viernes, 31 de octubre de 2014

Canaima Patrimonio Natural de la Humanidad

Vista del tepuy Cuquenán

La Unesco declaró al Parque Nacional Canaima, patrimonio natural de la humanidad en la VIII sesión anual de los 21 miembros del Comité del Patrimonio Mundial, en Phuket (Tailandia) realizada a mediados de diciembre de 1994.
En la ocasión fueron declarados igualmente 29 sitios culturales, entre ellos, los monasterios de Popocatepelt (México) y el barrio judío del Albacin de Granada (España), así como otros sitios naturales figuran entre los 440 lugares inscritos en la lista del patrimonio de la Unesco.
Por su extensión -tres millones de hectáreas- el Parque Nacional Canaima, después del Parima-Tapirapecó, es el segundo de Venezuela, decretado como tal el 12 de junio de 1962 por el gobierno de Rómulo Betancourt. Al sureste del estado Bolívar, constituye la representación más cabal de los ecosistemas y paisajes del Escudo Guayanés.
El oeste del Parque, entre los 300 y 900 metros sobre el nivel del mar, está conformado por la selva tropical lluviosa, mientras al Este se abren los magníficos espacios de la Gran Sabana. El paisaje más característico lo configuran los tepuyes, entre los que destacan el Auyantepuy, el Irú-tepuy, el Chimantá-tepuy y el Acopan-tepuy. El más famoso es el Auyantepuy, con una extensión de 700 kilómetros cuadrados desde donde se desprende el Salto de agua más elevado del planeta. El Kukenán es otro salto impresionantemente elevado.
En la altiplanicie de los tepuyes impera una vegetación típica autóctona, con especies no observadas en otras partes del país. Y en la parte baja una fauna variada que va desde aves y reptiles de todo tipo hasta mamíferos, algunos de gran tamaño como el oso hormiguero gigante.
Igualmente figura como importante el Monte Roraima, el más alto y fácil de escalar de todo el parque. De todos, el más visitado es sin duda la mesa del Auyantepuy, pues en este se encuentra el Salto Ángel, la catarata o caída de agua más alta del mundo.
Se dice que los tepuyes son rocas areniscas que datan del período en que América y África formaban un súper continente. A este tipo de relieve se le conoce comúnmente como Macizo Guayanés. El parque es hogar de la etnia Pemón que tiene una relación con las mesetas, y creen en que son el hogar de los espíritus “Mawari”.
Incluye el parque la totalidad de la cuenca de la margen derecha del río Caroní, y dos de los saltos de agua más altos del mundo, el salto Ángel y el Kukenán y gran cantidad de cataratas de menor altura.
La única forma de relieve son los tepuyes, que son mesetas con características inigualables, entre las que destacan sus paredes verticales y sus cimas prácticamente planas, aunque hay varios tepuyes que no cumplen estas reglas. Geológicamente constituyen restos de una cobertura sedimentaria formada por arenisca muy antigua que se superpone a una base de rocas ígneas (granito, principalmente) que es aún más antigua (casi 3 mil millones de años). Sobre sus cumbres habita una cantidad muy importante de especies endémicas muy específicas, tanto de vegetales como de animales. Algunas especies vegetales endémicas están categorizadas como “carnívoras”, que encuentran de este modo, una provisión de alimentos (insectos, principalmente) que son tan escasos en las cumbres. Estas formaciones tienen una edad geológica que oscila entre 1.500 y 2.000 millones de años, lo que las convierte en unas de las formaciones más antiguas del planeta.
Los lugares del Parque Canaima que más atraen al turista son la Laguna de Canaima, Salto El Sapo y El Sapito, Salto del Yuri, Rápidos de Mayupa. Pozo de la Felicidad (Saró Marú), la Isla de las orquídeas, Isla Ratón, El Salto Ángel o Kerepakupai Vená, El Auyantepuy, Poblado Indígena de Kavac, Cueva Uruyén, Poblado Indígena de Kamarata, Comunidad Indígena de Wareipa, Salto el Encanto, Comunidad indígena Avak.

jueves, 30 de octubre de 2014

Sobreviviente de la represión perezjimenista

Óscar Rodríguez es, en Ciudad Bolívar, si no el único, uno de los pocos sobrevivientes de la represión, persecución y cárcel con cuyas insolentes arbitrariedades el perezjimenismo quiso quebrar el pensamiento y vigor democráticos de la generación de los años cincuenta.
Óscar Rodríguez tenía entonces dieciocho años y militaba el movimiento juvenil que Acción Democrática había creado a la luz de su doctrina socialdemócrata en Venezuela, incluyendo obviamente, a Yaritagua, donde Óscar había nacido en 1930 y estudiaba.
Yaritagua es la ciudad más importante de Yaracuy después de su capital San Felipe y es llamada “La ciudad dulce” en alusión a sus grandes extensiones de caña que ha dado lugar a ingentes ingenios azucareros.
La ciudad meliflua cuenta hoy con unos cien mil habitantes, pero para el año 49 cuando el Maestro Rómulo Gallegos fue derrocado, la población estaba por debajo de los cincuenta mil. A las dictaduras, como la que estaba surgiendo, no les importa la baja densidad poblacional de un lugar sino que por lejos que esté no hable de las cosas malas de los gobernantes.
El joven dirigente habló mal del régimen y fue reprimido, perseguido y encerrado tras barrotes lejos de Yaritagua, en el estado Táchira donde los escasos días que pensaba pasar se les alargaron hasta 365 en aquella mazmorra donde aprendió a leer los entuertos de la política y a vigorizar su ánimo y la rabia que suscitan los regímenes despóticos y autoritarios.
Por esos avatares de la vida conoció después a Manuel Alfredo Rodríguez participando en una reunión de la Juventud de Acción Democrática con quien hizo buenas migas y le aconsejó venirse a probar suerte en la tierra del Orinoco donde moran sus ancestro celtaibéricos.
Aquí se vino a deslumbrarse con el río y a acerarse con el hierro que ya bajaba de El Pao y de la Paría. Aquí conoció al abogado Asdrúbal Fernández conspirando y despachando en los altos del quiosco de Carlitos Hernández. Al maestro Wisi impartiendo lecciones a los muchachos de La Alameda que colmaban las aulas del Grupo Mérida. Al dirigente político Moisés Marcano, paisano de Alfaro Ucero. A Santos Rebolledo, a Pedrito Bilancieri, a Gustavo Manzaneda, a Chipo Sucre, a José Luis Machado, a Rigoberto Hernández y al comandante Laborí, trabajando en la clandestinidad para Acción Democrática que había perdido el poder y se organizaba para recuperarlo en estrecho contacto con oficiales militares.
Entonces, la Cárcel Modelo de Vista Hermosa se estrenaba con los presos venidos de Guasina y Sacupana y donde más tarde entraron personeros como Ramón J. Velásquez, Luis Tovar y Manuel Peñalver.
Oscar Rodríguez estuvo trabajando clandestinamente enlazando células, trasmitiendo mensajes que venían blindados de la capital, repartiendo manifiestos contra el gobierno represivo hasta que en el puerto de la Chalana lo apresaron en una redada los sabuesos de Gomecito y Canache y lo enjaularon en el sótano del Cuartel de Policía adosado al antiguo Cuartel del Capitolio de la Plaza Miranda. Allí permaneció trancado durante dos largos años hasta que despuntó la nueva patria del 23 de enero de 1958.
Oscar Rodríguez ya es octogenario. No ha mucho celebró sus Bodas de Oro, con la abogado Josefina Mass, a quien conoció cuando ella era apenas una adolescente de quince años y aspiraba, como ocurrió, ser maestra del Grupo Escolar Estado Mérida. Él tenía 29 años cuando fue liberado, es decir, un día después del 23 de enero que se vaciaron los calabozos de Venezuela repletos de presos políticos, muchos de ellos torturados, no con los grillos del gomecismo sino montados desnudos sobre el filo de un ring.

miércoles, 29 de octubre de 2014

La pasada crisis de la Causa R

El 28 de enero de 1995, tras un mes de discusión, la Dirección Nacional de la Causa-R, acordó como fórmula conciliatoria entre las partes, postular a Víctor Moreno, presidente del Sutiss, como candidato a gobernador del estado Bolívar, para los comicios a realizarse el 3 de diciembre de 1995.
La discusión por el candidato precisó que debía relevar a Andrés Velásquez como gobernador, si el doctor Eliécer Calzadilla, apoyado por la corriente de Andrés Velásquez o Clemente Scotto, tutelado por la corriente de Pablo Medina, derivó a la larga en una crisis que se agudizó con la pérdida de las elecciones.
Víctor Moreno perdió las elecciones, con diferencia de 5.493 votos, frente a la candidatura de Jorge Carvajal Morales, candidato de Acción Democrática.
El deslinde entre una corriente y otra se verificó dos años después (marzo de 1997) cuando Andrés Velásquez, Lucas Matheus, Ana Brumlick (viuda de Alfredo Maneiro), José Lira, Jorge Roig, Adón Soto, Tello Benítez, Víctor Moreno, Ramón Machuca y Alfredo Ramos, entre otros dirigentes, acordaron la división conservando el nombre y símbolos del partido.
La otra corriente, liderada por Pablo Medina, Aristóbulo Istúriz y José Albornoz, montó tienda aparte (PPT), aunque se expusieron a una nueva crisis interna al deslindarse de Pablo Medina para poder apoyar al gobierno de la V República.
La Causa R fue posible tras la división del Partido Comunista, cuando se formó también el Movimientos al Socialismo (MAS). En ese momento, algunos de los antiguos miembros del partido que no quedaron satisfechos con la división hecha se agruparon como La Causa Radical.
Su primera victoria fue la presidencia del sindicato de trabajadores de Sidor en 1979, ganándole al partido Acción Democrática. El partido empezó a presentar candidatos a las elecciones presidenciales a partir de 1983 sin éxito, siendo postulado su líder Andrés Velásquez aunque solo obtuvo el 0,09% de los votos, en la campaña de 1988 en un principio iba a postular al historiador Jorge Olavarría, pero no se concretó y finalmente La Causa R volvió a postular a Velásquez, cuyos resultados solo mejoraron ligeramente con un 0,37% quedando en un lejano octavo lugar, sin embargo en un ambiente de descrédito de los partidos mayoritarios y en el colofón de la insurrección popular conocida como Caracazo, el partido aumentó su popularidad en especial en los barrios pobres de Caracas, por lo tanto al tercer intento de Velásquez en las presidenciales de 1993 obtuvo un sorprendente ascenso de votos con el 21,95%, pero quedando de cuarto lugar. En las elecciones de 1998 en un primer momento la organización apoyaba a la alcaldesa del municipio caraqueño de Chacao Irene Sáez, pero debido a desacuerdos finalmente La Causa R presentó como candidato a Alfredo Ramos, en la que obtuvo el sexto lugar con un escueto 0,11% de votos.
Durante el año anterior La Causa R sufrió una escisión en su ala izquierdista, liderada por Aristóbulo Istúriz y Pablo Medina que pasó a denominarse Patria Para Todos, y apoyó la candidatura presidencial del antiguo militar Hugo Chávez, (que ganó finalmente la campaña de 1998).
La Causa R en las elecciones presidenciales de 2000 apoyó a Francisco Arias Cárdenas que obtuvo el segundo lugar y cuya tarjeta fue la segunda más votada con el 18,95%, en 2002
En las últimas elecciones parlamentarias, la Causa Radical obtuvo 103.367 votos y pasó a ser el octavo partido de la coalición opositora MUD. El 53% de sus votos provienen del estado Bolívar. Algunos de los dirigentes de la Causa R pertenecen a la CTV y otros sindicatos, pero su mayor presencia localizada en las empresas siderúrgicas y eléctricas de Guayana

lunes, 27 de octubre de 2014

El Paro Barima 1994


La economía de Ciudad Guayana quedó prácticamente paralizada como consecuencia de un paro laboral de los pilotos marinos desde el martes 11 de enero de 1994, toda vez que afectaba el ingreso de 6 buques diarios a los diferentes puertos de la zona del hierro.
El problema lo originó el incumplimientos de la empresa ICIZA que había obtenido la buena pro de la CVG-Ferrominera Orinoco para el suministro alimentario del puerto fluvial de Barima, situado a 345 kilómetros distante de Puerto Ordaz, específicamente en Boca Grande Navíos.
El conflicto laboral de los pilotos pudo solucionarse dos días después, pero las pérdidas generadas por la inactividad se estimaron en 30 mil dólares por día.
La estación para pilotos de Punta Barima, por lo demás, es completamente moderna, y está bajo el manejo de Ferrominera que en 1986 le encontró asiento fijo, pues durante dos decenios la estación estuvo inestable de un barco a otro. Hasta que el Ministerio de Transporte y Comunicaciones conjuntamente con Ferrominera decidió hacer una inversión importante para lograr el complejo que ahora brinda un adecuado servicio a los pilotos navegantes del Orinoco.
Son 1.748 metros cuadrados de construcción en forma de palafito de acero en un lugar de exuberante belleza. Las instalaciones están conformadas por un área operacional y otra habitacional con capacidad para albergar hasta 44 personas. Está dotada de comedor, lavandería, sala de comunicaciones, cocina enfermería, depósito y oficinas del jefe de la estación y de administración, planta de tratamiento con una capacidad instalada de 180 mil litros que se alimentan con agua de lluvias mediante un sistema ingenioso pues en el Delta llueve casi todos los días.
La estación debe su nombre al río Barima que desemboca directamente en el océano Atlántico, en la boca grande del río Orinoco y que por eso a veces se considera parte de la cuenca del Orinoco.
Se origina en la Guayana Esequiba, fluyendo aproximadamente 380 km antes de entrar en Venezuela cerca de 90 km de su boca. Mabaruma y Koriabo son comunidades de la región de Barima-Waini ubicadas en el río Barima.
Barima-Waini se encuentra dentro de la zona en reclamación de la Guayana Esequiba. Debe su nombre al río Barima y al río Waini que lo atraviesan. Desde el punto de vista de la delimitación guyanesa, limita al norte con el océano Atlántico, al este con la región de Pomeroon-Supenan, la región de Cuyuní-Mazaruni al sur y con Venezuela al oeste. Desde el punto de la delimitación venezolana es parte íntegra del estado Delta Amacuro limitando al norte con el océano Atlántico y al Sur con el estado Bolívar. Su capital es Mabaruma, siendo otras ciudades de importancia: Santa Rosa, Port Kaituma, Matthew's Ridge, Morajuana, Towakaima, Koriabo, Hosororo, Arakaka y Moruca.
Su extensión es de 20.339 km², con una población de 24.275 habitantes según censo realizado en 2002, estimándose al año 2010 una población de 29.903 habitantes. Hasta la Constitución de 1980, con la que recibió su actual estatuto, se conocía como el distrito del noroeste.
En las proximidades de la Estación de Barima suelen ocasionalmente ocurrir actos de piratería marina como el registrado en 1910 cuando 3 pescadores guyaneses que laboraban en las cercanías de la boya 13 del canal del Orinoco -en el Esequibo- fueron asaltados por tres hombres que los alcanzaron en otra embarcación. Además de arrebatarles todas las pertenencias e implementos de trabajo, los delincuentes golpearon a los tripulantes de la embarcación pesquera y la incendiaron. En un intento por evitar que las llamas consumieran el bote, los hombres presentaron quemaduras de segundo grado en las piernas y brazos y uno de ellos falleció.

sábado, 25 de octubre de 2014

Centenario del Colegio de Abogados

 TOPICOS
El 9 de diciembre de 1994, Lino Martínez, de las nuevas promociones de abogados, resultó electo Presidente del Colegio de Abogados del Estado Bolívar, superando los votos obtenidos por la plancha que lideraba el doctor Alcides Sánchez Negrón.
De manera que bajo su presidencia, el Colegio de Abogados celebró su centenario con un programa en el que figuraba el doctor Manuel Alfredo Rodríguez como Orador de Orden.
Durante su disertación, el doctor Manuel Alfredo Rodríguez abordó el tan discutido tema de la administración de justicia en Venezuela, destacando que “una buena administración de justicia sería el mejor homenaje a los fundadores de la institución cuyos orígenes se localizan en los anales de los tiempos de la Capitanía General de Venezuela.
Nuestra obligada contribución al mejoramiento de la Doctrina, la legislación y la jurisprudencia imponen el deber de luchar por despartidizar la justicia y la existencia de escuelas de Derecho que no se limiten a formar técnicos, conocedores del oficio, sino que proporcionen a sus egresados real comprensión de su función social.
MAR aprovechó la ocasión para referirse a la forma como se elaboran y sancionan las Constituciones del Estado Bolívar, sin tomar en cuenta al Colegio de Abogados.
Resulta insólito que para redactar la constitución del estado Bolívar, cuya letra y espíritu no puede apartarse del articulado de la constitución nacional so pena de nulidad, se ignore al Colegio de Abogados y se paguen millones de bolívares a bufetes capitalinos.
El Estado Bolívar fue uno de los primeros en constituir su Colegio. El 12 de septiembre de 1894, a los dos meses y doce días de haber sido sancionada la Ley de Abogados y Procuradores, se reunieron en el salón de actos académicos del Colegio Federal de Primera Categoría (Casa del Congreso de Angostura) los doctores Brígido Natera, Heraclio Ortiz, Wenceslao Monserratte Hermoso, Luis Antonio Natera Ricci, Antonio García Romero y, conforme a los artículos 25 y 28 de dicha ley, procedieron a constituirse en Colegio y de hecho nombraron la primera directiva.
Como eran sólo cinco los iniciadores del Colegio, los cargos directivos que también eran cinco recayeron en todos los asistentes, de la siguiente manera: Presidente, Dr. Brígido Natera (en la foto); Primer Vicepresidente, doctor Herácleo Ortiz; Segundo Vicepresidente, doctor Wenceslao Monserratte Hermoso; Tesorero, doctor Luis Antonio Natera Ricci y Secretario, Antonio García, para el período bienal 1894-1896.
Una de las primeras tareas del Colegio de Abogados, fue la de invitar a los profesionales del derecho a cumplir con el requisito de inscribirse en la institución y estudiar a través de una comisión el Código Orgánico de los Tribunales y todas aquellas leyes que ameritaban revisión.
La Directiva se reunía cada jueves de la semana y 15 y último habría asamblea. Era también atribución del Colegio otorgar títulos de procurador.
Los primeros en solicitarlos durante ese período fueron Hilarión Gambús, quien tenía 30 años como agente judicial, Carlos Henrique Acosta y Brígido Natera Guerra, primer Presidente del Colegio.
El doctor Brígido Natera Guerra, Presidente fundador del Colegio de Abogados del Estado Bolívar, era nativo de Cumaná y se hallaba radicado en Ciudad Bolívar desde 1856. Aquí llegó en tiempos de los Monagas, siendo jurisconsulto graduado a los 25 años.
Había sido Presidente de la Asamblea Legislativa en 1869, y le tocó firmar la Ley del 6 de diciembre de ese año por la cual se creaba la Escuela de Artesanos, Industriales y Jornaleros, la cual se mantuvo hasta mediados del siglo veinte y con cuya materialización tuvo mucho que ver el Presidente del Estado, Juan Bautista Dalla-Costa y el insigne letrado Ramón Isidro Montes, fundador de los cursos de derecho y medicina.

viernes, 24 de octubre de 2014

Atado Alexis cruza el Orinoco

Alexis Vásquez, con pies y manos atadas, suele cruzar el Orinoco que no tan sólo es el río más grande y caudaloso de Venezuela, sino que está dominado por corrientes, algunas encontradas y formando peligrosos pailones.
Ha vivido siempre a la orilla del río, en el pedregoso ambiente de La Encaramada, es decir, de La Encaramada de Soledad pues en Caicara existe otra Encaramada ocupada en un tiempo por los indios Tamanacos, que según su cosmogonía, Amalivaca fue el creador del Orinoco.
Cuenta Alexis estar familiarizado íntimamente con el río. Conoce todos sus recodos y corrientes y jamás ha sufrido un percance, no obstante lo riesgoso que significa desafiarlo a nado con los pies y las manos atadas.
Desde que tenía diecinueve años de edad practica ese particular y riesgoso deporte que abisma al común de la gente y despierta su admiración. En prueba de muy largo alcance, ha sido necesario la protección y custodia de los bomberos marinos y de otros pescadores de la gran familia de La Encaramada.
Hace poco Globovisión dio a conocer nacional e internacionalmente su proeza que ponderan los habitantes de la vecina Soledad y también los ribereños de este lado de Ciudad Bolívar, especialmente de Perro Seco y El Polanco donde han salido los grandes nadadores del río.
Si Simón Bolívar en 1817 fue capaz de nadar con las manos atadas hasta una corbeta anclada en el Orinoco, por qué él no podía hacerlo igualmente, se preguntó muchas veces Alexis Vásquez mientras libaba su cerveza con otros pescadores arrellanados sobre las piedras de La Encaramada.
Efectivamente, en su libro “Misceláneas”, el profesor José Francisco Miranda (Fitzí) al escribir una crónica sobre Josefina (Pepita) Machado titulada “La querida del Libertador”, dice que “…los amantes por las tardes pasean por las orillas del Orinoco. Ella se encuentra triste, le oculta al amado que por las tardes tiene fiebre y manchas rojas quedan en sus pañuelos cuando tose. El Libertador observa que ella está como absorta y un día, para distraerla le dice al edecán: ¿Usted sabe nadar? Sí mi General, nado muy bien. Pero no mejor que yo. Aquella corbeta está como a cien metros de la orilla le apuesto a que llego a ella primero que usted. En el acto se despoja de casaca y camisa, hace que el oficial le ate las manos con la corbata tirándose a las aguas. El oficial se lanza a las olas y nada a su lado teniendo que ayudar para que alcance el barco, pues respiraba apenas. Y ya sobre cubierta dice: usted nada mejor que yo, pero lo hice. El amado remonta el Orinoco para no parar su carro triunfal hasta Ayacucho. Aquí queda la bella mujer a quien ronda la muerte, dos años transcurren hasta que ella parte a reunirse con él, pero morirá atravesando el llano cuyos calores fatales fueron para sus destrozados pulmones. Después Manuelita la borrará del recuerdo.
¿En cuál casa vivió el Libertador con Josefina Machado en Ciudad Bolívar? Quienes tengan mi edad, recordarán una casa de dos pisos con balcón colonial, que en la calle Igualdad quedaba frente a la Catedral, al lado de la esquina que hace intersección con la calle Bolívar. Era propiedad del General Ascensión Farreras. Este negro descendiente de Melchor y Juana Nepomucena, traídos de la región del Esequibo como esclavos de don Félix Farreras, se incorporó a la causa de la independencia el año de 1817 abandonando a los españoles con dos flecheras bien armadas. Tomó parte en todas las batallas hasta Pasto, donde lo dejara el Libertador de jefe de guarnición”.

jueves, 23 de octubre de 2014

El Pico de la Neblina

Resultado de imagen para Pico de la Neblina

Los guayaneses creían tener en su frontera la montaña más elevada. Tal el Pico de la Neblina, pero hoy saben que a partir de la rectificación de límites pertenece al vecino de al lado. Por lo tanto ahora se denomina “Pico da la neblina”.
El 13 de abril de 1994, el ministro de Estado para el Desarrollo Fronterizo, Pompeyo Márquez, al juramentar al Comité que había de velar por las Fronteras del estado Bolívar, aclaró la pertenencia.
La designación del Comité de Fronteras fue solicitada por el gobernador, Andrés Velásquez, debido a los constantes atropellos que se venían cometiendo.
El gobernador Andrés Velásquez encabezó esta iniciativa que agrupaba a personalidades de los diferentes sectores de la región, entre ellos, el presidente de la CVG, Francisco Lairisse. En el acto estuvo presente el ministro de la Defensa, general Rafael Ángel Montero Revette.
Posteriormente, ocho días después, el ministro Pompeyo Márquez, en acto que tuvo efecto en la Cámara de Comercio de Ciudad Bolívar, juramentó la Asociación de Fronteras, organismo encargado entonces de poner en práctica distintos proyectos que se encuentran en ese Ministerio. La Asociación estuvo presidida por el Rector de la UNEG, doctor Oswaldo del Castillo Saume y el escritor Horacio Cabrera Sifontes.
Ese año, 1994, se cumplían 115 años de la Comisión mixta que demarca las fronteras entre Brasil y Venezuela. Las fronteras entre ambos países están definidas pero faltaba culminar el trabajo de la colocación de hitos, lo cual se hace cada cinco kilómetros, aunque en la zona de Santa Elena de Uairén, existen hitos o mojones tan sólo separados 15 metros uno del otro.
El trabajo de la comisión mixta ha permitido que Venezuela recupere más de cinco mil kilómetros cuadrados de fronteras, pero perdió el Pico de la Neblina, el más alto de la frontera (3.014 m) visitada en 1960 por una expedición científica venezolana, integrada, entre otros, por William Phelps, Ricardo Zuloaga y Félix Cardona.
El Pico de la Neblina entonces volvió a ser medido por satélite GPS que lo ubicó en 2993,78 metros de altitud. Se halla a tan solo 700 metros de distancia de su montaña gemela, el Pico Phelps, que marca la frontera entre Brasil y Venezuela.
Para su ascenso, el inicio comienza en la boca del Igarapé Tucano, próximo a la aldea Yanomami de Maturacá, a 800 km de Manaos. Es necesario subir el río Cauaburi en voadeiras (veloces canoas de aluminio).
La vegetación de gran porte y las más cerradas sólo son comunes hasta a los 1.000 metros de altitud, floresta ecuatorial; de los 1.000 hasta a los 1.700 hay árboles de medio y pequeño porte, donde la vegetación es más abierta, como la floresta templada y boreal, y a partir de los 1.800 metros sólo hay vegetación a ras de suelo.
Una localización próxima a la Selva Amazónica hace que hasta los 1.000 metros llueva mucho. A partir de los 1.000 metros las nubes no consiguen alcanzar más altitud, siendo la zona más seca. La lluvia en las áreas bajas mantiene el clima muy húmedo. En las áreas con aproximadamente 700 metros, las nubes predominan y dejan casi siempre el día con neblina sin un cielo limpio; es la zona con mayor humedad.
La temperatura hasta los 700 metros se mantienen todo el año en 34 °C de día y durante la noche bajan hasta los 24 °C; en las áreas de 750 m a 2.000 m las temperaturas son de 28 °C (día) y 20 °C (noche), y en las áreas de altitud superior a 2.000 m, las temperaturas son de 22 °C en el día y 12 °C en la noche.

miércoles, 22 de octubre de 2014

El Pediatra José Tomás Ramos


El 18 de febrero de 1992, pereció en la vía que comunica con Caicara, el presidente del Colegio de Médicos del estado Bolívar, doctor José Tomás Ramos, al estrellarse una camioneta Bronco conducida por su colega el doctor Luis Sánchez, director del Hospital Universitario y en la que viajaba igualmente el doctor Luis Amundaraín, aspirante a la presidencia del Colegio.
José Tomás Ramos, nacido en Santa Inés, del estado Anzoátegui, el 12 de noviembre de 1942, realizó su carrera de pregrado en la Escuela de Medicina del Núcleo Bolívar de la Universidad de Oriente hasta recibirse de Médico Cirujano el 12 de febrero de 1968 y el 8 de agosto del mismo año ingresó al Colegio de Médicos donde realizó una labor gremialista que le valió su elección como presidente.
En 1973 realizó un postgrado de pediatría en Caracas para sumarse a la labor pionera que en el campo de las enfermedades infantiles iniciaron en el Ruiz y Páez especialistas como Elías Inati, Carlos Hernández Acosta, Pérez Cañas, Jesús López. Su labor en el departamento respectivo fue incansable y de entrega total a la medicina gratuita del Hospital y la Escuela de Medicina, pues jamás se dejó seducir por la medicina privada.
En el lapso que le correspondió ejercer la presidencia del Colegio, trabajó por la unidad gremial y quería que su labor fuese continuada por su colega el doctor Luis Amundaraín, a quien apoyó durante el proceso comicial hasta encontrar la emboscada de la muerte en uno de los tantos parajes de la vía que enlaza Ciudad Bolívar con la parte occidental del estado.
Los restos de José Tomás Ramos, fueron expuestos en capilla ardiente en la sede del Colegio de Médicos y de allí trasladados a su estado natal.
Su colega Jesús Rodríguez Silva señaló entonces como afortunada coincidencia que tanto José Tomás Ramos como Evaristo Marín, de la misma promoción y con igual dedicación y espíritu de servicio, hayan perecido un 18 de febrero aunque de años distintos. Ambos, al igual que Rafael Montes, Miguel Madriz y Rafael Prieto militaban en la misma causa del servicio social de la medicina y tuvieron un destino signado por la tragedia.
Su colega Rodríguez Silva recordaba a José Tomás Ramos, en el año 1968, como médico egresado de la UDO, en esos días presidente de la Sociedad de Internos y Residentes del Hospital Ruiz y Páez, en su condición de Médico Interno para que él, como especialista, le auxiliara en la atención de una emergencia, a diario y a cualquier hora, época en que no se compensaban las guardias nocturnas ni las de disponibilidad. Y en otras, arengando a internos y residentes para la selección de un miembro de la Comisión Técnica del hospital, cuando recalcaba que no se trataba de un concurso de Miss Simpatía sino para elegir a un representante idóneo para una posición vertical ante el nivel directivo.
Evaristo, egresado de la Facultad de Medicina de la ULA, en plena mitad de los sesenta, completaba en Ciudad Bolívar su Residencia de Pediatría y ya empezaba como Profesor Instructor de la UDO antes del término de esa década. Más tarde, en los setenta, regresaba de España como Gastroenterólogo-Pediatra. Profesional de alta calificación, del mismo modo que José Tomás, ya Pediatra-Neonatólogo de la UCV, se conjugaban para atender de igual manera a niños humildes a nivel hospitalario, o hasta en los propios barrios, cuando nada se sabía de misiones de Barrio Adentro o a los hijos de colegas médicos o universitarios.

martes, 21 de octubre de 2014

El Paraiíso prestado

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Muerta y enterrada en el Cementerio Centurión, Elli era una germana tan airosa, hermosa y soñadora que poco se le notaba el viacrucis de sus matrimonios porque, increíblemente, fueron unos cuantos, siempre buscando una estabilidad y armonía familiar que nunca encontró sino en la sepultura.

La conocí recientemente a través de la novela “El Paraíso prestado” que parece la crónica de una increíble historia familiar, pero de una excelente factura literaria escrita por Doris Poreda (en la foto) que el año pasado obtuvo el Premio de Literatura Stefanía Mosca 2013.
El libro de 212 páginas, publicado por el Fondo Editorial Fundarte, con diseño y presentación excelentes, llegó a mis manos enviado directamente desde Cumaná por su autora con una dedicatoria que agradezco.
Parecen los fragmentos de un diario real hecho novela que Doris -Dorly en la obra- guardaba bajo candado que Elli, su madre, le había comprado con los ahorros del mercado. Elli siempre andaba con migraña al igual que la abuela Mutti, mujer severa que siempre encontraba defectos a sus maridos. La migraña como que era un mal de familia porque Dorly, que apenas se iniciaba en la adolescencia, era presa ocasionalmente de esa jaqueca,
A Elli la hizo venir a esta ciudad del Orinoco, uno de sus esposos, Fritz, con quien tuvo su segunda hija, Hanne. Fritz vino escapado del infierno de la Segunda Guerra Mundial a trabajar en la colonia agrícola La Esperanza en donde más tarde se incorporaría Elli en calidad de dama de compañía de la esposa del dueño de una finca.
En esa colonia agrícola terminó el lazo matrimonial a causa de una riña entre Bert, hermano de Elli, y Fritz. Ber había asegurado trabajo en ACO vendiendo carros y a través de él, Elli conoció en el Club Buena Vista La Piscina al sustituto de Fritz, fotógrafo yugoslavo que aparece en la novela con el nombre de Pero Markovic. En la vida real pude averiguar se conocía como Padro Pervan, quien tenía su estudio en la calle Bolívar y hacia trabajos de reporterismo gráfico a José Antonio Fernández cuando era director del diario El Bolivarense.
Pervan había vivido en Argentina antes de venir a Guayana. Allá de tanto ir al cine se hizo aficionado a la imagen blanquinegra fijada con hiposulfito de sodio. Su porte, más que de fotógrafo, era el de un galán de cine bien visto por las angostureñas, pero él se prendó de Elli que también tenía porte de deseable diva del celuloide, algo parecida a Marlene Dietrich. Terminaron casándose y concibiendo al único heredero varón -Marko- ungido con bálsamo de la selva orinoquense. Pero Markovic como todas las parejas anteriores de Elli comenzó siendo un romántico adorable y terminó todo un insoportable querrequerre que prefería gastar sus emolumentos en el mercado periférico antes que pagar los alquileres de la vivienda que ocupaba de la calle circunvalación del Banco Obrero.
El ambiente hogareño enrarecido con incesante austeridad y reprimendas por parte del pater familiae sólo se endulzaba con la melcocha de papelón que estiraba sobre tabla una hacendosa criolla del vecindario.
Definitivamente, la vida de Elli no fue nada deseable, ni allá en su nativa tierra de Lötzen que abandonó en 1945, ni tampoco aquí al lado del río más caudaloso de Venezuela.
El tormento conyugal de Elli comenzó a los 16 años cuando desesperada por salir de su casa se casó con un maestro de escuela que se olvidaba de ella devorando el periódico hasta la última línea para de esa manera resarcirse de lo que le había costado. Después de este maestro Hammich, vino Hans, Magnus, Werner, Fritz y Pero Markovic, perdido en el cuarto oscuro del revela

sábado, 18 de octubre de 2014

El médico y político Said Moanack




            El médico Said Moanack Vahlis, falleció en Caracas el 29 de octubre de 1994.  Había nacido en Ciudad Bolívar, donde estudió hasta el bachillerato para luego seguir la carrera de medicina en la Universidad Central de Venezuela donde se graduó.
Su carrera profesional, ya de vuelta,  la inició en su ciudad natal, donde junto con sus colegas médicos Aníbal Álvarez, Ismael Núñez y Lino Maradey, fundó la Clínica García Parra en homenaje a uno de los médicos distinguidos de la ciudad  en la primera mitad del siglo veinte.
Nunca fue ajeno a la política y desde las filas de Acción Democrática representó al Estado Bolívar como diputado en el  Congreso Nacional en cuatro oportunidades. Dirigente prominente de ese partido, debió sufrir las consecuencias de la persecución y el exilio cuando a raíz del derrocamiento del Presidente Rómulo Gallegos, fueron prohibidas las actividades de AD.
Regresó a raíz de la Revolución del 23 de Enero de 1958 y ascendió a la Dirección Nacional de su partido que luego abandonó para  acompañar al maestro Luis Beltrán Prieto Figueroa en el Movimiento Electoral del Pueblo.  Luego se retiro de la actividad partidista, hizo un postgrado en geriatría y fundó en Caracas una Clínica Geriátrica, preocupado por las enfermedades de los ancianos y de su tratamiento.

Said Moanack, descendiente de una familia árabe, brilló por su talento tanto como profesional de la medicina, como político y luchador social.  Excelente orador, conversador ameno y vehemente en el planteamiento de sus principios democráticos.

viernes, 17 de octubre de 2014

Municipalidad VS Elebol


Leonel Jiménez Carupe, alcalde de Ciudad Bolívar, dispuso por acuerdo del Concejo Municipal de Heres, Nº 35, del 17 de agosto de 1993, exhortar al pueblo bolivarense a no cancelar el servicio de la Electricidad de Ciudad Bolívar, garantizando que en caso de corte del servicio, el departamento correspondiente de la Alcaldía procedería de inmediato a reinstalarlo.
Posteriormente, (15 de enero de 1994) conforme a Acuerdos 48 y 49 aprobados por la Cámara Edilicia, sin el voto del médico Miguel Sambrano Perdomo, el alcalde planteó revocar a La C.A. Electricidad de Ciudad Bolívar la concesión del servicio de distribución y comercialización de la energía eléctrica, argumentando la negativa de la empresa a disminuir sus tarifas y prestar un mejor servicio. De la misma manera exhortó a la empresa del Estado, Cadafe, para que a través de su filial Eleoriente asumiera la prestación del servicio.
Inmediatamente la administración de Elebol apeló y demandó un recurso de amparo ante la Corte Suprema de Justicia al tiempo que, atemorizada por este enfrentamiento con el Concejo Municipal que parecía cíclico si se recuerdan los anteriores, especialmente el habido sesenta años atrás durante la administración de Andrés Juan Pietrantoni, convocó a una mayoría de sus accionistas y acordó otorgar -3 de mayo de 1994- una opción de compra a Francisco Javier González Álvarez, por el 62.252 por ciento del Capital Social de la empresa y le nombró director-administrador.
El 14 de agosto de 1994, La Electricidad resultó favorecida con la decisión de la Corte Suprema de Justicia que consideró la Alcaldía había actuado de forma inconstitucional cuando anuló la concesión otorgada a Elebol para el servicio público de distribución y venta de electricidad. En su fallo advertía entonces la Corte al alcalde y demás autoridades que “cualquier actuación destinada a dejar sin efecto el amparo concedido a Elebol, será considerado como desacato a la autoridad judicial y penada con prisión de seis a quince meses”.
Pero si bien había prosperado la demanda de la empresa contra la revocatoria edilicia, no así le fue bien al decidirse la mayoría de los accionistas a aceptar la opción de compra de Francisco Javier González Alvarez, pues éste fue cuestionado y destituido como director-administrador, al cabo de cinco meses. La medida se debió al incumplimiento de pago en el lapso de 90 días, de las acciones financieras representadas para el momento en un 94 por ciento del total capitalizado. Luego de varias horas de deliberaciones en el seno de la empresa, a puerta cerrada, el ingeniero Alberto Mancini anunció a los medios de comunicación que Francisco Javier González había sido depuesto de su cargo y que asumía de nuevo la posición de presidente. Un Tribunal declaró con lugar la petición de amparo por parte de Mancini, quien el 19 de octubre declaró que más de 100 millones de bolívares constituía el monto virtual de gastos injustificados detectado por la auditoría practicada a la administración de FJG, quien presidió la empresa con el lema de “Nueva imagen”.
Los daños económicos ocasionados a la empresa fueron realmente cuantiosos, pero se tomaron medidas eficaces que permitieron disminuir progresivamente los montos por cobrar. La mora promedio de los suscriptores para el 31 de marzo de 1996 se discriminaba en meses, de la siguiente manera: residencias y comercio, 7.5; industriales, 5.25; oficinas públicas, 7.47 y Concejo Municipal, incluyendo alumbrado público, 92 meses.
Por otra parte, se acumuló una deuda con Cadafe por concepto de suministro de energía, que llegó el 31 de marzo del 96, a 5.176.883.110,50 bolívares, incluido los intereses. Debido a esta misma situación generada por la decisión inconstitucional de la Municipalidad, la empresa se vio imposibilitada de llevar a cabo los planes de inversión que se había propuesto para el mejoramiento y ampliación del servicio.

jueves, 16 de octubre de 2014

Ausencia de Lucila Palacios


Mercedes Carvajal de Arocha (Lucila Palacios), escritora venezolana natural de Ciudad Bolívar, falleció el 31 de agosto de 1994, a la edad de 92 años.
Autora de 30 obras, entre ellas, 11 novelas, 5 de teatro, 5 cuentos y el resto ensayos literarios y un libro de poesía.
Primera mujer venezolana que ejerció la diplomacia como embajadora de Uruguay y primera igualmente en ingresar a la Academia Nacional de la Lengua.
El jueves 31 de agosto cuando dejó de existir, precipitada su muerte por una caída, Lucila Palacios ya era nonagenaria. Había vivido mucho más que Gabriela Mistral, la siempre humana y lírica poeta chilena de cuyo nombre legítimo (Lucila Godoy) tomó parte de su seudónimo literario para completarlo con el de Palacios en un intento por acocarse al Libertador a través de su madre María de la Concepción Palacios.
El seudónimo Lucila Palacios surgió en la Plaza de Tucupido, entre maestros y amigos de su marido que era entonces agente viajero y terminó muriendo en Londres.
Con ese nombre convino en publicar su primer trabajo literario en los periódicos “Unare” del Guárico y “El Luchador” de Ciudad Bolívar. Era un cuento costumbrista captado de la propia existencia de personajes de la calle cuyas voces llegaban al balcón del Hotel de Tucupido donde se hallaba hospedada.
Lucila nació en puerto España (Trinidad) en mayo de 1909 cuando el capitán Cecilio Farreras se alzaba contra el gobernador del general Julio Sarría Hurtado. Su familia retornó a Ciudad Bolívar después de los 40 días de nacida. Su vida transcurrió en el inmueble que es hoy sede de la Biblioteca Rómulo Gallegos y desde allí irrumpió a arengar al pueblo en pos de sus derechos conculcados el día en que falleció el dictador Juan Vicente Gómez.
Fue Lucila la primera en tomar las calles. La primera en convocar al pueblo y arengarlo en dirección hacia una toma de conciencia a favor de su legítimo derecho a ser libre y darse libremente su gobierno.
Se montó sobre uno de los barcos del paseo Falcón y sintió bullir en sus venas la sangre literaria de sus abuelos allí a su lado dándole apoyatura a sus piernas estaban Alida Gambús y Consuelo Estéfano. Solo faltaba el joven Guillermo Benzel, quien desde el día anterior era preso del presidente del Estado, Antonio Alamo, por haber gritado ¡Abajo la dictadura!
Tras la caída del dictador regresó del exilio su tío Félix Montes, recibido por ella en Caracas. Luego, durante tres años, siguió a su esposo por San Fernando y Tucupido hasta radicarse definitivamente en Caracas que todavía exhibía sus techos rojos, sin que por ello perdiera la visión del Orinoco.
Lucila justificaba su permanencia en Caracas porque el clima le asentaba bien a su salud y porque aquel medio había sido favorable para escribir la mayoría de sus treinta obras clasificadas entre novelas, cuentos, dramas y ensayos.
Los buzos (obra premiada en Cuba, 1939) Tres palabras y una mujer (premiada en el concurso de la Asociación Cultural Interamericana, 1943) El Corcel de las Crines albas (premio Arístides Rojas); Cubil, El día de Caín (accesit al premio nacional de literatura, 1960), Tiempos de siega, Orquídeas azules, Signo en el tiempo, La piedra en el vació, Reducto de Soledad, Cristal de aumento, Cinco cuentos del Sur, Ayer violento, Poemas de la noche y el silencio, Espejo Rodante, son sus obras más conocidas.
De ellas, la de mayor resonancia ha sido “El Corcel de los crispes albas”, la cual expresa el drama social del contrabandista margariteño. Pero ella solía decir en sus tertulias que personalmente prefería su libro “Tiempos de siega”.

miércoles, 15 de octubre de 2014

José Rosalino Flores


            José Rosalino Flores, mejor conocido por sus paisanos bolivarenses como “Pepe Flores”,  músico y contador público, dejó de existir físicamente el 30 de agosto de 1994, cuando el Orinoco, donde tanto abrevó,  se hallaba en la cúspide de sus aguas.
            Ejecutante del violín, fundador y co-fundador de orquestas, divulgó valores musicales en sus crónicas de los tradicionales diarios locales El Luchador y El Bolivarense, entre los años comprendidos de 1950 y 1972, unas veces con el seudónimo de Don Diego Suárez y en su columna de El Bolivarense con su propio nombre y bajo el título de “Música y Músicos en la Vida de Guayana.
            Hijo de José Joaquín Flores y Nieves Castillo, se casó con Corina Arcia Bello, de cuyo matrimonio nacieron siete hijos. Se inició en el violín con José Balbino Damas (1930), para continuar posteriormente con José Leontine Emazabel (1932-33). Fue fundador y co-fundador de tres agrupaciones musicales: Orquesta Sinfónica de Bolívar (1950), Cuarteto Santa Cecilia (1960-80) y Orquesta Angostura (1975). Acompañó a la Orquesta Angostura en sus actuaciones en el Teatro Municipal y en la Plaza Bolívar de Caracas (1978), así como en otras presentaciones en poblaciones como Upata, Santomé, Soledad, Puerto Ordaz, y Zaraza, en diferentes oportunidades.
            Entre sus compañeros de actividades musicales estuvieron Dr. Manuel Siverio, Román Iriarte, Rafael Vicente Tovar; Ramón Hurtado Lizardi, Telmo Almada; Jesús Reyes Jiménez, Nicanor Santa maría; José Ramón Gallegos, Marcos Ortiz Abreu y Juanito Arteta.

            Fue Presidente del Concejo Municipal de Heres, director de administración de varios gobiernos regionales y supo acertadamente alternar su profesión de Contador Públicos con la actividad musical.

martes, 14 de octubre de 2014

El Escudo de Guasipatoi



A partir del seis de junio de 1994, el Municipio Roscio, cuya cabecera es Guasipati, adoptó su actual escudo, diseño del licenciado Leopoldo Villalobos Boada, seleccionado en un certamen convocado al efecto por el Concejo Municipal de esa entidad geopolítica del estado Bolívar.
Dicho escudo, dispuesto entonces por una Ordenanza, lo describe su autor de la siguiente manera: “Consta de tres campos: En la parte superior izquierda, un indio Caribe, en representación del habitante autóctono que poblaba esa zona donde los misioneros capuchinos catalanes fundaron a Nuestra Señora del Rosario de Guasipati, el color de fondo amarillo oro, la riqueza que genera tantos recursos en la zona. En la parte superior derecha, la imagen de Nuestra Señora del Rosario, la patrona de Guasipati. Debajo de ésta, la inscripción “27 de septiembre de 1757”, cuando fue fundada la mencionada Misión por los frailes catalanes, en color azul celeste.
En el campo inferior, un grabado del doctor Juan Germán Roscio, que denomina al Municipio Autónomo y quien fue legislador en los congresos de 1811 y 1819, este último en la antigua Angostura, actual Ciudad Bolívar, escritor y periodista en el Correo del Orinoco.
El escudo delineado así: arriba, dos zorros guaches, porque Guasipati en ancestro indígena Caribe, significa lugar donde abunda el zorro guache.
Abajo, al lado izquierdo, “3 de septiembre de 1881”, y al lado derecho, “14 de diciembre de 1900”, cuando Guasipati fue la capital del Territorio Federal Yuruary en dos ocasiones de dicha creación.
El escudo está circunscrito en color marrón oscuro, en símbolo del río Yuruary que ha pautado la historia económica, política, social, cultural, de la región.
En los bordes del Escudo, hay floraciones del bucare y frutos del merey, exponentes de la flora características del medio físico donde fue fundado el pueblo de Guasipati”
Leopoldo Villalobos, cronista emérito, de Ciudad Guayana, igualmente es el autor de la letra del Himno de Guasipati, su tierra natal desde el 15 de noviembre de 1928, lo mismo que lo es de los poetas Rafael Pineda y Jean Aristeguieta.
Guasipati es uno de los pocos municipios del estado Bolívar que tiene himno, bandera y escudo.
El Himno de Nuestra Señora del Rosario de Guasipati con música de Orlando Sifontes, lo describe Leopoldo así: En el coro figura el indio Caribe, primitivo hombre habitante con quien los capuchinos catalanes fundan la Misión de Nuestra Señora del Rosario de Guasipati.
El nombre de Roscio es el emblema del actual Municipio Autónomo. Antiguamente fue Departamento Roscio, después Distrito hasta su actual denominación.
En la parte primera de las estrofas, se destaca la flora del bucare que junto al árbol del merey predominan en el medio donde fue fundado el pueblo bajo la advocación de N.S. del Rosario. Enseguida hay referencia acerca de la altura donde fue establecida la Misión. Así mismo, se habla de San Félix porque en esa batalla que ganó el General Piar contra La Torre, el 11 de abril de 1817, hubo participación de indios de las Misiones del Caroní, incluidos los de Guasipati.
En la segunda estrofa, las minas auríferas del Yuruary estuvieron bajo la jurisdicción de Roscio y por ese motivo, Guasipati fue capital del Territorio Yuruari en dos ocasiones.
Por otra parte, se mencionan los recursos forestales, ganaderos, agrícolas, de la región. Se destaca la tradición intelectual de la zona, la de ser pionera en la educación minera a escala nacional, como ha sido reconocida en los centros superiores de enseñanza, y así como que nuevos municipios han nacido del antiguo Distrito Roscio.
En la estrofa final se incluyen los valores del trabajo, el desarrollo, la significación de Roscio en un mundo de paz, justicia y libertad, como patrimonio histórico de Guayana.

lunes, 13 de octubre de 2014

Llegamos a los 100 mil visitantes

Crónicas angostureñas llega hoy 13 de Octubre de 2014 a los 100 mil visitantes.  De esta manera pasa a igualarse con Cronología del Estado Bolívar y atrás viene Cronoogía de Venezuela siguiéndole los pasos.  Crónicas angostureñas aparece diariamente en la página WEB del Correo del Caroní con la etiqueta "Tópicos y semblanzas".  Gracias a los visitadores y continuaremos asiduamente trabajando para ustedes.  Américo Fernández.

Ana Luisa Contasti


Ana Lisa Contasti, descendientes de próceres angostureños de la guerra de Independencia, dejó de existir a los 90 años de edad el 23 de agosto de 1994.
Furibunda defensora del patrimonio histórico, se opuso siempre a las intervenciones modernistas de los inmuebles del casco urbano de la ciudad y mucho más se dejó sentir cuando recién restaurada la Casa del Congreso de Angostura, la designaron directora de la misma.
Fundó en el propio inmueble histórico la Biblioteca Bolivariana, gestionó la restauración de los óleos de los próceres que por allí pasaron, transformó uno de sus espacios en sala de concierto con un gran piano de cola, salvó con la ayuda especializada de la CVG el Bálsamo del Perú sembrado en su patio a fines del siglo diecinueve.
Ana Luisa Contasti, quien nunca se casó ni tuvo hijos, al igual que Malvina Rosales y Anita Ramírez, perteneció activamente a instituciones filantrópicas cono la Liga Antituberculosa y experimentó el orgullo de habitar, ya en legítima posesión de los Contasti, la casa de habitación de la estirpe Dalla Costa, la misma que el Libertador donó como regalo de boda al veronés Juan Bautista Dalla Costa al contraer matrimonio con una hermana del general Carlos Soublette.
Ana Luisa Contasti ofreció en su casa una recepción a Rómulo Gallegos en enero de 1931 cuando vino a ambientarse en la realidad de la selva para escribir su novela “Canaima”. Entonces escribió en el álbum de la dama: “Encantadora ciudad, cordial ciudad esta que se empina sobre la milenaria roca que la soporta para adelantar su saludo al que viene hacia ella surcando el río o atravesando el espacio, y no hay viajero peregrino de la belleza o traficante afanado en pos del filón milagroso que al pasar frente a ella no sienta el deseo de arriar las velas del barco aventurero del corazón y echar el ancla en sus playas de siempre”.
Ella que jamás dejó de asistir a una misa dominical, fue fundadora de las Hijas de María y todos los años cumplía devotamente la labor de levantar el Monumento de la Semana Santa en cuya parte superior colocaba al Santísimo como emergiendo de un mar de flores.
Debido a su avanzada edad traspasó esta tarea a otras hermanas al igual que la Liga Antituberculosa que fundó y presidió por largos años la dejó en manos del médico Lino Maradey con haber de un millón de bolívares y la dirección de la Casa de Congreso de Angostura, en manos de Norma D'Anello. Aquí en este augusto recinto permaneció tres años tras haber sido restaurado bajo la administración del doctor Domingo Álvarez Rodríguez.
Gracias a la actividad productiva de esta venerable señora, la Casa del Congreso de Angostura se convirtió en un centro importante de la actividad cultural de la ciudad. Foros, conferencias, discursos de orden en efemérides como la del 15 de febrero, conciertos, exposiciones de artes plásticas, de libros, son frecuentes. Y Ana Luisa, haciendo economías de la partida que asignaba la Dirección de Cultura para gastos de mantenimiento del histórico inmueble, logró crear la Biblioteca Bolivariana, inaugurada bajo la gestión del gobernador Alcides Sánchez Negrón y elogiada por el escritor Alfonso Armas Ayala en la oportunidad de dictar una conferencia en la misma casa, sobre la actualidad de la literatura española.
Dijo en la ocasión el escritor español: “Ahora acabo de ver la riquísima Biblioteca Bolivariana, ejemplarísima, que prueba el celo, la dedicación, el amor de alguien que todos conocen y que está en esta casa y que forma parte de la historia de la ciudad y de este milagro que significa que textos, libros, páginas de Bolívar estén allí expuestos para el estudio de todos”.

viernes, 10 de octubre de 2014

MAR y su aspiración al Parlamento


Un intelectual y tribuno tan elocuentemente emocional como Manuel Alfredo Rodríguez, iniciado en la lucha política desde temprana edad, no había podido llegar al Parlamento Nacional hasta 1994 cuando se le dio la oportunidad a raíz de las elecciones de diciembre del año anterior.
Pero le mal contaron los votos decisivos y la Junta Electoral Regional proclamó, en vez de su persona, a un candidato de la Causa R, lo que llevó a Manuel Alfredo Rodríguez, candidato en la plancha de Convergencia, introducir el 12 de enero ante el Juzgado Primero en lo Penal una demanda exigiendo un reconteo de votos en determinadas urnas del proceso electoral pasado.
El Tribunal al conocer de la demanda, ordenó recontar los votos de las urnas respectivas, lo cual terminó por darle validez y razón a MAR y el 28 de febrero fue proclamado oficialmente diputado al Congreso Nacional. Papel importante en esta tarea de reclamo jugó la ex prefecto de la ciudad, Yolanda Birriel de Gil.
MAR, luego de ser proclamado por el presidente de la Junta Electoral, doctor Humberto González, responsabilizó a representantes de partidos en ciertas mesas que se habrían confabulado el 5 de diciembre para perjudicarlo. En la ocasión abogó por una modificación en sentido positivo de la legislación electoral del país, toda vez que el sistema entonces vigente, ofrecía muchos flancos vulnerables a la comisión de delitos electorales.
De todas maneras, fue muy escaso el tiempo de MAR en el Parlamento, tan hecho a la medida de su voz y estatura, pues el período quinquenal apenas iniciado fue cortado por la convocatoria presidencial de una Asamblea Constituyente.
Indudablemente que hasta el momento de morir (12 de octubre de 2002), Manuel Alfredo Rodríguez tuvo una presencia política muy activa en la tribuna, en el Parlamento y en los medios impresos y audiovisuales. Y es que a MAR desde niño, lo absorbió la política. Fue la actividad fundamental de su adolescencia y de su primera juventud. Estuvo entregado al activismo político en tiempos difíciles como los de la dictadura perezjimenista y si alguna vez estuvo fuera de la política por problemas internos de la tolda donde militaba, no dejó por ello de continuar fiel a las ideas y principios que hasta la hora de morir proclamó y defendió con la misma pasión y con la misma vehemencia de siempre.
Manuel Alfredo Rodríguez por defender o sostener sus ideas políticas estuvo en la cárcel, en el exilio, en la clandestinidad, sus familiares fueron maltratados, el acoso policial contra su persona jamás cesó y en su tiempo de estudiante fue expulsado de la universidad por agitador. No se atrevía a venir a Guayana porque el riesgo era muy grade. La separación de su tierra natal, del paisaje, del río, de sus familiares y amigos fueron siempre para él tiempos de amarga recordación.
Fue miembro principal del Consejo Supremo Electoral y presidente de la Comisión de Legislación de ese organismo. Director del Centro de Estudios Latinoamericano Rómulo Gallegos (Celarg); profesor en el Posgrado de Historia de la Universidad Santa María. En las elecciones de 1989 fue candidato a gobernador del estado Bolívar y en las elecciones del 8 de noviembre de 1998, electo senador al Congreso Nacional por su mismo estado.
Durante su vida recibió múltiples distinciones e Individuo de Número de la Academia Nacional de la Historia. Se recibió el 23 de julio de 1992 y su discurso de incorporación versó sobre Los Pardos libres de la Colonia y la Independencia. Sucedió en el sillón “R” al doctor Manuel Pérez Vila, de fructífera como dilatada obra en la historiografía venezolana.