sábado, 7 de septiembre de 2013

El Libro no ha muerto

El fin del mundo libresco predicho por Marshall McLuhan fue planteado y discutido en Ciudad Bolívar en el mes de mayo de 1975, con motivo de la clausura del Festival del Libro Venezolano de Monte Ávila, cuya exposición fue totalmente vendida.
         En el coloquio realizado en la Casa de la Cultura y que versó sobre la importancia del libro en la cultura de los pueblos intervinieron, entre otros, los escritores Salvador Garmendia (en la foto), Adriano González León, Manuel Alfredo Rodríguez, Luis  García Morales y José Sánchez Negrón.
         La muerte del libro decretado por el omnivoraz sistema de comunicaciones electrónicas instantáneo, fue negada por todos los panelistas, pero sin llegar a desconocer la importancia avasallante de la imagen.
         Salvador Garmendia dijo por su parte que entre el lector y el libro hay una comunicación muy íntima y muy personal que hace que el libro sea eterno e indestronable, sobre todo, porque actúa en una zona del ser humano donde solamente la palabra puede hacerlo.  Admitió no obstante, que la imagen es más impactante que la palabra y citó aquella famosa frase según la cual “una imagen vale más que mil palabras”, pero insistió en que el valor de la palabra es tan personal y tan íntimo que ninguna otra forma de comunicación lo puede igualarla.
         Adrián González León, hizo un recuento histórico de la evolución del libro  para concluir en la imposibilidad de su extinción, no obstante reconocer también que la imagen cada día tiene mayor importancia en el aspecto pedagógico educativo y divulgativo que la palabra escrita.
         Manuel Alfredo Rodríguez expresó que toda formulación radical, a la postre, concluye en el justo medio aristotélico y que siendo evidentemente abrumador y desproporcionado el número de habitantes por lector, cabe concluir en que el libro es manantial de donde surge el instrumento formativo básico de las minorías dirigentes. Concluyó diciendo que el libro va a perdurar, pero reducido a una minoría.
         A casi cuatro décadas de ese suceso literario, muy poco visto ahora,  en le Casa de la Cultura Carlos Raúl Villanueva, todavía se continúa reflexionando y opinando sobre el canadiense Marshall Macluhan y los medios digitales que según apuntan algunos críticos, no es propiamente la extinción del libro sino que  degradan la escritura.
El escritor Alberto Chimal coincide en considerar que es falso eso del fin del libro impreso.  Afirma que sólo es una modificación de su posición en la sociedad. Los medios digitales son herramientas que pueden ser benéficas si nosotros las empleamos adecuadamente para lograr nuestros objetivos. Las herramientas digitales son un complemento para la promoción de la lectura, las cuales no acabarán con los archivos escritos, así como no hemos dejado de escribir, hablar, utilizar la memoria; por lo tanto lo que tenemos es una situación donde debemos aplicar las diferentes tecnologías para superarnos.
Por su parte, el escritor Juan Domingo Argüelles, expresa que “desde hace aproximadamente cuatro décadas, cuando McLuhan publicó La galaxia Gutenberg (1962) y firmó apresuradamente el acta de defunción de la cultura escrita, no pasa un año en el que no se anuncie  la inexorable desaparición del libro. Sin embargo, año con año, asistimos no a la verificación de tan apocalíptica profecía, sino más bien a la comprobación de que el libro no sólo no desaparece sino que se revitaliza y, para hacer más absurda la ironía, surgen nuevos sellos editoriales, grandes y pequeños, que, a contracorriente, se entregan, a la heroica o disparatada tarea de publicar títulos.
Si publicar libros no es negocio, entonces es un vicio que tiene una buena cantidad de consumidores que no han permitido que la adicción se extinga.


viernes, 6 de septiembre de 2013

El Busto de López Contreras


En enero de 1974, un busto del General Elea­zar López Contreras fue ins­talado en el Patio Central del Cuartel de la Guardia Na­cional con sede en Ciudad Bo­lívar.
Por encargo del capitán Calixto Morales, delegado para esta misión por las autoridades competentes, el artista, Asdrúbal Melén­dez, procedió a realizar esta obra que describe la efigie del ilustre venezolano.
El bus­to mide ochenta centímetros y fue fundido en bronce, por Mario Gio, quien con anterio­ridad tuvo a su cargo la fundición de un busto de Rómulo Gallegos, también obra de Asdrúbal Meléndez que fue erigido en el patio de la Biblioteca que lleva su nombre en la misma Ciudad Bolívar.
Asdrúbal Meléndez, artísticamente muy bien representado en Ciudad Bolívar con estas dos obras  de Gallego y López Contreras,  es un personaje multifacético.  No sólo se conoce como escultor, sino como pintor, cineasta actor y poeta. 
Desde su adolescencia, Asdrúbal Meléndez emprende lo que es el inicio de su carrera artística al realizar estudios de arte en reconocidas escuelas del país y, posteriormente, servir de maestro y profesor de apreciación artística, diseño, dibujo, escultura, escenografía y actuación en varias instituciones. En 1965 viajó a Checoslovaquia a estudiar escultura en la Academia de Bellas Artes de Praga.
Su vasta experiencia le ha dado la oportunidad de haber sido director de escenografía en más de veinticinco piezas teatrales y más de cinco películas venezolanas. En su faceta de actor, Asdrúbal Meléndez, ha participado en más de sesenta películas y numerosas obras de teatro.
Como poeta, tiene una importante obra publicada en revistas y diarios, además del libro de poemas litografiado, ilustrado con dibujos, titulado Cadencias de Baal La Lluvia. Actualmente tiene en proceso de impresión una antología poética contentiva de cuatro libros: Mi Hormiga de Cobre, Eros y la Rosa, Cartas Divinas y Huella de un Amante.
En su oficio de escultor y pintor, ha participado en numerosas exposiciones colectivas e individuales en diferentes instituciones educativas, galerías y salones de arte del país. En su honor se han creado grupos y escuelas de teatro, salas de cines, festivales de teatro y cortometrajes.
Como vemos, una de las peculiaridades de Asdrúbal Meléndez, es su la­boriosidad y la diversificación en el abordaje de distintas áreas de la creación artística, que si bien afines, requieren en el orden técnico resolucio­nes distintas y singulares.
Asdrúbal Meléndez al encargarse de la escultu­ra del General Eleazar López Contreras, observó según confesara, que los patrones de realización y de concepción de la obra no eran muy amplios. Se trataba de producir un busto al estilo tradicional de este tipo de obras y en esos parámetros se efectuó el bus­to. Cierta exactitud casi foto­gráfica y el sentido de perma­nencia histórica del personaje en un rostro de gran sereni­dad, tesón, voluntad, discipli­na y republicanismo.
Poco quedaba a la imagina­ción intrínseca del artista, ya que no estaba prevista una in­terpretación personalista del creador, en el aspecto de di­vagaciones de orden simbólico o audacias de carácter imagi­nativo o técnico. Todo se pen­só, solicitó y realizó dentro de los cánones habituales y es en este aspecto que Asdrúbal Meléndez entregó la obra que  como monumento interno es posible apreciar, incluso desde afuera a través de la cerca, en  el Patio de Honor en el Cuartel de la Guardia Nacional, en Ciudad Bolívar.

Es difícil saber en qué área  de la creación plástica se quedará Asdrúbal Meléndez, con permanencia exclusiva. Lo más probable es que siga desarrollándose dentro de la di­versificación, tan de su agra­do, y dentro de la cual siem­pre es posible esperar sorpresas.

jueves, 5 de septiembre de 2013

El Campeón Olímpico Marcelino Bolívar

José Marcelino Bolívar, niño, ya hoy hombre con pasta y preseas de campeón, le ocurrió lo que al dirigente político nacional, Pompeyo Márquez, que durante mucho tiempo vivió la duda del lugar de su nacimiento.  El hoy nonagenario político no sabía a ciencia cierta si había nacido en Ciudad Bolívar o en Soledad. Al fin apareció el acta de nacimiento fechada en Soledad, pero en toda su documentación personal aparece como nacido en Ciudad Bolívar, eso me lo contó personalmente.
Durante años, cuando la vecina Soledad del sur de Anzoátegui, carecía de centros públicos de medicina y obstetricia, las parturientas acudían al Hospital Ruiz y Páez de Ciudad Bolívar donde daban a luz y sus hijos quedaban registrados como nacidos en la capital del Orinoco. Lo igual sucedió a la madre de José Marcelino Bolívar, que siendo de Soledad, fue de emergencia a parar en el Ruiz y Páez de Ciudad Bolívar y así, Marcelino, que siempre dice ser de Soledad, aparece en los registros de natalidad como originario de Ciudad Bolívar.  Y, por supuesto, como el muchacho es mundialmente reconocido como boxeador en su categoría, Soledad no quieren ni él tampoco, que le birlen por esa eventualidad, la gloria de ser su cuna,
José Marcelino Bolívar, ahora ostentando el título de “Pequeño gigantes de Soledad” fue recientemente reconocido por la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) como Campeón Mundial mini-mosca, pero ad-honoren.
El presidente de la AMB en Los Ángeles, Gilberto Mendoza, dijo que más que un reconocimiento es una deuda histórica que tenía la AMB con el púgil venezolano, quien no obstante estar clasificado para optar al campeonato mundial, jamás se le dio la oportunidad.
Para la década de los 80,, Bolívar  había quedado clasificado por las cinco organizaciones de boxeo internacionales para optar al Título Mundial de Boxeo en su categoría de Minimosca (48 kilos); sin embargo, nunca le dieron la oportunidad hasta que cansado de esperar, Marcelino se retiró del boxeo profesional tal como lo hizo del amateur donde alcanzó una presea olímpica. 
"Con la entrega de esta faja o cinturón completo mi ciclo del boxeo amateur y profesional.  Agradezco a Dios su generosidad por una carrera llena de esfuerzos, desafíos y perseverancia que han dado sus frutos", expresó el atleta al recibir la placa de reconocimiento.
José Marcelino Bolívar, quien impulsa el deporte como entrenador en el Gimnasio Público de Boxeo en Soledad,  nació el  14 de julio de 1964 y 25 años después (julio de 1989, decidió por necesidad abandonar los estudios para probar suerte en el boxeo dada sus condiciones probadas en los juveniles conflictos callejeros.  
Su carrera iba viento en popa visto lo cual fue seleccionado para representar a Venezuela en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 1984.  Junto con Omar Catalí y Rafael Vidal, formó parte de la gesta de las Olimpiadas  cuando Venezuela regresó con tres medallas de bronce. Bolívar aseguró la medalla de bronce al derrotar al guatemalteco Carlos Motta, luego de caer ante el estadounidense Paul Garza en la semifinal.
         Cuatro años después (1988)  representó a Venezuela en los Juegos Olímpicos de Seúl, pero no fue posible otra medalla.  Es entonces cuando  decide saltar al profesional donde aparecía invencible. Pero, bueno, siempre hay una primera vez. Encontró su primera caída luego de obtener diez victorias de manera consecutiva ante el también Venezolano Juan Antonio Torres en la pelea por el título AMB  (Fedelatin minimosca).

En el 1994 decidió dar por terminada su carrera como boxeador profesional con récords de 21 peleas (17 triunfos y 4 derrotas).  Ahora es instructor en el Gimnasio que lleva su nombre.

miércoles, 4 de septiembre de 2013

El Calipso va a San Cristóbal

La Negra Isidora del Callo
1976.- Los tambores de acero de la popular Negra Isidora irán a percutir en San Cristóbal con motivo de la feria.
Lo anunció la propia Isidora Agnes (en la foto) a su paso por Ciudad Bolívarí mientras tomaba una caliente taza de café en la taguara de su amigo Tomás Rivilla, frente a la tienda de Luís Ishikagua
-Vamos a ver si tumbamos  el porro que se nos mete por la frontera –dice muy seria la popular Negra Isidora.
-Y ¿cuántos forman la comparsa?
-Ciento cincuenta y seis.
-¿Y caben todos en el autobús?
-Eso es lo que vamos a ver.
Isidora dice que el grupo artístico “Calipso de El Callao” fue invitado por los organizadores de la Feria de San Cristóbal y quieren corresponder con el mayor entusiasmo, sólo que no habrá caña.
-No, porque la subieron de precio y porque yo no puedo tomar licor durante el Calipso por las calles. Llevamos el propósito de no hacerlo.
-¿Cuándo es el viaje?
-La próxima semana –responde Isidora con su amable seriedad- dejando un saludo para su hijo Solito Decán que está en la zona del hierro.
         -No sabía que Solito fuera su hijo?
         -Es como si lo hubiera parido.  Muchas nalgadas por travieso le di cuando chiquito
         -Y usted nació en El Callao o en las Antillas?
         -Yo nací en El Callao el 17 de agosto de 1923.  Mi madre y mi padre si nacieron en Las Antillas.  Mi  madre era de Santa Lucia (Antillas inglesa) y mi padre de Martinica (francesa).  Soy la menor de cuatro hermanos -3 hembras y un varón, todos murieron y quedé yo. Por parte de padre tengo hermanos vivos pero por parte de madre no tengo.
-Cuándo el Calipso toma cuerpo como ritmo propio?
El ritmo lo trajeron nuestros antepasados de las Antillas. Ellos trajeron tambores grandes y pequeños, bumbá, unos hierros, el rallo y nosotros le agregamos el cuatro y las maracas.
-cuántos grupos de Calipso tiene El Callao?
-Ahora hay varios grupos: Renovación, Onda Nueva, Brisas del Yuruary, pero ellos bailan El Calipso brasilero y el venezolano.  Nosotros, Kenton San Bernard y Lourdes Basanta, nos negamos a salir de nuestro ritmo propio.
-Ustedes que se autodenominan “los auténticos”, tengo entendido que están organizados dentro de una Fundación?
-Exactamente, una Fundación que ya tiene 25 años y todos los años para el Carnaval montamos una carpa pro finanzas para el mantenimiento de las comparsas y  becas que demanda nuestros muchachos para salir a estudiar.
-Cuándo es tiempo de Calipso?
-Tradicionalmente, se empieza el 25 de diciembre a golpe de tambor deseándole al pueblo “Felices pascuas” al igual que el primer día del Año Nuevo y de allí en adelante, todos los domingos hasta las once de la noche del el Martes de Carnaval.
-Receso, se paran por completo?
-Bueno, no tanto, a menos que nos invite a algún acontecimiento especial como las ferias de San Sebastián y la Divina Pastora.
-Cuántas personas integran la Fundación?
-200 personas integran el grupo. Cada año hay un disfraz distinto. Traje especial típico: mineros y madamas a como lo hacían nuestros antepasados que es el verdadero folklore. Representamos la minería en su aspecto más humano.
-Los otros grupos, qué representan?
-Estoy viendo con mucha tristeza que así como van, van mal porque han cogido los tambores para el sarao y lo que es más grave, percutiendo al ritmo de los partidos.  Yo soy una adeca desde los tiempos lejanos del PDN y jamás mi partido ha logrado que yo toque mis tambores porque mis tambores son apolíticos.


martes, 3 de septiembre de 2013

Comando Regional de las FAC

En enero de 1976 fue creado e instalado el 20 de junio en Ciudad Bolívar el Comando Regional No. 8 de las Fuerzas Armadas de Cooperación con jurisdicción sobre los Destacamentos de Puerto Ordaz, Upata, El Dorado y Delta Amacuro.
         Al frente del mismo y en calidad de Comandante fue nombrado el coronel Rafael Lachica Marín; Jefe de Operaciones,  coronel Antonio José Macupido y el Teniente coronel Carlos Carreño como Comandante de la Guarnición.-
         Al Destacamento de Puerto Ordaz le fue adjudicada la responsabilidad de la Seguridad Industrial; la Forestal el Destacamento de Upata y una Unidad Operativa de Frontera en El Dorado.  Asimismo fueron previstas para una segunda etapa unidades operativas penitenciarias, fiscales y viales, además de los organismos de planteamiento y comando.
         Este fue el embrión de lo que es actualmente el Core 8 que llegó a contar después con un Destacamento de Seguridad Social y Orden Público y un Centro de Instrucción Regional para capacitar a los Guardias Nacionales en las distintas especialidades que atienden de acuerdo con su ubicación en los diferentes comandos de la región.
         El Comando Regional de las FAC fue instalado y comenzó a funcionar en la antigua sede de una Compañía que dependía del Destacamento 78 de Puerto Ordaz.  Posteriormente el MOP le construyó sede propia en predios contiguos a la Cárcel Pública de Vista Hermosa y se le bautizó con el nombre del General Eleazar López Contreras, a quien se le erigió un busto de bronce del escultor Asdrúbal Meléndez, realizado en los talleres de fundición de Mario Gio. En la actualidad el Core 8 tiene a Puerto Ordaz cono sede dada la importancia industrial y social de Ciudad Guayana
Guardia Nacional de Venezuela.
         Antiguamente, es decir, cuando fue creada el 4 de agosto de 1937 por el Presidente Eleazar López Contreras, se denominaba  simplemente Guardia Nacional de Venezuela.  Después  Fuerzas Armadas de Cooperación (FFAAC) y ahora Guardia Nacional Bolivariana (GNB).  Prácticamente ha perdido su identidad bautismal.  Forma uno de los cuatro componentes que conforman la Fuerza Armada Nacional.
         La premisa de este cuerpo militar se encuentra definida en el Artículo 329 de la Constitución Nacional que dice así:  “El Ejército, la Armada y la Aviación tienen como responsabilidad esencial la planificación, ejecución y control de las operaciones militares requeridas para asegurar la defensa de la Nación. La Guardia Nacional cooperará en el desarrollo de dichas operaciones y tendrá como responsabilidad básica la conducción de las operaciones exigidas para el mantenimiento del orden interno del país. La Fuerza Armada Nacional podrá ejercer las actividades de policía administrativa y de investigación penal que le atribuya la ley”.
En consecuencia, la Guardia Nacional cumple con la función de brindar seguridad y defender la soberanía del territorio nacional venezolano, tanto internamente como a lo largo de sus fronteras, trabajando conjuntamente con el Ejército, la Armada y la Aviación. Al mismo tiempo, participa en operativos de seguridad interna en colaboración con los cuerpos policiales estatales y municipales bajo la dirección del Ministerio del Poder Popular para la Defensa y el Ministerio del Poder Popular del Interior y Justicia respectivamente.
En caso de disturbios o saqueos, actúa para disuadir y controlar las protestas y otros desórdenes públicos.  Específicamente, los servicios que hacen posible su tarea como cuerpo armado institucional lo integran el Comando Aéreo de la Guardia Nacional de Venezuela, el Comando de Vigilancia Costera, el Resguardo Nacional Aduanero, el Comando Anti-drogas, el Comando Nacional Anti Extorsión y Secuestro (CONAS), el Grupo de Acciones de Comando (GAC) y el Comando Nacional Guardia del Pueblo.




lunes, 2 de septiembre de 2013

El Hierro nacionalizado

En 1975, la industria del hierro produjo 700 millones de bolívares de utilidad obtenidos con una exportación de 20 millones de toneladas contra 26 que se exportaron en 1974, o sea, el último año en que operaron las concesionarias y en el que Venezuela obtuvo una ganancia de 300 millones.
         El Presidente de la República, Carlos Andrés Pérez, hizo el anuncio luego de una inspección a bordo del helicóptero oficial, de las obras ejecutadas por el doctor Domingo Álvarez Rodríguez, quien así lo solicitó al separarse de la Gobernación del Estado.
         Quiso decir el Presidente con este anuncio que la industria del hierro nacionalizada, produjo durante su primer año los 500 millones de bolívares que fue el costo de la indemnización a las transnacionales, más 200 millones de utilidad neta para el Estado venezolano.
         La nacionalización de la industria del hierro sucedió el primero de enero de 1975 y paralelamente la creación de CVG-Ferrominera Orinoco, empresa del Estado venezolano encargada de coordinar y ejecutar los trabajos de extracción y manejo del mineral de hierro.
         CVG-Ferrominera Orinoco, inició sus actividades al concluir el proceso de nacionalización y traspaso de las instalaciones, equipos y demás bienes afectados a las concesiones mineras que tenían las empresas Orinoco Mining Company of Venezuela y la Iron Mines Company of Venezuela.
         Desde entonces Ferrominera Orinoco viene explotando el cinturón ferrífero del Complejo Imataca, donde están ubicados los principales yacimientos de mineral de hierro del país (San Isidro, Cerro Bolívar, Loas Barrancos y Grupo María Luisa) con reservas probadas por el orden de los 2.000 millones de toneladas a un tenor promedio de 60 por ciento de hierro.
Durante el Gobierno socialista, la producción de hierro ha venido disminuyendo notablemente si observamos que en 1974 superó las 26 millones de toneladas métricas y en los últimos cinco años la producción trimestral no supera las 4 millones de toneladas.
La producción de hierro trepó a 4,27 millones de toneladas en los tres primeros meses del 2012, según Radwan Sabbagh, presidente de Ferrominera Orinoco, quien está siendo enjuiciado por  irregularidades que detectaron organismos fiscalizadores y contralores del estado.
Las industrias del hierro, aluminio y acero en Venezuela producen muy por debajo de su capacidad luego de años de desinversión y falta de adecuación tecnológica, aunadas a una aguda crisis eléctrica que las obligó al racionamiento en el 2010 y que, en algunos casos, sigue sin ser superada del todo.
Ferrominera tuvo su peor año en el 2009 cuando produjo apenas 13,8 millones de toneladas. Hasta ahora ni siquiera ha podido alcanzar los 20 millones de toneladas que extraía la Orinoco Mining.
Venezuela tiene una de las mayores reservas de hierro de Latinoamérica que ascienden, según el Servicio Geológico de Estados Unidos, a 4.000 millones de toneladas y exporta aproximadamente el 40 por ciento de su producción que el año pasado fue de 17 millones de toneladas.
La esperanza para modernizar y mejorar la producción es el Fondo Chino.  36 millardos de dólares ha prestado China desde el 2007, sumando la negociación actual que se da en medio de un escándalo de corrupción por el desfalco de 84 millones de dólares por parte de las autoridades del estatal Banco de Desarrollo Social que administra los recursos.
Bajo el mandato del fallecido presidente Hugo Chávez, China pasó a ser el mayor prestamista para Venezuela que honra su deuda mediante el envío de unos 270.000 barriles por día de crudo.  El dinero chino se ha gastado en las misiones sociales del gobierno.  Pero las acusaciones de corrupción en torno a los recursos han golpeado la imagen del gobierno.




domingo, 1 de septiembre de 2013

El “Ganadero del Año”


El 27 de marzo de 1974, don Raúl Villegas (en la foto), hacendado bolivarense de 65 años de edad, 52 de los cuales invertidos en el desarrollo pecuario, fue declarado Ganadero del año” por la Federación Nacional de Ganaderos en el curso de su Asamblea ordinaria realizada en Caracas.
         Villegas era entonces dueño de los hatos Cantarrana” y “El Rubí”, con 2 mil reses cada uno, el primero ganado mestizo y cebú venezolano el segundo.  El Hato “Cantarrana” fundado en 1885, formó parte del Hato Santa Rita, propiedad de don Antonio Liccioni, primer presidente de las Minas de Oro  que dieron pábulo al nacimiento del pueblo de El Callao.
         Santa Rita era un hato de 33 leguas de superficie y se fraccionó en varios hatos, que fueron factores importantes en el desarrollo ganadero bolivarense.  Y “Cantarrana” prácticamente no existe en la actualidad, su gran población ganadera devino  progresivamente en un debilitamiento a causa de las epizootias, los abigeos incontrolados, el ferrocarril de la OMC y finalmente la represa de las aguas bajas del Caroní.
         Raúl Villegas fue fundador y primer presidente de la Asociación de Criadores de Ganado y Productores Rurales y uno de los tenaces sostenedores del Cordón Sanitario contra la Fiebre Aftosa que permitió durante más de veinte años que el Estado Bolívar fuese la única zona ganadera limpia de Venezuela.
         Raúl Villegas vivió más de ochenta años y se casó a los 40 con  Josefina Marten Brito, de madre carupanera y padre de descendencia francesa. Siempre pregonó como fortuna haberse encontrado con esa dama con la que convivió en su acogedora casa de la Avenida Táchira.  Fabulosa en todo, en lo familiar, doméstico y social además de estar dotada de una exquisita voz y ejecutar la guitarra.  
Nació en 1908, el 3 de abril, en Tumeremo, pueblo pequeño del Yuraury, de gente sana, que vivía de la explotación del balata, el oro y la ganadería extensiva y allí mismo transcurrió la infancia de Raúl Villegas Ruiz pues a los siete años lo reclamó la educación formal establecida en Ciudad Bolívar bajo la rectoría de don Régulo Machado. Pero su padre el General Villegas no lo quería mucho tiempo en el Colegio y a la edad de 13 años lo sacó para que se adiestrara en el duro oficio del llanero allá en su finca de Carrizalito, cerca de la Paragua y después en e) Hato "Las Guadalupe" en El Tigre, donde ejerció la administración. Luego fue Caracas y nuevamente Ciudad Bolívar para encargarse del Hato Cantarrana que siempre fue de la familia.
Su padre, General Héctor Villegas, era nieto de don Antonio Liccioni, que se tenía entonces como el corso más rico de Guayana.. La madre de Raúl era Pepita Ruiz, descendiente del médico José Ángel Ruiz, presidente del Estado Bolívar en 1980-1892 y fundador del Hospital Ruiz en el edificio que hoy sirve de asiento anto a la Municipalidad como a la Alcaldía. Ella era casada con el general Héctor Villegas Liccioni, quien estuvo dos años preso en el Castillo de Puerto Cabello por hacerle oposición a Cipriano Castro desde las trincheras de la Guerra Libertadora que tuvo a Ciudad Bolívar como último baluarte.

Fue servidor público, dirigente gremial y productor agropecuario. Era como dijo su coetáneo de toda la vida, Horacio Cabrera Sifonte, un llanero nato que sufrió muchos encontronazos, pero que jamás claudicó. Siempre plantado como un roble y como un gallo de Navarra, en la raya, con entereza y dignidad.  Como decía don Fernando Virguez en los momentos críticos: Salvando la cabeza, carajo, aunque un rayo me parta