sábado, 23 de marzo de 2013

La huella del diamante



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El diamante, forma mineral de carbono considerada piedra preciosa está, como el ser humano, dotado de su propia huella de identificación, de suerte que un diamante hurtado o robado podría técnicamente ser identificado y, en consecuencia, a través de una cédula precisar a quién pertenece.
Se trata, más que de un invento, de un procedimiento ideado por el doctor José Nancy Perfetti (en la foto), desde el Centro de Geociencias de la UDO y dado a conocer el 10 de agosto de 1966, para controlar el robo y tráfico de diamantes. Entonces la producción de diamantes en Guayana crecía y se veía amenazada por el delito desde los aluviones de “El Merey”, en el río Caroní, entre Gurí y Caruachi.
El Doctor Perfetti, dio a conocer su trabajo de investigación científica en una reunión del Colegio de Ingenieros del Estado Bolívar y, posteriormente, como ponencia en un Congreso del mismo gremio. Se trataba del descubrimiento de un procedimiento por medio del cual se identifica de cierto modo una piedra preciosa. El procedimiento, consiste en registrar sus propiedades y al mismo tiempo las contramarcas que facilitarían la investigación en caso de hurto, robo o tráfico ilegal del diamante.
En esa ocasión, el doctor en ingeniería geológica y minera, explicó que las oficinas del ministerio respectivo tendrían y podrían aplicar rutinariamente este procedimiento tanto sobre las piedras brutas como sobre las talladas, sin temor a equivocarse, algo parecido a lo que en el control humano significan las impresiones digitales.
El procedimiento se descompone en una parte mecánica y otra técnica, por lo que en su aplicación se requeriría de un ingeniero especialista. A cada piedra examinada o sometida a control, le sería expedida una certificación técnica de sus características que se distribuiría en joyerías y comercios de la especie, en tanto que los patrones fundamentales reposarían en las oficinas del ministerio de minas.
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El 16 de febrero de 2003, cuando en el Diamond Center de Amberes desapareció un botín de diamantes valorado en unos 100 millones de dólares, los guayaneses se acordaron del invento del doctor Perfetti que seguramente en Bélgica no se conocía.
Lo cierto es que el ladrón superó los diez niveles de seguridad, formados por sensores de movimiento, sensores sísmicos, infrarrojos, un circuito cerrado de televisión (CCTV), cámaras acorazadas con 100 millones de combinaciones posibles, contactos magnéticos y contraseñas indescifrables. Se marchó sin que sonara ni una alarma y sin dejar ni una huella dactilar a su paso.
Hasta ahora la policía no ha podido explicar exactamente cómo se realizó. El botín jamás fue recuperado, pero sobre la base de pruebas circunstanciales, el argentino Leonardo Notarbartolo fue condenado a 10 años.
El autor del delito fue claramente identificado por el personal del banco como Carlos Flomenbaum, argentino, alto, que desde hacía un año era cliente habitual de la sucursal, y que fue el último en salir y el primero en entrar a la bóveda de cajas de seguridad antes de que se descubriera el robo.
ABN Amro advirtió que al ladrón no le será fácil vender su botín, pues uno de ellos es conocido por ser de gran tamaño y otro grupo tiene un tinte azulado. En todo caso, se ofreció una recompensa de dos millones de euros a quien diera alguna pista.
Pero la creencia general es que este habilidoso ladrón tendrá algo de paciencia para esperar a que se olvide la noticia antes de ponerse a vender los diamantes que podrían ser detectados si en su oportunidad se hubiera tomado en serio el detector ideado por el doctor Perfetti.

viernes, 22 de marzo de 2013

El día que retumbó la Tierra en Ciudad Bolívar


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El 20 de septiembre de 1968, en la madrugada y durante 45 segundos, retumbó la Tierra en Ciudad Bolívar a causa de ondas sísmicas provenientes del noreste que chocaron contra el macizo guayanés.
La resonancia, como la de un centenar de camberras juntos cruzando el espacio, causó acentuadas vibraciones en casas y edificios de la ciudad, pero sin consecuencias fatales que lamentar.
Asombrada y llena de pánico, la población despertó y se lanzó a las calles permaneciendo en ellas desde las 2:05, hora probable del movimiento sísmico, hasta el amanecer. Pacientes del Hospital Universitario “Ruiz y Páez”, entre ellos, cien niños, fueron sacados de los pisos altos y mientras esto ocurría, mujeres y ancianos desmayados bajo fuerte crisis nerviosa llegaban en carros y ambulancias procurando asistencia. Lo igual ocurría en clínicas particulares.
Como en diciembre a la madia noche, los automóviles tocaban sus bocinas de manera sostenida y se desplazaban a altas velocidades por calles y avenidas, evidenciando sus conductores síntomas de incontrolable nerviosismo. Las emisoras locales salieron del aire y la ciudad quedó en tinieblas durante un largo apagón de prevención.
El doctor José Nancy Perfetti (en la gráfica), director del Centro de Geociencias de la UDO, dijo en la ocasión que no había antecedentes de tal fenómeno, al menos en la ciudad, aun cuando recordó que el 19 de marzo de 1953 se registró algo parecido, pero no con la misma intensidad y resonancia. Comentó que el Escudo Guayanés sobre el cual descansa la ciudad, es una masa pétrea relativamente estable, poco propensa a sufrir sacudidas sísmicas de gran intensidad. Sin embargo, pueden ocurrir fenómenos como éste causados por ondas sísmicas al chocar contra el macizo guayanés.
El Correo del Orinoco de 1819 da cuenta de un temblor que por su duración debió ser algo similar al retumbo de 1968. Dice el hebdomadario de los patriotas que a las tres y cuarto de la madrugada del 28 de agosto se sintió en Angostura un temblor de tierra que “duró cerca de dos minutos, pero ni causó ningún perjuicio en los edificios, ni creemos que haya tenido en ninguna persona la errónea y bárbara interpretación que le dieron los fanáticos enemigos de la sagrada causa de la América del Sur al de 26 de marzo de 1812, funesto para la Capital de Venezuela y otras Ciudades del interior”. Los redactores del Correo no desaprovechaban ninguna ocasión que pudiera servir ideológicamente a la causa. Así se valieron del temblor que sacudió a Angostura para escribir contra el sistema de ignorancia y superstición implantado por España en América y la norma sobre la libertad de prensa establecida en la Constitución para atacar al Gobierno de España y a la proclama de Morillo en Achaguas con la cual pretendió seducir a los extranjeros que militaban por la independencia y libertad de Venezuela.
A través de la historia, son numerosas las ciudades y pueblos venezolanos que han sido estremecidos por los sismos. Ello, según los estudios de los fenómenos de la tierra, es indicador de que el suelo patrio aún no ha alcanzado su total estabilidad. El Escudo Guayanés, por su antigüedad, vendría a ser la excepción; en cambio, son afectados los centros poblados de la faja septentrional comprendida entre el Táchira y la Península de Paria.
Gracias a los sismos descubrimos el petróleo. El terremoto que estremeció a Cúcuta en 1875 hizo que brotaran alquitranes que los campesinos llamaban “estiércol del diablo”. La mancha petrolífera animó al médico barinés y hacendado Manuel Pulido Pulido para crear la “Compañía Petrolera del Táchira”.

jueves, 21 de marzo de 2013

Muerte del Comandante Montenegro



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El 7 de diciembre de 1970, murió acribillado en lo alto de un árbol, a la orilla de un río del municipio Cazorla del estado Guárico, el guerrillero bolivarense José Grisel Somoza, mejor conocido como el “Comandante Montenegro”.
Nacido en Upata el 23 de septiembre de 1935, murió a la edad de 35 años después de haber cursado hasta sexto grado, sacado muelas empíricamente en Castillito de Puerto Ordaz y militado en las filas de la Vanguardia Juvenil Urredista de donde fue expulsado y finalmente en el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) que lo catapultó al llano y la montaña como guerrillero temible contra los gobiernos de Betancourt y Leoni.
Vida azarosa la de este muchacho casado con una maestra de escuela a quien se le trastocó la personalidad de la noche a la mañana, pues al comienzo era afable, cordial y dicharachero para luego quemar autobuses, incendiar bombas de gasolina, desarmar policías y disparar en refriegas continuas contra los infantes cazadores del gobierno. Américo Martín lo recuerda en la montaña como guerrillero fiero capaz de atrapar la liebre de un solo salto.
Nació en Upata de donde también era el guerrillero Angelito Lanza, pero más fue el tiempo que vivió en Puerto Ordaz y Ciudad Bolívar, extrayendo muelas como dentista práctico y también incursionando en los partidos de la oposición como un inconforme radical contra el estado de cosas. URD lo expulsó por sus prácticas internas reñidas con la norma democrática, pero el MIR lo acogió con los brazos abiertos y lo entrenó y utilizó en las tácticas de guerrillas con las que se pensaba debilitar al gobierno para un posible ascenso al poder alimentado desde Cuba.
Montenegro fue un resentido resistido incluso a la apertura de la pacificación y murió como se temía, impactado por las balas de los soldados que se cansó de burlar por los más remotos escondrijos de los llanos y la montaña.
El 7 de marzo de 1967 había sido detenido en Ciudad Bolívar. Era solicitado junto con Parmiño Villarroel (a) Comandante Juan Carpio, Fructuoso Vivas y Dafne Guerrero de Vivas, acusados de actos terroristas.
Somoza, miembro del MIR, estaba sindicado desde 1965, por haber despojado de su fusil FM-30 a un Guardia destacado en el Mercado Periférico a raíz del secuestro de un avión de Avensa desviado a Trinidad. Somoza fue detenido, juzgado y absuelto por un Tribunal de Guerra.
Los restos del Comandante Montenegro reposan en el Cementerio de Calabozo donde son venerados por muchos llaneros que lo estimaban como benefactor. Sus donaciones a los menos favorecidos le dieron fama por los caminos del llano y, cuando fue traído muerto, se supo que había sido acribillado en el Alto Médano de Cazorla.
Los cuentos que han quedado del Comandante Montenegro tienen mucho de camaradería. Se cuenta que niños y ancianos eran muy queridos por el Comandante. Jugaba gallos y sus amistades se contaban por centenares en todos los caminos del llano que cubría a lomo del mejor caballo, galopando sin cesar.
Al Comandante lo llevaron muerto al aeropuerto y de allí finalmente a la morgue del hospital y cementerio. Durante tres días seguidos, su tumba fue vigilada por soldados. Nadie podía acercarse a rezar o llevarle flores.
Todos quisieron acompañarlo a su última morada pero las medidas de seguridad dejaron al cementerio aislado por completo. Personas piadosas, amigas del Comandante, hacían cruces en la parte de afuera del Cementerio y, ante esas cruces, rezaban por el alma de Montenegro. Al cuarto día se fueron los soldados y entonces todo el pueblo fue hasta el cementerio.

miércoles, 20 de marzo de 2013

El chiquichique del Guainía


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Uno de los productos forestales de Guayana exportado por el puerto fluvial de Ciudad Bolívar era el chiquichique del Guainía, Amazonas, de gran demanda en Venezuela y el exterior hasta muy avanzado el siglo veinte.
El chiquichique llegaba en barcazas y en Ciudad Bolívar se despachaba en los vapores de la Real Holandesa y de la Venezolana de Navegación. Las playas del Orinoco y de la Aduana frecuentemente se veían cubiertas con la valiosa fibra de color marrón que explotaban las comunidades indígenas del Territorio Federal Amazonas.
Los habitantes de la Guainía viven o vivían de los recursos extractivos del bosque y de los ríos, toda vez que los suelos no son aptos para la agricultura y la ganadería. Explotaban copiosamente la fibra de palma, que denominan chiquichique, para la fabricación de artesanías y escobas además de la caza y la pesca que también son actividades desarrolladas para la subsistencia de la población. La minería del oro tiene alguna importancia, lo mismo que los servicios, actividad que se realiza en Puerto Inírida.
Pero no todo el chiquichique que se producía en Amazonas se exportaba legalmente. Buena parte salía de contrabando hacia el exterior a través de un puente con Colombia. Francisco Álvarez Medina, siendo secretario general de Gobierno del Territorio en 1970, denunció la situación señalando que apenas la décima parte del chiquichique exportable salía por vía legal de Venezuela.
Suecia, España y Alemania estaban entre los países que acusaban mayor demanda del chiquichique de la Guayana destinado a la industria de la escoba, cepillos y similares.
Pero al chiquichique le ocurrió lo mismo que al caucho, el balatá, el pendare y otros productos silvestres, que mermaron considerablemente a causa de la explotación irracional.
Esta palma, científicamente conocida como Leopoldiniapiassaba abunda también en la parte media y alta de la cuenca del río Negro y en la cuenca alta del río Orinoco en Brasil. En Colombia crece en grandes poblaciones llamadas “fibrales”. La vaina de las hojas es fibrosa, rígida y de color chocolate, y con la edad se rasga en numerosas fibras delgadas y fuertes (de hasta 2 m de largo) que cuelgan sobre el tronco como una vestidura; éstas precisamente son el material utilizado para elaborar productos artesanales como: canastos, bandejas, sombreros, carpetas, portavasos, fruteros y otra infinidad de adornos en combinaciones con cerámica y madera. A las tinajas y tinajones los indígenas del Amazonas, les adornan el cuello y la boca con un tejido luminoso y coloreado de esa fibra.
Desde tiempos ancestrales los indígenas Cubeos, Curripacos y Puinaves han utilizado las hojas de esta palma para el techado de sus viviendas y además han utilizado los frutos para su alimentación. Sin embargo la extracción de las hojas de chiquichique como materia prima para exportar (para fabricar escobas y cepillos), se inició desde poco antes de los años 30, pero tuvo mayor auge en las décadas de los años 60 y 70 cuando exportaba esa fibra Venezuela y Brasil, comercialización que se convirtió en esa época en el primer renglón de la economía de Guainía.
Por otra parte los frutos del chiquichique son apreciados por las comunidades indígenas como muy alimenticios y de agradable sabor, mientras que las hojas son usadas para el techado de viviendas y otros usos muy particulares.
 Con las fibras de las vainas foliares se trenzan cables para amarrar embarcaciones, y que para darles mayor resistencia se deben tratar con soda caustica. Los frutos de esta especie son comestibles por la fauna silvestre y la madera se puede utilizar para tornear y también para piso.

martes, 19 de marzo de 2013

El casabe nuestro de cada día

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En la República de Honduras es familiar decirle “yuca” a una noticia desagradable, pero en Guayana y muchas otras partes de Venezuela, yuca es una buena noticia en esta hora de la escasez alimentaria que nos pone a reflexionar en serio sobre la tesis Maltusiana.
Nos referimos como noticia buena a la yuca dulce, porque la amarga se está poniendo amarga de verdad.
La yuca, bueno es recordarlo, es muy americana y alimenticia en sus dos variedades conocidas, aunque en Europa la utilicen como planta de ornamento, según tenemos entendido. Crece este tubérculo en suelos frescos arenosos supliéndole a nuestros indios y campesinos las calorías que no son posibles hacerles llegar por otros medios.
Cuando decimos yuca, decimos mandioca, con lo cual se elabora el “casabe” o “cazabe” desde los más remotos tiempos americanos y que junto con la arepa forma el alimento base de la mayoría de los venezolanos, pese a la universalidad del pan de trigo que algún día tendrá que dejarle definitivamente la plaza libre a estas dos harinas autóctonas a las que últimamente ha querido agregarse la soya.
El casabe en un tiempo fue el alimento de los humildes y cuyo rango en la actualidad ha venido a conquistar la arepa. Hay razones para aseverar que el auténtico casabe, por lo menos en Ciudad Bolívar, es un artículo de lujo, especialmente si es el denominado “cintillo”, que se elabora en Guasipati, en El Miamo o Upata, porque ya el “palermero” que se hacía en Soledad y reputado como el mejor de Venezuela, no existe. Respondía su inmejorable calidad a una fórmula auténtica de familia que se extinguió con el último de sus miembros. Por esa razón no disfrutamos ese manjar que nos venía envuelto en hojas secas de plátano y al más alto precio de la vecina población orinoqueña. Ahora en su sucesor se ha convertido el casabe de cintillo, de doble hoja, fresco, agradable, de exquisito sabor y olor y de un color dorado que invita al más neófito en materia casabera.
Y es que el casabe guayanés como su queso tiene fama en cualquier restaurante del país, especialmente si viene de Guasipati adentro. Allí se produce el mejor casabe, de primera, con un buen sol y almidón, porque allá generalmente el tiempo y la tierra son ideales.
La raíz de la yuca amarga debe madurar bien bajo tierra y a la hora de prender los budares tiene que haber buen sol para que esta torta de harina de mandioca sobre la trojas no se malogre reduciendo su calidad a un casabe de segunda, o de tercera, que es a lo sumo el que ahora pueden comprar los pobres.
Los guayaneses están convencidos de que el casabe elaborado con muchos artificios mecánicos como los de la cigüeña, la prensa y otros artefactos inventados por la tecnología moderna, no es tan bueno como el elaborado con los tradicionales equipos del rayo, el sebucán y el manare, cestas indígenas estas dos últimas que han sido desplazadas de la industria del cazabe y convertidas en artesanía indígena artística para la exhibición y la curiosidad del turista.
De todas formas el casabe sigue siendo el casabe de todos los tiempos a pesar de que ha dejado en muchos casos de ser  producto artesanal para convertirse en producto de la moderna tecnología industrial que lo ofrece además en forma de galleticas y como si fuera pan sueco. Los sembradíos de yuca han crecido en grandes extensiones no sólo por el casabe mismo sino por otros derivados de aplicación más productiva en la industria química y animal.

lunes, 18 de marzo de 2013

El caño Mánamo

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Un muro de contención de 800 metros de longitud construyó la gestión de la CVG de 1966 sobre el caño Mánamo, con el propósito de incorporar a la producción agropecuaria 300 mil hectáreas del Delta del Orinoco y de comunicar con el centro del país a esta región del sureste, hoy estado Amacuro, a donde sólo era posible llegar por avión.
Pero este programa de la CVG proyectado para desarraigar de la miseria y el aislamiento a la importante zona del Delta, trajo como consecuencia inmediata un cambio radical en el modo de vida de los ribereños, en tal forma que muchos de ellos emprendieron el éxodo, ante la realidad de no poder bañarse, consumir el agua del caño, lavar y pescar.
Con el muro, este brazo del Orinoco quedó incomunicado y el caño Mánamo, a partir de allí, a la altura del caserío Volcán, hasta Pedernales, en la desembocadura del golfo de Paria, se convirtió en una laguna estancada que sólo sube y baja precariamente con la marea. Los peces murieron y por toneladas fueron a recalar a las orillas y el agua que surtía al acueducto de Tucupita se hizo impotable.
Dada lo serio de la situación, la CVG se vio obligada a sustituir la toma de agua del caño Mánamo y ordenar la apertura de pozos profundos a la vez que el Ejecutivo suplía el agua con camiones cisternas y construía estanques en algunas caseríos entre ellos, Guina, Morena, Morocoto, Guaranoco y Boca de Tigre, poblados indígenas de la raza guarauna.
Pero si por un lado este violento y deprimente cambio afectó la vida de los 15 mil habitantes que entonces tenía la capital Tucupita y sus aledaños, por otro le hizo bien, pues la sacó del aislamiento, del riesgo de las periódicas inundaciones y 300 mil hectáreas del Delta se incorporaron a la producción agropecuaria.
El proyecto se inició con la construcción de un sistema de diques, el primero y más importante de ellos fue el del caño Mánamo, entre la isla de Macareo y tierras del estado Monagas. Los demás diques se construyeron en algunos sectores que rodean a las islas de Macareo y Tucupita. Con estos diques se protegían de las inundaciones del Orinoco las islas de Tucupita, Macareo, Manamito, Cocuina y Guara. En ellas se concentra la mayoría de la población (más del 80 por ciento) y las actividades económicas y administrativas de la planicie deltaica.
El Orinoco y sus caños juegan papel importante en el sistema deltaico. Sus crecidas periódicas aportan sedimentos nuevos a los suelos, manteniendo así la fertilidad en los terrenos mejor drenados. La fuerza del agua durante la crecida ejerce un efecto de limpieza en todos los caños, arrastrando hacia el mar materiales de desechos orgánicos e inorgánicos acumulados durante las aguas bajas. Las crecidas del Orinoco, por otra parte, suministran agua suficiente para que los suelos durante las aguas bajas se mantengan húmedos.

Pero es evidente que la construcción del muro rompió los suministros naturales de materia y energía desde el Orinoco hasta el delta, los cuales sostenían un equilibrio dinámico entre los componentes del sistema. Los primeros efectos se dejaron sentir cuando, a raíz del cierre total de Mánamo, las aguas salobres se desplazaron desde su área normal, unos 45 kilómetros aguas arriba por el Mánamo y demás caños conexos. Este efecto de salinización causó pánico entre los pobladores que utilizaban las aguas para uso doméstico y actividades agrícolas. La solución inmediata de la CVG fue la construcción de compuertas en el dique para dar paso controlado a las aguas dulces.

domingo, 17 de marzo de 2013

Los cincuenta de Cruz Moreno



B1TOPICOSDesde hace cincuenta años, Cruz Moreno Seijas, viene ejerciendo el periodismo. Él cuenta a partir de 1963 que es cuando la redacción del periódico lo toman en serio y le publican la primera noticia remunerada. Entonces para ser miembro de la Asociación Venezolana de Periodistas (AVP) y él lo fue, era uno de los requisitos que el periodista viviera de la profesión.
Pero Moreno había puesto en práctica y a prueba su vocación desde mucho antes, cuando su hermano mayor que era linotipista del diarioEl Bolivarense lo adoptó como ayudante. Entonces barría el taller y colocaba los lingotes de plomo recién salidos del crisol del Linotipo en la dura mesa de imposición.
Antes de aprender a redactar con los rudimentos primarios de su educación escolar recibida en Maturín se sumergió en el ardoroso ambiente de la impresión en caliente donde los gráficos se entendían o comunicaban con un lenguaje muy propio que el periodista de hoy seguramente ignora.
En ese lenguaje que al principio le parecía enrevesado, Moreno aprendió el significado de los vocablos chivatear, regletear, galeras, interlineados, bastardillas, miriñaque, rastrillo, picas, refilar, ludlow, monotaype, esterotipia, tipómetro y tantos otros términos que a la perfección dominaba entonces el mocho Lexilé Narváez, aficionado al cine súper ocho al igual que Marcos Dinelli que terminó siendo camarógrafo de RCTV.
La mortificación de Cruz Moreno era el lead de la noticia más que su estructura piramidal. Cada vez que comenzaba a redactar un suceso se levantaba de la sonora e incansable Remington y se dirigía a la dirección a consultarme si había acertado con el hexámetro técnico de las circunstancias: Qué, quién, dónde, cuándo, cómo y por qué. Al fin se soltó el moño y comenzó a mejorar su situación allí y con otras chambas que le fue posible conseguir para pagar la pensión de la calle El Progreso. Incursionó en la radio, llegó a dirigir a Bolívar Visión y también el Correo de Guayana, un diario de vida efímera que circuló en la Zona del Hierro en 1968, fundado por el colombiano Jairo Agudelo.
Este periódico se resteó con el periodista José Manuel Rojas cuando un juez le dictó auto de detención atendiendo a la demanda del corredor público Edmundo Mattei y es más, Cruz Moreno Seijas, se declaró en huelga de hambre junto con los periodistas de Ciudad Guayana César Díaz (Solito) Decán, Eduardo Santana, Nolasco Guarisma Álvarez, Héctor Lara y Luis Alfonso Amario, este último incorporado a la huelga por instrucciones de la AVP local, para cubrir la ausencia del colega Nolasco Guarisma Álvarez, detenido en ese mismo día por la tarde acusado de estar flirteando con los guerrilleros.
De todos los periodistas es el que mejor se comunica con el sector militar, seguramente porque un familiar suyo fue alto oficial del Ejército, muerto, por cierto, en un asalto. El mismo Cruz Moreno en dos oportunidades ha sido atracado. De nada le sirvió el curso de Corresponsal de Guerra que lo apegó más al sector militar. Una vez en una asamblea de la AVP se presentó con una indumentaria de soldado y lo hicieron correr sus colegas. Siempre anda bien vestido y una época hubo en que competía con Lira Puerta, director de El Bolivarense. La costumbre de vestir bien le quedó desde que fue jefe de Prensa del Poder Ejecutivo en tiempo de los gobernadores Andrés Palazzi y Eduardo Oxford Arias. En fin “Morenito” como lo llaman sus colegas, cumple los 50, activo en el diario El Expreso con una muy leída columna donde diariamente registra las incidencias del Aeropuerto.

sábado, 16 de marzo de 2013

TÓPICOS Y SEMBLANZAS/Comentarios XIX








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Sábado, 16 de Marzo de 2013

Estimado Américo: en la crónica que refieres el caso del reportero gráfico Jomar y donde se ve esposado y conducido a un tribunal, en medio de un Juicio por difamación e injuria; que valga la pena recordar no aparece la fecha y creo se realizó aquí en el municipio Caroní (antes distrito), volvemos a la sempiterna reclamación de cómo por cumplir una aparente normativa, los cuerpos policiales cometen cualquier atropello a la dignidad humana; pareciera que los magistrados consideran como parte de la pena a hacer cumplir, la conducción del acusado de esta manera. De todas maneras bien valdría la pena conocer las razones por las cuales se inició toda esa enojosa situación. Con saludos fraternales de Miles Useche.
Apreciado Américo: de la crónica muy nostálgica que hiciste sobre la visita de José Vicente Rangel a Ciudad Bolívar el 2 de junio de 1972, iniciando así la campaña electoral fundacional del MAS en esos tiempos; vale la pena agregar que, de los que aparecen en la foto, el recordado César Gil Sammys, falleció en 2005, primero a la izquierda y junto con JVR, con el para entonces tradicional Safari. El joven que aparece en el centro de la gráfica es el Dr. Gustavo Machado, quien luego partiría hacia la URSS, de donde vendría como flamante biólogo, para ingresar a la UDO-Bolívar como docente en la Facultad de Medicina, de donde se jubilaría unos cuantos años más tarde.
También podríamos agregar que esa gira incluyó una visita a Puerto Ordaz-San Félix, en donde el acento de la misma fue el mundo sindical, en el cual el MAS-Guayana había irrumpido con mucha fuerza, sobre todo en el Sindicato de Sidor (Atiss), en donde había obtenido un importante avance al lograr colocar tres de sus dirigentes (Freddy Rodríguez, Alfredo Barreto y Antonio Dum) en el Comité Ejecutivo de la organización que constaba de 9. Por cierto el MAS en ese mismo año de 1972 había logrado ganar las elecciones en el Colegio de Profesores de Venezuela, Seccional Nº 11 (estado Bolívar), en una alianza con el Movimiento de Educadores Críticos “Simón Rodríguez”, llevando a uno de sus militantes, el profesor Frank Viloria (ETI-Ciudad Bolívar) a la Presidencia del Gremio, creando así una crisis en AD y Copei, los cuales por años detentaban el control de esa organización, desde su fundación en 1959. Saludos de Miles Useche desde San Félix.
Estimado señor Fernández: Usted que en esta cotidiana columna viene escribiendo sobre Manuel Piar y cuyos restos decretó Guzmán Blanco fueran trasladados al Panteón Nacional que él hizo levantar para los grandes benefactores de la República, conjeturo por lo que día a día leo en la prensa nacional, que primero llegarán al Panteón los del comandante que las cenizas del Libertador de Guayana. Saludos, Orlando Castro.
Post scríptum
Hola, Américo: Queremos invitarlo para la inauguración de la I Muestra de Arte Local Angostura 2013-2019. La inauguración será precedida de un conversatorio donde hablaremos acerca de la ciudad de cara a tres acontecimientos que ya han sido anunciados por las instituciones oficiales: La nueva postulación de Ciudad Bolívar como Patrimonio Mundial ante la Unesco, El Bicentenario del Congreso de Angostura y los Juegos Panamericanos que tendrán como sede a Ciudad Bolívar... En este conversatorio estarán presentes entre otros Américo Fernández, Cronista de la ciudad; Alfredo Inaty, Antropólogo; Elbia Barrios, Dirigente Vecinal del Centro Histórico... Y luego pasaremos a inaugurar la muestra de Arte donde estarán participando 19 artistas locales... Todo esto el día sábado 16 a partir de las 9:30 am, en la Plaza de la Comunidad, Frente el Mirador Angostura y en la sede de la Fundación al lado de la plaza.... Esta actividad forma parte de la programación XXX Aniversario de la Fundación, 30 años de trabajo ininterrumpidos promoviendo el ajedrez y el arte a partir del Paseo Orinoco... Saludos, Jesús Colina.

viernes, 15 de marzo de 2013

La División del MEP en Bolívar



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Dos grupos internos en pugna liderados cada cual por el diputado al Congreso Nacional, Santos Rebolledo, y el diputado de la Asamblea Legislativa, Róger González, acabaron con la unidad y fortaleza del Movimiento Electoral del Pueblo (MEP) en el estado Bolívar.
La pugna hizo crisis cuando el Comando Político Seccional, presidido en la Secretaría General por el profesor Alfonso Paraguán, acordó en su reunión del 2 de julio de 1971 suspender de toda actividad partidista al congresista y ex secretario general, Santos Rebolledo, así como a Luis Ramón Espinoza, Ramón Flores, Antonio Maita y Juan Bautista Espinoza, acusados de “fraccionalistas y de estar maniobrando contra los comandos partidistas legítimos”.
Santos Rebolledo, quien criticaba que dirigentes regionales ocuparan cargos en el gobierno regional, rechazó la sanción disciplinaria por considerarla “arbitraria, inoperante e hipócrita” por lo que solicitó la intervención del comando nacional.
Efectivamente, las autoridades regionales del MEP fueron destituidas por decisión del Comando Político Nacional. Una comisión compuesta por Gilberto Barradas, Miguel Octavio Sosa, Pedro Torres, Rubén Lanz y Salom Meza, asumió la conducción política del partido en el estado. Por su parte, los miembros del Comando Político y Burós secretariales profesor Alfonso Paraguán, diputado Roger González, doctor Celestino Zamora Montes de Oca, doctor Carlos Pérez Cañas, doctor Ruge Díaz, profesora Diomedes Tunes, Ismael Gómez Rengel, Luis Vicente Guzmán, Oscar Rodríguez, Ramón Ruiz, José López, profesora Rosa Emilia Hernández, José Mendoza Martínez, doctor Alfilio Partidas, doctor Antonio José Silva Andrade, profesor Leonardo Londo, profesor Humberto Girón, José Antonio Palacios y un mil dirigentes y militantes más rechazaron la intervención por considerarla “golpista e ilegal” y expresaron su voluntad de auto-liberarse de toda disciplina partidista.
Días después, dado que fue imposible que las autoridades nacionales reconsideraran la crisis y a través del diálogo llegaran ambas partes a un acuerdo de reconciliación a fin de salvar, cuando menos la estructura gerencial del partido de Prieto Figueroa como pedía la base mepista, los dirigentes militantes de base optaron igualmente por renunciar al Movimiento Electoral del Pueblo en el Estado Bolívar e inmediatamente iniciaron contactos con el objeto de fundar un partido regional.
Para tal efecto se reunieron los dirigentes máximos Róger González, Alfonso Paraguán, Ismael González Rengel, Antonio José Silva Andrade, Alfilio Partidas, Humberto Girón y Carlos Pérez Cañas, entre otros, y deliberaron sobre esa posibilidad con miras a las próximas elecciones.
Los activistas del MEP manifestaron en esa oportunidad que contaban con el aval de la militancia campesina, obrera, estudiantil y profesionales de diversas ramas que vienen militando en el movimiento mepista en Guayana desde la escisión de Acción Democrática y que estaban dispuestos a agruparse en la próxima organización de tipo regional.
Recalcaron que todos los diputados mepistas de la Legislatura, y los ediles del MEP, se reagrupaban en torno al proyecto de un nuevo partido regional, aclarando que ello sería sin compromisos con AD, Copei ni los perrezjimenistas. “Votaremos a favor de leyes y proyectos de los partidos democráticos cuando los planeamientos vayan realmente en beneficios de la comunidad” recalcaba el diputado Roger González, quien recién había estado presidiendo la Asamblea Legislativa del Estado.
La crisis del MEP en Bolívar repercutiría negativamente en el resto del país, dando lugar a alianzas que al final fue un fracaso en las elecciones de 1973 con la candidatura presidencial de Paz Galarraga.
A partir de entonces comenzó un largo período de franco decrecimiento del partido, quedando sin representación (1978) en la Cámara de Senadores hasta la desaparición de la misma en 1999, pero sí con una pequeña representación dentro de la Cámara de Diputados.

jueves, 14 de marzo de 2013

Campaña presidencial de J. V. Rangel

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José Vicente Rangel, candidato del MAS, inició el 2 de junio de 1972, su campaña presidencial en este Estado, con rueda de prensa, marcha, asamblea de jóvenes, técnicos y profesionales y un mitin en la zona del hierro.
En el aeropuerto el candidato presidencial del MAS fue objeto de un caluroso recibimiento encabezado por César Gil Sammy, Yolanda de Gil, Pablo López Ulacio (en la foto con el candidato), Amilcar Fajardo, Enrique Aristeguieta, entre otros.
Posteriormente ofreció una rueda de prensa en el Hotel Morichal de la avenida Táchira y dijo que el socialismo es la única alternativa sólida y esclarecedora que se presenta en Venezuela puesto que lo demás es política de ficción.
Expresó JVR que están dadas las condiciones para el tránsito de la sociedad capitalista al socialismo específicamente venezolano.
- Trabajamos por la vía venezolana a fin de obtener una sociedad plenamente lograda que coloque al hombre como centro de su acción y redimido de las injusticias del sistema capitalista, con garantías plenas para la disidencia y para la expresión integral de una persona humana.
Dijo que este combate lo inicia con la mística y dispuesto y derrotar el peso de la tradición que ha venido operando a favor de los partidos represivos.
José Vicente Rangel inició su gira en compañía de Pompeyo Márquez y otros dirigentes nacionales del MAS.
Venía cargado de la experiencia que le dio el haber sido exiliado político. En Chile y España estuvo como tal y allí completó sus estudios de derecho iniciados en Venezuela. A su regreso en 1958, fue elegido diputado al Congreso durante cinco legislaturas consecutivas, primeramente en representación de URD y después representando a los partidos de izquierda MAS, PCV y el MEP. Se presentó tres veces sin éxito como candidato a presidente de la República en las elecciones efectuadas en 1973 y 1978 (ambas por el MAS) y en 1983 (por el MEP, PCV, entre otras organizaciones), consiguiendo resultados de 4,26%, 5,18% y 3,34% de votos respectivamente, no superando el tercer lugar.
En 1990 dejó de ser dirigente político y se empeñó de lleno en el periodismo produciendo micros radiales para la cadena Unión Radio. Fue columnista de El Universal, Panorama, “El Informador”, “La Tarde”, “El Regional” y en la revista de política “Bohemia”. Director del Semanario “Que Pasa en Venezuela” y de los diarios “La Razón” y “Clarín”. Pero su labor más destacada en el mundo periodístico fue la dirección de su programa de televisión “José Vicente Hoy” en el canal de Televen iniciado con el mismo estilo de los programas de Alfredo Peña y Jorge Olavarría.
El ascenso de Hugo Chávez al poder le permitió un ascenso superior en su carrera política: canciller, ministro de la Defensa (siendo el primer civil en ejercer ese cargo en toda la historia de la República) hasta mayo de 2002, cuando fue nombrado vicepresidente de la República. En marzo de ese año retomó su programa televisivo “José Vicente Hoy”, siendo su primer invitado el propio Chávez. El programa lo mantiene sobre una línea visiblemente inclinada al gobierno
Rangel fue dos veces ganador del Premio Nacional de Periodismo de Venezuela. Es autor deExpediente Negro, un libro que investiga las violaciones a los derechos humanos en el país entre 1960 y 1970. Publicó además las obras Tiempo de VerdadesSocialismo y Democracia, La Administración de Justicia en Venezuela, entre otros trabajos de ensayo sobre política y derechos humanos.
Quienes se mencionan en la nota y acompañan en la gráfica están políticamente distanciados del personaje, incluyendo al periodista Pablo López Ulacio, exiliado en Costa Rica.

miércoles, 13 de marzo de 2013

La división de los ganaderos


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El 30 de septiembre de 1967, criadores bolivarenses, agremiados en la Asociación de Ganaderos del Estado Bolívar, presidida por Antonio José Grimaldi, resolvieron fundar tienda aparte a la cabeza del hacendado Raúl Villegas (ambos en la gráfica).
La división la produjo una honda diferencia en torno a la permanencia o no del Cordón Antiaftosoimpuesto por el Ministerio de Agricultura y Cría para conservar como limpia la provincia de Guayana amenazada por la epizootia que diezmaba el ganado en varias regiones de Venezuela.
En suma, fueron 170 afiliados y 10 no afiliados que decidieron separarse y fundar lo que registraron luego con el nombre de Asociación de Criadores y Productores Rurales del Estado Bolívar.
La diferencia hizo crisis cuando la mayoría de la Junta Directiva de la Asociación inició una campaña ante los organismos oficiales a favor de suspender el Cordón Sanitario sin haber consultado a la Asamblea ni acatado el acuerdo del Colegio de Médicos Veterinarios de Venezuela que recomendaba el mantenimiento de la línea cuarentena del Orinoco.
Antes de que se produjera la escisión, se habían agotado los recursos de avenimiento, uno de ellos, la renuncia de la directiva presidida por Grimaldi a fin de que se encargara una Comisión hasta las elecciones estatutarias.
La nueva agrupación se constituyó en la terraza del Gran Hotel Avenida y designó presidente al hacendado Raúl Villegas Ruiz; primer y segundo vicepresidentes, Luis Vicente Guzmán y Amadeo Mussio. Vocales: Wenceslao Casado hijo, Pedro Jesús Betancourt y Carlos Palazzi. Tesorero, Kart Wuilff y secretario ejecutivo y de Relaciones, José Gonzalo Salas. Horacio Cabreras Sifontes fue designado delegado ante la Federación Nacional de Ganaderos; doctor Ramón Castro, delegado ante Fedecámaras y el doctor León Guevara Enet, consultor jurídico.
El Colegio de Médicos Veterinarios de Venezuela había entregado al Gobierno nacional y al de Bolívar, un documento por el cual se oponía a que se levantara el cordón anti-aftoso del estado Bolívar. El documento fue el producto de un análisis del problema planteado acerca de la línea cuarentena del Orinoco establecida desde hacía muchos años para mantener libre de aftosa a buena parte del territorio nacional que junto con la llamada zona limpia de protección incluía cerca la sexta parte de la población bobina del país.
La fiebre aftosa es una enfermedad viral altamente contagiosa. Hasta ahora están libres Norte América, América Central y los países escandinavos. Es producida por un picornavirus que afecta ampliamente a todas las especies de pezuña hendida como: bovinos, ovinos, bufalinos, caprinos, porcinos, y venados.
Esta enfermedad es responsable de la disminución de productividad en la ganadería, impactando en la seguridad alimentaria por la reducción de la oferta de proteínas de origen animal; además limita el desarrollo económico de la industria ganadera y perjudica el comercio nacional e internacional de animales y productos ganaderos.
En la década de los años 50, el impacto de la fiebre aftosa en países como Brasil, Colombia, México y Venezuela, impulsó a la Organización de los Estados Americanos (OEA) a reconocer la importancia de la creación de un centro internacional de apoyo técnico-científico para el control de esta enfermedad en América Latina y de esta forma surgió el Centro Panamericano de Fiebre Aftosa en 1951, como un proyecto técnico, y luego incorporado en 1968 como programa regular de la Cooperación Técnica del Programa de Salud Pública Veterinaria de la Organización Panamericana de la Salud.
A la larga de nada valió la división porque la fiebre aftosa apareció en Guayana sin necesidad de suprimir el cordón sanitario que impuso la fumigación en puertos fluviales y pasos fronterizos del estado.

martes, 12 de marzo de 2013

La detención del periodista Jomar

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La Asociación Venezolana de Periodistas, condenó categóricamente el auto de privación de libertad dictado por un Juez de Instrucción contra el reportero del diario El Luchador José Manuel Rojas (Jomar), por el presunto delito de difamación en perjuicio de la persona del corredor público Edmundo Mattei.
José Yánez Caicedo, secretario general de la AVP que asumió la defensa del periodista encarcelado, dio los primeros pasos, mediante la intervención del consultor jurídico de la Asociación, doctor Orlando Uzcátegui Valero: “Hemos ofrecido todo nuestro apoyo material e intelectual al colega hoy privado de la libertad y aspiramos obtener el logro de su libertad mediante la misma acción de la justicia”.
El doctor Luis Toussaint Ortiz, Procurador General del Estado, al opinar sobre el caso, expresó que “la libertad de información es un derecho consagrado por nuestra Constitución y las leyes y los procedimientos mal pueden acomodarse a un tono de venganza personal. En ello reside precisamente la esencia de la administración de justicia, y la peor sanción es la que está formada por el concepto público. Siendo los periodistas en el ejercicio correcto de su profesión permanentes defensores de la sociedad, merecen el respeto de todos cuantos conviven en ella”.
Otra de las que condenó la detención del periodista Rojas, fue la señora Mimina Rodríguez, presidenta de la Casa de la Cultura de Bolívar, quien consideró el hecho como un atentado contra la libertad de expresión e información, señalando de paso, que los miembros de la institución dedicada a la cultura de la ciudad, de la cual forma parte el periodista detenido, se volcaran en la defensa del detenido.
Entre tanto, en las oficinas del diario “El Luchador” donde “Jomar” formaba parte de su personal, los administradores expresaron, que sus tres abogados iniciaron las consultas necesarias para obtener la libertad del periodista, condenando tal medida, por considerarla como un atentado contra el sagrado deber que tiene el periodista de informar la verdad.
El concejal Luis Alberto Gruber se declaró en huelga de hambre en solidaridad con los periodistas de la Zona del Hierro que iniciaron una acción similar de protesta por la forma como ha sido tratado el reportero del diario “El Luchador”, José Manuel Rojas (Jomar), quien fue conducido esposado ante un juez de Ciudad Bolívar.
Luis Alberto Gruber manifestó “Yo soy amigo de los periodistas y por eso en esta oportunidad no puedo menos que colocarme al lado de los mismos de manera integral. El juicio puede ser legal, pero lo que se está protestando es la forma cómo ese periodista fue conducido ante la presencia del juez que conoce la causa. En mi concepto, la llevada de José Manuel Rojas esposado al Tribunal es un atentado contra los derechos humanos y, contra esto, es que protestamos”.
Luis Alberto Gruber, edil del Concejo de Distrito Caroní y secretario general del partido Unión Republicana Democrática, declaró que la libertad de expresión es innata del ser humano y nadie debe ir contra ella.
El secretario del mismo ayuntamiento, César Decán Díaz, formaba parte del quinteto de periodistas declarados en huelga de hambre.
Los huelguistas recibieron respaldo de diferentes organismos de la localidad. El diario local “El Correo de Guayana”, destacó en su primera página y a 5 columnas, los pormenores de la huelga de hambre iniciada por los periodistas Cruz Moreno Seijas, Solito Decán, Eduardo Santana, Nolasco Guarisma Alvarez, Héctor Lara y Luis Alfonso Amario, este último incorporado a la huelga por instrucciones de la AVP local, para cubrir la ausencias del colega Nolasco Guarisma Álvarez, detenido en horas de la tarde.

lunes, 11 de marzo de 2013

Daza, el ganador inicial del Premio Alarico Gómez



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Quedó abierto por primera vez el Concurso literario de la Casa de la Cultura Carlos Raúl Villanueva y fue escogido el nombre del poeta Alarico Gómez, fallecido en 1955, toda vez que este poeta fue un innovador de la poesía guayanesa.
Las obras a participar debían ser inéditas, no menores de 280 versos repartidos en uno o más poemas. Las ganadoras serían distinguidas con un primer premio de dos mil bolívares y diploma, un segundo de mil bolívares más diploma y publicación. El acto de premiación fue fijado para el 27 de junio de 1968, sesquicentenario del Correo del Orinoco, semanario de los patriotas que entre partes y boletines de guerra solía darle cabida a la poesía.
Argenis Daza Guevara (en la foto), un poeta de Tumeremo residenciado en Caracas, fue el ganador del primer premio de Poesía “Alarico Gómez”. El jurado integrado por Pascual Venegas Filardo, Luz Machado y Ramón Palomares, dictaminó el 17 de junio de 1968, a favor de la obra “Irreales” firmada con el seudónimo “Danor” y que abierto el sobre de identificación, correspondió a Argenis Daza Guevara, joven profesor y abogado, con dos obras anteriores publicadas, una de ellas por la Universidad de Oriente.
El primer premio consistía en dos mil bolívares, diploma y publicación de la obra. El segundo premio, de un mil bolívares, diploma y publicación de la obra, correspondió a “Los otros días”, poemario de Adolfo Rodríguez, domiciliado en la calle Monagas 13-20 de Barcelona y quien se firmó con el seudónimo “Anteo”.
El jurado, asimismo, acordó Mención Honorífica para el libro “El fin de la palabra”, de Magali Castillo (Yura) y entregar dichos premios el 27 de junio con motivo del sesquicentenario del “Correo del Orinoco”.
En esa ocasión, lamentablemente, el poeta Ramón Palomares renunció al jurado del Premio “Alarico Gómez” y, por lo tanto, no consignó su voto al otorgarse el veredicto. El motivo de la renuncia se fundamentó en el hecho de que el jurado rehusó considerar el libro titulado “El alud”, firmado con el seudónimo “Juan Griego”. Los miembros del jurado consideraron que tal libro estaba fuera de las bases del concurso porque no era poesía, ya que no presentaba una estructura formal de versos. Palomares expresó su desacuerdo con el concepto del jurado en cuanto a definición de lo que es poesía o no; pero subrayó no tener ninguna objeción contra los libros premiados, los cuales calificó de excelentes.
Este premio fue creado ese año con un aporte de la Asamblea Legislativa y la Municipalidad, fue precisamente un guayanés el primero en ganarlo. Al año siguiente lo ganó Luis Camilo Guevara y tocó al pintor Jesús Soto, quien vino de París a pasar los días de Navidad y Año Nuevo en Ciudad Bolívar, presidir el acto e hizo entrega del premio en su segunda edición.
Luis Camilo Guevara, natural de Tucupita y residenciado en Caracas, pertenecía a la Pandilla “Lau Tréamont” donde militaban los intelectuales Carlos Noguera, Caupolicán Ovalles, el “Chino” Víctor Valera Mora y José Alberto Patiño, entre otros.
Ganó el premio sin haber concursado él directamente. Su libro “Vestigios Rurales”, firmado con el seudónimo de “Calibán” fue recopilado y enviado al concurso por el poeta José Alberto Patiño. El jurado que dictaminó estuvo integrado por Luis Alberto Crespo, Francisco Pérez Perdomo y Argenis Daza Guevara, quien fue el ganador de la primera edición. El otro libro escogido para el segundo premio fue “Restos de Fábula”, firmado por Enrique Hernández D’Jesús con el seudónimo de “Titiritero”. Hernández D’ Jesús no estuvo presente y en su lugar lo recibió Víctor Valera Mora.

domingo, 10 de marzo de 2013

El Cronista y poeta J. E. Sánchez Negrón


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El 22 de abril de 1970, el Concejo Municipal de Heres designó Cronista de la Ciudad al poeta y abogado José Eugenio Sánchez Negrón (en la foto) para llenar la vacante producida por el fallecimiento del también poeta descriptivo Ángel del Valle Morales.
Ángel del Valle Morales venía ejerciendo esta función desde que Monseñor Constantino Maradey Donato se convirtió en dignatario de la Diócesis de Cabimas. Antes habían sido Cronistas el doctor Adán Blanco Ledesma, el bachiller Ernesto Sifontes y Bartolomé Tavera Acosta, el más profuso, profundo y productivo de todos.
Correspondió al Presidente Municipal, Antonio José Grimaldi, juramentar al poeta Sánchez Negrón, quien entonces figuraba como miembro fundador de la Asociación Venezolana de Periodistas y exhibía su aureola de poeta ganador de varios certámenes literarios en Caracas.
El poeta Sánchez Negrón cumplió su función de cronista oficial permanente durante casi veinte años, es decir, hasta el 17 de agosto de 1989 cuando falleció. Fue presidente fundador del Instituto para el rescate y conservación del patrimonio cultural del estado Bolívar y presidente de la Junta Regional de Conservación del Patrimonio Histórico y Artístico de la Nación.
Además de sus clásicos y galardonados libros de poesía, pronunció importantes discursos de efemérides patrias, escribió interesantes crónicas en la prensa local y produjo un libro editado por la Gobernación sobre “El Colegio Federal de Guayana en la Casa del Congreso de Angostura”. Nació en Caracas el 28 de febrero de 1927. Miembro Correspondiente por el estado Bolívar de la Academia Nacional de la Historia de Venezuela y Miembro del Centro de Historia de La Guaira. Premio Municipal de Poesía de la Municipalidad de Caracas en dos oportunidades.
Dos años antes (1968) de haber sido nombrado Cronista de Ciudad Bolívar el poeta José Eugenio Sánchez Negrón, fue creada la Asociación Nacional de Cronistas Oficiales de Ciudades de Venezuela (Ancov) que regularmente celebra una Convención anual para interaccionar con los cronistas de todo el país.
Para entonces, sólo existían dos cronistas oficiales en el estado Bolívar: El doctor José Eugenio Sánchez Negrón, de Ciudad Bolívar y el licenciado Leopoldo Villalobos Boada, de Caroní. No obstante, en 1979, entre el 27 y 30 de septiembre, se realizó en la capital bolivarense la IX Convención Nacional de la Asociación de Cronistas Oficiales de Ciudades de Venezuela.
Esta Convención Nacional fue presidida por el doctor José Sánchez Negrón y dictó normas reguladoras para asegurar, en breve plazo, la colaboración efectiva de los cronistas municipales en la tarea conjunta que debe emprenderse para rescatar, preservar y mantener todo aquello que forma parte del patrimonio histórico de la nación. Se reglamentó lo concerniente a las futuras asambleas y se dictaron acuerdos y mociones para asegurar la participación de la Asociación de Cronistas Municipales en las conmemoraciones patrióticas que se avecinaban: Sesquicentenario de la muerte del Libertador; Bicentenario de su nacimiento; Bicentenario de Don Andrés Bello; Sesquicentenario de la Constitución de 1830, con la cual se inició la trayectoria de nuestra República, una vez separada de la Gran Colombia. Asistieron desde Caracas los doctores Mario Briceño Perozo, director del Archivo General de la Nación; Carlos Felice Cardot, secretario de la Academia Nacional de la Historia; Luis Villalba Villalba, presidente de la Sociedad Bolivariana de Venezuela; Rafael Armando Rojas, comisionado de la Presidencia de la República para la Conservación del Patrimonio Histórico y Artístico de la Nación. Todos ellos hicieron magníficas exposiciones sobre las áreas específicas de sus actividades. Igualmente estuvo presente el novelista Salvador Garmendia, quien disertó sobre la vida y obra de Guillermo Meneses. Todo ocurrió en la casa del Congreso de Angostura.

sábado, 9 de marzo de 2013

Alfonso Ravard Ciudadano del Año

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El general Rafael Alfonso Ravard, presidente de la Corporación Venezolana de Guayana (CVG), fue designado “Ciudadano del Año” de Ciudad Guayana, mediante elección organizada por la subseccional de la Asociación Venezolana de Periodistas (AVP).
En acto realizado el 11 de enero de 1972, en el Key Club, el periodista César Decán Díaz, secretario general de la AVP local (en la gráfica), le entregó la placa que lo acredita con la distinción conferida. Anteriormente había sido electo como “Profesional del Año” en comicios generales tutelados por representantes de los sectores políticos, sindical, comunal, gremiales y deportivo
El general Rafael Alfonso Ravard, ingeniero civil graduado en el Instituto Tecnológico de Massachusetts, ha desempeñado importantes cargos ejecutivos, representando a Venezuela en el exterior y ha recibido altas distinciones en el país y fuera de él.
Al acto de entrega de la placa asistieron distinguidas personalidades, entre las que se encontraban los gobernadores del estado Bolívar y Territorio Federal Delta Amacuro, arquitecto Manuel Garrido Mendoza y Rafael Figuera; Monseñor Crisanto Mata Cova, Arzobispo de Ciudad Bolívar; Monseñor Francisco Xavier Zabaleta, ingeniero Argenis Gamboa, presidente de la Siderúrgica y el doctor Rodolfo Tellería, gerente general de Edelca.
Otro profesional importante de Ciudad Guayana reconocido por su empuje industrial fue el ingeniero Argenis Gamboa, presidente de la Siderúrgica del Orinoco. Pero el reconocimiento partió de la Cámara de Comercio de Ciudad Bolívar, que lo hizo constar en una placa por el aporte prestado al progreso y desarrollo del Estado. El acto estuvo prestigiado por el. Dr. Reinaldo Cervini, presidente de Pro Venezuela; Dr. Pedro Beltrán, secretario ejecutivo de Pro Venezuela; Dr. Andrés Bello Bilancieri, director de El Bolivarense, y Federico Mass Ferrer, ex presidente de la Cámara. Mass Ferrer murió a los pocos días del homenaje a causa de una trombosis cerebral, días antes había asistido entusiastamente a ver en las tablas teatrales “El Sarampión de Doña Susi”, obra humorística de ambiente costumbrista narrada en cuatro actos, por el periodista Manolo Cisneros Gambús, quien se animó dado el éxito que tuvo su primer libro “Los Interiores de Romeo y Julieta”. Manolo vino a confirmar con sus libros lo que realmente evidenciaba en la vida real: un periodista de mucha vena para el humor y la gracia.
Como en diciembre no hubo tiempo para los agasajos de reconocimiento y despedida del año, se pospuso para enero. Así fue como el gobernador Manuel Garrido Mendoza almorzó con los periodistas y obsequió a cada uno una preciosa agenda histórica y turística de Venezuela. Al final del almuerzo, el secretario general del gremio de periodistas (encargado) Nolasco Guarisma Álvarez, tomó la palabra para anunciar que el gobernador había ofrecido un mil quinientos bolívares como primera cuota para la adquisición de una vivienda destinada a los hijos del colega José Manuel Rojas, pero Guarisma, en vez de decir lo dicho, pecó con un lapsus lingue que suscitó hilaridad: “Colega, me place anunciarles que el gobernador aportará 1.500 bolívares para comprar a Jomar”.
Otra nota en voz baja que nos dejó una expresión de incredulidad, fue la del doctor Alcides Sánchez Negrón cuando comentó que entre sus platos favoritos está el sancocho de loro. Decía Alcides que la carne de Loro tiene sabor muy agradable, sólo que es bastante dura, pero explicó que últimamente había ensayado en su fundo de Mundo Nuevo enterrar los loros a pleno sol varias horas antes de meterlo en paila.
El Directorio Regional de Copei también agasajó a los periodistas con motivo del fin de año. Muchos entretelones aflojaron entonces durante la tertulia.

viernes, 8 de marzo de 2013

Ludovico Silva y la muerte


TÓPICOS Y SEMBLANZAS/Américo FernándezPDFImprimirE-mail
Viernes, 08 de Marzo de 2013
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Creo que en 1986, antes de su muerte, cuando Ludovico Silva visitó Ciudad Bolívar por dos días, invitado a un café concert por el director de la Galería Germania, Wolfgan Scroder, compartió en uno de los salones reservados del Hotel Laja Real con el poeta John Sampson Willians, el abogado Saúl Andrade, el periodista José Laurencio Silva y quien esto escribe.
El poeta, ensayista y filósofo, vino y dijo que más atrás venía su esposa Beatriz que prácticamente lo cuidaba para que no se extralimitara en la bebida pues había estado enfermo y ya pasaba de los 50 años de edad.
En esa ocasión recuerdo que respondió algunas preguntas del periodista relacionada con su vida, su estada en la Sorbona estudiando literatura y en Alemania cursando filología. No sé por qué también salió a relucir el tema de la muerte, creo que fue por la reciente ejecución del poeta Benjamín Moloise condenado y ejecutado en Pretoria por su actividad contra la política del apartheid que motivó fuera perseguido, detenido, juzgado y condenado. La ejecución de la sentencia en octubre de 1985 provocó manifestaciones de protesta en todo el mundo.
Ludovico habló sobre el último poema de Moloise antes de sucumbir en la prisión de Pretoria, víctima del odio racial. Entonces escribió una requisitoria sobre la muerte “¿Por qué debemos temer a la muerte? Para Moloise la muerte era otra forma de libertad. La vida convertida en destino
Entonces decía Ludovico: “El dios contemporáneo es el Dios de la muerte. Vivimos en unas sociedades, llámese capitalista o socialista, donde impera el dios de la muerte. El dinero y el poder. Por el dinero y el poder este siglo será conocido en el futuro como el siglo de la muerte. Nunca había muerto tanta gente como ahora. Asesinar a un poeta negro en el Sur de África por un régimen de caníbales parece ser cosa de todos los días. Los que vivimos en la sensibilidad tenemos que sentirnos afectados por ello. La muerte individual ha pasado de moda, lo que está vigente es el genocidio”.
Consideraba que el literato y el filósofo que hacen literatura simplemente por hacerla, no merecen la pena de ser llamado creador. El creador tiene que enfrentarse a la vida y a la muerte. Especialmente a la muerte, porque esta es como una especie de sirena que lo llama constantemente. El que no oye esa sirena no es más que un escribidor, es decir, lo contrario de un escritor, o su caricatura.
Dijo que en 1961, cuando era un mozalbete, lo impactó tanto la muerte trágica de Camus que no dejaba de pensar en ella. Su gran tormento era querer vivir eternamente y eso está plasmado en un poema que escribió a los 18 años. “Hoy no se qué pensar, La muerte me rodea por todos lados, da vueltas constantemente en torno mío y yo no sé qué hacer. Estoy todo confundido”.
Asumía la muerte como un viento frío que nos penetra hasta los huesos y nos los deja como resecos y duros. Con un blancor deslumbrante. Comentaba haber sentido la muerte. “Yo he estado muerto. Hace diez años durante una enfermedad penosa, vi pasar delante mí un montón de cadáveres. Y Ahora en mis sueños de vigilia, veo muertos, muchos muertos. Es producto de la melancolía, me ha vuelto intratable, porque no hago sino ver fantasmas y oír música, encerrado como un cadáver en el rincón más humilde de mi casa. Es lo que quería ese gran filósofo de la muerte, Franz Kafka, sólo un rincón donde respirar”.

jueves, 7 de marzo de 2013

La muerte de un caudillo



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Las cosas, definitivamente, comenzaron mal para Juan Vicente Gómez cuando el nueve de diciembre, en su hacienda Las Delicias de Maracay, sufrió un ataque de prostatis complicada con uremia.
Los doctores López Rodríguez y Ramón Ignacio Méndez, médicos de cabecera, nada pudieron hacer para ayudar al dictador a ganar su última batalla contra la muerte y esta noticia que alegraba a unos y amargaba a otros, se expandió como pólvora encendida por toda Venezuela.
Eustoquio Gómez, gobernador de Lara, al enterarse, comenzó a conspirar con el coronel Eloy Tarazona, criado y hombre de confianza del dictador, a fin de evitar que el general Eleazar López Contreras, ministro de Guerra y Marina, pudiera adueñarse del poder tras la inminente muerte del caudillo.
López Contreras, por su parte, hacía lo propio para impedir que el destino de Venezuela fuera puesto en juego por una presuntuosa dinastía familiar encabezada por un gamonal intolerable como don Eustoquio Gómez. De manera que ante el fuerte rumor, movilizó sus piezas.
Antes quiso sondear personalmente a Eustoquio Gómez y al efecto lo invitó a Miraflores, virtualmente para una entrevista de rutina, pero éste cometió la imprudencia de presentarse, tan fuertemente armado, que alguien, preocupado, trasmitió por teléfono la información a doña María Teresa Núñez Tovar, esposa de López, quien se hizo trasladar hasta el lugar de la entrevista. El asunto, sin embargo, no pasó de allí.  Se trataba sólo de un exceso de desconfianza.
El 12 de diciembre, el general Eleazar López Contreras viajó a Maracay para observar personalmente el estado de salud del Presidente y no sólo percibió la inminencia de su muerte, sino que la hacienda estaba minada contra él.
“Anoche experimenté una cosa tan grande que me sentí morir. Luché contra la muerte y la vencí. Ahora les toca a ustedes hacer algo por mi”, dijo el enfermo a sus médicos en presencia del ministro, pero el dictador tenía 78 años a cuesta y esto complicaba su patología.
El sábado 14, Gómez sufrió un síncope y la gente lo dio por muerto. Luego, como transcurrían las horas y oficialmente nada se decía, comenzaron las especulaciones: “Gómez estaba mandando después de muerto”. Pero realmente no era sino un desvanecimiento, un preaviso de la proximidad de su fin que hizo que Eustoquio Gómez saliera a la media noche de Maracay rumbo a Barquisimeto para preparar el asalto.
Al siguiente día, el Indio Tarazona, a quien el Benemérito había premiado con el coronelato, 75 casas y 5 haciendas, se enteró por los médicos del estado crítico de su protector. De manera que se fue al teléfono y previno a Eustoquio Gómez, quien se hallaba en su despacho de la gobernación de Lara, con el siguiente mensaje: “Prepare usted el machete porque el venado está listo”.
Esta comunicación tan elocuente en lenguaje llanero trascendió al ministro de Guerra, quien ordenó preparar la detención de Tarazona y redoblar la vigilancia sobre él, familiares en las Delicias presenciando los últimos momentos del dictador, todavía lúcido a las diez de la mañana.
“Qué sabroso está esto”, exclamó luego de ingerir una sopa preparada por su esposa..  Más tarde gritaría: “Eloy, Eloy” pero Eloy Tarazona estaba a punto de ser detenido. A las 12:30 del día llegó el cura Isaías Núñez para el oficio de la extremaunción y treinta minutos después el general Gómez  caía en un coma diabético. Los médicos le aplicaron una transfusión de sangre y a las 11:45 murió.
“Tronco de hombre hasta la muerte le costó tumbarlo”, exclamó Eustoquio al ver que su amado primo dejaba de existir.

miércoles, 6 de marzo de 2013

Mujeres centenarias de 1969



La mujer quizá más vieja de Soledad, pueblo ribereño de la parte norte del Orinoco, cumplía 108 años en 1969 cuando la entrevistamos y afirmaba tener, por línea materna, un parentesco lejano con una nieta del Cacique Charaima.
La anciana, de nombre María de la Cruz Fajardo, nació en El Chaparro, del Estado Anzoátegui, y sus padres fueron Pascuala Fajardo y Cornelio Cumana, tan longevos como ella.
La caquexia mantenía a la anciana en cama, pero algunas veces y con la ayuda de algún familiar, podía sentarse y charlar durante sus ocasiones de lucidez.
Comentaba que oyó decir siempre que su familia por la vía materna estuvo emparentada con una nieta del Cacique Charaima. Tal fue Isabel Fajardo, cacica india de la raza guaiquerí, nacida en la isla de Margarita y madre de Francisco Fajardo, conquistador de los valles de Caracas en 1555.
Doña María de la Cruz Fajardo decía tener 22 hijos, de los cuales 8 fueron partos morochos, 97 nietos y 45 tataranietos.
Llegó a Soledad en 1876, es decir, a la edad de 15 años, una campesina muy hermosa y bien parecida que le agradó mucho a Ramón Mejías y quien resultó después su marido. Doña María se le había muerto su esposo hacía 48 años (1921). Peleó al lado de las fuerzas del General Emilio Rivas que ocuparon a Soledad durante 25 días, antes de invadir a Ciudad Bolívar ocupada por los revolucionarios que comandaba el General Nicolás Rolando.
La noble anciana, a pesar de sus achaques y lagunas, lograba balbucear recuerdos del gobierno de Joaquín Crespo diciendo que fue muy democrático porque respetó la libertad de prensa. Recordaba asimismo a “El Cabito” diciendo que también fue bueno y nacionalista aunque no le perdonaba haber introducido el divorcio en el país, “pues desde que se inventó el divorcio todo anda mal en la juventud”.
Mientras doña María de la Cruz Fajardo celebraba 108 años en la vecina Soledad del sur de Anzoátegui, en San Miguel de El Palmar del estado Bolívar, Carolina Pascualina Ruiz Muñoz, alcanzaba la jerarquía de centenaria, todavía activa en la siembra y recolección del café.
Carolina no atribuía su longevidad a tratamiento especial alguno sino a su conducta muy personal de llevar la vida con calma y paciencia, sin muchas mortificaciones y sin preocuparse por un destino que todos sabemos inexorable. Solía enfermarse como cualquier cristiano de este mundo. Eso sí, no aceptaba medicamentos de laboratorios ni de la industria farmacéutica sino, en todo caso, tratamientos tradicionales preparados en la propia casa a base de plantas con propiedades terapéuticas, muy legítimas del lugar como la yerba buena, la fregosa, la verdolaga y el babandí.
En términos generales se consideraba una mujer sana que de vez en cuando se echaba su palito de whisky seco, particularmente cuando tenía que picar leña para cocinar en topias porque por aquí donde vivo no ha llegado todavía la cocina de kerosene ni menos la de gas y que no venga porque según me han comentado los vecinos el sabor de la vianda no es el mismo que cautiva el gusto cocinando con el carbón de leña a fuego lento.
Carolina Pascualina Ruiz, aún a esa avanzada edad, cantaba, bailaba el joropo escobillado, tocaba cuatro y contrapunteaba con el más verraco del lugar.
La familia entonces le organizó una fiesta campestre para celebrar su cumpleaños número cien, incluyendo una piñata tinajera empapelada y bien cargada de mediecitos que la festiva centenaria venia acumulando en una botijuela pensando en ese día tan especial que reuniría a toda la parentela.