domingo, 30 de septiembre de 2012

El Mirador Sifontes

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El 18 de diciembre de 1952, el Concejo Municipal de Heres, presidido por Adrián Cordoliani, acordó designar con el nombre del bachiller Ernesto Sifontes, el Mirador construido por el Gobierno Regional sobre la Laja de la Sapoara.
La Laja de la Sapoara era una piedra ancha, casi redonda y lista, sobre la cual se recostaba el río cuando estaba en el auge de sus aguas. Allí se bifurcaban las corrientes que arrastraban con fuerza el cardumen de sapoaras que el pescador apostado en la misma piedra, capturaba armado de atarraya y ocasionalmente de palangre.
Era verdaderamente un espectáculo que tenía sus riesgos y atraía a la gente. De suerte, que el gobierno de José Barceló Vidal ordenó en la parte alta, construir un Mirador para que parroquianos, viajeros y turistas se entretuvieran más cómodos y seguros con el espectáculo que constituía durante el mes de agosto la pesca de la sapoara. Un pez único localizado en esta parte del Orinoco y cuya leyenda ha sido traducida en romances, música, pinturas y novelas.
Era tradicional que las obras construidas por la Gobernación fueran entregadas a la Municipalidad del lugar para su administración. De manera que la Municipalidad de Ciudad Bolívar que entonces estaba bajo la presidencia de don Adrián Cordoliani aprovechó la obra para homenajear con su nombre al bachiller Ernesto Sifontes, quien estuvo toda la vida entregado en cuerpo y alma a observar y registrar los movimientos del río.
La petición la hicieron los ciudadanos doctores Lino Maradei y Adán Blanco Ledesma al cuerpo edilicio que luego de aprobada emitió y publicó la disposición en consideración de “que la labor rendida por el bachiller Ernesto Sifontes ha sido de positivos resultados tanto como observador diario de la hidrología y meteorología locales y cronista de la ciudad, como educador de relevantes méritos, sembrando la semilla de sus múltiples conocimientos y haciéndose por lo tanto acreedor al respecto y admiración de todos”.
Otro considerando del Acuerdo expresaba que “es motivo de alto orgullo de la Municipalidad reconocer la labor desarrollada por uno de sus hijos, quien callada y tesoneramente ha sabido honrar la tierra que lo vio nacer”.
También existía entonces el “Mirador Angostura”, más abajo, que tenía fuente de soda, restaurant y pista de baile, detrás del Mercado Principal, donde sólo se vendía la cerveza Heineken importada en los vapores de la Real Holandesa que periódicamente llegaban al puerto fluvial de Ciudad Bolívar.
Pero, lamentablemente, el Mirador Sifontes apenas se mantuvo en pie un año y seis meses, pues sus pilares, el 30 de agosto de 1954, fueron chocados por el Ferry Boat Angostura. Era de madrugada y afortunadamente no había gente en su plataforma. Días antes el Gerente del Ferry Orinoco C.A., Rafael García Fernández había suspendido el servicio debido a una avería en la hélice, Finalmente quedó eliminado cuando el Ministerio de Obras Públicas construyó un nuevo dique para elevar la cota de protección de la ciudad contra las periódicas embestidas del Orinoco y de paso, bajo protesta de los bolivarenses, sepultó la Laja de la Sapoara, monumento natural exaltado por la leyenda y la tradición de la pesquería artesanal.
El Mirador Sifontes fue un homenaje hecho en vida a uno de los hombres consustanciado con el gentilicio guayanés, no sólo como profesor del Colegio Federal de Varones, sino como conservacionista, cronista, fundador de la Estación Meteorológica de Ciudad Bolívar y primer registrador hidrográfico de los movimientos del Río Padre, que en la actualidad sirven de base para las proyecciones y pronósticos sobre las crecidas y reflujos periódicos del Orinoco.

sábado, 29 de septiembre de 2012

El Limpiabotas

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El 3 de abril de 1948, el Concejo Municipal de Ciudad Bolívar, bajo la presidencia del concejal Enrique Viccionacee, decretó la prohibición del oficio de Limpiabotas a niños cuyas edades oscilaran entre los 7 y 14 años de edad.
Eran los tiempos de la floreciente democracia implantada por la Revolución del 18 de Octubre de 1945 que ofrecía rescatar a los niños de la calle de la pobreza mediante programas de alimentación y estudios que les impidiera el trabajo a temprana edad.
El presidente del estado que era Fernando Álvarez Manosalva, conforme a esos programas sociales había creado 3 Estaciones de Leche en Ciudad Bolívar, Upata y El Callao; construcción de un Centro Materno Infantil en la calle 11 de Abril frente al Yorako de Cardozo Nilo, un Albergue para Menores; y un Comedor Popular con capacidad para atender hasta 500 personas.
Entonces el oficio de lustrar zapatos era común entre los mozalbetes bolivarenses que con su caja bien provista de betún, trapo, cepillo y alcohol, iban desde temprano de un lugar a otro en busca de gerentes, agentes viajeros, turistas y novios encopetados que cuidaban de su figura.
El Decreto municipal de Viccionacee tuvo efectos hasta la caída de Gallegos que los limpiabotas volvieron a la calle multiplicados hasta el punto de que el Padre Nieto de la Orden Capuchina se vio en la necesidad de fundar una Escuela de Limpiabotas en los bajos de la Capilla del Carmen, diagonal con los almacenes de los muelles del puerto.
El decreto edilicio que puso en ejecución el entonces gobernador del Distrito, Luis Felipe Goubat, se hizo también inspirado en la película El Limpiabotas del director de cine italiano Vittorio de Sica.
El Limpiabotas fue filme rodado en 1946 con actores no profesionales para mostrar la cruda realidad de los huérfanos y el mercado negro de Roma. Vittorio de Sisca también rodó Ladrón de Bicicleta (1948), su obra maestra y una de las mejores películas de todos los tiempos. Fue galardonada con un Oscar a la mejor película extranjera antes de que la Academia de Hollywood estableciese esa categoría. Antes, en 1954, el Limpiabotas había sido referido en la película hindú Boot Polish. Asimismo, en el Bolero de Raquel, título que parodia el nombre del Bolero de Ravel, película mexicana que narra las peripecias de un limpiabotas, protagonizada por Cantinflas en 1956.
No obstante que se inventó una máquina para suplantar al hombre en este oficio, la profesión sigue siendo muy común en muchos países, sólo que el adulto ha venido desplazando al niño. El sueldo ganado como limpiabotas es muy variable pero es una proporción significativa del ingreso familiar, en especial si el padre de familia ha muerto o está imposibilitado para trabajar. Los niños de la calle en Ciudad Bolívar basaban su sustento en desempeñarse de lustrabotas como único medio de ingreso o en el peor de los casos limpiando o lavando parabrisas en las calles entre vehículos en circulación.
Cuando lustraban los zapatos solían acompañarse al ritmo de la canción “dámele betún, dámele betún… a la bota” o con la canción “Chattanoogie Shoe Shie Boy”, interpretada por Bing Crosby y Frank Sinatra, entre otros.
James Brown “El padrino del Soul” solía lustrar calzado, cantar y bailar en la novena avenida en Augusta, Georgia. En 1993, la vialidad fue renombrada como él “James Brown Boulevard” en su honor.
Muchos personajes prominentes, mandatarios y artistas, fueron limpiabotas en la primera etapa de su vida. Tenemos el caso del ex presidente de Brasil Luis Inacio Lula da Silva y el ex presidente de Perú, Alejandro Toledo.

viernes, 28 de septiembre de 2012

Tópicos y semblanzas / Comentarios (V)


Apreciado Américo: primero que nada te refiero que, tuve un fortuito encuentro con el amigo común Martínez Narváez, periodista de fuste como tú y gremialista hasta el fin y quien me confesó por su parte, ser también  asiduo a tu columna  y al tanto de tus generosas referencias que a manera de réplicas aceptas.
          Ahora bien, en el escrito del domingo 23 de los corrientes, te refieres a los hechos acaecidos en los días finales de noviembre del año 1952, cuando se convocó a elegir una Asamblea Nacional Constituyente, pero los avatares de la situación llevaron al desconocimiento de los resultados y a la realización de un típico golpe militar, encabezado por el "hombre fuerte" de entonces, el Coronel Marcos Pérez Jiménez, quién se hizo "del coroto" sin mayores miramientos democráticos e iniciando así el contradictorio período que también concluyó abruptamente el 23 de Enero de 1958.
          Bueno es recordar que en los momentos cuando URD (partido evidentemente ganador de esos comicios, con miles de votos de su tarjeta:"Marrón Tierra") trató de protestar el desconocimiento de su triunfo (seguramente con la ayuda de calle de AD y el PCV que se encontraban inhabilitados), entre otras cosas promovieron, como tu dices una huelga de trabajadores petroleros, sin mucho éxito por cierto. Es en este momento que vienen a mi memoria dos hechos particulares de la situación, veamos:
          1.- Hace unos años me contó una persona que había sido Agente de la Seguridad Nacional por unos años y que estuvo en la Comisión que condujo a la Dirección Nacional de URD que, había sido convocada a la sede el Ministerio de Relaciones Interiores, para unas supuestas conversaciones y fueron llevados directamente al Aeropuerto de Maiquetía, para su expulsión del país. De esa inusitada redada, se salvaron, por un lado, Mario Briceño Iragorry que se había asilado en una Embajada e Ignacio Luis Arcaya, quien no mordió el anzuelo y se "enconchó".
          2.- También por la vía de la referencia personal, escuche la versión de un Piloto de la Línea Aeropostal Venezolana -LAV-, de la época, que condujo a los expulsados hasta la República de Panamá y allí fueron dejados en una complicada situación y con apenas 100 dólares para cada uno, que les fueron entregados por el embajador en Panamá. Allí se evidenció una vez mas, la tradicional solidaridad de los latinoamericanos y concedieron el asilo, casi de forma automática y los extrañados se desparramaron por América Central, Puerto Rico, Méjico y Cuba, muchos de ellos hasta el derrocamiento de la dictadura en 1958.  Con afecto, Miles Useche (0416-8972306)

          Kely Daly: Es un placer contactarle!! Mucho gusto, soy docente de la Universidad Nacional Experimental de Guayana, y al igual que usted, siento fervor por preservar y difundir nuestro legado. En este momento, estoy investigando acerca de mitos y leyendas de tradición oral de Guasipati, El Callao y Tumeremo. He tenido el placer de leer uno de sus libros, pero quisiera leer más. Vivo en Guasipati, sería un placer para mí, si me concediera una entrevista. Es en verdad usted admirable!!  En todo caso le dejo mi correo, kelyta29@hotmail.com.  Saludos!!

Felicitaciones a Américo Fernández, como guayanés lejos de la tierra materna me llena de nostalgia pero de alegría la existencia de una persona como Américo que constantemente con gran emoción esta horadando la historia de todos los tiempos de mi tierra, Gracias por eso. Ahora respecto a este escrito que opina la familia del Dr Agosto Méndez del estado actual de la casa . Habrá un plan de gobierno alguno local o regional ? para su rescate? Impulsemos eso en La Casa de Agosto Méndez(edicionpedromd)
         Argelis Ramón Planchar: Vivo en Maracay, pero naci en Ciudad Bolívar.  Por eso cuando leí la columna sobre las Chalanas del Orinoco y encontré  el nombre del Capitán Eduvigis Paredes. Me emocioné tanto.  Era mi vecino.

          Teclado en Mause dice... Hello. This post is likeable, and your Tópicos y semblanzas is very interesting, congratulations. I will add in my blogroll. If possible gives a last there on my blog, it is about the Teclado e Mouse, I hope you enjoy. The address is http://mouse-e-teclado.blogspot.com.



jueves, 27 de septiembre de 2012

El Himno de Angostura

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El 6 de mayo de 1964, con motivo del bicentenario de la fundación de Angostura, hoy Ciudad Bolívar, la Junta respectiva realizó un certamen para la letra del Himno del Bicentenario y al efecto designó un jurado formado por Monseñor Tomás Márquez (en la foto), doctor Oscar Montes, doctor Herman Minhard.
Una vez conocidos los trabajos enviados y considerado que estaban ajustados a las bases respetivas, los miembros del jurado decidieron conceder el premio al señor Rafael Yépez Trujillo, por el siguiente trabajo distinguido con el lema “El genio de América al frente”: “Coro- Con el genio de América al frente / y los pasos sembrados de luz / Angostura por rumbo de Oriente / se entrelaza de gloria y de cruz / Angostura tesoro baldío / donde Dios desbordó su ideal / al plasmar todo el cielo tu río / que es un trono de espuma y cristal / Escenario de coplas y campanas / rebosante de gracia y fulgor / Angostura tribuna y hazaña / para el genio del Libertador / Angostura vibrante poema / que se torna en ferviente oración / que brilla con luces de gente / en el alma y en el corazón”.
El 5 de mayo, a las doce de la noche, venció el plazo del concurso abierto para la música del Himno. Los miembros del jurado, José Francisco Miranda, Monseñor Constantino Maradei Donato y José Luis Cestari, designados para conocer y dictaminar sobre los méritos de las composiciones musicales enviadas al certamen, hicieron constar que habiendo estudiado tanto lo formal como lo esencial de los trabajos, acordó seleccionar la composición firmada con el seudónimo “Imaz”. Abierto el sobre correspondiente resultó ser la señorita Isabel Marina Martínez.
El himno fue estrenado el 15 de mayo en un acto cultural realizado en el Auditorio del Grupo Escolar Estado Mérida y durante el cual se entregaron los premios de la letra y música.
No obstante, el veredicto fue cuestionado. Por no ser venezolano fue despojado del primer premio el poeta ecuatoriano Gustavo Sánchez Yépez, en el concurso para la letra del Himno Bicentenario de Ciudad Bolívar, convocado por la Junta Organizadora que presidía Monseñor Constantino Maradey Donato.
El poeta ecuatoriano salió favorecido con el veredicto del Jurado integrado por el Obispo Auxiliar Tomás Márquez Gómez, Hermman Minhard y Oscar Montes, pero luego de verificado el seudónimo de la composición con la plica respectiva, hubo sorpresa porque el ganador era de nacionalidad ecuatoriana. Sin embargo, las bases nada establecían al respecto, aún cuando la composición era extensa: coro y ocho estrofas.
La anulación del veredicto que al final terminó favoreciendo al concursante cercano Rafael Yépez Trujillo, fue duramente criticado por El Bolivarense que entonces dirigía el poeta Alejandro Natera.
Gustavo Sánchez, al saberlo, reaccionó pidiéndole perdón a Ciudad Bolívar con este poema: “Sin ambición mezquina ni afán publicitario / con el fervor patriótico que tu amor me inspira / a las glorias he cantado en tu bicentenario / ¡Oh Angostura! amada con mi humilde lira / Otros bardos sin duda con clave más sonoro / te habrían entonado un himno más florido / Andrés Eloy, por ejemplo, con su plétora de oro / con qué inefables rimas te habría enaltecido / Pero sabed no obstante que en mi sencillo verso / vibró todo mi íntimo y lírico universo / y es mi corazón mismo el que ha trocado en canto / el lauro que hoy el triunfo ciñome / Por lo tanto ¿por qué se me despoja? / ¿Es acaso delito el que te haya cantado un poeta de Quito

miércoles, 26 de septiembre de 2012

El gobernador Diego Heredia

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El 20 de febrero de 1959, el médico veterinario y político, Diego Heredia Hernández (en la foto), fue designado gobernador por Decreto 7 del 20 de febrero de 1959, para iniciar en el estado Bolívar el primer quinquenio constitucional de la democracia. Tomó posesión el 24 y gobernó hasta septiembre de 1960.
Nacido en Puerto de Nutrias, Barinas, el 19 de febrero de 1922, inició sus estudios en Guasdualito y superior en Montevideo. Comenzó a ejercer en el Ministerio de Agricultura y Cría de Venezuela en 1945 y luego en el Ministerio de Sanidad y Asistencia Social como Inspector de Alimentos.
Trabajando en una vaquera de Maracay conoció a María Ignacia (Nacha) Berti Márquez, nativa de Boconó y con la cual tuvo ocho hijos. Llegó a ser presidente del Colegio de Médicos Veterinarios de Venezuela y trabajó en el proyecto de Ley de Reforma Agraria firmada en el Campo de Carabobo el 5 de marzo de 1960. Fue precursor de las Aldeas Rurales, trabajó en el Plan Piloto de los Módulos de Apure y tuvo destacada actuación en la lucha contra la fiebre aftosa.
Su actividad política la inició desde el bachillerato, siempre en las filas de URD, partido al que le dedicó su vida hasta el día de su renuncia poco antes de suicidarse. Siendo subdirector del Banco Agrícola y Pecuario, fue propuesto por la Dirección Nacional de su partido para ocupar la Gobernación del estado Bolívar bajo la égida del Pacto de Punto Fijo. Entonces se mencionaba al traumatólogo guayanés Jorge Figarella.
Tomó posesión el 24 de febrero tras ser juramentado por el presidente de la Legislatura, Lucas Rafael Álvarez. Luego designó su tren ejecutivo integrado por José Luis Mattei, secretario general; Olivio Campos, secretario Privado; José Gonzalo Salas, director de política; Eurípedes Meza Espinoza, director de Administración; Ing. Gabriel Angarita Trujillo, director de Obras Públicas; José Simón Escalona, director de Educación; Dr. Pedro Octavio, director de Asistencia Social y tesorero, Juan Manuel Sucre Ruiz.
Diego Heredia Hernández gobernó un año y siete meses, tiempo durante el cual se registró el fallecimiento del novelista José Berti en su Hato Cachimbo de La Paragua; La maestra Teodorita Méndez de Montes y, Lucila Palacios, quien había sido nombrada embajadora de Venezuela en Uruguay, declaradas Hijas Ilustres de la Ciudad; Visita de Pablo Neruda y su esposa Matilde Urrutia a Ciudad Bolívar.
El Presidente Rómulo Betancourt puso en servicio la primera turbina de la Presa Macagua I. El periodista Lorenzo Vargas Mendoza fundó el diario El Globo del cual eran accionistas el gobernador Diego Heredia Hernández y René Vahlis, entre otros. Tuvo vida efímera.
El 13 de mayo, una manifestación espontánea de protesta ante el Palacio de Justicia, Calle Dalla Costa, contra miembros de la extinta Seguridad Nacional que estaban siendo juzgados, fue disuelta a tiros por una Compañía al mando de José Antonio Silva Niño, comandante del Batallón Urdaneta Nº 5 que en 1956 había sustituido al batallón Pichincha Nº 14.
Durante la manifestación resultó muerta la maestra Audelina Gómez Pulido. El Gobierno Regional, la Asamblea Legislativa, el Concejo Municipal y todos los sectores protestaron al comandante y para evitar males mayores debió trasladarse a la ciudad el coronel Noé Martín Benítez, comandante del Agrupamiento 6 de Maturín, quien logró restablecer el orden.
Se realizó el 22 de junio la V Convención Regional de URD en los altos de la Casa de la calle Venezuela, donde Paúl Von Buren hacía un año había instalado la Farmacia Unión. De ese evento salió una nueva directiva presidida por Clementina Bello de Gómez Rengel.

martes, 25 de septiembre de 2012

El Gobernador Cabrera Sifontes

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El 27 de enero de 1958, el ganadero y escritor, Horacio Cabrera Sifontes, nacido en Tumeremo, fue designado gobernador del estado y tomó posesión el día 30 apoyado por los partidos representados en la Junta Patriótica regional que al principio presidió el doctor Domingo Álvarez Rodríguez y luego el bachiller Noel Valery.
Horacio Cabrera Sifontes, un hombre dinámico, versátil, conocedor del mundo civilizado no obstante haber nacido en la selva, incursionó desde muy temprano en la política inspirado en la trayectoria de su abuelo el general Domingo Sifontes, defensor permanente de la frontera y compañero del “Mocho” Hernández, quien con puros hombres del Yuruari derrotó las tropas del Ejército Nacional en Orocopiche y se hizo dueño de la provincia de Guayana.
Por antigomecista, Cabrera Sifontes fue internado en la Rotunda durante cuatro años y expulsado en 1934. A la muerte del dictador regresó al país y poco tiempo después nuevamente exiliado. Se radicó en Bogotá y allí editó su primer libro: Camaracate que abarca varios relatos de la selva guayanesa.
Posteriormente se trasladó a California y allí estudió Cine. Intervino en la producción del film venezolano “Joropo”. En los Estados Unidos conoció al Maestro Rómulo Gallegos y lo acompañó en sus exploraciones cinematográficas. Regresó a Venezuela y se dedicó a las faenas agropecuarias llegando a ser presidente de la Asociación de Ganaderos.
Siendo dirigente del gremio de ganaderos fue llamado por la Junta de Gobierno para encargarse de la Gobernación del estado Bolívar. Tan pronto tomó posesión el 30 de enero de 1958 decretó varios nombramientos, entre ellos, el de secretario general de Gobierno, el cual recayó en la persona del doctor Alberto Palazzi. Tesorero designó a José Manuel Sucre Ruiz; director de Obras Públicas Ing. Gabriel Angarita Trujillo, de Educación, Br. Alfonso Zulbarán; Política, doctor Alejandro Reyes Flores y prefecto del distrito Heres Carlos Palazzi.
Un día antes de posesionarse, el comandante de la Guarnición había disuelto los Concejos Municipales que el 16 de diciembre de 1957 y conforme a los artículos 5° y 6° de la Ley de Elecciones, había nombrado el Congreso Nacional para el estado Bolívar y, al efecto, conformó uno nuevo en el distrito capital (Heres) integrado por el Dr. J. M. Gómez Rengel, Arnaldo Piñango, Pedro Vicente Guevara, José Totesaut y Luis Granati. Este concejo municipal, reconocido por el nuevo gobernador, se instaló el 3 de febrero bajo la presidencia del Dr. J. M. Gómez Rangel, acompañado en la directiva por Pedro Vicente Guevara y José A. Totesaut, en calidad de vicepresidentes, secretario, Lorenzo Vargas Mendoza.
La campaña a favor de la construcción de un Puente sobre el Orinoco iniciada por el Concejo Municipal de 1949 se reanudó cuando el 14 de febrero la Cámara de Comercio, presidida por Natalio Valery, se dirigió a la Junta de Gobierno planteándole con respaldo de la XII Asamblea Anual (1956) de Fedecámaras, la necesidad de una comunicación estable entre Guayana y el resto de Venezuela. El gobernador Cabrera Sifontes creyó que el asunto del puente estaba suficientemente ambientado y que la oportunidad política era propicia para tomar al respecto una decisión trascendental, como en efecto la tomó retando los inconvenientes que se veían sobrevenir.
El 3 de agosto dictó un Decreto Nº 269 disponiendo la construcción del puente sobre el Orinoco, entre Ciudad Bolívar y Soledad, con base central sobre la isla El Degredo. El mismo disponía otorgar la concesión por decreto separado.
Pero surgió un impasse porque fue desautorizado por el Gobierno Nacional dado que la decisión se había tomado ignorando al Ministerio de Obras Públicas y al Colegio de Ingenieros.

lunes, 24 de septiembre de 2012

El gobernador Barceló Vidal

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El 30 de noviembre de 1948, la Junta Militar de Gobierno presidida por el Tcnel. Carlos Delgado Chalbaud e integrada por los también teniente- coroneles Marcos Pérez Jiménez y Luis Felipe Llovera Páez, designó gobernador del estado Bolívar a José Gervasio Barceló Vidal. De hecho fue el primer gobernador de la década en que los militares resolvieron asumir directamente el Poder, tras el derrocamiento del primer experimento democrático instaurado en el país. Su gestión como tal la inició el 2 de diciembre de 1948 y concluyó el 11 de marzo de 1953.
Nativo de Ciudad Bolívar (16 de febrero de 1906), ascendió a la Gobernación cuando tenía 42 años de edad, casi la misma de su amigo de infancia el entonces Tcnel. Luis Felipe Llovera Páez al pasar a formar parte de la junta Militar de Gobierno y con el cual había estudiado en Ciudad Bolívar en los años veinte.
Al terminar de darle el espaldarazo vendría Llovera Páez cinco meses después, en compañía de su esposa Lilia Josefina Maldonado. Permaneció tres días. No sólo porque sus paisanos le debían un agasajo, sino porque él presidía la Comisión para estudiar las dos propuestas de la Orinoco Mining Company con relación al transporte del mineral de hierro: dragado del Orinoco o Ferrocarril hasta Guanta. Al final se decidiría por el dragado.
La gestión político-administrativa de casi cuatro años del gobernador Barceló Vidal estuvo dirigida a embellecer la ciudad con obras urbanas que terminaron de erradicar las calles de piedras y albañales. Asimismo a fortalecer la educación con la creación de escuelas y grupos escolares, como remodelar y mejorar calles, avenidas, carreteras y puentes.
Una de sus obras ornamentales que causó gran atracción mientras estuvo activa, fue la Fuente de la Fortuna o Fuente Luminosa donde interceden las avenidas 5 de Julio, 19 de Abril y Germanía.
A Barceló Vidal le tocó inaugurar la nueva Planta de Teléfonos Automáticos que tuvo la ciudad. Asimismo fue invitado a inaugurar la Radio Bolívar en su segunda etapa, el 5 de enero de 1949. Entonces la Radio instaló sus estudios en la Biblioteca Auditorio. Esta biblioteca transformada después en Palacio Legislativo, estaba dotada de 1.255 volúmenes. Había otras dos bibliotecas: La Manuel Felipe Flores, con 218 libros y la María Antonieta Mejías, con 62. Las tres desaparecieron y surgió en la década de los años sesenta la Biblioteca Rómulo Gallegos, establecida en el inmueble de la calle Libertad construido por el Lic. Ramón Isidro Montes y el cual sirvió durante mucho tiempo como residencia de los gobernadores. Tocó precisamente al gobernador Barceló Vidal, adquirirlo por 70 mil bolívares.
Bajo la administración de Barceló Vidal, el INOS inició en julio de 1951, los trabajos de construcción de la Planta de Tratamiento. La ciudad comenzaba a experimentar con obras modernas la influencia económica de la explotación del hierro. Las calles se pavimentaban con cemento y avenidas como la Heres, Gáspari y Meneses, eran asfaltadas. La municipalidad se ponía a tono con la nueva realidad y el 3 de febrero del año 51 dio distancia de 6,50 metros a partir del eje de la calle para toda nueva construcción.
El 6 de marzo de 1953 cuando el mundo se enteraba a través de prensa de la muerte del estadista soviético José Stalin, fue designado el doctor Eudoro Sánchez Lanz, nuevo gobernador del estado Bolívar. Barceló Vidal pasó entonces a la Dirección del Ministerio de Comunicaciones. Falleció el 23 de abril de 1964 ya retirado de la actividad pública y regentando una Casa Mercantil de Representaciones en el Este de Sabana Grande en Caracas

domingo, 23 de septiembre de 2012

El fraude electoral del 52

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La prensa nacional, local e internacional da cuenta de las elecciones generales para elegir representantes a la Asamblea Nacional Constituyente, las cuales ocurrieron el 30 de noviembre de 1952. A las 7:00 de la noche del día siguiente primero de diciembre, según boletín del Consejo Supremo Electoral, se habían escrutado 547.458 votos, la mayoría favoreciendo a la tarjeta amarilla de URD con un total de 294.593, la redonda del oficialismo con 147.528 y Copei 89.095 votos. Estando de bulto la victoria de URD, el 2 de diciembre, el coronel Marcos Pérez Jiménez declarando actuar a nombre de las Fuerzas Armadas, desconoció el triunfo electoral del partido Unión Republicana Democrática y asumió, tras la dimisión de la Junta de Gobierno presidida por Germán Suárez Flamerich, la Presidencia Provisional. El 5 de diciembre en el local de la Junta Electoral Principal fueron proclamados los candidatos del Distrito Federal a la Asamblea Constituyente, encabezando la lista Jóvito Villalba (URD), Oscar Rodríguez Gragirena (FEI), Mario Briceño Iragorry (URD), Rafael Caldera (Copei), Raúl Díaz Legórburu (URD), Laureano Vallenilla Lanz (FEI), Pedro del Corral (Copei), Ramón Tenorio Sifontes (URD), Luis García (FEI), Lola Fuenmayor Rivero (URD), Vinicio Rafalli (URD), Juan Saturno Canelón (FEI), Bernardin Moreno (URD) y Luis Vizcarrondo (FEI).
Mario Briceño Iragorry hizo circular un Manifiesto al Pueblo de Venezuela donde denuncia un golpe de Estado contra el legítimo Poder Constituyente, así como la manipulación de actas electorales y solicita asilo en la Embajada de Brasil. El 17 de diciembre aparece un Comunicado de URD al pueblo venezolano fijando posición contra el régimen de Pérez Jiménez y el 18 Germán Suárez Flamerich viaja a Italia en compañía de su esposa para “descansar varios días”, según sus declaraciones.
La Asamblea Nacional Constituyente se instaló y ratificó a Marcos Pérez Jiménez en la Presidencia provisional de la República sin la asistencia de los representantes de URD y Copei, partido que publicó un documento donde se explica su decisión de no asistir a la Constituyente y señala los nombres de algunos de sus representantes que se incorporaron a la instalación y que fueron expulsados del partido.
Días después del fraude electoral, el máximo líder de URD Jóvito Villalba, el profesor upatense Humberto Bartoli, el doctor Luis Hernández Solís, Profesor Jesús Alfonso Medina Sánchez, Raúl Díaz Legórburu, Jesús Alfonso Marín Sánchez, Ramón Tenorio Sifontes y el estudiante Víctor Rafalli fueron invitados por el gobierno de Marcos Pérez Jiménez a abandonar el país.
El doctor Laureano Vallenilla Lanz, ministro del Interior, declaró a nombre del Gobierno que el doctor Jóvito Villalba, secretario general de URD y otros dirigentes habían salido del país en Aeropostal con destino a Panamá.
Las razones del viaje de los dirigentes políticos de URD las explicó el ministro en los siguientes términos: el Gobierno nacional ha invitado al doctor Jóvito Villalba y a los demás dirigentes a ausentarse temporalmente del país, en vista de los resultados inútiles de las gestiones para que las nombradas personas mantuvieran la lucha política en un plano de civismo. El Dr. Vallenilla dijo también que “La actuación subversiva iniciada con el conato de huelga que fracasó el día 4 de diciembre continuó manifestándose en atentados parciales contra la propiedad y los ciudadanos pacíficos. El movimiento soterrado para invitar a la rebelión y a la huelga política y las conferencias secretas con miembros de partidos disueltos, encaminados a llevar a cabo atentados personales de tipo terrorista y en repetidos intentos para conquistar personas que en concepto de los dirigentes podrían contribuir eventualmente a la alteración del orden público”.

sábado, 22 de septiembre de 2012

Tópicos y semblanzas (Comentarios IV)

Comentario desde Maracay dedicado a la columna sobre el río Orocopiche: Amigo y Cronista Américo. Hace muchos años, visitamos al pueblito de “El Almacén” con mi padre don Pedro Sánchez, quien para esos años era el propietario de Librería “Caroní”, en calle Venezuela. Los domingos, íbamos a comprar patillas, las de corazón blanco que son muy dulces las traían los indios en curiaras largas, cargadas al máximo, cosechadas en las islas cercanas. Recuerdo que en una oportunidad, después de bajar una carga de patillas había un cajón negro pequeño de madera rústica. Luego de la compra correspondiente y comer unas empanadas, le preguntamos a los indios qué había en el cajón y la respuesta fue: “¡Un cuerpo!” Se referían a que traían el cadáver de un indígena fallecido en su caserío la noche anterior y que lo traían para que el comisario de El Almacén les autorizara el entierro, pero eso era como nada especial. Su función principal allí era lo de las patillas. Lo cierto fue que el comisario no apareció y se llevaron su cadáver de vuelta. (edicionpedromd)
Comentario del doctor Galo Yánez sobre “El Orinocómetro” desde Canadá: Sería conveniente añadir que, aunque parezca mentira, fue necesario llegar a la década de los años 60 y a la creación de la Universidad de Oriente, en Ciudad Bolívar, para que el geólogo José Nancy Perfetti, para entonces director de la Escuela de Geología de la UDO, instalara en el Puerto Blohm del Paseo Orinoco, un Orinocómetro con la última tecnología: una escala calibrada en centímetros y en correspondencia con la cota topográfica de ese lugar. De esta manera se tenían las variaciones del nivel del río con su cota referida al nivel del mar.
Comentario desde EE UU sobre “Amargos de Angostura”: Thanks for the info! I've studied the history of the Teodoro Meinhard version of the product. I maintain the Wikipedia entry for Meinhard's bitters. I have never seen the name “Amargo de Guayana” used for the product, so I am glad to learn it. I also thought “Amargo de Ciudad Bolívar”, de Guillermo Eugenio Monch, was another name for Meinhard’s bitters, so I am glad to learn it. I'd be interested in any information on this subject. Thanks Bill (holmestarr).
Mensaje del doctor Víctor Medina desde Maracaibo: Hola Américo, por encima de todo eres un comunicador social. Debo agradecerte con la condición de amistad superlativa que nos vincula, aunada a la permanente admiración por tu talento y aprecio. Hermosa la estampa que dedicas a tu amigo algo abatido en medio de una íntima turbulencia por la pronta partida (otra vez) de mi amada ciudad. Duro de verdad, Américo. El destino impone su yugo, pero, un hijo debe retornar cuanto sea factible al regazo de su madre.
Mensaje de Lorena Aymara desde España: Estimado Américo: Esperamos que estés bien, que hayas descansado durante el fin de semana. Fue un placer para nosotras conocerte y charlar largo y tendido. Muchísimas gracias por el archivo con tu texto sobre el cine en Ciudad Bolívar. Valoramos mucho tu trabajo. Es una suerte que una ciudad cuente con un cronista como tú. Si pudieras darnos información sobre la fundación de los primeros campamentos alrededor de la laguna de Canaima, mucho te lo agradeceríamos. Recibe un abrazo, seguimos en contacto.
Mensaje de Jesús Esteban Hernández (La Guaira): Querido Américo, mil y una gracias por su estimable aporte, pues demuestra, además de su enjundioso tratamiento de la historiografía, la generosidad de trasmitir saberes, así, al igual que mi familia, le quedo muy reconocido. Particularmente por mi mamá de 84 años, que vino de por allá lejos hace casi 70 años, pues su investigación le fue más que refrescante, ya que le salió abuelo de cierto tono, para seguir mandando a su familia central de dudosa godarria. Seguiremos contactados y a su mandar.

viernes, 21 de septiembre de 2012

El Ferry Boat Angostura
B1TopicoEl 2 de enero de 1953, tiene efecto en el puerto fluvial de Ciudad Bolívar la inauguración o entrada en servicio del Ferry Boat Angostura, el primero que surcaba las aguas del Río Orinoco después de haber estado un tiempo prestando servicios entre costa y otra del Lago de Maracaibo.
Vino a competir sanamente con las chalanas, gracias al empeño sostenido del promotor Ramón Ochoa Tucker. Pero, por supuesto, los dueños de las barcazas tradicionales que por más de cincuenta años venían prestando el servicio de transbordar vehículos y pasajeros de una orilla a otra entre Soledad y Ciudad Bolívar manifestaron su disgusto. Don Antonio Levanti, presidente de la Compañía Anónima Transporte Fluvial, fue el primero en quejarse amargamente por la prensa local y nacional. El flamante Ferry Boat Angostura venido con ese mismo nombre del Lago de Coquibacoa, entró en servicio el primero de enero con la entrada del año y que para muchos citadinos fue una diversión de ir y venir en aquel barco de acero que se auto-propulsaba con cierta tranquilidad y donaire.
Quien primero promovió un Ferry Boat para Ciudad Bolívar, sin resultados tangibles, julio de 1950, fue Juan Pablo Pietrantoni contando con la Translacustre del Zulia que se proponía como principal accionista aportando sus ferrys Catatumbo y Coquibacoa. Después, (nov. 1951) fue fundada la sociedad anónima Ferry's Orinoco con capital de Bs. 1.400.000,00, promovida por Ramón Ochoa Tucker. En el Paseo Meneses 22 se abrió la compra de acciones a Bs. 50 cada una y se compró en el Zulia el Ferry Boat Angostura que entró en servicio al iniciarse el año 1953.
En 1954 este ferry sufrió dos percances, uno cuando debió suspenderse el servicio por rotura de la hélice y el 30 de agosto cuando colisionó contra el Mirador Sifontes o de Laja de la Zapoara, recién inaugurado por la municipalidad.
El ferry tuvo vida hasta 1967 cuando se construyó el Puente Angostura sobre el Orinoco que igualmente puso punto final al tradicional servicio de chalanas. Sin embargo, Nasis Rassi, quien había sucedido a Antonio Levanti en el manejo de ese transporte fluvial entre Soledad y Ciudad Bolívar, hizo un último esfuerzo por mantenerlo tratando de competir con el peaje del Puente Angostura en el renglón del transporte pesado. En el puente se cobraba al transporte de 40 mil a 50 mil kilogramos de peso, Bs. 40,00 mientras Nasis Rassi aceptaba Bs. 20 sin importar el volumen ni el peso. No resistió mucho tiempo y se vio obligado a reubicar sus unidades para competir entre San Félix y Los Barrancos, asociado con Luis Eduardo Quintero.
A aquella zona, donde el tráfico vehicular cada vez y al ritmo del desarrollo de la industria del hierro, se hacía más intenso, llegaron para sumarse y complicar la competencia, en 1969, los ferrys Cacique y Catatumbo, de René Vhalis, Enrique Nuceti y Luis Elías Gil, sociedad que se disolvió en 1979 cuando el servicio pasó a manos de la familia González.
Una de las últimas chalanas de hierro que hizo la travesía entre Soledad y Ciudad Bolívar, fue la Virgen del Carmen, desde donde se lanzó el 13 de noviembre de 1966, el guayanés Jacobo Flores con una cadena arrollada en su cuello para quedar sepultado en el fondo donde un día también cayó la Múcura.
En cuanto al Ferry Angostura fue adquirido por pequeños empresarios de la Isla de Coche y hasta que fue desahuciado por el Ministerio del Transporte, estuvo haciendo el servicio de transbordo de vehículos y pasajeros entre aquella isla y Punta de Piedra, en Margarita.
 

jueves, 20 de septiembre de 2012

El Frente Electoral Independiente

B1TOPICOS
El 20 de junio de 1951, se constituyó en Caracas el FEI o Frente Electoral Independiente, órgano político del gobierno de Marcos Pérez Jiménez. Se constituyó bajo la presidencia de Pedro Gutiérrez Alfaro con el fin inmediato de reunir el mayor número posible de electores en torno a las personas postuladas para la Asamblea Nacional Constituyente convocada por la Junta Militar de Gobierno.
El FEI fue legalizado en el Distrito Federal tres días después y en igual forma en los diferentes Estados de Venezuela, incluyendo al estado Bolívar, donde sobresalían Félix Ortiz Villarroel (en la foto) y los doctores Herman Minhart hijo, Matías Carrasco y Carlos Ramírez Torres.
Las elecciones estaban previstas para el 30 de noviembre de 1952 y el FEI acudiría a las urnas electorales con la tarjeta redonda amarillo-azul, pero antes hubo adhesiones a favor de Marcos Pérez Jiménez para que la Asamblea Constituyente a elegir lo designara Presidente Provisional. La Junta Militar de Gobierno nombró los miembros del Consejo Supremo Electoral, con representación de los partidos URD, Copei y el FEI.
Un sector de personalidades simpatizantes de Acción Democrática planteó a este partido que podía aprovecharse como una salida de la situación política reinante la vía comicial. A tal efecto se constituyó el Bloque Democrático Nacional presidido por Carlos Morales. Vicepresidente doctor Eduardo Arroyo Lameda. Directores principales: doctor Martín Pérez Guevara, Pedro Vallenilla Echeverría, doctor José Antonio Mayobre, José Nuceti Sardi y Alfaro Zamora. El 26 de agosto este nuevo partido fue legalizado por la Gobernación del Distrito Federal, pero el 30 de agosto Pedro Estrada apodado “El Chacal de Güiria” fue nombrado director de la Seguridad Nacional, quien activó la persecución contra los dirigentes del nuevo partido hasta ser llevados a la cárcel y expulsados.
Esta era la realidad electoral venezolana de aquellos años tras el golpe militar del 24 de noviembre de 1948 que la Junta Militar quiso legitimar ante el mundo convocando a elecciones para una Asamblea Nacional Constituyente a efectuarse el 30 de noviembre de 1952. El FEI participó en dichos comicios junto con Copei y URD, dado que Acción Democrática y el PCV habían sido ilegalizados.
Los resultados preliminares arrojaron una victoria contundente de URD con 1.198.000 votos contra el FEI que apenas tuvo 403.000, y Copei 306.000.
Al saber esto, el gobierno suspendió los comicios y desconoció los resultados. Los miembros del Consejo Supremo Electoral se retiraron en protesta. El 2 de diciembre, Pérez Jiménez proclamó al FEI como vencedor en las elecciones, y se designó a sí mismo como Presidente Constitucional.
1951 también estuvo marcado por el atentado contra Rómulo Betancourt en La Habana, Cuba, por hombres a sueldo, que trataron de inyectarle en el hombro veneno de cobra, con la intención de eliminarlo físicamente. En mayo había sido detenido el doctor Alberto Carnevali, quien se hallaba exiliado desde el año anterior y había entrado clandestinamente al país para incorporarse al comando de Acción Democrática, partido que había sido clausurado por la Junta Militar de Gobierno. Fue hecho preso en la casa del comerciante Gustavo Álamo. El 26 de julio una brigada de activistas de Acción Democrática compuesta por Salom Mesa Espinoza, Rubén Charlita Muñoz y el chofer Juan Regalado, rescató espectacularmente al dirigente Alberto Carnevali del Puesto de Socorro de la esquina de Salas, a donde había sido llevado en razón de una dolencia que padecía.
El FEI fue el único partido con libertades políticas plenas hasta el derrocamiento de Pérez Jiménez el 23 de enero de 1958. Desde entonces no ha vuelto a aparecer en la vida política del país.

miércoles, 19 de septiembre de 2012

El Día del Periodista

Fue celebrado por primera vez en Ciudad Bolívar el 27 de Junio  de 1965, aniversario del Correo del Orinoco, como Día del Periodista, conforme acuerdo de la Convención Nacional de la Asociación Venezolana de Periodistas que reivindicaba así al histórico semanario de los patriotas como el representante más emblemático del periodismo libre e independiente de Venezuela.
            Para ratificar el acontecimiento de trascendencia nacional, la Asociación Venezolana de Periodistas realizó en Ciudad Bolívar, un Consejo Nacional con delegados de todas las seccionales de la AVP.
            El evento se realizó en la sala de conferencias de la Biblioteca Rómulo Gallegos y en el acto de instalación, el Gobernador del Estado, doctor Pedro Battistini Castro ofreció el saludo de bienvenida a los delegados y el Presidente de la AVP, doctor Francisco J. Ávila pidió a las autoridades gubernamentales, en nombre de todos los periodistas de Venezuela, tomar medidas para evitar ciertas intervenciones que estaban destruyendo la Casa donde fue editado el Correo del Orinoco en 1818.  Entonces el inmueble se hallaba en poder de un comerciante que pretendía modificarla en función de su negocio.
            En esa ocasión la Municipalidad entregó los premios de periodismo del año a Américo Fernández por su columna trasmitida diariamente por  Radio Bolívar; a El Bolivarense,  diario sobresaliente  del año;  Joaquín Vicente Latorraca, reportero destacado y al Capitán Luis A. Betancourt, por su columna de divulgación castrense en el  diario El Bolivarense.
            Posteriormente, en el Hotel La Cumbre, la nueva Directiva de la AVP, Seccional, fue juramentada por el Secretario General saliente Rafael Durand Rondón y quedó formada así: Secretario General, Leopoldo Villalobos (en la foto); Secretario de Organización, Américo Fernández; Secretario de Finanzas, Saúl Bernal; Secretario de Cultura y Relaciones, José Luis Mendoza y Secretario de Actas, Joaquín Latorraca.  La Reina de los Periodistas ese año fue la señorita Irma Ávila, electa por votación popular en la Concha Acústica contra la candidata Jenny Van Der Dick que perdió por un voto.
            Si bien la Ley establece feriado el 27 de Junio para los Periodistas, ya desde 1964 el gremio lo había adoptado conforme acuerdo de la IV Convención Nacional  realizada en Valencia en julio de ese año, atenida a una Ponencia presentada por el periodista Guillermo García Ponce, pero no era reconocido por las empresas editoras que sólo aceptaban como tal el 24 de octubre, aniversario de la Gaceta de Caracas, por estar incluida en los convenios con el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa y el Sindicato de la Industria Gráfica.
            Efectivamente, el 24 de octubre de 1808, apareció el primer número de la “Gazeta de Caracas”, editada por Mateo Gallagher y Jaime Lamb, en la imprenta que al aparecer fue la misma traída por Francisco de Miranda en su tentativa de independencia por las costas de Coro en 1806.  La fecha adoptada como Día del Periodista, por la Asociación Venezolana de Periodistas en sus comienzos y posteriormente por los trabajadores gráficos que aún la mantienen dentro de sus contratos colectivos, se basó en el mérito que tiene “La Gazeta de Caracas  de ser la primera publicación periódica de la época de la Colonia, pero García Ponce argumentó en la Convención que dicha Gazeta no puede simbolizar el periodismo venezolano independiente, es decir, que el Día del Periodista no puede ser el día del primer periódico publicado sin importarnos su contenido.
            En conclusión que “El Correo del Orinoco” simboliza el periodismo al servicio de la Patria y constituyó una de las obras del Libertador para el triunfo de lar armas republicanas. Por lo tanto, quedó adoptado el 27 de junio.

martes, 18 de septiembre de 2012

El derrocamiento de Pérez Jiménez

B1Derrocamiento
El 23 de enero de 1958, El brote subversivo militar del primero de enero seguido días después por manifiestos y movilizaciones cívicas, el paro de la prensa y una huelga general, culminó el jueves en horas de la madrugada del 23 de enero de 1958 cuando el general Marcos Pérez Jiménez abandonó el poder y huyó con destino a la República Dominicana en compañía de su familia y de algunos de sus más inmediatos colaboradores.
La desgracia de Pérez Jiménez prácticamente comenzó con el plebiscito dirigido a asegurar su reelección y el pacto de unidad para derrocarlo suscrito por los líderes de las cuatro fuerzas políticas nacionales (AD-Copei-URD-PCV) representadas más tarde en la llamada Junta Patriótica presidida por el periodista Fabricio Ojeda.
A partir de los sucesos del 1 de enero y ante la manifiesta crisis política y militar del régimen perezjimenista, comenzaron a publicarse diversos manifiestos en contra del gobierno tambaleante, firmados por hombres y mujeres representativos de diferentes campos de la actividad económica, profesional y cultural, así como pronunciamientos públicos de instituciones nacionales como el Colegio de Ingenieros, la Asociación Venezolana de Periodistas, federaciones obreras y sectores empresariales que hasta ese momento no habían manifestado abiertamente su repudio a la dictadura. Todas las acciones de calle en contra del régimen, tendrán su momento cumbre en la huelga general del 21 de enero, movilizada por la Junta Patriótica junto a los estudiantes, empresarios y las masas populares, la cual tomó un carácter unitario que prestó el apoyo necesario a los oficiales alzados.
En la madrugada del 23 de enero, pese a contar con el apoyo de un importante sector de las Fuerzas Armadas, Pérez Jiménez decidió abandonar el Palacio de Miraflores y trasladarse al aeropuerto de La Carlota, en plena ciudad de Caracas, para tomar el avión que lo conduciría a la República Dominicana. Al conocerse la noticia del derrocamiento, el pueblo se lanzó a la calle, saqueando las casas de los adeptos al régimen; atacando la sede de la Seguridad Nacional y linchando a algunos funcionarios.
En la misma madrugada se anunció la constitución de una Junta de Gobierno integrada por el contralmirante Wolfgang Larrazábal Ugueto en calidad de Presidente y los coroneles Pedro José Quevedo, Abel Romero Villate, Roberto Casanova y Carlos Luis Araque (en la gráfica). Posteriormente, la Junta de Gobierno incorporó a los civiles Eugenio Mendoza, Edgar Sanabria y como secretario Blas Lamberto, mientras Caracas despertaba en un ambiente de regocijo colectivo y numerosos presos políticos militares y civiles eran rescatados por el pueblo de los lugares de reclusión.
Por su parte la guarnición del estado Bolívar al mando del teniente-coronel Carlos Soto Tamayo, tomó la Gobernación y sometió a su mando a los comandos de Policía y seguridad. El día 27, Carlos Soto Tamayo se ausentó de la Gobernación y dejó encargado al mayor José Diomedes Quintero, quien nombró al Dr. J. M. Arapé Garmendia, secretario general; Dr. Alejandro Reyes Flores, director de Política; Pablo Sosa Méndez, director de Administración; Tesorero, José Rosalino Flores; Educación, Manuel Contreras; Asistencia Social, Luis Estrada Perdomo; Fomento y Obras Públicas, Ing. Gabriel Angarita Trujillo y prefecto del Distrito Capital, mayor Manuel Molina Pernía.
De todos los rotativos, fue el diario La Religión el que dio la pauta de la conducta periodística nacional frente al derrocamiento del general Marcos Pérez Jiménez. El periódico tituló: “Bendigamos al creador -Gloria al bravo pueblo que el yugo lanzó- La Religión propuso levantar un monumento a los que dieron su sangre en estas jornadas cívico militares que dieron al traste con la dictadura.

lunes, 17 de septiembre de 2012

El Cuartel Tomás de Heres


B1Topicos
En 1951, el Gobierno nacional, a través del Ministerio de Obras Públicas, inició la construcción del cuartel “General Tomás de Heres” para alojamiento estable, cómodo y definitivo, de las tropas que utilizaban para su abrigo la edificación que a finales del siglo diecinueve, el gobernador Juan Bautista Dalla Costa había dispuesto para el Hospital San Juan de la Cruz y que los militares bautizaron “El Capitolio”.
“El Capitolio” tal vez por su ubicación sobre una colina semejante a la romana que así se llama. Con ese nombre perduró por más de medio siglo, es decir, hasta que la Junta Militar de Gobierno decidió construir el Cuartel Tomás de Heres, en homenaje al angostureño que se pasó con el Batallón Numancia, vanguardia del ejército realista que comandaba, a las filas de San Martín y Bolívar.
En la gráfica apreciamos cómo en el mes de octubre de 1951 estaba la edificación en construcción del Cuartel Tomás de Heres. El ministro de Obras Públicas dijo en esa ocasión que se habían adaptado los últimos y moderno adelantos que a esta clase de edificio se refiere, constaba de siete cuerpos de los cuales se habían terminado los tres de la fotografía y los otros cuatro previsto para ser entregados para principios de 1952, con capacidad para mil plazas del ejército, cubiertas todas las necesidades de vida, confort, comodidad y disciplina de cuartel.
Los tres edificios o cuerpos terminados se designaron para las Compañías de Fusileros y los cuatro edificios faltantes que se construían, estarían dedicados a la Compañía de Comando, Compañía de Armas Pesadas, Compañía de Servicio, Lavandería, cocina y depósito, Prevención y Enfermería.
Ya el Ministerio de la Defensa estaba pensando en grande pues hasta ese momento sólo estaba en la ciudad el Batallón Pichincha al mando del teniente coronel Antonio González, quien se despidió en mayo de 1953 para dar paso al Batallón Urdaneta Nº 5 que se instaló en el cuartel en 1956 bajo el mando del teniente coronel Carlos Soto Tamayo. En diciembre de 1956 se construyó a la entrada del cuartel la Plaza Tomás de Heres y se instaló el busto del prócer que antes estaba primero en la Plaza Talavera y después frente a la Casa de San Isidro.
El 23 de junio de 1961, fue creada la VI División de Infantería de Selva integrada por el Batallón Urdaneta que combatió en el Carupanazo y el Batallón Juan Manuel Cajigal Nº 6, comandado por el Tcnel. Pascual J. Contreras que construía la carretera de la Gran Sabana. Su quinto aniversario en 1966 fue celebrado por su comandante el general Ramón Audelino Moreno, sustituido por el general Jesús Morales Vásquez, quien me llevó a conocer la construcción de la carretera de la Gran Sabana. También iba como odontólogo y teniente asimilado el doctor César Pérez Rossi.
En junio de 1967 el Ministerio de la Defensa creó el Batallón Antiguerrillero (cazadores) bajo la jefatura del mayor Blanco Granado y reforzado su contingente con 200 hombres que integraban el Batallón de Artillería de Montaña. También por resolución del mismo ministerio el nombre del Cuartel Tomás de Heres pasó a llamarse “Fuerte Cayaurima”, nombre de un cacique indígena de los cumanagotos.
El 24 de junio de 1979, cumpliendo con los planes expansivos y de modernización, se transformó “La Sexta División de Infantería” en “Quinta División de Infantería de Selva”, teniendo como unidades orgánicas agregadas a la Quinta Brigada de Infantería de Selva con sede en Upata, estado Bolívar y la Sexta Brigada de Infantería de Selva con sede en Puerto. Ayacucho, estado Amazonas.

domingo, 16 de septiembre de 2012

El Corcel de las crines albas

B1TOPICOS
El 18 de mayo de 1950, la novela El Corcel de las crines albas de la escritora guayanesa Lucila Palacios (en la foto), fue favorecida con el Premio de Narrativa “Arístides Rojas”, presentada al concurso nacional con las letras A: C. M, iniciales invertidas de su nombre legítimo Mercedes Carvajal (de Arocha).
La novela es el producto de un viaje realizado ocho años atrás a Margarita con el propósito de ambientarse para escribir una novela sobre los pescadores, pero una vez en la isla la cautivó el tema del contrabando y en ese sentido lo enfocó ceñida a la realidad, pero dentro de una atmósfera de leyenda. Gallegos también vino a Guayana a escribir una novela sobre la Sarapia y terminó concibiéndola sobre la selva.
En El Corcel de las crines albas Lucila Palacios destaca las virtudes del pueblo margariteño que por causas sociales se ve obligado al trajín del contrabando como un medio de subsistencia. Un pueblo honrado, incapaz de robar una aguja, pero que comercia en el contrabando como medio naturalmente propicio para vivir.
Entre los personajes de la novela premiada destaca la figura de Martina, una muchacha descendiente de marinos y contrabandistas que en principio rechaza el modo de vivid de los suyos, pero que se ve envuelta en el contrabando ante la necesidad. Eufrosina, la madre de la joven, mujer de espíritu enérgico, la “Mejor Marera” de los contornos. Tomaso, patrón de la barca, y Pablo Amzra, comerciante financiador de los gastos del contrabando, pero que no figura en ninguna de las transacciones, son otros de los protagonistas.
El Corcel de las crines albas, título de la novela, configura para la autora el mar como corcel. Cuando los hombres margariteños, agobiados por las circunstancias adversas, tienen que abandonarlo todo, enrumban las barcas hacia el mar como potros con las crines plateadas. Hay un camino nuevo hacia la reconstrucción de su suelo y de su destino.
Según Bettina Pacheco Oropeza, profesora de la ULA, en El Corcel de las crines albas es una de las pocas veces que el Mar Caribe es tratado. “Críticos han señalado que, con contadas excepciones, el mar está ausente en la literatura venezolana como consecuencia de que hemos vivido de espaldas al Caribe, gesto inexplicable en un país que se define como caribeño. De tal manera que resulta todo un hallazgo toparse con el protagonismo del mar en dos obras literarias poco leídas y menos estudiadas: El corcel de las crines albas, de Lucila Palacios, y los Cuentos del Caribe, de Gloria Stolk, subraya la profesora universitaria”.
Por su parte, el crítico Eduardo Casanova, expresa que Lucila Palacios, “a pesar de que en muchos sentidos representó un retroceso en comparación con los colosos que la precedieron en la novelística, tuvo grandes méritos: entre ellos el ser la tercera mujer que afrontó con decisión y una gran valentía la tarea de ser escritora, el haber perseverado en la novelística hasta convertirse, con sus doce títulos, en mucho más prolífica que todos sus antecesores y que casi todos sus sucesores, y el ser la primera mujer que alcanzó el honor de ser Miembro de Número de la Academia Venezolana de la Lengua Española. Quizá sus novelas, en general, no tuvieron la misma calidad que las de José Rafael Pocaterra, o Rómulo Gallegos o Teresa de la Parra o Mariano Picón Salas, ni las de Ramón Díaz Sánchez, Antonio Arráiz, Antonia Palacios o Arturo Uslar Pietri, pero sí un nivel digno que coloca su nombre entre los de los buenos escritores de nuestro país”.

sábado, 15 de septiembre de 2012

El Carupanazo

B1Topicos
El 4 de mayo de 1962, nueve días después de la toma de posesión del gobernador Rafael Sanoja Valladares, se sublevó la Base Naval de Carúpano al mando del capitán de corbeta, Teodoro Molina Villegas, y el Batallón de Selva del Fuerte Cayaurima de Ciudad Bolívar fue destacado para integrarse a la operación de combate contra los sublevados.
Simultáneamente con la intentona golpista, en Caracas los activistas del PCV y del MIR provocaron desórdenes en las populosas barriadas del 23 de Enero, Lídice y Sarría.  Inmediatamente el gobierno procedió a la suspensión de garantías constitucionales. Explicando lo ocurrido, el presidente Betancourt se dirigió a la nación y dijo: “Es bien sabido cómo han continuado los motines y algaradas dentro de los recintos estudiantiles; cómo se ha asesinado a mansalva y por la espalda a hombres uniformados o a simples ciudadanos; cómo se ha pasado de la propaganda de guerra a los intentos de crear grupos guerrilleros en el país, intentos fracasados porque coordinadamente actuaron las Fuerzas Armadas y el campesinado nacional, y casi todos los miembros de esas presuntas guerrillas han sido apresados y están sometidos a juicio por el delito de rebelión”.
Efectivamente, los sublevados fueron inmediatamente sometidos mediante una acción coordinada de las Fuerzas Armadas de Oriente y Guayana y en la mañana del 5 de mayo fueron tomados los refugios y presos sus ocupantes, entre ellos, el capitán de corbeta Teodoro Molina Villegas. Poco después más afuera de Carúpano el destructor “Morán” capturaba una lancha, en la que trataban de darse a la fuga algunos de los responsables de la sublevación de la base naval, entre los que se encontraban el diputado comunista Eloy Torres, dos oficiales y varios civiles. El 10 de mayo, el gobierno expidió el decreto 752 que prohibía las actividades del Partido Comunista y del Movimiento de Izquierda Revolucionaria y 28 días después  (2 de junio de 1962) se sublevó la Base Naval de Puerto Cabello que también fue sometida con saldo superior a 400 muertos.
A diferencia del “Carupanazo y el “Porteñazo”, representó una conspiración cívico-militar de mucho mayor magnitud, tanto por las fuerzas involucradas, lo intenso de la lucha y por el terrible saldo de heridos y muertos dejados. Estuvo dirigida por el capitán de navío Manuel Ponte Rodríguez, el capitán de fragata Pedro Medina Silva y el capitán de corbeta Víctor Hugo Morales.
Al día siguiente del Porteñazo, el presidente Rómulo Betancourt habló en el acto de clausura del II Congreso Campesino reunido en Los Caracas el 3 de junio. Refiriéndose a esta intentona, dijo: “Estamos cumpliendo nada más y nada menos con lo prometido al electorado. No hemos modificado ni una línea el programa democrático popular nacionalista y antiimperialista que se le expuso al electorado. Pero contra el Gobierno han formado una alianza, ya no tácita sino expresa y concreta, dos fuerzas empeñadas en derrocarlo. Están las fuerzas continuistas por los remanentes indigeridos de los dictatorialistas que salieron de estampida el 23 de Enero y están las fuerzas de la seudo-izquierda del Partido Comunista y del Movimiento de Izquierda Revolucionaria. Los completa los fracasados en los brotes sediciosos de Carúpano y Puerto Cabello”.
Finalmente, el 3 de junio el Ministerio de Relaciones Interiores anunció que, las Fuerzas Armadas leales al gobierno habían puesto fin a la rebelión con un saldo de más de 400 muertos y 700 heridos. Tres días después, luego de ser capturados los jefes del alzamiento, cayó el último reducto de los insurrectos, el Fortín Solano. Posteriormente, se comprobó la participación  de políticos ligados al PCV.

viernes, 14 de septiembre de 2012

Comentarios (III)

Estimado Américo: en las semblanzas de hoy (6/9/12), pródigamente te refieres al ciudadano Eugenio Mendoza G., incluyendo una progenie que casi induce a la envidia. Otra de sus características públicas las englobas en su condición de benefactor en la construcción de viviendas para la clase media, a través de una bien publicitada Fundación Para la Vivienda Popular Viposa, (eso no lo dices pero fue así).
Ahora bien, creo conveniente, para tratar de encontrar algunas circunstancias que a mi manera de ver, convierten a Don Eugenio (así le gustaba que lo citaran) en un personaje no tan santo. Veamos.
1.- Durante el ejercicio del Gobierno del general Isaías Medina Angarita (1941-1945), a la Empresa Materiales Mendoza C.A., génesis de su emporio comercial-industrial, le fue conferida la única licencia en el país para la importación de cabillas en una época, que como tú sabes, se encontraba en pleno desarrollo la II Guerra Mundial y conseguir tan importante insumo para la construcción era una verdadera odisea, ya que provenía de EE UU y ese país tenía todo su aparato industrial dedicado a la conflagración armada. Sin embargo, Don Eugenio se las arregló para utilizar nuestros embarques de petróleo, como elemento de negociación para conseguir las escasas cabillas y así cualquiera convierte su negocio en próspero establecimiento. Anécdota aparte, pudiera citarte el hecho de, como varios militares de alta graduación en la ciudadela fortificada en la que ya se había convertido Maracay, utilizando sus influencias, construyeron sus viviendas utilizando elementos de hierro de fusiles en desuso, a la manera de las desaparecidas cabillitas.
2.- Posteriormente, en el gobierno de facto, presidido por el contralmirante Wolfang Larrazábal, el cual surgió luego del derrocamiento de Pérez Jiménez, (enero-diciembre de 1958), nos encontramos con la presencia del ya inefable Don Eugenio, formando parte de la Junta de Gobierno Cívico-Militar proveniente del nunca bien explicado “espíritu del 23 de Enero”, conjuntamente con uno de sus más cercanos cooperadores empresariales, como lo fuera el Dr. Blas Lamberti y así en esos ajetreados como jamás auditados días; el “benefactor” sin ningún rubor se dedicó a “cobrar” todas las facturas que habían quedado pendientes de las múltiples obras públicas de la dictadura perezjimenista, y correspondientes a las ya más que conocidas siglas de M.M. (indistintamente: Maquinarias o Materiales Mendoza C.A.
3.- En tercer lugar, haremos mención al hecho citado en tu reseña y que tiene que ver con la construcción de viviendas y que como ya nos tenía acostumbrados Don Eugenio, esa tal Fundación Viposa, no resultó otra cosa que una clamorosa “guarimba”, y valga el término, estructurada para la evasión de ingentes cantidades de dinero bajo la figura de deducibles, según los cánones del Ministerio de Hacienda de entonces. Vale la pena citar que, Viposa fue implacable en la “recuperación” de viviendas cuando la hipoteca de II grado, mostraba cualquier signo de atraso en los cobros, de los atribulados receptores de créditos “y que “blandos y altruistas”. Por último citaremos el caso de la llamada urbanización Mendoza, de San Félix, cuyas casa fueron dejadas a medio construir, terminándolas el Banco Obrero, pero con las cuotas iniciales y de amortización ya avanzadas a nombre de Don Eugenio, pero se hizo un tradicional “borrón y cuenta nueva”, quedando impune esa estafa inmobiliaria. Así de sencillo. Con saludos fraternales. Miles Useche. 0416-8972306.
 José Luis Cestari: Extraordinario relato Américo! en Eduardo Oxford López. José Alberto Medina: Buen día Lic. Fernández ¿A qué mecanismo de nuestra idiosincrasia como pueblo se deberá que ignoramos con aparente desprecio a hombres de la valía de Eduardo Oxford López. Un gran saludo.
Pedro Vicente Gómez Contreras: Excelente recopilación en Clínica García Parra.
Álvaro Salandy Valdez: Upata es una ciudad mágica. La envuelve una atmósfera que la hace casi in-terrenal. Debería llamarse “La flor de Bolívar en Upata”.

miércoles, 12 de septiembre de 2012

El Caimán, el ferry y la aftosa

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Un caimán que merodeaba por la zona del río Orocopiche espantando las lavanderas, fue cazado por una comisión integrada por el mayor José Antonio González, jefe militar de la plaza y Jorge Suegart. El saurio fue visto y tiroteado en la boca del río San Rafael y La Toma, cerca de la Cerámica. Un trofeo saurio que permaneció expuesto cerca del puerto de las chalanas.
Todavía la ciudad no disponía sino de barcazas que transportaban vehículos y pasajeros entre Soledad y el puerto de Jorge Inaty. De un Ferry Boat quería el empresario bolivarenses Juan Pablo Pietrantoni dotar a la ciudad a fin de superar la incomodidad de las chalanas. El hombre se fue a Maracaibo donde la experiencia sobre este tipo de transporte era amplia, tratando de meter en el proyecto a “La Translacustre”, propietaria de varios ferrys en Maracaibo.
Con este respaldo Juan Pietrantoni fundó y presidió un comité pro Compañía Ferry Boats de Ciudad Bolívar y propuso un capital de Bs. 1.200.000. La Translacustre ofrecía los Ferrys “Catatumbo” y “Coquibacoa”, pero el proyecto no tuvo éxito, los bolivarenses continuaron embarcados en sus barcazas y desinfectándose los zapatos como práctica preventiva contra la Aftosa que entonces amenazaba a la ganadería guayanesa.
La noticia de la epizootia llegó a la ciudad el 27 de julio de 1950, según la cual brotes de fiebre aftosa atacaban a las ganaderías de Miranda, Aragua, Lara, Yaracuy, Carabobo y Cojedes. El Gobierno Nacional a través del MAC manifestó su preocupación e inició una campaña preventiva contra este mal que parecía que llegaba para nunca regresar. Raúl Villegas, quien era el jefe de Fomento Agropecuario, tomó medidas profilácticas contra la epizootia, entre ellas, desinfección por aspersión de los neumáticos de los vehículos procedentes de otros estados, así como de los calzados de los pasajeros obligándolos a caminar por unas bateas preparadas con ese fin. Los pasajeros se quejaban y preguntaban cómo haría el Gobierno para evitar que las aves transportaran el virus aftoso en sus patas
En esos días a la alarma por la Fiebre Aftosa se sumó la explosión de uno de los modernos grupos Diesel recientemente instalado en la Electricidad de Ciudad Bolívar, Dos maquinistas resultaron heridos. El servicio tuvo que suspenderse desde las 2:45 de la mañana. El gerente de la C.A. La Electricidad era entonces don Natalio Valery Agostini
Pero no todas las noticias eran malas, pues en el mes de agosto comenzaron los trabajos del asfaltado de la carretera que comunica a Soledad con El Sombrero en el estado Guárico, suscitando gran júbilo en la línea de autobuses ABC reportada como el mejor servicio de pasajeros y encomiendas para toda Venezuela. Así lo anunciaban Radio Bolívar y Ecos del Orinoco, convertidas desde el 14 de julio (1950) en circuito radial por acuerdo firmado entre la sucesión Enrique Torres Valencia, propietaria de la emisora “Ecos del Orinoco” y José Francisco Miranda, propietario de Radio Bolívar, con estudios situados en la calle Dalla costa Nº 117.
Otra noticia buena de esos día de 1850 tenía que ver con la instalación, en edificio propio, de la Embotelladora Orinoco de la Coca-Cola, fundada por la firma N. Valery Agostini e hijos, quien era propietario igualmente de “La Comercial Orinoco” con representaciones de firmas tanto nacionales como extranjeras. Abrió las plantas embotelladoras de Coca-Cola y Gaseosas “V”, en esta ciudad. Al frente de esta empresa estaba Noel Valery, quien debió viajar al extranjero para entrenarse en la fabricación y comercialización del novedoso producto del cual muy rápidamente se hicieron adictos los guayaneses.

martes, 11 de septiembre de 2012

El Caballo Negro

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El 17 de enero de 1952 comienza el Caballo Negro de Ciudad Bolívar a anunciarse por las páginas de los periódicos como un bar de familia, pero a la larga, perdió esa condición por lo cerrado de la sociedad guayanesa y también por el hecho de ser para entonces el único bar nocturno de la ciudad, muy frecuentado por corsos o descendientes de corsos y sus amigos luego que cayó en manos de Roberto Bryant (en la foto), un francés muy gentil que llegó allí por accidente a trabajar de Barman cuando el Caballo Negro era regentado por un holandés.
Lo cierto es que Roberto en el 56 aprovechó una herencia que le dejó su padre muerto en París para comprar el Caballo Negro, a donde iba a solazarse y animar las tertulias Kiko Battistini, Andrés Palazzi, Pedro Battistini, Camilo Perfetti, Álvaro Natera, Alejandro Natera, Oscar Figarella, León Guevara Enet, Edgar Vallée Vallée, los Granatti, el profesor Marcos Peña Bouchard, el profesor Luis Pasarela, Saúl Andrade, Manuel Alfredo Rodríguez, Mario Jiménez Gambús, Frank Arreaza, José Díaz y toda una cáfila de deleitantes como Roberto Liccioni que con su voz de tenor se atrevía a competir con una rockola aunque casi siempre silenciosa porque más interesantes resultaban las tertulias sobre negocios, música y literatura que terminaron iluminando el cerebro y el espíritu de Roberto.
Como hecho curioso, el doctor Raúl Leoni fue llevado por Pedrito Battistini al Caballo Negro, pero se negó entrar, se quedó en la puerta comiéndose una hamburguesa que Roberto las preparaba mejor que Oldeburg. Leopoldo Sucre Figarella estuvo apenas en dos ocasiones, pues más le atraía “L’Tucan” convertido finalmente en el “Blue Star”, administrado por una mujer muy simpática llamada simplemente Gladis.
El Caballo Negro funcionaba en un Chalet de madera montado sobre pivotes a modo de palafito, propiedad de Roberto Liccioni y allí mismo vivía Roberto, quien era casado con una hermana del poeta John Sampson William y tuvo con ella dos hijos, profesores universitarios. Después que unos malandros le quemaron el Caballo Negro una noche del 9 de marzo de 1990, Roberto compró un trailer desechado del Campamento de Guri y lo ubicó en las faldas del cerro La Encaramada donde el armador Alberto Minet construyó un chateau. Allí asistido por Oscar Castro (Corocoro), el pescador más antiguo del Orinoco, sembraba piña y lechosa hasta que una catarata y la diabetes acabaron con él cuando todo el mundo creía que tenía siete vidas como las de un gato negro, pero no, el hombre era mortal como todos los humanos no obstante la afirmación de los corsos que libaban en su cantina a la que nunca fue Oscar Castro (Corocoro) el pescador del Orinoco que veló por él en la última estación de su vida.
Oscar Castro y su mujer velaron por Roberto Bryan hasta la hora final. El Pescador ya estaba jubilado después de muchos años pescando en el Orinoco y viviendo en la misma orilla del río padre, fumando cachimba y remendando redes durante su tiempo de ocio.
Además de pescador, “Corocoro” fue fiscal de pesca y caza hasta que el MAC lo jubiló después de haberle servido durante treinta años. Entonces era sesentón. Cuidaba las tortugas de Pararupa y también las bocas de los caños contra el aldrin y el barbasco que suelen emplear los enemigos de la fauna
Cuando comenzó a ser fiscal de pesca, asistió a unas cuantas charlas y aprendió lo que significaba continuar sin control con la captura del caimán, el manatí y la tortuga arrau que quiso degustar Roberto antes de morir.

lunes, 10 de septiembre de 2012

El brote subversivo del 58

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En las primeras horas de la mañana del primero de enero de 1958, aviones Canberras de la Fuerza Aérea (en la gráfica) volaron sobre la ciudad de Caracas, mientras las baterías antiaéreas emplazadas en diversos sitios hacían funcionar sus cañones.
Poco después la Radiodifusora Nacional de Venezuela, en cadena con las emisoras comerciales, anunciaba a través de un boletín del Ministerio de Relaciones Interiores, que se trataba de un brote subversivo estallado en la ciudad de Maracay y en varias guarniciones de Caracas y Los Teques, pero que ya habían sido sometidos y que en el resto del país reinaba la normalidad.
Trece de los oficiales que lideraron la rebelión se refugiaron en Barranquilla y posteriormente el gobierno de Colombia les otorgó asilo y tanto el avión como las armas que llevaron fueron devueltos a Venezuela de acuerdo con la Convención de la Habana de 1928. A raíz de este brote de rebelión, renunció el Gabinete Ejecutivo y el Gobernador del Distrito Federal a fin de dar oportunidad al Presidente de la República de reorganizar su gobierno.
El presidente Marcos Pérez Jiménez, quien el año anterior había sido ascendido por el Congreso a General de División, aceptó la renuncia y al efecto procedió a la mañana del 10 de enero a designar los nuevos ministros, entre ellos, el guayanés Luis Felipe Llovera Páez, Ministro de Relaciones Interiores y al capitán de navío Oscar Ghersi Gómez, gobernador del Distrito Federal. Pedro Estrada, jefe de Seguridad Nacional, fue sustituido por el Coronel José Teófilo Velasco.
Cuatro días después el presidente Pérez Jiménez volvió a reorganizar el Gabinete y asumió el Ministerio de la Defensa. El Dr. Antonio Pérez Vivas, Ministerio del Interior; Dr. Humberto Fernández Morán, Ministerio de Educación y el general Luis Felipe Llovera Páez, Ministro de Comunicaciones.
Luego del brote subversivo aparentemente sofocado por el Gobierno, el estudiantado universitario sacó un Manifiesto pidiendo el reintegro a clase de los estudiantes expulsados, libertad de los profesores universitarios, regreso de los exilados políticos, reforma de la Ley de Educación, libertad de prensa, libertad de los presos políticos, respeto y consideración para el clero venezolano, retiro de la Seguridad Nacional de los claustros universitarios, anulación del plebiscito y nuevas elecciones
El Manifiesto denunciaba “el asalto a las embajadas, la violación de la correspondencia diplomática, la vejación y el maltrato a los miembros de la delegación extranjera, la corrupción administrativa, el cuantioso robo al tesoro público repartido como botín entre los corrompidos miembros del gobierno, las persecuciones políticas, el irrespeto al clero, la desviación de los principios educacionales, la coacción a los empleados públicos, la censura a la prensa y, por último, la burla del plebiscito, alevoso golpe a la dignidad ciudadana, todo ello realizado mentirosamente en nombre de las Fuerzas Armadas, llevó a oficiales jóvenes a levantarse contra la tiranía”.
En el exterior, los exiliados políticos se movían en todas las instancias a favor de un cambio democrático en Venezuela. Rómulo Betancourt, quien se hallaba en Puerto Rico bajo la protección del gobierno de Luis Muñoz Marín, organizó una reunión de exiliados de Acción Democrática antes de viajar a Nueva York a fijar residencia tras campaña de descrédito en la isla. En Estados Unidos solicitó ante la OEA condenar al Gobierno venezolano por la situación de los presos políticos en su país, y pidió la amnistía de los mismos ante todos sus estados miembros.
El 9 de diciembre se reunió con Jóvito Villalba y Rafael Caldera y acuerdan en Nueva York la formación de un gran frente unitario contra la dictadura de Marcos Pérez Jiménez.

domingo, 9 de septiembre de 2012

El Barcelonazo

En su Mensaje a la nación el primero de enero de 1961, el presidente Rómulo Betancourt dijo: “En el año 1960 que ayer feneció, nuestro régimen representativo y democrático de gobierno vivió bajo el asedio de una persistente agresión, si no concertada en los hechos, coincidente de dos fuerzas teóricas y doctrinariamente hostiles, pero unidas por el denominador común de su repulsa a los gobiernos de origen representativo”.
Seis meses después la agresión se agudizó, pues el 26 de junio de 1961, en horas de la madrugada, la Guarnición de Barcelona se sublevó tras la ausencia de su comandante y procedió a la detención del gobernador Solórzano Bruce, demás autoridades y líderes connotados de los partidos de la coalición.
Como jefes del brote sedicioso quedaron identificados el mayor Luis Alberto Vivas Ramírez y los capitanes Ramón Masó Perdomo, José Enrique Olaizola y T. Morillo Fierro. Este último comandante del Batallón Cedeño. El 20 de abril del año anterior se había registrado en San Cristóbal un brote similar encabezado por el general Jesús María Castro León.
“El Barcelonazo” como fue llamado, estalló a las cinco de la mañana aprovechando los insurgentes que el comandante de la Guarnición, mayor Edecio Parra Rodríguez, se hallaba en Caracas recibiendo una condecoración con motivo del Día del Ejército.
Pero el asalto apenas duró cinco horas, pues fuerzas leales al Gobierno, entre ellas, la Guardia Nacional de Barcelona y batallones de Puerto La Cruz y Maturín, reaccionaron y sofocaron la rebelión. Los implicados fueron detenidos así como dirigentes civiles virtualmente comprometidos, entre ellos, René Vhalis, dirigente de URD en Bolívar pero que en esos días se hallaba en Barcelona.
En Ciudad Bolívar también se practicaron detenciones pues aparentemente la conspiración contra el gobierno de Rómulo Betancourt estaba ramificada con núcleos militares y civiles de otros Estados a los que le fue imposible reaccionar al unísono. Los detenidos de manera preventiva fueron Horacio Cabrera Sifontes, Raúl Villegas, Ramón Gil, Hermanos Rodríguez Osuna, Rafael Casado Lezama y Héctor Arreaza Flores.
A raíz de la sublevación del Cuartel José María Freites de Barcelona, se desató una ola de violencia en Ciudad Bolívar caracterizada por el lanzamiento de bombas molotov y colocación de niples en puntos importantes de la ciudad como talleres de los diarios “El Bolivarense” y “El Luchador” y hasta en las cercanías del propio Comando de la Digepol.
Poco antes de Leopoldo Sucre Figarella dejar la Gobernación, la Digepol practicó una serie de detenciones a dirigentes de los partidos de izquierda, entre ellos, José Díaz, Gregorio Naranjo Díaz, Fernando Marcovich, Francisco Cermeño, Cilio Montaño, Luis Alberto Gruber, Amín Inatty, Enrique Aristeguieta, Juan José Peraza, Héctor Roldán y Teófilo Rodríguez. Este último, luego de recobrar la libertad participó en el grupo de asalto que secuestró un avión de Avensa en el aeropuerto de Ciudad Bolívar y lo condujo a la Isla de Trinidad.
El ingeniero Leopoldo Sucre Figarella concluyó su mandato en abril del año siguiente, luego de un enfrentamiento con la Asamblea Legislativa que improbó su gestión política, no así la administrativa. La Asamblea Legislativa había pasado al control de la oposición al igual que el Concejo Municipal de Heres, debido a la división sufrida por Acción Democrática que dio lugar al Movimiento de Izquierda Revolucionario (MIR-10 de junio de 1960).
El 17 de abril del año siguiente, el presidente Rómulo Betancourt designó al ingeniero Rafael Sanoja Valladares, gobernador del estado Bolívar y a Leopoldo Sucre Figarella lo nombró ministro de Obras Públicas, abarcando el último año del Gobierno de Betancourt y los cinco siguientes del doctor Raúl Leoni