sábado, 18 de abril de 2015

La muerte de Luz Machado


Luz Machado, Premio Nacional de Literatura y Premio Municipal de Poesía. Nació en Ciudad Bolívar en tiempo de eclipse y murió en Caracas también en tiempo de elipse.
La escritora bolivarense murió en Caracas, el miércoles 11 de agosto de 1999, a la edad de 83 años y seis meses. Había nacido el 3 de febrero de 1916. Hija del ilustre jurisconsulto José Gabriel Machado, descendiente directo del prócer de la independencia José Tomás Machado. También ella, tal vez sin proponérselo, sino por su exquisita sensibilidad literaria, llegó a ser notable a través de su tiempo vital que traspuso la octogenariedad. Digna longevidad como la de sus ancestros, con los cuales, eslabona la continuidad de un extraordinario aporte, universalizado al ámbito nacional, en este caso, el aporte de su extensa y acendrada producción literaria que le mereció en 1946 el Premio Municipal de Poesía en Caracas y en 1986 el Premio Nacional de Literatura.
La poeta que comenzó a dar sus pininos en la revista Alondra de Anita Ramírez, escribió y publicó los siguientes libros: Ronda, Variaciones en tono de amor, Vaso de resplandor (Premio Municipal de Poesía), La espiga amarga, Canto al Orinoco, La casa por dentro y poemas sueltos, Sonetos a la sombra de Sor Juana de la Cruz, La ciudad instantánea, Sonetería, Retratos y tormentos, Palabra de honor, A sol y a sombra. A estos hay que sumar libros de prosa como Carta al señor tiempo, Cinco conferencias de Pablo Neruda, Crónicas sobre Guayana, El Abuelazgo e Imágenes y testimonios.
Luz Machado me contó en vida haber nacido en la parte más alta de Ciudad Bolívar, en el instante que salía el sol de un eclipse y, extraordinaria coincidencia, su muerte también ocurrió en ese momento en que el sol fue eclipsado por la luna. Nada simbólicamente más elocuente, por haber nacido justamente cuando el sol salía de un eclipse, sus padres, el doctor José Gabriel Machado y Maria Sofía Aguilera Alcalá de Machado la bautizaron con el nombre de Luz. Y Luz se quedó desde que nació en casa llena de reminiscencias que envuelven toda la época de su tatarabuelos, el capitán de navío José Tomás Machado, diputado del Congreso de Angostura y firmante de la ley que creó la Gran Colombia; de su bisabuelo, Serapio Machado, quien fue gobernador de la Guayana al igual que su abuelo Tomás Machado Núñez.
Luz Machado, con quien tuve comunicación recordaba en vida una infancia feliz en una Ciudad Bolívar tranquila, sin más ruidos que los sonidos gratos de un pico-de-plata entre los helechos colgantes en el dintel del patio y de las campanas de la catedral, de una dimensión extraordinaria, porque además, de su hermosísimo sonido, era anuncio constante del tiempo sucesivo, pasando, y de todo cuento era atinente a la finitud mortal. Su infancia transcurrida entre la austera vida doméstica de su casa, los profusos acontecimientos religiosos de la catedral, donde su hermana mayor era organista; velada benéfica en el Teatro Bolívar, el colegio de doña Isabel Rivas Salom, el taller de manualidades de Maria de las Nieves Machado de Guevara, la Escuela Federal Graduada Zea que dirigía Anita Ramírez, cuya cercanía ejerció influencia en su iniciación literaria, y que otros paseos por los hoy menguados ríos Marhuanta, San Rafael y baños de Candelaria y La Mariquita.
Luz Machado se ausentó de Ciudad Bolívar al casarse a la edad de quince años con el poeta y político guanareño Coromoto Arnao Hernández, a quien conoció cuando tenía la ciudad por cárcel, después del alzamiento del general Gabaldón en 1929.
“El Sol, hermana Luz ¡y no te asombres! Te dejo claridad hasta en el nombre y todo el fuego suyo en las pupilas”. Ambos se fueron entonces a vivir en Barquisimeto y de ese matrimonio nacieron Nora, en Guayana; Luz, Yanette y Mariela, en Barquisimeto; Gonzalo y Dulce Maria, en Caracas.

viernes, 17 de abril de 2015

Festival de Música y Poesía


Como ese fenómeno meteorológico del huracán, la crisis económica y social que padece Guayana y el resto de Venezuela, tiene un ojo que permite observar y medir las perturbaciones. Pero también para sustraerse aunque sea por un momento de los males que causa o puede causar.
Por ese espacio ocular de la crisis económica y social un poeta llamado Jesús Grau Ortega solía invitar a los bolivrenses a hacer un esfuerzo por no descontinuar el Festival de Música y Poesía que él desde hacía unos cuanto años escenificaba en el salón más grande del hotel Laja Real de Ciudad Bolívar. Un hotel montado sobre la geológica “Laja de la Llanera” de la Mesa de Angostura, donde en 1816 acampó el guerrero para establecer el cuartel de la Libertad.
Para ello siempre contaba Grau con la generosidad de Carlos Alaimo, heredero de ese establecimiento que su padre levantó con denodado esfuerzo y contado igualmente con la colaboración de Carlos Mejías a través de “La barca de oro” o papel literario del diario El Progreso, la publicidad comercial y benevolencia de varios entes ajenos al oficialismo.
Grau Ortega sustrayéndole tiempo útil a su familia y a su oficio de agente representante de empresas mercantiles con asiento en otras ciudades, trabajaba todo el año en función de este Festival, moviéndose por los municipios, incluyendo algunos de Anzoátegui y dedicando cada uno de ellos a los valores artísticos, intelectuales y profesionales de la región.
En la edición del 19 de marzo de 2015 fue notable la participación de la Sinfónica de El Tigre integrada por 80 músicos.
Jesús Grau Ortega, el padre de este Festival, paradójicamente, no era bolivarense sino cumanés replantado en Ciudad Bolívar en 1973, tiempos del gobernador Manuel Garrido Mendoza. Contaba 30 años de edad, puesto que nació el 2 de julio de 1943, año en que Ciudad Bolívar sufrió una de sus históricas inundaciones por el desbordamiento del Orinoco. Pero en el 73 cuando llegó aquí por primera vez, el Orinoco estaba en reposo, en sintonía con el temperamento del nuevo habitante y había abandonado los estudios de economía en la Universidad de los Andes, luego de ser atrapado por una abogada merideña que le parió dos niños sencillamente hermosos como ella.
El hijo de Pedro Celestino Grau, de ascendencia hispana y de Cruz Catalina Ortega, de ascendencia judía, no quiso retornar a la tierra del gofio y el piñonate, sino que decidió probar suerte en un suelo más promisorio colmado de historia, de leyendas y aventuras. No quiso en Cumaná restarle espacio a sus 22 hermanos.
Durante el bachillerato en el liceo José Antonio Sucre, Guayana tenía espacio de sobra. Cubría su geografía una superficie equivalente a casi la mitad de la superficie de territorio venezolano. De suerte, que aquí vivió desde entonces, con su flamante esposa gocha que luego cambiaría por una guayanesa, una maleta con flux color perla y las obras completas del poeta Andrés Eloy Blanco nacido en una casa vecina a la de sus padres. Tal vez esa vecindad influyó en él para escribir cuentos y poemas que aprovechaba para dar a conocer en el curso de sus anuales festivales,
Con su primera esposa, María Picón Olivari, Grau tuvo a sus hijos Marycruz y Jesús Rafael Grau Picón y con su segunda consorte Eduvigis López a sus hijos Margarita, Alberto, Marihot y Vanessa que siguen los caminos humanistas de su padre, quien también estuvo hasta su muerte  casado con la Fundación Poetas del Río que dirige Jorge Casanova y con el grupo literario “La barca de oro”.(AF)

jueves, 16 de abril de 2015

Monumento al Libertador

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El Presidente de la República, Rafael Caldera, inauguró el 25 de enero de 1999, un monumento al Libertador en los predios del Jardín Botánico del Orinoco, justamente frente a la Casa de San Isidro, habitada por el mismo Bolívar ente los años 1818-1819.

La escultura pedestre, embanderada y con una posición nunca vista, está compuesta por 120 piezas y es la estatua más alta de Venezuela de Simón Bolívar y la de mayor talla en el mundo. Mide 9,60 metros y su pedestal acabado en granito mide a su vez 9,60 metros. La escultura pesa 8.500 kilos y la estructura de soporte 1.500 kilos. Fue modelada en unas 10 toneladas de arcilla vaciada en yeso de 120 molduras. Las partes se unieron con soldadura eléctrica y su acabado se realizó con pátina al fuego. Su modelado y vaciado en yeso requirió un tiempo de tres meses, la fundición, soldadura, repasado y pátina se hizo en 6 meses y en su traslado y montaje se emplearon 10 días. Esta inmensa obra del escultor Manuel de la Fuente fue ordenada por el Presidente de la CVG, Elías Nadim Ynaty Bello e inaugurada en los predios del Jardín Botánico del Orinoco por el Presidente de la República Rafael Caldera, el 26 de enero de 1999, con la siguiente leyenda sobre placa de bronce redactada por el Cronista de la Ciudad Américo Fernández: “Angostura fue el principio del fin del Colonialismo, gracias al temperamento de un hombre que se hizo guerrero por la libertad y estadista para gobernar en medio de las más tormentosas dificultades. Aquí en los predios de la Hacienda San Isidro, Bolívar escribió su mensaje al Congreso de Angostura y el proyecto de Constitución de la República independiente y soberana. Desde aquí condujo y trazó el destino de seis naciones, fundó el Correo del Orinoco y concentró las armas para la libertad de América”.
Cuando montaba la obra monumental tuvimos la oportunidad de conversar con el escultor y nos dijo que se sintió realmente complacido el día en que le dio el último toque a su obra. ¿Adónde se dirigía el Libertador con tranco agigantado? Sin duda, que con ese paso el Orinoco tenía que ser franqueado y también los Andes hasta el Potosí. El bronce es así, tiene esa ventaja.    Es una obra inmensa, superior a cualquier otra. Bolívar se lo merece porque su espada no la utilizó para conquistar y dominar sino para dar libertad a los pueblos.
No es la primera. En otras ciudades de Venezuela existen esculturas bolivarianas de Manuel de la Fuente, pero ésta es sin duda la más atractiva por ser la más grande. Mide 9,60 metros de alto y pesa casi nueve toneladas. Son escasas en el mundo las que ostentan esa medida. Creo existen algunas más largas; pero, con esta dimensión, de ninguna manera. Esta es la primera a escala mundial.
¿Cómo la concebiste? - preguntamos al artista mientras desde una butaca dirigía el montaje de la obra con una grúa que cobraba cien mil bolívares por hora.
- Leí mucho sobre la gesta emprendida por Bolívar desde Angostura y la motivación fue tal que resultaron expresadas estas formas. Cuando uno no conoce el personaje tiene que percibirlo, sentirlo, a través de la lectura y, dada la dimensión de la gesta, entender que el rostro tiene que ser grande, inteligente, de mirada fija, segura, con las proporciones de acuerdo a la iconografía de él conocida.
Manuel, con la agradable sencillez que lo distingue, nos comentó que se sirvió del libro iconográfico de Alfredo Boulton y de dibujos y pinturas de varios artistas como Espinoza y observando también algunas esculturas como la de Pietro Tenerani, aun cuando el Bolívar de este escultor es muy romano. “Así que me valí de uno y otro para modelar el rostro”.

miércoles, 15 de abril de 2015

Referendo ganado con elevada abstención


Con mayoría relativa, pero con una notable abstención se impuso el “Sí” en el Referéndum realizado el 25 de abril de 1999 que dio inicio a un proceso constituyente enderezado hacia una nueva Constitución y reestructuración del Congreso y Poder Judicial.
         El 88 por ciento de los electores (3.050.121 personas) votaron a favor de la convocatoria de la Asamblea Constituyente, mientras que 7,82 por ciento (258.726 electores) dijeron “No”.  Pero el 60,9 % de los electores (5.404.033 electores) se abstuvieron de participar en la consulta popular.  Apenas 15 por ciento de los venezolanos apoyaron el inicio del proceso constituyente.
         Dada la Constituyente como un hecho a pesar de la alta abstención, 32 diputados y 10 senadores del Congreso Nacional, 29 de la coalición gubernamental y 12 de la oposición, renunciaron a sus respectivos escaños para optar un puesto en la venidera Asamblea Constituyente.
         El 24 de junio se inició la campaña electoral para la Asamblea Nacional Constituyente, cuyos miembros debían ser elegidos el 25 del mes siguiente (julio) dentro de un listado de 93 candidatos admitidos por la circunscripción nacional y 1077 por las regionales, totalizando así 1170 candidatos, de ellos, 52 postulados por el Estado Bolívar.
         En el curso de la campaña se registró enfrentamiento entre el CNE y el Presidente Hugo Chávez por la participación de éste en la campaña electoral.  Chávez dijo entonces que no acataría la exhortación ni las sanciones que le impusiera el organismo electoral por apoyar abiertamente a sus candidatos.
1999- Congreso Nacional
         El 23 de enero se instaló el nuevo Congreso Nacional con la perspectiva de la próxima toma de posesión del Presidente de la República electo Hugo Chávez Frías y del proceso constituyente que con antelación había anunciado.
         Juraron sus cargos  261 miembros -207 diputados y 54 senadores pertenecientes a 20 partidos políticos- que cuentan con una representación femenina del 11,87 por ciento.  AD, no obstante ser la mayoría relativa (31,03 %) quedó excluida de la directiva.
         El Movimiento V República, fundado por Chávez a medidos de 1997, segunda fuerza con el 17,62 por ciento de las cúreles, obtuvo la presidencia con el nombramiento del senador y coronel retirado Luis Alfonso Ávila como presidente de la Cámara del Senador.  La presidencia de Diputados recayó en el independiente Enrique Carriles, con apenas 26 años de edad.
         El mismo 23 de enero se instaló en el Estado Bolívar la asamblea Legislativa.  La mayoría eligió al diputado Vladimir Vhalis su Presidente con un total de 13 votos, mientras que para la primera y segunda vicepresidencias fueron nombrados los diputados Jhonny Sosa y la profesora Lina Maradei, respectivamente.  Secretario, Rafael Carrillo.
1999-El pueblo dijo “Sí”
         Con una mayoría relativa se impuso el “Sí” en el Referéndum realizado el 25 de abril que dio inicio a un proceso constituyente enderezado hacia una nueva Constitución y reestructuración del Congreso y Poder Judicial.
         3.050.121 personas votaron a favor de la convocatoria de la Asamblea Constituyente, mientras que 258.726 electores dijeron “No”.  Pero el 60,9 % de los electores (5.404.033 electores) se abstuvieron de participar en la consulta popular.  Apenas 15 por ciento de los venezolanos apoyaron el inicio del proceso constituyente.
         Dada la Constituyente como un hecho a pesar de la alta abstención, 32 diputados y 10 senadores del Congreso Nacional, 29 de la coalición gubernamental y 12 de la oposición, renunciaron a sus respectivos escaños para optar un puesto en la venidera Asamblea Constituyente.
         El 24 de junio se inició la campaña electoral para la Asamblea Nacional Constituyente, cuyos miembros debían ser elegidos el 25 del mes siguiente (julio) dentro de un listado de 93 candidatos admitidos por la circunscripción nacional y 1077 por las regionales, totalizando así 1170 candidatos, de ellos, 52 postulados por el Estado Bolívar.

         

Referendo ganado con elevada abstención


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  • Con mayoría relativa, pero con una notable abstención se impuso el “Sí” en el Referéndum realizado el 25 de abril de 1999 que dio inicio a un proceso constituyente enderezado hacia una nueva Constitución y reestructuración del Congreso y Poder Judicial.

martes, 14 de abril de 2015

Luis Mariano Rivera

El 12 de octubre de 1998, Día de la Raza americana, la Universidad de Guayana otorgó el doctorado Honoris Causa al canta autor y poeta carupanero de 92 años, Luis Mariano Rivera.
Fue un reconocimiento a su extraordinaria trayectoria en el campo folclórico-cultural dentro del marco del VII Festival Nacional de la Voz Universitaria y la Canción Inédita.
Luis Mariano Rivera es autor de bellas canciones musicales: La pascua es hermosa, Cerecita, Canchunchú florido, El mango, La guácara, entre otras que han sido magistralmente interpretadas por renombrados cantantes y agrupaciones.
Posteriormente, el 30 de noviembre de 2000, la Asamblea Nacional le rindió homenaje a Luis Mariano Rivera junto con los también artistas populares Eneas Perdomo y Jesús Sevillano,  en sesión solemne y en presencia de autoridades y personalidades de la cultura.
El orador de orden en la ocasión fue el diputado Alejandro Armas, ex presidente del CONAC y ex viceministro de Cultura, hoy extinto, quien subrayó que es un error que los artistas populares tilden de elite la cultura ilustrada tanto como que esta tilde de antiestética la cultura popular. Ambas deben integrarse en un todo equilibrado y armónico. Citó los casos de Bach, Brahms, Mozart y los nacionalistas del siglo XIX, que tanto influyeron en los músicos latinoamericanos de la primera mitad del XX.
Anunció en su discurso el encuentro nacional de cultura popular en Caracas el 5 de julio de 2001, similar al que organizó Juan Liscano en febrero de 1948 durante la presidencia de Rómulo Gallegos.  El evento concluyó con un concierto a cargo del tenor Jesús Sevillano.
Luis Mariano Rivera Font nació el 19 de agosto de 1906, en un pueblo cercano a Carúpano, Canchunchú Florido, estado Sucre y falleció el 15 de marzo  de 2002 en el mismo lugar natal.
Su vida, como la de cualquier campesino de la zona de Paria, estuvo marcada por las carencias y necesidades que caracterizan la pobreza de las zonas rurales de Venezuela. A temprana edad se quedó huérfano, llegó a ser peón de la hacienda de su propio padre y su educación formal fue sólo hasta el tercer grado de primaria. Sin embargo, a pesar de su condición de ser un casi analfabeto, enseñó que las ganas que dicta la perseverancia por ser un hombre digno pueden ser más fuertes de las que uno cree.
La vida de músico, poeta popular de  Luis Mariano comienza a los 48 años de edad. Él relataba que fue siendo “un viejo” cuando logró “meter un poco de luz” en su pensamiento y fue así como la música y los versos empezaron a dibujar su existencia.
Se le conoció como un músico autodidacta y un hombre de pocas palabras, pero de gran sensibilidad, Rivera solía decir que su primer encuentro con la música fue por pura casualidad. “Fue un diciembre. Mis amigos querían cantar una nueva parranda, pero no tenían idea de por dónde empezar, así que escribí una canción para ellos”.
Hasta el continente Asiático supo del arte de Luis Mariano Rivera, pues el no menos famoso Paul Mauriat versionó la canción “Juana Francisca” y la convirtió en un éxito de la música instrumental en Japón.  Una versión de “Canchunchú Florido” realizó la  Orquesta Filarmónica de Londres.
Han reconocido su vida artística la Fundación Pampero, la Universidad de Oriente, Cementos Caribe y la Fundación Tradiciones Caraqueñas que han realizado producciones discográficas antológicas para enaltecer las creaciones del “Cantor de Canchunchú”.
Del mismo modo, la vida de este oriental ha inspirado canciones como “A Luis Mariano”, del musicólogo Rafael Salazar y “La Canción de Luis Mariano”, de Alí Primera.  Sus canciones asimismo interpretadas por  Morella Muñoz, Jesús Sevillano,  Juan Carlos Salazar, Gualberto Ibarreto,  Cecilia Tod, Lilia Vera, Simón Díaz,  Un Solo Pueblo y Serenata Guayanesa.

lunes, 13 de abril de 2015

Unidad de quemados pediátricos

Dr. Zamora Montes de Oca

En 1998, la Unidad de Quemados Pediátricos del Complejo Hospitalario Ruiz y Páez, quedó inaugurada gracias al empeño del gobierno regional y colaboración de diversos sectores de Guayana, animados por el doctor Celestino Zamora Montes de Oca, creador del proyecto.
La unidad consta o constaba de cuatro camas de hospitalización, sala de cura con baño especial, mesa especial de baño, lavamanos automáticos y una serie de aditivos que la convierten en una sala de atención con las técnicas más avanzadas.
Hay que decir a propósito de esa unidad para niños que la gravedad de una quemadura depende de su profundidad, de su extensión y de la edad de la víctima. Según la profundidad se clasifican en quemaduras de primero, segundo o tercer grado.
Entre los primeros auxilios que se aplican en la mayoría de los casos de quemaduras se encuentra el enfriamiento rápido de la zona, habitualmente con agua fría (si el paciente está en llamas hay que envolverle en ropas o hacerle rodar por el suelo hasta conseguir apagar el fuego); las ropas de fibras artificiales deben ser retiradas pues continúan en combustión lenta durante mucho tiempo. Se debe evitar la aplicación de remedios caseros, pomadas o ungüentos. Las quemaduras que afectan a menos del 15% de la superficie corporal se suelen tratar en el hospital mediante desbridamiento, aplicación de cremas antisépticas específicas y tratamiento analgésico.
Las quemaduras que ocupan entre el 15% y el 25% requieren hospitalización para administrar sueroterapia y evitar complicaciones. Las quemaduras con una extensión superior al 25% deben ser tratadas en unidades especializadas de quemados como esta que entró en servicio el 20 de octubre de 1998.
Como bien lo afirma el doctor David Fem B., las quemaduras en las edades pediátricas son un problema de salud pública, aparte del riesgo de morir, éstas pueden dejar secuelas de invalidez funcionales y estéticas, que causarán trastornos psicológicos, sociales-familiares y laborales serios durante toda la vida.
El conocimiento de esta patología ya sea del punto de vista fisiopatológico y del diagnóstico adecuado determinan el enfrentamiento inicial al niño quemado, lo que conlleva a un tratamiento adecuado, oportuno y que tiene como finalidad el dejar un paciente sin o con la menor cantidad de secuelas, de manera de reinsertarlo lo antes posible a su entorno normal.
Las quemaduras se pueden definir como trauma prevenible, que compromete piel y/o mucosas y tejidos subyacentes, producida generalmente por la acción de agentes de tipo físicos (térmicas), químicos y biológicos, y que dependiendo de la cantidad de energía involucrada, el tiempo de acción de ésta y las características de la zona afectada, determinan el tipo de lesión y sus repercusiones las cuales pueden ser solo locales o con repercusión sistémicas.
La quemadura es uno de los traumas más severos que puede sufrir un ser humano. Esta condición tiene diferentes etiologías siendo las más frecuentes en pediatría los líquidos calientes y el fuego directo.
Según estadísticas manejadas en el Hospital de Niños J.M. de los Ríos de Caracas, los lugares más propensos donde los niños sufren quemaduras son los preescolares, en la casa y en la cocina, y generalmente son generadas con líquidos calientes.
Independientemente de su etiología y magnitud, las quemaduras repercuten en todos los sistemas del organismo, siendo generalmente la piel el órgano blanco. Las quemaduras por fuego directo queman la piel tanto en extensión como en profundidad, y daña de acuerdo a esta última, los diferentes estratos cutáneos.
La Unidad de Quemados Pediátricos fundada por el doctor Celestino Zamora Montes de Oca durante la gestión del gobernador Jorge Carvajal Morales actualmente ha sido absorbida por la Unidad de Quemados Adultos recientemente creada por la gestión del gobernador Francisco Rangel Gómez, ambas en el sexto piso del Complejo Hospitalario Ruiz y Páez.