lunes, 29 de junio de 2015

Duelo, desvelos y devociones

En estos días me encontré con el antiguo dirigente político, Oscar Rodríguez y me sorprendió con dos libros de su hija Albor Rodríguez; “Duelo”, “Desvelos y Devociones”. A Albor Rodríguez la conocí (1991) recién graduada de periodista y le ofrecí se encargara de la coordinación y producción de la revista de la Asociación Venezolana de Escritores, Seccional Bolívar. “La Palabra” que ella previa consulta con la directiva que yo presidia como secretario general, le cambió el nombre por el de “Urinoko”, primitiva denominación del río padre de todos los ríos venezolanos.
Después de varios números de la revista con formato muy distinto diseñado por Iván Castillo, Albor hizo carrera en Caracas como periodista de la página de Arte de El Nacional donde estuvo 16 años interrumpidos por cortos períodos en otros diarios de Venezuela (El Tiempo de Puerto La Cruz); de España (El País): de Bolivia (El Mundo).
También experimentó la escritura más allá del periodismo hasta publicar “De eso no se habla”, “La huella del Sida en Venezuela” (premiado) y otros libros, entre ellos, “Desvelos y Devociones” y “Duelo”. El primero corresponde a una serie que se ha propuesto la empresa Cigarrera Bigott para tomar el pulso de la crónica en Venezuela, producto del Seminario de Periodismo Narrativo y de Investigación, que organiza la empresa desde el año 2006.
Este seminario busca rescatar historias y darle a sus narradores, los periodistas, herramientas académicas, prácticas, y la oportunidad de escribirlas en una edición que año a año recoge diversas realidades del país.
La del 2013 reúne estos 18 títulos de una actividad dirigida por la misma Albor Rodríguez y Alfredo Meza, acompañados en charlas y conversatorios por importantes figuras de la comunicación y narración nacional como Boris Muñoz, Leonardo Padrón, Manuel Abrizo y Emilia Díaz: Ahiana Figueroa: Auge y caída de un banquero en la era chavista. Alicia Hernández: El viacrucis de Massiel Pacheco. Ana Rodríguez: El agua que nadie puede beber. Andrea Montilla Kauefati: Los sapos se esconden en Chile. Daniel Murolo: El día que ardió la Panamericana. Erick Lezama: La fama esquiva del valiente Strippoli. Johanna Rodríguez: Las voces que mataron a Lucho. Julio Materano: El hospital donde nadie muere. Lissette Cardona: La banda bajo la escalera. Luisa Mendoza Pérez: El estudiante que no volvió a su casa. Luzmila Mejía Smith: De la euforia a la desesperanza. Maisdulin Younis: Violaciones silenciadas. María Gabriela Fernández B. La arepa de oro. Ilaría José Martínez: A Xavier le quitaron la fuerza. Mariela Vásquez: Chacao en medio de las bombas. Italia Matamoros: La casa del horror. Sauel Morales: El rostro de una invasión. Lilliam Croes: Las grietas que desvelan a Cubiro. Ialdyn Vargas: La quinceañera que no llegó para bailar el vals.
El otro libro “Duelo” es un testimonio desgarrador de Juan Sebastián, su único hijo, un año cuatro meses y tres días de nacido, muerto ahogado en la piscina de su propia casa, un lluvioso jueves por la tarde, 23 de agosto de 2012, guiado en solitario por su riesgosa e implacable inquietud de niño explorador.
Y, ahora, la madre, en un injusto intento de mea culpa, trata de drenar su corazón herido sobre la palabra o, en todo caso, reconstruir su hijo muerto con la arcilla de su propia artesanía como procurando un imposible milagro de resurrección.
La desesperación es tanta que al no poder sostenerse en el letargo de su cuerpo desmayado, casi sin sentido, ni en la fragilidad de su pluma, acude permanente e instintivamente al camposanto donde la humedad de la tierra y la grama encendida de capachos abrigan el cuerpo de su niño insigne. El cementerio se abre entonces como refugio de su alma perseguida por el fantasma inquieto y azaroso de su sangre.

sábado, 27 de junio de 2015

Nueva Cárcel para Ciudad Bolívar


En junio de 2001, el gobierno de Antonio Rojas Suárez anunció que estaba impulsando un cambio radical en el sistema carcelario con la ejecución del proyecto del nuevo recinto penitenciario de Ciudad Bolívar.
Se esperaban prometidos recursos por el orden de 12 millardos en una primera fase a través de la “Ley de Sobre Marcha”, para iniciar la obra. Esta obra iba a ser piloto a nivel nacional, ya que Bolívar sería el primer estado en operar con un centro penitenciario de este tipo de construcción no convencional, es decir, multifuncional y garantía de máxima seguridad, con cercas perimetrales y tecnología de avanzada.
El mismo se construiría modularmente, de manera que permitiría ampliaciones de acuerdo con el crecimiento de la población carcelaria.
Su sede contaría con un auditorio para eventos especiales, en el que la comunidad tendría acceso y participar del mismo. Otra de las ventajas competitivas es que en el mismo se implementaría un programa de inserción de los reos a la comunidad, tanto hombres como mujeres del cual ya se habían elaborado los estudios previos y pertinentes.
Decía el estudio que se dictará todo tipo de talleres como: pintura, albañilería, carpintería entre otros, y en función de ofrecer a los procesados la oportunidad de convertirse en microempresarios al momento de haber saldado sus cuentas con la justicia.
Ofrecer también prerrogativas como las de enjuiciamiento dentro de salas habilitadas para ello, sin que haya la necesidad de traslado del reo, sino a los jueces hasta el centro. La locación que se ha destinado para levantar este centro penitenciario está ubicada en las adyacencias de la parroquia Marhuanta, cuenta con 300 hectáreas de las cuales en un principio se usarán 70, y brindará un albergue a alrededor de 1.500 personas. La construcción en su primera fase generará 4 mil empleos. El próximo viernes 29 habrá una presentación del proyecto en el municipio ligadas al ámbito de la seguridad.
Ciudad Bolívar siempre tuvo y ha tenido cárcel para recluir a los procesados en los tribunales de justicia. En tiempo de la Colonia, la cárcel estaba ubicada entre hoy Paseo Orinoco y calle Igualdad. Era conocida como Cárcel Real y estuvo activa desde finales del siglo dieciocho hasta 1951 cuando los presos fueron recluidos en una cárcel moderna que se conocía como Cárcel Modelo, después Cárcel Nacional. También Cárcel Nueva y finalmente cárcel de Vista Hermosa.
El director de Obras Públicas Nacionales en el estado Bolívar era ese año de 1951 el ingeniero Antonio Burguillos, quien una vez concluida la obra, la presentó como un centro para la seguridad, disciplina y regeneración de presos.
Su estructura de cinco cuerpos y dos plantas incluía edificio para la administración. El primer cuerpo destinado a talleres; el segundo, para alojamiento de 60 presos en cada planta, con cuatro dormitorios colectivos y en el piso superior los servicios de mantenimiento. La planta baja con diez celdas individuales y varios dormitorios colectivos. En el tercer cuerpo de una sola planta: la cocina, comedor y lavandería. El cuarto cuerpo de una sola planta, destinado a reclusas, capacidad para veinte mujeres, además de sala de enfermería y farmacia. Y el quinto cuerpo de dos plantas destinado para alojamiento del alcalde, parte superior, y la de abajo para oficinas.
Antes de transferir los reclusos de la Cárcel Vieja a la Cárcel de Vista Hermosa fue estrenada por los presos políticos de la dictadura militar de Pérez Jiménez, que se hallaban en los campos de concentración de Guasina y Sacupana de la región deltana. Hoy en día, la cárcel de Vista Hermosa se halla hacinada, en estado deplorable, rodeada por el crecimiento urbano de la ciudad.

jueves, 25 de junio de 2015

Bolívar 4º en Juegos Nacionales

Iaxiv Juegos Deportivos Nacionales Lara: Bella Tarjeta Cantv
El 15 de diciembre de 2001, el estado Bolívar obtuvo por primera vez un cuarto lugar en los Juegos Deportivos Nacionales.
La prensa local dio a conocer como un cuarto lugar histórico la actuación de nuestros atletas juveniles en los XIV Juegos Nacionales que culminaron ese día en Barquisimeto, al sumar un total de 45 medallas de oro, 32 de plata y 40 de bronce, para un gran total de 117 medallas, lo cual marca un hito en la historia deportiva de nuestro estado sobrepasando los pronósticos inclusive de Deportes Bolívar que lo ubicaba entre los primeros siete renglones.
Los medallistas de oro de Bolívar recibirán una casa de más 1.5 millones de bolívares como premio a ese esfuerzo y sacrificio logrado en la máxima justa nacional, mientras que a los ganadores de plata el gobierno regional les ofreció 750 mil bolívares y 550 mil a los de bronce.
El presidente de Deportes Bolívar Sam Shepherd dijo en esa ocasión sentirse muy feliz y que se reunirá con el gobernador del estado Antonio Rojas Suárez para tratar lo relacionado con la premiación a los atletas medallistas.
Estos juegos deportivos de carácter nacional fueron creados en 1959 y se realizan cada dos años organizados por el Instituto Nacional de Deportes (IND) actualmente Ministerio del Poder Popular donde participan delegaciones de cada uno de los 22 estados del país, con el objetivo de promover la práctica de diversos deportes y elevar y preparar el nivel de los atletas nacionales.
El Decreto Ley Nº 515, fue dictado el 9 de enero de 1959 por el presidente provisional de Venezuela doctor Edgar Sanabriap como iniciativa del dirigente deportivo zuliano José Beracasa celebrándose la primera edición en 1969 en un principio solo con deportistas de alta competencia. Es solo a partir de 1978 que se permitió la participación de selecciones juveniles.
A los Juegos de Lara donde la selección de Bolívar obtuvo el cuarto lugar, siguieron los de Cojedes en el 2003 en su edición XV y la de los Andes (Táchira, Mérida y Trujillo) en el 2005.
En 2007, los XVII Juegos Deportivos Nacionales se realizaron por primera vez en Los llanos (Apure, Barinas, Guárico y Portuguesa). Fue la edición 17 en la cual destacaron como en años anteriores las selecciones de Carabobo, Lara o Anzoátegui.
Los siguientes Juegos se habían previsto para el 2009, pero el IND los postergó para 2011 además de establecer un nuevo sistema de clasificación para los atletas participantes. La edición del 2011 se realizó en 10 estados con el fin de recuperar y darle un buen uso deportivo a todas las instalaciones deportivas ya existentes.
Los XIX Juegos Nacionales 2013 tuvieron como sede la ciudad capital Caracas, y sub sede a los estados Miranda y Vargas donde compitieron más de 9.000 atletas pertenecientes a varias partes del país superando la edición pasada.
En total 24 delegaciones del país. Distrito Capital se coronó campeón de la XIX edición de los Juegos Deportivos Nacionales.
28 de septiembre de 2013
El acto de despedida fue celebrado en el Velódromo Teo Capriles en El Paraíso, donde atletas de las 24 delegaciones del país se concentraron para disfrutar la gran fiesta de despedida.
Debemos agregar que igualmente, desde el 2011 se han realizado 2 ediciones en diferentes lugares del país de los llamados Juegos Deportivos Paranacionales, eventos multideportivos que se realizan cada dos años organizado por el Instituto Nacional de Deportes en los que participan delegaciones de cada una de las entidades federales del país, con el objetivo de promover la práctica de diversos deportes y elevar y preparar el nivel de los atletas Paranacionales.

miércoles, 24 de junio de 2015

Los Caballitos de San Juan


Aquí vemos en esta fotografía tomada por el señor Pedro Romberg a los niños bolívarenses de 1925 con sus caballitos de San Juan dispuestos a iniciar la festiva jornada desde el 24 de junio, natalicio de San Juan el Bautista, hasta las festividades de San Pedro el 29 del mismo mes.
El profeta judío Juan el Bautista no conoció ni montó el caballo. Su única cabalgadura eran las sandalias, las cuales descalzo en la orilla del jordán el día que impuso a Jesús las aguas lustrales para liberarlo del pecado original.
El caballito de madera ataviado con retazos multicolores que monta los niños a horcajadas para recorrer las calles de los parroquianos proclamando con voces tiernas las bondades del bíblico personaje, no es más que un símbolo de la fuerza y nobleza que motorizó la voluntad profética del precursor de Cristo.
Pero eso de los niños montar caballitos el día de San Juan parece que es tradición exclusiva de los bolivarenses mientras que en la zona costera de Venezuela la celebración es con danzas y tambores a la voz de “San Juan to' lo tiene, San Juan to' lo da”.
El origen de los eventos festivos cuyo cultivo a través del tiempo se vuelven ritos, costumbres y tradición encuentran su origen en alguna ocurrencia imaginaria, caprichosa o genial. En este caso ocurrió cuando Juan Vicente Gómez, comandante de las tropas que derrotaron a las de Nicolás Rolando y Ramón Cecilio Farreras, recorrió acompañado de su Estado Mayor y de soldados con banderas, las calles de Ciudad Bolívar el 21 de julio de 1903 montados en unos vistosos caballos.
Los niños, en sus juegos cotidianos comenzaron a imitar al militar y su cortejo utilizando palos de escobas que algún abuelo completó la lúdica diversión con este canto coreado: “Caballo vayo que viene del valle con cinco banderas y una pila de gallos”.
En 1910, aun año y seis meses de Juan Vicente Gómez en el poder, comenzaron a celebrarse en todo el país el onomástico del presidente el 24 de junio día de San Juan, y el gobierno de Arístides Tellería encontró en los caballitos de los muchachos bolivarenses un motivo singular para celebrar el onomástico del dictador que se ha hecho tradicional desde entonces.
Se fue popularizando de tal modo que los padres con antelación preparan a sus hijos el caballito que debían montar el Día de San Juan y cuando ellos no podían, acudían al artesano o artesana hasta el punto de que muchos encontraron un medio temporal de ingresos. La familia Yánez al frente de la cual estuvo Catalina hasta el día de su fallecimiento era la que por su habilidad artesanal sacaba mejor provecho de la tradición. La sucedió su hija Carlota que además de artesana cantó durante algún tiempo como solista de “Los Cañoneros de Julián Yánez”. Casi paralela sobresale la Fundación Parapara de Mariíta Ramírez, que no sólo se ocupa de los Caballitos de San Juan sino de otras tradiciones bien autóctonas de Ciudad Bolívar o heredadas de otros lugares vecinos como el Quiminduñe, la zaranda de taparita, el trompo, el boliche, el papagayo, el gurrufío y las comparsas típicas de Alejandro Vargas y Mediavilla.
En un trabajo suyo, Fabiola Mendoza Fernández, sobre las “Diversiones del estado Bolívar” transcribe las letras de dos canciones sobre los caballitos de San Juan, uno de Sigilberto Ramírez (ritmo Mare-mare) y otro de Mariíta Ramírez (ritmo guasa).
En tiempos más recientes se distinguió el artista plástico José Rosario Pérez, quien para la temporada confeccionaba y exhibía caballitos artísticamente mejor confeccionados que incluso eran solicitados como subvenir por viajeros y turistas venidos de fuera.

martes, 23 de junio de 2015

Nuevo Sindicalismo, CTV y Fedecámaras

En las elecciones de septiembre de 2001, la plancha 4 del Nuevo Sindicalismo (La Causa R) obtuvo 9 de los 13 puestos del comité ejecutivo de Sutiss. Unidad Matancera, un sector disidente del Nuevo Sindicalismo, logró 3 puestos y el grupo chavista de la FBT culminó en el último puesto obteniendo un sólo cargo. AD no participó.
Acudieron a las urnas 2.874 trabajadores, lo que significa una participación casi del 80% de los afiliados. La plancha 4 obtuvo 2.028 votos, es decir, el 76%. Unidad Matancera con 473 votos para 16% y la Fuerza Bolivariana de Trabajadores con 369 votos para 12%.
Ramón Machuca, el reelecto como secretario general de Sutiss se mostró satisfecho del respaldo de los trabajadores y dijo que, “eso nos crea un mayor compromiso a fin de profundizar la democratización sindical, poner en marcha la Secretaría de Asuntos Internacionales del sindicato; crear el Fondo de Solidaridad Laboral y reactivar la serie de reclamos que teníamos pendientes”.
Ese mismo año fueron las elecciones de la Confederación de Trabajadores de Venezuela y en presencia de la mayoría de los miembros de la comisión electoral aunque sin su presidente Daniel Santolo, fue juramentado Carlos Ortega como presidente de la CTV junto a otros diez integrantes de la nueva Junta Directiva, todos del FUT y el Frente Constituyente.
No estuvieron en el acto ninguno de los restantes directivos electos correspondiente de nuevo Sindicalismo, FBT y ASI.
El 19 de noviembre, Fedecámaras acordó paro nacional para defender la libertad de trabajar y producir. El directorio amplio de Fedecámaras se reunió para analizar la grave situación creada por la aprobación inconsulta de varias leyes por parte del Gobierno nacional y por las dificultades que se le siguen creando a la economía nacional.
El 10 de diciembre, luego de una amplia consulta en todo el territorio nacional con las casi 300 cámaras afiliadas, una asamblea nacional extraordinaria de Fedecámaras aprobó por aclamación y en un ambiente que no dejó dudas acerca de la decisión, reafirma la fecha del lunes 10 de diciembre para la realización de un paro nacional en protesta contra el grupo de leyes aprobadas por el gobierno, a espaldas de la opinión pública nacional, vulnerando derechos fundamentales establecidos en la Constitución las cuales atentan gravemente contra el interés nacional y en especial contra las oportunidades de empleo y progreso para las mayorías nacionales, toda vez que ahuyentan a los inversionistas y eliminan fuentes de trabajo.
Se trataba de 49 nuevas leyes firmadas por el presidente Chávez: la Ley Orgánica de Hidrocarburos, la Ley de Pesca, la Ley Especial de Asociaciones Cooperativas, la Ley General, pero la más polémica es la Ley de Tierras y Desarrollo Agrario. Bajo ésta última ley, el Gobierno venezolano ganaba la potestad de tomar tierras privadas si sobrepasaban cierto tamaño, o si consideraba que estaban siendo explotadas por debajo de su potencial; adicionalmente, el Estado ahora debía aprobar el uso que el propietario hace de la tierra; además, todos los propietarios fueron obligados a demostrar la titularidad de sus terrenos.
El paro del 10 de diciembre pasó a la historia como el primer gran hito de protesta de la sociedad civil. Según algunos historiadores, su éxito fue mayor que el de la huelga general que derrocó a Marcos Pérez Jiménez en enero de 1958, sólo que el objetivo en esta ocasión no era derribar a un gobierno, sino solicitarle rectificaciones de una manera firme, pero pacífica, cosa que de haber sido entendida, habría evitado la crisis que fue tomando cuerpo en el país, ante la ceguera de los gobernantes.

domingo, 21 de junio de 2015

Murió la escritora Velia Bosch


Falleció en Caracas donde residía, la escritora guayanesa Velia Bosch, según nos comunicó ayer la profesora Lourdes Maestracci.
La última vez que estuvo en ciudad Bolívar fue para bautizar “A los 5 Grados de Latitud”,  libro de poesía que obtuvo por unanimidad “Mención honorífica” del jurado que otorgó el Premio “Alarico Gómez” en 1972.
Velia Bosch, casado con el muralista marabino Gabriel Bracho (ambos en la foto), quiso que su libro fuera bautizado por el médico y poeta Elías Ynaty, quien  en acto de numerosa concurrencia en la Casa de la Cultura, lo cumplió diciendo que el bautizo de un libro es como el bautizo de un hijo, porque lo vemos desde el corazón que desde la apreciación”.
A los 5 Grado de Latitud” es un canto de diez poemas basado  en las leyendas y mitos de Guayana, en la tristeza del indio,  en su lamento y en los interminables viajes a la dorada Manoa. Es un canto no desligado de lo social y que revela en cierto modo cómo el misionero no entendía la cultura que tenía el indio por dentro.
Velia ha publicado “Dadme una rosa pura”, “Arrunango”, “Las Palabras y las Sombras” y  un ensayo  sobre Teresa de la Parra. Comenzó a publicar una serie de poemas sueltos elaborados con titulares de “El Nacional” sobre el hambre y la guerra que ella denominó “Poemas contaminados”. El primero publicado se  refiere al titular de “El Nacional” “Babu Babu, claman los niños de Banglandesh
Velia Bosch nació en Caracas, pero su infancia y adolescencia transcurrió en Ciudad Bolívar, tierra de su madre y abuelos maternos. En la misma ciudad cursó primaria y bachillerato, estudios que concluyó en el Liceo "Fermín Toro" de Caracas. Obtuvo el título de Licenciada en Letras en la Universidad Central, formando parte de la promoción "Juan David García Bacca". Luchó de manera activa desde diversas organizaciones juveniles contra la dictadura perezjimenista, por lo cual sufrió cárcel y exilio.
Ejerció la docencia secundaria, dictó cursos, seminarios, talleres y recitales en las universidades nacionales. Formó parte de jurados en concursos nacionales y extranjeros y representó al país en eventos de importancia continental.
Es autora de cinco libros de poesías: Dadme una rosa pura, Casa de la Cultura del Ecuador, 1959. Arrunango, Col. Puente Dorado del INCIBA, 1968. Las palabras y las sombras, en Lírica Hispana, 1972. A los cinco grados de latitud, 1974. Acertijos de la noche y el día, Minilibro Tricolor, 1972.  Jaula de bambú y Angeles y ceremonias.
Su obra ha sido comentada por críticos nacionales y extranjeros: Benjamín Cardón (ecuatoriano), Raúl Bueno Chávez (peruano), Rosario Hiriart (cubana), Jacques Josset (belga), Efraín Subero, Augusto Germán Orihuela, José Ramón Medina, Pascual Venegas Filardo, Helena Sassone, Roberto J. Lovera y Alexis Márquez Rodríguez, entre otros.
Cultivó el ensayo y la crónica literaria. Colaboradora de El Nacional, investigadora delegada por el Ministerio de Educación en el Centro de Estudios Latinoamericanos "Rómulo Gallegos”.
Como producto de sus estudios e investigación publicó Esta pobre lengua viva. (Relectura de la obra de Teresa de la Parra), 1979, obra que mereció dos menciones de ensayo en 1980, en el Premio Municipal de Literatura de Caracas y en la Bienal de Literatura "José Rafael Pocaterra"  de Valencia. La Editorial Monte Ávila le encomendó la realización del volumen Teresa de la Parra ante la crítica, editado en 1982 y la Editorial Biblioteca Ayacucho, la selección, prólogo y cronología de la misma Mora venezolana,..
Obtuvo premios en poesía y narrativa Banco del Libro  de Caracas, "Alarico Gómez" y "Gabriela Mistral" de Ciudad Bolívar.






viernes, 19 de junio de 2015

La Constitución del Estado Bolívar



El 2 de julio de 2001 el Poder Legislativo Regional, bajo la presidencia del diputado John Gutiérrez Guillén, sancionó una nueva constitución para el estado Bolívar, la cual fue ejecutada el 5 de julio por el gobernador Antonio Rojas Suárez.
El gobernador al estampar el ejecútese y disponer su promulgación, declaró que “esta es una Constitución que representa y garantiza la participación ciudadana, y por supuesto la descentralización, además de la búsqueda de las reivindicaciones sociales y económicas de nuestro pueblo”.
El acto se realizó en medio de los festejos conmemorativos de la fecha patria del 5 de julio en la plaza Bolívar de la ciudad capital.
La nueva Constitución deroga la de 1986 y establece en sus principios fundamentales que el estado Bolívar es una de las entidades políticas autónomas e iguales, con personalidad jurídica plena, en las cuales se divide el territorio de la República Bolivariana de Venezuela; su organización, funcionamiento y gobierno, se rige por la Constitución de la República y por las disposiciones contenidas en esta Constitución y en las leyes.
Que el estado Bolívar es urja entidad multiétnica y pluricultural de la República Bolivariana de Venezuela, donde se garantiza la convivencia armónica de todos sus pobladores. El estado Bolívar reconoce la biodiversidad ecológica, genética y biológica. Los recursos naturales existentes en la jurisdicción del estado Bolívar son patrimonio inalienable; su aprovechamiento y conservación estará al servicio de los intereses de sus habitantes y los de toda la nación.
Que el estado Bolívar tiene como fines esenciales, la defensa y el desarrollo de la persona humana y el respeto a su dignidad; la expresión democrática de la voluntad popular; la construcción de una sociedad justa y amante de la paz; la promoción de la prosperidad y bienestar del pueblo y la garantía del cumplimiento de los principios, derechos y deberes reconocidos y consagrados en la Constitución de la República, en los instrumentos internacionales sobre derechos humanos y en esta Constitución. La educación y el trabajo son los procesos fundamentales para alcanzar dichos fines.
Que el estado Bolívar, pertenece irrevocablemente a la República Bolivariana de Venezuela y se obliga a mantener la independencia, soberanía e integridad de la República, fundamentando su patrimonio moral y sus valores de libertad, igualdad, justicia y paz, en la doctrina de Simón Bolívar, El Libertador. El estado Bolívar, se rige por los principios de integridad territorial, cooperación, solidaridad, concurrencia y corresponsabilidad.
Que el estado Bolívar propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico y de su actuación, la vida, la libertad, la justicia, la igualdad, la solidaridad, la democracia, la responsabilidad social y, en general, la preeminencia de los derechos humanos, la ética y el pluralismo político.
Que el pueblo del estado Bolívar expresa su voluntad de manera directa en la forma prevista en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, en la presente Constitución y en las leyes; e indirectamente, mediante el sufragio, por los órganos que ejercen el Poder Público. Los órganos del Poder Público del Estado emanan de la voluntad popular y a ella están sometidos.
Que el estado Bolívar es democrático, su gobierno y el de las entidades políticas que lo componen se regirán siempre por los principios de democracia, participación, representación, protagonismo popular, descentralización, alternabilidad, responsabilidad, pluralismo y de mandatos revocables.
Que la Constitución de la República y esta Constitución son las normas supremas y el fundamento del ordenamiento jurídico. Todas las personas, los funcionarios, las autoridades y los órganos que ejercen el Poder Público del estado Bolívar están sujetos a esta Constitución y al resto del ordenamiento jurídico estadal.

miércoles, 17 de junio de 2015

Orfebrería de El Callao

Del 17 al 20 de mayo transcurrió la exposición de las orfebrerías en El Callao con el propósito de superar el flujo económico que se vivió en el año 1999, cuando las ventas estuvieron rondando los 1.000 millones de bolívares.
Orfebres y joyeros pusieron a disposición de los residentes y visitantes una tonelada de oro transformada artesanal y artísticamente en piezas de uso y adorno a buenos precios dentro de un marco de actividades culturales y folklóricas emparentados con los carnavales.
El presidente de la Asociación de Orfebres de El Callao, Manzur Gómez, informó sobre la participación de 60 talleres y 700 orfebres que distribuyen sus joyas a las 100 joyerías que hay en el municipio del oro.
El precio del gramo de oro se ubicaba entonces en 5 mil 500 bolívares, pero en la feria bajó hasta los 4 mil 800 bolívares, buscando quizá duplicar la venta que se logró en 1999 e impulsar la actividad económica en el municipio.
El Callao tiene la fortuna de manufacturar con arte y finura una mínima parte del oro que los mineros tradicionales y también las tecnificadas empresas auríferas extraen de las entrañas de la tierra a través de un laberinto de túneles hechos contra la roca ígnea a fuerza de barras y dinamitas.
Siguiendo el ejemplo de El Callao, la Escuela de Geociencias del Núcleo Bolívar de la UDO quiso hacer lo mismo con el diamante que los mineros extraen de las cuencas de algunos ríos de Guayana como el Caroní, Urimán y el Guaniamo.
En el Callao también fue creada una Escuela de Orfebrería que se inició recientemente con veinte alumnos. Recordamos que las tijeras que utilizó el presidente Raúl Leoni para cortar la cinta inaugural del Puente Angostura sobre el Orinoco fueron hechas de oro cochano por un orfebre de El Callao.
Los metales que constituyen los objetos de orfebrería propiamente dichos son eminentemente la plata y oro o una mezcla de ambos. No es un arte moderno. Se conoce desde mucho antes de la invención del alfabeto y en importantes museos europeos es posible apreciar utensilios muy variados como vasijas, piezas de adorno, joyas, monedas y estatuas siguiendo el estilo, la ornamentación y el gusto propios de la época y de la nación que los elaboraba.
Las técnicas empleadas en el trabajo del oro fueron muy sencillas al inicio. El martillado en frío proporcionaba láminas e hilos que podían adoptar formas diferentes. Posteriormente, pero aún en una época temprana, se utilizaron el calentado y la fusión. Los avances técnicos supusieron una diversificación de las formas.
El habilidoso como difícil y sensible arte de la orfebrería y de la misma joyería, podemos decir que comienza con la fusión del material en bruto generalmente a una temperatura de 1.063 grados con el fin de eliminar impurezas. Luego viene el martillado y batido para obtener láminas o lingotes.
Son muchas las técnicas que hay que saber manejar en el arte de la orfebrería como el vaciado a la cera perdida. El repujado que se fundamenta en la realización de motivos con un cincel de punta roma para evitar que se corte la lámina; el puntillado que es una técnica decorativa que se realiza con un cincel desde el reverso de la pieza, obteniendo motivos a base de puntos en relieve por el anverso; la decoración incisa; el estampado que consiste en presionar a golpe de martillo con un punzón metálico sobre el reverso de una lámina; en el extremo del punzón se halla el dibujo que se quiere reproducir en relieve; el Filigrana que es un esquema decorativo diseñado mediante hilos que se sueldan a una lámina de base.

martes, 16 de junio de 2015

Tendido eléctrico hasta Brasil



El tendido eléctrico para surtir de energía venezolana a Brasil se inició durante el mandato del ex presidente venezolano Rafael Caldera (1994-1999), y finalizó en junio de 2001, luego de haber tenido un proceso de construcción accidentado, con varias paralizaciones ante reclamos indígenas, que lo rechazaron alegando que llevar mayor desarrollo a la zona donde viven conlleva a la desaparición de sus culturas centenarias.
La Agencia Nacional de Energía Eléctrica (Aneel) brasileña había anunciado que a más tardar el 31 de julio de ese año 2001, la ciudad de Boa Vista, capital del estado brasileño Roraima, comenzaría a recibir energía de Venezuela a través del tendido eléctrico.
El caso fue llevado por las comunidades indígenas afectadas ante el Tribunal Supremo de Justicia, bajo la presidencia de Iván Rincón Urdaneta quien declaró sin lugar la acción de amparo constitucional ejercida por los ciudadanos Melchor Flores, Darío Castro, Gilberto Ortiz, Jesús Miguel Monagas, Eusebio Castro Granes y Silvano Castro, en fecha 19 de mayo de 2000, contra la República Bolivariana de Venezuela y la empresa Electrificación del Caroní C.A. (Edelca). Sin embargo, ordenó al Ministerio del Ambiente y de los Recursos Naturales que, con el apoyo de la Defensoría del Pueblo y de los representantes de las comunidades indígenas de Mapaurí, Kamoirán, San Juan de Kamoirán, San Antonio de Morichal, Marakrí, El Vapor, San José Km. 16, Paruruaca y San Luis de Morichal, procediera al diseño y ejecución inmediata de un plan destinado a verificar y garantizar el debido cumplimiento de las condiciones y medidas de mitigación y control previstas en las autorizaciones administrativas otorgadas a la empresa CVG Electrificación del Caroní, C.A. (Edelca), para la ocupación de territorio y para la afectación de recursos naturales renovables, a los efectos de la construcción de la línea de transmisión eléctrica Venezuela-Brasil.
Al fin el tendido eléctrico se cumplió y en agosto de 2001, los presidentes de Venezuela y Brasil, Fernando Henrique Cardozo y Hugo Chávez Frías, inauguraron la red de interconexión hidroeléctrica para suplir de energía al norte brasileño, acompañados del presidente de Cuba, Fidel Castro.
El sistema de transmisión de electricidad une a los poblados y selváticos territorios del sureste de Venezuela con el norte de Brasil, que sufría un déficit de energía eléctrica y utilizaba fuentes alternativas derivadas del petróleo.
La línea de alto voltaje, que requirió 400 millones de dólares, venció resistencias de grupos indígenas y ambientalistas, quienes argumentaban que dañaría el medio ambiente del Amazonas brasileño y la Gran Sabana de Venezuela. “Son 676 kilómetros de cables de alta tensión, son 676 kilómetros de integración sudamericana, son 676 kilómetros de amistad brasileña-venezolana”, dijo el presidente de Brasil, Fernando Henrique Cardoso, quien viajó especialmente a Venezuela para el acto.
El tendido eléctrico fue inaugurado atendiendo una orden de Chávez de “pasar la cuchilla a la línea de transmisión”, dada a través de un radio portátil a un operador de la empresa La Electrificación del Caroní (Edelca).
Mediante el sistema de transmisión Venezuela venderá energía eléctrica a la ciudad de Boa Vista, capital del estado de Roraima en el Amazonas brasileño, a través de un contrato entre la empresa estatal venezolana Edelca y Electronorte de Brasil. Las críticas de ecologistas al tendido eléctrico surgieron porque este atraviesa el Parque Nacional Canaima, donde se encuentra el Salto Angel, el más alto del mundo.
El 12 enero 2010, Venezuela disminuyó sus envíos de electricidad a Brasil en un 20 por ciento a raíz de la crisis energética que estaba y sigue viviendo el país. La reducción fue de 100 a 80 megavatios sus envíos al estado fronterizo de Roraima.

lunes, 15 de junio de 2015

Obispo Mariano Parra Sandoval


En julio de 2001 la prensa anunció un nuevo obispo para Ciudad Guayana. Monseñor Mariano Parra Sandoval, hasta entonces obispo de San Fernando de Apure ocupó la vacante que había dejado desde hacía seis meses el traslado a Maracaibo, monseñor Ubaldo Santana.
Parra Sandoval nació en Maracaibo, estado Zulia, el 25 de abril de 1947. Se graduó en Teología en el Seminario de San Bernardo y Colegio Universitario de la Diócesis de Rochester, Nueva York: Fue ordenado sacerdote en Maracaibo el 14 de agosto de 1971 para la Diócesis de Cumaná.
Fue presidente de la Organización de los Seminarios de Venezuela (1979-1981) y de la Asociación Venezolana para la Educación Católica (AVEC) (1981-1985-1986-1991).
Le fue conferido el título de capellán de su santidad el 15 de enero de 1985. Fue director del Departamento para las Vocaciones y los Ministerios, subsecretario general de la Conferencia Episcopal Venezolana. Su santidad Juan Pablo II lo nombró el 12 de julio de 1994 como obispo de la Diócesis de San Fernando de Apure. Es secretario general del Concilio Plenario de Venezuela. El 10 de julio de 2001 es nombrado obispo de Ciudad Guayana.
Con pancartas y mensajes de alegría, que reafirmaron la fe católica del pueblo, Ciudad Guayana recibió el 1 de septiembre de 2001 a monseñor Mariano Parra Sandoval nuevo obispo de la Diócesis de Ciudad Guayana.
En presencia de las máximas autoridades regionales: el presidente de CVG, gobernador, alcalde, quienes ofrecieron su respaldo a la obra de la Iglesia, pero especialmente en compañía del pueblo católico que desbordó la iglesia San Buenaventura de El Roble, monseñor Mariano Parra reafirmó que además de la disposición de hacerse “un guayanés más”, su compromiso fundamental ser acompañar al pueblo, a los humildes, en su fe y en sus luchas. “Tratar, de estar con mi pueblo y con mi gente sirviendo en todo lo que yo pueda”.
“Dios nos ha regalado una tierra muy hermosa, rica y bella que nosotros tenemos que poner a producir y que tenemos que ponerla a producir a favor de todos los venezolanos”.

Al ser abordado por periodistas, confesó que tenía unos ocho años que no venía a Guayana y estaba consciente que se iba a encontrar con una ciudad transformada que ha crecido con su gente en los últimos años.
Dijo que vino a Ciudad Guayana a ejercer el trabajo que mejor sabe hacer: “Quiero ser el pastor amigo que acompaña a su pueblo”. El nuevo obispo no quiere ser una persona aislada, no quiere trabajar solo sino con el pueblo de Dios. Espera dar lo mejor de sí para el fortalecimiento de la Iglesia.
Monseñor Mariano Parra Sandoval no obstante haber sido designado en julio no se encontró con los guayaneses, sino a partir del 1 de septiembre.
La Diócesis de Ciudad Guayana, sufragante de la Arquidiócesis de Ciudad Bolívar, comprende los municipios Caroní, Piar, El Callao, Roscio y Sifontes. La sede episcopal se encuentra en Ciudad Guayana. La pro-catedral de la Diócesis es la iglesia parroquial de Nuestra Señora de Fátima en Puerto Ordaz. Su territorio se encuentra dividido en 31 parroquias. 
La nueva jurisdicción se independizó de la Arquidiócesis de Ciudad Bolívar el 20 de agosto de 1979, con la constitución apostólica Civitas Guayanensis; así, el pontífice polaco creó la Diócesis de Ciudad Guayana.

Hasta ahora han sido titulares de la Diócesis de Ciudad Guayana: Medardo Luis Luzardo Romero (20 de agosto de 1979-26 de mayo de 1986 que fue nombrado arzobispo de la Arquidiócesis de Ciudad Bolívar). José Jesús Núñez Viloria (13 de enero de 1987-21 de julio de 1990 dispensado). Ubaldo Ramón Santana Sequera (2 de mayo de 1991-11 de noviembre de 2000 que fue nombrado arzobispo de Maracaibo) Mariano José Parra Sandoval, desde el 10 de julio de 2001.

sábado, 13 de junio de 2015

El siniestro aéreo del 2001 en Ciudad Bolívar


24 personas murieron víctimas de un accidente aéreo que se registró el 25 de enero de 2001, aproximadamente a los 6:16 minutos de la tarde en Ciudad Bolívar, cuando una aeronave de la línea Rutaca se precipitó a tierra como consecuencia de presuntas fallas mecánicas. La nave, un DC3 Douglas siglas YV224C viajaba desde Canaima hacia Porlamar, pero hizo una escala en Ciudad Bolívar para equipar combustible.
El siniestro se produjo en las adyacencias del Hotel Cumberland en el sector conocido como La Invasión, en la avenida Menca de Leoni de la ciudad capital, ocasionando un incendio que afectó a una de las casas del sector, resultando gravemente herida una mujer de 22 años de edad y su hija, una pequeña de apenas seis meses.
Al lugar de los hechos se presentaron el gobernador Antonio Rojas Suárez, el director regional de Defensa Civil, José García y otros representantes del ejecutivo regional.
El vuelo 225 de Rutaca fue un vuelo turístico de pasajeros entre el Aeropuerto Tomás de Heres y el Aeropuerto Internacional Santiago Mariño de Margarita.  
El avión implicado era un Douglas DC-3 fabricado en 1943, el cual operó inicialmente para la USAF, bajo las siglas NC68221. Luego fue vendido a la Fuerza Aérea del Brasil, donde operó bajo la matrícula C47-2056, estuvo en servicio con la Fuerza Aérea hasta 1975, cuando fue vendido a Linhas Aereas, donde operó con la matrícula PT-KXR. En 1983 fue comprado por Rutaca, aerolínea en la que sirvió hasta el día del accidente bajo la matrícula YV-224C.
El vuelo 225 transportaba a 20 turistas europeos a la Isla de Margarita, destino turístico muy visitado por los extranjeros, abordo también iban tres tripulantes: Un piloto, un copiloto y un mecánico. El avión despegó sin novedad del aeropuerto bolivarense. Durante el ascenso uno de los motores de la aeronave falló, el piloto decidió regresar al aeropuerto, pero cuando empezó a girar el aparato se salió de control, girando sobre su propio eje y cayendo desde 1.500 m de altura sobre  un gran árbol, lo que ocasionó que se partiera en dos, la parte delantera cayó sobre la casa, y la trasera sobre un automóvil que se encontraba estacionado en el lugar, para posteriormente incendiarse matando así a todas las ocupantes de la aeronave, así como a una persona en tierra. También resultaron heridas un bebé y su madre, que sufrieron quemaduras en el 80% del cuerpo, teniendo que ser amputadas algunas de sus extremidades.
La mayoría de los 24 ocupantes del avión eran extranjeros, siendo solamente los tres tripulantes, dos pasajeros y un guía de nacionalidad venezolana. A continuación la lista de víctimas del accidente: piloto al mando: capitán Walter Manrique, Copiloto: capitán Ángel López y mecánico: José Olivares.  
Pasajeros: Bastian Kameron, Steen Vander, Jderqueld, Van, donder Oen, Piu Miazerrelu (holandeses); italianos  Giovani Castmogi, Pierludi Kanuti, Guissepe Peri y Roberto Kanuti; húngaros Algabiz Kiarobn y Peter Pastor; estadounidenses Liecaro Goden, Rober Yorki, Colin Riayne, Blisa Ariboy y Lee Aboubi; austriaco Henoe Schacke; venezolanos Rosa Lairet Gambasi Molina, Jorge Fabrizio Bravo Murillo y guía: Ramón Santana González Alberti.
Muy posteriormente se reportó el robo de las urnas con las cenizas de las cuatro víctimas italianas del desastre aéreo, lo cual representó un misterio asociado a una presunta operación del narcotráfico internacional. Los restos mortales habían sido trasladados desde Caracas por un avión de la compañía de bandera nacional Alitalia con destino al aeropuerto milanés de Malpensa, donde nunca aparecieron.
Este siniestro marcó el fin de la era de los DC-3 en Venezuela, ya que al día siguiente el INAC ordenó que todos los aparatos suspendieran sus actividades.

viernes, 12 de junio de 2015

El Mango manjar exquisito




En julio de 2001 cumplieron cuatro años, Ramona Cazaniello e Ivanna Hofer dedicadas a inventar maneras de transformar el mango que años atrás de perdía y hoy cuesta un ojo de la cara, en manjares especiales, bebidas refrescantes y hasta medicinas.
Ponche crema, té, tintura de las hojas, orejones, salsa para carnes y hasta una antipasto de mango han surgido de esas dos fértiles imaginaciones en la vía a Río Claro. Estas mujeres están inmersas en la cruzada de dar a nuestra fruta más común, muchas otras caras de las que puedan existir, incluso en Malaya de donde se dice que es originario el mango.
Este fruto de la familia anacardiáceas, no es autóctono de Venezuela y menos de Guayana como muchos creen, sino originario de Malaya o Malasia, antigua colonia británica, como lo confirma el hecho de que las 37 especies más conocidas se encuentran en esa región indo-malaya, excepto dos.
Es posible que los ingleses hayan traído la semilla a Guayana durante la guerra de independencia, aunque lo más seguro es que haya venido del vecino Brasil donde se cree se conocía desde el siglo diecisiete.
Crece silvestre en Ceilán y al pie de las montañas del Himalaya, de donde fue propagado al resto de los países tropicales.
Según el Dr. D. Candolle, Brasil fue el primer país americano en donde se plantó. El historiador Pereira da Costa informa que en el año 1646 ya se conocía en Pernambuco la “variedad o tipo de mango denominado jazmín”.
Probablemente del Brasil fue llevado a Barbados en el año 1742 y a Jamaica en 1782, lo cual estaría de acuerdo con lo que afirma Don Lisandro Alvarado, de que el mango fue introducido al país después de la independencia. Su nombre deriva probablemente del malayo “mangga” que a su vez procede del tamil “mankay”.
En Venezuela, al igual que en Cuba, se ha acostumbrado dividir el género en dos razas distintas: la “manga” cuyas frutas tienen forma acorazonada, achatada y comprimida oblicuamente en el ápice y son bastante jugosas, de pulpa suave y en algunos tipos de poca fibra; y el “mango” de forma alargada, color verde, con mucha fibra y cuya calidad deja mucho que desear, aunque industrialmente tenga buena acogida.
Según el Dr. Pittier los tipos más comunes en Venezuela son: mangas de hilacha, de bocado, jobo y de agua.
Mangos verdes de hilacha, grande de hilacha, de hilacha, de bocado, rosa de bocado, jobo, tachuela, camburito, pico de loro, piña y de burro.
Los ingenieros agrónomos Diego F. Serpa A., Maximiliano Figueroa y Fredy Leal Pinto opinan que no pueden considerarse todos los tipos de mango descritos por el Dr. Pittier, como variedades hortícolas, debido a que su propagación siempre se ha hecho por semilla, salvo en muy raras excepciones, y si han conservado sus características es porque son tipos poliembriónicos. Ellos clasifican los mangos existentes en el país, con relación a su procedencia, en tres grupos: Mangos introducidos desde las Antillas como poliembriónicos que incluyen los tipos descritos por el Dr. Pittier. Entre ellos se refiere a mangos injertados procedentes de Trinidad que por lo real se encuentran en la región noreste de los estados Mor y Sucre, y en zonas del estado Bolívar. Se estima que árboles fueron injertados con variedades de mango, y que al propagarlos por semilla en el país han perdido características debido a su origen monoembriónico.
En Ciudad Bolívar crece casi silvestre como el merey y es rara la casa de campo que no cuente con matas de mango. Los bolivarenses suelen decir que cuando hay buena pesca de sapoaras seguro que también hay buena cosecha de mangos.

jueves, 11 de junio de 2015

Nueva Cárcel para Ciudad Bolívar



En junio de 2001, el gobierno de Antonio Rojas Suárez anunció que estaba impulsando un cambio radical en el sistema carcelario con la ejecución del proyecto del nuevo recinto penitenciario de Ciudad Bolívar.
Se esperaban prometidos recursos por el orden de 12 millardos en una primera fase a través de la “Ley de Sobre Marcha”, para iniciar la obra. Esta obra iba a ser piloto a nivel nacional, ya que Bolívar sería el primer estado en operar con un centro penitenciario de este tipo de construcción no convencional, es decir, multifuncional y garantía de máxima seguridad, con cercas perimetrales y tecnología de avanzada.
El mismo se construiría modularmente, de manera que permitiría ampliaciones de acuerdo con el crecimiento de la población carcelaria.
Su sede contaría con un auditorio para eventos especiales, en el que la comunidad tendría acceso y participar del mismo. Otra de las ventajas competitivas es que en el mismo se implementaría un programa de inserción de los reos a la comunidad, tanto hombres como mujeres del cual ya se habían elaborado los estudios previos y pertinentes.
Decía el estudio que se dictará todo tipo de talleres como: pintura, albañilería, carpintería entre otros y en función de ofrecer a los procesados, la oportunidad de convertirse en microempresarios al momento de haber saldado sus cuentas con la justicia.
Ofrecer también prerrogativas como las de enjuiciamiento dentro de salas habilitadas para ello, sin que haya la necesidad de traslado del reo, sino a los jueces hasta el centro. La locación que se ha destinado para levantar este centro penitenciario está ubicada en las adyacencias de la Parroquia Marhuanta, cuenta con 300 hectáreas de las cuales en un principio se usarán 70, y brindará un albergue a alrededor    de 1.500 personas. La construcción en su primera fase generará 4 mil empleos. El próximo viernes 29 habrá una presentación del proyecto, en el municipio ligadas al ámbito de la seguridad.
Ciudad Bolívar siempre tuvo y ha tenido cárcel para recluir a los procesados en los tribunales de justicia. En tiempo de la colonia, la cárcel estaba ubicada entre hoy Paseo Orinoco y Calle Igualdad. Era conocida como Cárcel Real y estuvo activa desde finales del siglo dieciocho hasta 1951 cuando los presos fueron recluidos en una cárcel moderna que se conocía como Cárcel Modelo, después Cárcel Nacional. También Cárcel Nueva y finalmente Cárcel de Vista Hermosa.
El director de Obras Públicas Nacionales en el estado Bolívar era ese año de 1951 el ingeniero Antonio Burguillos, quien una vez concluida la obra, la presentó como un centro para la seguridad, disciplina y regeneración de presos.    
Su estructura de cinco cuerpos y dos plantas incluía edificio para la administración. El primer cuerpo destinado a talleres; el segundo, para alojamiento de 60 presos en cada planta, con cuatro dormitorios colectivos y en el piso superior los servicios de mantenimiento. La planta baja con diez celdas individuales y varios dormitorios colectivos. En el tercer cuerpo de una sola planta: la cocina, comedor y lavandería. El cuarto cuerpo de una sola planta, destinado a reclusas, capacidad para veinte mujeres, además de sala de enfermería y farmacia. Y el quinto cuerpo de dos plantas destinado para alojamiento del alcalde, parte superior, y la de abajo para oficinas.
Antes de transferir los reclusos de la Cárcel Vieja a la Cárcel de Vista Hermosa fue estrenada por los presos políticos de la dictadura militar de Pérez Jiménez, que se hallaban en los campos de concentración de Guasina y Sacupana de la región deltana. Hoy en día, la Cárcel de Vista Hermosa se halla hacinada, en estado deplorable, rodeada por el crecimiento urbano de la ciudad.

miércoles, 10 de junio de 2015

Inauguración del servicio 1-7-1

Inauguración del servicio 1-7-1
El 19 de junio de 2001, el gobernador Antonio Rojas Suárez inauguró el Centro de Despacho del Servicio Integrado de Emergencia 1-7-1 en Ciudad Bolívar.
La inauguración ocurrió a las 10:00 de la mañana y contó además con la asistencia del alcalde Lenín Figueroa; el presidente de la Cámara de Comercio, Ezio Rampini; el comandante de la V División de Infantería de Selva, general Melvin López Hidalgo, y el director del servicio 1-7-1, Eberth Salas, con quienes suscribió el convenio para el funcionamiento de este necesario servicio en la capital bolivarense.
El servicio 1-7-1 comenzó a funcionar en el edificio de la Cámara de Comercio de Ciudad Bolívar. La Alcaldía de Heres se comprometió a pagar los sueldos del coordinador y el auxiliar, mientras que el ejecutivo regional aportó el sistema de comunicaciones.
Comenzó este servicio alternativamente durante las 24 horas del día con despachadores del ejecutivo, Guardia Nacional, Cuerpo de Bomberos, Defensa Civil y Policía del estado.
Desde su creación el servicio 1-7-1 en Bolívar había atendido hasta el 2014 a 1.952.439 llamadas de emergencia, convirtiéndose en uno de los sistemas de rescate y ayuda más activos a nivel nacional.
El director de este organismo, Eduardo Noriega, durante los actos conmemorativos de la creación de este servicio de emergencia adscrito a la Gobernación del estado Bolívar, dijo que el 1-7-1 comenzó operaciones en el año 2000, atendiendo inicialmente a Ciudad Guayana, la mayor urbe del estado Bolívar.
A partir del año 2004, con el inicio de la gestión del gobernador Francisco Rangel Gómez y con apoyo del Ejecutivo nacional, este organismo comenzó a recibir nuevos equipos y a optimizar la formación de su personal, además de extender sus operaciones a Ciudad Bolívar, posteriormente a Upata y otras localidades del sur y occidente de la entidad.
Destacó especialmente la consolidación del Sistema Troncalizado de Telecomunicaciones, que hoy en día enlaza en tiempo real por radio a todos los cuerpos de seguridad del estado Bolívar, a lo largo y ancho de sus 11 municipios y es clave para lograr una rápida respuesta ante cualquier llamado de la población.
En 2008 este servicio evolucionó con la creación del Centro Integral de Asistencia en Seguridad Ciudadana (Ciasc) que además de manejar las llamadas de emergencia recibidas a través del número telefónico 1-7-1, también controla un sistema de videocámaras ubicados en las principales avenidas, centros comerciales y espacios públicos de Ciudad Guayana. De igual manera un sistema de videocámaras instalado en el nuevo Distribuidor Semaforizado “Leonardo Ruiz Pineda” de Ciudad Bolívar, construido por la Gobernación de Bolívar y la Alcaldía de esta capital.
Otros servicios prestados incluyen la coordinación de traslados aéreos de pacientes y heridos desde zonas remotas del sur y occidente de la entidad, incluyendo comunidades indígenas y zonas turísticas remotas. El director de este servicio de emergencia destaca el esfuerzo continuo que hace la institución para formar y capacitar a sus paramédicos y funcionarios rescatistas, labor que se ha extendido además a las comunidades, con la formación de brigadas de voluntarios juveniles e infantiles, que ayudan en la tarea de dar orientación a las familias y ayudarlas a prevenir accidentes.
Como todo servicio público tiene sus problemas y uno de ellos tiene que ver con la necesidad de que la comunidad colabore con el trabajo del servicio 1-7-1, especialmente al hacer buen uso de este número telefónico, pues lamentablemente cada año el servicio recibe miles de llamadas falsas sobre emergencias, lo que hace perder tiempo y recursos a la institución y pone en riesgo a personas en situaciones reales de peligro que necesitan ayuda inmediata en otras zonas de la entidad.