miércoles, 21 de junio de 2017

De Bártoli y Pompeyo

Pompeyo Márquez y enrique Aristeguieta cuando eran camardas

A Humberto Bártoli lo llaman aquí sus allegados "El Hombre de la penicilina" y tal cogno­mento tiene su razón de ser. Fue él ciertamente el médico que primero intro­dujo y aplicó en esta re­gión la penicilina, a 16 años de haber sido descu­bierta por el científico in­glés Alexander Flemming. Y por la bendita penicilina, casualmente, el médico bo­livarense perdió su cargo en el campamento de la Iron Mnes Co. de Palúa.
El superintendente de la compañía pretendía que la poderosa sustancia bacte­riológica que traían cruda en frascos de 100 mil uni­dades desde Estados Uni­dos, fuese utilizada úni­camente en pacientes nor­teamericanos.   Entonces, se armó la de Tro­ya.  Bártoli formó un be­rrinche al Musiú, descolgó la bata de médico, se en­cuelló el estetoscopio, tomó el maletín y se mar­chó a Tumeremo llamado a combatir un serio brote epidémico de viruela. An­tes debió practicar de emergencia una operación quirúrgica, la primera en la Zona del Hierro, de un acceso apendicular al obre­ro Angel Medina. Total que fueron diez años en Tumeremo llegando a ser director del hospital del municipio.
En la década de los 50, Roscio que abarcaba Gua­sipati, El Callao, Tumeremo, El Dorado y Santa Elena, era un distrito de importancia minera y agro­pecuaria. Las minas de Oro de El Callao estaban con­cesionadas a la New Gold­field y allí, valiéndose que el gerente tenía su mismo apellido, logró enchufarse Pompeyo Márquez utili­zando uno de sus múltiples seudónimos de comunista perseguido: Ezequiel Már­quez.
Pero duró poco tiempo, pues tan pronto como en­tró, le montó un sindicato a la New Goldfiel. Dicen que fue el primero creado en el estado Bolívar, aun­que hay quienes aseveran que fue el Sindicato del Hierro mientras otros ase­guran que fue el de la Ha­rina en Ciudad Bolívar. Lo cierto es que Pompeyo pasó 15 meses en El Callao ya como secretario del hospital de la empresa, como contabilista de Rassi o em­pleado en los negocios de Alejandro González, pri­mer prefecto de la demo­cracia en 1958.
En El Callao, Pompeyo Márquez produjo sus pri­meros artículos periodís­ticos denunciando la rela­ción feudal que existió allí en tiempo de la Goldfiel. Hasta él fue imposible que llegara la inteligencia pes­quisante de la Seguridad Nacional, específicamente los sabuesos  Canache, Go­mecito, Roncito y Mano de goma. No era fácil porque Pom­peyo tenía el mismo apelli­do del Gerente de la Com­pañía y luego porque ex­hibía una pinta de musiú, no obstante ser bolivaren­se.  ¿Bolivarense?
Pompeyo explica lo de su gentilicio bolivarense que suele reclamar Soledad de Anzoátegui: "Lo que pasa es que antes el Orinoco no separaba sino que unía y había quien tenía casa a ambos lados por cuestiones de seguridad y comodidad, especialmente cuando el río crecía o se tenía que viajar al centro o pasar ganado. Es posible que yo haya nacido en Ciudad Bolívar como lo expresó mi mamá cuando fui a sacar la Libreta Militar y que mi papá me haya presentado en Soledad, lo que yo vine a saber circunstancialmente en 1958 cuando al visitar la capital del distrito Independencia de Anzoatiguense, el Prefecto me dijo que había encontrado accidentalmente esa partida. (28 de abril de 1922) Yo la tengo, la conservo, pero el resto de mi documentación personal  me mantiene como nacido en Ciudad Bolívar”.



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