciudad toda de blanco refractando los rayos solares.  El escritor Rufino Blanco Fombona la recuerda semejante a un pesebre barroqueño acurrucado en la roca.
Últimamente se ha comprobado que las azoteas blancas son 7.2 grados centígrados menos calientes que las de otro color lo que da como resultado hogares más frescos y disminución del uso de la energía eléctrica  Quiere decir que los alarifes del pasado se adelantaros a las investigaciones de la modernidad.
En las casas de Grecia, la cuna de la civilización occidental,  predomina el color blanco.  Si algún color se salía del blanco en Angostura era la avestina y los caolines de color blanco y rojo muy empleados hoy en día en la industria cerámica.  Remberto Hernández, en su fundo Las Margarita tenía una rica mina de caolín que le saco mucho provecho vendiéndole grandes lotes a Cerámica Carabobo,
Cuando un grupo de arquitectos de la Universidad del Zulia se integró a la Oficina Técnica del Casco Histórico intentó y logró introducir los colores del antiguo Saladillo de Maracaibo acusando rechazo de sectores de la población.  Fue entonces cuando el poeta José Quiaragua escribió en El Bolivarense “Mi ciudad pintarrajeada” que le costó un cargo en el Ministerio que Farruco desempeñaba en Caracas.






miércoles, 11 de septiembre de 2013

Perspectiva industrial de Cd. Bolívar


Al tomar posesión en 1979 de directiva de la Cámara de Comercio e Industrias del estado Bolívar, su presidente, el ingeniero Alberto Manccini (en la foto), dijo que esta ciudad, por su localización, cercanías a fuentes de materia primas de gran demanda y vecina a mercados ascendentes, ofrece, además de centro histórico, político administrativo, cultural y turístico, la alternativa para promover un futuro industrial y absorber un desarrollo de este sector de la actividad económica, basada en pequeña y mediana industrias básicas de la región.
La nueva directiva de la Cámara,  electo en los comicios internos del 29 y 30 de enero esta formada, además de su presidente Alberto Manccini, por Jean Baikoglu, Miguel Sosa, Javier Monagas, Renato Pegoraro, Guido Rodríguez, Lamberto Cazadores, Andrés Bello Bilancieri, Joaquín Flores, César Bello de Escrivan, Manuel López, Pedro Terrizi, Heberto Matos y Jorge Aziz.
Manccini, quien recibió la presidencia de su antecesor por dos períodos, doctor Andrés Bello Bilancieri, dijo que dentro de la política oficial de descentralización económica es la oportunidad de definir objetivos claros y precisos analizando con serenidad y firmeza las posibilidades y recursos de Ciudad Bolívar para que a través de un clima de confianza imprescindible, se origine una corriente interna de inversiones que sean productivas y creadoras de verdadera riqueza para nuestra ciudad y así poder aumentar su nivel de ingresos o, dicho de otra forma, elevar la calidad de vida.
A otros propósitos de la nueva directiva se refirió el presidente de la Cámara de Comercio, entre ellos, a la necesidad de vitalizar la institución mediante una nueva política proselitista, estrechar relaciones con las demás Cámaras de Comercio del Estado para el logro de matas en beneficio de toda la región, mejoramiento y capacitación de la clase empresarial para hacerla más apta para el desarrollo, programa de reuniones con entidades oficiales para participar directamente en la atención de las necesidades prioritarias de la región, proyección del empresario  a la comunidad, construcción de la sede administrativa y mayor impulso a la comunicación interna y externa mejorando la calidad de la revista “Mañana es Hoy”.
Al acto de toma de posesión asistieron entre otras personalidades, , el gobernador Roberto Arreaza Contasti, el presidente municipal, Florencio García Morales; el comandante de VI División General Rafael Marín Grandillo; el arzobispo, doctor Crisanto Mata Cova, presidente de la Cámaras de Comercio de Caroní, Piar y Roscio y representante de las grandes empresas del Estado.
Alberto Mancini P. fue después Director Administrador de la CA. La Electricidad de Ciudad Bolívar, car­go este que traduce o resume lo que anteriormente significaban la presi­dencia y gerencia de la empresa. A ella llegó con el cargo de Gerente y luego fue ascendido.
Nacido en esta parte del Orinoco el 18 de febrero de 1933, cursó primaria y secundaria en el Colegio La Milagrosa y Liceo Peñalver de su misma Ciudad Bolívar natal. Luego viajó a Caracas para cursar el quinto año en el Liceo Andrés Bello. Inmediatamente después ingreso a la Facultad de Ingeniería de la Universidad Central de Venezuela, pero debido a las perturbaciones políticas que trastornaron la normalidad universitaria, viajó a los Estados Unidos donde estudió durante tres años, al cabo de los cuales, en 1954, por la muerte de su Madre, retornó a Venezuela. Entonces decidió quedarse, hizo la equivalencia y en 1957 se graduó de ingeniero civil, opción estructura.

Además de  Presidente de la Cámara de Comercio, Alberto Manccini fue Presidente de la Asociación de Ejecutivos  Guayaneses, tesorero del Fondo Social Bolívar, Presidente del Consejo de Coordinación Empresarial y Cónsul de los Países Bajos.

martes, 10 de septiembre de 2013

100 años del pediatra Héctor Rafael Bello


El Pediatra de Ciudad Bolívar, Héctor Rafael Bello, está cumpliendo hoy cien años de existencia, rodeado de miembros de la familia venidos de Caracas y Ciudad Guayana, evidentemente regocijados todos, por lo que se considera en nuestros días una proeza, no sólo por la extremada situación de violencia e inseguridad sino porque la expectativa de vida del venezolano debe estar por los setenta años, pero el doctor Bello, caminando erguido, sin bastón evidentemente y con una lucidez admirable, ha superado esa barrera como bien lo superó en su tiempo el ex esclavo Charles Smith del que se piensa ha sido el norteamericano más longevo.  Vivió 130 años
El doctor Bello, siempre tocado con una gorra vasca, parece haber nacido en Ambuquí, valle a 220 kilómetros al norte de Quito donde la mayoría de la población supera los cien años, pero no, es orinoquense puro.  Dice que nació el 10 de septiembre de 1913 en los predios de la Plaza Miranda, la más alta de Ciudad Bolívar, des­cendiente del núcleo de los Bello que luego se ramificó hacia la Alameda, Cruz Verde y Paseo Gáspari. Fue alumno del bachiller Ramón Anto­nio Pérez y egresó de la Escuela de Medicina de la Universidad Central en 1940.
Antes de ser médico, fue maestro de escuela  en las minas El Perú de El Callao en 1936.  Alumnos suyos fueron: Juve­nal Herrera y Luis Manuel Báez. Empezó a ejercer la medicina en zonas ruralesl de Panaquire, El Cla­vo y Humocaro Alto. Lue­go ascendió a la Dirección del Hospital Ruiz y Páez en 1947 y ejerció otros impor­tantes cargos como pedia­tra y venerólogo durante 23 años en Bolívar y 20 en Caracas. Siendo director de Sanidad en 1948 le tocó poner en ejecución el pro­yecto del ambulatorio fluvial que el doctor Bello prefería llamar “Medicaturas Flotantes del Orino­co”.
Los ambulatorios o Medi­caturas flotantes cumplie­ron cabalmente su cometi­do prestando servicio médico asistencial a los pueblos ribereños del Ori­noco y el Delta. Nada me­jor en esta materia se le había ocurrido a Sanidad y nunca antes tan bien atendidos estuvieron los case­ríos de las márgenes orino­quenses; sin embargo, el servicio apenas se mantuvo durante ocho o diez años, el tiempo que duró la tan re­pudiada dictadura perezji­menista que ahora parecen añorar unos cuantos. Para 1958, muchos habían anda­do las parsimoniosas gaba­rras que surcaban las aguas del río padre para llevarles medicina, atención y trata­miento a las secularmente desasistidas comunidades de pescadores, campesinos e indígenas de las riberas. Pero la prolongación de la vida de los seres como de las cosas depende del cuido y la capacidad de reproduc­ción. En el caso de los hospitales flotantes boliva­renses, la falta de manteni­miento acentuó su desgaste y tampoco hubo preocupa­ción para reemplazarlos. Un día le sacaron los moto­res centrales con la inten­ción de re-potenciarlos, pero jamás volvieron. Lo que se re-potenciaron fue la impotencia de los margina­dos del Orinoco que no pudieron cobrar ni siquiera con el voto de la democra­cia el derecho que les dan los artículo respectivos de la Constitución Nacional.
El hospital flotante "Agosto Méndez" quedó para siempre varado en las riberas del Orinoco, en la zona de La Carioca. Allí donde ancló por última vez a la espera de su motor central, se lo tragó la arena, la maleza y el río, mientras el "Arnoldo Gabaldón" corrió la misma suerte en las playas de Tucupita.
El doctor Bello cuando armó esas unidades flotantes y las puso a navegar, las imaginaba  con una longevidad superior a la de él a más aún a la del negro esclavo  Charles Smith.