jueves, 21 de agosto de 2014

El Obelisco de Ciudad Bolivar

TOPICOS
Tras la muerte de Juan Vicente Gómez, el actual Obelisco de la Plaza Maturín, fue blanco de la furia antigomecista, pero, afortunadamente, no lo derribaron sino que maltrataron sus alegorías de bronce exaltando al dictador. Algo similar le ocurrió a la ausencia del presidente Antonio Guzmán Blanco, progresista, pero tildado o sentido como autócrata.

La prensa local informó de las manifestaciones contra todo lo hecho por los gobernadores de turno para exaltar la persona del dictador. Fue así como un grupo de citadinos encabezado por Alida y Trina Gambús, Hortensia y Armida Suegart, Miguel María Escalante y Carlos Kleyser, echaron abajo la alegórica triada escultural de bronce que en el Obelisco se apoyaba en el lema “Venezuela, Paz y Trabajo”. Dos años antes de la muerte del dictador manos ocultas modificaron el lema sustituyendo la “Z” por el monosílabo “SA” con lo cual resultó la frase “Venezuela pasa trabajo”.
El Obelisco fue erigido como un monumento a la Federación, para conmemorar el 27 de abril de 1870, fecha en la que el general Antonio Guzmán Blanco inició la recuperación del poder arrebatado por la Revolución de los Azules al líder de la Guerra Federal Juan Crisóstomo Falcón. Fue decretado el 23 de mayo de 1873 por el presidente de la Provincia de Guayana, general José Gabriel Ochoa, e inaugurado el 27 de abril de 1874, coronado con un busto del “Ilustre Americano” que posteriormente, el 28 de octubre de 1889, fue eliminado por decreto de la Asamblea Legislativa que entonces presidía el diputado Doroteo de Armas.
Durante el gobierno del general Marcelino Torres García el Obelisco fue incorporado a la llamada Plaza de la Rehabilitación levantada en diciembre de 1916 y mediante un concurso ganado por el artista guayanés Juan de Dios Baldivián se le incorporó la triada escultórica de bronce que fue sacada de cuajo por la muchedumbre el día que se informó del fallecimiento del hombre que sojuzgó al país por espacio de tres decenios.
El Obelisco, libre de bustos y alegoría, quedó de todas maneras de pie con su estructura de ladrillo y mezcla mulata, como Monumento a la guerra Federal en la que por cierto, Guayana no tomó parte, pero sí algunos guayaneses connotados como José Gabriel Ochoa, quien estuvo al lado del general Ezequiel Zamora, a quien conoció siendo éste comandante de Armas de la provincia de Guayana.
Cuando estalló la Guerra Federal, gobernaba Guayana Juan Bautista Dalla Costa, quien mantuvo al Estado al margen de esa cruenta guerra que arruinó la economía de Venezuela y mutiló buena parte de su población.
En 1961, siendo gobernador del estado el ingeniero Leopoldo Sucre Figarella y a propósito del centenario de la capital del estado Monagas, se le quiso rendir homenaje a la ciudad de Maturín donde Piar, libertador de Guayana, ganó tres batallas consecutivas durante la Guerra de emancipación, y se aprovechó el Obelisco desolado para fundar en su torno la “Plaza Ciudad de Maturín”, para cuya inauguración vino el gobernador de ese estado así como los miembros del Concejo Municipal.
Luego de una sesión solemne de la Municipalidad, presidida por el concejal Luis Felipe Pérez Flores, las autoridades monaguenses fueron declaradas Huéspedes de Honor, firmaron el Libro de Oro de la ciudad y finalmente se trasladaron a la Plaza para cumplir el programa inaugural, donde intervinieron el profesor José Francisco Miranda; el vicepresidente del Concejo Municipal de Maturín, doctor Juan Carlos Millán y el bachiller Luis Felipe Pérez Flores.

miércoles, 20 de agosto de 2014

Nuevo Puerto para Ciudad Bolívar


El vicealmirante Hernán Gruber Odremán, siendo Comandante de la Armada Fluvial del Orinoco, concibió técnicamente un nuevo Puerto para Ciudad Bolívar, toda vez que el construido en los años 40 fue entregado al comando de la Armada Venezolana.
En definitiva sería un puerto muelle con terminal de carga y pasajeros descartando las viejas instalaciones sobre las cuales se ha levantado la base naval, aunque aún pervive la Capitanía de Puerto y asimismo las adyacentes zonas de La Carioca y La Trinidad, activas por el Club Náutico y el Mercado de La Sapoara. De manera que el estudio de factibilidad realizado por la Armada, señala el área comprendida entre el Rosario y Angosturita, a unas diez millas de Ciudad Bolívar.
Los expertos de la Armada estuvieron meses estudiando el río, corrientes, profundidades y se dio con esa área donde durante la época más crítica del río, en cuanto a descenso de las aguas, podrían maniobrar y atracar buques de cualquier calado sin ningún tipo de problema.
Allí hay un promedio entre 40 y 35 metros de profundidad y existe la facilidad de interconectar el terminal con la autopista que comunica Ciudad Bolívar con Puerto Ordaz y el área donde se tiene conocimiento de que va a desarrollarse un nuevo aeropuerto.
A ese terminal le daría movimiento la pequeña y mediana industria que existe en la ciudad, el turismo y el importante comercio, pues Ciudad Bolívar sigue siendo centro receptor y de distribución de la actividad económica del interior de Guayana.
Ciudad Bolívar en el siglo pasado y durante la mitad del presente constituyó un Puerto Fluvial de importancia. De aquí salían y llegaban buques de ultramar además de embarcaciones corrientes que cubrían la actividad de cabotaje por la costa norte de Venezuela.

El Almirante Hernán Grüber Odremán, comandante (1989) de la base fluvial Capitán de Navío José Tomás Machado, quien nació y vivió cerca fue testigo de las últimas décadas que signaron la actividad de este puerto donde atracaban los barcos de la Venezolana de navegación y de la Real Holandesa para traer los más variados productos y mercancías de consumo diario y al mismo tiempo para transportar hacia otros puertos ganado en pie, balatá, chiquichique, sarrapia, quina, plumas de garza, oro, caucho y otros productos de la selva.
Lamentablemente -dice el Almirante- desde el nacimiento del polo de desarrollo de Ciudad Guayana, el puerto fluvial de Ciudad Bolívar quedó neutralizado. Ahora parece que el país está despertando hacia el Orinoco y ya estamos entendiendo y reafirmando la importancia del río.
Cuando Humboldt y Bompland estuvieron aquí en 1800, el Orinoco constituía una vía expedita para la navegación entre el pie del Monte Andino y los Estados que son rivereños del río, inclusive, del resto del mundo. Ahora el gobierno del presidente Lusinchi puso gran entusiasmo en el eje de navegación Orinoco-Apure orientado al intercambio comercial entre la región pie del Monte Andino y Ciudad Guayana.
El año pasado se despachó la primera carga de productos terminados de la siderúrgica y se inauguró el Puerto Santos Luzardo en Apure. Allí se acopia actualmente el carbón coque proveniente de las minas de Cerrajón, una de las materias primas que demanda Sidor. Ello significa que el Orinoco va a renacer como vía de integración económica y podrá acarrear grandes volúmenes de carga a precios más económicos que el aéreo o terrestre.
Significa igualmente que pueblos fundados en los siglos XVI y XVII como La Urbana y Molino, renacerán a una mejor vida y más si a ello agregamos la actividad fluvial que está generando el transporte de la bauxita desde los Pijiguaos en jurisdicción de Caicara del Orinoco.

martes, 19 de agosto de 2014

El Bachiller Noel Valery

WTopicos
El bachiller Noel Valery, a quien vemos en la gráfica junto con el doctor Carlos Hernández Acosta y Luis Felipe Goubat, cumplió 96 años el 26 de abril, pues nació en 1918, realizó obras perdurables para el desarrollo urbano de Ciudad Bolívar cuando ejerció la concejalía y Presidencia de la Municipalidad del entonces distrito Heres.

Hijo de don Natalio Valery Agostini y de María Ana Caballazzi La Cava, trató como su padre de origen francés, de seguir las huellas de este como maestro de la masonería, empresario y político.
Así llegó a ser concejal y presidente del Concejo Municipal luego de haber sido gerente fundador de la Embotelladora Orinoco en 1947, fabricante de la famosa bebida internacional Coca-Cola y de la Gaseosa V con extensiones en las poblaciones de Upata y San Félix.
Llegó a la presidencia del Concejo Municipal de Heres en 1964-1965 para suplantar en la misma a Miguel Vicente Trota y tras haber sido presidente de la Junta Patriótica en el estado Bolívar a raíz de la revolución cívico militar estallada el 23 de enero de 1958, la cual dio al traste con la dictadura del general Marcos Pérez Jiménez.
El 5 diciembre de 1964 los bolivarenses fueron convocados por el presidente municipal Noel Valery para conmemorar la Batalla de Araure con la inauguración de la Plaza José Antonio Páez en la urbanización Vista Hermosa. Ese mismo día inauguró la plaza Francisco Pancho Contasti Gerardino en la zona oriental del cementerio, justamente en la calle La Manga de Perro Seco. Los bustos en las peanas de ambas plazas fueron realizadas por el artista hispano Julio Manuel Barreiro Rivas, el mismo escultor que en 1969 modeló el Jesucristo de barro negro de 11 metros de alto en los morichales a San Salvador de Paúl.
El 23 de mayo 1965, dentro del año Bicentenario de la fundación de la ciudad, fue inaugurado el Hipódromo Municipal Angostura en la zona del Jobo Liso por el bachiller Noel Valery y el presidente del centro hípico Antonio José Grimaldi.
El 1 de septiembre 1965 el bachiller Noel Valery, a nombre de la Municipalidad heriana impuso a Monseñor Constantino Maradey Donato las llaves de la ciudad. El acto ocurrió en la terminal del aeropuerto en medio de una nutrida manifestación de parroquianos, jubilosos por haber sido el paisano elevado a la jerarquía de prelado como primer obispo de la Diócesis de Cabimas en el estado Zulia.
Noel estuvo al frente de la firma N. Valery Agostini e hijos (La Comercial Orinoco) con representaciones de firmas tanto nacionales como extranjeras. Asimismo cuando su padre abrió las plantas embotelladoras de Coca-Cola y Gaseosas V, en esta ciudad y en los poblaciones de Upata y San Félix, con la denominación comercial de C. A. Embotelladora Orinoco que funcionó en edificio propio construido en el Paseo Orinoco.
La Coca-Cola llegó a Ciudad Bolívar por primera vez en 1941. La botella costaba un real y los guayaneses buscaron la novedad hasta que al año siguiente, junio de 1942, llegó la competencia. “Llegó la Pepsi-Cola” decían los parroquianos bolivarenses a través del comerciante Julio Paván. Hacía treinta años que la The Pepsi-Cola C.A, en Long Island City había dado a conocer al mundo la agradable gaseosa. Entonces fue cuando la Coca Cola, a través de don Natalio Valery instaló en junio de 1947 una planta embotelladora. Entonces, una caja de 24 botellas costaba cuatro bolívares, Pero la Pepsi-Cola terminó avasallando el mercado montando plantas en Ciudad Bolívar y Caroní, llevando a la quiebra la Coca- Cola de los Valery.

lunes, 18 de agosto de 2014

Nalúa Premio Mexicano de Antropología


Nalúa Rosa Silva Monterrey, directora del Museo Etnográfico de Guayana, ganó el Premio Nacional de Antropología Física de México.
La noticia le llegó sorpresivamente el 15 de marzo de 1988, por el correo y debió inmediatamente viajar a la capital azteca para recibirlo junto con su colega María Juana García Valdez, pues fue un trabajo conjunto sobre la relación trabajo-salud de los obreros perforistas de la industria de la construcción mexicana.
El premio ya es tradicional y lo otorga el Instituto Nacional de Antropología e Historia de México para las áreas de Arqueología, Lingüística, Etnografía, Historia, Antropología Social y Antropología Física. En esta última especialidad resultó ganadora la venezolana junto con la mexicana María Juana Valdés García. Ambas fueron hasta el año 86 estudiantes de la Escuela Nacional de Antropología, dependiente de la misma institución.
El Instituto Nacional de Antropología abarca lo que es el conocimiento de esa disciplina, desde la formación de investigadores hasta el control de todo el legado histórico cultural de México.
La antropóloga Nalúa Rosa, hija del ex gobernador René Silva Idrogo, dijo al recibir la grata noticia que el trabajo premiado trata de establecer la relación trabajo-salud del obrero perforista, desde la perspectiva antropológica, la repercusión que tiene a nivel de salud el trabajo de perforar calles, visto desde una perspectiva global.
Por ejemplo -expresa-, nosotras hicimos varias pruebas a los obreros, estudiamos sus condiciones de vida, capacidad vital, radiografía de las manos, características morfológicas, biomecánicas, etc. Es decir, abarcamos la gran cantidad de aspectos incluyendo el social relacionado con el desempeño de esa actividad. Lo que hicimos en resumen, fue evaluar el número de problemas para concluir en que el trabajo de perforista hecho en determinadas condiciones, como es la falta de protección y de equipos de seguridad, altera el ciclo fisiológico.
Nalúa Silva Monterrey nacida el 18 de febrero de 1962, preocupada desde su infancia por el origen del hombre, se interesó por la arqueología, a pesar de que su padre prefería siguiera la carrera de arquitectura. Al final su padre accedió y la mandó a Inglaterra, primero inglés para luego entrar a lo que ella quería.
Pero se dio cuenta que el pensum que tenía la universidad para arqueología estaba netamente enfocado hacia las islas británicas. ¿Y qué iba a hacer con especializarme en eso, si pretendía regresar a trabajar a Venezuela? Entonces cuando terminó su curso de inglés en la Universidad de Cambridge, no continuó arqueología, regresó. Entró entonces a estudiar arquitectura en la Universidad Central de Venezuela, como quería René Silva. Terminó el primer año pero no estaba a gusto, y se vino otra vez a Ciudad Bolívar pensando en cambiarse y estudiar antropología, porque la arqueología es una especialidad de la antropología. De suerte que le escribió a las embajadas y algunas le respondieron enviándole las direcciones de las universidades en las que podría hacerlo, entre ellas, la Escuela Nacional de Antropología e Historia de México. Allá fue a tener hasta licenciarse en Antropología Física.
Hoy en día, Nalúa es doctora en Antropología Social y Etnología luego de un postgrado en la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales de París, profesora en la Universidad Nacional Experimental de Guayana, ha desarrollado, durante muchos años, un trabajo estrechamente vinculado con los indígenas de la región. Cofundadora del Centro de Investigaciones Antropológicas de la misma Universidad y con más de cuarenta publicaciones científicas en su haber, coordinó técnicamente el proyecto de demarcación de tierras para el territorio ye’kwana y es una apasionada luchadora por los derechos de los pueblos indígenas, así como por la conservación de la cuenca del río Caura.

domingo, 17 de agosto de 2014

Museo Histórico de Guayana


En 1991 la Fundación Bicentenario Simón Bolívar acogió la propuesta de su presidente el doctor Oswaldo De Sola para la creación de un Museo Histórico en Ciudad Bolívar, por ser esta ciudad el escenario de los más extraordinarios hechos históricos coloniales, republicanos y contemporáneos y ofreció una base firme para la creación de la Tercera República, la convocatoria al Congreso de Angostura, la Constitución de la Gran Colombia y la exitosa Campaña del Sur.
El 19 de marzo de 1992, fue registrada bajo el número 33, Tomo 13, Protocolo Primero, en la Oficina Subalterna del Cuarto Circuito de Registro Público del Municipio Libertador del Distrito Federal, el Acta-Estatuto de la Fundación Museo Histórico de Guayana. La organización del Museo estuvo a cargo de una Comisión integrada por Mario Briceño Perozo, director del Archivo Nacional y vicepresidente de la Academia Nacional de la Historia, José Rafael Marrero, director de Educación de la Gobernación del Estado Bolívar y Oswaldo De Sola como coordinador.
La primera Junta Directiva de la FMHG estuvo integrada por: Oswaldo De Sola, presidente y Juan Vicente Arévalo, suplente. Directores principales: Américo Fernández y suplente, Asiria Silva; Leopoldo Villalobos y suplente Eduardo Jhan Montauban; José Miguel Tagliafico y suplente Lucio Aray; Santos Rodolfo Cortés y suplente José Rafael Torrealba.
La FMHG posee su sede en Ciudad Bolívar y tuvo un enclave en el Ecomuseo del Caroní en Puerto Ordaz. Desde el mismo momento de la creación de la FMHG se ha venido coleccionando materiales para el Fondo Museístico que ha servido para la organización de una decena de Exposiciones en diversas ciudades de Venezuela.
Con motivo de cumplirse el V Centenario del Descubrimiento del Nuevo Mundo, se preparó una exposición alusiva al evento, en la Casa Guipuzcoana en La Guaira el 17 de septiembre de 1992; posteriormente se exhibió en la Universidad Simón Bolívar el día 5 de febrero de 1993.
El 3 de julio de 1993, en la sede de Fedecámaras, exposición para conmemorar el Bicentenario del Real Consulado de Caracas. El 3 de febrero de 1995, Bicentenario del nacimiento de Antonio José de Sucre, exposición inaugurada en la Casa Ramos Sucre de Cumaná, donde permaneció hasta el 12 de marzo, cuando fue trasladada a Caracas para ser exhibida en la Universidad Simón Bolívar. Exposición en Ciudad Bolívar con motivo del Bicentenario del general Tomás de Heres y el del Escudo de Guayana en la UNEG, 18 de septiembre de 1995. Bolívar exposición 20 de mayo de 1998 en Edelca. En 1999 Exposición sobre vida y muerte de Piar.
Exposición sobre Antonio de Berrío, conquistador de la Guayana 18 de octubre de 2000. Asimismo la exposición “Angostura”, heredera cultural de la antigua provincia de Guayana, 8 de junio 2001.
Las Misiones como un proceso civilizatorio, fue objeto de otra interesante exposición inaugurada el 27 de noviembre de 2002.
El 8 de agosto de 2003 se inauguró la exposición ¿Cual es la cara de Bolívar? En colaboración con la Asociación Naviera del Orinoco se expuso en el Ecomuseo del Caroní la muestra Remontando el Orinoco el día 22 de julio de 2005.
Miranda, Soldado de la Libertad, 21 de septiembre de 2006. Los Retratos de Bolívar el día 31 de agosto de 2007. El 21 de abril de 2007, exposición sobre la Comisión de Límites (Tratado de Madrid de 1750).
En la Casa Aristeguieta, sede del Museo Histórico de Guayana, se exhiben dos exposiciones permanentes, una sobre el General Manuel Piar y en otra se presenta un resumen a saltos de los más grandes acontecimientos históricos de Guayana desde el siglo XVI hasta el siglo XX.

sábado, 16 de agosto de 2014

El Cristo más grande

El Cristo más grande de Venezuela posiblemente sea el que se encuentra en la iglesia Santísima Trinidad del sector Unare II de Ciudad Guayana.
Fue modelado por la hermana Marta María del Rosario para ser colocado en esa nueva iglesia de Unare a cargo del párroco Manolo Ruiz.
El Cristo mide 3 metros cincuenta y trasmite un realismo impresionante, a decir del párroco de la iglesia. Todos los detalles fueron bien cuidados para lograr una verdadera obra de arte.
La hermana Marta María del Rosario llevaba para 1991 quince años en Ciudad Guayana, 14 de ellos en el Colegio Jesús de Nazareth dando clase de modelado y pintura y un año en la escuela Fe y Alegría de Mendoza, lugar donde modeló el Cristo para ser instalado en el mes de julio.
La cruz donde va el Cristo de 3 metros y medio, mide cinco metros lo que le da una altura superior a cualquier otra de las existentes en Venezuela. Asimismo la corona es muy original por cuanto ha sido hecha con ramas del árbol Cují del estado Falcón.
El material utilizado por la hermana Marta María para la realización de su Cristo es liviano, básicamente anime cubierto con yeso, cola plástica, coleto y, finalmente, lijado sellado y pintado al óleo. Esta técnica recomienda el óleo para las obras de ambiente interno y para el exterior suele usarse marmolina o cemento blanco.
El porqué la hermana Marta María realizó esta obra eminentemente religiosa, lo explicó diciendo que es una buena manera de ayudar a la gente en la cimentación de su fe pues en muchos casos la fe entra por los ojos, mejor, por los sentidos aunque lo espiritual es lo que queda.
La pasión del artista por la grandeza se traduce también en obras escultóricas de tamaños descomunales como el Bolívar de Manuel de la Fuente en Ciudad Bolívar que mide 9,60 metros y se tiene como la más alta del mundo.
Cristos más grandes que el de Marta María en la iglesia de Unare, existen en otras ciudades. Probablemente la imagen más famosa de Jesús del planeta, conocida tanto por su tamaño como por la ubicación, es la estatua de Jesucristo de Río de Janeiro. El Jesús que se eleva por encima de la montaña Corcovado, dominando Río, es la cuarta estatua más grande de Cristo sobre la Tierra. 
Cristo Rey, México, altura: 20,5 m. La estatua de Cristo Rey está situada encima de una colina con un curioso nombre, El Cerro del Cubilete.
Cristo Redentor de Maratea, Italia, altura: 21,23 m. Conocido como el Cristo Redentor di Maratea en italiano, esta estatua fue hecha en mármol blanco y gris azulado procedente de la cantera de la cercana ciudad de Carrara. Cristo de las Noas, México, altura: 21,8 m.
El Cristo del Pacífico, Perú, altura: 22 metros. El Cristo del Sagrado Corazón, México, altura: 23 metros. El Cristo Rey de Los Álamos, México, altura: 23,3 metros. El Cristo Roto, México, altura: 25 metros. El Cristo Rey de Houches, Francia, altura: 25 metros. Jesús de la Misericordia, Nicaragua, altura: 26 metros. El Cristo Rey, Colombia, altura: 26 metros. El Cristo Rey de Dili, Timor Oriental, altura: 27 metros. El Cristo Rey, Portugal, altura: 28 metros. El Cristo del Otero, Palencia, España, altura: 30 metros. El Cristo Redentor, Brasil, altura: 30,1 metros. El Cristo de Vung Tau - Vietnam, altura: 32 metros. El Cristo Rey, Polonia, altura: 33 metros y el Cristo de La Paz, Bolivia, altura: 34,2 metros. El Cristo de la Paz se encuentra justo al este de la ciudad de Cochabamba, en el centro de Bolivia.

viernes, 15 de agosto de 2014

Murió el Doctor De Sola


El doctor Oswaldo de Sola Ricardo, rector de la Universidad Central de Venezuela y fundador del Museo Histórico de Guayana, falleció en la noche de miércoles 13 (2014) en Cumaná y sus restos serán inhumados en Caracas donde nació. Murió a la edad de 92 años.
De Sola, descendiente de una antiquísima familia española, de la judería que pobló hace más de 2 mil años lo que la Biblia llama Sefarad, vivió sus últimos años en Ciudad Bolívar y recientemente tras larga operación quirúrgica de un mal que lo aquejaba, fue trasladado por su esposa Iris a la casa de su familia en Cumaná, en el estado Sucre.
Su padre, Jacobo S. De Sola, casado con Louise Ricardo, era un tenedor de libros y comerciante que realizó su educación superior en Nueva York con su hermano Salomón. De sus hermanos Frank, Irma, Ricardo y René, es el menor, nacido en Caracas el 5 de julio de 1922. Estudió hasta graduarse de Bachiller en el Colegio Sucre.
Estaba comenzando la era del petróleo, que prometía halagadoras ventajas para el avance del país y para hombres de la talla del Rafael Ernesto López, Guillermo Zuloaga, Manuel Tello Berrizbeitia, Santiago y Pedro Ignacio Aguerrevere y Víctor López, quienes lograron crear el Instituto de Geología, para formar a los profesionales que requería el país para la exploración y explotación petrolera.
Entusiasmado por la novedad se inscribió en ese Instituto, que posteriormente fue adscrito a la Universidad Central de Venezuela. Los primeros inscritos fueron 70, de los cuales admitieron sólo 30 y finalizaron 10: Gustavo Aristeguieta, Oswaldo de Sola, Gustavo Feo Codecido, Félix Galavis, José Antonio Galavis, José Antonio Gil Yépez, Mario Marino, Paul Otamendi Blanco, Jorge Pardo y José Nancy Perfetti (guayanés). En 1943 se graduó de Geólogo. Ya estaba casado con Josefina de Lourdes Ricardo Tello y Silva Sucre con la cual tuvo a sus hijos: Gonzalo, Roldán, Santiago y Adriana.
Su primer empleo como flamante geólogo fue en la Socony Vacuum Oil Company y, luego, siendo rector de la UCV el doctor Santiago Vera Izquierdo ingresó en la máxima casa de estudios como docente de la Escuela de Geología (1946) en las materias de Topografía, Mineralogía, Geología Física, y finalmente su verdadera vocación, la geología aplicada a la Ingeniería Civil.
Entre 1947-48 tomó parte en la creación de la Oficina de Investigaciones Geológicas, (OIGSA) para estudios geotécnicos en general y la S. A. Geotécnica, especializada en la perforación de pozos de agua.
Se dedicó de lleno a la geotecnia, rama de la Geología aplicada a la Ingeniería Civil. Participó en los estudios geológicos para la construcción de Presas de Embalse para la implantación de varios sistemas de riego en el estado Carabobo.
En su vida profesional estuvo ligado a las grandes obras públicas nacionales. Estudió más de 15 sitios de presa en la región centro occidental. En Guayana estuvo ligado al desarrollo del río Caroní desde 1949 y activamente en los estudios para la Alzada de la Presa de Guri, Macagua II y los Sitios Intermedios. En 1952 estudió el Depósito de Hierro del Cerro El Trueno y en 1982 el Tramo Cabruta-Ciudad Bolívar del Eje Orinoco-Apure.
Estudió las fundaciones del puente Angostura sobre el río Orinoco. Participó en la exploración para la ampliación del puente sobre el río Caroní.
En el aspecto gremial trabajó activamente en los años 50 en la creación de la Sociedad Venezolana de Geólogos, adscrita al Colegio de Ingenieros de Venezuela, de la cual fui su Primer Presidente.
Su vida académica en la UCV comenzó en 1947 y en 1959 fue designado Director de la Escuela de Geología, Minas y Metalurgia de la Facultad de Ingeniería. En dos ocasiones ejerció el Decanato de la Facultad de manera interina en 1961 y 1968. Fue miembro del Consejo de la Facultad en 1961 y 1963. Rector de la UCV en 1970-72 y Presidente de la Fundación Bicentenario del Natalicio del Libertador que creó el Museo Histórico de Guayana.