jueves, 19 de diciembre de 2019

DOUGLAS LANZ GÓMEZ


Douglas Lanz Gómez, podríamos titularlo como el genealogista de las familias de su nativa Upata, pues casi toda la vida se la ha pasado reproduciendo ese árbol humano del lugar con ramificaciones extendidas y aún inescrutables y, como es natural, el amigo Douglas inició la paciente e inconmensurable tarea por los antepasados de su madre qie son los Gómez.
Según Carlos Rodríguez Jiménez  la Familia Gómez es una de las más antiguas de la Villa de San Antonio de Upata, de pura y directa descendencia española, habiendo dado ilustres hijos a este pueblo, en donde es considerada como de la más encum­brada alcurnia y abolengo. También es una de las que ha dado más numerosos descendientes, repartidos hoy, en sus diversas ramas, en Upata, Caracas, el resto del país y aun en el extranjero. Fue fundada por don Felipe Gómez.
En cuanto a la Familia Lanz,  los fundadores de esta familia proceden del Estado Anzoátegui, Aragua de Barcelona, de donde vinieron a Upata en 1850 tres her­manos: Francisco Tomás, Pedro y Luis Lanz, estableciéndose aquí, en donde han continuado viviendo sus descendientes, entre ellos, Douglas Lanz Gómez (en la foto), también,  Ángel Custodio Lanz, apodado por su ferocidad guerrillera como “Angelito Lanza”, se sublevó contra la reforma de la Constitución Nacional propiciada ante el Congreso por el General Juan Vicente Gómez, para perpetuarse en el Poder.   Estuvo Angelito Lanz alineado siempre con Cipriano Castro y había participado al lado de Gómez y junto con el General Anselmo Zapata contra la llamada Revolución Libertadora que tuvo a Ciudad Bolívar como último baluarte.  Sin embargo descompadró con Gómez y se le sublevó en “Las Chicharras”, altiplanicie de Nuria, distrito Roscio, capital Guasipati.

Hemos de mencionar igualmente, al doctor Eudoro Sánchez Lanz,  Gobernador del Estado Bolívar y a Olimpo Lanz, quien murió acribillado por sicarios en el Estado Zulia. (AF)

miércoles, 18 de diciembre de 2019

EL HOSPITAL DE UPATA



El antiguo Hospital de Upata se llamó “Jesús Crucificado”, pero el  24 de julio de 1945 le cambiaron el nombre por el del doctor Eduardo Oxford, eminente médico que combatió exitosamente la fiebre amarilla. Lo bendijo paradójicamente Monseñor Constantino Gómez Villa, Vicario Apostólico de las Misiones del Caroní. Estuvieron presentes en el acto inaugural, el obispo monseñor Miguel Antonio Mejía acompañado del padre Constantino Maradey Donato, el doctor Raúl van Prag, director del hospital y también presidente Municipal. Vino expresamente de Caracas  el senador Eduardo Oxford López, hijo del doctor Oxford. Este hospital que vino a sustituir al antiguo “Jesús Crucificado”, fue decretado y comenzó a construirse bajo la gestión del presidente del estado Ovidio Pérez Ágreda y continuado hasta su terminación por gobiernos sucesivos. Después que murió su director Raúl van Prag, pasó a llamarse Hospital Gervasio Vera Custodio, upatense que luego de su pasantía por la Universidad de la Sorbona en Paris, prestó servicios a dicho hospital y además fue diputado a la Asamblea Legislativa al iniciarse el periodo democrático en Venezuela.   Pero el médico upatense, Carlos Alberto Zerpa Malavé (en la gráfica) hoy jubilado luego de ejercer toda una vida  en ese nosocomio y a quien conocimos recientemente en el Hato Guacaima, nos aclaró cuando la preguntamos por qué eliminaron el nombre de Oxford  que el actual Hospital Gervasio Vera Custodio es completamente nuevo y distinto al antiguo Hospital Oxford que funcionaba en un edificio no adecuado para la actual ciudad de Upata, que ha evolucionado con los nuevos tiempos. (AF)


martes, 17 de diciembre de 2019

RAFAEL OJEDA GUEDEZ TRIPLE CAMPEON EN PESCA DEL PAVÓN


Rafael Ojeda Guedez, de 36 años, la mano derecha del ganadero Pedro Castro Fernández, allá en el hato Guacaima, entre Upata y San Félix, ha sido tres veces campeón en la pesca del pavón, el verdadero Pavo Real de los ríos y lagos de Guayana debido a su vistosa coloración.
La primera vez, que  Rafael se hizo campeón, fue  porque   pescó un pavón de diez kilogramos, de 12 kilos en la segunda temporada y recientemente se enredó en su señuelo uno de 14 kilogramos, el más grande y pesado hasta ahora,  una auténtica sensación. 
Según el libro del biólogo Daniel Novoa “Los recursos pesqueros del ró Orinoco y su explotación” publicado por la CVG en 1983, un pavón puede llegar  a pesar hasta cinco kilos, pero ya vemos que no es así.  Seguramente en las lagunas marginales del río  Caura, pero desde que la especie se sembró y multiplicó en otros cuerpos de agua como Guri y Tocoma, la fauna del pavón vive otro o quizá su mejor  momento.
Es una especie depredadora  por excelencia, según biólogos como el doctor Daniel Novoa, y para su captura se utiliza principalmente el anzuelo con carnada viva o la modalidad de pesca con señuelos en movimiento.  Es la especie deportiva de los ríos venezolanos y su pesca está regulada por las autoridades ambientales y de los recursos renovables que tratan de impedir su explotación comercial a fin de protegerlo de la pesca indiscriminada.
Debido a su propiedad de especie depredadora, fue sembrado en el Lago de la Gran Presa de Guri para exterminar o neutralizar las pirañas o Caribe que llegaron allí nadie sabe cómo.
El pavón está considerado como uno de los peces más inteligentes y agresivos y produce una explosión al morder el señuelo y saltar pare librarse de la captura para lo cual el aficionado tiene que estar bien preparado y con una caña muy especial.

Se alimenta de presas vivas como camarones y lombrices. ..Hay muchísimos nombres comunes para estos peces en Brasil. El más popular es tucunaré. En el Estado Bolívar se conoce como Pavón. Aunque la ciencia conoce solo cinco especies, algunos ictiólogos creen que hasta hay 12 en lagos y ríos de agua dulce de Sudamérica. (AF)

lunes, 16 de diciembre de 2019

JUAN VICENTE GÓMEZ


A Juan Vicente Gómez lo tenemos desde hace dos años en Ciudad Bolívar.  No se asusten, que no es el hombre de la  mulera redivivo, sino el hijo predilecto del Capitán Ramos que si era gomcro o gomrcista y le puso al nacer ese nombre en honor  al General  que gobernó a Venezuela con mano de hierro durante casi tres décadas,
Pues bien, a Juan Vicente Gómez Ramos lo conocí a bordo de una camioneta.  Ambos viajábamos como invitados de su colega, médico veterinario también, Pedro Castro Fernández, dueño del Hato Guacaima, entre Upata y San Félix. Castro había organizado una tertulia para hablar de lo humano y lo divino como decía Luis Herrera.  El Chófer era nada menos que Rafael Ojeda Guedez, tres veces campeón de pesca del pavón que tanto abunda en los lagos de Tocona y Guri. Pero el almuerzo obsequio no fue de pavón sino de un “marrano ecológico” a decir del amable anfitrión.

Juan Vicente es nativo de Guanape. Anzoátegui, pero su vida de estudiante y profesional ha transcurrido en España, Alemania, Inglaterra, Barquisimeto  y, Yaracuy, de donde es su esposa y también sus hijos que ahora ruedan por el mundo arrastrados por la diáspora de la crisis venezolana.  JVGR es, ya lo dijimos, médico veterinario, pero la política lo ha conquistado hasta el punto de haber sido senador, diputado regional, nacional y candidato a gobernador por Yaracuy,  pero ya ha llegado el reposo del guerrero aquí en –Ciudad Bolívar donde vive una fracción de la familia disfrutando quizá de sus anécdotas que son muchas en torno a ese nombre tan pesado y al mismo tiempo tan  liviano a la hora de la broma y del chiste a domicilio. (AF).

domingo, 15 de diciembre de 2019

El QUESO GUAYANÉS


*                      Existe tanta variedad de queso en Venezuela que siempre, o casi siempre, nos quedamos con el queso guayanés, guayanés porque de Guayana es, aunque actualmente se produce en numerosos hatos llaneros, pero nunca con la misma calidad o fórmula que, al parecer, es, o fue un secreto de familia que se extinguió con el ultimo heredero, según información recogida durante una tertulia organizada por Pedro Castro Fernández en la churuata del hato Guacaima de su propiedad y en la que estuvieron Douglas Lanz Gómez con su prima Julia Almeda Gómez, Juan Vicente Gómez Barrios, médico Carlos Alberto Zerpa Malavé, el chef de cocina Rafael Ojeda Guedez y el ingeniero agrónomo Eithel Castro Daly, El nombre “Queso Guayanés” perdura, no obstante la extinción de sus productores originales, porque comercialmente así lo exige la oferta y la demanda. El Queso Guayanés, específicamente es de Upata, originalmente del Hato Macorumo de los Grúber Lezama. Se caracteriza por su suavidad y gusto exquisito. Es un queso de capas o telitas que los productores actuales logran cocinando la cuajada hasta obtener una textura elástica. Luego se va amasando formando capas o telas que se cortan en trozos y se colocan en moldes. Frecuentemente recomiendan los degustadores consumirlo fresco, preferiblemente en el momento de comprarlo, extraído del suero donde es conservado toda vez que si es refrigerado pierde la textura que lo caracteriza. (AF)

sábado, 14 de diciembre de 2019

LA CASA PIAR DE UPATA



La Casa Piar de Upata queda a una cuadra de la Plaza Bolívar, lamentablemente vencida, en el suelo, en penoso estado de ruinas. “Pero la vamos a reconstruir y dejarla como era ella originalmente”, exclama optimista Pedro  Castro Fernández  Han pasado cuatro Alcaldes y sus promesas han caído en el vacío. Siempre se  reconoció como “La Casa de los Daly”, porque la adquirió el irlandés Abdón Daly, llegado a Upata y que, como todo forastero que llegaba con fuerza y empuje creador, hizo familia y fortuna en la bendita tierra del río Yocoima. Existen testimonios históricos que han fluido hasta nuestros días, según los cuales, allí estuvo alojado el general en Jefe Manuel Piar en el curso de los días de ocupación de las Misiones del Caroní y posteriormente en 1817 cuando Bolívar lo envió a formar cuartel en Upata junto con el Padre José Félix Blanco.  Era la única casa colonial con una fuente interna en el primer patio  que quedaba en Upata, era relativamente una casona con todas las comodidades y, seguramente por esas bondades arquitectónicas  la adquirió el irlandés, especialmente cuando contrajo matrimonio (en la  foto) con Eufemia Torres, hermana del Presidente del Estado, General Marcelino Torres García  (1915-1921).  Allí nacieron tres Eufemia, la última, madre de Eithel Castro Daly, casada con Pedro Fernández Amparan, muerto por los sicarios provincianos del dictador Juan Vicente Gómez, y, por lo tanto, abuela del  médico veterinario Pedro Castro Fernández, quien nos suministra la información con tantos facetas que por los prolijo fue difícil retener, pero que habla indudablemente de la memoria genealógica que tiene nuestro anfitrión en su Hato Guacaima donde ha hecho levantar una churuata, sin palmas y amarres indígenas, sólo de madera extraída del propio lugar, para recibir y atender a visitantes, familiares y amigos y donde jamás falta la energía eléctrica, pues las torres de Edelca que sostienen los conductores que alumbran a toda Venezuela, pasan por sus tierras que es toda una fortuna amasada con trabajo y energía creadora por las manos de Pedro que ocultan su sencillez, camaradería y buen trato. (AF)




Dinapiera Di Donato Amigo Américo, agrego datos que me acaba de escribir mi prima Almida Daly de Casado, hermana de Álvaro Daly:
"Me encanta! Con algunos errores de genealogía. Mi abuela tuvo 12 hijos que nacieron en esa hermosa casa. Mi tía Eufemia no fue la última en nacer. Fue Lucrecia la menor. Lástima que no fue restaurada. Me crié en ella en todo su esplendor. 


viernes, 13 de diciembre de 2019

EL AGRÓNOMO EITHEL CASTRO Y EL HATO GUACAIMA




Eithel Castro es ingeniero agrónomo.  Estudió en Columbia y se graduó en Texas.  Trabajó 22 años en el MAC y todos sus ahorros los invirtió en su aspiración de toda la vida, una finca moderna en las feraces tierra del Yocoima.  Las tierras, “un peladero”, como suele decirse vulgarmente, pertenecieron a las Misiones del Caroní. Pasaron en tiempos de la República al Colegio Federal de Guayana y finalmente a Antonio Liccioni, fundador de El Callao, quien terminó vendiéndola a los arrendatarios.  Por esa vía llegó a las manos de Eithel Castro, quien pacientemente y a través de los años fomentó lo que es actualmente el Hato Guacaima, connotado con el mismo nombre toponímico de esas antiguas tierra misioneras.
Cuando avanzo a cierta edad, Either Castro  transfirió el Hato a uno de sus cuatro hijos, específicamente a Pedro Castro Fernández, quien siguió sus huellas recibiéndose en Estados Unidos de Veterinario y quien  elevó técnicamente  la finca de 1552 hectáreas en la que miles de reses, búfalos y caballos pastan en hondonadas que llenas de gracia y verdor  realzan el paisaje
Either Castro es hermano de la arquitecto Matilde Castro, a quien en los años sesenta entrevisté en la Terminal de Aeropuerto de Ciudad Bolívar,  una mujer sonriente y muy bella.  Ambos son hijos de la última de las tres Eufemia de la familia. La primera, hermana del General  Marcelina Torres García, Presidente en dos periodos del Estado Bolívar en tiempos de Juan Vicente Gómez, casada ella con el irlandés Abdón Daly, a quien Gallegos en su novela Canaima asume como “Bellorín, el bueno”.
El Hato Guacaima está situado a unos 10 kilómetros de San Félix en dirección a Upata y el paisaje del Hato que visité en estos días me trasladó  a este pasaje de Gallegos en la novela Canama: ““Aire y clima suave sobre un valle apacible entre dulces colinas (…) Unos montes lejanos, tiernamente azules” . (AF)