martes, 31 de marzo de 2015

Gente del Orinoco


El año 1998 fue fatal para la vida de Ciudad Bolívar, pues perdió valores humanos que sobresalieron en el quehacer ciudadano y profesional como son los casos: del doctor Eduardo Jahn, fallecido el 30 de mayo. Docente de la Escuela de Medicina e Internista del Hospital Ruiz y Páez. Catedrático de la Historia de la Medicina, miembro de la Academia de Ciencias de la Medicina y arqueólogo estudioso de la cultura prehispánica de Guayana. Autor de los libros inéditos: Evolución del hombre de Guayana, Intoxicación por plantas venenosas e Historia de la Medicina en Guayana.
Del doctor Álvaro Natera Febres, fallecido el 31 de mayo, siendo director propietario de El Bolivarense, fundado por su padre Brígido Natera Ricci, modernizó los equipos de impresión y trajo por primera vez a Ciudad Bolívar el sistema satelital de edición de prensa. Graduado de abogado en Caracas, se desempeñó en la carrera judicial como juez. También ejerció la presidencia del Banco Guayana.
Del arquitecto Manuel Garrido Mendoza, gobernador del estado Bolívar 1970-1974. Nació en Ciudad Bolívar el 11 de octubre de 1926 y falleció en Valencia el 1 de junio de 1998, siendo presidente de Ferrocasa y directivo de la CVG.
Del arzobispo emérito de Ciudad Bolívar, Crisanto Mata Cova, falleció el 9 de enero de 1998 en su pueblo natal de San José de Aerocuar, estado Sucre. Sus restos fueron trasladados e inhumados en la Catedral de Ciudad Bolívar, a la que sirvió como su segundo arzobispo durante veinte años (1966-1986).
Del músico y compositor Armando Yánez Caicedo, docente, autor de la letra y música del Himno del municipio Caroní. Armando Yánez Caicedo nació en la Ciudad de Latacunga, República del Ecuador, el 26 de junio de 1915; hijo de Alberto Yánez Jácome y Leonor Caicedo Arellano de Yánez. Casado Iris Marticorena Pino, nacionalizado venezolana en 1958, A los 16 obtuvo su título de profesor de Música en la Academia Superior de Música Miguel Rojas, de Quito, con calificación “excelente”. Fue el famoso Concertista Internacional de Laúd y Guitarra, y como, tal actuó en los más connotados escenarios de diversos países; prestigioso trompetista, estudió todos los instrumentos musicales clásicos tradicionales, y además de conocer su mecanismo técnicos, llegó a ejecutar muchos de ellos. A raíz de su matrimonio se dedicó a la docencia musical y al ejercicio de su segunda profesión de contador.
De Carlos Amaya, veterano minero y explorador, falleció a los 80 años de edad el 22 de febrero. El veterano minero guayanés era coetáneo con Barrabás. El primero, nativo de El Manteco en 1916 y de El Callao el segundo en 1917. Ambos se hallaban en las minas de Urimán en cuya jurisdicción estaba la llamada mina del Polacno. Se conocían. Eran amigos y en la zona solía recordar Amaya que sacó 200 mil bolívares durante una semana que para los años 40 eran bastante. Asimismo la piedra preciosa más grande obtenida en su vida de minero. La vendió en 10 mil bolívares. Para entonces el diamante como el oro era baratísimo.
De José Antonio Abatti, fue director del Liceo Peñalver y del Ernesto Sifontes. Conocedor de la música, costumbres y personajes populares de la ciudad. Falleció el 14 de febrero. Era muy amigo de Manuel Yánez y colaboró con él redactando a letra de su popular “Viajera del río”.
Del profesor Óscar García Cachazo, director de la Escuela de Geo Ciencias de la UDO por más de diez años. Falleció en Caracas el 28 de mayo. Durante su gestión se construyó e inauguró la sede de la Escuela de Geología y Minas, 1992, del Núcleo Bolívar de la UDO.

lunes, 30 de marzo de 2015

Expulsión de Alfaro Ucero

La mayoría del Comité Ejecutivo Nacional de Acción Democrática, tras tormentosa reunión, se pronunció por la renuncia de Luis Alfaro Ucero a la candidatura presidencial.
La crisis estalló el 25 de noviembre de 1998 y la generaron los gobernadores recién electos al amotinarse pidiendo a las máximas autoridades del partido reconsiderar la propuesta electoral ante la realidad de las encuestas que consideraron de peligro inminente contra la democracia y la descentralización.
Luis Alfaro Ucero, quien hasta entonces no superaba el 7 por ciento en las encuestas, se negó rotundamente a renunciar, lo que ameritó su expulsión luego de una reunión del CDN que se pronunció por respaldar la candidatura de Salas Römer.
Salas Römer aceptó los votos blancos, pero advirtiendo que “vienen sin compromiso, pues no cargo mono amarrado ni tengo rabo de paja”. Situación similar se produjo en el partido Copei con relación a la candidatura de Irene Sáez. Donald Ramírez, secretario general socialcristiano, dijo entonces que “la opinión pública reclama la compactación de un polo democrático” y que la situación los obligaba a concluir que ese polo de concretarse, tenía que ser en torno a la candidatura de Enrique Salas Römer, abanderado de Proyecto Venezuela.
De hecho terminaba así triste y tercamente la vida partidista de un hombre que desde sus tiempos juveniles fue miembro primero del Partido Democrático Nacional (PDN) y luego de su sucesora Acción Democrática (AD). En AD ocupó los cargos, a nivel nacional, de secretario de organización y, desde 1991, el de secretario general.
Fue además diputado de la Asamblea Constituyente de 1947, gobernador de su nativo estado Monagas (1966-1968), diputado y senador del Congreso Nacional en varias ocasiones.
El 4 de junio de 1998, siendo todavía secretario general de AD, Alfaro fue postulado por el Comité Directivo Nacional (CDN) de su partido como candidato para la elección presidencial de aquel año. Fue también nominado a la presidencia por URD, ORA y otras organizaciones políticas.
Faltando pocos días para los comicios, el Comité Directivo Nacional de AD le retiró su apoyo para respaldar a Henrique Salas Römer; a quien consideraban el único capaz de derrotar a Hugo Chávez. Alfaro no aceptó la decisión del CDN y por ello fue expulsado por el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) de esa tolda.
Alfaro continuó en campaña con la ayuda de URD, ORA y demás organizaciones. El 6 de diciembre de 1998 ocupó el cuarto lugar en la carrera presidencial con 30.000 votos (0,60 %). Desde entonces se había retirado de la actividad política.
Luis Alfaro Ucero, casado con Faustina Sáez y padre de tres hijos, y quien siempre fue reconocido dentro de su partido como “el Caudillo”, murió el 28 de noviembre de 2013 a los 91 años de edad.
Fue Rómulo Betancourt quien lo bautizó “el Caudillo”, en los años de 1940 durante la etapa fundacional de AD por su ascendencia natural sobre la militancia y sobre todo por su estilo férreo de manejar al partido, primero como secretario nacional de organización por unos 15 años y luego como secretario general nacional a partir de 1991. Fue un dirigente negado a los discursos y particularmente con la prensa.
Luis Alfaro Ucero marcó un período de la política venezolana que, con su defenestración y expulsión de Acción Democrática, dio el pistoletazo a la era vigente que inauguró la victoria presidencial de Hugo Chávez en diciembre de 1998.
La víspera de ser investido como candidato presidencial de AD, en junio de 1998, Omar Barboza, entonces diputado de esa organización, describió a Alfaro como “un hombre con carácter, disciplinado, con organización, un ser humano sencillo, venezolano, hecho a fuerza de trabajo, de esfuerzo, de honestidad, con una trayectoria que nadie puede cuestionar”.

sábado, 28 de marzo de 2015

Entrevista Caldera-Cardozo


El 23 de noviembre de 1998, Rafael Caldera y Fernando Enrique Cardoso, presidentes de Venezuela y Brasil, se entrevistaron en Santa Elena de Uairén, en la oportunidad de la inauguración de la carretera BR-174 que une a ambos países.
En la ocasión quedó de manifiesto en el campo de la integración física, el establecimiento del enlace vial asfaltado entre Manaos, Boa Vista y Santa Elena de Uairén.
En el ámbito de la integración energética, la posición de Venezuela como el segundo mayor proveedor  de crudos de Brasil así como la construcción del tendido eléctrico que iba a suministrar energía venezolana al estado de Roraima.
Suscribieron ambos mandatarios el compromiso de fortalecer el proceso de integración de América Latina mediante la creación con un área de Libre Comercio entre la Comunidad Andina y el Mercado Común del Sur (Mercosur).
En 2000, Cardoso fue galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional por “sus esfuerzos en pro de la cooperación regional en Sudamérica y su liderazgo prudente y equilibrado en el proceso de integración de los países de Mercosur”.
Finalizado su mandato, el 1 de enero de 2003, Cardoso fue sucedido en la jefatura del Estado por Lula da Silva, elegido presidente en los comicios celebrados en octubre de 2002.  Lula da Silva ha continuado con sus vecinos los planes de integración e incrementado con Venezuela la misma política que su país afianzó con el gobierno de Caldera.
Debemos recordar que en el 95, específicamente el 3 de julio, el presidente del Brasil Fernando Enrique Cardoso realizó una visita oficial a Venezuela que incluyó a Guayana en el curso de la misma por ser ella la de mayor vecindad con su país y donde el Brasil tiene algunos intereses.
El presidente Cardoso sostuvo una valiosa entrevista con su homólogo Rafael Caldera y suscribió un convenio de cooperación sobre telecomunicaciones, un protocolo sobre cooperación fronteriza en materia de comercio y dos acuerdos, uno de transporte internacional por carretera de pasajeros y carga y otro para promoción y protección recíproca de inversiones.
Durante su visita a Guayana, el presidente del Brasil y el presidente de Venezuela firmaron acuerdos para crear zona de libre comercio dentro de lo que se llamó Declaración de Caracas que incluye asimismo un protocolo de asociación de las empresas estatales petroleras para promover ambiciosos proyectos en materia energética.
Lula Da Silva, igualmente, firmó tratados y convenios con Venezuela, específicamente en el 2009 con Hugo Chávez, mediante encuentros trimestrales. Los primeros se refieren a Carta de Intención para el financiamiento de proyectos binacionales. Acuerdo Complementario al Convenio Básico de Cooperación Técnica en materia de Vivienda y Hábitat y  Programa de Trabajo en Materia de Asistencia Técnica en el Área de Agricultura Familiar.
El Tigre, estado Anzoátegui, 30 de octubre de 2009: Documento de Proyectos de apoyo al Plan de Desarrollo Sustentable para Asentamiento de Infraviviendas en Caracas. Acuerdo entre el gobierno de la república Bolivariana de Venezuela y el gobierno de la República Federativa del Brasil sobre Cooperación Deportiva. Memorándum de Entendimiento entre el gobierno de la República Bolivariana de Venezuela y el gobierno de la República Federativa del Brasil para el establecimiento de depósitos In Bond. Brasilia, 28 de abril de 2010: Acuerdo Complementario al Convenio Básico de Cooperación Técnica para la implementación del Proyecto 'Apoyo al Plan de Desarrollo Sustentable para Asentamientos de barrios de Caracas'. Acuerdo entre la República Bolivariana de Venezuela y la República Federativa del Brasil sobre Localidades Fronterizas Vinculadas.
Memorándum de Entendimiento para la creación de un Grupo de Trabajo de carácter Binacional.  Carta de Intención para el desarrollo de Orquestas Infantiles y Juveniles en la República Federativa del Brasil.

viernes, 27 de marzo de 2015

Las elecciones de 1998

1998 fue un año de convulsión electoral durante el cual se presentó el  como fenómeno social sorprendente acaso por la descomposición interna de los partido tradicionales y la cual se fue reflejando progresivamente en los resultados comiciales.
Las elecciones transcurrieron entre noviembre y diciembre. En las elecciones para elegir gobernadores, diputados a las asambleas legislativas, senadores y diputados al Congreso Nacional, se realizaron el 8 de noviembre. 11 millones de venezolanos eligieron un total de 651 cargos de representación popular a través de máquinas electrónicas que identifican el voto, almacenan los datos, trasmiten los resultados e imprimen las actas correspondientes.
En el estado Bolívar con una extensión de 239.250 kilómetros cuadrados, una población de 1.252.354 habitantes (OCEI) y 525.667 votantes, equivalente al 4,59 por ciento, Jorge Carvajal Morales obtuvo la mayoría para la Gobernación.
En las elecciones realizadas el 8 de noviembre de ese año 1998, resultaron electos representantes por el estado Bolívar al Congreso Nacional los doctores Manuel Alfredo Rodríguez (AD-Convergencia) y Alí Rodríguez Araque (PPT, producto de la división de la LCR) en calidad de senadores.
Diputados por AD: Nerio Rausseo, Luis Beltrán Franco, Dellis Manzoul y Rafael Rodríguez Acosta (Copei). Diputados por el PPT: Alejandro Silva, Maritza Velasco, Edwin Sambrano y José albornoz. Diputados por el MVR: Antonio Briceño y Antonio Rojas Suárez.
Para diputados a la Asamblea Legislativa, sufragaron 655.599 personas equivalente al 78,45 por ciento y resultaron electos, por Acción Democrática: Arturo Montes, Lina Maradey, Juidith Contreras de Peña, Diego Castro, Ventura Villarroel, Nelly Frederick, Ángel González, Aída Espinoza, José Requena y José Vicente Núñez.
Por la oposición salieron electos: Darío Morandi, Mauro Suárez, Guadalupe González, José Medina, Alfredo Arcila y Alejandro Valdez (PPT). Wladimir Vhalis, Johnny Sosa y José Vera (MVR) Aquiles Salazar (MAS) y Adón Soto (LCR).
El candidato de Acción Democrática a la Gobernación fue proclamado con 115.082 votos (47,48% seguido de Clemente Scotto (PPT-MAS) con 102.493 votos (42,28%); Jorge Roig (LCR), 10.815 votos; Raúl Yusef (Renovación), 8.321 votos (13,43%); Luis Aguilar (Copei), 2.188; José María Rodríguez (Apertura) 1.841; Juan González (ORA) 893; Omar Pérez Tomedes 337; José Guzmán 167; Antonio J. Grimaldi, 147; y Hernán Pereira, 81. Se registró un 6,35 por ciento de votos nulos.
Con un total de 10.991.482 personas inscritas en el Registro Electoral Permanente, el Consejo Nacional Electoral convocó a elecciones presidenciales para el 6 de diciembre utilizando un novedoso sistema de escrutinios mecanizado integrado por 7 mil máquinas instaladas en 8315 centros de votación.
La oferta electoral incluyó a once ciudadanos postulados a la Presidencia de la República: Luis Alfaro Ucero, apoyado por ORA, URD, Venezuela Unida, FUN y Renace; Irene Sáez, respaldada por su propio movimiento Irene, y Factor Democrático; Miguel Rodríguez, del partido Apertura.
Asimismo Enrique Salas Romer, apoyado por Proyecto Venezuela, Acción Democrática y Copei; Oswaldo Sujú Rafo, por Frente Soberano; Domenico Tanzi, por Participa; Alejandro Peña Esclusa, Partido Laboral; Alfredo Ramos, Causa R y el candidato Hugo Chávez Frías, del Movimiento V República, Patria Para Todos y el MAS.
A última hora renunciaron a sus candidaturas Gonzalo Pérez Hernández (MIN) y Claudio Fermín (Renovación).
Las elecciones del 6 de diciembre de 1998 arrojaron los siguientes resultados. Total de votos, 6.988.291. Votos válidos, 6573.334. Votos nulos, 450.987. Hugo Chávez Frías, 3.673.685 (56,20%); Enrique Salas Romer, 2.613. 161 (39,97%), Irene Sáez Conde, 184.588 (2,83%).
Luis Alfaro Ucero, 27.586 (0,43%); Miguel Rodríguez, 19.629 (0,30%); Alfredo Ramos Acosta, 7.275 (0,11%); Radamés Muñoz León, 2.919 (0,04%); Oswaldo Sujú Rafo, 2.901 (0,04%); Alejandro Peña Esclusa, 2.424 (0,04%); Domenico Tanzi, 1900 (0,03%); e Ignacio Quintana, 1.735 (0,02%).
En acto solemne del Consejo Nacional Electoral, bajo la presidencia de Rafael Parra Páez, fue proclamado Presidente de la República, para el período constitucional 1999-2004, Hugo Chávez Frías.
El proclamado nuevo presidente Hugo Chávez Frías anunció entonces que su principal objetivo al tomar posesión de la Presidencia sería la de un referéndum sobre convocatoria de una Asamblea Constituyente.

jueves, 26 de marzo de 2015

Cerro El Gallo

En abril de 1998, aniversario de la batalla de San Félix liderada por el guerrero Manuel Piar contra las huestes realistas comandadas por el brigadier Miguel de la Torre, el Ejecutivo Nacional declaró el Cerro El Gallo, en cuyas faldas se libró la acción militar, “Monumento Público Nacional”.
El gobierno de Rafael Caldera lo decretó así, atendiendo una exhortación del Congreso Nacional a solicitud de la Alcaldía del municipio Caroní.
En la falda del cerro al que después los pobladores cercanos bautizaron como Cerro El Gallo, el general Piar situó una línea de su ejército y por allí mismo desembocó la caballería que terminó arrollando a las tropas del coronel Nicolás Ceruti y del brigadier Miguel de la Torre.
Según versiones recogidas por el cronista de San Félix, Alcides Pereira Laguna, el nombre del cerro, al occidente de San Félix y a cuya izquierda un barranco que le sirvió de protección al ejército patriota, responde a una leyenda según la cual, en la madrugada que sigue a la tarde cuando fue fusilado Piar en la plaza de Angostura, los vecinos del cerro oyeron el canto lánguido y tendido de un gallo que nunca antes habían escuchado.
Otra versión habla del canto sonoro y vibrante de un gallo en la madrugada del 11 para el 12 de abril, vale decir, después de la batalla. Ambos cantos se localizan a la media noche de la Semana Santa de cada año. Otras leyendas alimentadas por la superstición y la imaginación popular en torno a aquel acontecimiento de 1817, se han ido desvaneciendo en la frágil memoria del tiempo.
He aquí parte de la crónica redactada por el cronista Alcides Pereira: “El Cerro El Gallo”, está relacionado con un hecho histórico de nuestra epopeya libertadora, pues fue en sus alrededores donde se libró la famosa Batalla de San Félix el día 11 de abril de 1817, comandada por el general Manuel Piar. El nombre “Cerro El Gallo” tiene su origen en una leyenda derivada de la fecha anterior y del 16 de octubre de 1817, cuando fue fusilado en la antes Angostura el General Piar. Es precisamente a partir de su muerte cuando comienza la leyenda toda vez que antes de las fechas referidas el cerro no tenía nombre y se ha trasmitido su denominación hasta nuestros días por parte de ancianos nativos del pueblo que a su vez la heredaron de sus antepasados. La leyenda tiene dos versiones: una es que después de la Batalla de San Félix, las pocas gentes humildes que vivían cerca y en los alrededores de la loma, comenzaron a ver fantasmas, apariciones de seres humanos sin cabeza jineteando bestias, fenómenos muy difundidos en la Venezuela remota. Se afirmaba que a las doce de la noche en Semana Santa se oía desde el cerro el canto lánguido y sostenido de un gallo y la otra trasmitida en igual forma que la anterior, pero conectada con el fusilamiento del General Piar en la Plaza de Angostura.
Los labriegos y criadores que cumplían faenas en las adyacencias del cerro comentaban que el canto del gallo que partía del cerro era extraño en el sentido de no ser el canto normal de esta ave gallinácea de corral y palenque. A veces se percibía lánguido y lastimero y en determinados momentos el canto se denotaba orgulloso y victorioso, es decir, fuerte y vibrante, lo cual como está dicho, originó dos interpretaciones de la misma leyenda: la ejecución del general y el triunfo de la batalla en la mesa de Chirica que se extiende desde la falda del cerro.

miércoles, 25 de marzo de 2015

Carlos Cruz Diez en el Museo Soto


El 18 de octubre de 1998, una exposición de las obras de Carlos Cruz Diez en el Museo de Arte Moderno Jesús Soto, fue inaugurada por el presidente de la República encargado, doctor Asdrúbal Aguiar, quien en el acto recibió la Orden Congreso de Angostura en su clase Collar, y cuyo proyecto de ley fue redactado por él cuando se desempeñaba como secretario privado del gobernador Manuel Garrido Mendoza.
La exposición abierta por el doctor Óscar Sambrano Urdaneta, presidente del Conac, dentro del marco del 25º aniversario del museo, estaba formada por un significativo número de obras que corresponden a diversos períodos de la producción de esta figura del arte cinético. Al siguiente día, Cruz Diez recibió de manos del alcalde, licenciado Héctor Barrio, las llaves de la ciudad en sesión especial de la Municipalidad.
En esta exposición del maestro Cruz Diez, el color y las formas geométricas se observaban cambiando y vibrando, según la luz y los desplazamientos del espectador. Las Fisiocromías que inició en 1959, constituyen los comienzos de sus experimentos basados en el cinetismo, y una etapa posterior a su abstraccionismo. Un paso más adelante son las Transcromías Aleatorias (1965), es decir el cambio de color en los ambientes, valiéndose de plexiglás colgado en largas tiras prendidas en un marco para determinar los espacios. Más adelante inventa las Cromosaturaciones (1967), que son unas cámaras o espacios saturados de diferentes colores que provocan en el espectador y actor ciertas reacciones psicológicas, de acuerdo con el estado anímico o la idiosincrasia del sujeto: frío, calor y angustia, entre otros. Al saturar el ambiente por medio del color el artista integra al hombre y lo hace partícipe de su obra. Junto a Soto son los dos máximos representantes venezolanos del arte cinético.
Además de estar representado en el Museo de Arte Moderno Jesús Soto, Carlos Cruz Diez tiene obras cromáticas espectaculares ambientando internamente la Casa de Máquinas de la Gran Presa Hidroeléctrica de Guri y sobre las cuales escribió Alfredo Burton en su libro “El Arte en Guri” este fragmento:
“…Las salas de Máquinas de Guri con sus enormes paneles vibrantes bien trasmiten la fuerza y la potencia de una nueva actitud del hombre venezolano frente al desafío del mundo, y Cruz Diez lo ha realizado de una manera magistral centrándose en el ojo del torbellino que nos envuelve para de esa manera conseguir el vortex absoluto y perfecto dentro de un mundo mutable y tormentoso. Las cúpulas (en la gráfica) de los diez generadores de cada una de las dos Salas de Máquinas de la Presa Raúl Leoni son la culminación teórica, el resumen material de un proceso artístico aplicado a la tecnología más moderna para una portentosa empresa hidroeléctrica que en su capacidad industrial ha inundado un área de 4.250 kilómetros cuadrados y cuyo volumen de agua alcanza a 135.000 millones de metros cúbicos, lo cual la hace la mayor represa hidroeléctrica del mundo. Estas dimensiones superlativas, inimaginables, tienen su mejor interpretación en la gigantesca ambientación cromática que el talento de Carlos Cruz-Diez ha creado a base de un nuevo lenguaje de colores y de signos, sobre paredes, cúpulas, estructuras y formas semejantes a vehículos espaciales, a platillos siderales que habitan en esos gigantescos hangares subterráneos que parecen ser lugares de ficción hechos realidad, dichos y estructurados con un concepto utilitario y plástico de la más grande importancia. La Sala de Máquinas No. 1 mide 263 metros de longitud por 23 metros de anchura y 26 de altura. La Sala No. 2 tiene un Mural Fisicrómico de 178 metros de longitud y 7 metros de altura. Dimensiones faraónicas recubiertas de colores de extraordinaria belleza”.

lunes, 23 de marzo de 2015

Fallecimiento del Arzobispo Mata Cova


El Arzobispo de Ciudad Bolívar, Monseñor Crisanto Mata Cova, falleció el 8 de enero de 1998 en su pueblo natal de San José Aerocuar y sus restos fueron trasladados e inhumados en la Catedral de Ciudad Bolívar a la que sirvió como su segundo arzobispo durante veinte años (1966-1986).
Monseñor fue sepultado el domingo 11 al pie del altar de la nave derecha luego de las exequias oficiadas por el arzobispo sucesor Monseñor Medardo Luzardo Romero, acompañado de los prelados de Ciudad Guayana, Cumaná, Margarita, Maturín y Barcelona.
Monseñor Crisanto Mata Cova había, después de dos decenios, dejado la Arquidiócesis de Ciudad Bolívar en agosto de 1986, tras haber renunciado por cuestiones de salud. Le había llegado la jubilación antes del límite de edad que son 75. Monseñor entonces tenía 73 y quiso volver a su lejano y montañoso pueblo carupanero de San José de Areocuar.
A él se le debe la reconstrucción y restauración de la Catedral de Ciudad Bolívar conforme a los planos originales hallados en los archivos de Indias, la organización del Archivo y Biblioteca del arzobispado, la iglesia de El Perú, el Colegio Cristo Rey y obras de acción social con los indios Panare en el Cuchivero y en barrios de la ciudad como Virgen del Valle. Auspició la creación de la Diócesis de Guayana al frente de la cual el Papa designó a Monseñor Francisco de Guruceaga.
El 14 de diciembre de 1982, el Concejo Municipal de Heres, entonces presidido por la concejala Doris Rosales, declaró a Monseñor Mata Cova, Hijo Ilustre de Ciudad Bolívar.
Monseñor Crisanto Darío Mata Cova fue el segundo arzobispo de Ciudad Bolívar y murió donde, nació, es decir, en San José de Areocuar, estado Sucre, el 25 de octubre de 1915. Cursó los primeros estudios en los seminarios de Cumaná e Interdiocesano de Caracas, pasando luego a Roma, al Colegio Pío Latino Americano. En la Universidad Central de Venezuela recibió el título de Doctor en la Facultad de Ciencias Eclesiásticas. Su ordenación sacerdotal ocurrió en Roma el 8 de abril de 1939 después de desempeñar varios cargos en su Diócesis, como el de párroco del Valle del Espíritu Santo, fue electo obispo de Cumaná el 21 de octubre de 1949. Consagrado Obispo el 13 de noviembre del mismo año, tomó posesión de la Diócesis el 19 de noviembre. El 30 de abril de 1966 fue nombrado segundo Arzobispo de Ciudad Bolívar, tomando posesión de la Arquidiócesis el 9 de julio de ese mismo año, con el lema de su escudo “Hagamos bien a todos”.
Guayana, tan inmensa y en constante y violento crecimiento demográfico a causa del desarrollo minero, hidroeléctrico e industrial, se le escapaba de las manos y para aliviarle la carga el Papa le asignó obispos auxiliares. Inicialmente Monseñor Francisco de Guruceaga y luego Jesús Núñez Viloria. El primero electo luego obispo de la Diócesis de Margarita y el segundo, obispo de Ciudad Guayana en 1986.

viernes, 20 de marzo de 2015

BAUXILUM

El 14 de septiembre de 1998  Bauxilum inició despacho de bauxita al exterior al embarcar  250 mil toneladas  hacia el puerto de Burn Said, Nuevo México.
Bauxilum es el resultado de la fusión de la planta de Interalúmina que transformaba la bauxita en alúmina y Bauxiven, que explotaba los yacimientos de bauxita de Los Pijiguaos en jurisdicción de La Urbana.
El hallazgo de bauxita en cantidades industriales y comerciales en la serranía de Los Pijiguaos hizo posible la industria integral del aluminio, pues cuando se montó la empresa Alcasa para reducir el aluminio aprovechando la electricidad en abundancia que prometía el potencial hidroeléctrico del Caroní, había que importar la bauxita de la vecina Guyana inglesa.
De manera que se cumplió el vaticinio lanzado años anteriores por los cables internacionales de que Venezuela llegaría a producir alúmina -la materia prima del aluminio- con la bauxita nacional encontrada en Los Pijiguaos por los técnicos de la CVG en cantidades superiores a los 500 millones de toneladas.
El complejo integral de reducción del aluminio en el estado Bolívar, sitúa  a Venezuela como el primer productor de aluminio de América Latina y séptimo del mundo después de los Estados Unidos, Rusia, Canadá, China, Francia y Australia.
Bauxiven fue creada en 1979  e Interalúmina  en 1977 y realizada en marzo de 1994. Está conformada por la mina de bauxita y la planta de alúmina.
La primera se encarga de la explotación de los yacimientos del mineral en la zona de Los Pijiguaos, en el municipio Cedeño del estado Bolívar, y tiene una capacidad instalada de 6 millones de toneladas al año. Inició sus operaciones en 1993, enviando las primeras gabarras con mineral de bauxita, a través del río Orinoco, desde el puerto El Jobal hasta el muelle de la operadora de alúmina en Matanzas.
La planta de alúmina tiene como objetivo transformar la bauxita, a través del proceso Bayer, en alúmina de grado metalúrgico. Su capacidad instalada es de 2 millones de toneladas al año.
La bauxita y la alúmina constituyen la principal materia prima para la obtención de aluminio primario. La venta de estos minerales se dirigen fundamentalmente al mercado nacional, básicamente para abastecer a las reductoras del grupo CVG (Alcasa y Venalum), destinándose un porcentaje de la producción al mercado internacional.
La Corporación Venezolana de Guayana tiene el 99 por ciento del capital accionario de CVG Bauxilum, mientras que el uno por ciento restante pertenece a la empresa Alusuisse.
Actualmente, la empresa maneja un proyecto de modernización con la participación de la empresa francesa Pechiney, que tiene como objetivo aumentar la capacidad de producción de la planta de alúmina -a 2,2 de millones de toneladas-, reducir los costos de operación y mejorar las condiciones operativas actuales, además de resolver definitivamente la situación ambiental de los desechos de las lagunas de lodo rojo.
Pechiney realizará la totalidad de la inversión de 230 millones de dólares, de los cuales 178 millones se han destinado a los proyectos de ingeniería, procura y construcción, y otros 60 millones para la inversión ambiental, mediante el uso de tecnología de deposición en seco.
Bauxilum pasa actualmente por un mal momento pues el lanzamiento de un plan de recuperación en CVG Bauxilum en el 2013,  ha dejado escasos resultados, aunado al arranque de la segunda línea de refinación de alúmina este año, no ha sido suficiente para catapultar el compás productivo en el primer eslabón de la cadena del aluminio.
Cifras extraoficiales indican que la producción de alúmina hasta el mes de septiembre del año anterior  alcanzó las 505 mil 753 toneladas, con una proyección al cierre del año de 730 mil toneladas de mantenerse el ritmo productivo a

jueves, 19 de marzo de 2015

Virgilio Vivas y su Farmacia

El 1 de abril de 1998, la Farmacia Puerto Ordaz celebró sus 42º aniversario como única sobreviviente del boom del hierro que estalló en la confluencia del Orinoco con el Caroní y cuyo protagonista era la Orinoco Mining Company of Venezuela.
Inicialmente la farmacia estaba afiliada al Hospital Ordaz que entonces era un improvisado hangar con divisiones de cartón piedra. La farmacia dependía de Arpaca y el doctor Virgilio Vivas, que trabajaba en ella, terminó comprándola y se instaló en el Centro Cívico donde transcurrió diecisiete años. Luego se reubicó en la calle La Urbana, al frente hoy del Banco Caribe, donde todavía persiste desafiando el tiempo que nunca pudieron vencer las farmacias que salieron a competir en el mercado de la ciudad embrionaria.
El doctor Virgilio Vivas que dicho sea de paso es primo hermano del arquitecto Fruto Vivas, fundó una segunda farmacia en Castillito que también se mantiene en pie desde 1960.
Virgilio Vivas, andino del pueblo de Colón del estado Táchira, nació y creció con la moderna Ciudad Guayana cuya simiente es Puerto Ordaz. Se vino en 1954 para la zona del hierro luego de graduarse de farmacéutico en la Universidad de los Andes. Pero su gran hobby son los problemas ambientales de los que puede hablar con propiedad, pues estuvo un buen tiempo en Francia interesado y estudiando el tema. Seguramente allá conoció al alcalde Clemente Scotto.
Pero si en verdad, Virgilio Vivas como farmacéutico creció con Puerto Ordaz y la flamante Ciudad Guayana, no es menos cierto que San Félix conoció la especialidad desde comienzos del siglo veinte con Jorge Urbano Taylor cuyos descendientes viven aquí en la antigua calle La Pica (Boyacá) de Ciudad Bolívar. Luego de Urbano Taylor pasaron por San Félix los boticarios Rafael Vicend, Juan Ponce Romero, Elena Santomauro y Jesús Gilberto Núñez Orta, dueños de la "Botica Chirica" y Ricardo Salvador Hernández, el más popular de todos a pesar de ser caraqueño. A falta de médico en el foráneo municipio de San Félix, bueno resultaban boticarios y farmacéuticos, mucho mejor que los brujos y chamanes siempre presentes en todos los tiempos, pero más en las zonas de la Guayana adentro.
Boticarios y farmacéuticos hicieron las veces de médicos en San Félix fundamentalmente cuando se ausentó el único que había en la población, el doctor Pedro Elías Revollo. Entonces fue cuando se hizo popular Ricardo Salvador Hernández, a quien los habitantes reconocían mejor como el “Doctor Ricardito”, quien sirvió muchas veces de médico forense puesto que el jefe civil no tenía a quién acudir en casos de homicidios. Suicidios y otros menos complicados.
Una semblanza de este farmacéutico caraqueño, radicado en San Félix desde los años veinte del siglo anterior, escribió el cronista Alcides Pereira Laguna y entre los rasgos de su personalidad destaca el de su condición profesional que le permitió casarse varias veces y tener un sin número de hijos: Contrajo nupcias con Francisca (Panchita) Vidal y nacieron de esta unión: Remberto, José Ramón y Edmundo. Luego se casó por segunda vez con Aurora Palacios y nacieron Juan José, Ricardo, Rosario y Ernesto. Por tercera vez se casó con Rosa Soto, sin descendencia. Seguidamente con Faustina Contreras de cuya unión nacieron Sobeida, Elbano, Eduardo, Agueda, América y Aida. Finalmente con María Lourdes de cuyo seno nació Plutarco Elías.
Con tantas mujeres e hijos ya era imposible seguir en San Félix, de manera que se mudó para la otra banda del Orinoco, Barranas, donde fundó la "Botica Oriental" que le sobrevive después de su fallecimiento el 13 de julio de 1962. 

miércoles, 18 de marzo de 2015

The Same People

El 24 de noviembre de 1997, The Same People de El Callao celebró su XII aniversario. Se trata de una organización multidisciplinaria dedicada a la investigación, promoción y práctica de las costumbres y quehacer cotidiano dentro del marco referencial de la herencia cultural callaoense.
Lo celebró en víspera de los 240 años de Guasipati con la inauguración del II Festival Artesanal Guasipati y su gente, VI Festival Nacional de Música Recia y Baile de Joropo El Merey de Oro.
The Same People ha crecido, trascendido y se mantiene en todo su vigor. Todos los años, por el noveno mes hace de su aniversario un acontecimiento festivo donde intervienen las tradicionales escuelas de Diablos de El Callao y agrupaciones musicales de otras ciudades de Venezuela.
El calipso, la danza y los sones característicos de El Callao están asociados al oro o simplemente con el dorado que nunca pudieron encontrar los conquistadores, ni siquiera los misioneros en su afán de catequizar indios y fundar pueblos mixtos.
Figura central de las fiestas tradicionales de El Callao lo fue siempre la insólita y fascinante Negra Isidora, quien se gastaba una comparsa de 300 personas. Durante media centuria la telefonista del pueblo era el alma de las fiestas y junto con ella innumerables agrupaciones, unas ya desaparecidas y otras que se mantienen vigentes como The Same People.
Este grupo de calipso se administra a través de la fundación Asociación Civil Agrupación Folklórica The Same People (La Misma Gente) registrada oficialmente el 20 de septiembre de 1985. Su trabajo no se limita a la música sino que se extiende a la investigación, estudio y difusión de la música (El Calipso), danza, teatro, arte culinario, pintura, entre otros propios de la cultura del pueblo del municipio El Callao.
The Same People que este 2015 arriba a sus 30 años de vigencia, basa su presencia en el legado de los antepasados venidos desde las Antillas Menores. Uno de esos legados es El Calipso, adaptado a los propios recursos musicales instrumentales de la región.
Para este 2015, The Same People arribando a sus 30 años de trabajo, realizó el 13 y 14 de febrero el Decimonoveno Festival Experimental de Calipso Infantil y el 15, 16, y 17 el Decimonoveno Big Show Competition (trajes de fantasías, comparsas infantiles de carnaval de El Callao.
Participará en el Festival Internacional de la Cultural de Colombia en julio de 2015. El 30 Aniversario de The Same People contará con artistas nacionales e internacionales. Septiembre del 16 al 19 en El Callao, será un mini carnaval. Se han hecho invitaciones para Brasil, Trinidad y Tobago, Colombia. También habrá el Campeonato de Fútbol Preinfantil Copa “The Same People”, así como Boxeo Amateur Copa The Same People.
En estos carnavales de El Callao el Conjunto debutó con La Charanga, tema sumamente pegajoso para bailar en comparsa y en actuaciones de tarima, fusión de ritmos, con elementos de percusión, sin olvidar la instrumentación básica de El Calipso. Es una composición del director musical Eugenio Figueroa que interpreta Mario Faría.
Igualmente resalta su trabajo con motivo de la declaratoria del Carnaval de El Callao como Patrimonio Cultural Intangible de la Humanidad y se estrenará este Carnaval en El Callao.
Los temas de The Same People más solicitados por el público son Bandido, Medio Pinto, Madame Pretty Miss, Sida, Los Negros (Lupu lupu lu), La auyama, Voule Vouz, Dance Calypso, El Mono, La Cucaracha, Bienvenidos los turistas, Riki Bum Bum, El Mal de Sambito, La Sombra, Kukule, entre muchos otros.
Hasta ahora han grabado 16 discos de larga duración: El Callao es Tradición I, El Callao es Tradición II, El Callao es Calipso, El Callao de fiesta, Calipso de El Callao, El Callao - Calipso, El Callao - Calipso 24 Quilates, Cochano gol y tambor, El Callao sigue la fiesta, Haciendo historia, 50 y 50 (The Same People-The Young People), La Leyenda viva, y ¡cómo es la cosa! Y 24 Kilates.    

martes, 17 de marzo de 2015

El Tamarindo de San Isidro


El 25 de septiembre de 1997 fue sembrado en la Plaza Bolívar un hijo del viejo tamarindo de San Isidro, donde el Libertador solía amarrar su cabalgadura entre 1818 y 1819 que habitó el inmueble histórico mientras gobernaba desde Guayana para las provincias libres de Venezuela y Nueva Granada.
Este era el tercer retoño del histórico árbol de la Casa de San Isidro sembrado en Ciudad Bolívar. En 1981 se sembró el primero en el Parque Leonardo Ruiz Pineda y el segundo, 1996, en el Jardín Botánico del Orinoco, cuatro años después de haberse caído el árbol centenario.
El 11 de junio de 1992 cayó el tamarindo de la Casa de San Isidro. Cayó para no levantarse sino en sus ramas, en sus elípticas hojuelas, en flores amarillas, en fin, en las semillas de sus frutos pulposos. Quedó desplomado el tronco añoso, horizontal como un anciano resistido a la muerte. La ciudad creció con este Tamarindo sembrado en una brecha de la inmensa laja sobre la cual se levantó la que fue casa principal de la hacienda de San Isidro y luego morada del Libertador.
Allí en ese inmueble colonial dice la historia o la leyenda que el Jefe Supremo de la naciente República amarraba el brioso caballo con el que solía cabalgar muy de mañana por los predios de esa hacienda que ocupaba buena parte de las afueras de la ciudad.
El viejo tamarindo, lamentablemente ya no existe físicamente, pero quedan sus hijos, sembrados en varios sitios de la ciudad como proyección de un tiempo forjador de nuestra nacionalidad.
En la zona verde del edificio de la Planta Siderúrgica del Orinoco igualmente fue sembrado un hijo del Tamarindo. El más reciente quedó sembrado en el propio Jardín Botánico en la zona diagonal con la Casa de San Isidro. Aún quedaban algunos ejemplares en el área de horticultura y gracias a un convenio que suscribió el Jardín Botánico para mantener las zonas verdes del edificio de la CVG en Ciudad Bolívar, se tenía previsto la siembra de otro ejemplar. ¿Cuántos quedaban? Muy pocos, pero podrían aumentarse con el experimento de la clonación.
El Jardín Botánico intentó la reproducción vegetativa, es decir, la clonación que es una reproducción, no a partir de la semilla o reproducción sexual mediante un cruce en el que intervienen el polen como fertilizante del óvulo, sino vegetativa, asexual, que es precisamente lo que caracteriza la clonación dando lugar a un ejemplar exactamente igual o idéntico.
Según el doctor Aristeguieta, la clonación en el mundo vegetal es mucho más sencilla que la clonación en el mundo animal. De todos modos, lo importante es que si esas estacas se pegan, tendremos en el Jardín todo un vivero con riego nebulizador y hormonas para ver si es posible que se produzca un Tamarindo idéntico al de la Casa de San Isidro o “Tamarindo del Libertador” como también le dicen.
De suerte que los días finales del venerable vegetal estuvieron irremisiblemente contados, pero paradójicamente vimos que comenzaron a multiplicarse indefinidamente por efecto de la descendencia y la clonación, por lo que en vez de uno único ahora tenemos muchos en distintos lugares de la geografía que es como decir extender y consolidar su presencia, permanencia e inmanencia en el alma popular y en lo consustancial quedar en las reliquias pues una rama gruesa y fuerte que se cayó fue fraccionada en numerosas partes y con diferentes diámetros a objeto de ser mostradas y obsequiadas a personalidades visitantes.
Un fin que no es fin porque seguirá presente a través de su descendencia, de sus iguales, de los vestigios inertes de su ser y del valor histórico por el uso que le dio quien allí bajo su fronda y sombra mantenía bien altivo y dispuesto su caballo.

lunes, 16 de marzo de 2015

Josefina Villegas, 94 años


Este domingo, Josefina Marten Brito de Villegas cumplió 94 años de existencia viendo pasar el último tiempo de su vida en la caraqueña Mansión Sagrado Corazón de Jesús compartiendo añoranzas, ritos religiosos y afectos con unas 200 personas activas en ese edificio.
Josefina Villegas nació en Barrancas del Orinoco donde hace más de 470 años Diego de Ordaz combatió a los uriaparias o uyapary que se oponían violara con el bauprés de sus barcas colonizadoras la virginidad de Guayana. Allí en los escombros barracoides de los uyapary nació ella en el tercer mes del año 1921 y se sembró con su familia en Ciudad Bolívar cuando apenas cumplía dos años de edad. De madre carupanera y padre de descendencia francesa.
Tuvo la fortuna de ser cortejada en su juventud por uno de los ganaderos más famosos de la ciudad y vivir casada con él por más de cincuenta años. Mujer ideal, fabulosa en todo y de relevante sensibilidad social. Josefina canta, toca el piano, el cuatro, la guitarra. Era la vedette de suntuosas veladas citadinas, compuso varias canciones, Yurimia que trascendió en la voz de Carlos Almenar Otero: Canaima, Cantarrana y el Himno Nacional de los ganaderos. Su hijo único, Noel, muerto recientemente, era diseñador y publicista, pero vino un día en que renunció al taller de impresión y se fue a buscar oro en el lecho del río Caroní. Le queda su nieta Mariel que obstinada en Caracas de tantos atracos y amenazas tuvo que irse al Norte donde se casó con un joven de nacionalidad portuguesa que la cuida y le da la seguridad que no pudo hallar en la Venezuela actual.
Mientras vivió en Ciudad Bolívar, Josefina compartía el hogar y faenas llaneras de su esposo con una labor social durante cuarenta años al lado de la China Monserrate, esposa del ingeniero Graterol que construyó la Carretera Ciudad Bolívar-Caruachi, otrora camino de tierra para luego de cruzar el Caroní en barcaza, hacer más corta y directa la distancia hacia la Villa del Yocoima. En esa labor social se incluye la Vivienda para huérfanos y desamparados en la Escuela Bolívar de San Isidro.
Josefina se hizo llanera al lado de su esposo Raúl Villegas, montando caballos y arriando ganado en los hatos, El Rubí, Las Queseras, El León y Cantarrana. Esos fundos eran bien conocidos por el tribuno Manuel Alfredo Rodríguez, a quien Raúl protegía como un hijo. El padre de MAR Manuel Carrillo, distribuidor de los otrora famosos cigarrillos Bigott y Bandera Roja, era gran amigo y compadre de Raúl Villegas y a través de ese lazo se quedó aferrado a su afecto desde que era un chamo el grandote de Manuel Alfredo Rodríguez que no llegaba a Ciudad Bolívar sin visitar su casa de la avenida Táchira.
Raúl Villegas era de Tumeremo donde nació cuando su padre el general Héctor Villegas, nieto de don Antonio Liccioni, que se tenía entonces como el corso más rico de Guayana, se dedicaba al comercio del balatá y el oro.
La madre de Raúl era Pepita Ruiz, descendiente del médico José Angel Ruiz, presidente del estado Bolívar en 1880-1892 y fundador del Hospital Ruiz en el edificio que hoy sirve de asiento a la municipalidad. Ella era casada con el general Héctor Villegas Liccioni, quien estuvo dos años preso en el Castillo de Puerto Cabello, por hacerle oposición a Cipriano Castro desde las trincheras de la Guerra Libertadora que tuvo a Ciudad Bolívar como último baluarte. Como vemos, el esposo de Josefina era de prosapia tanto en lo político como en lo social y siguiendo ese camino se destacó como servidor público, dirigente gremial y productor agropecuario.  

viernes, 13 de marzo de 2015

Periodista Francisco (Pancho) Salazar

Salazar también fue dirigente deportivo

“Pancho”, vale decir, Francisco Salazar, murió el día de los enamorados después de haber navegado tanto en su lancha deportiva por todas las corrientes y recovecos del Orinoco, del Caroní, del Apure y otros afluentes del Río Padre,
Francisco Pancho Salazar era margariteño-guayanés, gentilicio adoptado en razón de haber nacido en la isla oriental, y crecido en Guayana, particularmente en la zona del hierro, a donde lo trajo su padre cuando al servicio de la Orinoco Mining Company trabajaba como marino en el mantenimiento del canal de navegación. Y es que los margariteños han estado conectados con Guayana desde los mismos tiempos de Antonio de Berrío. El capitán segoviano tomó la provincia de Guayana y fundó Santo Tomás con hispanos, cartagineses, margariteñas y guayanos.
Lo mismo ocurrió con el ex gobernador de Margarita, Joaquín Sabas Moreno de Mendoza al fundar Angostura que sirvió de asiento a la primigenia capital de Guayana, de suerte que la presencia de los isleños en Guayana en todos los tiempos martillando en el yunque y en la forja de su destino, es evidente.
Pero Pancho Salazar, más que navegante surcando los ríos como aficionado del deporte náutico que le permitía además asistir a los habitantes del agua, era periodista y como tal sirvió a las empresas del hierro y del acero bajo la tutela de la CVG Él estudió periodismo con una de las dos becas que el gobierno de Diego Heredia Hernández otorgó para su selección y administración a la entonces Asociación Venezolano de Periodistas, Seccional Bolívar, de la cual fui secretario general hasta transformarse ella en Colegio.
Siendo corresponsal del diario El Nacional” en Puerto Ordaz, me tocó cubrir con Pancho un siniestro aeronáutico donde perdió la vida un alto ejecutivo de Sidor. El era un excelente fotógrafo y las gráficas de aquel suceso las desplegó el rotativo de Puerto Escondido.
Francisco Salazar estuvo, al igual que su paisano Rogelio Salazar, muy vinculado a la revista “El Minero”, pionero del periodismo industrial y a propósito del cincuenta aniversario de esa publicación, el colega escribió lo siguiente: “Ser único, más antiguo y portador del progreso industrial, económico, social y cultural de la región y seguro de su futuro, constituye un privilegio para la industria que le hizo posible alcanzar y mantener a sus lectores informados y recreados en su lectura de todo acontecer y trascendencia en nuestra querida región, en tiempo que al contarlo alcanza ya medio siglo.
El minero ha sido portador en sí mismo de toda la evolución tecnológica, humana y social durante su larga vida, que en sus comienzos se codeaba con privilegiadas publicaciones de la industria petrolera como fueron El Farol, Tópicos Shell El Disco Anaranjado, Nosotros, entre otros. Refiero portador de su propia evolución por cuanto sus primeros ejemplares se realizaron en mimeógrafo o multígrafos de “garrapateados” textos en máquinas de escribir manuales sobre esténsiles, recorrió el linotipo y clisés entre plomo y antimonio, cruzó por la impresión offset para hacer vida contemporánea en el modernismo del chip, láser y la informática; lo que le permite seguir cumpliendo su misión de informar, entretener con prestigio de sus cincuenta años y seguir siendo moderno, ágil en su técnica de impresión, contenido y... único en el país.
El minero es periodismo sin egoísmo, sí porque siendo vocero de la industria ferrominera, sus páginas fueron más allá del contenido exclusivo de la empresa que lo produce. A lo largo de su media centuria sus páginas registran la más variada temática: regional, nacional, internacional, hierro y acero, industrias hermanas, cultura, recreación, deportes, ambiente, los pueblos y sus costumbres; referencia y consulta obligada para comprender y querer nuestra región y su industria como factores de progreso y desarrollo…”

jueves, 12 de marzo de 2015

Fraternidad de Guayana

TOPICOS2
En la década de los años cincuenta bolivarenses residenciados en Caracas fundaron la “Casa de Guayana” para en tierra extraña no perder la vecindad, la familiaridad y el vínculo en función de todo lo bueno posible para la región nativa. Pero el tiempo igual que las olas sepultan y levantan. La Casa de Guayana quedó sepultada por el inexorable tiempo y la leyenda de sus fundadores. Ahora una nueva experiencia surge seguramente inspirada en aquella: “La Fraternidad de Guayana”.

El 5 de agosto de 2012, día de la patrona de Ciudad Bolívar, Nuestra Señora de las Nieves, quedó fundada la “Fraternidad de Guayana” por iniciativa del historiador y miembro de la Academia Nacional de la Historia doctor Santos Rodulfo Cortez, el ingeniero ex gobernador del estado Bolívar, Fortunato Adrián Morillo y el abogado Raúl Rojas Geuerini.
Se trata de una sociedad civil, sin fines de lucro, para trabajar por la defensa, conservación, preservación y proyección del patrimonio histórico, cultural y artístico de Guayana así como por el aglutinamiento de los guayaneses en la capital de la República.
Entre los miembros fundadores se encuentran, además de los pre nombrados, Alarico Gómez, sobrino del poeta; Josefina Marten Brito viuda de Villegas, el médico Luis Pilonieta, Maritza León Lagrave, la capitana de Corbeta Priscila Patetti de Hernández, el próximo abogado José Vicente Hernández, Elena Acosta , Marrón Malavé, Edyth Zerpa de Díaz, Dr. Jesús Manuel Rojas, capitán de altura y abogado, Alejandro Núñez Orta, Vilma de Núñez, ingeniero José María Olivieri Izaguirre, Dr. Faustino Pulgar y Roberto Arreaza Contasti
Raúl Rojas, fundador y consultor jurídico de la Fraternidad, junto con José Vicente Hernández, ambos en la foto, me obsequió un almuerzo en Los Pomelos, casa de la capitana Patetti, y nos dio a conocer algunos aspectos de la Fundación. El vive en Caracas desde 1947 que fue expulsado del Liceo Peñalver por un impasse propio de estudiante con el Bachi Pérez, maestro y profesor de gran prestigio y de quien sus antiguos colegas cuentan innumerables y chispeantes anécdotas.
Cuenta Raúl que completó su secundaria en el Liceo José María Vargas de La Guaira y estudió Derecho en la UCV y en la Santa María. Desde entonces no ha dejado de estudiar y ejercer la profesión ya como consultor Jurídico, como juez penal, defensor de presos públicos y secretario privado que fue en 1977 del gobernador Adrián Morillo.
El nació en la antigua calle La Pica de Ciudad Bolívar que hoy lleva el nombre de calle Boyacá. Es una calle de cinco cuadras, la única del Casco Histórico que no llega al Orinoco. En ella también nació y era su vecino, el historiador Manuel Alfredo Rodríguez, con quien patinaba al igual que con Camilo Perfetti, Iris Aristeguieta y Oscar Montes, por las cuestas del casco desafiando la gravedad hasta quedar muchas veces sumergidos en el río.
Raúl es nieto de Jesús Manuel Rojas, personaje de la época del dictador Juan Vicente Gómez que tiene directamente que ver con el “Anima de Perasco” a quien los antiguos carrero del Yuruari elevaron con sus oraciones a la categoría de santo milagroso el “Ánima de Parasco” tiene capilla en Altagracia, a la salida de Upata y es rara la persona que transite por allí que no se detenga en meditación.
Hay tres versiones sobre el “Ánima de Parasco”, una de ellas recogida en la novela Canaima por Rómulo Gallegos”, pero la que más ha tenido difusión es la del coronel Rojas, quien iba a ser víctima del soldado recluta Agustín Parasco de no haber sido porque uno de sus guardaespaldas se adelantó. La devoción vino porque el cadáver durante varios días no dio señales de descomposició

miércoles, 11 de marzo de 2015

El Sismo que sacudió a Guayana

El 22 de agosto de 1997, un temblor de 4.7 grados estremeció a Guayana. Se registró a las 3:02 de la tarde del viernes 22 y el epicentro fue localizado 5 kilómetros al sureste de El Tigre, estado Anzoátegui, confirmado por la Fundación de Investigaciones Sismológicas.
Ocurrió 42 días después -9 de julio- del terremoto de Cumaná-Cariaco y otros pueblos del estado Sucre que fue a las 15:25 de la tarde del miércoles 9 con marca de 6.7 grados de la escala de Richter y saldo de 140 muertos y 2 mil heridos.
Afortunadamente en Guayana las sacudidas sísmicas no llegan a terremoto por estar la provincia sobre el escudo guayanés, roca precámbrica, una de las más antiguas del planeta. Los terremotos ocurren en tierras jóvenes como la de Caracas y los Andes.
Generalmente cuando tiembla en Guayana es a consecuencia de las ondas sísmicas de otras procedencias que chocan contra el escudo; por supuesto, unas más fuertes que otras, dependiendo de la distancia del epicentro. No quiere decir que el Escudo de Guayana que parte del Orinoco hasta Brasil, donde tampoco hay registros de terremotos, no tenga alguna falla geológica como la que hace algunos años señaló el científico José Nancy Perfetti que iría desde el Delta hasta las inmediaciones de la Presa de Guri.
El “Correo del Orinoco” en su edición No. 36 informa que el 28 de agosto de 1819 se sintió en Angostura un temblor de tierra que “duró dos minutos pero no causó ningún perjuicio en los edificios”. Tal vez sea exagerada la duración a menos que hayan sido temblores de poca intensidad pero intermitentemente seguidos.
Siempre se ha dicho que Guayana en general es tierra antisísmica y que la prueba es que aquí jamás ha ocurrido un terremoto propiamente dicho, sino temblores leves por los sismos ocurridos en otras partes cuyas ondas colisionan contra el Escudo Guayanés o la tierra más antigua del continente sudamericano que es la nuestra. Se le calcula una edad geológica aproximada de 3.500 millones de años, muchísimo más vieja que Los Andes y el resto de Venezuela. De manera que Guayana siempre ha sido tierra firme, mientras el resto de Venezuela tierra inestable sujeta a procesos y alteraciones producidos por presiones de fuerzas orogénicas.
Para el sacerdote Jesús Ramírez, director y fundador en 1941 del Instituto Geofísico de la Universidad Javeriana, la predicción de los sismos es una cuestión de generación.
A propósito recuerda: su sistema que en un principio sirvió a la Marina de Guerra Norteamericana, para seguir los ciclones y con el cual logró determinar el origen de los sismos en el Atlántico, ha sido superado eficazmente en la actualidad.     Hoy en día la trayectoria de los ciclones puede seguirse por otros métodos más efectivos.
El Pbro. Ramírez dictó en la Convención Venezolana de Geofísica celebrada en Ciudad Bolívar el 17 de noviembre de 1976, una conferencia sobre esta materia e informó que Japón es uno de los países donde la sismología está procurando llegar a la predicción de los sismos. Hay otras naciones como la China que también hacen algunos progresos. En Masushiro, un territorio de Japón sobre una gran falla geológica, se han intensificado medidas de todas clases de la ciencia para determinar cómo se está moviendo esa región, de tal manera que por las mañanas es posible ver a la maestra, antes de entrar a la escuela, observando cuántos milímetros se ha desplazado una placa de cemento con respecto a otra. Para entonces, Japón estaba exhibiendo una película sobre un terremoto que según ellos fue anunciado con un mes de anticipación.

martes, 10 de marzo de 2015

Santuario del Santísimlo




El 20 de diciembre de 1997 quedaron concluidos los trabajos de restauración y por lo tanto fue reinaugurado el Santuario del Santísimo Sacramento de las Siervas., una de las edificaciones religiosas de mayor tradición en Ciudad Bolívar, entre las calles Dalla Costa y Rosario.
De hecho, la ciudad tiene puntos referenciales de su origen y transcurso y uno de ellos es el Santuario de las Siervas que ha pasado a ser parte o monumento de la historia no solo por su arquitectura ojival o de altas columnas que se cruzan en las bóvedas de sus naves, sino por la forma comunitaria como fue construido, porque fue el primero de una hermandad religiosa netamente venezolana que ahora se ha extendido hasta Colombia, porque en ese santuario oficiaron en calidad de monaguillos Ramón Lizardi y Constantino Maradei Donato, quienes posteriormente serian prelados de la Iglesia Venezolana y porque hubo un tiempo que sustituyó temporalmente a la Catedral Metropolitana.
Podríamos decir que la historia del Santuario o Templo del Santísimo Sacramento comienza con el octavo arzobispo del Distrito Federal, Monseñor Juan Bautista Castro Cueva, quien siendo Capellán de la Santa Capilla de Caracas, tuvo la feliz idea de fundar el 7 de septiembre de 1896 la Congregación de las Siervas del Santísimo Sacramento.
Veinte años después, específicamente el 18 de noviembre de 1916, siendo Monseñor Sixto Sosa, Obispo de Claudiapolis y Administrador Apostólico de Guayana, la Congregación se extendió a Ciudad Bolívar donde fundó su segunda casa, ésta que ha sido restaurada y puesta nuevamente al servicio de los parroquianos del Casco Histórico de Ciudad Bolívar.
Cuando se echaron las bases de este templo, en Venezuela la hermandad religiosa no había podido levantar santuario propio, pero encontró terreno y ambiente propicios para que Ciudad Bolívar se hiciera privilegiada en ese sentido.
Un día de Reyes, 6 de enero de 1927, luego de la misa de la mañana, las religiosas, acompañadas de un grupo de señoras, se detuvieron ante las piedras sobrantes de la ampliación de la Catedral y resolvieran ellas mismas cargarlas al solar donde pensaban construir su santuario. La Catedral había sido ampliada en la parte posterior abarcando una capilla que había sido erigida años atrás bajo la advocación de San Antonio. Viene siendo lo que es hoy el altar mayor, Sacristía y el salón de la parte alta donde existe una larga mesa de reuniones. Los trabajos habían sido ejecutados y concluidos en mayo de 1922 por el constructor Antonio Valera Villalobos para la nueva iglesia.
En romería, luego de cada misa de la mañana, estimulados desde el púlpito o el altar por Monseñor Dámaso Cardozo, los feligreses se impusieron la obligación de acompañar a las monjas para sentirse bien con Dios representado en la Eucaristía, de cargar las piedras tres cuadras más abajo hasta depositarlas en el solar por donde luego fueron remodeladas las calles El Rosario y Dalla Costa.
El Santuario quedó concluido no como unidad aislada del entorno urbano, sino insertado y formando esquina dentro de la propia retícula urbanística, con las fachadas, de acceso escalonado, hacia el naciente y unida hacia el poniente con la Casa de la Congregación. De acuerdo con el proyecto levantado por el doctor Pablo H. Carranza, quien fue rector del Colegio Nacional de Guayana, consta de una nave principal con una gran puerta también hacia fuera y que llegó a funcionar como capilla particular de las monjas adoradoras de Cristo.
Bajo el arco toral de la nave principal un céntrico altar en cuya base de hierro permanece visiblemente el cofre que guarda el acta de fundación y en el fondo del Santuario un Crucifijo más un retablo traído de Génova y bendecido el 26 de febrero de 1950 por Monseñor Juan José Bernal Ortiz.