martes, 8 de noviembre de 2016

Los Apodos Contra Simón Bolívar

 Resultado de imagen para imágenes de bolívar

Hay nombres que son de espanto y brinco y, sabe Dios, cómo se siente o lo vive la persona que lo calza de por vida.  Bien cierto es que donde quiera que se presente llamará  curiosamente la atención o, cuando menos, suscitará una mal disimulada sonrisa, tal como me sucedió cuando en estos días me presentaron una señora llamada Clara y cuando le pregunté de cuál familia me dijo que de la Familia Luna y ¿es casada? Sí, con el señor Espejo.  Entonces usted se llama Clara Luna de Espejo.  Así es.  Y ¿no le parece curioso?  Claro, por supuesto.  Demasiado curioso.  Usted, definitivamente, es una Luna clara como luna llena que suele mirarse en el espejo del Orinoco.  Pero, por favor, no vaya a pasarle como a Narciso que se enamoró de su propia imagen reflejada en una fuente.

         La curiosidad me pica tanto que tuve que sentirme muy a gusto con las Guías Telefónicas que me facilitaron al encontrar y bucear perlas doradas como éstas para verificar que como aquél existen muchos otros casos:  Pilar de Mármol Duro, Fruto Verde del Campo, Cándido Palomo de Nido, Isabel Segunda Reina, Segundo Cabo de Aragón, Perfecto Ladrón de Iglesias, Milagros Pinto de Santos, Canuto Redondo de Huesos, Sandalia de Fraile, Justo Calzado de Tacón, Josefa Parada de Cabeza, Tomé Jerez Aguado, Prudencia Sopena de Cárcel y Dolores Fuertes de Barriga.
         Y así como existen nombres tan bien asociados a frases sustantivas, a la postre, gratos o ingratos, conocemos de apodos  detestables. Por ejemplo a Bolívar le disgustaba que los santanderistas lo apodaran "Longanizo" o "Culo de Hierro",  Esto último porque al parecer  tenía un callo escabroso  como la penca de un barbero  alrededor del sieso, de tanto cabalgar.  Bolívar armó el desquite apodando "Casandro" a Santander, ta vez porque se sentía traicionado.
          En  visita a Margarita y la isla de San Pedro de Coche notamos que cada habitante tiene su apodo.  Es raro quien no lo tenga.  A los cochenses les resulta más familiar y cómodo identificar a sus semejantes con un nombre distinto al pronunciado por el sacerdote a la hora del bautizo.  El candidato, sea del propio lugar o forastero, es observado detenidamente por el vulgo y de acuerdo a su propio nombre, origen, procedencia, oficio o defecto se procede a endilgarle el mote que lo marca para toda la vida.  Sin duda una costumbre pintoresca de la sociología de esta islita que aún ignora a ciencia cierta por que la llaman “Coche”.
         De acuerdo al nombre puede apodarse  “Beca” si se llama Isabel, “Juana Maquera” si viene del Maco, “La Juañanga” si es desgalichada por defecto y “Funeraria” si su oficio es el de vender urnas como el caso de un tal “Chucho Funeraria”.  Aquí el sobrenombre tiene cognomento pues son varias las personas que llevan el nombre de “Jesús”  aceptado como “Chucho” por lo que se reforzó la alteración vocálica de su nombre con la denominación de su oficio a fin de que no se confundiese, por ejemplo, con “Chucho Liboria” (Jesús, el hijo de Eliboria Velásquez), o con “Chucho Cazón, el hijo de “Felipe Cazón” que recibía tal cognomento porque solo pescaba este tipo de selacio voraz que en Venezuela le hace competencia al bacalao que importamos de Terranova y así como “Chucho Funeraria”  y otros hubo en Coche un Alcalde llamado, Evencio Blanco, a quien muy pocos querían identificar sino con el nombre de “Troya” porque cuando él visitó la isla por primera vez fue para introducir esta marca de un producto alimenticio.
         Ciudad Bolívar como cualquier otro pueblo oriental no escapa de este fenómeno social de los apodos o sobrenombres.  En el pasado era popular el apodo de Pata d` Palo, Doble Feo (Héctor Roldán), Cachimbo (Ramón Guillén), Tarzán Peludo (José Pacífico), Mojón de Tigre (Sebastián Torres)  Wito (Tomás Antonio Guerrero) La Bejuca (Mercedes Somoza), Cinco pa´las seis (Nelson Miranda),  Pela cambur (José Cecilio Betancourt) Casita (Antonio López Escalona), Buche Pato (Arturo Francis), Brinquito (Eduardo Santana) Curro Puya (Rafael Durán Rondón)"El Zorro" (Ramón Aray, "El Negro Mauri" (Diógenes Troncone)  Capitán Campari  (Amllcar Fajardo). 



1 comentario:

  1. los bogotanos llamaban a simon bolivar longaniza por su color un poco oscuro

    ResponderEliminar