viernes, 23 de noviembre de 2012

La coroba y el pezón de la mujer


Nota del profesor Miles Useche: Apreciado Américo, en tu sabrosa columna del domingo 18 de noviembre, relativa al fruto de la palmera conocida vulgarmente como Coroba, solo bastaría agregar dos pequeñas referencias, a saber:
1.- El raro carácter endémico del vegetal, que en palabras coloquiales significa que, sólo germina y crece en el ámbito geográfico del Municipio Cedeño del estado Bolívar. Por esas extrañas características de la naturaleza, ésta pareciera, GPS en mano ubicar la posibilidad vegetativa de esta especie sólo en los ámbitos del ya referido municipio guayanés. Muchas son las experiencias de instituciones que han intentado la resiembra y miles los deseos en ese sentido de los Coroberos (léase Caicareños) que hasta allende nuestras fronteras han llevado sus semillas, para al poco tiempo rumiar nuestra frustración (entiéndase que soy hijo de caicareña con caraqueño, nacido en Maracay), con la consabida frase de: “¿y esto por qué no nace...?” “Así son las cosas”.... diría el otro personaje.
2.- Son algunos componentes físico-químicos del suelo (granulometría y presencia de sodio y potasio en proporciones específicas), advertidos en la cuenca hidrográfica in situ, del río Cuchivero y extensivamente en la del río Orinoco que permiten la posibilidad germinativa exclusiva de la Jessenia Policarpa Sp., en ese querido territorio, el cual por extensión también nos proporciona cantidades suficientes de bauxita, sustancia indispensable para la obtención del aluminio (Al), pasando por placeres ya casi exhaustos de diamantes y minas inexplotadas del raro coltrán, que ya está generando suficientes, cuan inquietantes situaciones de codicia imperial. Con saludos fraternales y hasta una nueva oportunidad.
David Meigne Medina dice que la Coroba es como el pezón de una mujer… “El caso de la Coroba es que sus racimos son inclinados y sus frutos semejan “tetas” apretujadas que el aire besa en forma rutinaria, todas las noches y todos los días y los pezones erguidos, al igual que los senos de las respetadas y bellas paisanas caicarenses.
Por la ilusión de industrializar la Coroba han fracasado empresarios de buena fe, comprometidos con el Municipio Cedeño y sus parroquias y sobremanera con la Parroquia Caicara.
Y es que el fruto de la palmera contiene pulpa para la arepa, la mazamorra o natilla y almendras para el aceite de la comida nativa y quizás otros lubricantes que requieren inversión en la industrialización; lo mismo la palma para cobijar bohíos aldeanos, frescos y amen
El Bordón de Pérez Camejo: Agradecerle sobremanera, el gran aprecio y cercanía que tienes con la historia de nuestra Ciudad Bolívar, y en este caso con nuestra Marina Mercante Nacional tan maltratada y olvidada, y en especial por recordar varias veces a uno de los baluartes de esa materia en la zona como lo fue mi padre Abraham Pérez Camejo. Con Ud. hermano estaré agradecido de por vida por esos detalles que refrescan la memoria a tan estresada gente de hoy día, reciba Ud. mi más sincero saludo y agradecimiento, y en cualquier momento una reunión en ese patio tan grande como lo es Ciudad Bolívar no nos cae mal. Capitán Armando Pérez Rodríguez, el Bordón de Pérez Camejo
Liseth Martínez ha dejado un comentario sobre la columna “Ramón Cecilio Farreras”, felicitaciones. Soy docente de la UEBE Juan Bautista Farreras, del municipio Heres, y andamos en la búsqueda del rostro de nuestro profesor Juan Bautista Farreras, si puede apoyarnos en esta labor, mucho sabremos agradecer. Yo lo sigo, mil gracias.
Ysmery Tineo Toledo ha dejado este comentario en “Crisanto Mata Cova (1966-1986)”: Excelente información, agradezco si pueden precisar datos de año de construcción del II Seminario Diocesano de Cumaná, ubicado en la carretera Cumaná-Cumanacoa frente al colegio Padre Alcalá de la misma ciudad.(AF)

jueves, 22 de noviembre de 2012

La poeta Jean Aristeguieta


La poeta bolivarense Jean Aristeguieta (foto tomada en Delfos en 1978), fue objeto de un agasajo el 29 de mayo de 1952, en el Club Deportivo Social de Ciudad Bolívar por parte del gremio de artistas e intelectuales del estado, especialmente de la gente de Guasipati, donde nació el 31 de julio de 1925. Entonces tenía Jean 27 años y ya se reconocía como poeta venezolana consagrada. Hija de Simón Aristeguieta y Panchita Capella, Jean estudió junto con su hermano, el botánico Leandro Aristeguieta, en su pueblo natal y luego en Ciudad Bolívar junto con los fundadores e integrantes del grupo literario surrealista “Aureoguayanos” que tuvo como centro de reuniones la Plaza Bolívar, a donde de vez en cuando se asomaba el joven Jesús Soto, quien llegaría a ser pionero del arte óptimo universal.
Jean publicó sus primeros poemas en la revista Alondras del Ateneo de Guayana, fundada por la maestra y poeta Anita Ramírez y ya radicada en Caracas despunta con más soltura en las página de Lírica Hispana y diario El Heraldo que luego incorpora en sus primeros libros (1949) Abril y ciclo marino y Alas en el viento.
En Madrid (1967) donde estudió estilística y literatura antigua y moderna, fundó Árbol de fuego revista de poesía y crítica literaria cuyas ediciones continuarán en Caracas a partir del número 4.
Jean Aristeguieta ha trascendido con más de 40 obras, varias de ellas acogidas y traducidas al griego, francés, hebreo, inglés, italiano, ruso y portugués. Su poesía, fuera de sus libros, aparece comentada en numerosas publicaciones nacionales y extranjeras. En 1979, Ediciones Ronda de Barcelona (España), publicó una Antología de su poesía (Ebriedad del delirio) preparada por ella misma pensando que “debe ser el poeta quien a lo largo de todos los ciclos asuma la responsabilidad de realizar la escogencia de su labor”.
En el prólogo de esta Antología, José Jurado Morales, exalta la personalidad viajera, tímida y hermética de Jean Aristeguieta, cuyo “ámbito poético es de tanta extensión y de tanta profundidad que al contemplarlo uno queda atónito”.
El crítico madrileño, José Camón Aznar, expresa que “hay en su poesía una ambición cósmica que la llena de grandes imágenes con hondura a la vez, metafísica y del más intenso naturalismo. Esta unión de pensamiento y metáforas da a la poesía de esta gran poeta una extraordinaria seducción”.
El escritor Raúl Gustavo Aguirre, de Argentina ve que Jean sigue dando lo mejor de ella misma a la poesía y que, por lo tanto, como Ella no defrauda jamás.
En 1956 Jean Aristeguieta escribió dieciocho poemas dentro de una misma unidad temática sobre su tierra Guasipati que comienzan así: “Dones son tuyos patria de mi nombre/ la rosa de pasión desesperada/ la armoniosa belleza de la lluvia/ El lienzo de luceros legendarios/ el verso de la brisa con las hojas/ la magia del sonido primitivo/ Comarca de aluviones y sonatas/ asomada al destino de la gracia/ Guasipati de luz por mis arterias/ Y viene de aguaceros y rocíos/ vienes toda de aromas impetuosos/ Oh fulgente hechizos sin fronteras/ Con piedras solitarias con aljibes/ con pájaros con lomas con abejas/ oh espejo en que me miro y me reflejo / De ardores en cohetes en centellas/ de plumas incitantes de leyendas/ oh cantera de invicta primavera/ De profundos metales de tesoros/ de substancias sedientas de milagros/ oh raíz de mi signo alucinado/ Por mi pecho te escudo y te venero/ en la corriente lívida desnuda/ del Cunurí con lapas y bejucos/ Por mi pecho trasciendes sentimientos/ con merey ardiente testimonio/ savia integral de mi abolengo sueño”. (AF)

miércoles, 21 de noviembre de 2012

La iglesia San Isidro

Los bolivarenses de la Angostura del Orinoco fueron devotos de San Isidro, creo que ya en este tiempo no lo son, al menos como antes. Eran devotos desde el siglo dieciocho que fue introducida su imagen traída de España en un nicho de la casa que lleva su nombre, que entonces era una casa de campo montada entre rocas cuyos predios de crianza y sembradío se extendían hasta los cerros La Esperanza y del Zamuro.
De San Isidro era devoto el doctor Ramón Isidro Montes, rector del Colegio Federal de Guayana y fundador de los cursos de literatura, ciencias políticas, medicina y educación. Hasta un poema (quitilla) titulado “Canto Morichalero” (1876) le compuso en su día 15 de mayo al igual que lo hizo Lope de Vega en su tiempo: “Ya viene el 15 de mayo / Que es la fiesta del patrón / Pidamos una limosna / para que digamos todos / implorando su fervor”.
A lo largo de la que después fue Avenida Táchira, surgió un barrio con ese nombre de San Isidro donde realmente ocurría una fiesta patronal muy fervorosa cada año. Este barrio desapareció precisamente con la construcción de la avenida inaugurada en 1941 y ocupada sus laterales con hermosas quintas modernas, de Emilio Unceín, Alberto Liccioni, entre las primeras.
En la Casa de San Isidro estuvo funcionando el Orfanato Bolívar hasta el 6 de enero de 1957 que quedó solemnemente inaugurado el nuevo edificio del Orfanato Bolívar y de la iglesia San Isidro Labrador, culminación de un esfuerzo de la comunidad y la feligresía bolivarenses liderada por las Hermanas Catequistas de Lourdes. Los actos fueron amenizados por la Banda de la Escuela “Padre Jiménez” de Villa de Cura.
El Orfanato Bolívar abolió ese nombre y se acogió al de la Escuela Bolívar, Casa Hogar Madre Rita tomando en cuenta la opinión de sociólogos y educadores según la cual en los orfanatos no se encuentra ese verdadero calor del hogar, amor y ternura que sólo puede dispensar la familia.
El Orfanato Bolívar fue fundado el 25 de febrero de 1937 por monseñor Miguel Antonio Mejía, décimo obispo de Guayana y su sustituto, Casa Hogar Madre, funciona con otra modalidad, la de darle educación a las niñas que por cualquier circunstancia no pueden permanecer en el seno de la familia. Pueden ser huérfanas o no. Está conectada con la Escuela Bolívar, que se mantiene con 400 alumnos gracias a la voluntad pionera de la Madre Rita, ya fallecida y un grupo de religiosas encabezada por la hermana Mercedes María de Lourdes y la hermana Capriles que dicho sea de paso es licenciada en periodismo.
La madre Rita (escultura de María Teresa de Natera en la foto), india de Sinamaica, perteneciente a la Congregación de la Virgen de Lourdes, la trajo a Ciudad Bolívar, monseñor Mejía para dirigir la institución y aquí se quedó hasta la edad de 92 años cuando falleció y fue inhumada en la propia capilla del patrono San Isidro Labrador que vemos en la foto.
En cuanto a San Isidro Labrador se cuenta que era un santo madrileño nacido en el seno de una familia pobre. Trabajó en los campos y se hizo famoso entre los vecinos de Madrid por su piedad. Se le consideró santo desde su muerte, al parecer acaecida en 1130. Fue canonizado en 1622. Su biografía, obra de Juan Diácono (1261), fue puesta en verso por Lope de Vega en 1599 bajo la influencia de Torquato Tasso y Ludovico Ariosto en El Isidro, poema de excepcional belleza compuesto en quintillas octosilábicas. Su fiesta se celebra el 15 de mayo. (AF)

martes, 20 de noviembre de 2012

La iglesia de Guasipati




El 9 de enero de 1955, quedó inaugurada la nueva iglesia de Guasipati, capital para entonces del Distrito Roscio, que comprendía además los municipios foráneos El Callao, Tumeremo, El Dorado y Santa Elena de Uairén.
La nueva iglesia que venía a suplantar a la antigua en condiciones precarias, fue posible gracias al esfuerzo del padre Domingo Montiel con la colaboración del Gobierno regional y nacional.
La reconstrucción del templo duró cuatro años si partimos de 1951 cuando el cura párroco inició una colecta pública con ese fin, más tarde reforzada con aportes de los gobiernos de turno a instancias del Obispo de la Diócesis, monseñor Juan José Bernal Ortiz, quien estuvo presidiendo todos los actos comprendidos en el programa festivo de inauguración, desde el día 8 a las 6:00 de la tarde cuando fue recibido por la feligresía hasta todo el día siguiente que cerró con el Santo Rosario a las siete de la noche y la bendición del Santísimo Sacramento y una luminosa como estruendosa cohetería.
El padre Montiel, quien estuvo veinte años al frente de la parroquia de Guasipati fomentando la devoción por su patrona Nuestra Señora del Rosario, no sólo se ocupó de dejarle a la capital yuruarense una iglesia adaptada a sus necesidades y digna de la que en tiempos de la Colonia tuvo uno de los mejores conventos, sino que, fundó la Juventud Católica, la Escuela de catequistas y la Escuela Nocturna adelantada a los actuales programas de alfabetización.
Según indagación del licenciado Leopoldo Villalobos, cronista natural de Guasipati, antes que el padre Montiel, estuvieron al frente de la iglesia o parroquia, el padre  Dionisio de Curillas, 19 de septiembre de 1924 al 19 de abril de 1927; el padre Angel de Lieres. 2 de mayo de 1927 a febrero de 1930 y el sacerdotes Nicolás de Cármenes, 20 de mayo de 1930 a 14 de febrero de 1931.
Según Villalobos, el padre Montiel fue el sacerdote que mejor se integró a la comunidad y compartió sus vicisitudes y alegrías.  Se propuso y lo logró reemplazar la vieja iglesia por una más a tono con las exigencias de la feligresía. Corrió con la suerte de que el gobernador del Estado, doctor Eudoro Sánchez Lanz,  era nativo de Guasipati.
El padre Domingo Montiel era hispano. Allá comenzó a estudiar en el Seminario de Astorga, Provincia de León, y concluyó en el Seminario Interdiocesano de Caracas. Fue ordenado sacerdote el 15 de agosto de 1934. Así mismo, durante su actuación, demostró preocupación por diferentes problemas que afectaban la comunidad. Además de su reconocida labor en pro de la nueva iglesia, estableció la Acción Católica, una escuela para la formación de catequistas, reconocida como la única que existió en el Vicariato. Además, dirigió la Escuela Nocturna Estadal “Jacinto Lara” hasta el tercer grado durante diez años, que funcionaba en el despacho parroquial de la antigua iglesia considerado como el primer centro de alfabetización de adultos en la región
El padre Montiel se integró tanto que llegó hasta patear en Navidad la llamada “Bola de fuego”, no obstante la leyenda supersticiosa que se extiende por todo el llano venezolano, según la cual la tal bola responde a la maldición contra una mujer que cometió filicidio.
En Guasipati como en El Callao es tradición antes y después de oficiar el sacerdote la misa de aguinaldo, divertirse con la “Bola de fuego” que jóvenes patean por las calles hasta extinguirse. La bola es elaborada previamente con alambre y trapo, impregnada de kerosene. Posteriormente se sustituyó por el coco seco igualmente impregnado de kerosene. (AF)

lunes, 19 de noviembre de 2012

La Gaceta Eclesiástica

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La Gaceta Eclesiástica órgano de intereses religiosos que salía semanalmente todos los sábados bajo la dirección del Vicario Dámaso Cardozo, solía de vez en cuando criticar algunos errores, deslices o desafueros del Gobierno y por supuesto, siempre tenía su desmentido.  Así ocurrió cuando se metió con José Luis Mattei, siendo Tesorero General de Estado en 1947 durante el Gobierno de Fernando Álvarez Manosalva.
José Luis Mattei hacía carrera política dentro de las filas de Acción Democrática desde los mismos días de la Revolución de Octubre del 45 y llegó con el tiempo a ser Secretario General del partido y no obstante su carácter pacífico no dejaba de ser envuelto por la diatriba política en la que a veces metía su cuchara un sacerdote tan polémico como el Vicario Dámaso Cardozo que hasta preso estuvo en la Cárcel colonial de la ciudad.
            La Gaceta Eclesiástica vino a sustituir a La Nave que fue el primer periódico eclesiástico de la Iglesia, pero de vida efímera. La Gaceta era órgano propio de los intereses religiosos de Guayana.  Salió con su primera edición el 5 de septiembre de 1925 bajo la dirección y redacción de Monseñor Dámaso Cardozo y el Padre Rafael María Villasmil, sacerdotes ambos que vinieron del Estado Táchira acompañando al prelado de la Diócesis Monseñor Miguel Antonio Mejía.
            La Gaceta de ocho páginas, que en principio salía mensualmente en formato 31x22, se hizo semanario sabatino al precio de un bolívar a partir del 10 de enero de 1931 hasta el 8 de octubre de 1938 cuando comenzó a salir esporádicamente hasta la  muerte de Monseñor Mejía (1947)
            La edición 266 correspondiente al 10 de enero de 1931 que localizamos microfilmada en la Hemeroteca Nacional, registra la fundación del Seminario Cristo Rey (18 de enero de 1930),  “cuya silueta se destaca en el horizonte. Larguísima fachada en arco de círculo, orientado Este-Oeste formando 24 arcos ojivales.   Capillita de tonos rosado y azul pálido, verdadera joya de la arquitectura religiosa moderna.  En la Sala de reunión los retratos de todos los Obispos de Guayana”.
            Registra igualmente  la llegada de don Rómulo Gallegos a Ciudad Bolívar en el avión francés Late-28 en busca de material para la que será su novela de la selva, vale decir, Canaima.
            La edición del 13 de julio de 1935 trae un artículo del doctor José Gabriel Machado, padre de la poeta Luz Machado, sobre el origen de la Virgen del Carmen que se venera en la Capilla del Paseo Orinoco, entonces Paseo Falcón. Y la de abril de 1936 registra la muerte del sacerdote doctor Adrián María Gómez, nativo de Zaraza, graduado doctor en ciencias eclesiásticas en la Universidad de Guayana y quien llegó a ser  Vicario de la Diócesis.
            Ese mismo año de 1936, en septiembre el Padre Rafael María Villasmil fue designado Director de la Gaceta por haber sido nombrado el Pbro. Dámaso Cardozo, Provisor Vicario de la Diócesis.  Como administrador aparece José A. Coraspe.  Entonces el formato pasa de 31x22 a 45x32.
            El ascenso de Monseñor Dámaso Cardozo se produjo como respuesta al auto de detención dictado contra su persona por haber sacado de la procesión de Corpus Cristi a un ciudadano irreverente que iba con el sombrero calado.  El hecho causó consternación en la ciudad y trascendió nacionalmente.
            Monseñor Cardozo fue demandado y el Juez de Primera Instancia dictó auto de detención por el cual fue internado en la Cárcel  colonial, entre el Paseo Orinoco y la Calle Igualdad. “Con la Iglesia hemos topado”, dicen que exclamó Juan Vicente Gómez, y ordenó la libertad de Monseñor.(AF)
           


domingo, 18 de noviembre de 2012

La explotación de la coroba

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El 25 de septiembre de 1946 se dio el primer intento por explotar la coroba de la zona del Cuchivero por iniciativa del empresario Víctor M. Monasterios y Juan Marcos Gorrín.
Estos personajes contrataron con el Ministerio de Agricultura y Cría 20 mil hectáreas de tierras en la zona del río Cuchivero y registraron la empresa Guayana, para la explotación de productos agrícolas y pecuarios.
El proyecto estaba en principio dirigido a la explotación de 5 millones de kilogramos de oleaginosos, especialmente, coroba, con fines industriales de grasas y aceites.
Hasta entonces la coroba se creía que sólo servía como sustituto de la harina de maíz para la confección de la clásica arepa criolla. La arepa de coroba forma parte de los hábitos alimenticios de los habitantes del municipio Cedeño cuya cabecera es Caicara del Orinoco y el fruto es propio de una palmera que alcanza hasta más de diez metros de altura.
Coroba de la voz tamanaco Coroibe, según Henry Pittier es una palmera perenne y ofrece su fruto maduro durante buena parte del año, pero señaladamente los meses de abril y mayo. Últimamente se ha notado un gran interés por parte de algunas fundaciones y organismos del Estado, dirigido a tomar en serio lo que en el pasado intentaron, sin mayor éxito, algunos empresarios como Raimundo Aristeguieta y Víctor Maldonado.
Las investigaciones que recientemente se han divulgado sobre la coroba señalan una diversidad de productos que se podrían obtener industrializando el fruto de esa palmera conocida científicamente como Jessenia Polycarpa Karst. Se ha comprobado que del mesocarpio del fruto es posible obtener cierto tipo de aceite y otro de la propia semilla. Asimismo, harinas con diferentes contenidos grasos para elaboración del pan, carbón activado, jabones y hasta un combustible ecológico, además, claro está, de la arepa ya conocida así como la natilla. También es múltiple su uso en la artesanía.
La empresa “Guayana” que intentó industrializar la coroba fracasó al malogrársele por mal almacenamiento los primeros mil sacos del fruto que sacaron en una barcaza a través del rio Cuchivero.
La experiencia fue fatal y más nunca desde entonces se habló de la posibilidad de industrializar la coroba hasta que la Facultad de Agronomía de la Universidad del Zulia se interesó por esta palma silvestre y patrocinó una investigación sobre las propiedades agroalimentarias que concluyó recomendado el desarrollo de un estudio orientado a definir su calidad nutricional puesto que comprobó que la harina de coroba es deficiente en proteína, lo que permite considerar la necesidad de enriquecerla como nutriente o incluirla en formulaciones acompañada de de materias ricas en proteínas.
Fundacite Guayana igualmente financió un estudio sobre este fruto emblemático de la flora del Cuchivero y al cual se le ha levantado una plaza y una feria en Caicara. Tal el “Proyecto Comba” que investiga los productos que se pueden extraer de la fruta.
Las investigaciones que se han hecho hasta hoy, han arrojado una diversidad de productos que se pueden obtener al procesar la fruta. El aceite del mesocarpio, el aceite de la semilla, las harinas con diferentes contenidos grasos para la elaboración del pan, carbón activado, jabones y hasta un combustible ecológico, son sólo algunos además de las tradicionales arepas, natillas y accesorios artesanales como llaveros y anillos.
Se habla también del beneficio económico que puede recibir el municipio Cedeño si se tecnifica paulatinamente el procesamiento, lo que por supuesto incidiría en una mejor calidad de vida de los habitantes de esta localidad, pero hasta ahora los estudios financiados no han podido materializarse en proyectos industriales efectivos. (AF)

sábado, 17 de noviembre de 2012

La Escuela de Música


El 13 de marzo de 1958, por decreto 57 del gobernador Horacio Cabrera Sifontes, dispuso la creación de la Escuela de Música “Carlos Afanador Real” bajo la dirección del profesor Fortunato Pascuale, músico y compositor, ex director de la Banda Dalla Costa y fundador de la Orquesta Sinfónica Infantil.
El nombre de la escuela fue sugerido por el profesor José Francisco Miranda, quien sucedería poco después a Fortunato en la dirección de la escuela trasformada después en la Fundación Conservatorio de Música.
Fue un homenaje en vida al por largos años Maestro de de Capilla de la Catedral, Carlos Afanador Real quien nació el 1 de diciembre de 1877 y falleció en su misma ciudad natal el 20 de diciembre de 1962, a la edad de 85 años.
Este insigne maestro de la música estudió en el Colegio Federal de Varones, donde se graduó de Bachiller en Filosofía el 13 de agosto de 1904 y dada su vocación musical sus padres lo enviaron a estudiar al Conservatorio de París donde se apadrinó bajo la dirección del maestro Teodoro Lack, director también del Teatro de Ópera y Maestro de Capilla de la iglesia Notre Dame.
Fue su profesor de armonía, instrumentación y composición el maestro Alberto Schneider. Se especializó en Música Sacra y dio su primer concierto en la iglesia de la Magdalena en el cual figuraba el Popule Meus del venezolano José Ángel Lamas. Entonces usó la batuta de ébano ribeteada de plata que su maestro Teodoro Lack le entregó en premio por su talento y brillante carrera.
En la Ciudad Bolívar del siglo veinte fue siempre bien venerado y respetado don Carlos Afanador, especialmente por su alumno José Francisco Miranda, como por los jóvenes del Alto Coro de la Catedral, entre quienes destacaron las sopranos líricas Carolina y Camila Dalla Costa de Beltrán, la Soprano Florinda Barazarte de Guntermann; Santiago Sosa Jiménez, Inesita de Plaza Ponte, Salvador Calogero, Juan Bautista Marcano, José Francisco Hernández, Juan Requesens, José Emázabal y J. M. Yélamo.
Anteriormente existió en Ciudad Bolívar la Escuela de Música, Declamación y Canto “José (Pepe) Mármol” creada el 15 de septiembre de 1936, por el Presidente del Estado, doctor José Benigno Rendón.
Mármol fue director de la Banda del Estado cuando ésta en 1875 llevaba el nombre de “Piar”. Asimismo de la Banda Marcial Alcántara. Según el profesor José Ángel Viña Bolívar, especialista en musicología latinoamericana, José Mármol y Muñoz, nacido en Angostura el 20 de abril de 1825, fue el primero de los directores de bandas de cuya vida existen testimonios documentales y hemerográficos importantes.
Cuando fue creada la Escuela de Música Carlos Afanador Real, acababa de ser derrocada la dictadura del general Maros Pérez Jiménez, y el Gobierno nacional como local afincaban su gestión transitoria en el sistema educativo. Así, el 19 de febrero la Junta de Gobierno presidida por el Wolfgan Larrazábal decretó varios establecimientos educacionales para el Estado Bolívar, entre ellos, para Caicara, Guasipati y Ciudad Bolívar con capacidad para 600 alumnos; escuelas para Tumeremo y Santa Elena de Uairén para 400 alumnos; La Urbana, 200; San Félix y Upata sendas escuelas con capacidad para 400 alumnos.
La Junta Patriótica presidida por el doctor Domingo Álvarez Rodríguez y el doctor Pedro Battistini Castro en calidad de secretario, solicitó y al efecto fue decretado por el gobernador Horacio Cabrera Sifontes el Escalafón Magisterial, desde entonces los maestros dependientes del Estado gozan de ese estatuto que permite al docente ascender dentro del campo magisterial conforme a su antigüedad o años de servicio, profesionalización y méritos.(AF)