El proponente o autor del nuevo nombre fue su empleado de confianza Adrián Cordoliani, quien desde esa casa hizo carrera política llegando a ser varias veces Presidente del Concejo Municipal.
El fundador de la Casa Blohm, Georg Blohm fue uno de los comerciantes más prósperos que tuvo Angostura. Nació en Luberck (1801-1878), comenzó a aventurar por América hasta 1825 que se instaló en la isla de San Thomas, donde trabajó como empleado de firma C. F. Overmann. Luego de acumular experiencias mercantiles en los negocios de ultramar, se radicó en Angostura que entonces era comercialmente muy movida. Se asoció con Juan Bautista Dalla-Costa y a través de esta sociedad cultivó importantes relaciones tanto dentro como fuera del país.
En 1834, Georg Blohm se separó de Dalla-Costa y adquirió el compromiso de no instalar negocio competidor o de otro tipo en Angostura dentro de los próximos diez años. De manera que en 1844, cumplió el tiempo del acuerdo y estando instalado en La Guaira y Puerto Cabello, volvió a incursionar en la capital guayanesa, pero asociado a la casa Wuppermann & Cía.
Una vez consolidado su proyecto mercantil, Georg Blohm retornó a su natal Luberck, desde donde dirigía sus negocios en Venezuela y escogía a sus empleados. Muchos de los europeos que trabajaron en la casa Blohm de Ciudad Bolívar, fueron contratados por Georg, entre ellos, el prusiano Adolph Henrich Wappaus.
Muchas ciudades comerciales de Alemania como Hamburgo, Hannover y Prusia, tuvieron representación consular en Angostura desde 1838, dado que la Capital del Orinoco era importante para su comercio, pues había una dinámica de relación mercantil con Europa y un fluido intercambio de géneros y productos de la selva, no obstante que de un lugar a otro se tardaban con veleros 18 y 20 días, dependiendo de la brisa. El regreso era más penoso. Lo hacían en 30 y 35 días.
Los alemanes, al igual que los italianos, tienen colonias enraizadas en la capital bolivarense. Los italianos desde tiempos de la Colonia con el genovés Juan Bautista Dalla Costa y los alemanes desde tiempo de la República con Georg Blom, quien en 1929, desde Angostura, inició en Venezuela la más importante inmigración de comerciantes alemanes de Hamburgo y Lübeck y al poco tiempo se convirtió en líder de las casas comerciales extranjeras en franca competencia con Boulton & Cía.
Georg Blohm al establecerse en Angostura se entronizó también como el primer cónsul de Hamburgo en Venezuela y al romper la sociedad con Dalla Costa, se transformó en próspero comerciante con casas comerciales en La Guaira, Caracas, Maracaibo, Barquisimeto y Ciudad Bolívar. (AF).
Mi abuelo Johannes Paul Kleyser vino contratado desde Hamburgo a trabajar a Casa Blohm.
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