martes, 10 de junio de 2014

Comité de Defensa de Ciudad Bolívar


El primer Comité de Defensa de Ciudad Bolívar se constituyó en enero de  1988  y estuvo integrado por Horacio Cabrera Sifontes, Lionel Salón Rivas, Bismarck Ortíz, J. M. Guzmán Gómez, Américo Fernández, doctora Trina de Navarrete, doctor Leonel Jiménez Campe, doctor Paúl von Büren, doctor Omar Duque, doctor José Luis Cestari, Max Vallée Vallée y Samuel Bensayan
Esta reunión constitutiva concluyó en que  con pequeñas indus­trias debe reforzarse la estructura cultural, administrativa y militar de Ciudad Bolívar a proposición del ex goberna­dor Paúl Von Büren, quien adujo entonces que la región está sufriendo una descapitalización de sus recursos hu­manos  por cuanto la generación de relevo, nues­tros hijos, deben ausentarse en busca de oportunidades de estudio y de tra­bajo que son escasos aquí.
El también  ex gobernador René Silva Idrogo agregó que "el crecimiento de Ciudad Guayana marcó el estancamiento de Ciudad Bolívar". Ni siquiera se convirtió en una ciudad dormitorio, sino que desde un principio fue quedando sola por éxodo masivo hacia Caroní donde se instaló el mayor contingente eco­nómico y de inversiones.
Por su parte, José Manuel Guzmán Gómez,  director de «El Expreso» que desde hacía un mes había iniciado una campaña de prensa para sensibilizar a los sectores de la ciudad en un trabajo de presión para que los organismos rectores del desarrollo tomasen más en cuenta a la ciudad ca­pital que económicamente se debilitaba, al ser atraída  su población activa por el polo de desarrollo que significa Ciu­dad Guayana.
Aunque no debería hablarse de Ciudad Guayana sino de' Puerto Ordaz porque es en esta última donde la CVG toma las grandes y significativas decisiones, políticas, eco­nómicas y sociales —intervino el abogado Leonel Jiménez Carupe in­corporado también a la reunión.
La CVG, desde su creación hasta la fecha --enfatizó Jiménez Carupe, ha concentrado todo el crecimien­to económica de la rica Guayana en una sola ciudad, las demás reciben li­mosnas.
Para el ex Gobernador Horacio Cabrera Sifontes, las relaciones entre Ciudad Bolívar y Puerto Ordaz, son coletazos  de la transición entre la dictadura a la democracia  son reminiscencias de los elementos feudales  de personeros del Gobierno  que han tenido cierto carácter dominante y absolutista.  Ciudad Bolívar, otrora era rica en manufacturas, artesanía, pequeñas y medianas industrias que por falta de protección y por carencia de un de­sarrollo integral planificado, se han perdido o se las ha chupado la zona del hierro. Hasta el 085 del código telefó­nico lo habían transferido para aque­lla zona, bajo la responsabilidad del entonces coronel Rafael Alfonzo Ra­vard.
El presidente de la Cámara de Co­mercio, Ezio Rampini, consideró que la ciudad ha sido abandonada. Algunos hasta llegan a afirmar que tiene maldiciones y que le ha caído una pava siriaca. Pero más allá de esos dichos populares, lo verda­deramente indispensable es que se genere un gran movimiento de opi­nión regional, que estimule, que des­pierte en los dirigentes, en el poder de decisión, las líneas necesarias para concretar un desarrollo armó­nico de la pequeña y mediana indus­tria.
Rampini criticó a los planificado­res de la CVG que prefieren desarro­llar proyectos en sitios tan distantes como Guacara, por ejemplo, estando Ciudad Bolívar apenas 100 kilóme­tros de Ciudad Guayana.  Consideró s necesaria la descentralización regional de la CVG porque se ha creado o se refuerza  la existencia de un gran estado todo poderoso  dentro de otro.
         Omar Duque recordó las casas muertas de parapara de Ortiz y planteó la necesidad de ser más agresivos en los plaeamientos  y en lo que exige la ciudad.
Cestari y Bismarck Ortíz tocaron el aspecto social y que "es hora de reclamar la dotación para que el desarro­llo resulte armónico. Es ahí donde Ciudad Bolívar juega un papel fun­damental".


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