lunes, 23 de diciembre de 2013

Jaua, Sarisariñama y Guanacoco


  
Estas mesetas tapizadas de árboles con tan inmensos agujeros fueron declaradas Parque Nacional el 16 de diciembre de 1978 a solicitud de la Sociedad Venezolana de Ciencias Naturales.
C3TOPICOSEl 25 de enero de 1974, una expedición científica dirigida por el doctor Charles Brewer Carías viajó hacia el suroeste del Estado Bolívar, auspiciada por la Asociación Amigos del Sur, la Dirección de Recursos Hidráulicos del MOP, la Fuerza Aérea Venezolana y Codesur, a objeto de recolectar muestras de vida vegetal y animal en las mesetas de Jaua, Sarisariñama y Guanacoco así como explorar las cavernas o simas allí existentes.
Estos tres macizos inexplorados, se encuentran ubicados en la región donde nacen los ríos Caura, Erebato y Ventuari, entre los 4 y 5 grados de latitud norte y 63 a 65 grados de longitud oeste.
La meseta más extensa y de mayor altura es la de Jaua, de unos 50 kilómetros de largo por 30 de ancho. La Guanacoco se encuentra al este de Jaua y presenta una planicie homogénea de 60 kilómetros de norte a sur y de 25 kilómetros de su parte más ancha de este a oeste. La montaña de Sarisariñama está al sur de las dos anteriores y hacia su parte norte presenta varias simas que se marcan en la superficie plana de la cumbre.
Estas mesetas tapizadas de árboles con tan inmensos agujeros fueron declaradas Parque Nacional el 16 de diciembre de 1978 a solicitud de la Sociedad Venezolana de Ciencias Naturales. Los viajes de reconocimiento comenzaron en 1901 con Eugene André y sucesivamente, Félix Cardona, en 1938; Charles Bauhhan y el minero Edwin Gambos, en 1954; Cari Gibson, en 1964; Charles Brewer Carías, en 1965; Phelps Steymark, en 1967. En 1974, Charles Brewer Carías encabezando un equipo de exploración organizado por la Sociedad Venezolana de Ciencias Naturales descendió y exploró los agujeros por la parte Norte del Sarisariñama, recogió muestras de vida vegetal y animal y exploró la comunicación subterránea que parece existir entre las diferentes simas, una de las cuales tiene 350 metros de profundidad.
Ocho espeleólogos ofreció Francia a Venezuela para la exploración de los tepuyes del Sur de Guayana donde la expedición encabezada por el doctor Charles Brewer Carías, el 7 de febrero, descubrió tres de las cimas más grandes del mundo.
El espeleólogo Eugenio de Billard Pietri, lo informó en el curso de una conferencia auspiciada por la Asociación Amigos de Guayana y el Museo de Ciencias del Estado Bolívar, aduciendo que los científicos venezolanos exploraron sólo la mil millonésima parte de los tepuyes de Jaua, Sarisariañama y Guanacoco. De manera que es impredecible lo que se podrá encontrar en esas grandiosas montañas del Sur de la Guayana venezolana.
El doctor Eugenio de Billard Pietri participó en esa expedición del 7 de febrero de 1974 formada por 30 científicos venezolanos y extranjeros. La expedición duró 35 días y costó al Gobierno nacional y a la Sociedad de Ciencias Naturales 1 millón 100 mil bolívares, claro, cuando el dólar estaba a 3,50.
Pocas veces el Gobierno ha invertido mejor el dinero. Ahí no se perdió tiempo y los resultados fueron tan extraordinarios que tuvieron repercusión mundial, mucho más en el extranjero que en la propia Venezuela donde son pequeños los espacios dedicados en la prensa a esa expedición.
Las mesetas exploradas en su mínima parte se encuentran en las cabeceras del Río Caura, a 30 kilómetros de Brasil, ligeramente por debajo del Paralelo 5. Fueron vistas estas mesetas con sus gigantescos hoyos en 1954 por un piloto norteamericano que viajó mucho a Venezuela, Charles Bougham, quien murió posteriormente cuando su avión se estrelló al Este de Caracas, cerca de la Cueva de Alfredo Jahn, la cual el doctor Billard Pietri descubrió en 1952.
Los expedicionarios bautizaron la de Sarisariñama “Sima Humboldt” y la de Jaua “Sima Martei, en honor a Eduardo Alfredo Martei, padre de la espeleología mundial.

El Sindicato de la Prensa en Cd Bolívar

1974
En la tercera asamblea general preparatoria  quedó constituido en esta ciudad el Sindicato de Trabajadores Profesionales de la Prensa, impulsado desde Caracas por el SNTP.
         Guillermo Pantin, Secretario General del SNTP, asistió como invitado y juramentó a la Directiva fundadora formada por siete secretarios y dos vocalías.
         El veterano periodista Gustavo Naranjo Júnior (en la foto) fue electo Secretario General; Guillermo Segundo Croes, Secretario de Trabajo y Reclamos; Elsa García, Secretaria de Finanzas; Cástor Díaz, Secretario de Organización; Emilio Bravo Carreño, Secretario de Propagandas y Cultura; Antonio Segura, Secretario de Deporte y Celestino Adames Pérez y Misael Briceño como Vocales.
         El naciente sindicato agrupa a todos los profesionales de la prensa de Ciudad Bolívar y Ciudad Guayana con una Directiva integrada que tendrá su asiento en esta ciudad, sede de la industria de la prensa.
Los estatutos del SNTP fueron acogidos con varias modificaciones para adaptarlos a la realidad laboral de la zona. Todo el proceso y tramitación legal ha estado bajo la accesoria del abogado laboral Ramón Córdova Ascanio, quien con la Directiva en pleno pidió al Ministerio del Trabajo por el intermedio de la Inspectoría  respectiva, la legalización de dicho sindicato que agrupará a unos 80 trabajadores de la prensa, incluyendo a los de las publicaciones de empresas públicas y privadas.
Guillermo Pantin aprovechó la asamblea para informarle sobre el estado de las discusiones entre el SNTP y una importante empresa periodística de Caracas. En tal sentido dijo que no se ha podido llegar a ningún acuerdo y ello ha llevado al SNTP a introducir un pliego conflictivo contra la empresa.
         Así como la AVP fue madre del Colegio de Periodisas igualmente fue madre de la Escuela de Periodismo y del Sindicato de Trabajadores de la Prensa, el cual quedó fundado en Caracas para trabajar directamente  por la  defensa y protección de los intereses económicos y sociales de los trabajadores de la prensa, dado que la AVP se había fundado sin prestaciones sindicales, sólo como organismo destinado a la dignificación y elevación profesional y a la lucha por la libertad de prensa y no estaba facultada para procurar por los medios legales el mejoramiento material de los periodistas. Así nació el 13 de abril de 1946 el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP).
         A fines de 1943 cuando se hicieron los primeros intentos por fundar el sindicato, algunos objetaron que sería un organismo paralelo a la AVP y que por lo tanto era innecesario. Estos intentos renovados en 1944, culminaron felizmente en 1945 cuando un grupo de avepistas se reunió en el edificio “Washington” de Caracas, frente a la Plaza Bolívar, para crear la agrupación. Entre ellos destacaron por su espíritu de lucha, el reportero gráfico Bernardo Dorante, Luis Evaristo Ramírez, Martín Ernesto González, Rafael Calderón, Raúl Agudo Freites, Pedro Hernández Camacho y Raúl Alfredo Arriaga.
         Arístides Bastidas, uno de los Secretarios Generales más efectivos y dinámicos que tuvo el Sindicato, dice en una ponencia presentada a la IV Convención Nacional de la AVP realizada en Caracas que en esa época los periodistas más calificados ganaban 300 bolívares al mes, mientras que los nuevos devengaban 150 mensuales o percibían como en Ultimas Noticias, 80 bolívares al mes y un centavo por cada centímetro columna que lograran cubrir con sus materiales si eran publicados. En este mismo diario solían acumularse los salarios de varios meses hasta que la empresa los cancelaba con recibos que debían cobrarse en trajes y calzados en las sastrerías y zapaterías anunciantes.



domingo, 22 de diciembre de 2013

Tópicos y semblanzas / comentarios XXXIV



José Durabio,-  Excelente artículo. Muy acertado. Hay que agregar que el Plan de Desarrollo de la Nación prevé el Eje Norte Llanero como nuevo eje de desarrollo de Venezuela, y ese eje viene desde Tinaco y llega a Anaco. Lo acompaña una línea férrea. Además, allí se ubica la Faja Petrolífera del Orinoco, que tiene un proyecto magno denominado Proyecto Socialista Orinoco (PSU) el cual tiene un gran presupuesto y ya está funcionando (su sede está en Puerto Ordaz). Contempla el desarrollo urbano y humano de toda la región centro sur del Guárico y de Anzoátegui. Muchos saludos. José Durabio Moros, Ingeniero Civil CIV 12567.

 Abel Carlos Olivares.- HOLA ESTIMADO COLEGA Y AMIGO DE SUS AMIGOS. SABES QUE HAY QUE SUMARLE OTRO 14 A TELMO ALMADA. EL 14 DE OCTUBRE DEL AÑO 2004 EL CONSEJO LEGISLATIVO DEL ESTADO BOLIVAR,DICTÓ LA LEY CONDECORACIÓN ORDEN AL MÉRITO " TELMO ALMADA". LA CITADA CONDECORACIÓN NO SE HA CONFERIDO POR PRIMER VEZ Y ESTAMOS DECLARADOS EN COMISIÓN PERMANENTE PARA LOGRAR EL OBJETIVO MAS TEMPRANO QUE TARDE. CON AFECTO TELMIANO.

Caracas, 4 de diciembre de 2013. Lic. Américo Fernández. Presente.  Reciba un cordial saludo y mis mejores deseos por su bienestar. En la actualidad estoy realizando una investigación sobre mis antepasados de apellido Escalante y tuve la sorpresa de encontrar en internet dos artículos de su autoría titulados "El obelisco de Ciudad Bolívar" y "Reacción de Ciudad Bolívar ante la muerte del Dictador". En los mismos Ud hace mención en el primero de ellos a Miguel María Escalante y en el segundo a José María Escalante quien fuera editor del semanario "Orinoco". Supongo que son la misma persona.  Motivo por el cual solicito su colaboración con lo siguiente:
1.- Quisiera saber cuál es el primer nombre Miguel o José. Pues creo que es Miguel.
2.- Si tiene algunos rasgos biográficos sobre él. Alguna fotografía.
3.- Una pequeña reseña sobre el Semanario "Orinoco".  Saludos cordiales y muchas gracias. Ing. Gerardo Suárez 

R.- En mi columna “Tópicos y semblanzas” del viernes 6 de diciembre publiqué un material bastante completo incluyendo sobre Miguel María Escalante.El Correo reoeo no publicó la foto, pero te la envío por correo.

William Post-708 Panferio Drive-Pensacola Beach, Florida 32561-USA.  Señor Américo FernándezEn marzo de 1867, cincuenta y uno norte americanos llegaron a Ciudad Bolívar a establecerse  en una tierra dada a Dr. Henry Price. El grupo llegó en el barco Elizabeth bajo la dirección de Frederick Johnson. Gobernador Antonio Dalla Costa ofreció una bienvenida. Algunos de los hombres norte americanos se fueron a trabajar para la compañía minera llamado Dalla Costa Mining Company. Cuatro mineros se murieron de la fiebre entre las fechas 23 marzo y 6 julio 1867 y John W. Wasson fue uno de ellos. 1) Busco el manifiesto del barco Elizabeth (que llegó el 14 marzo de 1867 y, ojala, contiene los nombres de la gente y de donde originaron, más preciso, es que sea  de los estados unidos. Cualquier información sobre este grupo será de interés. 2) Busco documentos e información sobre la muerte y enterramiento (año 1867) de John W. Wasson. Murió en las minas de oro cerca de Ciudad Bolívar entre las fechas, 23 marzo y 6 julio 1867.  3) Busco información sobre la esposa de él. Por ejemplo, si su nombre está en el documento de muerte de esposa John W. Wasson o en una lista de pasajeros del barco.  4) ¿Tiene usted acceso a índices cementerio o registros de oficinas gubernativo de Ciudad Bolívar que podría contener esa información?  5) Gracias para su ayuda. Por favor de contestar por email: williamlpost@hotmail.com
  R.- El único material que puedo suministrarle está en la columna del lunes 16 en eñl 16  de diciembre  publicada en el Correo del Caroní, localizable en la página web del del periódico.








sábado, 21 de diciembre de 2013

Se extinguen los monos de Guayana

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La fiebre amarilla o vómito negro, la contaminación sonora, la destrucción de los bosques y el contrabando, han venido acabando con los monos de la Guayana venezolana, dijo el doctor Eduardo Jahn, autor del proyecto de Museo de Ciencias en Ciudad Bolívar, entregado en 1975 al Gobernador Manuel Garrido Mendoza. 
         Si quedan colonias de cuadrumanos deben estar en zonas selváticas remotas e inaccesibles, toda vez que los monos no pueden vivir donde hay ruido y es evidente que las lanchas con motores fuera de borda que surcan los río, el tráfico constante de aviones y helicópteros, la explotación de los bosques y las bullas diamantíferas, han contaminado el ambiente de silencio que necesitan los primates para poder vivir.
         Cada cinco años se desatan en la selva zoonosis de vómito negro que fulminan tanto a los indígenas como a los monos, por eso suele decirse que cuando un mono cae muerto de un árbol, los indígenas salen despavoridos. En la extinción de los monos contribuye además de la fiebre amarilla, el contrabando o tráfico ilegal a través de las fronteras con los países vecinos al Estado Bolívar y Territorio Federal Amazonas.  Exploradores y mineros han dado cuenta de curiaras cargadas de monos tití, macacos, viuditas, araguatos y capuchinos.  Los cazan con proyectiles anestésicos y luego los encierran en jaulas transportables para ir a engrosar las remesas que países vecinos venden a centros científicos de los Estados Unidos.
         Entre los mamíferos más importantes de Guayana figuran el mono Araguato (en la foto), el mono Tití y el Macaco o Viudita. Los monos más solicitados por Laboratorios del Norte, son los Macacos y Tití.  El primero muy solicitado para los estudios médicos en el campo de la polio y otras enfermedades, lo pagan a 40 dólares y a 23 dólares el Tití, destinado a las investigaciones sobre el corazón y endurecimiento de las arterias.
         Asimismo el Tití es solicitado para tenerlo de mascota en las casas.  En Ciudad Bolívar hay hogares y ranchos que exhiben al monito Tití encadenado al árbol más frondoso de la casa  o en algún sitio que pudiera ser vulnerable a los cacos, pero generalmente mueren de tristeza y hay que matarlos porque se vuelven rabiosos y atacan.
El Araguato  es una de las especies de primates más interesantes. Viven en manadas de 10 a 15 individuos, formadas por varias hembras, machos jóvenes y juveniles, liderados por un padrote robusto, que brinda protección a toda la familia.
Se trasladan por grandes espacios boscosos haciendo cabriolas de trapecista de circo usando las ramas fuertes y flexibles de las copas de los árboles como medios para el desplazamiento.
Son llamados auyadores debido a que en su garganta poseen un hueso hioides muy desarrollado que, cual caja de resonancia, les permite producir su muy característica vocalización, rica en vibrantes sonidos guturales de variada intensidad y colorido.
El Macaco o Viudita fue científicamente registrado en Guayana por Humboldt.  Lo registró como viudita”, dado su color oscuro, cara con facciones humanas, manchas blancas en el cuello y manos usualmente blancas. Actualmente este nombre común es utilizado también en el este de Colombia en los departamentos de Vichada, Vaupés y Guainía, en Colombia también se le conoce por otros nombres comunes como Macaco en los departamentos de Caquetá y Putumayo.
         El Titi es el más pequeño de los monos que habitan los bosques de Guayana.  .  Su cuerpo mide aproximadamente 75 centímetros de los cuales 40 corresponden a la cola.  Es de coloración amarillento rojizo con negro alrededor de la cara, una cola prensil, le permite agarrarse de las ramas. 


viernes, 20 de diciembre de 2013

Salida hacia el Atlántico


En 1975, el Gobernador Domingo Álvarez Rodríguez, anunció la necesidad de buscarle al Estado Bolívar otra salida hacia el Atlántico, distinta a la existente a través del  Orinoco por el estuario deltano.
            En esa ocasión, dijo el mandatario regional que de acuerdo a los estudios realizados, la carretera de Tumeremo a El Bochinche, se prolongaría el próximo durante 1976,  hasta el océano atlántico, atravesando el sureste del estado Bolívar y el este del Territorio Federal Amacuro, cubriendo una extensión fronteriza de unos 100 kilómetros. Informó por otra parte que la carretera que el Ejecutivo construía  hasta Canaima y en la cual se habían invertido diez millones de bolívares sería exclusivamente de uso militar y para la explotación de las minas de bauxita de los Waicas en La Gan Sabana, cuyas exploraciones estaban avanzadas. 
Estimaba el Gobernador la imposibilidad de dar uso libre a esa vía para evitar que se vayan a destruir la floresta protectora de las fuentes del Caroní.
Lo cierto es que el doctor Domingo Álvarez Rodríguez no duró mucho tiempo en la Gobernación pues a finales de ese año fue sustituido por el economista Roberto Arreaza Contasti.
El profesor Galo Yánez (en la foto), de la Escuela de Geología de la Universidad de Oriente y quien había trazado la autopista Ciudad Bolívar-Ciudad Guayana, me manifestó al consultarlo sobre el tema que no veía la necesidad  de buscarle al Edo. Bolívar otra salida hacia el Atlántico, habiendo una salida tan conveniente y expedita como es el Orinoco.
Esto no quiere decir que estuviese en desacuerdo con el proyecto de la CVG y la Gobernación de construir una carretera como la Tumeremo - Bochinche, u otra, cosa que habría que evaluar, para incorporar realmente al territorio nacional una zona tan rica en oro y otros recursos naturales, como es el area de Bochinche - Marwani. 
Afirmaba que los países vecinos saben que esto es recomendable y necesario. De hecho, Guyana tiene una excelente carretera que llega hasta la frontera, justamente al frente de Marwani. Brasil tiene  la carretera de circunvalación que sigue cerca de las fronteras con sus países limítrofes a medida de lo posible.
Por otra parte, está bien que diga que la mencionada carretera cubriría el sureste del Edo. Bolívar, pero no así el este del Territorio Federal Amacuro, cosa que es un absurdo. A quien se le ocurriría proponer una carretera a lo largo del frente deltaico?
Cuando el ingeniero Leopoldo Sucre Figarella era el Presidente de la Corporación Venezolana de Guayana, el doctor Galo Yánez partició en el estudio y selección de ruta de la pica La Paragua - San Salvador de Paúl, que lo hizo Tranarg C.A. En ese entonces nadie tenía idea de que buena parte del río Paragua iba a inundarse hasta La Paragua, con la segunda fase de la represa de Guri. Por lo tanto, el trazado que recomendó seguía junto al río Paragua hasta la desembocadura del río Chiguao, para luego seguir hacia el sur. Ahora, toda esa parte está inundada y la pica tuvo que ser modificada. 
Cosa cómica, un ex-alumno, funcionario del MMH de la época, le pidió a Galo Yánez que hiciera un estudio geomorfológico y cartografía de la costra aluminica de la Serranía de los Guaicas. Lo hizo, me comentó, porque hacía estas cosas por amor al arte, por investigar y aprender. Lo hizo por 10.000 bolívares de la época. Uno o dos años más tarde, el Dr. Alirio Bellitzia, Director de Geología de ese entonces, le contó que esos pillos habían cobrado al MMH la bicoca de 200.000 bolívares, por el estudio antes mencionado
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jueves, 19 de diciembre de 2013

El Médico Said Monack

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El primero de mayo de 1973, el médico y parlamentario Said Moanack (en la foto), anunció su retiro de la política activa para dedicarse de lleno a su profesión de médico y fundar junto con otros dos colegas un Instituto Geriátrico en Caracas.
         El doctor Moanack dijo entonces que la disolución del núcleo familiar estaba originando una gran soledad espiritual en la gente de edad y al mismo tiempo lesiones  como la hipocondría.
         El  Instituto Geriátrico, especie de Club para ancianos, que sería el primero en Latinoamérica, lo estaba fundando junto con el reumatólogo Said Rayday y el fisioterapista Jorge Dao, y venía a llenar ese vació del anciano que durante el día sufre la soledad de la familia que trabaja en la calle.
         Comenzó a funcionar este Instituto en Campo Alegre, en la mansión de Los Vegas y desde entonces el médico bolivarense renunció a toda actividad político partidista y se negó a aceptar postulaciones nuevamente para el Congreso.  Quería dejarle el campo libre a los demás, pero sin abstenerse  de opinar sobre la situación política, la que para ese momento juzgaba delicada“La agresividad que hay en la actual campaña está debilitando las bases del sistema en lugar de plantear solución de fondo a los problemas del país”.  A su juicio se estaba cayendo en una diatriba alrededor de la inmoralidad que  presentaba a Venezuela un cuadro de institucionalización del oportunismo y del chantaje político.
         Said Moanack, quien fue diputado al Congreso Nacional por el Estado Bolívar en cuatro períodos, militó desde temprano en las filas de Acción Democrática llegando a ser miembro del CEN que abandonó para acompañar a Luís Beltrán Prieto Figueroa en la tercera división de AD.  Estuvo en el exilio tras ser perseguido,  Fue uno de los fundadores de la Clínica García Parra en la calle Boyacá y destacó como excelente orador y conversador ameno. 
El médico Said Moanack Vahlis falleció en Caracas el 29 de octubre de 1994.  Había nacido en Ciudad Bolívar, donde estudió hasta el bachillerato para luego seguir la carrera de medicina en la Universidad Central de Venezuela donde se graduó.
Su carrera profesional, ya de vuelta,  la inició en su ciudad natal, donde junto con sus colegas médicos Aníbal Álvarez, Ismael Núñez y Lino Maradey, fundó la Clínica García Parra en homenaje a uno de los médicos distinguidos de la ciudad  en la primera mitad del siglo veinte.
Nunca fue ajeno a la política y desde las filas de Acción Democrática representó al Estado Bolívar como diputado en el  Congreso Nacional en cuatro oportunidades. Dirigente prominente de ese partido, debió sufrir las consecuencias de la persecución y el exilio cuando a raíz del derrocamiento del Presidente Rómulo Gallegos, fueron prohibidas las actividades de AD.
Regresó a raíz de la Revolución del 23 de Enero de 1958 y ascendió a la Dirección Nacional de su partido que luego abandonó para  acompañar al maestro Luís Beltrán Prieto Figueroa en el Movimiento Electoral del Pueblo.  Luego se retiro de la actividad partidista, hizo un postgrado en geriatría y fundó en Caracas una Clínica Geriátrica, preocupado por las enfermedades de los ancianos y de su tratamiento.
Said Moanack, descendiente de una familia árabe, brilló por su talento tanto como profesional de la medicina, como político y luchador social.  Excelente orador, conversador ameno y vehemente en el planteamiento de sus principios democráticos.
Fue alumno de José Luis Aristeguieta, al igual que Héctor Guillermo Villalobos y Leopoldo Sucre Figarella y le tocó atenderlo como médico desde la clandestinidad cuando su gran maestro se estaba muriendo.



miércoles, 18 de diciembre de 2013

Rudy Truffino

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Dos casas de piedra argamasadas con cemento y arena fueron construidas con vista casi perfecta al Salto Ángel que como larga caballera espumosa se desprende un kilómetro de altura en línea vertical desde la pluviosa meseta del Auyantepuy, en la Gran sabana.
         Las construyó un veterinario holandés que adquirió la nacionalidad venezolana tras cumplir veinte años internado en aquella zona constituida en el mayor atractivo turístico de Venezuela.
         Rudy Truffino (en la foto, 1973) tenía un campamento el solo donde hospedaba a turistas que previamente contrataban excursiones hasta el Salto Ángel.  Realizaba en tiempo de verano hasta doce viajes al año con no más de seis personas y en cada uno de sus viajes fue poniendo piedra sobre piedra hasta ver culminados sus esfuerzos en dos casas que conjugan con el ambiente edénico de la zona.
Situado a un corto paseo en curiara con motor fuera de borda, por el Río Carrao, este alojamiento está referido como  un maravilloso y romántico refugio. Fue construido a lo largo de un período de décadas. Habitaciones, sencillas, con artefactos indígenas y fotos de la fauna en las paredes. Jardines bien cuidados y  dos piscinas de ribera formados por una natural y esculpida formación rocosa.  Este campamento de la selva cerca de la base de la gran catarata está considerado como el más edénico de Canaima.
         El propio Rudy Truffino, hombre magro, rubio, de 47 años, nos lo contó cuando en el aeropuerto de Ciudad Bolívar aguardaba (1973) la llegada de tres botánicos norteamericanos que le pidieron los llevara a pasar varios días sobre la Meseta del Auyantepuy para recoger muestras de especies botánicas desconocidas.
         Con ayuda de los Pemón abrió caminos para escalar el Auyantepuy y el último que abrió lo estrenó con el grupo de botánicos.  La excursión la solía cumplir en 5 o 6 días desde el Campamento Ucaima situado a 2 kilómetros de la Laguna de Canaima, hasta el Salto Ángel.  Cobraba 1.500 bolívares por cada persona de un grupo no mayor de seis y más si el grupo era inferior.
         Charles Baughan, piloto muerto trágicamente cerca de Higuerote, dio a conocer al mundo esta bella región de Ucaima donde se instaló Truffino como un gran Señor de la selva.  Aquí vivía feliz con Gertrudis, austriaca orfebre de 36 años que vino como turista y se enamoró de Rudy con quien tuvo tres indias rubias bautizadas en la Misión de Kamarata.
El novelista y periodista holandés Jan Brokken, un gran apasionado de los viajes reflejados en muchos de sus relatos. Conoció el Salto Ángel conducido por Rudy Truffino y de él dice en uno de sus escritos:  “Su impresionante carrera y sus oídos destrozados, sus ojos inquietos y su risa que me habían descrito varios amigos en Curazao durante los años que viví en esa isla, me atrajo poderosamente. Esos amigos habían hecho viajes largos con él en el área que se había abierto con la ayuda de los indios Pemón, un área que se extendía por debajo del Orinoco, un área del tamaño de los Países Bajos, habían plantado la semilla de asombro en mí diciéndome que hablaba la lengua de la etnia Pemón, compartía su aversión a la propiedad, y parecía llevarse mejor con los semi-nómadas que con sus antiguos compatriotas.
Lo que me atrajo de inmediato fue  su forma de hacer frente a la selva, escuchar regularmente una grabación antigua de Ella Fitzgerald, un trompetista que tocaba las estrellas del cielo y que podía imitar perfectamente mientras se lavaba el sudor de su cuerpo con agua del río después de un viaje difícil”.


martes, 17 de diciembre de 2013

Colonia norteamericana en Guayana


En 1865, el Gobierno de Venezuela concedió al norteamericano Henry Price, para ser colonizada por confederados de Estados Unidos, 240.000 millas cuadradas de tierras.
El 13 de setiembre de 1865 J. M. Álvarez de Lugo, en su condición de ministro de Fomento  en representación del Gobierno del Presidente Falcón, concedió al norteamericano Henry Price y a sus asociados, el derecho de formar una Compañía para la colonización de terrenos bal­díos que existen en el Estado de Guayana y parte del hoy Estado de Amazonas.
El Gobierno concedió a los colonos todos los derechos y privilegios de ciudadanía un año después de adquirido su domicilio y naturalización: perfecta libertad religiosa, de imprenta y de palabra; representación en el Congreso conforme al censo que debía levantarse cada cinco años; nombramiento de funcionarios locales en ciudadanos de los Estados del Sur por naturalización; exención de todo impuesto por cuatro años además de privilegio exclusivo sobre todas las tierras no ocupadas que existen a Sur del 8° de latitud Norte sobre el río Orinoco y límites de la Nueva Granada.
Luis Roncajolo, en su libro “El Orinoco y sus afluentes” dice,  hablando de la concesión,  que "el 13 de se­tiembre de 1865 se publicaron las condiciones y se or­denó que la Aduana de Ciudad Bolívar, del Tesoro Público, destinara diez mil pesos para ser entregados a cincuenta norteamericanos en los términos que le acuerda la Junta Económica de Hacienda de Guayana, con cargo a Gastos Imprevistos".
Después de algunos inconvenientes en Nueva Orleans, el capitán Frederick Johnson y cincuenta colonos abando­naron el Mississipi, dando comienzo al viaje en la balandra “Elizabeth”. Tras cruzar la barra del Mississipi y luego de vientos 'fuertes, borrascas, calma profunda, llegaron a Ciudad Bolívar en la mañana del 15 de marzo de 1867.
En Ciudad Bolívar los recibieron el cónsul de Es­tados Unidos, John Dalton, funcionarios de la Aduana  y el presidente del Estado, Antonio Dalla Costa (en la foto), quien intervino para hacerles grata su estada en la capi­tal del Orinoco.
La inmensa extensión de terreno concedida a Henry Price fue bautizada con el nombre de “Price Grant” , pero en vista de que Price no disponía de dinero suficiente para hacer efectivo el proyecto colonizador, se asoció con un grupo de ingleses encabezado por Frederick Pattison. Hubo nuevos estudios, dilaciones de todo tipo, mientras el contingente de confederados, sin atención al­guna en Guayana, comenzó a padecer inclemencias por las cuales muchos se vieron obligados a regresar a Estados Unidos. Era evidente el fracaso y más cuando se supo que el Ministerio de Inmigración de Gran Bretaña, puso el proyecto de un lado.
El Presidente del Estado, Juan Bautista  Dalla Costa, en 1870, se refirió a los colonos en su informe presentado a la Asamblea Legislativa en los siguientes términos: "De los inmi­grados norteamericanos que se establecieron en la montaña inmediata a  Barceloneta (La Paragua) en 1867, queda una familia que es un modelo de laboriosidad. La robustez y la salud de que goza cada uno de sus miembros y el bienestar que se ha proporcionado con la sola fuerza de tres hombres en aquellas lejanas soledades, es otra prueba de que no son irrealizables las empresas de colonización proyec­tadas y que tanto interés tienen para el Estado. Esta familia puede ser­vir de base a la inmigración que se establezca en Barceloneta y con su estímulo y ejemplo y los recursos con que los empresarios o el Gobierno los auxilien al llegar a nuestro suelo, fácil les será alcan­zar el éxito feliz que ha coronado los esfuerzos perseverantes de aquella"



lunes, 16 de diciembre de 2013

Gobernador Roberto Arreaza

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El doctor Roberto Arreaza Contasti, fue designado Gobernador del Estado Bolívar por decreto 1310 del 2 de diciembre de 1975, tomó posesión el 5 y gobernó hasta el 11 de enero de 1977.
         Este economista y político nació en Ciudad Bolívar el 12 de diciembre de 1935, donde estudió primaria y secundaria hasta el cuarto año.  Culminó su bachillerato en el Liceo Andrés Bello de Caracas y de aquí pasó a la UCV para seguir la carrera de economía.
         Continuó realizando cursos y seminarios post-universitarios en Caracas y Estados Unidos que abarcaron estadísticas y matemáticas financieras, computación administrativa, técnicas de evaluación, revisión de `proyectos y política de inversiones.
         En 1957 inició su carrera de profesional de la economía con un cargo en la Dirección de Aeronáutica Civil del Ministerio de Comunicaciones y siete años después pasó a ser Auditor de la Dirección General.  Posteriormente ejerció el cargo de analista financiero del Banco Industrial de Venezuela y luego Director Adjunto de Finanzas del Ministerio de Obras Públicas.
         En 1969 volvió a los Estados Unidos para realizar en Washington un curso sobre política, inversiones y evaluación de proyectos.  Al año siguiente y hasta 1973 se desempeñó  como especialista principal del programa presupuesto de la Organización de Estados Americanos.  Retornó a Venezuela como asistente administrativo del Primer Vicepresidente del Banco Central de Venezuela.
         En 1974 fue llamado nuevamente por el MOP para  que se encargara de la Dirección de Finanzas y poco después de la Dirección General hasta el 21 de diciembre de 1975 cuando por decisión del Presidente Carlos Andrés Pérez quedó nombrado Gobernador en sustituciò0n del doctor Domingo Álvarez Rodríguez.  Inició su mandato desde el mismo lugar donde en 1832 lo hizo su ascendiente el prócer de la Independencia, Ramón Contasti.
En su mensaje ante la Asamblea Legislativa, el Gobernador Arreaza Contasti lo primero que hizo fue hacer un llamado para que se depusieran actitudes políticas y conductas personales orientadas al interés particular. Criticó a quienes “piensan que vivimos en un país de riquezas sin fondo” y advirtió que la función de un gobernante no es repartir los fondos públicos como su fuera un dividendo de la ganancia fácil. Anunció en ese sentido modificar la Ley de Presupuesto recién sancionada por la Legislatura pues el 40 por ciento estaba destinado a dádivas y anunció una reorganización total de la administración pública.
Consecuente con ese criterio eliminó unas cuantas partidas e hizo unos cuantos reemplazos de adecos por adecos. Nombró Secretario de Gobierno a Gonzalo Decán Guillén; Prefecto de Heres, profesor José Pascual Guerrero Bolívar; Director de Cultura, Ernestina Decán Manosalva; Director de Política, profesor Argenis Guevara; director de Obras Públicas, Ing. Carmen Díaz Almeida y Director de Relaciones Públicas, Jorge Romero.
El llamado hecho por Arreaza Contasti en su Mensaje a la Legislatura para que depusieran conductas partidistas que enturbian del ambiente político cayó en saco roto, pues al poco tiempo la Asamblea Legislativa reformó por quinta vez la Ley Orgánica Municipal del Estado con el propósito de desplazar al llamado Grupo Grimaldi  que había sido expulsado de AD, de la junta Directiva del Concejo Municipal de Heres. La reforma fue demandada con éxito ante la Corte Suprema de Justicia y Florencio García Morales fue ratificado en la Presidencia para un segundo mandato. Esta vez rompiendo el Pacto con COPEI que estaba jugando la cuerda floja y absorbiendo el voto del concejal José Rafael Granatti, suspendido después por el Tribunal Disciplinario de AD y quien junto con Antonio José Grimaldi pasó a ocupar las Vicepresidencias.  El CES de AD asumió entonces una conducta de oposición al Concejo Municipal.
        


domingo, 15 de diciembre de 2013

Rivas Gutiérrez y el Ircopahidec

C5TOPICOS2El estdiante de arquitectura José Rosario Rivas Gutiérrez (en la foto), ganó el concurso de logotipo o diseño distintivo del Instituto para el Rescate y Conservación del Patrimonio Histórico y Desarrollo Cultural del Estado Bolívar (Ircopahidec).
El jurado formado por el abogado y poeta José Sánchez Negrón, el pediatra y poeta Elías Inaty, el urbanista Claude Brun y los pintores Gilberto Ramírez y Armando Gil Linares, escogió entre trece trabajos concurrentes al firmado con el seudónimo “Estudiante de Arquitectura” que resultó ser el joven José Rosario Rivas  Gutiérrez, hijo de Pablo Rivas, uno de los ebanistas del pasado siglo más reputados de la ciudad.
A juicio del jurado, el diseño representa dos valores definidos: originalidad de las letras, condición indispensable en estos casos para diferenciar la institución que representa el distintivo; y el efecto de ambigüedad, de profundidad o de relieve, que produce el símbolo con forma de pirámide colocado en la parte izquierda superior del diseño, que puede interpretarse como la perennidad de la historia.
Rivas Gutiérrez graduado en la Escuela de Arquitectura de la Universidad Central de Venezuela posteriormente había realizado previamente un curso de diseño gráfico e industrial en la Escuela del Museo de Arte Moderno de Filadelfia  Trabajó en el departamento de Publicidad de la Fundación Polar en Caracas y luego de graduado de arquitecto en el Proyecto Miramar de Margarita.  Después de tres años en Nueva Esparta regresó al Estado Bolívar para trabajar con el equipo que realizó el proyecto de ampliación de Venalum.  Finalmente ingresó como docente en la Universidad de Guayana, cargo que alterna con el ejercicio libre de la profesión.
El Instituto para el Rescate y Conservación del Patrimonio Histórico y desarrollo Cultural del Estado Bolívar, fue creado en 1974 por Ley sancionada por la Asamblea Legislativa y empezó a funcionar a partir de enero del próximo año 1975.
Estaba dirigido por un Consejo Ejecutivo y un Consejo Consultivo que  luego de instalarse se planteó una Galería de Ciudadanos en el mismo l edificio donde en 1819 se reunió el célebre Congreso de Angostura que en ese momento estaba en proceso de restauración y un Panteón para Próceres Civiles y Militares, en la antigua capilla de las Siervas del Santísimo Sacramento de la calle Rosario.  .
Asimismo colaborar con la C.V,G., en la preparación del acto de recibimiento de los originales del Mensaje del Congreso de Angostura localizaos en Londres en manos de un descendiente del Coronel James Hamilton, tatarabuelo del donante. Que quería conocer la tumba donde se hallan los restos de Hamilton, pero fue imposible localizarlas.  Fue cuando surgió a idea del Panteón de los próceres.
Todas las acciones constructivas del hombre deben tender a la buena formación de la personalidad colectiva y honrar el pasado noble es uno de los factores imprescindibles para lograrlo; la escuela abre la conciencia del niño a la idea, que es abs­tracta, pero los símbolos la concretan en su mente, la corporizan, la hacen tangi­ble. Dentro de esta concepción, encaja sin dificultad el Panteón para Próceres Ci­viles y Militares de Guayana, que debería ser imitado, con sus demás principios,  por todos los Estados de la República si es que se quiere alcanzar una inquebranta­ble y pétrea solidez en la estructura de la nacionalidad venezolana.
El Presidente fundador del IRCOPAHIDEC fue el cronista de la ciudad doctor José Eugenio Sánchez Negrón, sustituido después de su fallecimiento, por la Profesora Lourdes Maestracci y finalmente por Américo Fernández, siendo Gobernador Andrés Velásquez.  El Instituto fue disuelto al dictar el Congreso Nacional la Ley de Patrimonio Cultural de la Nación.


sábado, 14 de diciembre de 2013

Restos de Colón en Venezuela

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Restos del descubridor de América, Almirante Cristóbal Colón, se hallan repartidos  en once países de América, incluyendo a Venezuela, reveló el historiador dominicano y presidente de la Academia Dominicana de la Historia, licen­ciado Emilio Rodríguez Demorizi.
Once países de América y Europa tienen porciones de los restos del descubridor de América Cristóbal Colón. Según el historiador, los países que tienen porciones de los res­tos de Colón, son Venezuela (Ca­racas), Estados Unidos (Boston),  Italia (Pavia y el Vaticano).  Siempre se aseguró que sólo la República Dominicana poseía en su catedral, la primada de Amé­rica, los restos del    Gran Almirante.    
En los últimos días se ha de­satado una polémica con una información procedente de Venezuela en la que dice que los restos del descubridor repo­san allí.  España también' te disputa los restes de Colón.
Rodríguez Demorizi dijo qué comparte la opinión del historiador Vetilio Alfatt Durán, quien afirma que en la Catedral de ¡Caracas existe una pequeña por­ción de los restos de Colón,
Expresó que no se trata de los restos sino de polvo desprendido de los restos del Gran Almirante cuando fueron manipulados en el momento de su hallazgo en 1877 por el padre Francisco Xavier Billini.
Señaló que el Cónsul de Vene­zuela y otros colegas suyos pre­sente en la ceremonia de exhumación de los restos de Colón, recogieron de ese polvo.
El fallecimiento de Cristóbal Colón se produjo en 1506 en Valladolid, donde se le enterró por primera vez. A los tres años se le desenterró y trasladó a la Cartuja de Sevilla, donde se mantuvo entre 1509 y 1537. Cumpliendo la voluntad que el difunto había expresado, se le trasladó a América, siendo enterrado en la Catedral de Santo Domingo, donde se mantuvo hasta 1795. En esa fecha, la cesión de la isla a Francia provocó un nuevo traslado, esta vez a Cuba, donde se enterraron en la Catedral de La Habana. En 1898, la cesión de la isla a Estados Unidos provocó el que de momento es el último traslado, a la Catedral de Sevilla. No obstante, en la República Dominicana se sostiene que allí siguen los restos, puesto que en 1877 se encontró un ataúd de plomo con la inscripción Varón ilustre y distinguido, don Cristóbal Colón, lo que permite interpretar que el traslado de 1795 se hizo equivocando los restos, quizá con los de su hijo. La prueba de ADN efectuada en 2003 certifica la identidad de los restos de Sevilla con los de Cristóbal Colón (al compararse con los de su hermano Diego Colón y establecerse el parentesco por vía materna). La escasa cantidad de restos sigue permitiendo todo tipo de especulaciones.
Una urna con los restos del almirante fue trasladada a Sevilla por el crucero Conde de Venadito en 1898 después de la Independencia de Cuba  Para custodiarla, el escultor Arturo Mélida edificó un monumento en el que representantes de los cuatro reinos españoles (Castilla, León, Aragón y Navarra) sostienen un féretro.
Existe una controversia, no totalmente aclarada, sobre la autenticidad de los restos que se encuentran en Sevilla y los de la Catedral de Santo Domingo. Según los últimos estudios de ADN mitocondrial realizados en la Universidad de Granada, los restos que se encuentran en Sevilla son auténticos


viernes, 13 de diciembre de 2013

El reportero gráfico Rogelio Salazar


Rogelio Salazar es un margariteño de Santa Ana del Norte que cambió la caña de pescar por una máquina fotográfica que lo ha acompañado en los lugares de Venezuela donde han reclamado su presencia profesional.
         Después de los fragores del Porteñazo, todavía con el humor acuoso de la pólvora sobre la piel,  llegó al Orinoco atraído por el paisaje del que tanto oyó hablar a los navegantes, pero específicamente, por el periodista José Luis Mendoza, un compañero de lucha tanto en el terreno político de la izquierda como periodístico en tierra falconianas, quien ejercía la corresponsalía del diario El Nacional en Ciudad Bolívar.
         Rogelio Salazar se residenció en la antigua calle de La Pica, en la misma cuadra de la Familia Montes.  Allí encontró a Carmencita Montes, la que iba ser además de su cámara fotográfica, la compañera de por vida.  Comenzó a trabajar en el Laboratorio fotográfico de Nino Marchesse, un italiano también abortado por la miseria fragorosa de la guerra allá en la mediterránea tierra del fascista Benito Mussolini. Nino al llegar a la ciudad a finales de los años sesenta montó una tienda donde todo costaba un real, pero luego de la atractiva novedad, descubrió que tenía buen ojo para a fotografía y terminó montando el estudio más cotizado de la ciudad. La verdad que el hombre tenía sensibilidad artística, tanto así que los parroquianos bolivarenses lo connotaron con remoquete de “El Ojo Mágico”.
         Allí con todos los hierros comenzó a trabajar Rogelio Salazar, alternándose con Nino ya en el laboratorio, en el Estudio como en la calle desempeñando el oficio de reportero gráfico del diario local El Bolivarense y de los diarios metropolitanos El Nacional y La República.
         Los hijos de Nino, Anita y Pipo, se hicieron reporteros gráficos al lado de Rogelio Salazar, quien al final saltó a la Orinoco Mining de Puerto Ordaz donde las perspectivas económicas y profesionales eran muy superiores.
         El 23 de marzo de 1966 llegó a la Orinoco Mining Company para  una entrevista de trabajo y se quedó ese mismo día  con el cargo de fotógrafo.  Para entonces  vivía en Ciudad Bolívar con su esposa, por lo que tenía que viajar diariamente para poder cumplir. Entre este ir y venir, y con tan sólo 20 días laborando en la Orinoco, tomó la decisión de presentar la renuncia, lo que causó preocupación a sus superiores, quienes le gestionaron una vivienda en Puerto Ordaz, y fue así como se quedó en la empresa durante más de treinta años trabajando, pero con mayor dedicación a la revista El Minero al lado de Pedro Acosta, Luis Viteri Huerta, Leopoldo Villalobos y Carlos León.
         Trabajó en los laboratorios de El diario el Nacional de Caracas, La Esfera, la Mañana de Coro, Diario de Occidente y Panorama.  Ha recibido el premio regional de periodismo “Andrés Roderick” 1984 y premio municipal de periodismo Lucas Manzano en 1971. Recibido la Orden al Merito en el trabajo en su 1ra y 2da clase.
En 1972 realizó una exposición fotográfica de mo­tivos guayaneses en la Casa del Periodista de Ciudad Bolívar, con ocasión de la entrega de certificados de asistencia al curso de mejora­miento profesional promovido por la AVP na­cional y la CVG y como parte de los actos con los cuales iba a ser celebrada la semana del periodista.
La muestra fotográfica comprendía paisajes de los tepuyes de la Gran Sabana, sus grandes saltos de agua, indios guaraunos del Delta del Orinoco, monumentos históricos de Guayana, estampas de la Ciudad Bolívar antigua y moderna, elaboración del casabe y otros temas atractivos

jueves, 12 de diciembre de 2013

Restauración de las Misiones

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El  mayo de 1975, la Arquidiócesis  de Ciudad Bolívar celebró en Upata las Bodas de Oro de la restauración de las Misiones en Venezuela con un programa de actos culturales y religiosos que duró una semana.
         El programa iniciado el día seis incluyó desfile de antorchas, misa concelebrada presidida por los Reverendos Padres Fray Diego de Valderrama (en la foto) y Fray Tirso de Escalante, en representación de Monseñor Constantino Gómez Villa, ex Vicario Apostólico del Caroní; conferencia sobre guía venezolana dictada por el doctor Adolfo Salazar Quijada y una exposición de fotografías de centros misionales y motivos etnográficos aborigen.
         El 11 de mayo de 1924, después de cien años de ausencia, se restablecieron las Misiones en Venezuela, a tenor de la Ley de 1824, los decretos de Bolívar de 1828, los deseos de Páez y de todos los Mandatarios y Congresos del siglo XIX y en conformidad con la Ley de 1915.
         Ese día de 1924, el Padre Samuel de San Mateo tomó posesión del Vicariato de Tucupita y poco después, Monseñor Diego Antonio Alonso Nistal, de la Orden Capuchina, fijo la sede en San Antonio de Upata.  Desde allí el primer Vicario Apostólico del Caroní, dirige de nuevo la integración de los indígenas del Territorio Federal Delta Amacuro, Gran Sabana del Estado Bolívar, junto con San Félix y demás poblaciones de los Distritos Piar y Roscio del mismo Estado.
         Sucede a Mons. Alonso Nistal, quien falleció en Caracas en 1938, Mons. Constantino Gómez Villa, bajo cuya administración se creó en 1955 el Vicariato Apostólico de Tucupita ejercido por Mons. Argimiro García Rodríguez de Espinosa.
         En 1933 se erigen las Misiones del Alto Orinoco con sede en Puerto Ayacucho; en 1944, el Vicariato de La Guajira y Perijá con sede en Machiques y posteriormente bajo la responsabilidad del Arzobispo de Ciudad Bolívar penetran en el Alto Caura las Hermanitos y Hermanitas del Evangelio del P. Foucauld y hacia el Alto Cuchivero las Misiones de la M. Laura y luego las Hermanitas de los Pobres hacia la zona del Cuyuní
De manera que la primera sede de las Misiones del Caroní, una vez restaurada, fue Upata (1922), pero posteriormente (1954) se reubicó en Santa Elena de Uairén que había sido fundada el 28 de abril de 1931, con la llegada de los misioneros Nicolás de Cármenes, Maximino de Castrillo y Gabimo de San Román.  Inmediatamente después los capuchinos fundaron la Misión de Luepa (1933), trasladada en agosto de 1942 a Kavanayén (lugar de gallitos de sierra), por el P. Benigno de Frenellino. El 14 de julio de 1954, muy cerca de las estribaciones del Auyantepuy, Fray Saturnino de Villaiviera, junto con un grupo de capuchinos proveniente de la provincia de León, España, fundó a Nuestra Señora de Kamarata; luego, buscando hacia el corazón de la Gran Sabana, a orillas del río Karuai, noviembre de 1957, el P. Fernando Zapata, formado y ordenado en el Seminario de la Misión y un grupo de internos, fundaron Santa María de Wonkén. En 1959, los grupos de internos, fundaron Santa María de Wonkén.  En 1959, los misioneros se extendieron hasta La Paragua y establecieron allí al P. Servando González, para cubrir la zona comprendida desde Antiguo San Serafín de los Reyes hasta el castillo de San Vicente de Girito y frontera del Brasil.  Misioneras del divino Maestro, dominicas y franciscanas han sido incorporadas a las actividades misioneras desde 1936.
Existen otras misiones en Guayana que se encuentran en manos del Arzobispo directamente y no de Propaganda FIDE, entre ellas, la Misión Juan XXIII y la Misión Madre Emilia.



miércoles, 11 de diciembre de 2013

Restauración Casa Congreso de Angostura

La restauración de la Casa del Congreso de Angostura la inició el gobernador Domingo Álvarez Rodríguez (1974-5) y la continuó su sucesor Roberto Arreaza Contasti(1975-77), durante cuya administración también, el Gobierno Nacional, con una partida expresamente establecida por la Comisión de Finanzas del Congreso Nacional cuyo Presidente entonces era el doctor Juan Manuel Sucre Trías, y a solicitud del Arzobispo Crisanto Mata Cova, se iniciaron los trabajos de restauración de la Catedral.
En abril, el doctor Manuel Rivero, Presidente de la Junta del Patrimonio Histórico de la Nación, vino a respaldar la iniciativa y declaró que la Casa del Congreso de Angostura pertenece a todos los venezolanos porque definitivamente tiene un mensaje trascendental para todos nosotros. Explicó que la Casa del Congreso de Angostura, una vez restaurada debe ser algo más que un museo para guardar reliquias. Debe ser un centro más vivo, más dinámico, menos estático de lo que son los museos tradicionales.
Anunció su decisión de dirigirse al Congreso de la República solicitando por intermedio de su presidente que un cuadro que estuvo en el Palacio Legislativo durante  más de cien años, pintado en la época de Guzmán Blanco por un artista alemán y que representa probablemente la Reunión de los 60, sea donado a Ciudad Bolívar para instalarlo en la Casa del Congreso de Angostura.
Este cuadro fue quitado del Salón Elíptico para instalar allí el de la Firma del Acta de la Independencia, pintado por Tovar y Tovar. Asimismo en esta casa del Segundo Congreso de Venezuela estarían los muebles originales de la época, el manuscrito original del Mensaje del Libertador al Congreso de Angostura el día de su instalación, un gran retrato del Libertador y los bustos de los congresistas de 1818. De igual manera una sala de proyección en donde de una manera rápida, pero efectivamente didáctica el joven que visita la casa pudiera tener una visión de lo que fue Guayana antes de la Independencia y durante la República tratando de señalarle no lo que es evidente, sino lo que esto representa como punto referencial para definir nuestra nacionalidad. 
Mientras duraba la restauración fue encomendado Rafael Pineda, esclarecer las firmas de los artistas que pintaron los retratos de los próceres que aparecen en la colección de la Casa del Congreso de Angostura.
Así, el pintor Pedro Lovera aparece con su firma en los retratos de José Tomás Machado, Diego Bautista Urbaneja y se le atribuyen los de Diego Antonio Alcalá y Simón Bolívar.
         Los retratos de Juan Germán Roscio, Santiago Mariño, Juan Bautista Dalla Costa, Wenceslao Monserratte y Ramón Isidro Montes aparecen firmados por el pintor Miguel Isaías Aristiguieta, bolivarense muerto en 1905.
         Los retratos realizados entre 1911 y 1912 de Juan Vicente Cardoso, Pedro León Torres, Juan Bautista Dalla Costa (otro), José Eusebio Afanador y José Gabriel Ochoa, aparecen firmados por el pintor caraqueño muerto en 1914, Antonio Herrera Toro.
         El óleo que representa al Escudo de Venezuela, hecho en 1867, aparece firmado por el pintor francés E. Forjonel y el de Próspero Reverend, firmado por el artista colombiano, de Antioquia, José Eugenio Montoya. De Raúl Moleiro son los retratos de Tomás de Heres, Antonio José de Sucre y Manuel Centurión. Hay otros de autores desconocidos.
         Las obras debidamente restauradas, a excepción del retrato de Mariño, que se veía muy malogrado seguramente por haber estado expuesto a la humedad, fueron depositadas en el Museo de Ciudad Bolívar, Casa del Correo del Orinoco, hasta tanto terminaran los trabajos de restauración de la Casa. La investigación de Pineda concluyó con la edición del libro “La Historia Pintada”