domingo, 30 de junio de 2013

La operación morral contra los hippies


B1TOPICOS 
La delegación del Cuerpo Técnico de la Policía Judicial en Ciudad Bolívar inició en 1972 lo que ella llamó “Operación morral”, dirigida contra los hippies y melenudos que pateaban calles y parques de la ciudad.
Esta operación, según el comisario Líbano Hernández Useche, consistía en detener a sospechosos de consumir y traficar con marihuana.
Especialmente fueron detenidos los hippies y melenudos con morral al hombro porque en ellos siempre durante las requisas periódicas encontraban papeletas de marihuana.
La operación logró su primer resultado con el arresto de 20 de ellos bajo sospecha de traficar y consumir esta droga que se obtiene de las hojas secas y flores del Cáñamo cannabis sativa y la cual se fuma y se mastica por sus efectos alucinógenos y narcóticos.
La consumición de la hierba produce en una primera fase estimulación, mareo, euforia; después, sedación y tranquilidad placentera. Los cambios de humor se suelen acompañar de alteraciones en las percepciones del tiempo, del espacio y de las dimensiones del propio cuerpo. Muchos consumidores refieren aumento del apetito, aumento de la percepción sensorial y sensación de placer.
Los efectos negativos incluyen confusión, ataques de ansiedad, miedo, sensación de desamparo y pérdida de autocontrol. Los consumidores habituales de marihuana pueden desarrollar un síndrome motivacional que se caracteriza por pasividad, disminución de la motivación y preocupación por la dependencia de la droga. Como ocurre en la intoxicación por alcohol, en la intoxicación por marihuana se produce un deterioro del juicio, de la comprensión, de la memoria, del lenguaje, de la capacidad para resolver problemas, del tiempo de reacción y de la destreza para conducir.
Como sea, ellos se sentían enteramente libres. Felices a su manera. Comían hierbas, se dejaban crecer la barba y el pelo enmarañado, fumaban marihuana, recorrían los caminos con mochila y sombreros tiroleses, hablaban el argot de los marginales, rasgueaban la guitarra, cantaban canciones de aquel malogrado símbolo de la anticultura llamado Janis Joplin. Los hippies despreciaban el trabajo y mucho más la civilización industrial y de consumo. Vivían enfrentados a las grandes fuerzas de la civilización occidental, al capitalismo, a los ejércitos invasores, a los nacionalismos, a las iglesias constituidas. En fin, los hippies virtualmente se cobijaban bajo las banderas de aquella insólita Internacional del Ocio que proponía el ex líder sindical polaco Ren Kowalsky en 1898.
El movimiento hippie se extendió por todas partes y la juventud de Ciudad Bolívar, en cierto modo, fue alcanzada o aprehendida por la onda expansiva. Pero ¿dónde están? ¿Qué se hicieron? ¿Acaso desaparecieron como Allen Ginsberg? Los otrora hippies de Ciudad Bolívar, gente joven, melenuda, de los años 60, no desaparecieron. Viven, pero ya no son hippies, sino gente seria que ya resulta vieja para la edad de su tiempo y alegan que no lo fueron en el sentido y significado del término. Tal vez intentaron serlo, o por esnobismo se adaptaron a la moda sin llegar a mayores desafueros, con la desventaja de que el común le atribuía lo atribuible a un hippie. Como quiera que haya sido, lo cierto es que ahora se ven como gente y agentes de cultura que se resisten a recordar en voz alta aquellos agitados días de los blues, los Beattles, los Big Brothers, los días de la minifalda, de la pintura violentamente expresionista, del ocio, en fin, del caminar sin rumbo.
¿Pero eran ellos realmente hippies como sostenían los citadinos de los años 60? Pocos lo creemos. Tal vez asumieron algunos de sus rasgos, ciertos comportamientos propios de esta especie de goliardos, pero en el fondo no lo eran.

sábado, 29 de junio de 2013

Nicaragua asolada por un terremoto


Managua, capital de Nicaragua fue víctima una vez más de los terremotos. El más reciente, ocurrido en diciembre de 1972, causó 10.000 víctimas. Uno de los primeros periodistas que viajaron a cubrir el desastre fue el colega Gustavo Naranjo a quien vemos en pleno aeropuerto conversando con el ministro de Defensa de ese país centroamericano. Gustavo viajó de cola en un avión francés que hizo escala en el aeropuerto de Ciudad Bolívar y que iba en auxilio de los damnificados, Naranjo era entonces director de El Bolivarense y tuvo problemas pues se fue sin decirle nada a los dueños del periódico, atendía sobre cualquier otra responsabilidad a su espíritu de reportero inquieto y fogoso.
Era que en esos tiempos un periodista brillante se caracterizaba por el número de “tubazos” asestados a la competencia. Es decir, sorprender con la gran noticia del día desde el propio lugar del suceso a los medios impresos y radioeléctricos de la competencia. Y en eso era hábil Gustavo Naranjo junior experimentado en los grandes rotativos nacionales.
Siempre fogoso y por el prurito de darle con un tubo a la competencia era capaz de llegar hasta Pekín. Pero esa vez sólo fue hasta Centroamérica. Aprovechó una flotilla francesa que hizo escala en el Aeropuerto Tomás de Heres de Ciudad Bolívar antes de continuar rumbo a Nicaragua. Se las ingenió como pudo y logró pasaje en una de las unidades. Era un 24 de diciembre, sin equipaje y con sólo una cámara fotográfica, llegó a Nicaragua y permaneció allí hasta el 31 que pudo de retorno conseguir una cola. Cuando se presentó en los talleres de El Bolivarense donde desde hacía una semana lo esperaban intranquilos pues había prácticamente abandonado el periódico sin decir nada a nadie, irrumpió emocionado: “Pónganse alegres muchachos, porque aquí traigo material para tubear durante varios días a la competencia”, pero al oírlo, el doctor Álvaro Natera, presidente de la editorial, salió impetuoso de su oficina levantando la voz: “¡Tú sabes cómo es la cosa, Naranjo, aquí el tubazo te lo voy a dar yo!”.
Por El Bolivarense, los guayaneses se informaron con texto y gráficas de muchos aspectos, entre ellos que la causa de estos terremotos son los volcanes. Por lo menos hay catorce volcanes en Centroamérica y frecuentes cataclismos. No obstante, la actividad volcánica ha producido un paisaje dotado de majestuosos conos levantados por las erupciones de lava y ceniza, y bellísimos lagos formados en las calderas o cráteres volcánicos apagados.
Centroamérica es una región cuya corteza terrestre es especialmente inestable, ya que se encuentra en el borde occidental de la placa tectónica del Caribe. La subducción de la corteza oceánica de este borde, que empezó en el mioceno, hace 25 millones de años, elevó la tierra desde el mar. En una primera etapa se formaron una península y un archipiélago. Más tarde, hace 3 millones de años, las islas dispersas se fundieron para formar un verdadero puente de tierra, o istmo, uniendo Norteamérica y Sudamérica.
Uno de los impresionados con la aventura periodística de Naranjo fue Renny Ottolina, quien se hallaba en la ciudad de paso para Ciudad Guayana donde por primera vez se constituía el Concejo Municipal del Distrito Caroní en sesión extraordinaria, diciembre de 1972. En esa ocasión, el entonces presidente del Ayuntamiento, doctor Antonio José Silva Andrade, impuso la Orden Ciudad Guayana a dos connotados ciudadanos: Dr. Argenis Gamboa, presidente de la siderúrgica y el animador de la televisión, Renny Ottolina, quien encabezaba el grupo de impulsores de la Universidad del Sur con sede en Ciudad Bolívar.

viernes, 28 de junio de 2013

Miguel Lima Ostos


Miguel Lima Ostos, uno de los profesores fundadores de la Escuela de Medicina de la Universidad de Oriente, se mantiene activo, ya no como docente pues se halla jubilado, pero si como dermatólogo con el consultorio siempre lleno, mañana y tarde, de pacientes de todas las pastes de Venezuela.
De cuerpo atlético y rasgos asiáticos, sus colegas médicos y discípulos de la Facultad de Ciencias de la Salud, prefieren saludarlo como Bruce Lee por su gran parecido con el actor de origen chino -estadounidenses, introductor del Wing Chun Kunf Fu en occidente, y no se molesta, lo acepta como un halago. 
Miguel Lima Ostos, médico cirujano de la UCV (1960) graduado Cum Laude en medicina, especializado en fisiología y dermatología, es caraqueño por nacimiento.  Allá en la antigua ciudad de los techos rojos nació un 15 de enero de 1938.  Pero podemos afirmar que es bolivarense desde la edad de 24 años cuando llegó para quedarse anclado en el Orinoco a despecho del río Guaire..
Cuando llegó manejando un Austing anglosajón, como primer profesor contratado por la Escuela de Medicina de la UDO, Ciudad Bolívar se hallaba aislada. No existía el monumental puente de acero que nos gastamos ahora.  Tan sólo comunicada de una orilla a otra del Orinoco por chalanas que tenían como preámbulo sendas bateas que protegía a la región contra el vector de una novedosa epizootia que atacaba el ganado en el resto de Venezuela: la fiebre Aftosa.  Sus zapatos negros muy pulidos, al igual que los neumáticos de su automóvil, fueron fumigados hasta los calcetines.  Fue la primera experiencia nada grata para un galeno fisiólogo y dermatólogo que venía a poner a prueba sus conocimientos de egresado  Cun Laude en la Escuela de Medina de la UDO todavía en difícil estado embrionario.
En los años sesenta, Ciudad Bolívar todavía era una ciudad bucólica con lavanderas en el río, muchos cines populares y abundante zapoara durante el mes de agosto.  Fueron pocos los profesionales venidos de fuera a coadyuvar en el crecimiento y fortaleza del Núcleo Bolívar de la UDO que se quedaron, acaso por lo bucólico y recogido de la ciudad.  Miguel Lima Ostos por no decir el único, fue uno de los pocos y no satisfecho con el ejercicio docente y clínico de la medicina en su especialidad, probó capacidad con mucho acierto en el campo político.  Ya hemos señalado arriba su desempeño respaldado por toda una hoja de vida en la cual se destaca como catedrático de la Escuela de Medicina en el campo de la Fisiología y  titular de la Jefatura del Departamento de Ciencias Fisiológicas (1963-a 1973).
Profesor asistente entre 1962 y 1967. Profesor Agregado y por riguroso trabajo de ascenso  Profesor Asociado y finalmente Profesor Titular hasta la jubilación que disfruta hoy sin dejar de ejercer la medicina en su consultorio particular.
Ha sido Subdirector de la Escuela de Medicina, Miembro de la Comisión Coordinadora del IV Seminario de Educación Médica, Miembro del Tribunal disciplinario de la ASEUDO y del Colegio de Médicos del estado Bolívar, representante profesoral ante la Subcomisión de Clasificación del Núcleo Bolívar y por varias veces encargado de a Dirección de la Escuela de Medicina, Coordinador del Anteproyecto de Creación de la Facultad de Ciencias de la Salud en el núcleo Bolívar de la UDO.

Jefe Médico Venereólogo de la Unidad Sanitaria de ciudad Bolívar, Médico Dermatólogo del IPASME; Dermatólogo Consultante de las FAV, INOS, CADAFE, INAVI, Director de INCRESUR. Ha asistido a varios Congresos nacionales e internacionales y recibido botón y placa de reconocimiento por parte de la UDO tomando en cuenta sus años de servicios y la publicación de unos veinte trabajos científicos en revistas nacionales y de difusión internacional.

jueves, 27 de junio de 2013

Reporteros de otros tiempos

B1TOPICOS

El Día del Periodista en tiempos de la AVP y del Acuerdo de Ginebra, el reportero gráfico Víctor Bayola y el periodista y maestro de escuela, Rafael Maestracci, celebraron su día en el bar de Inocente Silva y de allí salió esta caricatura de Ismael Morales en El Bolivarense: “¿Qué te parece, Bayola, el Acuerdo de Ginebra? -“La verdad, Bachiller, es que los acuerdos yo los prefiero con añejo”.
Todavía a mitad del siglo veinte, la vida de maestro de escuela en provincia era difícil desde el punto de vista económico. La quincena apenas si alcanzaba para sobrevivir a las exigencias del hogar, de suerte que no había sino la alternativa del ejercicio de otro oficio simultáneo y Rafael Santiago Maestracci Machado encontró en el periodismo un oficio afín con la de educador de aula.
Empezó escribiendo columnitas ocasionales en el vespertino “El Luchador” hasta 1943 cuando el diario “El Nacional” a raíz de la descomunal crecida del Orinoco, requirió de los servicios de un corresponsal exclusivo, para lo cual fue bueno Rafael Maestracci, estimulado por su hermano Dominguito, quien era locutor aventajado de la Radio Bolívar de Fitzí Miranda.
Un día el director de Educación lo llamó y le dijo “Mira, Rafael, ya tu tiene veinte años de maestro, vamos a jubilarte para que te dediques de lleno al periodismo que es para lo que sirves” y Maestracci aceptó la oferta y después de El Nacional ejerció la Corresponsalía del Diario “Ahora” y de la Agencia de Noticias PEVE. Asimismo fue corresponsal del diario “Antorcha” que en El Tigre fundara su paisano Edmundo Barrios y terminó sus días escribiendo para “El Bolivarense”, donde en tiempos de las guerrillas se vio en aprietos con un destacamento que pretendía prenderle fuego al matutino de los Natera.
Rafaelito Maestracci, a quien sus colegas apodaban “Volumen” por lo estruendoso de su voz, tuvo un final trágico el 22 de julio de 1974 cuando se colgó de una viga en su casa 26 de la calle Lezama, atormentado porque su vista le impedía escribir. Murió ciego a la edad de 53 años. Había Nacido el 29 de diciembre de 1923, lo cual constituyó un golpe noble para sus colegas afiliados a la Asociación Venezolana de Periodistas, Seccional Bolívar, que él fundó en septiembre de 1952 junto con Eliécer Sánchez Gamboa, Joaquín Latorraca, J. M. Guzmán Gómez, Diógenes Troncote, José Eugenio Sánchez Negrón y Monseñor Constantino Maradey.
Mientras Maestracci venía de ser maestro de escuela, Víctor Bayola Díaz venía del cuartel militar donde aprendió la fotografía de la cual vivió toda la vida, se dedicó por completo a ella y terminó ofreciendo sus servicios a la prensa local. Trabajó en El BolivarenseAntorcha de El TigreEl Expreso y en la corresponsalía del diario El Nacional. Es más, fue admitido en la Asociación Venezolana de Periodistas como miembro cooperador y tras presentar un curso de mejoramiento profesional en Cumaná propiciado por la Directiva Nacional, lo aceptaron como miembro activo con todos los derechos. En Cumaná, Bayola al igual que otros aspirantes del Oriente y Ciudad Bolívar debía responder un cuestionario. Por supuesto, Bayola preparó su chuleta con las respuestas posibles y en eso colaboramos todos los interesados en que el hombre saliera bien. Bayola comenzó la preparación y luego de cumplir con su faena diaria recostaba su silla tras la pared lateral de su casa y trataba de memorizar las repuestas a las posibles preguntas. Un colega que lo sorprendió, envió la gráfica al diario Antorcha de Edmundo Barrios y la misma apareció al siguiente día con esta leyenda: “Lloviendo sobre mojado”.

miércoles, 26 de junio de 2013

Nelly Márquez de Afanador


El 17 de enero de 1967, Nelly Márquez de Afanador (en la foto celebrando el triunfo con sus colegas), recientemente condecorada con la Orden Congreso de Angostura, se convirtió en la primera mujer electa a la Presidencia del Colegio de Abogados del Estado Bolívar en 73 años que entonces cumplía el gremio.
         Tenía Doña Nelly 30 años de edad, pues había nacido en Caracas el 26 de marzo de 1937 y radicada en Ciudad Bolívar desde que contrajo matrimonio con un guayanés, el doctor Alberto Afanador Arreaza, quien igualmente había sido Presidente del Colegio de Abogados.
         Cuando recibió el respaldo mayoritario de sus colegas para que asumiera la presidencia del Colegio de Abogados, era Juez  de Segunda Instancia en lo Penal.  La magistrado encabezaba la plancha No. 1 consignada en la Comisión Electoral y a la cual se opuso la No. 2 liderada por el doctor Ricardo D´ Marco.
         El escrutinio de las elecciones efectuadas el mismo día, la Plancha No. 1 sacó 41 votos contra la No. 2 que obtuvo 30 votos.  De todas maneras, la Junta Directiva del Colegio quedó integrada de acuerdo con el cuociente electoral, con miembros de ambas planchas, del siguiente modo:
         Presidente, doctora Nelly Márquez de Afanador; Vicepresidente, doctor Juan Eduardo Carpio; Secretario, doctor Francisco Wendehaker; Tesorero, doctor Ramón Antonio Sambrano y Bibliotecario, doctor Carlos Elías Rendón.
         El tribunal Disciplinario integrado por los doctores Pastor Ollarves, Domingo Álvarez Rodríguez, José Louis Machado Luengo, César Bello Dalla Costa y Carlos Eduardo Oxford Arias, en calidad de principales.  Suplentes: doctores Manuel Antonio Cárdenas, Josefina de Aveledo, Carlos Luis Gil y  José Manuel Carranzas.
         En la reunión de proclamación, los abogados acordaron bautizar la Biblioteca del Colegio con el nombre del “Doctor Reinaldo Sánchez Gutiérrez”, quien recientemente había fallecido.
         Cuando Nelly Márquez de Afanados se elevó como la primera mujer en ocupar la Presidencia del Colegio de Abogados, tenía a de su lado como se ve en el extremo izquierdo de la fotografía, a Gloria Casado, la primera mujer guayanesa graduada de abogado.  Ella, Nelly, tenía entonces 30 años de edad y viviría después 38 años más pues falleció a la edad de 68 años.  Falleció un domingo de 2005 en esta Ciudad Bolívar  adoptiva donde se radicó la doctora Nelly Márquez de Afanador, a la edad de 68 años, pues había nacido en Caracas el 26 de marzo de 1937 y radicada en Ciudad Bolívar desde que contrajo matrimonio con el guayanés, doctor Alberto Afanador Arreaza, quien al igual que ella, fue Presidente del Colegio de Abogados, lejanamente emparentado con Eugenio Afanador, diputado al Congreso de Angostura..
         Nelly Márquez de Afanador ejerció hasta su jubilación la titularidad de Juez de Segunda Instancia en la cual  su fama trascendió en el colectivo por su honestidad, impecabilidad y severidad contra los delitos de agresión y violación en perjuicio de la mujer.
         El 17 de enero de 1967, Nelly Márquez de Afanador, recién condecorada con la Orden Congreso de Angostura, se convirtió en la primera mujer electa a la Presidencia del Colegio de Abogados del Estado Bolívar. Entonces acompañada en la Vicepresidencia por el doctor Juan Eduardo Carpio; Secretario, doctor Francisco Wendehaker; Tesorero, doctor Ramón Antonio Sambrano y Bibliotecario, doctor Carlos Elías Rendón.
         No pudieron sobrevivirle pues fallecieron antes que ella, quienes integraron el Tribunal Disciplinario: los doctores Pastor Ollarves, Domingo Álvarez Rodríguez, José Luis Machado Luengo, César Bello Dalla Costa y Carlos Eduardo Oxford Arias.

         Asistentes fieles e inseparables como secretarias en el Foro Judicial fueron siempre la hoy abogado Francia Barrada y la upatense Odett Spósito + casada con el oncólogo Ramón Perdomo.

martes, 25 de junio de 2013

Don Natalio Valery, hijo ilustre

En sesión solemne del 5 de julio de 1967, se reunió el Concejo Municipal de Ciudad Bolívar para rememorar la fecha de la firma del Acta de la Independencia, y al mismo tiempo rendirle homenaje público a un guayanés de origen corso, don Natalio Valery Agostini, persona de altos méritos muy vinculada al desarrollo industrial nacional y regional.
Distinguidas personalidades colmaron el recinto municipal y tributaron una ovación a don Natalio Valery, cuando el presidente municipal Carlos Hernández Acosta le impuso una medalla de oro y lo declaró Hijo Ilustre de Ciudad Bolívar. Don Natalio, quien contaba 78 años de edad, contestó y agradeció el homenaje con un emocionado discurso que aflora la huella de su paso por Guayana, al lado de una generación de hombres ya desaparecidos, pero que le dieron lustre con su obra y con su nombre a esta tierra.
Don Natalio Valery es autor de numerosas conferencias, discursos y publicaciones, sobre temas socioeconómicos. Persona amiga de Don Natalio Valery acopiaba entonces su obra para publicarla en dos volúmenes: Tribuna Libre y Arquitectura Simbólica.
Este personaje, que a pesar de su edad, se veía dinámico y vigoroso, y que en Fedecámaras se había hecho célebre por ser el único miembro que desde la fundación de ese organismo no había perdido una Asamblea Nacional, fue miembro fundador del Centro Científico Literario Guayana Lírica y del Ateneo Guayanés, ya desaparecidos, pero de feliz recordación por lo mucho que contribuyeron a la cultura de la ciudad.
Don Natalio Valery desempeñaba numerosos cargos, entre ellos: presidente vitalicio de la Cámara de Comercio de Bolívar, presidente del Banco de Fomento Regional Guayana, presidente de la C.A. La Electricidad de Ciudad Bolívar; presidente de la Embotelladora Orinoco, cónsul de Dinamarca. Había sido director de la Federación de Cámaras de Comercio y Producción y director de la Asociación Pro Venezuela. Miembro de varias instituciones filantrópicas, venerable de la Logia Masónica y Miembro del Consejo del Grado 33 en Caracas. Al homenaje de la Municipalidad de Heres, se sumaron la Cámara de Comercio de Ciudad Bolívar y la Asociación Venezolana de Periodistas Seccional Bolívar.
Según su hijo Noel Valery, Natalio Valery Agostini, nació el 25 de diciembre de 1889 en Marsella, Francia, considerado venezolano por nacimiento, por cuanto su madre María Antonieta Agostini Sisco, nació en el estado de Guárico. Fue su padre Carlos Valery, de origen francés. Los pocos estudios que hizo en esta ciudad fueron en la Escuela del Pedagogo don Régulo Machado, se consideraba un autodidacta y hablaba, además del español, el francés y el italiano.
Comenzó a trabajar desde muy joven, al principio en la casa comercial Agostini & Mariani al lado de su tío Pascual Agostini, quien fue el que lo trajo a esta ciudad, en 1902. En 1911 ingresó a la C.A. Electricidad de Ciudad Bolívar; fecha en que se inauguró la luz eléctrica en esta ciudad. Allí se inició como un empleado común y corriente hasta llegar a escalar la posición de gerente y luego la de presidente y accionista.
Como filial de la C.A. La Electricidad de Ciudad Bolívar, abre la primera planta de hielo aquí en este ínterin, se casó con su madre María Ana Cavallazzi La Cava, procreándose en este hogar los hijos: Carlos, Noel, Antonieta y dos niñas que fallecieron a muy temprana edad. Luego fue nombrado gerente de la Nueva Cervecería de Ciudad Bolívar que producía la cerveza “Pilsen Princesa” una de las mejores cervezas del país muy solicitada en toda Venezuela, especialmente hasta en la capital de la República.

lunes, 24 de junio de 2013

Muerte del pintor Rufino Sambrano

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El primero de septiembre de 1968, a la edad de 34 años, murió repentinamente en hotel caraqueño, a causa de un ataque de asma, el pintor Carlos Rufino Sambrano Ochoa (el de la derecha en la foto junto con los pintores Rafael Manzaneda y Jesús Soto despidiéndose de su madre doña Emma). Rufino, oriundo de Ciudad Bolívar, era el último de los diez hijos del matrimonio de Ramón Sambrano Morales y María Ochoa de Sambrano.
Vivía este joven artista aislado del bullicio de la ciudad en una casa de terreno amplio, rodeada de árboles frutales y donde frecuentemente pasaban horas de descanso y tertulia los pintores que de otras ciudades venían a exponer en la Casa de la Cultura.
Hacía pocos días había estado allí en esa casa rústica cercana al Club Buena Vista La Piscina, el ex presidente de la Junta de Gobierno, contralmirante Wolfgang Larrazabal, amigo de él y a quien conoció cuando era Embajador de Venezuela en Chile, pues Carlos Rufino Sambrano estuvo varios años en el país del Sur cursando arte y pintura.
El mismo día que cundió la noticia de su muerte, podía verse en el taller de su casa fuera de la ciudad, su última obra, un óleo de 30 por 50, aún en el caballete y muy cerca los pinceles, donde figuran muy juntas tres largas deidades con manto negro simbolizando tal vez a Cloto, Láquesis y Átropos, las Parcas dueñas de la vida de los hombres. ¿Premonición?
Carlos Rufino vivía allí desde su regreso de Chile y desde aquí mantenía una actividad estrecha y fluida con la Casa de la Cultura como miembro de la Comisión de Artes Plásticas de la institución. Una exposición de su pintura se hallaba en Maracay cuando sufrió el dardo letal.
Exposiciones individuales había realizado en Chile, Buenos Aires y Montevideo en 1964. En el Centro Venezolano Americano de Caracas en 1965. Cuarto Salón de la Casa de la Cultura de Maracay en 1966, Salón Julio Arze de Barquisimeto y casas de la Cultura de Ciudad Bolívar y Ciudad Guayana perteneció al Grupo Arañas del Orinoco.
La muerte de este pintor bolivarense coincidió para consternación de los citadinos con el suicidio de Félix Tomasi, distinguido hombre de negocios, hallado mecánicamente asfixiado con un extremo de su hamaca en la quinta Noreste de la avenida Táchira, a las 6:30 de la tarde del 2 de septiembre de 1968.
Contaba 78 años de edad, nativo de Ciudad Bolívar, hijo de Bartolomé Tomasi, quien estuvo por largo tiempo administrando el primer acueducto que tuvo la capital bolivarense a fines del siglo diecinueve.
Carmen Hurtado, joven del servicio doméstico, dio cuenta del trágico suceso cuando fue al cuarto del señor a avisarle que la cena estaba servida. La esposa del comerciante, Blanca Machado, se hallaba en Caracas.
Tomasi era descendiente de nativos de la Isla de Córcega que vinieron a Guayana para trabajar en las minas de oro de El Callao y prosperó rápidamente en sus negocios de compra y venta de automóviles que extendió a otros ramos igualmente productivos como la ganadería. No tuvo hijos en su matrimonio y a él sobrevivieron dos hermanos que continuaron y han continuado a través de sus herederos, activos en el mercado del automóvil.
Tan pronto llegaron a la ciudad los primeros automóviles montó un “Garaje” como se llamaba a comienzos del siglo veinte el negocio de comprar y alquilar automóviles pues no todo el mundo tenía capacidad para tener carro propio. En 1926, Tomasi tenía su Garaje cerca de la Plaza del Abanico.

domingo, 23 de junio de 2013

La Muerte de Jorge Suegart


El 9 de agosto de 1966, a causa de una afección renal y a la edad de 81 años (había nacido el 22 de febrero de 1884), dejó de existir don Jorge Suegart, director del diario vespertino “El Luchador”, fundado por él y su hermano Edmundo Suegart, tras la clausura del diario “El Anunciador”, herencia de su padre de origen francés y activo militante de la causa liberal.
            Jorge Suegart y Edmundo Suegart eran los únicos varones de una familia de siete hermanos, todos formados en la capital bolivarense bajo la paternidad del General Agustín Suegart y doña Hortensia Ferrer de Suegart, cautivos de por vida de la industria tipográfica que le dio vida a un diario donde se simplifica la historia grande y menuda de gran parte de la Ciudad Bolívar del siglo veinte.
            Cuando murió Agustín Suegart, su hijo Jorge apenas contaba diecinueve años y a esa edad asumió la dirección de El Anunciador que luego fue clausurado por un editorial que criticaba las desviaciones del gobierno castrista.  Al fin el Presidente Castro accedió reabrir el diario vespertino pero con otro nombre.  Edmundo le puso “El Luchador”  y con ese nombre reinició una aventura periodística cuidadosa y más de las veces complaciente con el régimen para poder sobrevivir y evitar la suerte de otros medios impresos.
            Edmundo Suegart, casado primero con Elena Margarita Liccioni y posteriormente con Graciela Martínez Espino, decidió residenciarse en Caracas y allí fundó el diario “La Esfera” cuyo primer número salió el 16 de marzo de 1927 y luego el diario Ahora.
            Mientras Edmundo Suegart estuvo al frente de El Luchador, Jorge Suegart desempeñó varios cargos públicos, entre ellos, director de Fomento y Estadística y diputado a la Asamblea Legislativa.  En 1926, asumió la dirección de El Luchador y modernizó la Editorial La Empresa que había comenzado a principios de siglo con una  imprenta de vapor y ya ese año disponía de lo más avanzado de la tecnología de impresión con  rota-plana y una batería de linotipos de lo más avanzado.       
            A raíz del fallecimiento de Jorge Suegart, El Luchador entró en un proceso de liquidación por voluntad de cada uno de sus cuatro herederos.
            El vespertino guayanés había sido fundado en 1893 con el nombre de “El Anunciador” y en 1905 adquirió el nombre de El Luchador.  Se inició como diario tres años después que apareció el primer número del diario “La Religión” considerado como el decano de los periódicos venezolanos.
            El Luchador fue fundado por don Agustín Suegart y después de muerto fue dirigido por su hijo Jorge, mientras su otro hijo, Edmundo, se fue a Caracas a fundar el diario La Esfera.
            Después de 70 años el decano del diarismo en provincia se veía en peligro inminente de desaparecer.  La crisis familiar que terminaba con la liquidación de la empresa tipográfica mejor dotada del oriente venezolano, comenzó a raíz de la muerte de Jorge Suegart.
            Su hijo homónimo se hizo cargo de sus funciones, pero al entrar en proceso de liquidación  fue reemplazado por el liquidador Humberto Figarella.
            Veintiún empleados y obreros, dada la situación, acudieron a la Inspectora del Trabajo asistido por Francisco E. Bonilla, secretario de reclamos de la Federación  de la UTIG, para plantear el pago de sus prestaciones sociales, aún cuando el representante de la empresa, Humberto Figarella, alegaba que las prestaciones serían pagadas cuando fuese definitivamente  liquidada la empresa y que mientras tanto continuaban vigente las condiciones de trabajo previstas en el contrato colectivo.  Para entonces, los dueños del vespertino bolivarense de  la calle Venezuela consideraban varias ofertas de compra.



sábado, 22 de junio de 2013

El MOP Campeón por quinta vez

El equipo doble A de la zona del MOP, dirigido por el beisbolista profesional José Ovalles,  se tituló campeón 1969 al derrotar en el último juego del play off en reñido y tenso combate el team “Unidos”.  El escore fue de 1 x 0 carreras.  La única carrera del combate fue colocada en el cierre del último Innig.
            El juego fue escenificado en el estadio de Puerto Ordaz el 25 de julio en la noche con la casa llena.  Desde el primer momento hubo un duelo  de pitchers entre el novel prospecto  Sebastián Gil y el zurdito  Nicolás González, quien al final fue sustituido por Ponciano Guzmán.
            Fue la quinta vez que el equipo MOP de Ciudad Bolívar se titulaba Campeón estadal, siendo ésta la primera vez que se ve en el aprieto de perder el título otrora disputado por Macagua de Ciudad Piar y ahora por gente del mismo patio de la zona del hierro.
            “Unidos” tuvo gran oportunidad en sus manos y fue cuando con tres en bases vino al bate el campeón Ricardo “Maravilla” Hernández, pero el Manager Andrés López “equivocadamente” a juicio de entendidos, ordenó la jugada de toque provocando un doble play.
            “Dumbo” Hernández, entrenador nacional y gran pelotero de otros tiempos, se hallaba aquí presenciando el evento pues había sido contratado para llevar al equipo campeón al evento nacional amateur que tendría lugar  en Ciudad Bolívar del 5 al 17 de septiembre.
            En efecto, Ciudad Bolívar se vistió de gala deportiva para el anunciado gran acontecimiento beisbolero transcurrido durante el lapso señalado en los principales estadios del estado, siempre con escaños llenos de entusiastas fanáticos del patio como de otras ciudades de Venezuela.
Quince equipos con un total de 460 peloteros participaron estuvieron presentes y como protagonistas del XVIII Campeonato Nacional de Béisbol Amateur, el primero realizado en Ciudad Bolívar. El Campeonato anterior se había realizado en Maracaibo en la ocasión de los tradicionales Juegos Nacionales.  En el Estado Bolívar sólo se habían celebrado hasta la fecha los nacionales juvenil e infantil.
            El Comité Organizador de este Campeonato Nacional lo integraban Carlos Vallé León, Aura Bastardo, Luisa Lameda,  Héctor Cristofini y el Director del IND, profesor César Gil Páez.  El Presidente de la Federación de Béisbol era Ángel Zambrano.
Entre los veinte peloteros que conformaron el equipo representativo del Estado Bolívar en el Campeonato Nacional de Béisbol Amateur,  figuraron nombres muy conocidos en la afición beisbolera venezolana como Noel Quiroz, Ponciano Guzmán,  Luís Contreras, Sebastián Gil y Óscar Swenson (lanzadores derechos), Nicolás González y José Casanova tiran con la izquierda.
El XVIII Campeonato Nacional Amateur  se jugó en estadios de Ciudad Bolívar, Puerto Ordaz, Upata y San Félix.
Pitcher más destacado del campeonato nacional fue Antonio Córdova, al anotarse no hit no run en el juego de Anzoátegui contra Miranda escenificado en el Polideportivo Heres en busca de la clasificación para la disputa  del título de campeón nacional “AA”
El campeonato beisbolero coincidió con  otro campeonato, pero de ganado vacuno de buena raza exhibidos en la XI Feria Exposición Agropecuaria del Estado Bolívar con un mensaje de confianza y optimismo que se tradujo en mayores posibilidades crediticias y de ayuda técnica para el incremento de la productividad ganadera.
La Feria quedó  abierta por el Ministro de Agricultura y Cría, doctor Jesús López Luque  con un improvisado discurso que pronunció luego de cortada la cinta tricolor que permitió el acceso del público al parque y coronar a la Reina de la Feria, Rita Primera.  Antes habló el doctor Ricardo D´Marco, Presidente de la Asociación de Criadores.




viernes, 21 de junio de 2013

Monumento a San Salvador de Paúl


1969. Con la arena donde se encuentra el diamante y con barro negro de los morichales un artista español modeló un monumento a San Salvador de Paúl.
El monumento que representa a una imagen con los brazos abiertos, mide once metros de altura y pesa 11.500 kilogramos. Fue erigido en la colina más alta del Valle donde se explota el diamante.
Julio Manuel Barreiro Rivas, el mismo artista que trabajó el busto en la Plaza José Antonio Páez de Ciudad Bolívar, Vista Hermosa, en 1967, siendo Presidente del Concejo Municipal, el Bachiller Noel Valery.  Asimismo, el busto de Francisco Contasti Gerardino en la plazoleta de la calle El Cementerio inaugurado por la Municipalidad de Heres en diciembre de 1964.  Francisco Pancho Contasti Gerardino, fue un esclavo del prócer Ramón Constasti y se distinguió como defensor de la ciudad durante la Revolución Libertadora y de Los Azules.
El monumento a San Salvador de Paúl, fue inaugurado y bendecido durante un acto especial que comprendió misa de campaña en honor a San Salvador, a donde concurrieron fervorosos y con su guayare terciado todos los mineros  que le arranca el diamante a la tierra hasta dejarla como abismal cárcava selenita.
De suerte que un improvisado pueblo minero del Estado Bolívar comenzaba desde 1969 a gastarse una imagen de San Salvador, posiblemente única en el mundo, que no la ostentaba ni la Catedral de San Salvador del Jujuy en Argentina, levantada en 1763, ni el Monasterio de San Salvador de Leyre, Navarra, en el siglo XI, ni siquiera la ciudad de  San Salvador, capital de la República de El Salvador que ha quedado varias veces azotada por fenómenos naturales, tal como ha quedado hoy San Salvador de Paúl horadado por la mano dura y callosa del minero.
Julio Manuel Barreiro Rivas, también conocido por sus dotes musicales en el medio artístico como  "Farandulo" nació en Cachafeiro, Forcarei, Pontevedra, Galicia, España. Hijo de: Francisco Barreiro Rivas y de Carmen Rivas Morgade, el día 27 de Septiembre del año 1.929. Se graduó de varias carreras universitarias en la universidad de Cachafeiro. Sirvió a la Patria de España en Zaragoza en el Cuartel de Pontoneros. Emigró a Venezuela en la época de Pérez Jiménez el año 1.952, en donde tomó cuerpo su presencia debido a sus múltiples desempeños profesionales como Ingeniería, Arquitectura, Escultura, Músico, y Escritor. Artista inquieto y oteador de nuevos horizontes se vino para Guayana cuando el boom  del diamante y se ancló por un tiempo en el mundo ardoroso y bullicioso de San Salvador de Paúl en la misma cuenca del torrentoso Caroní.
Estando por estas tierras de sol, selva y agua, se enamoró en los predios de los waraunos, de Thaydée Joséfina Salazar Gamboa, nacida allá mismo  en el Territorio Delta Amacuro, con la que tuvo a  Carmen Elena, Julio Manuel, Francisco (Paco), Freddy José, y Gabrielle. Todos cursaron estudios en diferentes colegios y aprovechando los tiempos libres, se prepararon en aprender la música.
             Este escultor que vino a Guayana a dejar su huella, es un hombre lleno de experiencias que se compara con una nave;  “Yo soy como un barco velero, navego sin rumbo cierto, nunca me importó de donde sopla el viento, puesto que nunca supe a que puerto me dirijo. Por lo tanto no sé cuál será mi destino final. Todo lo que hice en mi vida, lo hice bien, puesto que no hice nada de lo que quisiera hacer. Mis experiencias me dicen, que yo sé mucho. Tanto sé, que llegué a saber, que no sé nada”. 




jueves, 20 de junio de 2013

Monumento a Piar


El 6 de abril de 1968, la Orinoco Mining Company erigió un busto de bronce en el Centro Cívico de Ciudad Piar al prócer de la independencia, General en Jefe Manuel Piar.
            El busto sobre un monumento de mármol con un alma de 1,75 metros de altura se debe al escultor Santiago Poletto Lomberti, nativo de Caracas y quien también modelo las estatuas del Libertador y la del mismo General Piar en Willmstand, Curazao.
            La Gerencia de la OMC acogió favorablemente la iniciativa de la Sociedad Bolivariana de Venezuela para erigir ese busto al General Piar en la ciudad de su nombre (Ciudad Piar), que junto con Puerto Ordaz son las comunidades surgidas del hierro en la Guayana venezolana.
            El Presidente de la OMC, en acto especialmente programado con la participación de un grupo de personalidades de Venezuela y Curazao, pronunció  breve discurso y a nombre de la empresa hizo entrega a la comunidad de este monumento “como homenaje al pasado y en especial al hombre que con tenacidad y valentía luchó por esta región con la cual estamos identificados e integrados…”
            El Presidente de la Sociedad Bolivariana, doctor Luis Villalba Villalba, clausuró el acto afirmando que al Libertador y a Piar los hermanó la muerte y que la justicia histórica borró las querellas y vela por sus nombres como común patrimonio de la gloria.
            Expuso que no estamos en la hora de las desesperaciones y las batallas sangrientas por el logro de la independencia de la Patria, sino de las inquietudes constructivas y las batallas ideológicas y culturales por conquistar para la República el puesto eminente a que tiene derecho en el seno de las naciones civilizadas.
            Villalba Villalba resumió las proezas de Piar que culminaron con la batalla de San Félix y la liberación de Guayana, sólido eslabón en la expansión de las operaciones militares para finalizar con este el juicio de José Nucete Sardi, según el cual  “Piar, ciego en su deseo de mando, fue faccioso contra el Jefe Supremo, mas nunca contra la Patria”.
            El primer monumento levantado a Manuel Piar lo decretó el Presidente del Estado General Manuel González Gil en 1895 y fue erigido a la orilla del Orinoco en San Félix
 Y el discurso de inauguración estuvo a cargo de Tomás Ignacio Potentini, a quien luego los bolivarenses verían con el título de General participando en el Estado Mayor del General Nicolás Rolando en la Batalla  de Ciudad Bolívar, última de la Guerra Libertadora  contra las fuerzas gubernamentales de Cipriano Castro,
            El monumento, consistente en una columna de cemento romano, coronaba en sus catorce metros con un busto del héroe de Chirica, modelado por el escultor Rafael de la Cova y vaciado en marmolina (cemento con polvo de mármol) por Ricardo Julio Carera.
            La inauguración tuvo lugar el 11 de abril de 1895.  Del discurso de Potentini y de su estada convertida en leyenda se recuerdan estas dos frases que nos trasmitió desde El Tigre el colega Gustavo Adolfo Perdomo: ¨Señores: en este acto estoy representando a mi amigo el general Manuel González Gil, mas no al gobierno¨
            Potentini no quería nada con el Gobierno de Crespo, simplemente lo toleraba.  De allí esa frase al iniciar su discurso en homenaje a Piar, héroe al que consideraba tan brillante como el Libertador  y que lo llevó a proclamar en medio de aplausos encendidos:
             ¨Bolívar y Piar fueron dos soles y privó la circunstancia de que debía quitarse uno para que brillara el otro”

            Estatuas pedestres de Piar se hallan en Santa Elena y Plaza Mayor  de San Félix.

miércoles, 19 de junio de 2013

Francisco de Guruceaga Iturriza

Centenares de feligreses católicos tributaron extraordinario recibimiento a Monseñor Francisco de Guruceaga Iturriza, designado por Su Santidad  el Papa Paulo VI, Obispo de la extinguida Diócesis de Villa del Rey y Auxiliar de la Arquidiócesis de Ciudad Bolívar.
            Monseñor Guruceaga  Iturriza llegó a las seis de la tarde del 25 de mayo de 1967, y la misma abigarrada multitud que lo recibió en el aeropuerto se desplazó en solemne desfile hasta la Plaza Bolívar, contigua a  la Catedral, donde en un altar improvisado se celebró la ceremonia de ritual
            A su llega al aeropuerto,  Monseñor recibió del Presidente del Concejo Municipal, doctor Carlos Hernández Acosta, las llaves de la ciudad y expresó que tal acción era para él motivo de profundo gozo. 
            Por su parte, el Arzobispo Crisanto Mata Cova, al recibir las Bulas del Obispo auxiliar expresó suma complacencia en poner en sus manos la Vicaría General y Proveeduría de la Arquidiócesis con todos los derechos y facultades concedidos por el Derecho Canónico y le suplicó que fuera la Zona del Hierro el centro de sus preocupaciones pastorales.
            Los actos de recibimiento coincidieron  con los rituales del día de Corpus Christi.  A la toma de posesión de Monseñor de Guruceaga Iturriza asistieron Monseñor Juan José Bernal, Arzobispo de Los Teques; Monseñor  Luis Eduardo Henriquez, Obispo Auxiliar de Caracas; Monseñor Constantino Maradey Donato, Obispo de Cabimas; Monseñor Francisco Iturriza, Obispo de Coro; Monseñor Marcial Ramírez, Obispo Auxiliar de Barquisimeto; Monseñor Mariano José Parra León, Obispo de Cumaná, Monseñor José Antonio Ramírez, Obispo de Maturín, Monseñor José Ángel  Polachini, Obispo de San Fernando de Apure y Monseñor Constantino Gómez Villa, Vicario Apostólico de Santa Elena Uairén.
            Nacido en Valencia en 1930, Francisco de Guruceaga Iturriaza fue preconizado Obispo en 1967 por Su Santidad el Papa Juan Pablo VI y destinado a Ciudad Bolívatr.
            Su educación la empezó en el Colegio La Salle. Estudió Derecho en la Universidad así como Filosofía y Teología en Roma. En 1958 obtuvo el doctorado en Derecho Canónico en el Pontificio Ateneo “Angelicum” en Roma con una tesis sobre “La Personalidad Jurídica de la Iglesia en el Derecho Positivo Venezolano”. En la Universidad de Navarra obtuvo la Licenciatura en Periodismo. Trabajo en “Nuestro Tiempo”, revista de cuestiones actuales así como también en otras publicaciones españolas y latinoamericanas.
            Monseñor de Guruceaga, antes de llegar a Ciudad Bolívar como Obispo Auxiliar, había sido guía espiritual de Caracas, Maracaibo, Barquisimeto y en su propia tierra Valencia.
            Como Obispo auxiliar, centró su trabajo en Ciudad Guayana, en la zona del hierro, donde atendía graves problemas sociales y religiosos.  Lo que llamaban entonces Distrito Municipal Caroní tenía una población de 150 mil habitantes y se erigía como un emporio industrial al que se debía prestar atención espiritual con cierta autonomía, independiente de Ciudad Bolívar. Comenzó a plantearse desde entonces la idea de desmembrar la zona mediante la creación de una nueva diócesis.
Monseñor de Guruceaga, quien junto con el Arzobispo era partidario de esa idea, se hallaba en Caracas en noviembre de 1971 presentando en la Conferencia Episcopal un trabajo referido a esa zona sobre “Familia y Demografía” cuando recibió la noticia de su designación como Obispo de la recién creada Diócesis de la Isla de Margarita, en esa ocasión lo entrevisté y me manifestó su sorpresa sin ocultar su emoción “tanto por los vínculos espirituales que me unen con la Isla, a través de sacerdotes ilustres nacidos allí como por el profundo afecto que siempre ha sentido por los pescadores, especialmente los de Macanao y San Pedro de Coche, de donde creo son los verdaderos margariteños.”


martes, 18 de junio de 2013

La ocupación de la Isla de Anacoco


El 15 de enero de 1967, Arzobispo, Monseñor Crisanto Mata Cova, viajó a la isla fluvial de Anacoco y celebró lo que vino a ser la primera misa del lugar en disputa con la Guyana Inglesa.  El prelado también bautizó y confirmó a habitantes y militares que en la isla custodiaban la frontera.
            El propio Arzobispo  explicó que lo decidió durante las festividades patronales de Nuestra Señora de Lourdes, en El Dorado.  Anacoco está situada en la confluencia de los ríos Venamo y Cuyuní, un poco más acá de la zona que Venezuela viene reclamando por la vía pacífica a Guyana.  Allí viven indios Waicas, mineros y un destacamento de la Guardia Nacional que vigila las fronteras.
            Monseñor celebró una misa con la ayuda del Cura Párroco de El Dorado que lo acompañó en el penoso viaje junto con el Director del Penal, Francisco González Navarro y el Teniente Cagua.  La misa, celebrada en altar improvisado ya que en Anacoco no hay Capilla, tuvo como epílogo los sacramentos del bautismo y la confirmación que le confirió la profesión de cristiano a todos los nativos de la isla y a algunos militares que aun no lo habían recibido.
            Pocos después, dentro de los planes del Gobierno nacional para consolidar la ocupación de la Isla de Anacoco, se realizó el primer vuelo hacia esa isla fluvial, prácticamente dentro de la zona de reclamación al gobierno de la Guyana inglesa.  La MOP-4 fue la primera avioneta en aterrizar en la isla de Anacoco.  Iba pilotada por el capitán Oscar Matute, quien hizo un aterrizaje perfecto, poniendo a prueba en su etapa final la construcción de la pista proyectada por el gobierno.  Esta pista de 1.500 metros de longitud construida en el corazón de la isla entre poderosos y gigantes árboles selváticos, facilitaría la comunicación con ese puesto de frontera que produjo una serie de controversias entre Venezuela y la Guyana inglesa.
            Esta la Isla de Anacoco se localiza en la confluencia de los río: Venamo y Cuyunt, en los limites con la actual zona de reclamación con el Gobierno Guyanés (Guayana inglesa). Tiene la Isla una superficie aproximada de 28 Kilómetros cuadrados, en su mayoría tierra fértil, buena para la agricultura, con vegetación pesada de altura predominante media de 20 metros.
            A partir del litigio surgido por la zona actualmente en reclamación, el Gobierno Nacional se di6 a la tarea de poblar zonas cercanas a ella, escogiéndose para ello la Isla de Anacoco, y es así como el 3 de -­Septiembre de 1.966, una comisión integrada por los funcionarios del M.O.P., José Cabezas y Francisco Guevara Luces, hicieron el reconocimiento dé la misma en helicóptero, y para el 5 del mismo mes comenzaron  la construcción de un campamento provisional baja la Dirección de los citados funcionarios; el cual, dada la imposibilidad de conseguir otro tipo de mate­riales de construcción, se utilizaron los recursos naturales propios de la isla..
            La mano de obra correspondió a seis (6) indios de la etnia Waica que  habitaban en la Isla, junto con otros 9  más llevados de los alrededores..

            Para el día. 7 del mismo mes de septiembre, se comenzó a ubicar el sitio para la construcción de un Aeropuerto con pista de 1.500 metros.  El traslado de los materiales se hizo por el río, en canoas, tardando cinco horas en el trayecto, desde el Dorado. Paralelamente a los trabajos de construcción del Aeropuerto se comenzaron las construcciones civi­les (Escuela, Dispensario, viviendas y campamento militares) y  para el 20 de -Septiembre se recibió la maquinaria pesada que consolidó la obra de ocupación.

lunes, 17 de junio de 2013

Paquita y Dolores, mellizas prodigiosas


Sabemos que los adelantos de nuestra época contribuyen abrirle caminos de esperanza a los seres invalidados de la voz, el oído y la vista.  Sabemos que  en la actualidad existen escuelas adaptadas a sus necesidades y que se han perfeccionado instrumentos para enseñarles a hablar, leer y comprender. La prueba la tenemos en el caso de ciegos graduados de abogados y otras profesiones en Universidades de Caracas; sin embargo, en provincia adentro la gente común ve como milagro el que ciegos puedan leer y escribir y ser capaces de participar en foros defendiendo una causa. Lo mismo ocurre con respecto a los sordomudos. La gente corriente se sorprende y ve como hecho sobrenatural el que un sordomudo pueda leer la palabra en los labios de sus semejantes y ejecutar algún instrumento musical de difícil manejo para quienes están bien dotados de sus sentidos.
Al transcurrir el tiempo, esta misma gente tendrá que darse cuenta que no es tan imposible el que los ciegos como los sordomudos puedan llevar una vida como cualquier ser normal. La imaginación y la ciencia trabajan constantemente a favor de estos seres físicamente deficientes y cuentan con el valor, la entereza y voluntad de ellos para vencer dificultades.
Paquita y Dolores son ejemplos vivos de lo que puedan lograr los seres prisioneros del silencio y la oscuridad del medio que los rodea. Su caso es más emocionante aún porque se trata de mellizas. Mellizas con ojos de limo y rostros de ángel.
Paquita y Dolores son venezolanas, pero nacidas en Cataluña, provincia de Barcelona, España. En 1969 cuando el profesor José Francisco Miranda las dio a conocer, tenían residencia fija en esta ciudad guayanesa porque aquí se establecieron definitivamente sus padres. Su madre, Franciscana Vila de Moreno, regentaba un abasto en el Paseo Orinoco, mientras que Casimiro Moreno –el padre- trabajaba como supervisor electricista en Matanzas. Había dos hermanos varones más en la familia, uno que estudiaba medicina y otro que ejercía como dibujante proyectista.
Paquita y Dolores –ya lo hemos dicho - son mellizas y a jugar por lo iluminado de sus rostros, viven en un mundo fantástico y etéreo, de donde solo se observan seres y objetos que andan. Estamos lejos de creer que vivan afligidas; por lo contrario, no se percibían perturbaciones psicológicas en ella, al menos, cuando el profesor José Francisco Miranda (Fixi) se las ingeniaba para darles clase de piano.
Nos conmovieron estas jóvenes mellizas con “The Fair”, del compositor Gurllit Cornelius, interpretada al piano a cuatro manos. Este fue el ejercicio de prueba para pasar eximidas al segundo año. Fueron las únicas eximidas en teoría, piano y  el solfeo que practican, a falta de voz,  con un ejercicio rítmico, de medida. Su paso por la escuela de Sordomudos de Caracas, les permitía, mediante una pedagogía especial, asimilar las palabras por la vista según los movimientos de los labios  de su interlocutor. Esto, lo afirmaba el profesor Miranda, había sido básico en sus lecciones de música, tanto como la instrucción primaria que poseían y su sensibilidad para percibir las vibraciones. Se cree que la perciben porque de otra manera no se concibe que ejecuten el piano.
 Su madre, que casualmente se hallaba en la Escuela de Música “Carlos Afanador”, cuando nos interesamos por las mellizas, nos dijo que es normal el aparato vocal de las jóvenes y que podrían hablar si la sordera les hubiera ocurrido después de la niñez, pero les ocurrió a pocos meses de haber nacido, a causa de una intoxicación con estreptomicina.  No hablan porque jamás han oído la voz humana.


domingo, 16 de junio de 2013

La Reina de la III Feria del Orinoco


Marlene Manrique, hija de una profesora de arte, fue electa Reina de la III Gran Feria del Orinoco y Festival Bolivariano de la Canción. La muchacha, de 17 años y estudiante de arquitectura, obtuvo anotación de 83 puntos, muy por encima de la primera finalista, Clara Maria Azanza, que obtuvo 53 puntos, y 51 la segunda finalista, Elizabet Greige.
            El jurado que eligió a la reina estuvo formado por Miss Venezuela, Maria Antonieta Cámpoli; Miss Elegancia del Mundo 1971, Ana Maria Padrón; Miss Juventud, 1972, Nancy Plaza, Margot Domínguez, Fani Arenas, Zaida de Garrido y Zaida de Amaral.
            Unas cuatro mil personas pagaron para presenciar el desfile y elección en la Concha Acústica en el Parque “Leonardo Ruiz Pineda” de esta ciudad. El acto de elección estuvo amenizado con música de Steel Band y conjuntos criollos que exaltaron en sus canciones la hermosura y belleza de la mujer guayanesa.
Los votos fueron escrutados por el Gobernador Manuel Garrido Mendoza, el Cónsul de Colombia, Nelson Omar Nieto Camargo; el Coronel Octavio Chango  Matos, el Teniente Coronel Pedro Alejandro Amaral, (Presidente de la Feria), Jorge Almada y Edwin Acosta Rubio.
Las ochos candidatas que participaron en el certamen obtuvieron, según los escrutadores, la siguiente puntuación: Marlene Manrique (Reina), 83 puntos; Clara Maria Azanza (primera finalista), 52 puntos; Elizabeth Greige (segunda finalista), 51 puntos; Maria Figueroa, 51 puntos; Yuly Genatios, 39 puntos; Leonor Álvarez Chacín 35 puntos; Floris Policastro, 31 puntos y Teresa Lainete, 30 puntos.
Marlene Manrique, estudiante de una linda sonrisa, resultó para el jurado y público asistente muy atractiva, simpática, bella y personalidad definida. Sus medidas: 85-59-86 y 1,70 de estatura.
Marlene Manrique nació en Upata y creció en Ciudad Bolívar.  Sin  lugar a dudas vino a conformar lo que siempre se ha dicho de la mujer guayanesa. Cuando fue entrevistada por Hugo Carnevali, Paralelo dijo ocuparse de las cosas usuales de los jóvenes de su edad. Estudiaba entonces primer año de arquitectura en la Universidad Central y su tiempo libre lo dedica a la lectura, espe­cialmente novelas de acción. Entre los deportes, manifestó especial afición por la natación, la cual practica con frecuencia, y también la equitación. Tiene además de­bilidad por la música moderna. Como hobby colecciono bikinis.
Qué obras de arte te llaman la atención? Mi autor literario favorito, y lo digo con orgullo de venezolana y de guayanesa, es Miguel Otero Silva. De todas sus obras, me im­presionó de manera especial Casas Muertas. En el campo de la pin­tura, considero trascendental todo lo realizado por Jesús Soto. De él admiro sobre todo la manera efec­tiva como ha logrado adaptar su arte pictórico a la época en que vivimos. En el terreno de la escultura, y ya llegamos a tocar un arte muy vinculado con la carrera universitaria que estudio, creo de importancia el trabajo realizado por Alexander Calder. Entre los escultores también he recibido la influencia de Giacometti.
 ¿Cuál es tu actor favorito? -El actor de moda es Marlon Brando, y de él me gusta su estilo. —De los problemas sociales que agobian a nuestra población, ¿cuál te parece el más urgente de solu­cionar? -Creo de vital importancia el fortalecimiento de la familia y la consolidación del hogar.
La III Gran Feria del Orinoco comenzó en esta ciudad el 30 de julio y terminó el 3 de septiembre (1972). Se observó buena organización y el comité de Feria trabajó 18 horas diarias para ofrecer a los visitantes un espectáculo alegre y una buena muestra de los valores industriales, artesanales, agrícolas y culturales del Estado Bolívar.





sábado, 15 de junio de 2013

¿Fósiles o Caprichos de la Naturaleza?


¿Realmente son fósiles o caprichos de la naturaleza trescientas piezas halladas por el explorador Lucas Fernández Peña en la región de la Gran Sabana, al Sureste del Estado Bolívar?
El fundador de Santa Elena de Uairén sostenía que son seres que vivieron épocas geológicas anteriores a la nuestra. Las había coleccionado a través de cuatro decenios explorando esta enigmática región sur del Estado Bolívar considerada su formación rocosa como la más antigua de Venezuela.
Extrajo estas piezas Fernández Peña de rocas sedimentarias ubicadas por él en distintos puntos de la Gran Sabana y las conservaba celosamente en su “Casa Blanca” de Santa Elena, sobre una loma verdosa con estupendos naranjos, donde también alza su belleza arquitectónica la iglesia de los misioneros capuchinos que llegaron después que el explorador.
Las tenía en hileras sobre una rústica mesa de madera y cada una se asemejaba con sorprendente fidelidad, bien a un ave, a un invertebrado marino, un pez, la media cabeza de un mamut, el cráneo de un hombre o el rostro  y la masa encefálica de una mujer decapitada. Las formas eran realmente pétreas, a semejanza de una obra de cerámica modelada por la mano del hombre, que bien pudieran ser fósiles o no a los ojos de un palenteólogo.
Lucas Fernández Peña fue en sus años mozos un estudiante de farmacia nacido en El Baúl en el que aprendió con avidez el espíritu de aventuras que culmina en esas extensas regiones de La Gran Sabana  donde amasó con inquietud emprendedora  la formación de un pueblo que ya es  municipio.
 Santa Elena de Uairén era entonces  la capital del Municipio Urdaneta del Distrito Roscio, a 15 mil kilómetros de la línea fronteriza con el Brasil y a unos cien kilómetro de la frontera con Guyana.
Con un guayare sostenido a la espalda y después de trasmontar penosamente La Escalera, Fernández Peña que para entonces contaba 29 años, llegó a este lugar en 1924 y lo primero que hizo fue echar a los ingleses que poblaban la zona, más allá de la Sierra Rinocote. Aquí fundó este pueblo de clima ideal, con ayuda de los misioneros capuchinos y se casó con María Josefa Peña, una india que le dio diez hijos. Hay unos veinte más por fuera que el anciano de 73 años se negaba a confirmar cuando un poco forzado accedió a hablar con el periodista.
De baja estatura, abundante cabello blanco y bigote, ojos azules, acuciosos e inquietos, ya no iba a la montaña a explorar como en otros tiempos. Aquí se había quedado entre sus libros y con su museo. Un museo donde además  de los presuntos fósiles también había  innumerables muestras de minerales, desde la diorita de cuarzo hasta el hierro y el manganeso.
Lucas Fernández Peña hablaba con la palabra y actitud del hombre que se había pasado toda la vida explorando, investigando y cotejando sus hallazgos con teorías geológicas y paleontológicas. En su biblioteca era fácil encontrar tratados sobre estas ciencias, tanto en español como en francés y portugués. Un tratado de paleontología de Bermuda Meléndez leía en la oportunidad de la visita a su casa.
Estaba el hombre, en plena senectud orgulloso de su edad y de su obra. A esa altura llevaba escrita más de dos mil cuartillas contentivas de sus memorias, en las que hay material  sobre el problema de la frontera  con la “Guayana Esequiba”.
Lucas Fernández Peña, nacido en el Baúl, Estado Cojedes, el 2 de enero de 1895, falleció en Santa Elena el 28 de agosto de 1987, a la edad de 92 años.



¿Fósiles o caprichos de la naturaleza?


B1TOPICOS

¿Realmente son fósiles o caprichos de la naturaleza trescientas piezas halladas por el explorador Lucas Fernández Peña en la región de la Gran Sabana, al sureste del estado Bolívar?
El fundador de Santa Elena de Uairén sostenía que son seres que vivieron épocas geológicas anteriores a la nuestra. Las había coleccionado a través de cuatro decenios explorando esta enigmática región sur del estado Bolívar considerada su formación rocosa como la más antigua de Venezuela.
Extrajo estas piezas Fernández Peña de rocas sedimentarias ubicadas por él en distintos puntos de la Gran Sabana y las conservaba celosamente en su “Casa Blanca” de Santa Elena, sobre una loma verdosa con estupendos naranjos, donde también alza su belleza arquitectónica la iglesia de los misioneros capuchinos que llegaron después que el explorador.
Las tenía en hileras sobre una rústica mesa de madera y cada una se asemejaba con sorprendente fidelidad, bien a un ave, a un invertebrado marino, un pez, la media cabeza de un mamut, el cráneo de un hombre o el rostro y la masa encefálica de una mujer decapitada. Las formas eran realmente pétreas, a semejanza de una obra de cerámica modelada por la mano del hombre, que bien pudieran ser fósiles o no a los ojos de un paleontólogo.
Lucas Fernández Peña fue en sus años mozos un estudiante de farmacia nacido en El Baúl en el que aprendió con avidez el espíritu de aventuras que culmina en esas extensas regiones de la Gran Sabana donde amasó con inquietud emprendedora la formación de un pueblo que ya es municipio.
Santa Elena de Uairén era entonces la capital del municipio Urdaneta del Distrito Roscio, a 15 mil kilómetros de la línea fronteriza con el Brasil y a unos cien kilómetros de la frontera con Guyana.
Con un guayare sostenido a la espalda y después de trasmontar penosamente La Escalera, Fernández Peña que para entonces contaba con 29 años, llegó a este lugar en 1924 y lo primero que hizo fue echar a los ingleses que poblaban la zona, más allá de la Sierra Rinocote. Aquí fundó este pueblo de clima ideal, con ayuda de los misioneros capuchinos y se casó con María Josefa Peña, una india que le dio diez hijos. Hay unos veinte más por fuera que el anciano de 73 años se negaba a confirmar cuando un poco forzado accedió a hablar con el periodista.
De baja estatura, abundante cabello blanco y bigote, ojos azules, acuciosos e inquietos, ya no iba a la montaña a explorar como en otros tiempos. Aquí se había quedado entre sus libros y con su museo. Un museo donde además de los presuntos fósiles también había innumerables muestras de minerales, desde la diorita de cuarzo hasta el hierro y el manganeso.
Lucas Fernández Peña hablaba con la palabra y actitud del hombre que se había pasado toda la vida explorando, investigando y cotejando sus hallazgos con teorías geológicas y paleontológicas. En su biblioteca era fácil encontrar tratados sobre estas ciencias, tanto en español como en francés y portugués. Un tratado de paleontología de Bermuda Meléndez leía en la oportunidad de la visita a su casa.
Estaba el hombre, en plena senectud orgulloso de su edad y de su obra. A esa altura llevaba escrita más de dos mil cuartillas contentivas de sus memorias, en las que hay material sobre el problema de la frontera con la Guayana Esequiba.
Lucas Fernández Peña, nacido en el Baúl, estado Cojedes, el 2 de enero de 1895, falleció en Santa Elena el 28 de agosto de 1987, a la edad de 

viernes, 14 de junio de 2013

Tópicos y semblanzas / (Comentario XXV)

Estimado Américo Fernández   Con gran beneplácito, extendemos un saludo fraternal en nombre de todos los que integramos el comité de la PRIMERA Entrega del Premio "EL ARROBA DEL SUR" de la Asociación de Webmaster del Estado Bolívar.
Nuestra Asociación, tiene el honor de dirigirse a usted, después de un estudio serio y objetivo de todas aquellas páginas web y portales, que de alguna u otra manera han contribuido, al desarrollo de nuestra Región. Hemos acordado en la última reunión de directiva, por decisión unánime que ustedes muy acertadamente, tiene méritos suficientes, que lo califican para recibir el Premio "EL ARROBA DEL SUR" por su extraordinario sitio web "www.cronicasangostureas.blogspot.com" en el renglón de: "Mejor Blog de historia de Ciudad Bolívar"
La entrega será el día viernes 14 de Junio de 2013 en el Club Náutico Orinoco de Ciudad Bolívar a las 4pm, donde contarembs con la presencia de todos los medios de comunicación social, además de un grupo de destacados empresarios, artistas y políticos.
Nos despedimos de usted, esperando contar con su presencia que le dará brillantez a nuestro evento y felicitándoles por el justo reconocimiento a recibir. Agradecemos confirmar su asistencia a través del siguiente enlace: http://asowebbolivanorgjindex.php/confirmacion. Ing. Estalins Ascencio Cedeño Presidente ASOWEB-BOLIVAR www.asowebbolivar.org

Gil Salazar Buenas Noches Américo, estoy estudiando Educación Integral en la Universidad Nacional Experimental De Guayana (UNEG) sede Ciudad Bolívar, y estoy por culminar mi carrera. Mi trabajo de grado es un ensayo sobre el valor del patrimonio histórico de la ciudad, en si es: Fomentar el valor del patrimonio histórico del municipio Heres a los docentes con el objetivo de fortalecer el arraigo de la identidad histórica (está en construcción y posiblemente termine cambiando el título al final pero más o menos esa es la idea en general), mi compañero y yo hemos visitado la biblioteca Rómulo Gallegos y se nos ha hecho imposible sacar copia o sacar fuera del recinto tus libros, y es necesario sentarse largas hora a leer y analizar su contenido y la biblioteca en esto momentos no es un lugar muy cómodo para el público, por lo que he tomado la decisión de escribirte por este medio para consultarte directamente. Me podrías decir en que biblioteca, feria o lugar podría conseguir algunos de tus libros? Me urge, los busco y no logro conseguirlos. Espero recibir tu respuesta pues me gusta más como usted nos cuenta la historia de nuestra hermosa Angostura.

R.-Te recomiendo entrar en mi Blog “Casco Histórico, centro urbano fundacional de Ciudad Bolívar”  Aquí encontrarás todo el material que necesitas para tu proyecto de ensayo.

Alejandro Fernández.  Es tan grato el recuerdo del orfeón cinético...como algo nunca visto.....o escuchado....existe grabación de ello....sería interesante...si alguien tiene ese material...hacer historia y escuchar una mezcla SIMULTÁNEA DEL PAPELON.....CON FULGIDA LUNA... Y CON SOMBRA EN LOS MEDANOS....SE IMAGINAN LAS TRES (03) CANCIONES A LA VEZ?????? ASI ERA EL ORFEON CINETICO DE CIUDAD BOLIVAR.......AHHH SE ME OLVIDABA......EN EL ESCENARIO NO HABIA DIRECTOR....Y SUS INTEGRANTES....CASI TODOS PROFESORES.......Y ESTUDIANTES..QUIENES EN SU PRESENTACION INAUGURAL.....CONTARON CON LA ASISTENCIA DE INTEGRANTES DE SERENATA GUAYANES.


R.- Las escrituras musicales del Maestro Fitzí Miranda fueron rescatadas por el profesor Diógenes Troncone Sánchez, quien las depositó en los archivos de la Asociación de Escritores que a la vez las puso en manos del profesor Ivo Farfán virtual cronista musical de Ciudad Bolívar.  Allí también debe estar, supongo, la composición ganadora del Himno  del Bicentenario de Angostura con música de Isabel Marina Martínez y letra de Rafael Yépez Trujillo.