sábado, 31 de mayo de 2014

Ligia Lezama, mujer de televisión


Recientemente falleció en Caracas la bolivarense Ligia Lezama, a quien vemos en la fotografía.  Trabajó en el Canal 2 de RCTV, adaptando obras literarias a la  Televisión y produciendo también las propias.  Ella nació en Upata, tierra de las mujeres bonitas, según Gallegos en Canaima.  Pariente  por la línea directa de la sangre paterna con el doctor Raúl Leoni, prima de la poeta Mimina Rodríguez Lezama y hermana de Olga Lezama, quien fue funcionaria de la Gobernación del Estado durante muchos años.  .
         Ligia solía defender a la Televisión cuando la atacaban de “huésped alienante”.  Es injusto ese trato, decía.  La TV se ataca destructivamente, porque su proyección es inmensa.  Pero consideraba que es la familia la que determina qué es nocivo y qué no lo es en un programa de televisión.
         “Las Brujas de Salem”, de Arthur Miller, fue adaptada por Ligia Lezama a la televisión con el nombre de “Los Poseídos”  Fue posiblemente la más difícil de las adaptaciones porque esta obra de Millar fue escrita en lenguaje y desarrollo teatrales con la duración propia de ese tipo de espectáculos.  Ella tuvo que crear lugares de apariencia real, y proyectar los personajes como seres de vivencias normales dentro de una época donde la superstición determina el concepto de la verdad familiar y la verdad del hombre.
         Trabajó con la adaptación de “Ifigenia”, la novela de  Teresa de la Parra, a la cual se integra el cuento “Mamá X” con el cual Ana Teresa Parra Sanojo (Teresa de la Parra) participó en los Segundos Juegos Florales  escenificados en el Teatro Bolívar de Ciudad Bolívar  en febrero de 1923. En esa ocasión Teresa de la Parra  recibió el Premio especial del Presidente del Estado Bolívar, general Vicencio Pérez Soto.
La madre de la actriz María Alejandra, autora de tantas novelas propias como de adaptaciones para televisión de la literatura universal, murió satisfecha con su legado de más de medio siglo desde que empezó a escribir a los 18 años.  En sus telenovelas  destaca, sobre todas
Dentro del género romántico llegó a escribir Adoro, Rosa Campos, provinciana, Marielena, La Guajirita, Valeria, Amándote I y II, Morena clara, Sabor a ti, Luisana Mía y Mundo de fieras, entre muchas otras. Estas dos últimas, precisamente, constituyen las más determinantes en su carrera, dicho por ella misma: “La primera, de hecho, me la compraron en México y la están adaptando en este momento; mientras que Luisana Mía, protagonizada (en 1981) por mi hija Mayra Alejandra, fue una novela que me conmovió muchísimo, ya que en ella traté los celos de pareja y lo que se deriva de esta problemática”. De todas, sin embargo, se enorgullece por igual: “No me arrepiento de ninguna porque han sido un aprendizaje para mí, yo he ido con mis novelas con la marcha del tiempo y del gusto del público”.
La telenovela "Pasiones" de Ligia Lezama fue remakeada dos veces en TV Azteca, la primera vez con el nombre de "Con toda el alma" y la segunda vez con el título de "Por tí",considerada como una de los mejores libretos de la escritora.
 Murió dejando algunos libretos muy buenos, de los cuales se han realizado muy pocos remakes, tan solo Televisa remakeó "Mundo de fieras" respetando el título original, pero destrozando la historia al fusionarla con otra novela Mexicana. TV Azteca hizo dos veces el remake de "Pasiones" y ahora realiza el de "Mujer comprada"... además se dice que le compró a la escritora los libretos de "Valeria", "La salvaje", "Amándote" y "Amándote II".





viernes, 30 de mayo de 2014

Monumento al Conde Cattáneo

Camino hacia la Gran Sabana, muy cerca del río Aponguao, el ejército venezolano levantó un monumento de reconocimiento al general Antonio Cattáneo, militar, explorador, minero, diplomático y aristócrata, nacido en Italia y que vivió en la Guayana de las invasiones británicas, logrando afianzar la soberanía nacional sobre vastas regiones amenazadas por el invasor.
            Antonio Cattáneo, Conde de serrano, asimilado venezolano, junto con Lucas Fernández Peña y el general Domingo Sifontes, fue un bastión de defensa de la región del Yuruary y, precisamente, el monumento en su honor se levantó en una zona donde tuvo gran actividad en rechazo de las incursiones tanto brasileras como guayanesas. El monolito con un escudo de armas está situado en un sitio turístico y ahora es conocido por los que trafican por la carretera que conduce hacia la Gran Sabana.
            El Conde Cattáneo, según el libro que escribió Horacio Cabrera Sifontes en 1972, llegó muy joven a nuestro país y aquí vivió durante 60 años hasta la hora de su muerte el 30 de junio de 1970. Destacó por sus actividades militares al lado de nuestro ejército, fue co.-fundador de las  actuales Fuerzas Armadas de Cooperación y se convirtió en un fiel defensor de nuestra zona limítrofe. En tiempos de Castro desempeñó importantes cargos, entre ellos el Consejero de la Presidencia de la República y se le atribuye el  desalojo de los colombianos del Cabo La Vela.
            Luego de cumplir esas acciones, se vino a Guayana donde incursionó en la explotación del oro y caucho en la selva, levantó el plano topográfico del río Venamo y fue jefe expedicionario en varias guerras locales, entre ellas la aparatosa toma de Guasdualito por la cual mereció el ascenso a general de brigada venezolano.
            Hizo de Venezuela su segunda patria y fue consecuente con ese sentimiento hasta la hora de su muerte en la que sólo lamentaba no haber visto finiquitado el diferendo con la Guayana Británica.
            Muchos años el Conde Cattaneo vivo internado en la selva y esporádicamente venía a Ciudad Bolívar a saludar a sus amistades, viejos mineros y balateros, a comprar bastimento y vender una que otras pepitas de oro o piedras preciosas que lograba manejando la bates o la Suruca en algunos de esos ríos de la Gran Sabana.  En una de esas periódicas venidas conoció al Maestro Rómulo Gallegos cuando estuvo en Ciudad Bolívar haciendo los contactos necesarios para recoger el material orar que requería para cumplir su sueño de escribir la novela de la selva.  En esa novela de la selva conocida con el nombre de “Canaima” aparece la figura del Conde Cattaneo con el apelativo de Conde Gaffaro” que conoce los secretos y misterios de ese otro mundo habitado por tribus y animales y donde los antiguos volcanes gestaron las riquezas minerales.
            El conde Cattaneo que abandonó la placidez y buena vida en el Palacio Real de Quirinal para refugiarse en lo más ignoto y profundo de Guayana, terminó siendo un gran defensor de sus fronteras y un amante de su selva y su prodigiosa fauna, de lo cual da testimonio esto que en  una parte de sus memoria quedó escrito: ““Naturalmente que el monte atemoriza al inexperto y le hace crecer el miedo que ya él le tiene desde afuera.  La pobre selva ha sido calumniada.  Para mi es lo más atrayente e interesante que pueda existir.  Ver animales en su hábitat natural, que todavía no le temen al hombre, satisface la curiosidad.  Es tan interesante, que cuando el animal se a queda uno con el sentimiento de no haberlo contemplado satisfactoriamente”


jueves, 29 de mayo de 2014

Michel Seuphor en el Museo Soto

WTOPICOS
El gobernador Edgar Vallée Vallée inauguró en el Museo de Arte Moderno de la Fundación Soto la exposición de 66 obras originales del artista belga-francés Michel Seuphor (en la foto), último sobreviviente de la primera vanguardia pictórica.
         La exposición abierta el 29 de mayo de 1985, formó parte de un programa que se propuso la dirección artística de la institución para dar a conocer al público las cinco generaciones de la colección del Museo, representadas en las barras del logotipo; mostrar tres artistas (Albers, Sonia Delaunay y Bruno Munari), que tuvieron distintas aproximaciones al mundo del hacer y dos exposiciones en homenaje a los dos últimos sobrevivientes de la vanguardia pictórica: Mansouroff, vanguardista ruso muerto recientemente y Michel Seuphor, testimonio del resurgimiento del neoplasticismo.
         Michel Seuphor, de 84 años, ensayista y poeta, compañero de Mondrian durante mucho tiempo, solamente hacía dibujos en tinta china  sobre cartón, a veces introducía elementos de collage en colores. Según la licenciada en Filosofía de la Estética, Gloria Carnevalli, directora del Museo, jamás usó el óleo.
         Seuphor plantea en su obra la búsqueda del espacio a través del ritmo lineal. En la exposición que estuvo a la vista del los visitantes del Museo durante 45 días, había obras del año 29 y del 80 al 83.
         Se le ha quiso hacer este homenaje a Seuphor, primero, para dar a conocer su obra y, por otro lado, para seguir creando el clima de conocimiento en torno a lo que es el arte que el museo difunde. Seuphor empezó a dibujar en los años treinta. Hacía dibujos todavía de orden figurativo, con una sola línea que él llamaba “dibujos unilineales”.   Arp, quien era amigo suyo, le organizó las primeras exposiciones y después de esa figuración él va pasado a una búsqueda mucho más constructiva, dibujos de líneas horizontales con los cuales va creando problemas muy sutiles de especialidad con el distanciamiento de las líneas. Con el ritmo crea problemas de disociación entre el primero y último planos.
         Según la licenciada Carnevalli, la obra de Seuphor impactó a Soto en 1959 cuando la Galería Dense René reunió por primera vez en Francia a los artistas que hacían trabajos con movimiento y arte constructivo.
         Soto le dijo después que él le debía mucho a esta exposición. Yo nunca había hecho conexión entre una obra y otra, pero evidentemente los fondos de Soto y Michel Seuphor tienen un gran parecido.
Michel Seuphor era gran amante del neoplasticismo y por estar muy cerca de Mondrian llegó a creer que su obra estaba influenciada por la del artista y, dominado por esa creencia, la destruyó. Las que quedan son serigrafía de cuatro que sobrevivieron.
Seuphor murió en Francia en 1999.  Había nacido en Amberes, Fernand Berckelaers adoptó el seudónimo ' Seuphor ' , un anagrama de Orfeo, en 1917. Durante su larga carrera como escritor, poeta, crítico de arte y artista, Seuphor hizo una importante contribución a la historia del arte.
Desde 1922 en adelante Seuphor trasladó en el corazón de la vanguardia europea en Berlín, Roma, Amsterdam y París, y frecuentaba los pioneros del cubismo, el dadaísmo, el futurismo, el constructivismo y el neoplasticismo incluyendo a Robert y Sonia Delaunay, Piet Mondrian, Fernand Léger , Albert Gleizes , Jean Arp y Sophie Taeuber -Arp , Herwarth Walden, Filippo Tommaso Marinetti , Gino Severini y Joaquín Torres- García.

En 1921 fundó la revista Seuphor vanguardista Amberes 'Het Overzicht ', que él representó en conferencias importantes, tales como el lanzamiento de Theo van Doesburg de De Stijl en Rotterdam y la presentación de Casa Futurista en Berlín. 

miércoles, 28 de mayo de 2014

Luz Machado Premio Nacional


El Premio Nacional de Literatura  otorgado en noviembre de 1986  a Luz Machado por su densa obra poética llenó de júbilo a sus paisanos nativos de Ciudad Bolívar y a los guayaneses en general.
Velia Bosch, quien pasó su infancia aquí al lado del Orinoco, dijo que el Premio Nacional de Literatura otorgado a Luz subraya la dimensión de una vida dedicada por entero al ejercicio de la palabra. Subraya lo que ya venía siendo voz pópulo en casi todas las antologías de poetas latinoamericanos. Luz Machado es una asceta de nuestros días, por tanto, este premio no la embriaga ni la llena de oropeles. A lo sumo la recoge en su inmensa soledad creadora.
            Elías Inati, quien perteneció al Grupo Viernes y es autor del libro de poesía Las cenizas del día, fue otro de los poetas guayaneses que manifestó su contento por el premio a su coterránea, autora de La espiga amarga.   Creo que se esperó mucho tiempo para ser justo con quien en 1946 ganó el Premio Municipal de Poesía con su libro Vaso de resplandor.     Ella siempre pudo presentir lo nuevo y el valor de afirmarlo inclinando el oído a los rumores de su corazón, sin temor de sostener en pie, lo que hace que se rinda cada cosa en su trayectoria solitaria.
            Milagros Mata Gil, ganadora del Premio Fernando Pessoa, al dar su opinión sobre el Premio Nacional de Literatura, dijo que éste es una recompensa a la sobrevivencia en un medio que es naturalmente hostil a los escritores y artistas en general, más que un premio a la calidad del trabajo, pero que en el caso de Luz Machado es un reconocimiento todavía más significativo por cuanto es dado a una mujer que seguramente venció muchas contradicciones dentro del papel que le asigna la sociedad a la mujer en su condición de escritora.      Por otra parte, también es un reconocimiento a su obra que ha sido persistente y sólida, especialmente su Canto al Orinoco, que es uno de los mejores poemas escritos al río.    Mimina Rodríguez Lezama, directora de la Casa de la Cultura: “es un justo reconocimiento a una notable escritora de obra perdurable por la seriedad y equilibrio temático que la sustenta y por la perseverancia. Hace muchos años el país aguardaba este reconocimiento. Luz no sólo es buena poeta sino también excelente prosista. Guayana se siente orgullosa con este reconocimiento a una de sus figuras más ilustres”.
             Desde su tiempo de adolescente cuando formaba parte el Coro de la catedral bajo la batuta de Carlo Afanador Real, podríamos decir que Luz Machado se dedicó a la literatura en el campo de la poesía.  Su padre, José Gabriel Machado, jurisconsulto, descendiente del prócer de la Independencia, Capitán de Navío José Tomás Machado, era, por su mima profesión humanista, amante de la letras y de la literatura clásica, poseedor de una biblioteca muy universal.  En ese ambiente nació y creció Luz Machado y por esa vía llegó a ser en las letras venezolanas la personalidad literaria que llegó a merecer el Premio Nacional de Literatura.
Este Premio no sólo lo celebraron los venezolanos sino sus amigos intelectuales chilenos que conoció, trató y se relacionó durante los cuatro años que permaneció como Embajadora cultural de Venezuela en aquel país meridional. Fueron cuatro años en los que trabajó arduamente en lo relacionado exclusivamente con la cultura y la literatura.
Organizó ciclos de conferencias sobre escritores venezolanos: Rufino Blanco Bombona, Rómulo Gallegos, Teresa de la Parra, entre otros, y como parte de los programas  desarrollados en el PEN Club en calidad de Vicepresidenta, auspiciada por la Embajada.


lunes, 26 de mayo de 2014

La etnia Panare en el Museo Soto

El Museo Soto abrió sus puertas en el mes de octubre de 1986, a 25 años de fotografía de la etnia Panare del artista franco-venezolano Henry Corradini.
         La exposición, que duró hasta el XI Festival Nacional de la Conservación “Francisco Tamayo” que a mediados de noviembre tuvo su sede en Ciudad Bolívar, constaba de 88 fotografías 40x60 que cubrían 50 metros lineales de pared en la sala de entrada del museo.
         El gobernador René Silva Idrogo, acompañado del director del museo, Freddy Carreño y del viceministro de Sanidad, José Manuel Padilla Lepage, abrió las puertas de la exposición que se iniciaba con este pensamiento de Chilan Balam:
         “Entonces todo era bueno / Y entonces los dioses fueron abatidos /        Había en ellos sabiduría…/ No había entonces pecado / No había enfermedad / No había dolor de hueso / No había fiebre para ellos / No había viruela”.
Se exhibió también un mapa de las comunidades Panare (E’ ñapa) preparado por la antropóloga María Eugenia Villalón que señala al sur del Orinoco un total de 41 comunidades. Luego, el levantamiento y dibujo de la estructura de una casa o churuata E’ ñapa capaz de albergar hasta 60 personas; una fotografía aérea de la tierra habitada por el indio, que es como dice Barné Yawari, “el recuerdo de mi origen que siempre está aquí, porque todo lo que tenemos fue creado aquí”.
Una cúpula como el firmamento cubría una churuata de forma cónica, inmensa y tupida con la fibra del Moriche que es el árbol de la vida. Una entrada rectangular, un perro negro como guardián y el indio enhiesto apoyado en la flecha.
“La tribu le dice a sus niños que son todos iguales, ninguno vale más que otro, ninguno menos, la desigualdad es prohibida porque es falsa, porque es perniciosa”. Corradini copia este comentario de Pierre Clastres para ilustrar las fotografías donde la madre india sentada en su chinchorro despioja al hijo acurrucado sobre sus piernas fuertes y hermosas, mientras los otros, sobre el lomo de la curiara, contemplan ensimismados el universo.
Porque “nuestra vida se desarrolla sin temores ni ambiciones desmesuradas, corría como el flujo uniforme y tranquilo de un río”, acota la octogenaria india con palabras de Chanlatte.
“Porque ahora, todo lo que constituye nuestro patrimonio valioso está siendo dilapidado por la cruel empresa de nuestros enemigos”. Y los Panare parecen meditar sobre el punto, sentados sobre el árbol derribado y truncado.      
Y Pierre Clastres vuelve a decir que “el etnocidio es, pues, la destrucción sistemática de los modos de vida y de pensamiento de gentes diferentes. En suma, el genocidio asesina los cuerpos de los pueblos, el etnocidio los mata en espíritu”. Y la india deja escapar su muslo por la rotura del chinchorro al mostrar al niño el animalillo extraviado de su cueva en tanto que las curiaras forzadas por la corriente del río rebasan la capacidad de maniobra del hombre de la selva.
“Entonces tuvieron apariencia humana, y hombres fueron, hablaron, dijeron, vieron, oyeron, anduvieron…; hombres buenos, hermosos; su apariencia: rostros de varones. La memoria fue, existió.
Vieron, al instante su mirada se elevó. Todo lo vieron, conocieron el mundo entero. Numerosos eran sus conocimientos. Su pensamiento iba más allá de la madera, la piedra, los lagos, los mares, los montes, los valles” (Popul Vuh).
Y la niña sentada sobre la tierra prieta. La niña vestida de collares jugaba con la muñeca de carne y hueso al tiempo que la caravana de racimos y tubérculos abría senderos entre lianas, musgos y samanes.
“Andaban todos desnudos, como sus madres les había parido, con tanto descuido y simplicidad que parecía no haberse perdido el estado de la inocencia en que vivió nuestro padre Adán (Bartolomé de las Casas).


domingo, 25 de mayo de 2014

Los Indios salen de la Edad de Piedra

TOPICOS
Los indígenas de Los Pijiguaos hasta la década del setenta que la CVG decidió hacer trabajos de prospección en la zona tratando de localizar bauxita para sus plantas de Ciudad Guayana, no habían tenido contacto permanente con el criollo. Vivían en estado virgen, incontaminados.
         La selva de Guayana es tan inmensa que a casi 500 años de penetración aún existen espacios donde la planta del hombre no ha hollado, ni siquiera la imagen de radar adoptada para levantamientos cartográficos desde el espacio aéreo, lo cual es una ventaja para etnias nunca contadas por el censo, pero que como en los tiempos más primitivos andan recolectando o cazando de un lugar a otro de la selva.
         De todas maneras, el tiempo no se detiene y a medida que transcurre, generaciones se van sucediendo dando lugar a una cobertura mayor de la geografía hasta que llegue el día en que nada quedará aislado y menos en la selva guayanesa donde el atractivo de los metales que parecen vitales par los nuevos tiempos invitan al hombre a penetrarla hasta las entrañas de la tierra como lo ha hecho Charles Brewer Carías, quien penetró hasta las simas de Sarisariñama que parecían hasta entonces impenetrables.
         Ya el hombre está en Los Pijiguaos horadando las montañas preñadas de bauxita, sembrando casas, construyendo vías y depredando parte de un ambiente a manera de sacrificio al dios del fuego y del metal para que en las forjas del deforme Vulcano se modele en un progreso cada vez más complejo y difícil de entender.
         Esta inserción violenta de la civilización en medio de la selva ha resultado para el indio mucho más estremecedora quizá que cuando Cristóbal Colón desembarcó en las costas de América.
         Hostiles y temerosos al principio, al fin convinieron en un acercamiento a aquellos hombres con sus máquinas ruidosas contra las que jamás habrían perdido sus cerbatanas y menos sus shamanes. Absortos y contemplativos acariciaron las carrocerías de los vehículos y las orugas y cadenas sin fin de los tractores y ofrecieron a técnicos, obreros y operarios, lapa y otros productos exóticos muy propios de la selva y a cambio los ofrendados preguntaron por señas que  querían y los indios silenciosos se quedaron con la mirada fija en aquellas bicicletas recostadas sobre los trailers.
         De todo aquel aparataje industrial inserto en el ambiente de la altiplanicie para violar la virginidad de la bauxita, al indio lo único que le interesaba eran aquellas bicicletas.
         Desde entonces puede decirse que se indigenizó la bicicleta en Los Pijiguaos. Los indios, después de unas cuantas volteretas aprendieron a montar y hoy son unas “fieras” pedaleando sus livianas máquinas por los senderos de las sabanas que se extienden al pie de la serranías.
         El indio ha descubierto la rueda, ese prodigioso invento mesopotámico que ni siquiera existía en Venezuela cuando la llegada de Humboldt. El sabio alemán observó sorprendido cómo en la Venezuela de 1.800 no se utilizara el carruaje tirado por bestias como medio de transporte.
         Los frutos de la tierra se transportaban a lomo de mulas. Los guayaneses vinieron a conocer el carromato a principio del siglo XX y casi violentamente en 1910 el automóvil parejo con la bicicleta que había sido inventada en Escocia en 1840. Quería decir que casi el mismo tiempo que tardó la bicicleta en llegar a esta ciudad después de su invención, tardó desde Ciudad Bolívar a Los Pijiguaos donde el indio a esta altura no ha terminado de salir de la edad de piedra.


sábado, 24 de mayo de 2014

Julián Yánez y sus Cañoneros




El 9 de julio de 1988, el músico y compositor Julián Yánez fundó la agrupación musical conocida como “Julián Yánez y sus Cañoneros”, caracterizada por interpretar piezas de antaño que le imprimen cierto aire bucólico a la ciudad del pasado y marcan una época esencialmente romántica.
         Julián pertenece a una familia de músicos que tiene sus raíces en los primeros tiempos de la ciudad.  Se recuerda que los Yánez de color estuvieron ligados con los Yánez españoles criollos que  junto con los Machado, los Contasti, los Afanador y los Cardozo estuvieron comprometidos y fueron expatriados, perseguidos y presos por pronunciarse a favor de la Junta Suprema de Caracas.
         Julián Yánez, al igual que sus hermanos Luis, Manuel, Felipe, Carlota y Venecia, es hijo de Catalina Yánez, tradicionalista que estuvo durante su vida afianzada en la tradicional artesanía de los Caballito de San Juan y guardiana de la Cruz de la Plaza Centurión que es vestigio del antiguo Convento de los Franciscanos.
         Cuando fue demolido el entonces en estado de ruina el Convento de los padres franciscano, la Cruz de madera pasó a ser resguardada en la cercana vivienda de la calle Los Culíes de Catalina Yánez, quien  durante el mes de mayo la colocaba en los predios del antiguo convento para que los cantores en velorios de Cruz de Mayo  vinieran a cantarle de todas parte de Guayana y de Oriente.
         Pero cuando el Gobernador Luis Raúl Vásquez Zamora (1967-8) transformó el terreno vacuo del antiguo convento en un la actual Plaza Centurión, la Cruz no salió más de la vivienda de Catalina Yánez hasta que el Gobernador Jorge Carvajal Morales decidió construirle una capilla en la propia plaza, diseñada por el artista Rafael Torrealba.   
         De los hijos de Catalina, fueron Luis  y Manuel Yánez, los que trascendieron fuera de Ciudad Bolívar.  Luis Yánez fue un excelente ejecutor del Saxofón y el clarinete como Julián.  Trascendió  tanto en el resto del país como fuera de sus fronteras. Fue integrante de  famosas orquestas como Los caciques, Pedro Belizario,  la  Rafa Víctor, la Leonard Melody y los Peniques.  Murió joven, a la edad de 40 años.
         Manuel Yánez, desparecido en el mejor tiempo de su vida, no ejecutaba más instrumento que el bongó, pero disponía de un excelente oído y extraordinaria sensibilidad musical.  Vivía eternamente inspirado y conmovido por todos los componentes del paisaje guayanés, incluyendo al Orinoco que le arrebató la flor viajera,  Canción de resonancia nacional inspirada en la separación de su esposa, la economista Beatriz Taberoa.

Lo asombroso es que cinco años antes de morir, Manuel Yánez no se había descubierto como poeta y músico compositor. Tres infartos: uno al corazón, otro al pulmón y renal el tercero fueron necesarios para que asumiera su atávico rol de artista.  Desde entonces, me confesó un día en compañía de su gran amigo Mario Vargas, el hijo del Negro Alejandro Vargas, desde entonces vivía acosado por dulces sonidos telúricos hasta  el punto de tener concebida toda una geografía musical de Guayana donde  sólo faltaba  por incluir los tepuyes porque, aparte de los pueblos, ya el Orinoco tenía su flor.
         Los Cañoneros de Julián Yánez actuaron durante mucho tiempo integrados, además de  Julián, por su hermana Venecia como cantante, Oscar Yánez con la tumbadora, Adrián Amado con el Bajo,  Juan Lezama con la batería, Jesús Hernández, cuatro al igual que,  Esteban Lara, Pedro Luna con la charrasca,  Nardi Baena con su voz, Gladis Magín haciendo coro  con Maritza Carreño,  Gerson García, invitado especial y Frank Rodríguez, técnico de sonido

jueves, 22 de mayo de 2014

CIUDAD BOLÍVAR 250 AÑOS

TOPICOS
La capitalidad que Ciudad Bolívar carga sobre su territorio se mantiene incólume al cabo de 250 años de su fundación, a pesar de su hija mayor, Ciudad Guayana, que la ha sobrepasado en población dada su condición de centro minero, industrial y energético.

Pero Ciudad Bolívar, la heredera de esa capitalidad instituida hace 418 años, busca un nuevo destino que no puede ser otro que el de cohesionarse urbanamente con Ciudad Guayana en un futuro que depende de las políticas orientadas hacia la satisfacción de esa realidad posible.
Entretanto, la ciudad tiene que revisarse para poder avanzar dentro del concepto que sobre el desarrollo esbozó el filósofo francés Louis Joseph Lebret. El fraile dominico conceptúa el desarrollo como “serie coordinada de pasos para una población determinada y para las fracciones de la población que la componen de una fase menos humana, a una más humana al ritmo más rápido posible y al costo menos elevado posible”.
Habría que trazar un plan de desarrollo integral de la ciudad, de esta ciudad que ha visto disminuido el impulso que traía desde 1976 cuando se sancionó por veinte años el Plan Rector de desarrollo urbano.
Pienso que primero habría que examinar la tasa de crecimiento poblacional del municipio y ver si los servicios de infraestructura básicos marchan a la par. Creo que tienen varios años de atraso.
Debemos ponerle barrera al crecimiento urbano desordenado y evitar al mismo tiempo que la ciudad continúe extendiéndose en dirección sur, topográficamente inconveniente, según tengo entendido, para la ejecución de obras de servicios.
El Orinoco es una determinante que condiciona el crecimiento urbano de Ciudad Bolívar al igual que Los Farallones, el aeropuerto y el área militar. Creo deben adelantarse acciones para recuperar en función del crecimiento urbano ese espacio que representan unas 1.700 hectáreas. Durante la administración de Antonio José Grimaldi (1970) se emprendió una acción municipal en ese sentido, pero no fue más allá de los intereses contrapuestos que supeditan la ciudad a sus propios egoísmos.
Aunque Ciudad Bolívar es eminentemente residencial, cultural y administrativa no por ello va a dejar de tener pequeñas industrias. Contamos con el Parque Industrial “Los Farallones”, ahora asediado por los invasores de oficio, que está formado por 91 parcelas, con una superficie de 507.200 metros cuadrados, situado en el cruce de la avenida Perimetral y la carretera hacia Maripa. Cuenta esta zonificación industrial con todos los servicios realizados por la CVG. Allí comenzaron a establecerse algunas industrias como Cabelum, la fábrica de tractores, los silos, y se avanzaban en proyectos agroindustriales de harina precocida, alimentos concentrados para animales, plantas procesadoras de pescado, planta termo-plástica para el marcaje vial. Pero de repente, debido a los cambios de gobiernos todo eso se ha venido a menos. El gobierno local y regional debían elaborar políticas dirigidas a interesar, atraer a inversionistas y empresarios para establecer allí pequeñas y medianas industrias. Grandes ciudades como Nueva York, y Caracas, por lo más cercano, han crecido y se hallan alimentadas por industrias livianas.
En cuanto a la vialidad debe rectificar y reforzarse el esquema actual siguiendo las direcciones preferenciales de desarrollo. En ese sentido debía ampliarse la avenida 17 de diciembre y resolverse el problema de interconexión existente en esa vía.
El sistema de drenaje no ha marchado al mismo ritmo de crecimiento de la ciudad y para corregir las fallas el gobierno debe diseñar un programa de grandes drenajes que permitan que la ciudad mejore su situación penosa durante la temporada de lluvias.
Las aguas negras de la ciudad se descargan sobre el río Orinoco a través de seis puntos aguas abajo y otro punto que está aguas arriba de la Toma del Acueducto. Considero que deben tomarse decisiones dirigidas a evitar una contaminación peligrosa del río.

miércoles, 21 de mayo de 2014

Premio Municipal de Periodismo ¿Cambio de nombre?

La colega Carolina Maffia nos ha informado que el Concejo Municipal aprobó en primera discusión una modificación de la Ordenanza respectiva para sustituir el nombre de J. M. Rangel por l e Guillermo García Ponce que nada tiene que ver con el gentilicio bolivarense.
         Debemos decir para conocimiento de los señores ediles que el  23 de Octubre de 1959, el Concejo Municipal del entonces Distrito Heres, a solicitud de la Asociación Venezolana de Periodistas, hoy Colegio Nacional, Seccional Bolívar, creó el Premio Municipal de Periodismo “Dr. J. M. Gómez Rengel” para ser otorgado el  Día del Periodista, aniversario del correo del Orinoco.
         Con el nombre del doctor J. M. Gómez Rengel, porque fue éste su creador, siendo Presidente edilicio y conforme al acuerdo promulgado el año anterior se otorgó ese año de 1959 por primera vez, a los periodistas José Antonio Fernández, Director del diario El Bolivarense, Lorenzo Vargas Mendoza, Director del diario El Globo y Joaquín Latorraca, reportero de El Bolivarense (los tres en la foto).  El Jurado estuvo integrado por los concejales José Francisco Miranda, José Roberto Lozano Villegas y Jorge Huncal Ramírez.
         Gómez Rangel, ilustre penalista del Foro guayanés, además de ser el creador del Premio Municipal, primero en toda la historia del periodismo regional, calza otros méritos como el de haber sido perseguido y engrillado en un calabozo por la dictadura, senador en tiempos de Medina por el Estado Bolívar y fundador de la Revista “Oriflama”, órgano del Centro Estudiantil de Ciudad Bolívar, que circulo desde el  30 de mayo de 1926 hasta abril de 1928, al final, con una cinta negra en su portada en señal de luto por la llamada “Generación del 28” perseguida y encarcelada por el dictador Juan  Vicente Gómez.
         El nuevo acuerdo creando el Premio Municipal de Periodismo “J. M. Gómez Rengel”, establecía Premios para el periódico local más destacado del año, Premio al mejor Reportero y Premio al Mejor columnista.  Estos consistían en diploma de honor y medalla de oro “y tendrán como base la información, reportajes y la selección de los que por su naturaleza se consideren que han cumplido la función social y específica de la prensa”.
         Los premios fueron adjudicados en sesión especial de la Municipalidad, presidida por el Presidente Miguel Vicente Trotta y por la noche en el Club Buena Vista “La Piscina”, el Ejecutivo y la Municipalidad conjuntamente ofrecieron un agasajo a los miembros de la Asociación Venezolana de Periodistas.
         La Directiva de la AVP la integraban como Secretario General el Padre José Van Grieken; Organización, Evaristo Marín; Finanzas, Joaquín Latorraca; Relaciones, Diógenes Troncone; Actas, Alonso Aro; Vocales; Raúl Silva y el Padre Luis R. Biaggi. Tribunal Disciplinario: Lorenzo Vargas Mendoza, Adán Blanco Ledesma y José Antonio Fernández.
Lorenzo Vargas Mendoza (foto en el extremo derecho) cubrió su fase de buen periodista en la Ciudad Bolívar de los años cincuenta y sesenta y su fase de Cronista en Petare del Estado Miranda, pero muy vecino de Caracas donde solía cumplir sus trabajos de investigación internado en el Archivo General de la Nación, dirigido por el doctor Mario Briceño Perozo, fundador de la Escuela de Archivología de la Universidad Central y uno de los directores del Liceo Fernando Peñalver de Ciudad Bolívar.
         Lorenzo Vargas Mendoza, casado con una hermana del doctor Ramón Castro Mata, fue Secretario del concejo Municipal de Heres y allí siendo Presidente don Brígido Natera Ricci, se asoció con éste para fundar en su cuarta época  El Bolivarense que comenzó a finales de la década de los cincuenta siendo semanario y el primero de diciembre de 1957 transformado en diario matutino.
            En cuanto al nombre del Premio debemos afirmar que estuvo muy acertado por lo que significó el doctor Gómez Rengel para el foro judicial venezolano y por haber sido además del creador del Premio, el presidente m,unicipal de transición de la Dictadura a la Democracia, fundador junto con Héctor Guillermo Villalobos, J F Reyes Baena y Ricardo Archila de la revista oriflama, cerrada por abogar por la libertad de expresión. Senador por el Estado Bolívar, Secretario de Gbierno y Presidente de la Asamblea Legislativa.

        


martes, 20 de mayo de 2014

Los barrios claman

Wtopicos1988
Cada nuevo barrio surgiendo y llenando la zona de ensanche es indicio de que Ciudad Bolívar crece y nadie aquí sabe si esto es bueno o malo. Lo cierto es que cuando no surja más un barrio se podrá decir que la ciudad se ha detenido o que la planificación urbana es tal que se adelanta a cualquier posibilidad marginal. Pero como en este estado es difícil planificar para el futuro, tendremos siempre una ciudad eminentemente urbana con un entorno de miseria.
Los barrios son el resultado de las ramas humanas desprendidas del tronco familiar que buscan arraigarse por sus propios medios y esfuerzos en otra parte, pero como los medios casi nunca son suficientes para adquirir viviendas en sitios urbanizados, invaden espacios en las afueras y con materiales fáciles levantan barracas a la espera de un tiempo mejor que les permita mejorar el ambiente.
Se dice que el gobierno debería orientar las invasiones de los “sin techo” para que el crecimiento de la ciudad no sea anárquico ni distorsione la planificación del crecimiento urbano que periódicamente se hace conforme al Plan Rector, pero esto no ha sido posible hasta ahora. El Plan Rector orienta el crecimiento por un lado en razón de las ventajas de la planificación de los servicios y la ciudad en la práctica avanza por otro. De manera que esta situación incontrolada se impone casi siempre a las directrices del plan regulador el cual debe ser periódicamente revisado para los efectos de adaptación por los organismos competentes.
Entre tanto, la presión social adquiere muchas veces grados de preocupación y los medios de comunicación lógicamente se hacen eco de la situación.
Quienes más consecuentemente la aprovechan son las estaciones radiodifusoras, especialmente, porque la medición de sintonía cubre las zonas deprimidas en un ochenta por ciento y, según la concepción actual, el éxito de una radioemisora se basa en su mayor número de radioescuchas por lo que es evidente su empeño en lograr sintonía ofreciendo lo que más favorezca una audición completa. Por ejemplo, música a tono con ese nivel cultural, denuncia sobre problemas y demandas del barrio, complacencias, concursos fáciles que permiten sortear entre las acertadas cestas de alimentos, relojes, radios, televisores, utensilios de cocina, vajillas y hasta dinero en efectivo.
 Entre música, noticias y concursos usted puede tomarle el pulso a los barrios de la ciudad si no le choca el tono altisonante y jacarandoso del locutor y llegar siempre a la misma conclusión, de que los organismos oficiales hacen poco porque no pueden hacer más o son irremediablemente negligentes.
“Los Aceititos siguen padeciendo por la falta de agua. Aire es lo que corre por las tuberías. El precioso líquido no llega por tuberías ni por camiones cisternas. Por eso la denuncia, para que se termine ese problema. Agua es lo que claman en Los Aceititos”, expresa desenfadadamente la voz del locutor a cualquier hora del día desde los propios estudios de la emisora o desde la unidad móvil desplazándose de un lugar a otro de la periferia.
Si queremos tener un cuadro aproximado del entorno de la ciudad sin necesidad de arriesgar el automóvil por las barriadas, le recomendamos ponerse en sintonía: “Montones de basura es lo que vemos en “El Perú”. El barrio ha sido olvidado por el gobierno. El populoso sector tiene muchos problemas. Cuando no es el agua es la luz y los camiones del aseo que no recogen la basura. Señores del gobierno, El Perú sigue esperando la reactivación. Cuándo será que El Perú dejará de ser la cenicienta. Cuándo, caramba, preguntan sus habitantes”.

lunes, 19 de mayo de 2014

Los Siameses de Ciudad Bolívar

TOPICOS
El martes 29 de marzo de 1986, nacieron siameses en el hospital Héctor Nouel de Ciudad Bolívar y la noticia comenzó a recorrer el mundo a través de partes noticiosas despachadas por las agencias internacionales. Se suscitó un gran interés y de todos los lugares llegaron comunicaciones de científicos y de centros de investigación interesados en conocer los pormenores del extraño alumbramiento.
         En un cuarto de la sala de Pediatría fueron bautizados con los nombres de Jesús  y Pedro. Una enfermera con muchos años en el oficio que trabajaba en el hospital, dijo que nunca había visto un caso similar. Pero así como era extraño para ella, también lo era para el mundo. Aún así los médicos quedaron asombrados por la vitalidad, la fortaleza y la belleza de las criaturas.
         Casos de siameses han sido reportados por la literatura científica, pero ninguno con las características de los de Ciudad Bolívar. Se trataba de un solo cuerpo con dos corazones, tres  pulmones, dos columnas vertebrales, dos brazos, dos piernas y dos cabezas unidas por el cuello. Nacidos con dos cabezas unidas por el cuello, pesando 3 kilos 800 gramos y con aparente buena salud. El padre los visitaba todos los días con religiosa puntualidad. La mamá después del parto, fue dada de alta.
         El médico partero fue el doctor Oscar José Contreras (en la foto de la derecha), pero luego de nacer fueron  varios los médicos que tuvieron el caso en sus manos por considerarlo de gran interés para la ciencia. Los alimentaban con leche maternizada por una sola boca, sus cerebros actuaban con autonomía, desarrollo morfológico normal, pero debieron continuar en el hospital del Seguro Social para el estudio genético.
         Según la tradición y así fue confirmado posteriormente cuando murieron,  no es posible la convivencia de siameses con órganos comunes.
El parto gemelo siamés registrado en el hospital del Seguro Social de Ciudad Bolívar, tiene de acuerdo con  la estadística mundial, recurrencia en cada cien mil nacimientos.
El doctor Otto Sánchez (foto de la izquierda), profesor de la Escuela de Medicina durante veinte años y jefe del Departamento de Microscopia Electrónica del Hospital, seguía junto con un equipo de médicos  este caso q asombró al país por ser el único que se sepa haya sobrevivido algún tiempo. En México se registró uno similar tres años atrás, pero sólo vivió diez horas.
         Uno de cada cien mil recién-nacidos tiene una malformación de este tipo, variable, gemelos unido a través del estómago, del tórax o del cráneo. El de aquí era una fusión completa, dos mitades asociadas una a la otra.
         Si se veía de la cintura hacia abajo era un niño totalmente normal. La diferencia estaba del abdomen hacia arriba. El tórax era más ancho. Tenía sus dos miembros superiores normales. Dos cuellos con dos cabecitas totalmente normales. Los sistemas nerviosos diferentes en el sentido de que cada cabeza tenía su columna vertebral completa hasta abajo, donde apenas se fusionaban. Y de hecho, cuando se estimulaba el lado derecho del niño, reaccionaba el niño derecho y cuando se hacía lo mismo con el lado izquierdo, reaccionaba el niño izquierdo. Explicó del doctor Otto Sánchez que igual respiraban independientemente una de la otra. Por lo menos se creía que tenían dos pulmones. En el espacio del medio no se había precisado hasta el seis de mayo si existía un pulmón compartido o si eran dos pulmones pequeños.
         En el abdomen, uno tenía dos sistemas digestivos: uno en cavidad abdominal normal y el otro ubicado en una abertura del diafragma. 



domingo, 18 de mayo de 2014

Las intervenciones del Casco Histórico


Durante el Foro sobre el casco histórico de Ciudad Bolívar instalado el 16 de julio de 1985, con un discurso de Manuel Alfredo Rodríguez sobre la fundación de la ciudad, la arquitecta  Mildred Egui (en la foto), al abordar el tema de la conservación puso al descubierto las malas intervenciones en las edificaciones no obstante contar  con un marco legal amplio.  El arquitecto Graciano Gasparini la secundó alertando que deben evitarse a toda costa intervenciones temerarias, casi siempre inferiores en calidad a lo que se destruye porque el diseño de sustitución es por lo general pobre y mediocre. Puso como ejemplo de intervenciones temerarias la remodelación de la Plaza Bolívar y el boulevard Bolívar.
         Desde el Norte de México hasta el Sur de los Andes son innumerables los centros y sitios históricos que nos recuerdan la cultura precolombina, la presencia ibérica y la formación de nacionalidades hermanadas con un sinnúmero de problemas comunes.  La ciudad de los monumentos y testimonios de piedras llena la historia de todo el pasado, un pasado que reúne todos los ingredientes para plasmar nuestra identidad.
         No hay futuro sin pasado y el pasado es la base del futuro y si seguimos destruyendo, insultando, maltratando y denigrando nuestro testimonio del pasado, el futuro sólo nos reservará el merecido título de brutos e ignorantes.
         La conclusión fue que hay que salvar a Ciudad Bolívar porque ella tiene condiciones históricas y arquitectónicas no solamente para ser declarada monumento nacional sino monumento de la humanidad. 
         Dos años después, la Municipalidad dictó una Ordenanza de protección del Casco Histórico que dio junto con un programa de revitalización, resultados muy buenos, pero en lo que del siglo 21, el programa integral de revitalización ha sido inexplicablemente paralizado por el Gobierno derivando con ello en un progresivo deterioro agravado por la desbordante buhonería.
         Hoy en día es evidente la larga lista de agravios, en la cual  sobresalen: El  Teatro Moderno del arquitecto Oscar Tenreiro adosado a un inmueble histórico del siglo diecinueve en vez de continuar el Centro de las Artes iniciado en 1980 por la gestión de Alberto Palazzi en los predios del Jardín Botánico.  El proyecto del arquitecto Natalio Ávila de construir un Boulevard a lo largo de la calle Bolívar para unir la el Casco Histórico con la ciudad moderna que resultó un descomunal adefesio. La  Plaza Farreras que data de principios del siglo XX transformada en un vulgar estacionamiento que sirve a la vez para lavar y pulir carros además de la contaminación del llamado comercio informal. El Parque Raúl Leoni transformado en  un vivero. El Estacionamiento construido durante la gestión del Gobernador Edgar Vallée Vallée al Sur de la Calle El Porvenir para evitar que los comerciantes continuaran utilizando la Plaza Farreras como Parqueadero, entró a formar parte del citado vivero. Seis millones de bolívares otorgados por el Fides para revitalizar el Casco Histórico, fueron utilizados para pintar las fachadas de las casas mientras muchos de esos inmuebles se hallan por dentro en estado de ruinas, tratando de engañar así a los  asistentes de otros países al llamado Congreso Cultural del Orinoco.   La política de conservación y preservación de los viejos inmuebles  ha fracasado.  Cada día son numerosas las casas con la cola de los aparatos de aire acondicionado saliendo por muros y ventanas así como vallas, pancartas, afiches,  las rejas de hierro y puertas Santamaría. La buhonería desbordada, la Casa del Sordo, la Casa Italia y otros inmuebles de las Galerías del Paseo Orinoco han sido demolidos bajo tétrica indiferencia de las autoridades que tienen que velar por la conservación y protección integral del casco.


sábado, 17 de mayo de 2014

La Gran Presa de Gurí

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El 8 de noviembre de 1986, el Presidente de la República Jaime Lusinchi, puso en servicio la última turbina de la segunda casa de máquina de la Planta Hidroeléctrica de Guri (Presa Raúl Leoni) que elevó su capacidad o potencia máxima efectiva a 10 mil megavatios, considerándose como la Central Hidroeléctrica más grande de Venezuela y una de las primeras del mundo.
         Paralelamente, Edelca había construido hasta la fecha sistemas de transmisión de 34,  115, 230, 400 y 800 kilovatios, para llevar la energía producida en Macagua y Guri, hasta las empresas básicas de Guayana, el centro y oriente del país.
         La monumental obra  de ingeniería que realiza el milagro de transformación del agua en energía y luz, fue estéticamente completada con creaciones artísticas de Carlos Cruz Diez y Alejandro Otero.  Adentro, en las salas de máquinas, las vibraciones cinéticas y fisicrómicas del artista caraqueño y afuera sobre la Plaza la Democracia diseñada por el arquitecto Domingo Álvarez, la acerada Torre Solar de 50 metros, suerte de sideral cuerpos cósmico, del artista guayanés.
         La Plaza del Sol y de la Luna, de los arquitectos Esther Fontana y Lizette Ávila, realzan y suavizan aún más la aridez de la descomunal mole de concreto que doma las encabritadas aguas del Caroní.
La alocución al país del Presidente de la República, Jaime Lusinchi,  con motivo de inaugurar formalmente la culminación de esta central hidroeléctrica, estuvo centrada en términos de su significado como obra modelo de la ingeniería, el ahorro energético, su notable incidencia en el área no petrolera de nuestra economía, además del valor que simboliza como ejemplo de continuidad administrativa.
Debemos agregar que la Gran Presa de Guri dio lugar  a un lago o embalse de agua considerado el más grande de Venezuela después del Lago de Maracaibo.
La gran Presa que después de inaugurada, el Congreso por petición del parlamentario jorge Olavarría acordó bautizarla con el nombre del ex Presidente de la República Raúl Leoni, dado que durante su gestión se materializó esta Central Hidroeléctrica, aunque fue planificada en 1950 por la Corporación Venezolana de Fomento e iniciada a mediados de la década de 1960, siendo responsable de la obra la empresa CVG  EDELCA.
Esta central hidroeléctrica es la segunda mayor de América, pudiendo considerarse la primera entre las que se encuentran en un solo país, ya que la de Itaupú se encuentra entre Brasil y Paraguay.
La construcción de la presa de Guri se inició en el año 1963. La primera central eléctrica, con diez unidades de generación y una capacidad total instalada de 2065 MW, empezó a funcionar comercialmente en 1978.
En 1985 se construyó una segunda central para alojar otras diez unidades de generación de 730 MW cada una. Con ello la capacidad total de la planta se elevó a 10 000 MW, haciendo de Guri la segunda central hidroeléctrica del mundo por su capacidad de producción eléctrica, lugar que cedió luego a la de la presa de las Tres Gargantas en China. La instalación tiene tres subestaciones de alta tensión que operan a 800 kV, 400 kV y 230 kV, todas ellas con configuración de interruptor y medio. La central suministra al mercado eléctrico venezolano 12 900 GWh de energía, indispensable para satisfacer la creciente demanda del sector.
Este inmenso potencial hidroeléctrico suministrado por el río Caroní represado en el lago Guri, es posible debido al volumen de agua que almacena el lago. Así como al caudal promedio del sistema fluvial Caroní-Paragua, que aporta un promedio de casi 5000 m³/s, debido a la intensidad de las lluvias en la cuenca alta de ambos ríos.




jueves, 15 de mayo de 2014

Intervención temeraria de la Piedra del Medio


Lo que más llama la atención del Orinoco frente a Ciudad Bolívar desde su fundación, es la Piedra del Medio.  Es un símbolo, un atractivo, un monumento  natural que no ha dejado de tentar a los gobernantes para de alguna manera dejar en ella estampado su impronta personal
         Identifica tanto esa Piedra a la ciudad, que a raíz de la Guerra Federal, la estamparon  en el escudo  con una india que apoya el brazo izquierdo en un ánfora de arcilla que vierte agua en el cauce del río.
         Con motivo de las Bodas de Plata de la “Rehabilitación Nacional” (19 de diciembre), el Presidente del Estado Bolívar, Antonio Álamo (1933-1935) pronunció un discurso en la Piedra del medio en el acto de colocación de la primera piedra de la Estatua de la Paz.  Nunca pudo ser como tampoco posteriormente el monumento que el gobernador Luis Raúl Vásquez Zamora pensaba levantar en homenaje a los descubridores de las fuentes del Orinoco.
El gobernador Luis Felipe Goubat quería montar sobre l Piedra la india del Escudo de Armas del Estado Bolívar.  La idea primigenia fue del gobernador anterior, ingeniero Fortunato Adrián Morillo,  retomada por el Gobernador Jesús Álvarez Fernández (1977) y estaría a cargo del artista Arturo Rus Aguilera, quien realizaba entonces  los bustos de los diputados que constituyeron el Congreso de Angostura.
         El gobernador Goubat cambió el proyecto y contrató  la escultura, entre 10 y 11 metros (4 de febrero de 1989),  al escultor Sergio Rodríguez, oriundo de Soledad y residenciado en Caracas,.
         Sería de las mismas características físico-químicas de que está compuesta la piedra. Más maleable por razones que tiene que ver con las vibraciones sísmicas.
         El aglutinante a utilizar iba a ser de cemento y óxido metálico, compuesto para lograr una coloración similar a la de la Piedra, específicamente, cromato fervoroso aglutinado con cemento, sílice y arena.
         Quedaría como un jade, con la sensualidad de una figura capaz de romper con el vigor de la piedra y los trabajos estructurales de ingeniería fueron presupuestados sobre los dos millones de bolívares.
         Como en el Escudo, la india tendría un ánfora vertiendo agua constantemente sobre el Orinoco. En definitiva, una obra de mucha fuerza, bella, ligeramente mágica. De espalda a Soledad, pero con la mirada ligeramente hacia el Oriente.     Cuando el río comenzara a crecer la figura iría aumentando de volumen por un fenómeno oblicuo. Vendría a ser el doble de la Piedra en estación de verano.
Ya casi un hecho la ejecución de la obra, reaccionaron en contra  Jesús Soto, Alejandro Otero, Manuel Alfredo Rodríguez, Régulo Pérez y otros artistas plásticos. El ex–decano del núcleo Bolívar de la UDO, geólogo Genaro Carrasco, fue el primero en pronunciarse y hasta aquí llegó el proyecto.
Ahora el Gobierno Regional, con motivo de los 250 años de la Ciudad, ejecuta sobre la Piedra del Medio un mástil de 22 metros para izar una bandera, lo cual ha suscitado reacción adversa similar a las anterior, pues se considera a la Piedra del Medio  monumento Natural que no debe aceptar ninguna intervención.
El primero en reaccionar desde Caracas fue el académico de la lengua, antropólogo, Horacio Briod Casstillo quien dijo: Se está pretendiendo erigir un monumento sobre la Piedra del Medio. Recuérdese que, además de un símbolo natural de la vieja Angostura, es un importante sitio sagrado de los indígenas kari'ñas y de otros pueblos amerindios de la región. Allí, según los indígenas, habitan espíritus ancestrales (entre ellos, una anaconda mítica). Creo que el construir dicho monumento no solo desmerecería el valor natural de la roca sino que la podría dañar y, asimismo, relegar su valor sagrado. No olvidemos el caso de la piedra Kueka”.