lunes, 30 de junio de 2025

DALE DURO A ESE PILÒN

•”EL CARITE” DE LA ISLA DE COCHE, PATRIMONIO CULTURAL DE VENEZUELA, CUMPLE CIEN AÑOS. La diversión “El Carite”, del folklore margariteño, fue compuesta en las cuerdas del bandolín del músico y compositor Rafael González, de la isla de Coche. Rafael González. nativo de esa pequeña isla la compuso en 1926 en plena temporada de pesca que suele darse entre diciembre y enero. Precisamente son los meses clásicos de las llamadas diversiones orientales que simula teatralmente por las calles con sus alegres guarichas la pesca de los peces de la abundante fauna marina en las costas de las islas de Margarita, Coche y Cubagua que hoy conforman el Estado Nueva Esparta. Esta pieza es una de las diversiones más icónicas del folclore venezolano. Rafael González, nacido en San Pedro de Coche el 24 de octubre de 1898, es reconocido como el creador de esta tradición, a menudo confundida con una canción popular anónima, pero consolidada como una pieza fundamental de la cultura de Nueva Esparta y es considerada como su segundo himno. Rafael González era carpintero ebanista, dueño del taller llamado “La Goajira” ubicado en Punta Honda. Su compañero de conciertos bajo el alero del portal de su casa donde vivía con Tomasa, su eterna pareja de hacendosas manos de artesana moldeando exquisitos bizcochos, daba conciertos acompañado de su vecino Abdón Lozada ejecutante de la guitarra. Con él visitó una emisora de amplitud modulada en Caracas para dar a conocer mejor la pieza folklórica, invitado por María Luisa Escobar, musicóloga empeñada en esos días de 1947 de crear junto con otros artistas musicales la Asociación Venezolana de Autores y Compositores, también ella dirigió el departamento de Relaciones Públicas de Radio Nacional de Venezuela (AF).
Las Tetas de María Guevara son dos cerros gemelos cerca de la laguna La Restinga, en el municipio Tubores del estado Nueva Esparta. Estas colinas sirven de punto de referencia a los pescadores de las islas de Margarita y Coche. El nombre responde a una ocurrencia irónica margariteña debido a que Marìa Guevara tenía las tetas poco abultadas. En la isla de Margarita, prescisamente, existe un pueblo llamado "Las Guevaras•. De allì procedia Miguel Àngel Guevara, carpintero y hacedor de barcos, marido de mi tìa Juanita Fernàndez, padres ambos de Luis Miguel, Justino y Rosita a quien yo acmpañaba a la Casa Vieja a pilar el maiz pues ahì habìa un pilòn. Allì, siendo un niño, encuchè por primera vrz en la voz de mi prima, un canto del famoso Quintento Contrapunto, interptetado por Morella Muñoz: "Dale duro a ese pilòn / que se acabe de romper / que mi padre es carpintero y lo sabe componer..." (AF) LOS APODOS EN LA ISLA DE COCHE En la isla de Coche cada habitante tiene su apodo. Es raro quien no lo tenga. A los cochenses les resulta más familiar y cómodo identificar a sus semejantes con un nombre distinto al pronunciado por el sacerdote a la hora del bautizo. El postulado a ocultar tras un remoquete es observado detenidamente por el vulgo y de acuerdo a su propio nombre, origen, procedencia, oficio o defecto se procede a encasquetarle el mote que lo marca para toda la vida. Sin duda una costumbre pintoresca de la sociología de esta islita que aún ignora a ciencia cierta por que la llaman “Coche”. De acuerdo al nombre puede apodársele “Beca” si se llama Isabel, “Juana Maquera” si viene del Maco, “La Juañanga” si es delgalichada por defecto y “Funeraria” si su oficio es el de vender urnas como el caso de “Chucho Funeraria”. Aquí el sobrenombre tiene congnomento pues son varias las personas que llevan el nombre de “Jesús” sinónimamente aceptado como “Chucho” por lo que se reforzó la alteración vocálica de su nombre con la denominación de su oficio a fin de que no se confundiese, por ejemplo, con “Chucho Liboria” (Jesús, el hijo de Eliboria Velásquez), o con “Chucho Cazón, el hijo de “Felipe Cazón” que recibía tal cognomento porque solo pescaba este tipo de celacio voraz que en Venezuela le hace como vianda al bacalao que importamos de Terranova y así como “Chucho Funeraria” y tantos tenemos al presidente Municipal, Evencio Blanco, a quien muy pocos quieren identificar sino con el nombre de “Troya” porque cuando él visitó la isla por primera vez fue para introducir esta marca de un producto alimenticio, desaparecido o difícil de hallar como la leche en esta isla de sol y sal del sur margariteño. (AF)



Pozos y manantiales

Los habitantes de la isla de Coche padecieron de sed hasta que el gobierno de Rómulo Betancourt resolvió la construcción del acueducto submarino que lleva el agua potable desde la costa firme de Sucre hasta Margarita, pasando por aquella di-minuta isla, de 5.000 almas, que comenzó a poblar hace más de 400 años el hispano Juan López de Archületa. Es desde entonces los pescadores sanpedrenses echaron por la borda el angustioso lastre de su sed secular y, en retribución, nunca AD perdió allá unas elecciones, sólo cuando Luis Herrera prometió el puente, creyendo los cochenses que con el puente se les acabaría también el problema que significaba tener que llevar sus mujeres a parir a los hospitales de Margarita. Pero Luis Beltrán Prieto alegando la pérdida de la insularidad acabó, mediante una campaña, con el proyecto del puente.



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