sábado, 12 de abril de 2014

Un chino que no es chino

Hoy 21 de diciembre es el Día de Santo Tomás, patrono de Guayana, onomástico de mi nieto Alfonso Mareschi Fernández y también de Tomás León Rengel, quien fue vice pre¬sidente de la Municipa¬lidad y directivo de la Asociación Venezolana de Periodistas (AVP( siendo yo Secretario General, a quien todo el mundo conoce como el "Chino León", no porque sea re¬almente nipón ni haya estado alguna vez más allá de la cuenta, sino sencillamente porque tiene algunos rasgos asiáticos a nivel de la zona ocular que lo obliga a usar lentes oscuros casi siem¬pre. No es el único, hay aquí otros fa¬mosos como el Chino Lee, connotado dirigente de Acción De¬mocrática; el difunto Chino Lima, quien fue más de una vez Presidente de la Asamblea Legislativa; el Chino Palermo, quien fue co¬ordinador del núcleo de la Universidad Pedagó¬gica y otros menos con¬notados como el Chino Puerta y el Chino Car¬mona. Pero cada vez que le es menester hacerlo para salvar confusiones, el Chino León aclara que nunca perteneció al llamado "Grupo Chino" al que la Causa Radical atacaba ferozmente en otros tiempos. Recuerdo que la aclaratoria la formuló en el Salón Río Claro del Hotel Laja Real adonde concurrieron, co¬mandante Walter Bece¬rra, Alcalde Jorge Car¬vajal, prefecto Dio¬medes Túnez, y dirigencia de todos los partidos para saludar a través de "Guayana, buenos días" al Chino León que cumplía 51 años de edad y 33 de locutor iniciado en Ondas Porteñas de Puerto La Cruz bajo la dirección del desaparecido Gabriel Aguilera Ordaz. El Chino León es re¬almente un personaje, no sólo como narrador fluido y agradable sino también como político de hábil sutileza dentro de los más enconados enredos. De suerte que cuando la dirigencia adeca se vio como arrin¬conada por los constan¬tes ataques del gobierno de Andrés Velásquez y de su partido, el Chino León logró ascender desde la bancada blanca al estrado presidencial del Concejo Municipal con los votos de la Cau¬sa R, del MAS, COPEI y los de su entonces partido Acción Democrática. Nacido el día de Santo Tomás (21 de diciembre 1939), no por ello es in¬crédulo como lo fue el apóstol. El Chino no ne¬cesita ver para creer. Se anota entre los que cre¬en de buena fe y a pri-mera vista y, sin embar¬go, confiesa que jamás ha sido engañado ni ba¬jado de la mula y menos en esta su Ciudad Bolívar, donde hace tiempo se extinguió este noble medio de transporte (la mula) y distracción de los muchachos que atardecían o amanecían en la Laguna El Porvenir para verlas abrevar en el verde pastizal del ganado de Paravisini. Quién se atrevería a engañar o agraviar en cualquier sentido al que nunca le ha faltado un micrófono para decir y denunciar con "espadas y espinas". Tiene el Chi¬no una manera tan par¬ticular de decir las cosas que a muchos les parece a la vez que terrible, di¬vertida. Lo hace espon¬táneamente y ayudado por una elocuencia na¬tural que se apoya en el lenguaje popular y co¬loquial, siempre lleno de gracia y de proverbios y que tuvo representación autén¬tica en el diario y lon¬gevo microprograma ra-dial "La piedrita en el zapato", que ostentaba como lema "Así me lo dijeron, así lo digo". Hoy cuando reciclo esta crónica que publiqué el 30 de enero de 1991 en El Nacional, el Chino Antonio León Rangel, ya no trabaja en Radio Angostura sino en la FM Interactiva, ni vive en Cerro Azul, donde nació, ni en la Calle Boyacá No 19, sino en Agua Salada. Cumple hoy 81 años y la últimamente que lo vi con su mismo talante fue en la Plaza Miranda, facundo y fecundo, animando el ritual previo al esparcimiento en el Orinoco de las cenizas de su amigo de infancia, actor Gustavo Rodríguez. (AF)

jueves, 10 de abril de 2014

Crecimiento urbano distorsionado



Ciudad Bolívar que debería desarrollarse hacia el oriente hasta unirse con Ciudad Guayana, acentúa su crecimiento hacia el sur, no porque se haya planificado de esa manera, sino por las constantes invasiones.
         Varias planchas de zinc, alambre, martillo y clavos es todo cuanto apremia a la hora de construir un rancho para lograr no tan solo abrigo contra el mal tiempo, sino también contra las acometidas de la Guardia Nacional, la policía y los dueños de las tierras invadidas.
         Las invasiones pueden ser violentas o pacíficas, pero se hacen masivas, tan pronto clavan las primeras estacas, entonces no hay vuelta atrás ni autoridad militar, policial ni civil que pueda impedirlo.  La cuantía de la invasión es importante como problema social.
         “Los sin techos” por sí mismos hacen valer los derechos de los desposeídos, pero esto siempre es el comienzo porque después los politiqueros se disputan esa bandera hasta que el proyecto de un nuevo barrio en el expandido cinturón de miserias de la ciudad se consolida.
         Se pudiera decir que el plan rector de la ciudad orienta el crecimiento por un lado y los invasores por otro.         Los ediles sostienen que las invasiones con todos los inconvenientes que acarrea son a la larga positivas porque alimentan la fuerza de crecimiento de la ciudad y su mejor argumento es que muchos sectores urbanos vitales de la actualidad son productos de pasadas invasiones. Grimaldi, quien en pasadas elecciones quedó fuera del Concejo después de 15 años como munícipe fue señalado siempre como el principal motor de las invasiones y su popularidad en los barrios respiraba por esa ventana.
         En el origen y conformación de los barrios de esta ciudad se distinguen dos tipos de invasiones, la violenta y la que se hace paulatinamente. Esta última ha sido más fácil de controlar. En 1985 había en la ciudad capital unos 30 barrios nuevos carentes de los servicios básicos. Barrios donde el tipo de vivienda predominante era el rancho construido con materiales de desechos, tablas, zinc, cartón. Aproximadamente con dos ambientes, lo cual incide en las condiciones de hacinamiento en que viven las familias.
         Una encuesta rápida hecha al Barrio “Villa del Sur” entre los 30 en formación, se obtuvo el siguiente resultado: ranchos, 69,57%; casas, 14,49%; construcciones, 15,94 %; población económicamente activa, 40% y desempleados, 6%.
Esto es sólo el ejemplo de un barrio, pero la situación era parecida en el resto. El 95% de los barrios marginales que en su mayoría eran nuevos, predomina el rancho. Brisas del Sur, Brisas del Este, El Paraíso, Los Próceres, Las Flores de Agua Salada, los Báez, Guaricongo, Venezuela y pare usted de contar.
         Existían otros barrios con más de 15 años de conformados y que prácticamente tenían eliminado el rancho. Estos eran barrios ya consolidados respecto a servicios públicos (agua, luz, teléfono, cloacas, acueductos) y servicios comunales como módulos de servicios múltiples (SAS, Orden, funda común, Policía del Estado, Ince, CMA, ME). Así mismo los habitantes se habían organizado en Asociaciones de Vecinos para canalizar mejor sus problemas. Existían también organizaciones de base como clubs deportivos, clubs de madres, comunidades educativas, juntas pro-mejoras. Ejemplos de estos barrios consolidados dada la acción conjunta del Estado eran, entre otros: Las Moreas, Medina Angarita, La Sabanita (sector UDO) (Sector Pepsicolo) (Zona Industrial), Las Campiñas Uno y Dos, Peñón Negro, Antonio José Grimaldi (hoy barrio Libertador), Agua Salada, El Edén, Las Piedritas Uno y Dos, La Lorena, El Algarrobo, Vista Alegre, La Shell, Hipódromo Viejo, Marhuanta, Cañafístula, Tomás de Heres, Perú Viejo, San Simón, Llano Alto,  La Lucha, Perro Seco, El Zanjón, Angostura, Angosturita, Carlos Andrés Pérez, Virgen del Valle, Andrés Eloy Blanco y Primero de Mayo.


miércoles, 9 de abril de 2014

Concurso Nacional de Guitarra Antonio Lauro

Concurso Nacional de Guitarra Antonio Lauro
Antonio Lauro (en la foto) probó cómo a nuestro país se puede servir, sirviendo a los valores del espíritu. Probó cómo puede alimentarse el patrimonio espiritual e intemporal del hombre dándole un mensaje de belleza aunque ello no produzca enriquecimiento ni encumbramiento, dijo Manuel Alfredo Rodríguez, profundamente emocionado, al improvisar un discurso en el acto inaugural de la primera versión del Concurso Nacional de Guitarra “Antonio Lauro”, patrocinado por el Consejo Nacional de la Cultura, en el mes de diciembre de 1986, conjuntamente con la Gobernación del Estado Bolívar, para los estudiantes de las escuelas de música del país, en el Año Internacional de la Paz.
         La apertura del Concurso, en la Casa del Congreso de Angostura, estuvo a cargo de la ministra de Estado-Presidenta del Conac, Paulina Gamus Gallegos, y del gobernador René Silva Idrogo, quien exaltó la obra de Lauro y la ministra luego de hablar de los objetivos del Concurso dijo que la idea de que se realizara en Ciudad Bolívar fue del propio Maestro, así como también él escogió el jurado y diseñó la organización del evento.
         Lamentablemente, la muerte sorprendió a este artista guayanés de proyección universal y por eso no puede estar físicamente presente en este acto, por lo demás, muy concurrido y con representantes de todos los sectores institucionales.  Estaban María Luisa Lauro y su hija Natalia Lauro, así como los miembros del jurado: Alirio Díaz, quien vino expresamente  de Roma; Rodrigo Riera, Rómulo Lazarde, Leopoldo Igarza y Alvaro Alvarez.
         Manuel Alfredo Rodríguez, en su disertación para exaltar la obra de Lauro, se remontó a la Venezuela de la Colonia, época en que logró un florecimiento musical inigualado con la América española, a tal extremo, que algunos ensayistas han usado el término de “milagro musical” hoy rechazado por los culturólogos
         Desde entonces se realiza en esta ciudad un Concurso Bienal Nacional de Guitarra con el nombre de Antonio Lauro en homenaje al músico y cada año en ciudad Bolívar y Ciudad Guayana, durante la semana de la fecha natal del maestro, se realizan conciertos de guitarra clásica interpretados por músicos locales y músicos invitados conmemorando así la  vida y obras. .
Antonio Lauro nació en Ciudad Bolívar, el 3 de agosto de 1917 y murió el día 18 de abril, en 1986, a la edad de 68 años. Fue  guitarrista, maestro de música y compositor de música clásica y música popular venezolana.
En su tiempo se le consideró como uno de los principales compositores para guitarra de Suramérica del siglo veinte. Su más famosa composición es el vals NATALIA, compuesto en 1939, fecha desde la cual le dio renombre mundial por la belleza y exquisitez melódica de esta pieza. 
Este vals se conocía como Vals Criollo, Valse de Lauro o VALS Nº 3, para cuya interpretación correcta se requiere gran dominio del instrumento. Al cumplir su hija la mayoría de edad, Lauro le cambió el nombre y desde entonces se conoce internacionalmente como Natalia, composición que es materia obligatoria en academias de música de todo el mundo para optar al título de guitarrista.
Lauro nunca dejó de visitar Ciudad Bolívar y pasearse por la casa donde nació, diagonal con la Plaza Bolívar.  Esta casa fue adquirida y comprada por el Gobierno de Andrés Velásquez, quien la hizo restaurar para actividades guitarrísticas.  También adquirió el terreno contiguo para levantar  un Teatrino, pero los gobiernos sucesivos lo han convertido en estacionamiento oficial.  La última vez que visitó Ciudad Bolívar fue invitado por Salomón Martínez a conocer el Salto Ángel, cuando regresó ´exclamó; He subido al cielo, puedo morirme ahora”.


martes, 8 de abril de 2014

Ciegos indios del Alto Caura

Los indios del Alto Caura, especialmente los de Guaña y Karanacuni se están quedando ciegos debido a la  oncocercosis, enfermedad causada por  parásito trasmitido por un mosquito y que causa severas lesiones en la córnea, según el doctor Gregorio Volcán (en la foto), del departamento de parasitología y microbiología del Hospital Universitario Ruiz y Páez.
         Esta enfermedad no descrita en la zona presenta un problema de salud gravísimo y un equipo del departamento integrado por él, el doctor Gerardo Godoy, el doctor Armando Guevara, el biólogo Ricardo González y los bioanalistas Clemencia Medrano y Rafael  González están estudiando las poblaciones del Alto Caura donde los índices parasitarios son altísimos.
         A pesar de conocerse la existencia de la oncocercosiss en el Alto Caura desde 1982, hasta noviembre de 1985, la zona no había recibido los beneficios de la cobertura médica o técnica por parte de Dermatología Sanitaria.
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         Esta enfermedad fue descrita por primera vez en Venezuela en 1948. En esa misma región selvática el Departamento de parasitología y microbiología de la Escuela de Medicina  señaló en 1980 la presencia de Mansoella ozzardi y ese mismo año publicó una nueva filaria en humanos, la cual designó  como Microfilaria bolivarensis.
         Informaciones sobre este nuevo foco de oncocercosis fueron ampliamente discutidas en   el Simposiun Internacional sobre Filariasis, realizado en octubre de 1983 en Puerto Ayacucho.
La distribución geográfica de la Oncocercosis en Venezuela fue reportada por primera vez en 1948 en la región nor-oriental del país, posteriormente se descubren casos en la región nor-central y hacia mediados de la década del 70 se describe el foco sur de Venezuela.
Los estudios epidemiológicos evidenciaron la identificación de tres focos de Oncocercosis en el país.
El foco nor-oriental que incluye grandes áreas del estado Monagas, extendiéndose a varios municipios en los estados Sucre y Anzoátegui.
El foco nor-central que comprende los estados Aragua, Carabobo, Guárico, Cojedes, Miranda y Yaracuy.
El foco sur que comprende los estados Amazonas y Bolívar, compartiendo un área endémica donde viven comunidades indígenas, sobretodo los Yanomami, altamente móviles a lo largo de ambos lados de la frontera entre Venezuela y Brasil.
El Programa Nacional de Eliminación de la Oncocercosis ha alcanzado durante siete años consecutivos (2003 – 2004 – 2005 – 2006 – 2007 – 2008 – 2009)  coberturas de distribución masiva de Mectizan, superiores al 85% de los elegibles para tratamiento en ambas rondas semestrales, indicando el progreso hacia la eliminación de la enfermedad.
En la reunión celebrada en noviembre de 2010, en la ciudad de Antigua, Guatemala, el comité coordinador del Programa de Eliminación de la Oncocercosis en América (PCC) revisó la información epidemiológica e historial de coberturas de tratamiento del foco nor-central de Venezuela, así como de los resultados de los estudios entomológicos, oftalmológicos, parasitológicos y serológicos realizados por el Programa de Eliminación de la Oncocercosis de Venezuela con el apoyo del Programa para la Eliminación de la Oncocercosis en las Américas (OEPA), concluyendo que al compararlos con los lineamientos establecidos en la Guía de Certificación de la Organización Mundial de la Salud (OMS), pudieron establecer que la transmisión ha sido interrumpida y que no existen enfermedades oculares atribuibles a la Oncocercosis en dicho foco.
Frente a estas evidencias, el PCC recomienda suspender el tratamiento masivo con Mectizan en las comunidades endémicas de Oncocercosis del foco nor-central de Venezuela y que se establezca el sistema de vigilancia epidemiológica post tratamiento por un mínimo de tres años hasta que se certifique completamente la eliminación de la Oncocercosis en dicho foco.
Venezuela certifica en Gaceta Oficial del 13 de mayo de 2011 las recomendaciones  para sustentar la eliminación de la Oncocercosis.



lunes, 7 de abril de 2014

Centro de las artes de Ciudad Bolívar

TOPICO
El Centro de las Artes, proyectado e iniciada su ejecución en los actuales predios del Jardín Botánico de Ciudad Bolívar durante la administración (1979-1982) del gobernador Alberto Palazzi, sufrió un revés durante los períodos gubernamentales subsiguientes al no preverse partidas en la Ley de Presupuesto para la continuación de los trabajos.

La paralización de esta importante obra (en la foto) concebida para agrupar las diseminadas instituciones artísticas y culturales funcionando en lugares inadecuados, generó pérdidas millonarias que el consorcio que ejecutaba la obra intentó cargar al gobierno regional. El techo, butacas, dispositivos electrónicos y escenario en general, adquiridos en el exterior en los tiempos de bonanza, se hallaban depositados en abril de 1986 en los muelles de Bilbao, Miami y La Guaira.
Al Instituto Nacional de Puerto, por ese concepto, el gobierno adeudaba una cifra considerable. Lo cierto es que ninguno de los gobiernos sucesivos de la administración Palazzi mostró interés por solucionar los problemas y darle continuidad a esta obra que comprendía un teatro para mil butacas, además de oficinas para la Dirección de Cultura y sedes para la escuela de danzas, de música y artes plásticas.
El gobierno de Andrés Velásquez igualmente se negó a darle continuidad a la obra y prefirió acoger un proyecto del arquitecto caraqueño Oscar Tenreiro consistente en un Teatro moderno adosado al Capitolio, antiguo inmueble frente a la Plaza Miranda, diseñado y construido a finales del siglo diecinueve por el ingeniero polaco Alberto Lutowski, estableciendo un alto contraste no permitido por la Ordenanza de Protección del Centro Histórico aprobada por la Municipalidad en 1987.
Aunque el teatro hace tiempo que se salió de sus tradicionales confines y ahora las obras pueden escenificarse en la calle o en cualquier lugar donde la comunicación entre el actor y el espectador sea lo más horizontal posible, Ciudad Bolívar sigue añorando su Teatro Bolívar que perdió un día de los años 30.
El Teatro Bolívar, resquebrajado por la escasa consistencia del material con el cual fue construido, tuvo que ser demolido, pero bajo la promesa oficial de uno nuevo en el mismo lugar que más tarde cubriría el gobernador Mario Briceño Iragorri con el desaparecido Auditorio Simón Rodríguez, transformado finalmente en Palacio Legislativo.
Como se ve, la promesa de un nuevo Teatro quedó en suspenso hasta que el gobernador Alberto Palazzi decidió incluirlo en un complejo cultural o Palacio de las Artes en el que invirtió 50 o 70 millones de bolívares, pero que no pudo concluir por haber sido reemplazado en 1982 por el doctor Alcides Sánchez Negrón. Luego a este le siguieron como gobernantes, Paúl Von Buren, Edgar Vallée Vallée, Luis Felipe Goubat, Omar González Moreno y Andrés Velásquez. A ninguno de ellos les importó el Complejo Cultural cuyas bases y columnas asedian la desidia y la intemperie.
En vez de concluirlo, el gobierno de Velásquez prefirió invertir 120 millones de bolívares para transformar el Capitolio en un complejo cultural similar, no obstante todas las limitantes que suscitaron una larga discusión.
El problema que vemos es que con esos millones de bolívares destinados para adosarle al Capitolio el proyecto Tenreiro, se hubiera terminado el Palacio de las Artes en el Paseo 5 de Julio que incluía, un Teatro para mil butacas. Escuelas de Artes Escénicas, Escuela de Artes Plásticas, Escuela de Música, Galería de Arte, Cine Club, Cafetín y sede de la Dirección de Cultura. Sin embargo, privó otro criterio administrativo cuyos resultados están a la vista: una estructura adosada al antiguo Capitolio de la Plaza Miranda que ningún gobierno post Velásquez y de la época chavista, ha querido concl

domingo, 6 de abril de 2014

Biblioteca “Manuel Peñalver”

Wtpopicos
El senador Ramón J. Velásquez (en la foto), inauguró el 10 de septiembre de 1986, la Biblioteca “Manuel Peñalver”, fundada por Federación de Trabajadores del Estado Bolívar (Fetrabolívar), presidida por el diputado Ángel Zerpa Mirabal.
         Hacía entonces veintisiete años que en Ciudad Bolívar, en la cercada cárcel que la dictadura destinó a sus opositores, empezó Ramón J. Velásquez  a conocer el nombre de Manuel Peñalver. Compartía el mismo calabozo con un gran líder sindical y un gran venezolano, Luís Tovar; allí en el estrechísimo recinto estaba también gente del Guárico y de Oriente, pero la palabra, el ingenio, la habilidad para mantener el optimismo en el oscuro calabozo era de Luís Tovar, que hacían del líder obrero, permanente centro de atracción.
Dijo Ramón J. Velásquez en la ocasión que Luís Tovar era el más extraordinario profesor de optimismo. Liquidaba  las rejas y el secuestro de la dictadura para estar empeñado en dialogar con quienes en el destierro o en las otras cárceles eran sus compañeros de clase y de lucha y para pensar en la Venezuela  que iba a venir. Para Luís Tovar, Manuel Peñalver, quien después de cinco años de prisión en San Juan de Los Morros, estaba viviendo en el destierro; Manuel Peñalver era un recuerdo constante. Uno de los líderes juveniles del sindicalismo que estaba seguro iba a continuar la lucha por rescatar las libertades y por mantener dentro de la democracia venezolana una lucha de contenido social que explicara y justificara la presencia de la clase trabajadora en los cuadros del gobierno.
Manuel Peñalver era guariqueño, trabajó en los campos petroleros. Su vocación de luchador lo llevó a integrarse desde el primer momento a los cuadros sindicales  que fue ascendiendo en razón de su capacidad, de su sentido de responsabilidad, de su comprensión de los alcances trascendentales de la lucha social. Era un lector incansable que hacía de la noche día para completar una formación que le había negado la vida y la orientación de la educación pública de aquel entonces
El 22 de abril de 2012, veintiséis años después, falleció Manuel Peñalver, quien además de dirigente sindical propiamente llegó a ser Secretario General de Acción Democrática.
El homenajeado murió en Caracas.  Había estado alejado de la vida política pública en los últimos años. Desarrolló su carrera partidista como dirigente sindical y ocupó el cargo de secretario general en sustitución de Jaime Lusinchi, cuando éste optó por la candidatura presidencial en las elecciones de 1983.
Peñalver condujo al partido en la segunda mitad de la década de los 80, cuando AD contaba con mayoría parlamentaria en el Congreso bicameral. Fue recordado por una frase que generó titulares en su época: "No somos suizos", con la que negó el respaldo de la bancada mayoritaria a las propuestas de reforma tributaria que la Comisión para la Reforma del Estado (Copre), había presentado entre un amplio paquete de medidas que perseguían la modernización administrativa.  En la ocasión de su fallecimiento, Rafael Poleo, lo describió como un hombre culto y amable, amplio, políticamente civilizado y hábil.  Esto a pesar de que sus modales eran del peón llanero con quienes convivió en el hato de su abuelo. Aquino, quien los inició en los libros y en el amor por los humildes.
Ungirlo como jefe del partido fue la última voluntad de Rómulo Betancourt en el mismo discurso donde dijo: “Por encima de las tumbas, adelante”.  Debía ser después de Jaime Lusinchi, el candidato.  Pero a Manuel Peñalver se lo tragó una conspiración interna que aprovechó sus debilidades.  No se aceptaba que un sindicalista fuera presidente.


sábado, 5 de abril de 2014

NATALICIO Y MUERTE DEL ACTOR BOLIVARENSE GUSTAVO RODRÍGUEZ


 El muchacho aquel de la calle Concordia con Boyacá de Ciudad Bolívar, que se ganaba los primeros premios de disfraces en tiempos de Carnaval, pasó a ganárselos todos  durante el resto de su vida hasta su fallecimiento el miércoles 2 de abril (2014) con sus actuaciones en las tablas y es que el hijo del sombrerero nació (19 de febrero de 1947) y creció para la transformación, para la metamorfosis, para el desdoblamiento, rebelándose contra lo que un día de diciembre mal pudo suponer su madre María Luisa Orá de Rodríguez.
Y si Gustavo Rodríguez se rebeló, se sublevó, lo hizo corno buen revolucionario, pero no para revelarse o desvelarse como el Gabriel ni el Eloy de "La Revolución" de Isaac Chocrón, sino como lo que por compromiso y oficio fue desde que se frustró como estudiante de sociología de la Universidad Central.
De todas maneras, no estuvo él distante de la ciencia que estudia la relación del hombre con los otros, vale decir, la sociología, pues el Teatro que fue su ejercicio de oficio se halla inmerso en muchos aspectos de la fenomenología social haciendo las veces de una sociometría a través de la interpretación.
"La Revolución" pieza teatral del dramaturgo Chocrón que lo consagró,  estuvo en Caracas seis meses en cartelera y se montó en varias ciudades del país, entre ellas Ciudad Bolívar, abarrotando un diciembre las gradas del anfiteatro de la Gobernación.
Gustavo Rodríguez no actuaba en Ciudad Bolívar desde 1974 cuando vino con el "Nuevo Grupo" a una temporada iniciada en la biblioteca Rómulo Gallegos, entonces dirigida por Lourdes Salazar y que culminó en el Gimnasio Cubierto de Las Moreas. Fue cuando se estrenó "La Máxima Felicidad" y se montaron obras de gran resonancia como "El Testamento del Perro" y "Resistencia".
Nació y se crió en Ciudad Bolívar, pero el 19 de febrero de 1947, profesionalmente se realizó en Caracas sin que por ello perdiera el pulso del río, la bonhomía y perspicacia guayanesa que es tanta como la del maracucho.
La Ciudad Bolívar del 40 al 50 todavía era plácida, casi bucólica y la relación humana bastante estrecha.  Sus compañeros de correrías eran Alberto Camacho, Tomás Gómez, Horacio Villamonte, César Gil Samy y Ernesto Guevara.
         Su vena de actor  le venía por su  Padre José Leandro Rodríguez. El era sombrerero de oficio, pero su vocación realmente era la de actor y no perdía la oportunidad de las Trouppe o Compañías teatrales que pasaban por la ciudad para aceptar papeles eventuales.       Pero hubo un tiempo que no pasaban Compañías sino Circos de malabaristas, equilibristas, payasos, y aceptó suplantar por emergencia a un equilibrista de la cuerda floja con tan mala suerte que cayó y quedó inválido para siempre.
De allí le vino entonces su pasión por el teatro, además que en su casa la alimentaron desde pequeño, cuando lo disfrazaban de Napoleón, de Julio Cesar, de Gladiador, de Mosquetero y con ellos se ganaba los primeros premios de disfraces infantiles en los Carnavales que eran realmente hermosos.
Gustavo estudió en el Seminario primero y luego en el Peñalver hasta tercer año. El Bachillerato lo terminó en el Liceo Aplicación de Caracas y luego ingresó a la UCV para estudiar Sociología,que interrumpió ya muy avanzado para aceptar una invitación del Instituto Internacional de Teatro.
         Fue monaguillo de Monseñor Bernal. Estuvo tres años en el Seminario Cristo Rey. No pudo consolidarse como sacerdote, pero le quedó el regusto por la ceremonia. Se casó tres veces y tuvo tres hijas María Fernanda,   Alexandra y Juliana Andrea con la querodó  dos películas y como hijo de mono no pela bejuco ésta siguió el mismo camino de sus padres.