domingo, 7 de julio de 2013

Primero que la Pepsi fue la Coca


En  1967 entró en funcionamiento la Planta de la Pepsi Cola en la zona de Chirica, Ciudad Guayana, la cual está considerada como la más grande de Latinoamérica.
         Construida a un costo de seis millones de bolívares, este portento mecánico de la industria gaseosa comenzó dando trabajo a 250  personas, de esas que de todas partes de Venezuela convergen en Ciudad Guayana en busca de ocupación.  
         Esta planta inaugurada un miércoles 10 por el señor  Donald M Kendall, Presidente de la Pepsi Cola Internacional (en la gráfica junto con don Diego Cisneros, Presidente  de la Pepsi Cola en Venezuela,  y Gudelio Crespo, Presidente del Concejo Municipal de Caroní), fue instalada en el lapso de un año a requerimiento de la demanda de la población regional. Fue, a decir de sus directivos,  un esfuerzo de la inversión privada para aliviar la sobre actividad de la Planta de Ciudad Bolívar
         Los detalles dados a conocer sobre las peculiaridades de la Planta indican  que la misma fue diseñada para una capacidad de producción de 36 mil botellas diarias.  Se trata de la décima séptima planta instalada en Venezuela y la segunda en el Estado Bolívar.
La Pepsi cola  llegó a Venezuela en 1939 cuando se le otorgó la franquicia a Diego Cisneros.  Entonces comienzan a vender el refresco en septiembre de 1940. Su competencia en el mercado nacional de entonces eran pequeñas empresas de refresco regionales como Refresco Dumbo, además de coca-cola que había llegado en1928 al país.
Luego de una intensa campaña logran posicionarse como líderes del mercado venezolano en 1969 siendo uno de los pocos países del mundo donde pepsi dominaba sobre Coca Cola. El momento de dominación de mercado mayor fue en 1985 cuando Pepsi acapara el 85% de las ventas de refrescos en el país, pero en 1991, la Organización Cisneros representada por Oswaldo Cisneros  anuncia que quería desprenderse de la marca y no es hasta 1996 cuando termina el contrato de manera sorpresiva y desaparece la marca Pepsi en Venezuela por unos meses. Esta situación logró posicionar a Coca Cola como líder del mercado venezolano que en 1995 sólo tenía el 10% del mercado, hasta el 2011 Pepsi no había podido  recuperar el primer puesto en venta de refrescos que sostuvo en el pasado.
En 1996, Empresas Polar adquirió la franquicia de la Pepsi en Venezuela y desde entonces han intentado recuperar la marca a nivel nacional con campañas en televisión con el programa Pepsi Chart transmitido durante un tiempo por RCTV además de la presencia los estadios de béisbol con llamada Barra Pepsi, también intenta asociar su marca a grupos de música venezolanos como Caramelos de Cianuro y Malanga entre otros y deportistas como Bob Abreu. A mediados de 2000 las Empresas Polar deciden agrupar todas sus bebidas carbonatadas y no carbonatadas bajo una división llamada Pepsi-Cola Venezuela.
Pepsi-Cola Venezuela cuenta con un gran portafolio de marcas dentro de las categorías de Bebidas Carbonatadas y No carbonatadas. Con ellas satisface diversas necesidades del consumidor como las de hidratarse, nutrirse, disfrutar, refrescarse o acompañar sus comidas, cubriendo distintas ocasiones tanto dentro como fuera del hogar. Cada producto cuenta con los más altos estándares de calidad y sabor, haciendo que todos tengan un posicionamiento elevado.
La primera, mucho antes de la Pepsi,  fue la Coca Cola en Ciudad Bolívar.  Don Natalio Valery Agostini, varias veces Presidente de la Cámara de Comercio, abrió las plantas embotelladoras de Coca Cola y Gaseosas "V", extendida hasta las poblaciones de Upata y San Félix, con la denominación comercial de C. A. "Embotelladora Orinoco".


sábado, 6 de julio de 2013

Patillo volador sobre el Puente Angostura


En la noche del 9 de enero de 1969 una esfera luminosa estuvo inmóvil sobre el Puente Angostura del Orinoco y luego se desplazó hacia el Sur hasta desaparecer, según  dieron a conocer a la prensa regional y nacional el director de la emisora “Ecos del Orinoco”, un dirigente juvenil de COPEI y numerosos habitantes del barrio La Sabanita.
         Juan Parra Tovar, director de “Ecos del Orinoco” y el dirigente socialcristiano Cruz Moreno Seijas, informaron que a las 9:45 de la noche vieron posarse a considerable altura y en dirección vertical sobre el Puente Angostura “una esfera blanca esplendorosa, con un punto rojo luminoso que estuvo allí detenida por espacio de 15 minutos y finalmente se desplazó hacia el Sur hasta desaparecer”.
         Explicó Parra Tovar, que el sábado por la noche por primera vez apareció el objeto luminoso en el cielo.  El se hallaba entonces estacionado con su vehículo en el Puente “La Campiñas” de La Sabanita y que el domingo por la noche volvió a seguirle la pista al objeto, acompañado de Moreno Seijas y su familia.  Estos constataron lo que antes habían escuchado con escepticismo.
         Lo dicho por los informantes fue corroborado más tarde por el Operador de la Torre de Control del Aeropuerto, Daniel García y numerosos habitantes de la avenida Sucre, quienes dijeron haber observado la trayectoria extraña del objeto luminoso. 
         El pintor Rafael Torrealba, cuando pertenecía al departamento de extensión cultural de la UNEG y a la dirección de Cultura de la Alcaldía, contaba a sus alumnos de artes plásticas las experiencias vividas en Maracay con los platillos voladores.  “Los ovni son una realidad que yo he vivido” solía decir y aseguraba haber visto varios además de dar cuenta de un grupo denominado “Misión Cristiana Fe Renovadaque visita Venezuela a través de ellos.
         Los platillos voladores u OVNI (objetos voladores no identificados) trascendieron a la opinión pública mundial con el avistamiento que realizó el hombre de negocios norteamericano Kenneth Arnold el 24 de junio de 1947 mientras volaba en su avión privado cerca del Monte Rainier en Washigton e Informó haber visto nueve objetos brillantes con una forma parecida a la de un ala delta o a un bumerang volando sobre una cara del Rainier y dirigiéndose hacia el cercano Monte Adams a una velocidad increíble, que estimó en, al menos, 1930 kilómetros por hora, calculando el tiempo que tardaron en viajar entre ambos montes. Marchaban velozmente como una escuadrilla y se movían como lo hace un disco que rebota en la superficie del agua.
         A partir de ese momento, empezaron a describirse avistamientos de objetos en forma de Platillos volantes. Posteriormente, otros objetos con formas de huso triangular o de cigarro puro desplazaron progresivamente a los avistamientos clásicos. Pocos días después del avistamiento de Arnold se produjo el conocido como Incidentes Roswell, donde, supuestamente, una nave tripulada por humanoides se estrelló en Nuevo México, cerca de una base militar estadounidense. El Gobierno desmintió cualquier intervención extraterrestre en el asunto, a pesar de que fue el responsable de la base de Roswell quien, en un primer momento, declaró a la prensa que el ejército de EEUU  había capturado un platillo volante con sus tripulantes, lo que sin duda acrecentó la confusión. Los restos encontrados se definieron como parte de experimentos militares secretos y recientemente se ha añadido que los supuestos cuerpos alienígenas no eran más que muñecos empleados para pruebas de resistencia corporal (como los crash test dummies usados en las pruebas de choque de los automóviles).


viernes, 5 de julio de 2013

Petroglifos del Yuruary


La misma expedición de estudiantes y profesores universitarios que en abril de 1965 descubrió los petroglifos de Guri; así como material de cerámica y un cadáver de la época pre-colombina, realizo posteriormente (1968) importante hallazgo, de la misma naturaleza, en una zona de la cuenca del río Yuruary, a diez kilómetros de Guasipati.
 Adrián Lucena Goya, Oscar Carrizales. Roselia Ortiz y Alfredo Inaty, integraban el equipo expedicionario de arqueología  de la Escuela de Antropología  de la Universidad Central de Venezuela.
En esta zona, localizada gracias a la colaboración del minero calloense Jorge Griffin, no fue explorada con la misma dedicación empleada en Guri; sin embargo, encontraron grabados en rocas, muchos de los cuales estaban desapareciendo por la acción erosiva de las aguas del Yuruary que durante el invierno suben hasta allí.
 Se trataba de rostros o mascarones que según Alfredo Inaty resultaban difíciles de precisar en cuanto a su origen y fin, pero que comparados con los de Guri, presentan una técnica completamente distinta.  Consideraban  difícil determinar cuál de los petroglifos –si los de Guri o los del Yuruary- eran más antiguos, pero aseguraban que ambos son pre-colombinos. Inaty era de la opinión cuando lo entrevistamos, que valía la pena organizar una expedición como la que fue a Guri para explorar bien esta zona.
El Gobernador de entonces, no recuerdo si Luis Raúl Vásquez Zamora o Rafael Sanoja Valladares, entusiasmado por los descubrimientos en Guri hacía tres años, ofreció (todo quedó en ofrecimiento) crear un centro de investigaciones antropológicas de acuerdo con la Escuela de Sociología  y Antropología  de Caracas, igual a los que funcionan  en los Territorios Amazonas y Delta Amacuro, Estado Lara, Zulia y Nueva Esparta. Es decir, no solamente para excavaciones arqueológicas, sino también para el estudio lingüístico, etnográfico, folklore, sociología rural y urbana del Estado.
Desde finales de la década del 60 hasta mediados de los 80 se registró la mayor investigación de petroglifos en la región Guayana, el Alto Orinoco, el Bajo Caura, el río Yuruary, los Saltos de la Candelaria y en mayor cercanía a Ciudad Guayana los localizados en la zona de Arimagua en el río Caroní y en el cañón de Nekuima actualmente sumergido bajo las aguas del Lago de Guri fueron los lugares con mayor profusión de petroglifos.
Actualmente, muchos de los petroglifos rescatados se encuentran en museos de Caracas, en el Museo de Ciudad Bolívar, en Museo Bellas Artes y el Parque Los Caobos; otra parte se distribuyó para la exposición de arte permanente en la presa hidroeléctrica Simón Bolívar.
Según el doctor Eduardo Jahn, Guayana es la región de Venezuela más rica en Petroglífos.  Él estuvo durante años dedicado a localizarlos y a mí me tocó acompañarlo a cierta locación durante un fin de semana  a 25 minutos por lancha desde San Pedro de Las Bocas y luego de trasponer varios y peligrosos raudales.
Orientados por el experto minero Carlos Amaya y el brasileño Eugenio Tomas, el doctor Eduardo Jahn y este periodista llegamos hasta lugares distantes uno del otro para reseñar dos petroglífos a punto de desaparecer bajo el represamiento de las aguas del Caroní..
Se trataba de un rostro con radiales y de las figu­ras del Danto, interesantes desde el punto de vista arqueológico y por el hecho de haber sido hechos por personas muy antiguas en regiones despobla­das y de muy difícil acceso.

Naturalmente que no son petroglifos de la misma importancia técnica y estilística del petro­glifo denominado "Los Tres Indios", hallado hace tiempo a una hora de camino de Caicara hacia La Urbana, pero como ya se ha señalado tiene valor arqueológico.  

jueves, 4 de julio de 2013

Cuatrillizos en Ciudad Bolívar


Parto cuádruple se registró en la sala de maternidad del Hospital Universitario “Ruiz y Páez” de Ciudad Bolívar el 16 de noviembre de 1968 con resultado imprevisto y sorpresivo de tres varones y una hembra, puesto que la parturienta dio a luz sin haber estado bajo control médico.
         El primer niño nació a las diez de la noche y pesó 2,200 kilogramos.  El segundo, a las 10:20, 1,900 kgs.  El tercero, a las 10:30, 1,800  kgs y el último, a las 10: 35 y debido a que pesó  960 gramos, llevado a una incubadora.
         Nieves Aponte, de oficio doméstico, es el nombre de la madre. Entonces tenía 30 años de edad y morochos sus últimos dos partos para un total de 9 hijos aumentados a  13 con su cuádruplo.
         El padre, Alí Rojas, de 34 años de edad, navegante del  río, sólo tenía un riñón.  Hacía cuatro años que le habían sacado el otro y para colmo de su mala situación se hallaba desempleado en el momento de su mujer sorprenderlo con ese parto múltiple diligentemente atendido por los doctores Lino Clemente Maradei, José Rafael Orta y Rohel Antonio Marín.  Los niños, por supuesto, fueron bautizados con los mismos nombres de sus parteros, excepto la hembra que recibió el nombre de su abuela Flor Tibisay.
         El ginecobstetra, José Rafael Orta, dijo en la ocasión que el parto fue si se quiere normal, pese a que la señora dio a luz a los ocho meses.  Además se trató de un parto imprevisto, puesto que  ella no estaba siendo controlada.  De 375 mil partos que ocurren en el mundo es posible un parto excepcional de esta naturaleza y en el caso de Ciudad Bolívar, se trataba del primero de su historia que se sepa y según las estadísticas de salud y natalidad, el segundo en Venezuela.
El doctor Luis Beltrán Prieto Figueroa, quien se hallaba en Ciudad Bolívar, fue el primero en visitar a la joven parturienta para llevarle un ramo de rosas rojas y desear  mucha suerte.
Los bolivarenses recordaron en la oportunidad un parto quintillizo dado en marzo de 1928 en Buenavista, caserío situado frente a la isla de Guaya en el Delta del Orinoco.  La parturienta Teodora Herrera dio a luz 3 niñas y dos varones.
En 1988, en Caja Seca, Maracaibo, se registró un parto cuatrillizo del que sólo sobrevivieron dos.
2012 fue un año más prolífico en partos múltiples.  A partir de mayo  en una clínica de Punto Fijo el matrimonio Mavo Romero tuvo cuatrillizos y al mes siguiente fue una pareja de médicos traumatólogos de Maracay, favorecida con  tres varones y una hembra, que cambiaron sus vidas.  Una barriga de 1 metro 39 centímetros de circunferencia umbilical fue el hogar que albergó durante 7 meses y 15 días a los cuatrillizos De ellos Andrés fue el más grande con 2 kilos 400 y Nicolás el más pequeño con 1.720.
         Para sus padres, Fanny Carbonell y Noe Olival, saber que cuatro corazones latían en el vientre materno fue una mezcla de susto y alegría. Para los neonatólogos que les atendieron los cuatrillizos son campeones desde ya por superar las expectativas en peso y tamaño. Durante el parto más de 25 personas entre médicos, enfermeros e instrumentistas estuvieron presentes.
          Ellos aseguran que Dios solo manda pruebas que seamos capaces de superar. Para esta pareja de traumatólogos la vida los premió por cuatro.
         Y en septiembre del mismo año  el suceso de los cuatrillizos ocurrió por fertilización in vitro en una pareja de comerciantes de San Francisco del Estado Zulia.


miércoles, 3 de julio de 2013

Particos políticos en crisis


Desde el año anterior, Acción Democrática venía atravesando una crisis interna que tuvo desenlace el 16 de mayo de 1970 cuando un CDS, presidido por Noel Valery (foto de la izquierda),  reestructuró el Comité Ejecutivo Seccional y solicitó la sustitución y expulsión del Secretario de Organización Antonio José Grimaldi (foto de la derecha), quien a la vez era el Presidente del Concejo Municipal de Heres,. Presidente de la Asociación de Ganaderos y Presidente del Hipódromo Municipal.
         EL CDS sustituyó a Antonio José Grimaldi por el doctor Eleazar Balza y al Secretario de Educación Luis Pasarela, por el profesor Félix Amaya.  Igual suerte corrieron los Secretarios Políticos, médico y concejal Florencio García Morales y el médico y diputado Juvenal Montes, sustituidos por los abogados José Louis Granatti y Martín Carrillo Jaime.
         Los dirigentes sindicales José Francisco Mollegas y Armando Rodríguez fueron sustituidos por David Meigen Medina y el geólogo Alexis Villegas, sustituciones estas  acordadas por unanimidad del Consejo Directivo Seccional integrado por 49 delegados, de los cuales asistieron 33.
         La crisis interna regional tuvo trascendencia nacional y debió intervenir el Comité Ejecutivo Nacional, cuyo Secretario General Carlos Andrés Pérez, convocó a una Convención Extraordinaria para resolver la situación conflictiva, pero solo uno de los grupos en pugna asistió a la Convención que terminó ratificando las decisiones del CDS.
         Grimaldi terminará separándose de AD y formando una agrupación electoral que independientemente le dio respaldo a la entonces candidatura presidencial de Carlos Andrés Pérez y le ayudó a conservar el poder municipal.
Por otro lado, el diputado y secretario general de COPEI, doctor Luís Guillermo Pilonieta (foto extrema derecha), responsabilizó, durante una rueda de prensa en el Hotel Bolívar, el Gobernador Carlos Oxford Arias de estar utilizando los mecanismos del Gobierno contra militantes y dirigentes adversos a la candidatura oficialista.
Dio a conocer una lista de funcionarios y dirigentes de COPEI que fueron detenidos, atropellados y destituidos de su cargo a causa de no compartir la candidatura de Frank  Centeno para la Secretaria General. Se refería específicamente al doctor Alcides Sánchez Negrón e ingeniero Francisco Izquierdo Franklin, figuras destacadas de COPEI en la región investigados sobre la falsa acusación de ser contactos de guerrilleros con el solo propósito de amedrentarlos.
Pilonieta  consideró que no debía silenciar hechos de esta naturaleza y si no había hablado antes  era porque querían tener las prueba de lo señalando
Se hallaba acompañado de los doctores Alcides Sánchez Negrón, José Cárdenas Carlos Lindo Borges cuando denunció los hechos y dijo que los plantearía al Presidente Rafael Caldera.
Para él la paralización  del proceso de convenciones era una consecuencia de la intervención negativa del gobierno regional en la contienda partidista.
         Las declaraciones de Pilonieta surtieron gran efecto, pues a los cuarenta días el Gobernador Eduardo Oxford Arias fue sustituido por el arquitecto Manuel Garrido Mendoza y el 17 de mayo (1970) el Comité Nacional de COPEI resolvió los problemas internos del partido en Bolívar con una resolución contraria a las demandas de los seguidores de Frank Centeno tutelados por el Gobernador Oxford Arias.
         Una vez remplazado, el Presidente Caldera propuso entonces al doctor Oxford Arias, la Dirección General del Ministerio del trabajo y el gobernador destituido le respondió: “Presidente, yo estoy sembrado en Guayana como la Piedra del Medio”.
         Ese islote pétreo que parece flotar en medio del río llamaba poderosamente la atención del abogado que abrió y sostuvo hasta su muerte una columna periodística a través de El Bolivarense titulada “Desde la Piedra del Medio” donde ventilaba con sentido crítico los más variados temas de la vida regional.





martes, 2 de julio de 2013

Un compañero de Papillón

La novela “Papillón del francés Henri Charriere (en la foto), fugado de Cayena, causó revuelo en Guayana, no sólo por la vecindad de la colonia gala a donde iban a parar los delincuentes de Francia, sino porque en Ciudad Bolívar se hallaba radicado desde hacía 23 años uno de sus cinco compañeros de fuga.
         Logramos entrevistarlo bajo promesa de no divulgar su verdadero nombre pues se hallaba casado con una dama bolivarense y tenía tres hijos: uno en el Ejército, otro estudiando en el Liceo y la hembra a punto de cumplir sus 18 años.  Sin embargo, en el libro  de Jean Lefeure Le Bagne a la casse publicado en Francia y que nos prestó Andrés Palazzi, aparece el nombre completo. 
         Papillón, que en francés significa Mariposa”, emprendió su fuga del Campamento des Cascades, prisión de Cayena, con dos chinos que se instalaron con un restaurante en Puerto La Cruz; Etienne Laplanche, quien se domicilió y falleció en Soledad y nuestro entrevistado Raymond Lamothe, a quien dimos conocer en esa oportunidad con  el apodo Fromage” (queso), que le pusieron compañeros de presidio  por ser la presa fácil en las partidas de pocker.
         Raymond Laplanche, hombre blanco, de contextura fuerte, 1,70 de estatura, 47 año, trabajaba en la zona del hierro y estuvo preso en Cayena luego que en Paris le fue conmutada la pena que era de ser pasado por la guillotina a causa de haber dado muerte a un paisano por motivo pasionales.
         Tenía entonces 17 años cuando le fue conmutada la pena a cadena perpetua en la Isla del Diablo, donde conoció a Papillón para posteriormente planificar la fuga que no fue en una balsa de sacos de coco como lo da a conocer Papillón en su novela documental, sino en una curiara que hacía agua por todas partes y en la cual tras ocho días con sus noches llegaron a Georgetown, donde ingresaron a un hospital como náufragos.  Allí se dispersaron, cada cual tomó su rumbo y Raymond trasmontó la Sierra de Imataca a pie durante 22 días y se quedó anclado para siempre en Guayana, promisoria tierra de los aventureros.
         Henri Charriere, nacido en Francia en 1906 y fallecido n Madrid el 29 de julio de 1973,  escribió su novela autobiográfica en 1969.  En ella narra su fuga en 1941 tras varios intentos frustrados por la rigurosa vigilancia que blinda la famosa isla del diablo.
         En 1973, Franklin Shaffner dirigió una película basada en el libro con Steve Mac Queen como protagonista y Dustin Hoffman como actor secundario.
         Se ha puesto en duda la veracidad de toda la trama, pero evidentemente que es vívida e interesante la narración que denuncia las inhumanas condiciones que padecen los reclusos. La novela fue un best seller  y existe una segunda parte llamada Banco en la cual se relata el camino que recorrió el autor desde que fue liberado definitivamente en América, recorriendo caminos azarosos y colmados de peligros..
         Tanto la novela como la película se consideran de denuncia pues al tiempo que descubren las entrañas del sistema penitenciario de las colonias francesas, muestran  aspectos crudos y tortuosos del trato a los prisioneros, de las torturas, además del esfuerzo que el espíritu humano, en este caso representado por el mismo Papillon, hace por adaptarse a un medio altamente hostil, que ofrece pocas posibilidades a la supervivencia, un ambiente aislado del mundo, en cárceles inhumanas. Queda en evidencia la persistencia por alcanzar la libertad, por defender el poco de dignidad humana que puede conservarse en la cárcel, incluso exponiendo la vida a cambio de ella.



lunes, 1 de julio de 2013

Panorama del Hombre del Orinoco


En 1969, el doctor Jorge Armand hijo, Director del Instituto de Investigaciones Antropológicas de la UDO, me informó tener indicios de ciertas regiones de Guayana de donde mineros le habían traído muestras de piezas que parecen tener una edad entre 15.000 y 17.000 años.
Consideraba que estas piezas son sumamente importantes para el conocimiento del origen del hombre en Venezuela y de la América en general. Las piezas tienen una gran semejanza con las halladas por el doctor Cruxent en el Estado Falcón, y fueron más tarde incluidas en una exposición previa al 12 de octubre, Día de la Raza, que presentó al público de Guayana y que tituló “Panorama del Hombre del Orinoco”.
El doctor Armand reveló también haber realizado excavaciones arqueológicas en una zona próxima al sitio donde fueron localizados los petroglifos de Guri, y determinado la existencia de un antiguo cementerio en el cual resaltan las características  de que los enterramientos eran sólo de cráneo dentro de una vasija de cerámica, sin ningún otro aditamento. Este cementerio, de acuerdo con el método de carbón catorce practicado por el IVIC, tiene una edad aproximada de 2.030 años. El doctor Armand dijo que los petroglifos de Guri deben tener esa misma edad  y se lamentó que la mayoría de ellos queden sumergidos en el Lago de la Represa  sin que ninguna institución muestre interés por recatarlos.
            Expresó que tiene una lista de zonas para ser exploradas y que forman parte de su programa de investigación. Entre esas zona citó a Candelaria, donde los bañistas han dañado algunos grabados valioso sin reparar que existe una Ley de Protección y Conservación de obras, artísticas y antiguas que establecen sanciones contra quienes dañen un documento de esta naturaleza.
            Las observaciones y sugerencias de Armand fueron tomadas en cuenta cuando la CVG-Edelca acometió lo que conocimos como “Operación Rescate” antes del llenado del Lago de Guri que iba a alimentar las turbinas hidroeléctricas y posteriormente, el Gobernador Manuel Garrido Mendoza emitió un decreto disponiendo la protección de los objetos prehispánicos y prohibiendo su comercio y salida fuera de Guayana.
            Jorge Armand, debido al poco interés y carencia de recursos universitarios,  estuvo escaso tiempo frente al Instituto de Investigaciones Antropológicas de la UDO.  De manera que no vio otra salida que separarse y optar por el ofrecimiento que le hacían desde otros centros de estudios universitarios en la India, a donde fue a parar.  Años después lo vimos a través de informaciones de prensa,  encabezando el grupo de antropólogos de distintas especialidades que tenían a su cargo llevar adelante el proyecto de rescatar los valores arqueológicos de la isla de Cubagua, la antigua Nueva Cádiz de los españoles conquistadores y colonizadores, proyecto que dolorosamente quedó frustrado al quedar inconclusas las actividades por falta de recursos y asistencia del Ministerio de la Cultura.
Jorge Armand siempre ha sido un profesional inquieto, no se quedó siguiendo el destino de muchos, como simple Antropólogo, sino que realizó Postgrados en Francia, Alemania, Holanda y la India. Doctorado en Arqueología (Ph.D). Hasta ahora suma importantes excavaciones arqueológicas en la India y en Venezuela y  ha publicado numerosos artículos y libros sobre su especialidad. Profesor Titular de la Universidad de Los Andes. Sobre su experiencia arqueológica en Nueva Cádiz de Cubagua,  prepara un libro por encargo de la Fundación Francisco Herrera Luque.

Nueva Cádiz fue la primera ciudad fundada en Venezuela.  Constaba de cuatro calles y dos avenidas. Los colonos abandonaron la ciudad en 1543, después de agitar los yacimientos de perlas.  Antes un Tsunami, ocurrido el día de Navidad de 1541, le causó grandes daños.