miércoles, 4 de diciembre de 2019

EL RELOJ DE LEONTINA DE ORO


Si nos atemos a lo dicho por el narrados norteamericano William Faulkner, José Luis Cestari estaría consagrándose como escritor al concluir su primera novela: ”El reloj de leontina de oro”  
Faulkner decía que el verdadero escritor empieza por escribir poesía, luego cuentos, ensayos y finalmente novelas.  Tal es el caso, diríamos, del polifacético, José Luis Cestarí, pues  el prologuista de su obra,  J. P Leroy Luneau, lo titula de médico holístico, psiquiatra, homeópata, parapsicológo, escritor, músico, cantante, poeta y recientemente nombrado en Miami, donde se halla con su familia, Director de la Asociación Internacional de poetas y escritores hispánicos.  
La novela “El reloj de leontina de oro”, está sustentada en la vida y aventura de su abuelo materno Manuel Urbano Villegas, amigo entrañable del guerrillero antigomecista, Emilio Arévalo Cedeño, a quien realmente pertenecía el reloj de leontina de oro.
Emilio Arévalo Cedeño, telegrafista guariqueño que había prestado servicios en varios puntos geográficos de Venezuela, entre ellos, Ciudad Bolívar, juro capturar y ejecutar a Tomás Funes, apodado “El Terror del Atabapo”, tras haber asesinados al Gobernador Roberto Pulido, su familia y cientos de personas ligadas a la explotación del caucho y el balata en la selva amazónica.
Antes que Emilio Arévalo Cedeño cumpliese su juramento de vengador o representante de la vindicta pública por mano propia, se despojó de su reloj y se lo entregó a su amigo Villegas temiendo seguramente lo peor al tratar con 120 hombres como realmente lo hizo invadiendo desde Colombia, de capturar y ejecutar al Terror del Atabapo.  Pero no sabemos cómo lo supo  Tomás Funes, quien  con sus guardas espalda, El Avispa y El Picure, hizo preso a Manuel Villegas y después de encerrarlo y confiscarle el reloj mandó a buscar al relojero del pueblo  para que lo examinara y le informara de los sortilegios que pudiera acompasar ese artefacto inventado para medir el tiempo. No sabemos qué le informó el relojero Roberto porque todavía no hemos terminado de leer la novela que gentilmente como siempre me envió José Luis, pero barrunto que le dijo a Funes  que tenía el tiempo contado, pues Emilio cumplió su juramento y todo el mundo lo saludó satisfecho, hasta López Contreras pues después que murió Gómez, lo nombró Gobernador del Guárico.(AF)



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